(navigation image)
Home American Libraries | Canadian Libraries | Universal Library | Community Texts | Project Gutenberg | Children's Library | Biodiversity Heritage Library | Additional Collections
Search: Advanced Search
Anonymous User (login or join us)
Upload
See other formats

Full text of "Enciclopedia moderna: diccionario universal de literatura ..., Volume 3"

This is a digital copy of a book that was preserved for generations on library shelves before it was carefully scanned by Google as part of a project 
to make the world's books discoverable online. 

It has survived long enough for the copyright to expire and the book to enter the public domain. A public domain book is one that was never subject 
to copyright or whose legal copyright term has expired. Whether a book is in the public domain may vary country to country. Public domain books 
are our gateways to the past, representing a wealth of history, culture and knowledge that's often difficult to discover. 

Marks, notations and other marginalia present in the original volume will appear in this file - a reminder of this book's long journey from the 
publisher to a library and finally to you. 

Usage guidelines 

Google is proud to partner with libraries to digitize public domain materials and make them widely accessible. Public domain books belong to the 
public and we are merely their custodians. Nevertheless, this work is expensive, so in order to keep providing this resource, we have taken steps to 
prevent abuse by commercial parties, including placing technical restrictions on automated querying. 

We also ask that you: 

+ Make non-commercial use ofthefiles We designed Google Book Search for use by individuals, and we request that you use these files for 
personal, non-commercial purposes. 

+ Refrainfrom automated querying Do not send automated queries of any sort to Google's system: If you are conducting research on machine 
translation, optical character recognition or other areas where access to a large amount of text is helpful, please contact us. We encourage the 
use of public domain materials for these purposes and may be able to help. 

+ Maintain attribution The Google "watermark" you see on each file is essential for informing people about this project and helping them find 
additional materials through Google Book Search. Please do not remove it. 

+ Keep it legal Whatever your use, remember that you are responsible for ensuring that what you are doing is legal. Do not assume that just 
because we believe a book is in the public domain for users in the United States, that the work is also in the public domain for users in other 
countries. Whether a book is still in copyright varies from country to country, and we can't offer guidance on whether any specific use of 
any specific book is allowed. Please do not assume that a book's appearance in Google Book Search means it can be used in any manner 
anywhere in the world. Copyright infringement liability can be quite severe. 

About Google Book Search 

Google's mission is to organize the world's information and to make it universally accessible and useful. Google Book Search helps readers 
discover the world's books while helping authors and publishers reach new audiences. You can search through the full text of this book on the web 



at |http : //books . qooqle . com/ 



"r^- 



'TJ^ 























¿ri. 



m 








.-ji ^," 



tA-^^^íjsft' 



'^ . . JC: 



/W\ UNIVERSIDAD COMPLUTENSE ! 

w iniiiiiiiiiii ; 

5319400476 



Digitized by 



GoQgI( 



Digitized by 



GoogI( 



Digitized by 



GoogI( 



ENCICLOPEDIA MODEMA. 



TOMOmCEIO, 



f(lilHLI0TECÁ5 



IS7 WM.ionu vonruii. 



T. ui. 4 

Digitized by VjOOQ lC 



Digitized by 



GoogI( 



ENCICIOPEDU "^^f 

MODERNA. 

DIGdOKABIO.UNIVERSAL 

DB LITERiTDRl, CIENGUS, iRTES, 

AGBIGDLTUEA. mDUSTBU Y GOIIEIIGIO, 



roiucm 



POR FBANCISCO DE P. MELLADO. 



'< >> 



TOMO TERCERO. 



{' ' iJíL'OTKCaIí) 



'* 



MADRm: 
t:STABLECIMIEMO TIPOGRAFICO ÜEMELLADO. 

CALLB DB SANTA TCRE8A, NOMEHO 8. 
tMtnuiiun, nsa» ts. 



mi. 

Digitized by VjOOQ l( 



Digitized by 



GoogI( 



ENCICLOPEDIA MODERNA: 



DJCGONAWO ÜNIVERSAL 



DELITERATÜIIA, CIENCIAS, ARTES. INDÜSTRIA Y COMERCIO. 



iEABU. (Fihiofia.) k lo8 ntigaof Mm, 
üu de iM ntciones mts bérbtrts dd Aiia, se 
let ht querido soponer dedicados á las espe- 
enlaeloiiei fllosóOcas. Su Tida erraate y Taga- 
bQBda no les deja ociiparse eo los trabajos 
dfleslodio. Todo cnanlo se dlgasobreeatepar- 
llíeiiltr carece de fiindameBto, y no se apoya 
BMs qoe en conjelnras 7 razones de poca Tatia. 

lo la edad raedia, poco despues de) esta* 
blecüniento del mahoroelismo fué cuando sa- 
lieroQ de su estado de barbárie, y se dedicaroo 
á la literatura y álas cieocias, inirodQCiendo 
su gnslo literario eu Africa y ^n Kuropa, y sobre 
todo en Sspaña, por doode ya habian esleodi- 
do sus eoaquisias. 

Desde el priocipio del siglo IX hasta 
e1 Xni, fondaron mny buenas escuelas, de- 
biendo mencionarse como las prineipales de 
eHis los dc Bagdad, Btsora y fiocbtra en 
Orftente; lan de Alejandria j del Gairo en Egip- 
to; las de Marruecos y Fes ea Borberia; y 
oiras mocbas en Tsrias ciodades de Espaáa. 
Enseiábaseen cllaslos idiomas, las malemáti- 
c»s» laaslronomia, lamedicioa y la fllosofla. Es 
drcnnstancia digna de lliimar lu atencioulade 
que los ámbes abraxa^en i la vex todo lo con* 
ceniiente á las letras y á las clencias, Sn prí- 
Bero y único fundador fiié Aristóteles á qiiien 
eatndiaron, no cn sus origína'es, slno en Ira- 
duccíoncs beclias en su mayor parte del sirio; 
se dedlcaron parlicularmente á su metafiáica 
y su lógica, ocupandose menos de las obras 
de mordl y de los fenómcnos de la naturalesa. 

Enlre sus ronchos filósofos, solo habtarc- 
mos d<» loí que m*»recen nlenna atennion co- 
100 AlKindi, Al-Far^, Ávieena, it-aa^si. 



Averrkom y TofkaiL Bablendo sido la metafí- 
sica el objeto priocipal de sns especnlaeionef 
los oonsideraremos particplamente bajo este 
coBcepto. 

La fltosofía hisooir sn tos por primera tsi 
cn Bagdad. El primero entre los mas célebres 
filósofos fué Al-Kindi, que dió leccienes ea 
esta ciudad en el síglo IX. Gompuso mucbot 
tratados de lógica, geometria, aritmética, md» 
sica y aslrenomia, con comentarlos sobre los 
escritos de Aristóleles; tarabien se oeupó de la 
medicina. El celo que mostró por ilnstrar los 
entendiraientos y conciliar la doctrina del is- 
lamismo con los principios de laratoo, leacar- 
reó la enemistad de uno de los inlérpretes del 
Alcorau» que sin duda temió que e1 progreso 
de las loces descerriese ei toIo del absnrdo 
qoe llevaban coasigo las sopersticiones toI^ 
garcs. Aauel sacerdole manlfesló públicamen- 
te su vioienta indigBaciou conlra Al Kindi, á 
quien acusé de herege é implo, llegando al 
eslremo de qoerer aíentar contra su Tida. Bq 
Ingar de tralar de tomar Teogansa de so ft- 
náiíco perseguidor, como bubiera podido ba- 
cerlo, empleando el favor de que gosaba con 
el califa de Bagdad, el filósüfomusalman, proce- 
diendo con generosidad, se contentó con lli» 
marcon diilsura i su coemigo y le dijot «Tu 
religion te manda qne me quites la Tida, y la 
mia me impone la obligacion de mejorarte, si 
es posible; Ten i mi, yote inslruiré primero, 
y despues me raalaris.» El sacerdote se 80« 
metíó i los consejos del sábio, estudió la fllo* 
sofíü, que desTsneció sus errore^ y aplacó su 
furor hasia tal punto, que do persegoldor ao 
convirtió en tolerante. 



Digitized by 



Godgk 



44 



ARABIA 



4t 



Uoo dó los fllósofos mas célebres de la es- 
caela de Bagdad fué Al-Fartbl, qoe floreció en 
el slglo X: peáetró, dlce Al-burara]e, los se- 
cretos mas profuados de la lógica; pero al es- 
forsarse en reyelarlos los hízo de dificil com- 
prensiOD, con sus pensamientos tan ingeniosos 
en el fondo como sutiles en las formas: com- 
pletó las investigaciones de Al-Klndi sobre el 
arte analitico y losmétodos. . 

Una de sus obras contiene nna especie de 
dasiflcacion metódica de los conocimientos 
humanos, en la que las condiciones funda- 
menlales de cada una de las ciencias» sus de* 
flniciones» sus princlpios, sus relaciones re- 
ciprocas se determinán con arreglo al método 
de Aristóleles, á qnien estudió constantemente, 
habiéndole ieido doscientas veces, scgun se 
asegura. Sobrelatiencianaturai coloca la di- 
Tina, asignándola tres divisiones, compren- 
diendo laúUima las sustancias inmateriales. 
«Esta ciencia, dice, establece que aquellas sus- 
tancias, en sn muititud, se elevan gradual- 
mente basta [el mas alto grado de perfeccion. 
La escala ascendente termina en ei primer 
principio anterior ¿ todas las c^sas, á saber: 
la unidad primordial que confiere existenícla 
y unidad ¿ todo io qne existe, existiendo en 
él la verdad como en su origen (4).w 

AI'Farabi encontrabaun manantial de pla- 
ceres verdaderos é inagotabies en las obras 
de Aristóteles, que no cesaba de meditar, y 
que formaron la materia de sesenta trutados 
especiales compuestos para la instniccion de 
sns compatriotas: su moral erá austera» y 
acostnmbraba á decir: ünpan de cebada, una 
fitenU, unacapa delana, sonpreferiblen álos 
pheeres que terminancon el arrepeniimiénto, 
Avicena que nació ¿ fines dcl síglo X, es 
considerado entre los árabes como el primer 
filósofo despues de Al-Farabi. Stguiendo ias 
reglas y principios de Aristóteles, Irata de 1a 
lógica, qne considera como el comun prelimi- 
nar de las divcrsas ramíflcaciones de los cono- 
cimientos humanos. 

DistinguiQndo con filósofo griego el al- 
roa vegetativa, sensitiva y recionai, se propo- 
ne demostrar qoe esta dlstincion iudica tres 
modificacione" de accion mas bicn qne tres 
sustancias difereutes. «El 9\tneLvegetativa, di- 
ce, tiene tres facultades: la nuiríiiva, la au- 
mentativa y la generailva: la sensUiva dos, 
la motriz y la de aprension: )a primera, que 
consJste en los apetitos, prescribe ó produce el 
raovimiento; la segunda lc presta su auxilio y 
pone en juego los múscutos por-iina fuerza di« 
fundida en los nervios. I^ faciiltad de apren- 
sloiies dobles, pues, se ejercc inlerior y este- 
riormente. Se cuentan ordinanaroeute cinco 
sentidos esteriores, pero pueden estenderse 
liasta ocbo, porquo el tacto se subdivide cn 
otros cuatro; el primero distingue lo frio y 

(I) De Geraodo: nittoHa CQmparada de lo$ ii$U* 



callente, el segundo lo seco y húmedo» el ter- 
cero lo duro y blando el cuarto las asperezas 
y lo liso de las superficies (4).b 

En cnanto al alma racional, divide sns fa- 
cnlladesen facultades de conocimiento y en fa- 
cultadesdeaccion. «La segunda, dice, preside 
¿ 1a facultad actívadcl almascnsaüva, arreglay 
dlríge sus movimientos; la guia y mueve la facnl- 
tad contemplativa; presenta, en ciertos modos 
dos fases: una h¿cia el cuerpo, que no recibe 
siuembargo, percepcion de oua naturaleza cor- 
poral; otra hácia sus príncipios clevados que 
le sirven de antorcha. La facultad do conoci- 
miento se diríge ¿ las inteligencias de príme- 
ro y segundo órdeii. Yéase, pues, como se 
forma y se desarrolla e1 entendimiento. Lo 
prímero que e1 entendimiento humano pcrcibe 
en las formas es lo qne le es esencial y accl- 
dental, en que se diferiencia ó se asemejan. 
Pero las cualidades por las que se &semej'dn 
no componen en el entendimiento mas que 
una misma y sola idea; al contrarío, la per- 
cepcion de las cualidades por las que se dife- 
rencian, crea en el entendimiento otras taotas 
ideas diversas. El entendimiento, pues, puede 
multiplicar lo que es uno y viceversa (2).» 

El fllósofo de que nos varaos ¿ ocnpar, Al- 
Gaze), poseia raros conocímientos: era teó- 
logo, Jurisconsnlto y poeta, sin tcner rivales 
en el iocreible námero de s¿bios reunidos en 
Bagdad para dar lecciones sobre todas las 
partes de las^iencias. Han Ilegado hasta nos- 
otros muchos tratados de filosoria, esponiendo 
uno de ellos una clasiRcacion de los conoci- 
mientos humanos. ^Uay, dice, tres cspecies de 
ciencias prácticas: la prímera tiene por objelo 
cl arte de discurrir; la segunda la economia 
doméstica, la tercera la moral: del mismo mo- 
do hay tres clases de ciencias cspecuiaiivas: 
la teología, ias raatemáticas y 1a historia na- 
lura), porque la ciencia se ocupa ó de las co- 
sas qne se hallan colocadas enteramenle fne- 
ra de la raatería, ó de las qne pueden conce- 
birse, pero iio exislir realmente fuera de la ma- 
tería. La prímera trata de la causa de la uni- 
versalidíid delosséres; porqueeslos se difiden 
cn causas y efectos. Bista ciencia esl¿ por lo 
lanlo aneja ¿ la unidad del ser, dcuiiiesta sa 
necesidad, hace ver como de esta unidud pri- 
mordial depende todo lo deroas qiie exiáte y 
como est¿ eiicadcnado, cuya ciencia es ta dl- 
vina, 1a ciencia del poder. Las ciencias mate- 
m¿licas e8t¿n menós espuestas¿ duda; las na- 
lurates dislan mus de la certeza por razon de 
1a continua moviUdad de los objetos que abra» 
zan. (3).» 

Ai-Gazel adopta, ¿ ejemplo de Arístótelos 
y de Avicena, las distinciones de las Ires al- 
mas. «El alma humana, dicc, liene dos as- 
pectos: uno por el que dirige sus miradas 



(t) De Gcraodo! Obra eitada^ 
(i) Idem, idcm. 



14em,idcm. 



Digitized by 



GoogI( 



43 



ÁftABÍA 



U 



hicia 1a regioii ininensa dc las cosas superio- 1 
res» que le sumínistran la luz de la cíencia, y ' 
ciiyo carácler propia es rccibir las emanacio- 
nes de aquelia liiz; otro por el que se diiige 
hácia la parte inrerior y gobierua sus propios 
6re:ino9. La seiisibilidad y la imaginacion no 
poedea ejercerse mas que sobre objetos ma- 
teriates, iii piieüeii influir mas que subrc los 
indifiduos que perciben y conciben sometidos 
i ciertos accideutes de líempo, lugar y fl- 
gnra.» 

Al-Gjzel traza . de una mancra clara y 
exacta, la¿ condictoncs por las que, en su opi- 
nioo, las operaciones de las raculludes sensi- 
blcs é imaginativas se distingucn de la del en- 
tcndimiento. Véase como se espresa sobre es- 
tepuoto: «El entendimiento se percibe asi- 
mismo; percíbe auu su propia percepcion y lo 
que produce; bacc una transicíon del valor ú 
la debilidsd, de la oscuridad á la luz, sin su- 
frir alteracion ; se forliflca muchas Tcces con 
]os años en lugar de debiüturse. La debilidad 
de los órganos corporales puede, no hay du- 
da, ejercer influjo de dos maneras sobre las 
^cultades intelectualcs: a1 priucipio causando 
una distraccion al espiritu, que es acompaña- 
da de dolor; despues privando al mismo espí- 
ritu de los socorros quc le pueden suministrar 
los órganos para la invest'igacion de las cosas 
esteríores; mas la potencia intelectual puedc, 
por sn propia eoergia, quedar libre de esta do- 
ble depeodcncia (4).» 

Áverrboes, lionra de Córdoba, donde nació 
en el síglo XII, fué simulláneamente médico 
y fllósofo. Le dominaba ima admiracion servil 
y respetuosa hácia Aristóteles, quien, en su 
conccpto, elevó las ciencias al grado mas alto 
posíble de perfeccion. En vista de semejante 
•sercion parecia verosimil que hubiese segui- 
do flelmente la doctrina del fllósofo griego, 
pero fné lo conlrario; la modiflcó muclio, con- 
citiando el nuevo platonismo con la doctrina 
de Aristótcles , cximo lo prueba , eñlro otros 
ejemplos , el siguicnle testo de una de sus 
reiaciones: «El movimienlo, dice, no imede 
imprimÍTse mas que por la inteligencia; supo- 
nicodo todo movimicnto un rooiivo perte- 
oedente al órden espiritual, las esferascelestes 
tienen sus lotelígencias propias derivadas del 
sopremo niolor , del primer prlncipio : esle 
movímiento sc comunica sucesivamente á to- 
das las regioocs basla al menor sublunar, di- 
rigido y trasmitido por una sucesion de almas 
inleligentes.» Véase claramente la hipótesis 
^ las intelígeDCias y emanaciones univer- 
saks. 

Averrhoes ftié considerado por los emdltos 
cooK) nn prodigio de sabíduria: el catilogo de 
m obras, desde ei Arte de radocinar has- 
te el de la Música cs mny estenso. 

Tamos á ocuparnos de otro fllósofo, con- 
temporineo Boyo, Topbail, nacido en Sevilia, 

(t) DiOertndo.O*rac<(a<fa. 



antor de nna ohra rara, en 1a qne por nn coo» 
cepto ingeuioso, hace ver como on bombre no 
liabiendo tenido Jamás comunicacioo con sot 
seuiejantes, pudo gradualmente» por solo el 
medio de la razon, conocer todos los objetos 
de la naturaleza, elevándose de este modo á 
las regiones mas subllmes de la mctansica, cn 
una palabra, llcgar al conoclmiento de su al- 
ma y al de un Ser Suptemo. Bajo el emblema 
ingenioso de una estátiia animada graduat- 
mente, Condillac y Bennct procuraron , en el 
siglo XVIII. esplicarnos como podia el hombre 
teuer el seniimiento de su propia existencia, 
cou que órden podian nacer en él ias diferen- 
tes sensaciones y como podia adquírir los co« 
nocimíentos de sus relaciones con los objetos 
eslcriores. Pero dista mucho, no tememos ase- 
gurarlo, la idea de estos dos metafisicos de la 
que oourrió cn cl sigio Xli ¿ Tophail. Sio em- 
bargo, los descubrimientos modernos y los 
progresos de muchas ciencias hacen dcspre- 
ciables cn este fllósofo algunas opiniones pro- 
pias del siglo en que floreció, masbíen quede 
su taleolo. Es pues, Justo constituirnos en 
aquel mismo siglo , si se qoiere comparar la 
manera de discurrir de un pueblo y de un si* 
glo tan remoto con nuestro método actual y 
con las verdades que hemos descnbierto en 
nuestros dias, ó que al menos consideramos 
como tales. 

Tophail en una obra titulada El Pilósofo 
instruido por $i mismo (^4); supone un niño (¿ 
quien llama Yokdhan) arrojado al ver la luz ¿ 
una isla desierta, en la que le lactó una cabra. 
A la edad de dos años la segnia por todas partes, 
como igualmente ¿ las demas, cuyos diferentcs 
balidps imiló tanto, que sabia distinguir coando 
se llamaban unas ¿ otras. No tardó en formar- 
se de ciertos objetos algunas ideas qiio se 
grababan en su memoria y en sn imaginacion, 
de manera que en la ausencia de eslos objetos 
deseaba unos y aborrecia otros. Llegó ¿ la 
cdad de siete años. 

Huerta la cabra que le habia alimentado^ 
estuvo en peligro de muerte por sentimiento: 
la llamaba, pero en vano; no veia en ella n^- 
vimiento alguno; observó sus ojos y orejas 
sin encontrar herida^ cooio asimismo en nia- 
guna otra parte de su cuerpo. Buscó la causa 
del roal sin poder encontrarla. Habia obser- 
vado que cuando cerraba los ojos ó los cu- 
brla con nlgiina cosa ya no veia, y que cuan- 
do sc removia este obstáculo veia de nuevo; 
que colocando siis dedos en sns oidos cesalM 
de oir hasta que los separaba, de donde iofe- 
ria que el uso de cada uuo de nuestros senti- 
dos puede suspendersc por obst¿cuíos y res- 
tablecerse aleJ¿ndolos. No encontrando la cau« 
sa del mal en los miembros esleriores de la 
cabra ni viendo que fuese posible alribuirlo á 

(I) Eduardo Pococlte publicó un« Iraduccloa la- 
liM de esu obra, cou el iHulo de Phtloiophuiauto* 
didacíuijeic, Oxford, W7I, cn 4.v, laterealida ^\ 
(esto ¿rabc« 



Digitized by 



GoogI( 



<5 



A»ABIA 



46 



tm sentido mas bien que i otro se persnadió 
qiie la eDfémiedad podia existír en to interior 
del cuerpo, sospechando la existencia de ona 
parte sin la eual los miembros esterlores no 
podian ejercer fuflclon alguna, y que sn do- 
lencla debérla comunlcarse á todo el cuerpo. 
Al fin se resolvló á buscar esta parte y alejar 
este obstáculo, persnadHJo de que si lo cnn- 
seguia , todo él citerpo recobraria sus funcio- 
nes. Antes de emprender cosa alguna temió 
que Bus tentatlvas de rcmcdio fnesen peores 
que la enfermedad, pues recordaba qne jumás 
habia Tisto i un animal Tolver del estado de 
insensibilldad al de sensibiliüad. Gon todo, el 
deseo dex^urar i su nodriza, le bizo superior 
i toda conslderaclon. Por medio de piedras 
afiladas y de fragmetitos punliagudos de ca- 
ñas bizo una abertura entre las costillas de U 
cabra y observó el corazon compuesto de dos 
eavidades: nna i la< derecha llena de sangre 
cuajada; otra i la izquierda y vacia. Juzgó que 
se babia engañado, mucho mas al recor- 
dar que combatiendo con los animales ha* 
bia perdido sangre sin perder el uso de las 
demas partes del cuerpo. Fíualmente , no en- 
contrando Ío que buscaba, se persuadíó sola- 
mente que el ouerpo era perecedero y vil 
comparado con 1a sustancia que queria descn- 
brir: creyó que habia abandonado al cuerpo y 
hecbo cesar de este modo todas sus funciones. 
Pues ¿cnál era esta sustancia? ¿salió del cuer- 
po Yoluntariamente ó i la fuerza? esto es lo 
que queria saber. En su opinion, en elta pro- 
piamente consistia la cabra que tanto afeclo 
le habia profesado ; aquella sustancia habia 
sido el móvil de todaa las accioncs de la ca- 
bra no habiendo sido su cuerpo mas qoe un 
simple instrumento. Véase como Tokdhan con- 
siguió pasar dcl conocimiento del cuerpo i la 
investigacioD de lo que le hace mover. Insis- 
tló siempre en querer conocer qné es esta cosa 
que dirige y anima el cnerpo. Un dia las ramas 
de los irboles se agitaron de tal modo que se 
inflamaron: al ver el fuego se atemorizó en un 
principio; aproximándose qucdó asombrado al 
obsenrar su oalor y su luz ; quiso tocarlo y 
sintiendo quemarse su mano la retiró. Tomó 
despues on pedazo dc leño que no estaba rouy 
encendldo y lo llevó i su cabaña. Reílexionan- 
do sobre el fenómeno del fuego, sospechó que 
este elemento podia muy bien ser lo que habia 
buscado en la cabra; 1o que acabó de persna- 
dirle era cl calor que habia observado en los 
tnimales vivos , y que era mas intenso en el 
sitio en que habia abierto la cabra: quiso 
convencerse y al cfecto hizo una abertura has- 
ta el corazoQ en on animal vivo , é introdn- 
etendo sa dedo observo tan Intenso calor que 
creyó quemarse. Notó que el animal moria tan 
hiego que el coraion estaba herido; y el vapor 
cilido y blanquecino que exhalaba le pareció 
aer el principio de la vida y del movimieato 
ea loaanimales. Retteraado el mismo esptri- 
meato D0t6 que cada animal; aunque compues- 



to de muchas partes, era uno relativamenle á 
este principio vital que atiimaba sus mierobroa 
y era su móvll; qiie asimisroo este prínclpio 
producla la accion dc cada uoo de íos dos sea- 
tldos; flnalmente, quc si un miembro del cuer- 
po de cualquier maoera que pudiese aueeder 
quedaba privado de este principio cesaba su 
accion, y quc se convertla en un instrumeDto 
ioútil; que sl cste roismo principio se deatruia 
6 sepaniba del cnerpo, este qiiedaha privado 
de moviroiento y reducido al estado de muer- 
le. Tutes eniii las rcaexiones de Yokdhao ao* 
tes de tener veinte y un años. 

Eotonces exarolnó todos lus cuerpos de la 
naturateza, las especies de animales, las plau« 
tas, los minorales, las piedras, la tíerra y el 
agua» etc. Yió en todo relaciones generalcs y 
cnormes difcrencias. Encontró una unidad en- 
tre los cuerpos que tiencn mucbas relacionea 
eolre sí, y una especie de pluralidad entre k)i 
que tienen diferencias. Yió que las cualidadaa 
de tos diferentcs cuerpos no tcnía número j 
qne ta naturatezaeratan fecunda, que eradiu- 
cil conocer todas sus partes. 

Cuaodo se consideraba i si mísmo y su.s 
difercDtcs roiembros con su accion distiuta y 
su proplcdad, creiaque era algo compuesto co'- 
roo lo habla pensado de los animales. Yiendo 
despues, que todos sus mierobros teuian entra 
si tal correspoDdencÍa, qoe la variedad de sua 
roovimientos se derivaba de un misjno prin- 
cipio; cs decir , de aquel espfritu vUal cuya 
naturalcza y unidad habia descubierto, y ca- 
yos miembros no eran roas que tnstrumentos, 
(^oropren'.tió que csta naturaleza» y por decirlo 
asi su esencia, era sirople y iina. Lo rolsmoob- 
scrvó en los aniroales: todos los de la miai^a 
especie eran scroejantcs en lo esterior; pero 
interiorroentc sus acciones y costumbres erao 
las mismas con algunas pequeñas diferenciaa, 
de todo lo cual dedujo que el espiritu vitai en 
cada especie era uno. 

Por la couterophicion se aproxiroó insensi- 
bleroente al conociroiento de las cosas intelec- 
tualcs: tiivo desde luego una ídea genefal y 
poco distinta de la nociou de un productor o 
agente. Yokdhan llegó i la edad de veinte j 
ocho años. 

A1 cabo de roochas observacionea se per- 
suadió de que el globo celesle y todo lo qua 
conlicne era uuo, uunque coropuesto de mii- 
chas partcs y que encerraba i los roismos 
cuerpos terrcstrcs; qiie este grande todo po- 
dia considcrarse ccmo un animal en que laa 
cslrellas brillantes rcpresentaban los sentidoa 
de los animales, las diferentes esferas repre- 
sentaban los difercntes miembros del coerpo 
animal, clc. Gumo parecía evídente quo esta 
iomenso cuerpo necesitaba de un agente ó mo* 
lor distinto de si roismo, hizo con respecto i 
este vasto cucrpo del roundo, lo que habia eje- 
cutado con respeclo á cada uno en particular. 
En un príncipio procuró invcstigar si csta 
cuerpo colosal tuvo ó no prínciplo de exisaen* 



Digitized by 



Googk 



« 



A&AKÁ 



48 



da, 69 decir» si existió síempre ó hubo algun 
UeiDpo en que do ezisiieBe. Miicho liempo in- 
Tiriió para decidirsc y peaar las raxones e«- 
puestas en proy oo contra. AdmiUendolaeter- 
sidui se le preseataban muebas objeciones 
por la imposibilidad de una exisiencia inflnitn 
qoe 1e parecia iguai á la imposibilidad dc la 
existencia de uo cuerpo inünüo. Veia iambieo 
que lo que encierra cosas producidas de nue- 
vo, es tambien producido del mismo roodo, 
porque bo podia decirse que ezisliese anies 
de estas cosas; lo mismo, piies, que no puede 
decirse exlsUr aotet» de los accidentes produ- 
etdos denoeTO no deja de serio como aquellos. 
Si adoptaba ei partido-de admitir una nue* 
n prodoccioD, y pordecirloasi, uaa especiede 
nada, se le presentaban otras dificultades. Le 
parecia incomprensible la idea de una nueva 
prodttccioa despues de un tiempo en quc no 
habia ezistido, ó debia suponer un tiempo an- 
terlor: ¿el mismo Ueropo no está coroprendido 
en la existeocia de ias f¡ww de este mundo y 
Do es inseparable de ella? No puede por lo lan- 
to sopoiierse el mundo posterior al liempo: 
ademas/si el mundo fué producido de nuevo 
neceaitó un produclor; ¿por qné este produc- 
tor que lo biso nacer lo produce boy y oo an* 
tes? ¿le obligó á obrar asi aiguna cauaa nueTa ó 
estraña? 

Eita espinoaa caeatíon le ocnpó por espacio 
de mucbos años; ooaDprendia que muchas ra- 
lonea tn pro.y en contra eran de un peso 
igoal y quedó perpleio. Para deddirse creyó 
deber examinar lo qoe se seguiría de esias dos 
opioiones; quisás sucederia que la coosecu^n* 
eia faese ia mlsffla. 

Supooiendo que el mundo coroenxó á exis- 
Ur y que hobo un tiempo en que no exlfelia se 
íoferiria que Uito una rason de existencia y 
quc 00 pudieodo dárselaá si mismo la recibió 
de 00 produclor inroaterial, porquesiendo cuer- 
po debia comprenderse en el mundo, recil>ir la 
exiateocia en tíempo y oecesllar de algun ser 
qoe se ia hubiese dado. Si cste segnudo pro- 
ductor era tambien un cuerpo hubiera necesi- 
tado de no tercero, este de un cuarto, y asi 
hasla io inOaito, io que es absurdo. El mondo, 
poes, debió tener on productor iomaterial é in* 
oaece&ible ¿ nuestrossentidos porque cstos no 
pcrciben mas que los cuerposy loqueesiáUga- 
do con ellos. Si es ínaccesible á nuestros sen- 
tidos y 00 puede eutrar en la Imaginacion, 
qoe 00 es mas que la representacion de losob- 
Jelos sensibles que reeuerdan en su ansencia; 
en uoa paiabra, si no es cuerpo no se le puc-> 
4en atriboir las propiedades de los euerpos; 
SQs tres dimensiones no se le adaptan, coroo 
asiiBisaio ninguna de las cnaüdades corpora- 
ies ittseparables de ias tres dimensiones. En 
segnsdo lugar, sapoesto que es la causa ell- 
doite del moodo, debe conocerlo y teoer po- 
der sobre él. ¿Bl QQC ^^^^ no conocer¿? es so- 
beraao por el conociroiento y lo sabe todo. 
Amayor aboadainieatopareciadtflcil¿ Yok- 

t38 SrBUOTKCA IH>l»UlAtt. 



dban adroHlr la etemidad del roundo. Dc ad« 
míUr nue^l muodo hubiese esiado siempre sin 
privacioii de existencia se srguiria quesu mo- 
vimiento es elernOp sin térmiuo eii cnanto á su 
principio, sopuesto que njtigiin reposo prece- 
dió para que pudiese lener un priiicipio¿ Todo 
movimienU) cKige un mot>r 6 una potencia io* 
herente ¿ algun cuerpo, ó al que es puesto en 
movtmiento ó ¿ otro d una polencia que no 
perteoezea ¿ un cuerpo. Toda poteucía tn- 
herente ¿ un cuerpo» y difuodida eo 61, es sus* 
cepUble de disminucion y aunienlo, dedivisioo 
y mulliplicacion. Gonsidérese, porejemplo, la 
gravedad inherente ¿ la piedra y que la hace 
descender: si se divide la piedra endos, su gra- 
vedad tambien se d¡vidir¿; al conlrario si se 
la aiiade unapiedraigijai, íagrávedad serádo- 
ble porque se la añadir¿ otro igual; y si fdcse 
posible que la piedra creciese hasta lo inOnl* 
lo, su graved^d recibiria el va'ismo aumento, 
Si la piedra no aumentasc mas que hasla cier- 
ta caotidad. esta eerviria dc Jfmítes ¿ su gra- 
vedad. 8i, pues, se ha demostrado qiie todo 
ooerpo era limitado debe ioferirse que lo ea 
igualmenle todu polencia inherente ¿ él. Si 
una poteocia produjese un efecto inflnito, no 
perteoeceria ya ¿ un cuerpo; el cieto, pues, se 
halla ea un movimienlo perpéluo sin limiies 
oi lla.Si decisaoeque el flrroamento es elerno 
y sin principio, se inferir¿ que su potencla mo- 
trls 00 sehalla en él oi en otro cuerpo, que es 
uo ser distinto de los cuerpos y que oo podria 
perteneceríes. ' 

Por la comparacíoo del niiindo perccedero 
Tokdhao descubrió qua la vcrdadera rason de 
la exietencia de cada cuerpo es relaUva ¿ au 
fonna, que no es mas que la dispostcion para 
diferentes movíoiientos; pero que relaUvamen- 
tc ¿ su malería, es tan débil que no se puede 
compreoder; que del misroo roodo la razon de 
la exi^tencla de todo eJ mundo es relatíva ¿ sa 
disposicion, al movlmlento corounicado por uo 
rootor difereote de los cuerpos y de todo lo que 
les pertenece y qoe no puede enlrar en iaima- 
ginacion. Gomo ese productor de los niovi- 
roieutos del ctelo, por varíados que sean, nni- 
formes sin embargo y continuos, se inflere 
que los conoce y que ejerce poder sobre elios. 
Discurriendo de estc modo Yokdhan se eu- 
contraba trasladado al mismo punto en que se 
encontraba' ciiando hizo el primer racioclnio; 
le era indiferenteque cl muudo fuese eterno ó 
creado, porque de ambos sistemas concliila 
igualmenle la existeneia de un productor dis- 
tinto de los cuerpos y que ¿ ninguoo era lo- 
lierente. 

Guando Yokdhan adquiríó el conocimlento 
del Ser Supremo ¿ la edad de treinla y cínco 
años, qiiiso 8al>erpor qué medio habia podido 
llegar¿este conoeimiento. De^pues de hñbet 
fxaminadosuce&iviimente todos su& sciitldos 
vió que 00 podiaii huceríe conocer mas que los 
cuerpoá y lu dependieutede ellos. No teniendo, 
pues, rpíariou alguna el ser ní'ccsario con io 
1. 111. t 



Digitized by 



Googk 



49 



ARABIA 



10 



qne es cuerpo, no (^udclé pérdbii^e é\ espresa- 
do ser por nada que sea corporbl. Qucdó, pue>, 
convcncido de que liabía adquirido el conocl- 
Biiento de aquel ser por alguna cosa incorpo- 
raJ que tenia en 8i, y que por su esencia nada 
comuo lenia con el cuerpo y dobia ser incor- 
mptible, por cuyocaminollegóal cónocimlen- 
to de la Inmortalidad del alroa. 

Por esta reseña se yo como Tophail por nn 
concepto ingenioso, sopone que un bombre 
aislado paede sio necesidad de instruccion cs- 
traña elevarse gradualmente, coo solo el auxi- 
lio de la rason, al conoclmiento de las cosas 
naturales y sobrenaturale», á la de su alma y 
del Ser Supremo. 

Auoque pudiéramos citar un graü m'imero 
de fllósofos, bástanos haber indicadoi los que 
acabamos de nombrar parahacer ver con cuan- 
to cclo cultivabaa los árabes la metarí3ica, in- 
dependientemente de las demas cleucias á las 
que se consagrában con ardor. Pero no obs- 
tante este ejercicio desus facullades intelec- 
tuales, no comunicaroo luz alguna al tratar 
las materias que mas necesitabao dilucidarsc. 
Satisfechos al ocoparse de las cuestiones mas 
abstractas, no consultaban la naturaleza ui es- 
periencia. No obslante debemos confesarlo con 
gloria suya, mientras la fllosofia eslaba aban- 
donada por los lalinos y poco cultivada por los 
griegos fué favorabíemente acogida por los 
¿rabes, liasta quc el Occidente despcrtó dc su 
vergopzoso adormecimiento y la acogió á su 
vez, engalanada coo los adornos molestos con 
que la revisiieron los comentadores griegos, 
slriacos y árabes. Presentándose bajo esla for- 
ma dió á luz al escolasticismo de ia ed^d me- 
dia. Debemos asombrarnos, dice Denia, cuan- 
do observamos que nuestros autepasados adop- 
taron de los mahometanos, á qnienes inju- 
riaban sin cesar, la mayor parte de las doo- 
trinas que se enseñaron por espaciode muchos 
siglos cn las escueias cristianas: tal fué ladoc- 
Irina sobre el Ser Supremo y sus atríbutos, la 
gracia yel librealbedrlo, lasaccioneshuniana?, 
la virlud y el vicio, el castigo eterno y el cielo. 
Los titulos mismos de ias obras coropuestas 
sobre estas materias por los árabes y por los 
discipulos de ias escuelas cristianas, tienen ta- 
lcs rasgos de semejanza que parecen liaberse 
copiado mútuamente. Rn cuanto á la fllosoria 
moral, lasnumcrosas obrasquelosárdbescom- 
pusieron sobre esta materia, están llenas de 
subiimes preceplos, de los que citaremos so- 
.lamenteel de EbU'Abilnur, nacido cn España, 
que trata de lo3 deberes de los príncipes, y 
prescribe la regla de su cooducia: el autor 
despues de recümendarles ta agricuUura, ias 
arl€$ y la diicijMna m.lUar, presenta los pc- 
ligrosque ameiiazao á Espaúa si sc condenun al 
olvido estos objetos, si no prodigao el apre- 
cio y cstimulo al saber y prooidad, ei las pro- 
vincias segobiernan por agentes ineptos y ve- 
nales, si no se cuitivan los campos^si se'de&- 
precian lasartes, si se relaja la disciplina del 



soldado, sl dus armas están cnbiertaS de polvo; 
Hnalroente, si existe una consteruacion univeiw 
sal cuando el enemigo amenaza. 

Sebmieidm: Etuayo iohre lat etcuelat /UotófUüt 
entn /o« árabet; I8ÍS, on 8.* 

Oe Gcr«ii(lo: Oitlorii comparada do lot tÍtUiñaa 
/ÍloióHfOt; S.« edle.. 1823, 4 l. eD 8.* 

D C'Aonario d§ iat eieneiatñlotóñeia; art. AMáM 
{fitotofia}. 

ARABIA. (Biitoria.) La historia de 1a Ara* 
bla como la de otras oaciones, y aun puede ser 
que mas que todas ellas, tieoe sus mitos; razoa 
por la cual, la noticia de su orígen ha liegado 
á nosotros envuelta en un prodigioso número 
de tradiciones fabulosas. Mucbos cronistas 
oríentales han dividido ai pueblo érabe en tres 
razas príncipales. La primera, ó sea la de los 
árabesartóa^, so.coroponia de tríbus estingui- 
das en una época lejana, y acerca de las cua- 
lcs solo se han consen'ado algunas relaciooes 
tradicionales recogidas por el Alcoran. De las 
dos restantes, la una liaroada de árabes mn- 
taárríbos, pretende rembntar su orfg^n hasta 
Kabtan, á quien ordinariamente sc le Identifl- 
cacon el Jectan del Génesis, y la otra conoclda 
con él nombre de árabes mustárribds, se erope- 
ña en que desciende del matrímonio de fs- 
macl, hijo de Abraham, con urta Jóven de la ra- 
za de los Jcctanidas. Los descendientes de 
Kahtan, establecidosen lascampiñas de la Ara- 
bia Feliz. fuudaron enellasciudadesy se dedi- 
cabau á \h agrícultura. Los ismaeiitas, por el 
contrarío, desparramados por los pedregosos 
campos del Hedjaz y las estériles ilanuras de 
Thamah, vivian cn liendas, apacenlatMin 8U8 
gan«dos, y sc entregaban al coroercio. Lai 
gucrras ó las alianzas de estas dos razas ha- 
cen un gran papel en la historia antigua de 
la Arabia, una de tas mas difíciles de recons- 
truirpor la escasczde documentos contempo- 
ráneos; puesto que los analiftas oríentates no 
comenzaron á rcdactar sus crónicas, sino mu- 
cho despues de establecido el islamismu. Hay, 
porconsiguiente, que teneren ellas muypoca 
couflanza, si se atiende, sobretudo, á las alte- 
raciones á quc se hailan espueslas las tradi- 
ciones oraie?, que airaviesen una serie dilata- 
dadesigios. Pero ladiflculladno estisolocn la 
escasez dc docuraentos, sino en el dosacucrdo 
queexiste eiitreellos: a.«íes, que Djcnnabi da 
á la monarqula de los reyes dcl Yeroen, des- 
cendientes del Jectan, una duraclon de 3,000 
años, mientras que Abulfeda solo les concede 
2,020. Mas aun cuando admitaroos cste úllimo 
cálculo,^e8 con todo eso imposible suponer 
quc losveinte yseis reyes.cuyos combresliaa 
liegado hasta nosotros, hayan podido, con Bua 
reinados, llenar este periodo. Los cronistas 
árabescortanla dificultad, concediendoá algu- 
nos de estos príncipes 3 ó 400 años de reinado; 
pero no siendo posible aun á la crítica histórí- 
ca mas acomodaticid, hacer semejantes conce- 
sioues, es preciso admiiir, ó qtie el orígen del 



Digitized by 



Gopgk 



14 



AHABIA 



|K)der monárqoiooy regolir en et Tcmen es de 
iDDcbos siglos posterior á Jectan, 6 que los 
princlpes cuyos nombresnos bao sido trasroi- 
tidos, soo solamente aquellos que se hicieron 
Dolabtes por su poder y sus conquistas. Nus- 
otros, qoe en otra parte liemos dedicado al exá- 
men de>esta coestioo un trabajo especial, va- 
D06 á consignar aqui el resullado dt; noestras 
ioTesligaciones. 

Segunellas, Himiar.descendientedeKabtan 
ó Jectan y de Saba, su bízoleto, por una larga 
socesíonde anlepasados, debió reinar enel Ye- 
men i Ones del slglo lY antes de la era cristia- 
oa (384 ant. de J. G.) Sns sucesores fuerou los 
síipiientes: Oiialbil (348 ant. de J.); Sacsac 
(345i;Tafdr (2821; Dliou Riasch (2G6); Ei-No 
maobeo-Djafar(849); AsmaUbeo-Nomau (3i6); 
8elieddad-beo-ad (483); Lokroaiwbco-ad(47)); 
Dhoo-sedad-ben-ad (464); Ilarith-el Uatácb 
(150); Dhoo-el-Karoam (490 ; Dhou-el-Menar 
(90); Afríkis (60); Dhon-et-Azhar (30); Scher- 
hMI (I desp. de J. C); Belkis (30 desp de 
J. C); Naséliir-el Niaro (40); Schamar-Yarasch 
(60); Aboo-Malek (75); Akran (95). 

Delengámonos un momenlo en el reiuado 
de Akrao, señalado por un acootecimieoto im- 
portaole, y noleroos dé paso qiio algunosde los 
prncipes, coyos oorobres acabaroos de citar, 
bao lleTado, segno las tradiciones, sns fabuio- 
aaseonqoislas á las regiones roasapartadas de 
la tierra, y aooMítido i su yugo pueblos cuyos 
moradores erao de ooa estatura gigaotesca, ó 
tomado ciudades coo murallas de bronce y de 
Dobrillo tal, qiie sos habitantes 4le?aban ca- 
retas para no qnedar ciegos. Sin embargo, con 
el Dombre de Dhou-el-Azhar, hay onido un he- 
eho bistórico de mas importancia qiie esas ma- 
nTiUosa8>e8pediciones:queremos hablar de la 
espedidoo de E io Galo, en?iado por Augusto ¿ 
espiorar la Arabia Feliz, eon el objeto de atraer- 
se la amistad de los puebtos que la habitaban, 
ó de someterlos ¿ so poder. Eo esta liipótesis, 
Dhoo-ei Aihar ó Dhi el-Azhar seria el príncipe 
qoe lo8 bistoriadores rom&nos han conocido 
coo el nombre de Hasaro. Eo cuanto al reinado 
de Akran, est¿ señalado, como lo acabamos de 
decir, por on calaclisrop, cuyo oi ígeii es cemo 
sigue: el pais de Mareb, en el Yemen, habia 
sido por mucbo tiempo iohabitable por las fre- 
coentes inundacioues ¿ que estaba espuesto. 
Ooo de los reyes dei pais, Lokman-ben-ad, se 
propuso oponer nn obstáculo ¿ los torrenles, 
que todos los ioTiernos se precipilabao de la 
eima de las mootañas. Para esto conslruyó una 
inmensa pre^a ¿ la eutrada de dos altas roon- 
taiias, qne formaban ona profiinda garganta, 
por donde las afiuassederramaban cn la llanu- 
n, y de este moüo couTirtió un gran valle en 
lago, el cual se sangraba en tiempooportimo, 
para el riego de las lierras sitiiadas roas abajo. 
Desde este mumenlo cambió de aspccto el pais 
de Mareb, y llegó á ser uno de los mas ricos 
¿d Temen; pero tu riqnesa depeodia de la 
cooserf «;ioo de loft diques, que se rompieroo 



en el reinado de Akrao. Los detattes maa f¡i« 
bulosos acoropañan, en los autores ¿rabes» á 
la relacion de esta catástrofe, qiie Tolviendo ¿ 
hacer inhabitables comarcasmucho tiempo an* 
tes cultívadas, produjo en \^s tribui dei Ye- 
men iina emigracion considerable. 

No obslantc, los reyes himaritas continna- 
ron reinando en los dístrítos de la Arabia Fe« 
liz, quc la inundacíon liabia dejado libres. El 
sucesor de Aki%n fiié Dhou Habschan iaíío de 
J. G. 445^; ¿ este siguió Tubba, su hermano 
(de J. G. 460); luejTO GolaYcarb, hijo de Tubba 
(490); Asab-Abou-Carib, que si heroos de dar 
crédiio á la tradicion, penetró como conquista- 
dor liasta la China (220); Hacan, h'jo de Asab 
(238); Amru, apetliüado Dho'u-el-Awad (250); 
A^bd Keial que, segun la crónica de Hanza» 
abrazó el cristianisroo (273); Tobba, hijo de 
Hacan, al cual se atribuyeHa introdiiccion dp{ 
juduismo en el Yemeu (297); Morthed (345); 
Abruha, bijo de Sabbah (370); Sahban .399); 
Sabbah, hijo de Abralia i440); Hacan-ben-Aro* 
ru (455); Dhou-Schenatir (478), Dhou- Nowas 
(480). Esle últiroo príncipe, no babiendo podi- 
do converíiral juda'i¿roo ¿ los habitanfes de 
Nedjran, que eran católicos, los hizo echar en 
número de 20.000 en fosos profundos, donde 
estaban encendidas enorroes hogueias,queIos 
qiiemaron vivos. Qtieriendo el einperador de 
Abisinia veugar la rouerledc sus correligiona- 
rios, hizo pasaral Yemeu 30»000 soidados, que 
se apoderaron del pais, y pusieron fln al iro* 
període los himarítas. El Yemen quedó eoton- 
ces sometido ¿ los abisinios, y no lo sollaroo 
slno en mauo de los persas. que todavia con- 
servaban su domioiOt cuaudo los ¿rabes abra- 
zaron el islamismo. 

Rey^s de Hira Entre las tríbos emigradas 
del Yeroen, ¿ consecuencla de la rotora del di- 
qne, hubo algunas que Uegaron hasta la Me-* 
sopotaroia, pasado un clerto tiempo. Malek-beo 
Fahm, su caudillo, que babia fljado au residencia 
en Anbar, sltnado en la orílla isquierda del ^ú- 
fniles, trabajaba pára organizar el noevo Impe- 
rio» dcl que pretcndia ser gefc, cuando fué ca« 
sualmente muerío de un flechazo, mientras que 
se paseaba disfrazado para asegurarse si el ór* 
den reinaba en la ciudad. Sucedióle so hljo • 
Djodhalmak, que acabó de someter la vasta co* 
marca que ríegan el Eúfrates y el Tigris, y so* 
cumbió en una espedicion que inteotó cootra :« 
las tierras del imperío gríego, dejando el po- 
der ¿ su sobríiio Amru qoe fljó so resideocia 
eo Hira, siluada eo la.parte occidental de la 
aniigua Babilonia, sobre un brazodel Eúfrates, 
actnalmente seco, que se desviaba del cAuce 
principal dei río para avanzar directamente al 
Sur, hácia las niarísmas donde mas t^rdeeslo- 
vo fundada Gufa. Amruel Cals, hijo de Amrn; 
Amrii II hijode Araru-elGulií; Aus, hijo de Ka- 
; llam; Amrii-ol-Cdls U, hijo de Amru II no se 
¡ ocuparon de otra cosa qiie en la caza 6 en la 
guerra. Su vlda la pasabun eo bacer rópidas es* 
pedÍcioQ^ por las fronteras 4e 1» Siría 6 del 



Digitized by 



Googk 



ts 



ARAIIA 



U 



cion entre 1o8 gefes eoyo refna^d fné afiteríof 
á la llegada de lacolonla salida del Tenen» 
ciiando la rotnra del diqae, y os que reinarot 
despnes del arribo de las famlUas emlgradit. 
Solamente estos últimne, segonAbolfeda llera* 
ronelnombrede'ghasanidas. tlosreyesdeOha- 
san, dice este cronista, traen so origen del Te« 
men. Antes de su tlegada, babitaban en la 8i- 
ria lOB árabes üamados dhadjalma, de la raia 
de Salih: aqnelles los echaron á olra parle y 
oeoparon su lugar.« Estas tribns, ^n contaeto 
diarlo con los griegosqoe babitaban en la Slria, 
se convirtieron al crísüanísroo. Desde entoncet 
se hicieron Taaallos de loa emperadores 4e 
Constantkiopla, que los empleabán eomo tro* 
pas lijeras en sus guerras con la Persia ó don 
las otras tribos árabes. De consiguieale, la hia- 
toria de les reyes de Oluwan Tieoe á ser, poco 
mas ó menos, el reTerso de la de los reyee ét 
Hita. La ocopacion hablioat de estos gefea de 
tríbu debió conaistlr en bacer raisias en el ter* 
ríioriodePersia, en servir deetploradorteá los 
ejércitos romanos mieotras la gaerra, y t^* 

Stiear por su propia cuenta, las llanorasde Imk 
orante la paz, y si los romanos nos ban habla- 
do menos de dichus gefes qoo de los reyet do 
Hira. es por la sencilla raxon de qoe se encnto* 
tra mas satisfaccion en oelebrar el Talor del 
enemigo tencido, qoe no el del aliado que not 
ba ayudado á Tonceríe. A continuacion anota* 
mos^ siguiendo á Mr. Ganssln de PerceTal, los 
nombres de los reyes de Qbasao, y la époct 
probable desn snbidaal trono: Thalaba (»Aode 
0. 47;) porqiie estába slempre perfeclamente I JesucríBto. 300); Iharith 1 (803); Djabala 1(330); 
Informado de sus moTiroientos, y él hacia los > Harílbll(360); llawia.muger deflaríthll (373); 
tnyos con tanta prontltud, que antes que de i Mondhir 1, Noman I, DJabala 11. Ayharo I, Am- 
ellos se tuTiese sospecha, ya se retiraba carga- ! rn I. (de 380 é 420); Dejofna II (410); Noman II, 
do de botin. Si alguna vez tropesaba con las • (450); Noman III (454); Noman IV, Haríth in (de 



Imperío griego; en TolTer 4 sn capital con e1 bo- 
Ün que bablan cogido, y en ssltr ntieTamente 
para defenderse i su tcs de las agresiooes de 
tn Tecinos; y 1a prneba mas clara de la agita- 
da ezistencia de estos reyes, es qne ninguno 
de ellos murió en sus eslados. Noman el Tuer- 
to, qne ocupó el irouo por los años 8110 de Je- 
sncríMo. estendló rouy lejos sus conqnistas y 
desplegóensu capital un lujoqae ríTalisa conel 
de los' monarcas de Persla. Desfhies de haberse 
heclio cristiano, abdicó la corona. en 44 tt. y to vo 
porsucesori su hiJoMondhirl queayndó áBah- 
ram. hijode Teaded-Jerd. á recuperar la coro- 
na de Persia de que habia sido despojado por 
00 usurpador. Rsie eminentc servlclo le fué re- 
compensado con numeros beneOclos y brt* 
llaules promesas; pero el trono de los Sasani- 
das quedó' desde entonces en roanos de nna 
raza valiente, y lospríncipes de Hira.conTer- 
tidos. por decirlo asl, en Tasallos de los reyes 
de Persla, corobatieron desde aquella hora á sn 
lado cn todas las (ruf rras quc contra los roma- 
008 Posluvieron. Mdndhir I, despues de haber 
Teinadomuchotieropo,rouríóen46t, ytoTopor 
tucesorá Noroan1I,su hijo.qne reinósleteados, 
en seguida á Aswdd,'8ohiio segnndo, que reioó 
diez.yúltiraamenteáMondhirlI.herroanodeAs- 
irard.Nomanlll, Aroru el-Gals III, y Mondhirlll, 
eontinuaron la tarea de sns antecesores. Rn par • 
ticular cste último fu6. duranteun medio siglo 
de reinado (de 505 á 554), el asote del imperío 
gríego. «Sus enemigos no nodian Jamás daríe 
aleance, dice Procopío (de BeUoPersieo, lib. 4 



tropas enviadas en su bosca, caia sobreellas y 
)as derrotaba antes de qne hubieran podldo re 
eonoceríe. Rn On, fué et enemlgomastemible 
qoe tuvieron los romanos: aprovechándose de 
laautoridad sobcrana que e]ercia sóhre lossar- 
racenos, vasallos de la Persia, Invadia por to 
dos laJos nuestras fron'cras, y ninguno podia 
resistiríe, bien fuera de nuestros generales 
grlegos, bien de los que acudiPaban á los ira- 
be^. aliados dcl Impetlo.» Habiendo sido rouer- 
to Mondbír en una espedlcion conlra los gha- 
kanidas, de los cnales hablaremos ¿ snllempo, 
tUTO por sucesor á su hijo Amrn, bjijo cuyo rel- 
liado, Mahoma nació en la Meca. Itabns (afio de 
lesncrísio 574\ Mondhir IV (5í«0>, Noman V 
($83). lyas ^605) ocuparon sncesivamente el 
poder hasta el dl» en que la gran fámllia árabe 
te rennió en nombre dei islamismo para fundar 
on noderoso imperio. 

ñeye» de Ghasan Mnchos hlfstoríadores han 
eomprendido bajo el nombre generat de gha- 
tanidasó reyesde Ghasan, & los soberanos éra 
bes estab ecidos al Sudcste de Damascoy que 
bajo la autorídai delos emperadores romanos, 
goDernaban las tribns asentadas en esta parte 
4e la Sirla. No obstante, bay que baoer disiin- 



466 ¿ 47«); Noman V (47«H Mondfalr II, Am^ 
ru III. Hodjr I (de 490 ¿ 530); Abuschamir-Ha-- 
ríth IV, Ei-Acbar-I))abala 111 (de 405 ¿ 5t0); Ha* 
ríth V; El ATTsat. y RI-AradJ (de 5«9 ¿ 579); Dja- 
bala IV, Harith VI (de 57t ¿ 587); Amrn IV (de 
587 ¿ 597); Noroan VI (de 597 ¿ 600); Hodjr II, 
Amni V (de 590 ¿ 645,; Harílh VII, Schurahblt, 
Ayham II. Mondhlr III (de 600 ¿ 630^ Amm VI, 
njabala V (de 630 ¿ 633); DJabala VI (de 633 á 
636). Gomo se ve por este cuadro, algunos de 
egtos príncipes han sldo probableroeote detig* 
nadoscon movhos nombret diferentes: el reluo 
de Ohasan, ignalmente que el de Hira, foé de»> 
tmido desde las prímeras conqolslas del isla- 
mismo. 

Aderoas de los tres esfados prínelpales del 
Temen, de Hira y de Ghasan, habia un gran 
número de tríbus gobemadas por gefes inde* 
pendienles, formando otras lantas pequefttt 
potencias que no reconoclan dependencia feo- 
«hil. Lns tríbus de Kenda, Maad, y Kelab, fbe- 
mn muchas Teces goberoadas por príncipes, 
cuyo Talor y hasañás reflejaban por algun cor- 
to tlempo oft gran bríllosobre la tríbu, porque 
meaolados siempre estos ¿rabes nómadas en 
tat qoeronat de sut Teoioot, ao virian mae 



Digitized by 



Googk 



ts 



AaABiA 



u 



f06 de li gaeiTa ódel pilUige. Atl es qae des- 
de la era de lofi Seleocidis basta la criBtiana, 
loa Dabatetift que demioabaa toda la Arabía 
Mrea, tomaroB parlido lan pronto por los si- 
rlos, como por los egipcios, en las guerraa 
fue despedaxaron á eatoa paises. Mas tarde, 
proToearon mas de poa ves la oólera de los ro- 
naDOs, con soa frccueotes iocursiooes en Si-> 
ria: Lóealo, Pompef o, Scauro, Gabinio y Mar- 
eelino, qoe fueron suoesivamente procóosules 
de esta proviocia, empreodieron espedicioaes 
CDDtra ios babiUDtes de la Arabia Petrea, go- 
beroados á la sasoo por caodillos qoe los ro- 
■laDOs llamao aretas ibariih), melchos (malek), 
ebodas (abd-waab); pero esios hábiles geoera- 
les DO pQdieroD coosegoir otras YeDtaJas que 
d pago momeotáoeo de oo triboto, ó la cesa- 
éion de hostilidades duraote algooos meses. 
SotamoDte ?ompeyo alcaosó trioofos mas po- 
sllWos; y ya aYaosaba bicia Petrea, despoes de 
kaberlos derrotado mucbas Yeces, CMndo la 
moerte de Mitridates le obligó á eocamiDarse 
•I PODto. Id la espedicion de Elio Galo, bajo 
Aogost^, los oabateos oo se uoieron á los ro- 
aMDossino para bacerles traicioo. Uo siglodes- 
poes, coaodo fuó Tito i sitiar i Jerosaleo sir- 
▼ió de foogoardia de so ejército oo coerpo de 
amlliares irabes. Solo ñié eo tiempo de Traja- 
wm, Y eso ■lomeDtiDeameote, cuaodo la Ara- 
bia Petrea se sometió al poder romaoo. 

hmüelUú$óárabe»muHarrám, Ai lado 
de lo8 irabes dei Yemeo ó JectaDÍdas, coyas 
ODkmias se habian diseminado por Bahreln, 
MJd, Yemaoa, Yathreb, la Siria y el Irak. tI* 
vlao eo el Hedjas ó Tehami, estos moslarribos, 
•Dtroncados coo los irabes por el matrioiODio 
de Idoiael su padre, eoa ooa bija del Temeo, 
éeeolre los euales debia nacer Mahoma. Se» 
gon la tradicioo irabe, Agar é lemael ediados 
de casD por Abraham, hicieroo alto desfalleci- 
dos en el sltío doode eo laactnalidad se ele- 
ta la Meca: uo iogel hiso brotar del soelo la 
Ibeote eo la coal Ismael podo apagar so sed, 
y en reeoDocimiento Abraham ediflcó eo esle 
ÍDgar el templo, al qoe desde eotooces van en 
peregriDacióo todas las tribos irabes. Ismael 
M el primer pootiOce de este templo llamado 
h Kabaa, quedaodo despqes de so rooerte, yíd- 
CDladalaadmtoiatracioo ea lafamiiiade losBe- 
BD Bforhom, eoD loscoales habia eootraidoaliao- 
aa por la eleccioD qoe hiso de uoa de sus mo- 
geres. Mas tarde los BeDu*Khosaa, Teoidos det 
Temtn despoes de la rotura del diqne, se apo^ 
ésraron de taa Importantes fhocioncs, qoe con- 
ssrrarMi hasta principios del slglo Y de noes- 
tra era, en cuya época recoperó el poder la 
faaiíllD de los koreischitss» desceDdieotcs de 
toHNel. Cosal, el afortnoado autor de esta re- 
toIdcíod, llaroa eo toroo soyo i todos lo» ko« 
reisebitas desparraraados eo las cercanlas; 
hiso edífiear uoa ciodad que dividió eo coatro 
eoartelcs, y foé de este modo el fbodador de 
la Moea, qoe basta eotooces, mas bleo ha- 
Mssido DM oampaiiento de irabes bedoiDosi 



qoo ODD 'gran eiodad. La aolorliaé de Ko- 
sal sobre los koreiscbllas, en taoto qoe tívíó. 
y la de sus bijos despues de so muerte, llegó 
i ser, por deeirlo asi, un articnlo de so reli- 
gioo, y oadie hasta el establecimleolo del isla- 
mismo, toTO el peosamiento de dispotarles el 
podor. Kosal tUTO por sucesor i so hijo primo- 
góoito Abdmeoaf, quei su tcs dejó el cetro 
eo maoos de Heschao; este último fué el padre 
y el predecoAor de Abd-el-Mottalib, célebre por 
mas de uo Utolo, eo los aoales del islamismo, 
pero» sobre todo, por haber sido abuelo de Ma- 
homa, y el proteetor de aus años JuTcniles. 
Desde estaépoca la historia del Hed}as, óme- 
jor dicho, lade la Arabia eotera, se eoofüode 
coo ladel Profeta, qoebisodesapareceranteel 
islamisrao todas las diTislooes adoptadas hasta 
alli (Véa$e la pMbra iSLaatsiio). 

Bl rasgo nus marcado del carider irabe, 
y qoe alterDatiTaoieDte preseota en relieTe 
las cualidades mas opuestas, es síd doda algu* 
oa, esa mescla iotima de ardor por el pillago 
y de hospitalidad, de fleresa cruel y de geoero- 
sidad caballeresca. Para poderse esplicar estas 
aoomalias perp6tuas,es necesario cotocarse ba- 
jo el punto de Tista escepcional de ooa oacion 
aislada por su posicion geogriflca, de todo 
cootacto con los otros poeblos, y preclsada i 
bastarse i si mlsma en oo soelo samameote 
iograto. La pobresa de so territorto les serTla 
de escosa para et robo: desheredados de las 
abondanteB micses y sustanciosos pastos que 
eoríqoeciso tantos otros paises, reparaban i 
TÍTa ftoeraa la injustlcia de Ip suerte, y crelan 
recobrar de cada caraTsna atacada por ellos, 
la porcion de bienes que debiera habertes to- 
cado en el rcparto de la tlerra. Asl como no 
bacian dlfereocia alguoaeotre la goerrayel 
asesinato alevoso, del mismo modo pareciales 
igoalmente meritorio despojar i uo Tiagero, 
que sojetar ona proTiocia, ó tomar ona ciudad 
porasalto. Pesdelostiempos mas rerootos, e! 
comercio de la lodia con lafeoicia» ofrecia i 
su sed de rapiña uo alimento siempre oueTo, 
y losirabesfueron los prindpales agontesde 
laa relaciones qne Tiro habia organisado con 
los pneblos dei antigoo moodo. Bl hibito de 
ona Tida oómada, so coostaote braTora y sa 
sobriedad» emo otras tantas cualidades eseocia- 
le^ para Teoeer los obsticalos del desierto. 
Recorriao iDmeosas dlstancias, y encargados 
de ias mas ricas producciones, fwoiao eo co- 
muoicadon las costas de la lodiaconlu dol 
Mediterrioeo; pero el cebo de la gaoaocia, la 
miseria y la riTalidad de tríbo i tribu, dejabao 
rara tcs i la caraTaoa llegar al térmioo de so 
Tiage, sio haber teoido qoe OTitar mochas eoH 
boscadas ó sosteoer ataqoes. Bl robo i msDo 
armada era i sos ojos uo dcrecbo de cooqois- 
ta, y en Tordad qoe olngaoa simpatfa raere- 
derao iocllnaciooes semejaotés, sioo hubiesen 
estado cooipensadas por oobles Tirtudee. Bste 
mismo guerrero i qoieo la sed de pillage, ln 
Teogaosa y el aoM>r propio oféodido» arnitliT 



Digitized by 



GoogI( 



17 



ÁRABIA 



«S 



b«aácoaeter accionesde croeldad iDiudita, 
80 coDvertia eo so tienda en un liuésped lil>e- 
ral y lleno de cortesia. El oprímido quc busca- 
ba su proteccion, y se encomendaba á su honor, 
erarecibido, R03olamentecomo unamigo, sino 
Gomoonmiembrodelafamilia. Ynosecontenta- 
ban los antiguosárabes con acoger con solicitud 
al viageroquela casualidadconducia ásu tienda, 
sino que mucbas veces encendian bogueras 
durante la noche, en las aKuras que servian de 
feros, para guiarlos bácia ellugar donde les 
agoardaban proteccion y reposo. La genero- 
sidad ha sido en todo tiempo la virtud que los 
árabes baiÉ eatimado mas que nioguna olra, y 
la que miraban, por decirlo asi, como la he- 
rencia paiticulur de su nacion: el árabc del 
desierto no tenia ningun cscrúpuio en quitar á 
la f uerza ó con la astucia algona res del gana- 
do de su vecino para ofrecer á su huésped 
noa bospitalidad mas generosa. Asi las anti- 
guaspoesias árabes estaban particularmente 
eonsagradas á los elogios de la libfiralidad du- 
rante la paz, y del valor mieotras la guerra. 
Entre las causas que escitaban todas las pasio- 
nes belicosas del bcduino, es preciso coiocar 
en primer lugar la venganza. 

La muerte de un árabs colocaba á la tribu 
á que pertenecia, en estado de vendelta, fren- 
te por frente de la del matador, y organizán- 
doseen seguida el sistema de represalias, se 
oontiuuaba poruna yotra parte basla tanto 
qne el precio de sangre se hubiese satisfecho. 
Iste precio de sangre, esta larifa de la vlda 
bumana variaba segun la importancia del guer- 
rero que habia sncurobido á los golpes de su 
eoemigo. Entre los korcischitas, el número de 
camellos exigidos como compensacion de la 
Tida de un hombre era de diez á ciento poco 
tiempo antes del nacimiento de Mahoma. La 
existencia de un principe ó de un gefe no po- 
dia pagarse sino con mil camelios, y aun al- 
gnnas veces esta recompensa era rechazada 
con altaneria. Seguianse entonces largas quer 
rellas, guerras interminables que bubieran 
destruido al fin tribus enteras, si una institu- 
cioo fundada en la prevision de los cscesos á 
quo podian ser arrastrados por sus instintos 
beiicosos en demasia, no se bubiera opuesto 
todos ios aúos al furor de los partidos. Por un 
comnn acuerdo, se suspendian las bostilida()es 
dorante cuatro meses al año» pacto que prue- 
ba al mismo tiempo que estas tribus nómadas, 
qoe por lo demas no reconocian gobierno 
central ni poder legislativo» estaban unidas, 
hasta cierto punto, por.una especie de laso 
léderal. Uno de estos motivos de tregua estaba 
coosagrado á la feria de Okadb, gran mercado 
abierto á las tribus dcl desierto» y concurso 
de poesia, dc gloria y de virtudes, donde se 
estrecbaba cada año el lazo que unia á todas 
Its familias descendieutes de Ismael. Aqui era 
donde cada guerrero venia ¿ hacer pruebas de 
docuencia, como las babia hecbo de bravora 
ea los campos de balalla. T no le bastaba el 



Bentimienfo intimo dela victoria, slno que 
necesitaba las eraocionee de la mucbedumbre» 
y por decirlo asi, la embriagoes de la tribuoa. 
El ser citado entre sus iguales como un guer- 
rero bravo y liberal, tal era la esperanza cons- 
tante de los gefes árabes, el móvil de sus mas 
uobles acciones. Ninguna palanca habiaentre 
ellos mas poderosa que la poesia; porque los 
árabcs, como todos los pucblos merídionales, 
y acaso mas que todos ellos, dan el mayor mé- 
ríto á la armonia de las palabras, y al brillo 
de las imágenes. Grucias á ios poemas recita- 
dos cada año en Okadh, delaute del pueblo rcu- 
nido, se limaron Ips díalectos de la Arabia, y 
formóSH con su fusion ese idioma rico y nervip- 
so, cuyos acentos varoniles debian, en boca 
de Ifahoma, Ilamar á su pueblo para la con* 
quis(a del mundo. 

Y no era solamente la fería de Okádbla que 
reuDia todos los años las tríbus de la Arabia, 
si es que tambien iban en peregrinacion ¿ la 
Ueca, en lo que probablemente inúuia el oo- 
mercio lanto como la reiígion, quepoco¿ poco 
habia vonido á parar entre ellos en u^ com- 
pleta idolatria. De las tradicioues de 4os anli- 
guos ¿rabes, se viene ¿ sacar en consecuen* 
cia, que habian abandouado el cullo del ver- 
dadero Dios que les enseñaron los patríarcas, 
para entrcgarse ¿ todos ios estravios de uoa 
supersticion grosera. Pero, ¿podra saberse has- 
ta qué puutó penetraron en la península ar¿- 
biga, el sabeismo ó culto de los aslros, y el de 
los magos ó del fuego? Cuestion es esta que nos 
pareceimposible resotverdeuna manera ab- 
soluta. Los himaritas se dirígian mas particular- 
men al §ol, y bajo el cielo siempre puro de 
la Arabia Feliz, observaban los astros mas bien 
por motivos de religion y supersticion, qoo 
por conocer sos movimienioH. Lo qne pare- 
ce incontestable, es, que las relaciones comer- 
ciaies de los ¿rabes, qoe los enlasaban ¿ tan- 
tos pueblos, babian introducido enlre ellog 
una mezcla de todos los errores cald¿icos, Ju- 
dios, egipcios y persianos. Como un punto de 
reunion general de este polileismo ridiculo» la 
Kabaa contenía trescientos sesenta idolos. Ei 
dios, Hobal, ¿quien algunas veccs se haqueri- 
do confundir con Saturno; dos csthtuas de pie- 
dra, Acaf y Nallah; Lot, bajo la forma de una 
roca; Ozza, bajo la dc una palmera; Woudd, 
adorado bajo forma bumana por la Iríbu de 
Kelb; Sawaa por la de Hmadan; Yauk, re- 
present^do bajo la eflgie de uo caballo; Nasr, 
bajo la de un ¿guila; Yaghount, bajo la de 
un leon, y Menat, trozo informe de una pie- 
dra negruzca, eran venerados porlas tribos 
en cl templo de la Kabaa, dei cual babian be- 
cho el pauteou de todas sus creencias. Igual« 
mente habian penetrado en la Arabia las doc- 
trinas del Judaismo y las verdadesdel Bvaoge- 
lio. Es ona creencia general de la iglesia de 
Oriente, que el apóstol Santo Tom¿s, predioó 
en la Arabia Feliz, al tiempo de eocaminarse 
¡¿lalndi^, en dondefaé martiñaadoporlafé^ 



Digitized by 



GoogI( 



VI 



AftAfitÁ 



u 



Saii Pabb residió en 1a parte de 1a ^iria, que 

Ibnnó mas Isrde el reino de los ghasanidas, y 

Susebio nosdice qne habiendo partido Orígeoes 

de Aiejandria para trasladarse á la penlnsula, á 

inTilacioti de ud priocipe árabe, convirtió ¿ ia 

rerdddera fé ona tríbu del desierto. Sin em- 

bargo, ni en cl Yemen, donde Teofllo, en?iado 

á los htmarítas por órden de Constancio, liabia 

obieoido el permiso de levantar mochas igle- 

tias, ni en la Siría , casi toda cristiana, pudo 

abolir la reforma relifriosa los absurdos del 

pollteismo. Tué para esto preciso que eu la Me- 

ca, donde ei csceso del mat hicia necesarío el 

remedio, se presentase un novador, profeta y 

legiftlador ¿ la vez, ei cual recmplazó las vie- 

Jas supersticiones por el dogma de la ooidad 

de Dios. Dotado Mahoroa de uo esplritu vasto y 

poderoso, de una voluntad iomutable, y de un 

caráeter cuya flrmeza sostenia e1 peso de su 

genio, iraposo en atgunos años ¿ ias tribus de 

k Arabla esta religion noeva , de la cuat se 

babía becho apóstol. Obligado ¿ escondersc en 

ios prímeros dias de su mision, para evítar los 

odios sublevados contra él, notardóen reunir 

¿ 80 liandeni las hordas errantes de ia penín- 

sula. A pesar de toda suerte de ob3t¿cuio8, su- 

po engrandecer so territorio con las armas, y 

su poder con la palabra , llamando ¿ él ¿ to- 

das ias naciones semiticas, y arrebatando, tan- 

to á los emperadores de Coustanlinopla, como 

á lo8 reyes de Persia , su influencia sobre el 

poeblo ¿rabe, qiie babía preparado para altos 

destiDOs. Muerto Mahoma , su vasta hereocia 

foé sucesivamente recogida por cuatro de sns 

disdpulos, qoe consolidaron el cdiQcío social 

levantado por el pretendído profcta. Predi- 

candoal pucblo desde lac¿tedra de Medina, y 

condnciéndole en seguida al cnemigo, esten- 

dieron co pocos afios el islamismo desde ia 

gran mesa del Asia Central hasta las costas oc- 

cidentales del Africa. Vioieron luego los Om 

miadas y los Abbasidas qoe añadieron nuevas 

cooqulstas ¿ las antiguas: la liistoria de los ¿ra 

bes lomó eutonces colpsales proporciones ; ya 

no se trata de luchas de tríbu ¿ tríbo entre los 

hatriiantes de un desierto, sino d3 on puebloor- 

gaoízado por on genio potente, qoe se lanza ¿ 

. ia voz de sus gefes y marcha de victoría en 

victoría. Kl Imperío de los califas es la época 

mas bríllante de este periodo de gloria. Las 

cteneias , la literatura y la geografía vinieron 

á ser tríbntarías de la Arabia, entonces que ia 

eivilizaelOD ¿rabe era la sola qoe reemplazaba 

¿ la romana ahogada por los b¿rbaro8. Pero 

Men pronto los vicios de un estado social 

faodado en la conqnista, y qoe solo por ella 

era sosteoido, las preteosiones rivales de fami- 

lias poderosas y la impaciencik de tantas ra- 

zasdíversas enclayadas en ona religion esta- 

dootfhi qae se oegaba á toda innovacion, di- 

rídíeron el imperio de los ¿rabes. Entonces 

SQs namerosas proviucias formaron otros tan- 

los estados diferentes ; de modo que hoy dia 

Jas tríbas de la Arabia aon, con cofta dife-* 



rencla, las mlsmas qne en el nacimiento del 
islamismo. Yéanse para los detalles de lu hi8<* 
toría de los árabes dcspoes de Mahoroa, las pa« 
iabrus: islamismo, calipas, ommiadas, y aB'^ 

BASIDAS. 

Biatoria imperii 9eÍu$Ui*imi iétitmidarum^ ab 
Alberto Schalieos. Harderoviii GelroniiD. t78a,eiiA.* 

Jlfoi»«m«iito 9eiutíiora Árübie; ededit Schutteoí. 
Lngd'ini BataYorum, 4740, 00 4." 

ÁdUamenla ad Bitt, arak. ex Ekn Nabaiak, Wo^ 
wairi atque Eb» Kotaibak: edidit Masmussen, eo 4.o 

Bamxm imha%e%»it\ Analium tibri X, edidit. 
GoltW4ildtLipsi«, 4844, fo 8.* 

Memoria tobre tahittoria deloiórabet antet do 
Makoma^ escríta en francés por Mr. Sil? estre de 8a* 
cv; coleccion dv memorias de 1a Aeademia de Inserip- 
ciooes y bellas leiras, t. XLYUI. 

Speeimen Bittorict Árabum, por Pocock. Osford. 
1805, In 8* 

Bi*toria anteitlémiea de Abutfeda , publicada 
por Mr. Pieischer. Leipsick, 4831. en 4.* 

Nuevo Diario atiátieo, artículos de los seAores 
EsiéhanQnairemére.Gaussio dePereeYal, Fulgen- 
cio Frcsnel, ete. 

El Vnivert, Arabie, París, 4845, en 8.0 

ARABIA. (Arquüeetura,) Hácia el año 631, 
bajo Abou-Bekr, suegro y sucesor del Profela, 
los árabes peuetraron en la Siria; bajo el caii- 
fa Omar se apoderaron de Jerusaleo, de Antio- 
quia; y entretanto dabao á las Uamas la bU 
blioteca de Alejándría, acibaban i un mismu 
tiempo la vasta empresa empezada bajo loi 
Tolomeos y segroida por Trajano, de onif el 
mar Rojó al Mediterráneo por medio de un ca- 
nal navegable, legaodo asi álos siglos si^uieo* 
tes ei dolor por un acto de Karbarie y la ad- 
miracion por uu monumento digno de los 
tiempos mas esclarecidos. 

Algonos años despues, Akbé, teniente de 
Omar, peoetra basta los bordes del Océ&no, 
mientras que otro gefe del califo somete It 
Persia al yugo de su maestro. Los morbs, asom- 
brados de la rapidez de las conquistas de los 
vencedores, sedocidos por los recuerdos dc nn 
mismo orígen y por la conformidad do ias cos- 
tumbres y del lenguaje, abrazan su reiigion, y 
00 forman bieu pronto sino ona sola y misma 
nacioo, tan entuaiasta del islamismo como del 
amor i ia gloria. Bsjo el califato de Naldil I, 
Moussa'ben'Nazir se apodera de Tanger, en- 
tonces posesion de los españoles. Este gefe 
alentado por su victoria pasa el^nar en el 
año 744, derrola al réy Rodrígo, y la Bspaña 
queda en poco tiempo sometida é la domina- 
cionde losárabes. 

Etzemagh, que le sucede, trata de graogear- 
se ei aprecio de su pueblo, embeilece Córdoba, 
la hace su capital, y amigo de las artes, com- 
pone una obra qae eocierra la descrípcion de 
las provincias, de las viiias, de los ríos, de los 
puertos de Bspaña y de los metales.y mirmo- 
les que en ella se encoentran. 

Abdalraroan y Abderramen, híjos del callfa 

Accham ó Escham, sobyugan la Gastilla, la Na- 

varra, el Portogal, el Aragon , y llcgan basta 

Francia, donde son vencidos por Girlos Martel. 

* Dlgno Imitador de Eliemagb, Abderrameo se 



Digitized by 



Googk 



u 



ÁftAfilA 



^ 



esUblece en Górdoba y ñiDda dos escuelas, 
construye un palacio, acaedactos , y eleva la 
famosa mesquita que se copserTa hoy dia ; en 
nna palabra, su capital viene ea poco tiempo ¿ 
ser el centro de las ciencias y de las artes. 

No describiremos punto por punto estos 
monumenUw; pero para atender al oJbjelo que 
Dos hemos propneeto, ee iDdiepensable recor- 
dar las conquistas de los irabes y la aliaoza 
con los moros, i fia 4e indieaf el origeo de las 
fórmas y del g«^to de to arquitectura, la in- 
flnencia que ella ef)erce soture 1a nuestra, y po- 
der de esle modo motlvar ei lojo que oUos 
prodigaron en todas aas cosas. x 

Po^eedores de una parte del Asia, el mas 
grande íoterée ile los emperadores de Oriente 
fué fljarse lejos del pueblo que les habia hecbo 
temblar; despues vemos que en 942 Gonstan- 
< Uno IX envi^ una emb^aaa al califa Abderra- 
men 111; y seguo loe historíadores Gardona y 
Swinburn, el califa, para recibir á los embaja- 
dores, hizo cubrir los patios de su palacio de 
Io6 mas bellos y hermosos tapices de Persia, y 
del Egipto , y decorar bs murallas con telas 
deseda y oro de un valor considerable. Bn esta 
misma épocaAbderrameo bizo TenirdcCondtao- 
tioopla losarquitectos mas bibiies, y recibiódel 
emperador un obsequio de cuareota columoas 
de graoito que empleó eo la coostruccioo de la 
villa llamada Zehra, oombre tomado de su fa- 
Toríto. Si coosíderamos las formas y la dispo- 
siciooasiástica de ta arquitectura de losirabes, 
asl como el lujo que ellos desplegaroD, creere- 
mos coo fuodaraeoto quc la trasportaroD de la 
Síria y de 1a Persia. £ste gusto les foé mocho 
mas trafimitido por los artesaoos eoTiados de 
CoostaotiDopla, coo la mpdiflcacioDy sio embar- 
go, que traeo coosigo la religioo y las leyes de 
Mahoma, que prohibian toda represeotacioo de 
aoimalcs. Esta graode restríccioo fué sin 
dudt la causa de la ooilormidad de carieler 
que se eocueotra eo las decoraciooes, doode al 
aspecto 00 se presenta mas que arabescos pro* 
piamente dichos, ó bordados i imUacion de los 
tapices y de Uis telas de seda quc empieaban 
oon profusion. 

Toda la severidad de fofmas esteriorei ea 
esla clase de monumeotos , se opooe i la lige- 
reza y al eocaoto de las disposicioDes ioterío- 
res, lo que ee esplíca ficílmeote coosideraD- 
do los irabes como cooquístadores fljados eo 
medio Ce un pueblo que acaban de aometer, y 
mirando sus mas beilas babitacioues como for- 
talezas doode se retirabao por la uecesidad 'de 
defeoderse coDUra los cspañoles ó cootra algu- 
nas de las Uibus qoe coDStaniemeote los po- 
nian eo confusio&. 

El carácler de los irabes, y qoiai mas auo, 
la ioflueocia del aisiamieDto, coDsorvaroo eo la 
arquitectora mo iij^ que le es pro|>io y qoe es 
ficil de reconocer en todos los edifleios que 
eiios babUaron y en ios que habitan hoy di^. 
Bien se núre eata arquitectura como cüsica, 
bien qoe se ia oonsidere al coDtrario como el 



delirio de ooa imagioacioa ardieote qoc sopo* 
ne ver realizados sus sueños, es fuersa admirar 
sus mooumeotos como las produccíones que el 
genio de un pueblo esencialmeote poeta pudo 
solaroente crear. 

En efecto, i los dibujos publicados sobre ios 
monumentoá irabes de toda Bspaña por Mr. de 
Laborde, oos seria muy posible adadir i la Tes 
las relaoiooes maraviUosas de los historiadores 
Colmeoares y Swirburo, eo las que se lee la 
descripcioo de estos pórticos atrevidos, aoste- 
oidos por delgadüs columoas de mirmol blaD- 
co; los salooes iomeosos revesUdos de mir- 
moles preciosos y cubieríos de ioscripcioiies 
poéticas, los ricos mosücos lleoos de festones 
y arabesoos» dorados y esmalUdos coo colores 
hrillaotisíouis. Aquí estio los Juegos de aguas 
que se aizao cn ias bóvedas de las habitacU)- 
oes, los vasos magníflcos doode se cultivao las 
plautas odoríferaotes, ó que sirvoD para que- 
mar perfumes; mas lejos, co flo, eo los Jardi«- 
oes deUciosos se eocuentra el mirto y el naraa* 
Jo que, i pesar de la vejez, Uenan deencanto y 
embellecen esios lugares. 

En cuanto á los gastos escesÍTOS que habia 
que hacer para elevar los soios mouumeutos 
rooriscos que nosotros Tcmos ahora en Espa- 
ña, es suUciente considerar qoe colocado eotre 
el Africa» la ItaUa y ia Fraocia, este puebloha- 
cia 00 comercio iomeoso de sedas, de laoas, 
de ooral» de perlas cogidas eo lai* costas de 
Andalucía y Cataluña, y que esplotaban Us 
minas de plata y oro, de graoates, de amatis- 
tas y de robies deseobiertas cerca de Milaga. 
Eo recordaodo que la arquitectura tudesco* 
siidooa fué la que se usaba eo Fraocia hasta 
el sigio VIU, es eTideote qoe i las reiaciooas 
coo los irabes , poseedores de la España, de- 
bemos las nodaozas que se hicieroo eo esta 
época , eo U que oo solameote se empezó i 
coastruir arcos qJiTales, sioo que se adopi6 ei 
géoero de oroameotacioa que ellos empleaban 
eo sus decoractooes. Aqui está ia rcuoioo de 
estas dos arquiteciuras, que ihimioan las bi- 
zarrías groseras que ooíotros eocootramoa 
eo los mooumeotos del siglo XI, eo ias cualcs 
los emblemas de ouestra reiigioo soo, por dC'» 
cirlo asi, Iraducidos en leoguije irabe, por 
el gusU) de Um adoroos cou que ios vemos 
embelleculos. 

Uoa seguoda época, mas coosiderat>)e ano 
eo la hisloria de Boestra arquitectura, fué la 
que iotrodujo el góüco esbelto dcl siglo Xil y 
Xlli. Esta data de nucstras escursiooes i la 
PaUiStioa» de doode Philiberto Augusto, y San 
Luis trajeroo artisias de todo géocro. 

Eo los moouflkentos irabes 6 moriscos de 
la Siria y de Bspaña, qoe hemos descrUo , es 
doode se eocuentra la arquitectora impropia- 
meuic lUmada eótica. Lo que disUogue parti- 
cularmeote U arquitectura irabe primitiTa 
de esU, es el esH^l^o del arco aobcecargaao 
perpeodicularmeote i su diimetro, por uoas 
espectes de repisas, y el arco circular proU^o- 



Digitized by 



Googk 



d3 



AMHA— AIUGACBA 



di 



g«do en SQ parte iDferíor por medio de imas 
meiiSBtaB, qoe forman canecillos salientes so-^ 
brelos pi^ dereehos ó colomnas qoelcso- 
portaa en ei arco ojíral. Los calados qne 
adonmn frecuentemente estos arcos están for- 
madOBpor mia série do otros peqnefios alter- 
nados en tamaño, y termlnados en nnos reroa- 
tesinfeiiorevde lámpara, tonperpendicolares, 
tanto qne el ralsmo adomo en el arco forma 
m trébol, qoeliende i nn centro comm). 

En ei árabe moderno se ébcuentra otra es- 
peciedearcos en las snperflcies Inferioros del 
aroo dobie, ofreeiendo cl desarrollo de dos 
eartelas nnidas por el Tértice. 

Sea que k» árabes se sirvieron d^ las co- 
himiMS que encontraron en los poeblos que 
conqnistaron, sea qoe ellos las bicieran ta* 
llar á 8u gusto, no parece qne bayan tratado 
de establecer una relaoion entre el diámelro y 
la altura. BIIob emplearon á su capricbo las 
btsas aotigoas, y las suplieron porun gran ca- 
?eto reverso y coronado por un fllete. 

Coando hicieron usode los capitales de los 
romanos, les cambiaron algunts partes de sus 
adomos en las Tolotas y foilages con objeto 
de introdocir el gosto que tes era propio. Las 
moldQras, qoe son bion raras, no se compo- 
nian gcneralmente mas que de cintas 6 cavetos 
ealados en ojiva, y íbrraando cartelas. (Yéase 
1a MmiDa T, Arqoitectnra) 

ARAGACHA ó ARAKATSCHA. Género de plan- 
tas de la ftimllia de tas umbeliferas 6 urobela- 
das, que segonlos sefiores Rooker y Decando 
le, botinicos célebres, comprende dq? espe- 
cies, la aracacha mo9eata y la araeacha stjcu- 
knta^ las qoe se diferenoian tan poco, qoe 
otros raucbos botinicos, no menos recomen- 
dabtes, y señaladafflente Mr. Guiliemin, creen 
qoe la sueulenta no es mas que una rariedad 
de la raoscala. Bscribimos para todos, pero 
prindpalmente para un órden de personas 
tpie desean hecbos positivos, y no largas se- 
ries de obserraciones y de demostraciones 
técnioas de botinica. Sin entrar, pues, en el 
exiBien de una cuestion qoe carecerfa de in- 
terés para el mayor número, nos limHaremos 
i referir al género aracacha lo que se ha oh- 
senrado y escrito aeerca de las dos plantas de 
que, por ahora, se c^mpone este géncro, por- 
qoe estas dos plantas viven bajo ias mismas 
eondieiones, y son igualmente alimenticias; y 
qoe por otra parte, las noticias que se nos han 
trasmitido sobre la aracacha por cultivadores 
ybotintcos de Francia, yde diversas partes 
de ia fiuropa, nos confirman mas y mas en la 
opinion qnetttvimos desdeeiprincipio, de que 
Bo existe 800 mas que una especie de araca- 
cha, qne es la moscata ó silvestre; que la 
plaiMa indicada bajó el nombre de aracacha 
SDCttlema, no es mas que la especie primitiva, 
é la aracacha moscata, perféccionada por el 
cultivo, qoe es solo una variedad (^oosegoida 
porel arte agrieola, ila qne pueden referirse 
éMe ahora oomo aoNvariacHones, uoa aracii 

139 VmiiytVGA H)VVUR. 



cha con las raices blancaft, otra qtie las teuga 
rojas, otramoradas, y otra amarillas; y de es- 
ta suerte la nionagranadelgónero aracacha se 
compondria, segan uosotros, de una espec ie, 
una variedad, y cuatro subvariedades. 

La aracacha es originaria de la América 
Meríéienal, donáe se oultiva con abundancia 
como plantaalimentieiapor sns raices, las que, 
scgun refleren los viageros, Yienen la forma 
y volúmen de un cuemo de vaca, pero que 
creceo y llegan i tcner un volúmen mocho 
mas considerable, segon relaciones de losqoe 
han escrílo; sos tal'os suben hasta una altura 
de dos pies, poco mas ó menos; sus ho|0s son 
penatifiolas, esto es, partidas en forma dc alas 
y dentedas como sierra; sos flores son umbe- 
las, esto es, muchas reunidas al taito, y esten- 
diéndose arriba para afuera en forma de pura- 
sol, y sus frutos en forma de uma. Por sus 
ílores tiene alguna semejanza con la zanaho- 
ria, por su follage se asemeja al apio, y por sn 
aspecto i ia angélica, aunque mucho meoos 
elevada qiie esta última, que tiene cuatro ó 
cinco pie.«, mientras que la aracacba no tíeue 
masque veinte y cuatro ó treinta pulgadas. 

En la época, aun reciente, de la introduc- 
cion de la aracacha en Europa, todas las obras 
periódicas de agrícultura y de horticultura ha- 
blaron de ella con eíogios, como deuna planta 
susceptible de próbar bien en Eufopa y de en- 
trar en concurrencia ccn la patata, qncse«abe 
es orí^inaria dei mismo pais; el ardor fué tal, 
que habiéndose rcpetido estos clogios por los 
períódicos que se leen en todo el mundo, se 
habló con doseo y solicita curiosidad de una 
planta que se presentaba i los európeos en 
coocürrencia con la patata, como para reiidír 
homenage á esta tSiltima, y vengurla de los 
dcsprecios que sufrió i su iotroducciou cn Eu^ 
ropa y de la iugratitud con que se recompen- 
saron'sus prímeros beneficios; ingratílud se- 
ñalada con fuerza por Parmentier, que la des^ 
lució y batió por todas -paríes, haciendo asi 
triunfar i la patala, que por la perseverancia 
de este fllántropo, llegó á ser un objeto de 
cuUivo general cn la Eoropa entera, y tal vez 
cn breve en todos los continentes; pero es 
I preciso repetirlo, no creemos que la aracacha 
l pneda Justiücar todas las promesas, qiie se 
han hecho en su nombre; y es necesarío sin 
embargo, acogerla, con tanta mas sulioitud, 
cuanto las raices alimenticias de la familia de 
las umbeliferas no son bastanfe abuudantes, 
consideradas eii ia preemiuencia de clertas 
cualidades secundarias en verdad, que les son 
propias, sobre las raices alimenticias dc las 
otras íamilias. Es cierto que niiiguna planta 
de la familia de las umbeliferas, sea hi zana- 
horia, el nabo, el ribano, peregil de raices 
gruesas y otras de ^sta familia, ni la planta 
de que tratamos que tambien es una umbellfe- 
ra, no siendo tan abundantes en fécula, y otros 
principios alimenticios para el horabre y los 
animales, ni de una aplicaclon luo estensa eo 
T. m. 3 



Digitized by 



Googk 



35 



'AllACACHA--AfiACNOIDÉS 



U 



las artes como la palata, esta sicmpre domina- 
rá á 1a aracacha. 

La aracacba, segun reflere uoo de sas 
historiadores, ha sido de tan estenso cul- 
tivo y de un uso tan frecucnte en la Go- 
lombia, como la patata lo es entre nosotros. 
La aracacba es un alimento muy suludable pa- 
ra todos los temperamentos y para todas las 
edades; esta raiz se cuece fácilmente y se co 
cina como la patata. De sabor agradable y í¿ 
cil digestion, se preparacon ella un manjar de- 
licado y ligero al mismo tíempo que alimenli 
cio y sano, que prueba muy bien á los con?a- 
lescientesy cuyosbuenos efectos sepatentizan 
especialmente en laspersonas débiles y enfer* 
mas del pecho y en las de una complexion de- 
licada, como )o atestigua el doctor Yeugas, 
médieo muy distinguido. La aracacha se multi- 
plica por sus raices, que se cortan en pedazos 
de manera que caaa uno de estos tenga un 
ojo, boton ó yeraa; estos pedazos se plantan 
corao los de las patatas, en la misma época, y 
oxigen los raismos cuidados y la mlsma ticr< 
ra; pero cuantó mas profunda y generosa sea 
esta, mas crecidas serán las raices de la ara- 
cacha, sln que por esto pierda nada de su sa* 
bor. Rara vez se multíplica la aracacha ni aun 
en su misma pairia por semilla, de la que eslu 
planta produce pocos granos, estando habilua- 
da ¿ reprodCicirse por raices. Sin embargo, co- 
noK) QO ha perdido enteramente la facultad de 
dar semillas, podriao buscarse y traerse de 
.América, y sembrándolas en Europa, seria el 
procedimiento mas seguro para naturalizar 
aqui csta planta, y oblener nuevas variedades 
4ee!la.* 

La Inglaterraes la parte de Europa don- 
de se han hecho mas ensayos con la ara- 
•cacha, tal vez el único pais eu que ks circuns- 
lancias hayan permltido hacer esperimentos 
^obre cierto número de individuos, y parece 
qne todas las tentativas de naturalizacion han 
<luedado frustradas hasta ahora. Peroesta plau- 
la parece mas propia de las partes meridiona- 
les de laEuropa y de laFrancia que del clíma 
de Inglaterra, y por otra partc babria poca ge- 
nerosidad y prudencia en aOrmar quc una 
plantacultivada en una maceta, en estufa ó in- 
vernadero» ó tambien momentáneamenle alai- 
re en un jardin, no haya correspondido desde 
luego ¿ las esperanzas que se (enian; porque 
Fi en este momenlo nos trajesen la patata y 
la |udía y nos advirtiesen qtie uua y otra eran 
estremadamente sensibles al frio, como real- 
mente lo son, no bay un cuUivador que no se 
apresurase á ponerlas en estufa, donde segu • 
ramente no obtendria un resuUado quc lo pu- 
aiese en la senda de ias iumensas veutajas qua 
estas plautas nos proporcionan» ahora quelas 

. cultivamos al aire iibre, enlre las heladas que 
cesaron y vuelven á comenzar. Pudiera hacer 
^lras citas, tomadas no solo de las piautas 
herbáceag sino tambíeú de los árboles mas al 

, ío°. ¿Qui^n no ?9be qiie el iophoMajaponica, 



(cuyas primeras semlllas trijo ¿ Francia ea 
4734 el padreDircauville), sembrado, criado y 
couservado en estufa caliente, durante veinte 
años. porqne viniendo de un pais calieute no 
se atrevian á ponorlo al aire iibre, habiéndose 
determinado al fln ¿ sacarlo, ha permanecido, 
no se ha helado jamáSp y es hoy, asi como sns 
numerosos descendientes, uno de log mas ro- 
bustos y mayores árboles dealioeacion y hasta 
de los ¿rboles forasterps exóticos, naturalizt- 
dos en nuestro94)osques? 

EI cuitivo de la aracacha debe comensar 
por España, Italia^ Argel y el Mediodla de 
la Francia, y aproximarla despnes húcia el 
Norte, como se hizo c^n la arachida ó caca- 
hnate, que no debe confundirse oon la araca- 
cha, como han hecho muchos, ¿ pesar de lo 
desemejan4e que son estas dos plantas bajo 
todos conceptoe. 

Mucbo se han ocupado loá bot¿nico8 de la 
aracacba: Mr. Kunth la ha descrito y flgurado 
bajo elnombre de cotiíum moschata y la des- 
crípcion queda declla este autorparece refe* 
rirse ¿ la aracacha silvestre» que al princípio 
de este artículo hemos considerado como el 
tipo de todas laa demas aracacbas, y á la 
que nos parece Justo referir la aracácha des- 
crita por Mr. Baocrost, cultivada y observada 
por él mismo en el Jardin botáuico de.la Ja- 
m¿iea, asi como tambien el eoniufn-aracaoha 
descrito por Mr. fiooken'. Sin embargo, Mr. De- 
candole, á quien nonosopondremos, eucuen* 
tra motivos suflcientes para hacer dos especies 
de esta planta, la aracacha moschata y la ara- 
cacha suculenta. El primer autor que ha habla* 
do de esta plauta ha sido Alcedo, que la- meo- 
cionó eu su Diccionario histórico-geogr¿flco de 
lasJndias Occidentalcs. Mr. Guilleroin insertó 
una nota detallada y muy sabía sobre la ara- 
cacha en los Anaks deFromonL Es mencster 
referir ¿ la aracacha la sacaracha de Mrs. Hum- 
boldt y Bondpland, el apio de los colonos es- 
pañoles, la anikat&cha dc los americanos y la 
arakactsha-xanlborriza. Es evideute que el 
nombre mas antiguo de la planta de qoe tra- 
iamos, es urakütscha, del cual sacaraclia ea un 
diminulivo. Fué una idea feliz la de Mr. IIoo- 
kei' el rcemplazafr estos nombres de tan des- 
agradable consonancia con el algo menos ¿s- 
pero de caraoacha, adoptado por los señores 
Úancrost y Decandole; pero todavia hubicra si- 
'do mas fcliz la idea de Mr. Hooker si endulzan- 
do del todo la palabra hubieüe adoptado el 
uombre mas eufónico de aracacia que yo creia 
baber sidb admitido por Mr. Decandole basta 
este momento, en que he visto lo contrario con 
molivo del gén^ro aracacba insliluido por este 
ilustre botáoico. 

ARADO. (Yéase LNSTauMENTOS db labob.) 

ARAGNDIDES. {Analomia) 'A(>ajyoxByi^,fino 
eomounatelade araña, Asise Uama la mem- 
brana serosa que, formando, como todas las 
de esta clase, un saco sin abertura, libre y lisa 
por su oara interna, y adherente por la ester- 



Digitized by 



Googk 



37 



AaAGNOIDE&-ARAGON 



38 



na, enTDehe ó reriste el centro nerrioso céfBi- 
loH*aquid'mDO. Gelso y Galeoo babian designa- 
do ba]o eate nombre la membrana bialoides 
qoe contiene el cuerpo yítreo. {Véase ojo.) 
Boyscb, por medio de ia insnflacíon, y Varotio 
demostraron la aracnoides. Bicbut ba dcjado 
tambien curiosos trabajos acerca de osta mem- 
brana. La aracnoides tapiza la cara intemá de 
la dura-madre, se corre por la base del cerebro 
entre los lóbulos anteriores de esta masa, bien 
qoe solo hácia sn parte anterior; reunc los ló- 
bnlos anteiiores con los posteriorcs sin entrar 
en laescfsuni de Silyl8, y pasa como un puen- 
te por encima de hs aafractnosidades que se- 
paran las circonyoluciones cerebrales. Entraeu 
fai esdsora mediana, y se refleja de nn hemis- 
ferio á otro por debajo del borde libre de \sA 
can del cerebro. 

La aracDoides no penetra en los TentrlcD- 
los del cerebro, como babia creido Bichat ; en 
oiucbQ^ pontos de sn estension deja espacios 
racios entre ella y el cerebro ; pasa de la ca- 
Tídad del cráneo á la del ráqnis, y envuelve la 
nédola, de la cual está separada por un espa- 
eio lleoo de tlquidp snb>aracnoideo ó céralo- 
raqoidiano. Este iíquido de la porcion raquidio- 
oa esti eu comnnicaclon con el de los ventrí- 
colos oerebrales por nna abertura que Maprendie 
ha hecho notar en la estremidad dct eaiamus 
ienplariu$, 

Cniveilhier: ÁnAtomiedeteripiiM. 

ARAGON. (reino db) Una de las provincias 
en qoeantes de la division territorial de 4833 
se hallaba dividida la monarquia española: 
eomprende las provincias de, Zaragoza, Huesca 
y Teroel, y conflna por N. con el reino de 
Trancía; ppr E. con el principado de Gataluna; 
por S. con los reinos de Valencia y Gastíila la 
Noeva, y por 0. con tas capitanias generales 
de Burgos y Navarra. En estas provincias se 
encucntran las plazas de Zaragoza y Jaca con 
808 respectivos gofoernadores y sargentos ma- 
yores. Tambien se encuentran los castiilos de 
la Aljaferia, Benasque, Monzon, Alcañiz y Me- 
qoinenza; los dos priroeros á cargo de un co- 
mandaDte militar, y los tresúltimos al de otros 
tanlos gobemadores. El capitan general de este 
rñno reside en Zaragoza. 

Aragon pnede considerarse como nna c<Tn- 
ea rodeada de los Pirineos: las montañas qoe 
le divideo de Navarra y Gataluña y de las sier^ 
las de Soria, Molioa, Guenca y Morella rinden 
iQs vertientcs por los parages que lc circnn- 
dan, hácia la gran caja del Ebro, que 16 cruza 
easi por medio de N. 0. á S. E. 

¿te pals goza de disiintas temperatoras 
mas 6 meoos benigoas, segun la varia eleva- 
don y asiento dc los pueblos; pero todas ap- 
las para el coltivo de los mas precíosos frutos 
delászonas templadas. Los vientos que gene- 
rHhoenle reiDan son los llamados o»erzo y bo- 
áamo(M. 0. y 5. £.)« los cuale^ son taofrecueo* 



tes, con especialidad en la eapital» qoe poede 
asegurarse que unos ú otros soplan los nuere 
meses del año, y tan vlolentos los primeros, 
que arrancan hasta los árboles mas oorpn- 
lentos. 

El Aragon es de los territorios mas monta- 
ñosos de Españar Las encumbradas y ásperas 
cordilleras del Pirinco, son las sierras mas al- 
lasy continoadas, y la frontera de Francia por 
esta parle la que ofrece mayores derrumbade- 
ros: la mas alta y de peores entradas de cuan- 
tas separan á Espaúa de aqnel reino, ó sea el 
punto mas culminante, cs sin duda alguna el 
monte Perdido, cuya elevacion sobre el nivel 
dcl mar se calcula ¿ 4,745 toesas. De esta 
inmensa mole nacen muIUtnd de estribos qne 
se introducen en el territorio formando dife- 
rentes valles por los cuales se precipitan infi- 
nidad de rios, arroyos y torrentes. 

El terreno de Aragon es moy fértil: por po- 
co que se le ayude basta para producir prodi- 
giosamente. Las márgenes de los rios desple- 
gan la mas activa vegctacion: las riberas del 
Ebro y dcl Jalon principaimente son de lo mas 
rico que se conoce. Multitud de valles rcga.doa 
por diferentes riachuelos producen todo lo que 
el labrador apetece: el Ilano que se encnentra 
al salir de Fraga, y el del Fresno son una série 
continnada de jardines; ios de Daroca y dc la 
Almunia son todavia mas hermosos , mas fér- 
tiles y mas variados eu sus productos. Otros 
semejantcs se encuentran en diferentes pun- 
tos, pero hay pocos qoe igualen en íeraci- 
dad y riqueza á los huertos de Galatayud y de 
Ateca. Las fértilcs campiñas que rodean á la 
capital superan en hermosura á ias de los de- 
mas parages que hemos mencionado: tres rios 
y un canal magníOco leT rinde su tributo para 
fertilizarlas, y el snelo seCnnda admirablemen- 
to la diligencia del agricultor, producieado ¿ 
competencia los frutos de toda especie y los 
granos de todo género. üoa estensa llanura 
rodeada de montañas cn los confines de Gata- 
luña y de Valencia,.es tambien hermosa y rica, 
y deunafertilidad poco comun engranos, acei- 
te, lino, c¿ñamo, moreras y frutas de todas 
clases. Desgraciadamente la agrlcoltura no so 
halla en este pais al nivel de Yalencia y Gata- 
Iuña;siasi fuese, este terrena liegaria ¿ ser 
otra tierra de promision. 

Todos los rios de Aragon abundan en pcsca: 
las truchas del GAIIego y del Huccha son ri- 
quisimas: fos anguilas del estanque de Alcañiz 
admiran por su grandor y su deli'cado gusto; 
y las sabogas dei Ebro forman el plato mas 
regalado de las mesas de los pudientes que 
moran á sus orillas. 

Caráeter y eostumbres de los aragone^ 
se», Los aragoneses reunen todas las circonsr 
tancias necesarias para progresar en las cieu- 
cias: vivacidad natural, imaginacion pene- 
Irantc y juicio sólido Es el aragonés orgulloso, 
habla poco y deflende so ppinion con flrmeza: 
ensaUa si^ pais hasta la hipérbole; le eoardece^ 



Digitized by 



Googk 



.19 



ARAGON 



M 



la meQor eosttradtocioD; de8ooiioce< mis^ propios 
defectos y rara vez conOesaB los de sm oom- 
patriotas , sin embargo de scr naturalmeDte 
envídiosoa caando hablan con eBtrangeros. Su 
altaneria natural, su acogimíento seco comun- 
mente, su aire serio, bqs maneras frias» sta to- 
Do algunas veces brosoo , repugna á ios que 
no les conoceo: estos son los úuicos defectos 
que Ics ponen, pero defectos que se hallan 
bien recompensados por otras mil coalidades 
estiroables. Si el aragonés es frio y seeo. tam- 
bien es á la ves pradente y reflexivo, provisto 
deao juicio sólido y de un juicio el mas recto: 
si son altaneros, son al propio üempo atentos 
7 comedidos; su acogimíento, aunque sério y 
frio, es mas verdadero y de coraason , que ei 
afectuoso y urbano de otras provincias. Son 
hábilcs coilesanos, sin fálsía; valientes sin 
funfarronada; arrojades hasta la temeridad; 
emprendedores como nadie; y andaces y am- 
biciosos como ninguno. Sn caráoter decidido» 
firm^ é inalterable les hace aparecer las roas 
veces indóciles. Los aragonesed Jamás ccdie- 
ron cuando fué menester combatir en defensa 
de las leyes, de la independencia nacional, de 
la libertad y del trono de sos reyes. 

Canal de Aragon. Esta obra es una de las 
mas impoftantes á que todos^los gobiernos 
debieran OJar su atencion cfm el On de lograr 
su pronta termioacion pare que la riqueza 
agricola de este pais se aaineotase constdera* 
blemente. ín tiempo del emperodor don Gár- 
los Y, primero de España, setHeron priiictpio á 
estas obras, y aun cuando tos reyes suecaores 
han venido prestando sn poderoso apoyo ¿ an 
objeto tan útil y privilegiado, es el caso que 
aun uo se halla terminado. La circunstanciade 
haberse tropezado con algnnos graves incon- 
Tenientes, tanio en la parte topográfica como 
en la material de la empresa, es la causa de 
no haberse aun terminado este importantisimo 
canal. Hoy dia es uno de los'punlosea que mas 
flja 60 atencion el gobiemo, dispensando cuan- 
fa proteccion necesita la empresa; y es de pre- 
samir que tcndremos la satisfiiccion de ver 
eoncluidamuy pronto esta importaote mejora 
de la agricultura. 

Hisloriaoivil de Áragan. Betenida y Olo- 
sóflcamente observado este pais , su mismo 
exámen va remontando la imaginacion de si- 
glo en siglo, hasta que perdida en la perpetui- 
dad de los tieropos viene ¿ colocarse cn la cum- 
bre de los Pirineos, que geológicameote recor- 
re. Descendieudo ¿ edad mas conocida enoon- 
tramos á estos habitantes divididos en tantus 
repúblicas, cuantaseran las ciudadesque com- 
ponian su (erritorio, aunque incorporadás to- 
das en caatro regiooes, estendldas mas a(l¿de 
los Hmites que despues con la pakbra Araqm 
bablan de signiflcarse. 

Dueño el poderoso Islam de toda España. 
oomo antes estuvo este terrítorío sojeto al Im 
perio de los G6sares , quedó de los califas de 
pamasco. Fué adjudioado áios beret^eres» par- 



tioQlarmenle sus nontañas, poü Sficdo-oons^ 
vacioQ mas trabajosa, conocida la ioJaatiQia, 
con que trató Mosa en los reparlimieDtoa ¿iloi 
primeros y mas valientes oonquistadores de 
España. No hubieron de ocopar , sin cmlMurfe, 
todas sos fragosidades , y mientras la, tini&la 
estraogera campeaba libre mas que nunca por 
las liaoures, huyendo el hijo dei pais ai salva- 
ge nacimiento áfi lo6 rios , encontró en lo mas- 
'enriscado de los Pirineos It antigua Ubertad 
'celtíbera doude por largos añoa permaoeciere 
,retireda. Afirmase que huyendo do los con« 
quistadores musulmanei se retmleron hasla 
trescientes cristia&os en el monte üruel, pró- 
ximo ¿ Jaca, y no lejos de aiii poblaron en udi 
lugar que se deoia Pano, fortiflc¿ndoae eon 
irarios castillos y resueltos ¿ defendofso de los 
mahometanos; pero que antes do haberae bieo 
prevenido fueroo ataoados, cauti^roa y mueftos 
sin qiie quedase en aqoelia region mas gonto 
que alguu erraitaño. 

La, aotigüedad do estc reino se romoDla ¿ 
príncipios del slglo VIU. Respetablea hislo* 
ríadores encabeaabao alli el cat¿logo de sus se» 
ñorcs con don Garcia Gimenea con el titolo de 
conde, erigido entre los bijos-daigo de la mis- 
ma provincia. Olrosquieren que la proviociado 
Aregon estuviese sujeta al reiuo do Sobrarke, 
mas aoliguo que el de Navarra, y fundan el oat¿- 
logode sus reycs en Iñigo Arista, poff-loo aioa 
de 839. Entretanto otros cronistas de aquellos 
tiempos, como Biotar» Isidoro Paoouse , M» 
maticeQse, San Eulogio de Górdoba, etc, etc, 
nioguno de ellos hace meooioo de tales reyes. 
Acudiendo «si al fundamento de eatos reinos, ta- 
les como se les quiere presentar, aparecooom- 
pletamente en el aire , sin que •scrítor 6 do* 
oumento alguQO de las épocas ¿ quosu príoci- 
pio se reflere, ó inmediato á ellas; aqtorieo loa 
conceplosque, ¿ escrilores muy posteriores, ha 
inspirado sin duda el iaudable amor de sq 
pais^ 

El prímer rey propio de Aragoo, lo foédon 
Ramiro , que cou solo los eslados de Aragon, 
se titoló rey. Muríó en 4063 oeroa del Gre- 
do. en batolla con sa sobrino doa Sooeho de 
Gastilla. 

Sobre el año 4 076, fué muerio en Roda don 
Saocbo rey de Navarra , por sa btsrman j don 
Ramon, y el único hijo que tenia huyó Ileno dle 
miedo, por lo que loa navarros, viéndose sin 
rey , eligieroo al de Aragon don Sanclio Ra« 
mirca, uniendo de este modo las dos coroaas. 

Por el enlace de doúa Urraca , uoió doo 
Alonso ¿ su reiQO el de Gastilla. Fué tomada 
por este emperador la ciuded de Zaragoiá , y 
su reiQO qoe teoian los moros. Zaragosa foe 
cabeza de los reinos de Aragon , Sobrarbe y 
Ribagorza. Este rey murié en ia batoUa de Era* 
ga, año 4434. 

En las oórtee do Moozoo , dooidioroo loo 
aregoboses elegir por su rey ¿ don Ramiro, 
quo cra ¿ la sason obispo de Roda, y fué pfo- 
oimmé9 rey 00 Sueaoa, a|bdBj435. CDiaÉoon 



Digitized by 



Googk 



44 



ARAGON-^AftANCEL 



la 



Inés, befMBft M ooide de PoiUers, 
de&pats de rehjado ei voto por el sumo poo- 
tüoe. Muríó eo 4i47. Kale Ky» dió sn hij<^ por 
fliposa ádoD^leinon Berenguer, coiido de B«r- 
o^Mt, con lodoe sua eatadod, teDieuda lugac 
JaolofgeeioB del inetruiDento en Bafbaslro el 
año 448^, en el nes de aeosto; y en noviam* 
bre del miamo afio biso total cesion del reino> 
y 80 rellfó del fobiemo elrey don Kamíro. 
BesoHa qoe ea tree anos fué don Ramiro doo)- 
brado rey, easóse, tuvo ona hija, h^ deapoeó 
7 se relir6 al cU|Btro baciendo^reDoncia. 

Fdt el eniall de doúa Petroniia co» don 
liBon Bereoftter, coode da Barcelona» oam 
bióae la dioastla no intermmpida desde Ra- 
nire I. Don Aioneo ee el primtco qoe ocopó ei 
tioBO de Aragon, fliendo do la dinastia de los 
oondta de Baveeiona, cuyas armas trajo al es- 
Ottd» de iragOD don Kmbod, y son las que se 
ban cooserrado. Murió don Alonso aña447i. 
Ma Saacba mnfid ea 4$0S. 

Jbi flempo del ley don Pedro-sDcedió la k^ 
aosa bttaiia de la» Na?aa dt Tolosa^ tonida 
contra los moros, en el año 4%42. Fué el prir 
Btro de loft reyea de Aragon- que meieció el 



cutteo byoi qne noriecoa anlti qut él; al me- 

noF. que fuó Uartiu, ie Ucieaon rey de Sicilia. 
por baberse casado con la reioa de aqoel pais» 
Taropoco dejó hijoa tegiUroos. El rey mii- 
rió eo 4440. Despues de su mucrte estu- 
vJeroD loa estadoa de Aragon en grau au- 
aiedad, por no a^ecer claro el derecUo del 
que habia de suoeder. Decian tenerle lá cei- 
qa de Ná|K>les con su- bijo pcimooénitQ el 
infante de Gastilla don Fernando; E iofaote 
doA AlODSO» doque do Gaodia; don Fadrique, 
cotde de Luna, y dot Jaime, coode de Urgel. 
Traacurridos dos aóos de revuellas, se decidió 
qükü tenia maa derecbo por los nueve baro- 
nea que repvesentabaa todos los estados, y 
fué en Caspe,rt0i4F0Ddo ea don Eemando, in- 
fante de GaadUa. 

Sttcedidte 6D el. trono doa Alonso Y, qoe 
casó coo dooa Mw ia, infaata de Castüla. En 
tiempo do eate rey se nni6 el reino de Sicilia 
al do^ ArafOD. A la muerto dt ésta entró á rei- 
nar don Juao 11. 

En 4470>eDUró á reinar don Femondo H. Ha- 
mado el GaláUee, qoe oasó coo doña Isabel de 
Gasiilla. Porestcenlact seunieron las dos co- 
ronat, babiondo aucedido oata reina á don En- 



rcaaihre de Católico. Beaputs reinó don Jai- , _ , 

mellaiDadoel Conq«istadtr, el cuai gand.laa riqae.lAi^ekajíe 4474« sieodo procbimados en 
ialaB Balearet en 4 23t. PosterMMr ¿ su muerte . Se^avia. Al iiguienle a&t, tn esta misma ciu- 

m 1976 entró á reiuar doa Pedro, llamado el dtí. deepoetdt Jando doalemapjo, estando 

fiptDde.paradiíereooitrlede losdemasqueda pceeentes varloft pdnoipta aobles deCastiUa, 

SB BOfBbre babian reinado en Aragon. Eroprtn- se dtcidió. W^qut» se babia do bacec cpn loa 

áiélat Mt érdoaft empnioa y aocionta con- gtbitrtoi dt Aragon y GasUlIa, y- fu¿ qne am- 

Irafeyea podereaot, eacontrándose eo <S1 Jjua- boB fobamaeeBi eii eata si st baUabao cu ens; 

laneiMo ti valor, la pvidtncia y la diaoreoioo, ptrosi don FemaAdo eatuvieae en Aragoo, di&- 

ptr lo qae sO bíao atreedor al título de Gran- pasiena en él solo, y dona laabcl eu Castilla. 
éa» Btspaes de esle leiBd doa Alonao UI, qua Subió aj troaade GasiiU^ doa VeUpe I, por 

■orió A la edad de ^7 añoa, y ouaado se sa esposa dcma Jaana, y bubo de reiirarse i 
ibAácaaar con Atenoi, hija delrey dtliii 



flBltrra. BeJÓ por soeesor 4 su beroiaua Jai* 
ne, rey de Sidlia. Bste rey concertó su bo- 
ét cto Isabel, bija del rey deCastiUa, que solo i 
lenia nueve años; mas se desliixó e&te enlace y 
iaaé con doña BitBea, btfa del rey de SiciUa. 
Brta mori^ ea 4 294 , habiendo teuido diea hijoa. 
Caaé don Jaine en terceras nupcias con Maria, 
bli* dei rey de Ghipre. Poi^ renuncia del pri- 



Acagta doo ieraiiDdo; maa por la teroprana 
mueile dt aquelrey, y no Juagandp capax de 
deseropenar el gobtemn 4 doña Juana, fué Uar 
laadodon Fernaado por los caatellanoa. Enton- 
cea ae perptta6 U unioa de ambas coronas. 

MisUma etiiaiAtricw El leúH» de Aragoa 
rtcibi6 lafé de bota del apd«tol Sanliago, y 
segununa antlguay piadosa tradicion, tanto 
mas Orme cuanio mas dispiUada ba sido, fiié 

■agéoilo dOD Jalroe en el aóo 4349, pttsó Ja , privilegiado del ciela coa un favor particular. 

ooataa á don Alonio, hijo seguodo. Kstecey ed- Bste reino foé tl mai foiMindo dt mirüres en la 

sá sieiido todavía infante, condoúa Iere£a En- ' primitiva iglesia, y prodi^o doa héroes como 

tPBBB, OByaa bodas se ctiebraron eo Lórida. ' San Lorenso y San Vicente, los levitas mas fa- 

Tnvo siete hijos de esla mugeK, y despues ca- i roosoa de la iglesia hitioa. Autiguamente se 

só^en aegttndas nupeias con doúa lieonor, her- * contabau en este reino, un arzobispado, 6 obis- 

mana del rey de GaatUla, de la cual tuvo otros 

dtt bijos. Buraate el reinado de doa Alonso 

st tDW|uist6 el reino de Nápoles. 

Bon Pedro IV sucedid á don Alooso, el 

eBftl se enlasó coa d<ma Maria, bija del rey 

de fiavarra. Muertajesta oasó con Leonor, ber- 

■aaa del rey de SiciUa. Despoes reind doo 

loao I, que cas6 con dona Maiha, hermanadel 

tOBde de Armeñaqoe, de la oual tuvo uaa háití 

BBB se Ilam6 Joana. Lnego se desptiá cob 

Ma Violante hija del duqoe de Bar. 



pos, 8 cupitulos colegiales, ^deocomiendas dt 
drdenes oiiUltres, 4 ,306 parroquias, %iS con- 
«eotos, %i hospitales, 2 hospicios, % universi* 
dades y 5 eolegios. 

ARANCBL. Se eDtiendt por araDcelDna tabU 
6 lari/aeD laqoe se enumerany aprecian muW 
UUid de objetos que debea saüsfacer de uoa 
oMnera proporclonal 4 sa número y pe8o> 4 su, 
valor iBlckiaeot 6 aa volúmen. bien Uenta 
pos tbjtloapreiiar trabi^s materialea q^e^ 
iuna pcttaraoloa, esUidio 6 proféaioaaBteriái 
PoB Mtrüa \k qut mn^ ea i6guidi« (««o | putden ojoealtime en o« detomHnado em¿|f 



Digitized by 



Googk 



4S 



AHAMCSL 



U 



detiempo. Bijo este concepto so hallan com- 
prendidaa las tarifas de) tiinsito de puentes, 
losportaxi^os, peazgos, barcages; losderecbos 
quc se pagan en las adnanas al entrar ó salir 
los géneros qoe e^tán gravados oon estas im- 
posicioncs; y por último, los derecbos que de- 
reogan los coríales en el despacbo de causas 
ó'pleitos^ue se ven en todos los tríbDnales. 

A esqbcion de los de adcanas que tienen 
por objelo fomentar la industría nacional y 
«umentar los fondos del erarip público, los de- 
mastienen un fin mortal, tratándo de cvitarar- 
bitraríedadesy demusías,ydetermiDar con cla- ' 
rídad yprecision el servicioóderecbo y evitar 
el abuso en su exaccion ó pago. Nuestra legis- 1 
lacion ha reencargado constantementd su ob- 
servancia siu conseguir un éxlto tan comple^ 
to como convendria, i pesar de las mucbas 
rcales disposiciones que itobre el asnnto se han i 
acordado. De nnos y otros vamosá ocuparnos. I 

Los géneros de lícito comercio al introdu* | 
chrse en la Pcninsula satisfacon ciertos dere- > 
chos con el fln deque no puedan competir con I 
los elaborados de su clase dentró de España, I 
y estos son ios qoe Uaman aranceles de adua- 1 
nas. Como unas iadustrias están mas adelanta- 
üas que otras cn nuestro pais» de aqui procede 
que para evitar sean destroidas por la compe- 
tenciade las estrangeras se hayan establecido 
imposicidnes varíadas sobre cada uno de los 
efectoa qne adeodan. La nomenclatura de es- 
tos efectos con la indicacion del tanto qoe ca- 
da ono de ellos paga, es lo que se denomina 
«raoceles de aduanas por satisfecersc en ellas 
el derecbo establecido. Uoos son de importa- 
Gion por gravarse en ellos las mercadcrías qtie 
80 introducen, y otros de esportacion por re- 
caer sobre determiuados arítc4ilos que salen al 
estrangero. La última reforma introducida en • 
dlos en sentido liberai por la ley de 47 de ju- ¡ 
)io de 1849, autorísa al gobiemo i reformar | 
los antiguos aranceles de importacion con ar- 
regloji lasbases de quesocintamente nos ocu- 
paremos, declarando asimismo admitidas i co- 
mercio las manufacturas de algodon que se 
espresan con arreglo i determinadas bases de 
qoe no3 harcmos cargo tambien. 

Las bases para la reforma de los aranceles j 
de imporíacionde ios géneros, fmlos y efectos { 
estrangeros, y de nuestras provincias de uitra- { 
mar, se reducen: 4.* ipagar de4 á 44 por 400 
sobre su valor; las miquinas é Instrumentos 
que se iutroduzcan con destino álas industrías 
agrícolas, minera y fabríi; lasmaterias prime- 
ras que' no se produican abundantemente en 
Kspaúa y que sirvanpara el trabajo delaindus- 
trianacional, seacualquiera laformaóelaumen- 
to de vaior que adquieran, entendiéndose com- 
prendida en este articulo la madera de arbola- 
doradebuques. Lasmateriasprimeras slmilares 
i las que se produzcan abundantcmente en Es- 
piAa, lod agentes de prodoccion que se hallen 
éD el migmo caso, como el carbon de piedra y 
él co|k, y ip^ ttrticulos 4o maaníactara$ e&tran- 



geras que pnedan haeer coooQrrencla iotros 
iguales de actuat fábrícacion nacional pagan 
de t5 i 50 por 400. Los arííoulos estrangeros 
que el consumo exige y la tndnstria nacional no 
proporciona, basta 45 por 400. Solo eacaso 
muy escepcional podriaumentarseeste mixi- 
room basta el tO. Se alsan convenienteniente 
los derecbos establecidos en el dia i los géne- 
ros coloniales que sean productos de paiaes 
estrangeros. Los de posesiones españolas pa- 
gan el azúcar de Cnba y Puerto Rico 8 rs. en 
arroba: el de Asia 2: el café ^ Cuba y Paerto 
Rico 8 rs. Al azúcar de reflno y medio reflno, 
elaborado en la Peninsula que se esporte para 
el esti:^ngero, seboniflcaricon 8 rs. por arroba 
de azúcar reflnado. Los demas efectos produ- 
centes de las poseslones españolas de Asia 
adeudan por regla gcneral solo ona qointa 
parte de los derecbos señaladosi lossimilares 
cstrangeroB. 

El derecbo diferendal debandera es de 20 
por 4 00. Esta propordoo seri mayor eo los ar- 
tículos que contríboyen eflcaimente i aoste&er 
nuestra navegacion. 

Gontinña prohibida en el reino la entrada 
de armas de guerra, proyectlíes y municiones, 
inclusa toda clase de pólyora; el asogue, las 
cartas bidrogriflcas poblicadas por el depósito 
de marína y reprodocidas en el estrangero; los 
mapas y planos de autores cspañoles cuyo de* 
recho de propiedad no haya caducado; el cina- 
brío; las embarcaciones de madera que midan 
menos de cuatrocientas toneladas de veinte 
quintales cada una; losgranos, harínas, galle- 
ta, pan y pasta para4a sopa, siempre qoe no es- 
té permitida sti entrada por la ley dc cereales; 
los libros é impresioues en castellano de aoto- 
res espatioles, i no ser que se introdoscan por 
los mismos autores que tengan el derecho de 
propiedad; los misales, breviarios, diumos y 
demas libros litürgicos, no entendiéndose in- 
cluidos en la prohibicion los diccionaríos y vo- 
cabularíos que no per)ttdicasen losderechos de 
propiedad disfrotados por autores eepañoles 
con arreglo i la legislacion vigente; las insig- 
nias, divisas y prendas militares; las pintorag 
y flgoras, y cualquiera otros objelos que ofen- 
dan i la moral ó ridiculicen ia religion católi- 
ca; la sal comun; el caizado y ropas hechas, 
esceptuindose las quetraígim los v^ageros para 
sn uso partlcuiar; y flnalmente, las preparaclo- 
nes farmacéuticas que estuviesen prohibidas 
por los reglamentos sanitaríos. 

Ademas de estas prohibiciones de importa- 
cion de algunos articnlos, se grava i sn espor- 
tacion algunas materías, aunque con dereclios 
módicos. Tales son el alcohol ó galeno argen* 
tífero, el cobre negro, en estado de prímera 
fundidon; el Utargirio de menos de una onsa 
de plata por quintal; el piomo en galipagos; la 
seda en capnllo, y las maderas para la cons- 
truccion de buques, quedando el gobierao au«- 
torízado para adoptar todas las dlsposiciones 
oecesaria» i fio de qoe no sttfirt pcijuicfo la 



Digitized by 



Googk 



fó 



coDfltTiiccion de la marioa de goerra mercan- 
te, ni lo8 intereses de los propieterios de 
montes. 

Se prohíbe tambien la estraccion de algu- 
Dos prododos, á saber: corcho en tabtas, pa- 
nas ó panes de la proYincia de Gerona; iitargi- 
río qoe oontenga ana onza ó mas de ptata por 
qointal; gidenaargeDtírera; plomoque conten- 
ga Teinte j coatro adarmes ó mus de pláta por 
qointai, ▼ por últímo, los trapos de algodon, 
cáñamo j lino, y los efectos osados de estas 
materias. 

Lofgéneros estrangeros j de nuestras pro- 
Tiocias de Cltraroar, despnes de haber pagado 
los dereclios de introdoccion con arregto al 
arancel, se declaran por la base tercera nacio- 
nalizados j sujetos al pago de los mismos de- 
rechos de estraccion, consomo, arbiirios ú 
otroB qne con cualqoier denomiDacion se co* 
bren á sus similares del reino. 

Por la base coarta se acoerda et eslableci- 
miento de aduaoas y depósitos en los puntos 
dc Jas costas j frdnteras que se estimen con- 
Teoientes para satísfacer las necesidades de la 
agrícallum, indastríaycomercio, coDCiUáodo- 
las con los intereses del tesoro público, y se- 
ñalando ¿ cada una la habilitacion qoe le cer- 
rcspoDda. Se podrin establecer tíguno ó al 
guDOs depósitos generales dpnde se admita to- 
da clase de productos, généros y efectos. No 
scf concede escepcion ni rel)^a dc derechos ¿ 
fayor de industria, eslablecimiento público, 
sociedad ni persona, de cualqoiera clase qoe 
sean. 

Los génaps de algodon se rigen por dís- 
tíDta tarífe qSe íntegra ponomos ¿ coDtinua- 

CÍOD. 

ALGODOIf HILADO. 

Dildad. Yalor. Típo. 



ARÁNCEL 40 

tJiiéid. V«I«r. Ti^ 

Id. listados, labrados al 
telar ó estampados. • . Id. S4 39 

Segunda daie^ 



Oei oámero 60 ai 80. 
Del 80 ea adelaote. . 



Libra. 
Id. 



40 
43 



40 
35 



ALGODON TOECIOO. 



Muselinas y batistas de 
Sscocia, lisas, blancas, 
listadas y estampadas 
de45¿ tí5 hilos coota- 
dos on el urdimbre cn 
cuarto de pnlgada es- 
pañola Id. 

Id., id. de 25 hilos en 
adelantc Id. 

Tereera cUue. 

Huselinas caladas y labra» 
das al telar hasta 45hi- 
los conlados en el nr- 
dimhrc en cuarto dc 
pulgada española. . . Id. 

De45¿ «5 Id. 

De %6 eu adelanle. ... Id. 

Cuatia elase. 

Muselinas bordadas ¿ ma- 
no hasta 4 5 hilos con- 
tados en el urdimbre en 
cuarto de pulgada es- 
pañola Id. 

Id., id. de46¿S5. . . . Id. 

Id., id. de 25 cn adehtnte. Id. 

Quinta clase. 

Tejidos claros como llno- 
nes, organdís, museii- 
nas, cbaconadas, cla- 
rínes, lisos ó labrados, 
blaocos hasla 4i5hilos 
contados en el urdim- 
bre en coarto de pnlga- 



40 35 
60 35 



28 35 
38 35 
50 35 



60 35 
400 35 
460 35 











da espauola Id. 


50 


35 


Algodon torcido ¿ dos ca- 








Id., id. de 4j6 ¿ 25. . . . Id. 


70 


35 


bos para coser y bor- 








Id.,id. de26enadelante. Id. 


80 


35 


dar, desde el núm. 60 








Los mismos bordados pagar¿n 


com<i 


las 


en adelante 


Id. 


44 


40 


mnselinas bordadas. 






Id. de tres cabos, desde 














eÍDÚm. 60. 


Id. 


20 


40 


Sesta óUue. 






T^JIDOS DB ALGODON. 






Acolchados y piqués blan- 














cos y de colores de to- 






PrkneraóUue. 






das clases Id. 


50 


35 


. 








Dichosbordados Id. 


400 


35 


Gndos ó blaneos de 26 














hitos en adelante con- 
ladosen ei nrdimbre en 








SéHma da$e. 






cnarto de pnigada es* 














ptDola 


Id. 


46 


35 


Panas lisas j labradaa. . Id. 


20 


40 


Id. id.,ldM id.,teñidos. 


W. 


48 


35 


VelodiUos Id. 

Digitized by VjC 


32 


40 

[e 



« 



AMKC£L 



48 



Oelava cla$€, 

Coidad. Valor. Hpo. 



Gasa lisa Libra. <iO 

Id. labrada Id. * 80 

NavBna ela»e. 



Tules Vms, tístampados, 
calados y labrados ó flo- 
reados al telar ea píe- 
sas, cortes, pañuelos, 

. esclavinas, tiras, cne- 
lloB ó cualquiera otra 
forma Id. 

Dicbo? bordados á mano. Id. 



35 
55 



400 33 
Avaluo. 55 



Décima dase, 

Encages, entredoses, puii- 
lillas, lisos y labrados* 
al telar, bordados, etc. Id. 

Dichos bórdados á mano. Id. 

ündédma elasn. 



Percalinas, Instrines, crls- 
talinas y demas tclas 
que se usan para la fa- 
bricacion de flores arti* 
flcíales de 20 hilos ar- 
riba 

Dichas cortadas y prepa* 
radas cn bojas, semillas 
y otras formas para ha- 
cer flores 



4t5 
S50 



35 
55 



Id. 70 35 



Duodécima elase. 



Pañuelos blancoa pintados 
6 estampados de 120 hi« 
los eu adelante 

1d. blancos bordados. . . 



Los derechos establecidos en este arancel 
se cobrarin á los tejidos comprendidos en sus 
respectivas clases, ya vengan en piezas, coc- 
tes, tiras, cuellos, esclavinas Ó cualquiera otra 
forma. 

Las telas dobles destlnadas g^neralmente 
para pantalones, chaquetas y demas ropas dc 
nombre ó para otros usos, lisas, asargadas, 
rayadas á cuadros, ó con otras labores, de bo- 
lo algodon, quedan prohibidas. 

Los tejidos de seda, lana, hilo y ciñamo 
qne contenga tnescla de algodon en mas can- 
tidad de Ta tel*cera parte, continuarán probi • 
Udos 8i no cuenta ÍO hilos en ouarto de pul- 
gada española. kw que Uoguen ó escedan de 
este número, se admitirán pagando en su res- 
pectiva clase losiguiente: 

Tejidos tisos, asargadOBi á coadros, ócon 
Dtrae labores coq uescla de oeda de íaoa, ó 



Id. 440 35 



Id. 30 35 
Id. Avaluo. 35 



con ambas materlas, destioadas generalmeaté 
para chalecos, llamados casímires, pelos de 
cabra ó de otro modo. 

Sí visibiemente doinina la sedo ó la lana 
pagarén el derecho señalado ¿ las telas de «e- 
tas roaterias respeotivamente. 

Si dominare el aigodon conteniendo viai- 
blemente niia parte minima de «eda ó de laoa, 
"vara euadroda, 44 reales, 35 por 400. 

Tejidos lisos, asargados, rayados y labra- 
do6 , con roezcla de hilo ó de ¿¿Samo, d«s(i- 
nados generalmente para pantalones y otras 
prendas de verano, llaraados dril#s, oúUesó de 
otro modo, líbra 46 reales« 35 por 400. 

' Dichos oon inezcla de lana ilamados^aai* 
mires, patencnres, ete., vara cuadrada 43 

Ireales, 35 por 400. 

j Tajfdos sencilloe, lises ^ aiargados, pifi- 

1 tados, Ilamados maselinas de lana ó de otio 

I modo. 

I Si dominase hi lana, pagarén oomo los te* 
]id08 de eata materia, y si el algodoa , vapa 
coadrada 8 reales, 35 por 400. 

8i se presentase algun tejido de nueva ifw 
Tencion qne no pueda (pticarae por analogiai 
las partida^ precedentes, pagará Bobre su ava- 
luo40 por 400. 

Por real decreto de 4643 se aprobaron Um 
aranceles reformados con arreglo á las baaea 
de la ley anteriormente citada do 47 de Julio 
del mismo año , en los que se comprende «1 
de las manufAOturas de algodon establecidas 
en el t.* articulo. Por este deoreto,^ declt- 
ra que las raanufacturas de algodon se admi- * 
ten en la Peninsula é Islas BalMres por las 
aduanas marílimas de San Sebfttian, fiiibao, 
Santander, Goruña, Cádiz, Málaga, Almerla, 
Gartagena, AUcante, Valencia, Barcelona, Pal- 
ma de Mallorca y Mahoo, continuando los de- 
pósítos de aduanas ó de géneros de licito co- 
mercio en los puntos que actualmente existen, 
escepluando los que por su poca importancia 
no produzcan lo hecesaríopara cubrir los gas- 
tos. El derecho de depósito ser¿ el mismo que 
Fe satísfacia en la fecha d^l decreto. Gonforme 
¿ lo dispuesto en la 5.* de las bases aproba- 
das por la referida ley de Julio, se establecen 
en los puertos de ta Goruüa, G¿dis y Mahon, 
depósítüs generales de toda clase de produe- 
tos, géneros y efectos. 

Para la observancia del arancel se ha es- 
tablecido que los articulos de nueva invencion 
se despachen imponiéodoles los dere<^os se- 
ñalados á sus similares ó análogos por la 

I prímera vez, rcmttieudo muestras de etlos ¿ 
ia direccion general de Aduanas, para que el 
gobierno acuerde los derechos que deban sa- 
tisfacer por regla general. Sino tuvieran ana- 
logia ó semejanza con ningun articulo del araa- 
cel, 8atisfar¿n por ia prímera ves el 45 por 
400 sobre avaluo en bandera nacionai, y 48 
por 400 en estrangera. Que torlos iot artlcu- 
los que se presentan en certas cantidades y de 
pequeño valor no comprendido» eapreaam^ 



Digitized by 



Googk 



tó 



Amim 



«0 



leea el araacel, utisfaráa et 45 por 400 bo- 
bre avaluo cn bandera Dacional, ;I8 por 400 eo 
estraogera, dando coeota eo cada caso á la su- 
períoridad. Que para el despacbodegéueros por 
aTaloo deberán presentar ios iuleresados á ios 
administradores de aduttoas las facturas origi- 
nales de precios.' Quelos artículoii que seanpro- 
ducto y procedau de ias posesioncs españolas 
de isia, y que no teugan como tales señalados 
en el arancel los derecbos que bayan de sa- 
tisfacer, solo adeudarán la quinta parte de los 
eBtablccidos á sus similares estraogeros, si 
TÍDieseQ en bandera española. £n caso oou- 
trario, se exigirán los derecbos ímpueatos á 
la bandera estraogera procedenie de pais es- 
tcaño. 

Qoe las incidencias que ocurran cn las ope- 

ladoncs de aduaoas sobre puntos compreodi- 

dos en la instruccioo para el buen régimen de 

las mismas y cxapcion de los derecbos de 

arancel^ se resolverán en todos los casos gu'- 

benialjramente sín causar costas ni peijuicios 

á los ínteresados. Que los cóusules espaüoles 

eo ei estrangero espedirán desde luego á los 

capitaoea y patrones de buques cerliflcados ó 

regístros de todos los articulos admítidos ¿ 

comercio por el precedenlc arancel, eii los (ér- 

m'mos que dispooe la instruccion dc aduanas. 

Qoe k>8 intenjientes de las posesiooes espióO' 

ks de América dispondrán que por las aduanas 

de ias misroas no se espidan registros en 

cuanto ¿ tabaco en rama y deinas efecios dc 

prohibidaentrada en laPenínsula é islas fialea- 

resy siao para los punlos donde existan depó- 

ailos geoerales. Que los géueros coloniales y 

loda cUac de inercaderias de producciou es- 

tran^ra que proccüan de los depósilos de la 

Habaoa y Puerto Rico en buques espaúoles, 

8atis£ar¿Q á su iotroduccion en la Pcniusula é 

islas Baleares ei derecho qiie esté señalado en 

ei arancei ¿ la bandera nacional, y aderoas ia 

milad del recargo impue¿to á la estrangera, 

cualqoiera que sea el pabellon en que ios efec- 

(os se ha>an conducido á dichos depositos; pc- 

ro si viniesen eo bandera estrangera, adeudu- 

rin el derecho señalado á la misma procedien- 

do dd punto productor; y flnalmente, que no 

ae har¿ alteracion en lo dispuesto en el arti- 

cnlo 44 de ia ley dc 9 dejulio de 4844, acerca 

de la exaccioQ de por 4 00 de arbitrios sobre 

el importe de U& dcrecbos de arancel. 

Yamos abora á ocuparnos de los aranceles 
iudiciales, quc no son otros que los que de- 
termioan K>s derecbos que ban de percibir loi 
juecea, promotores, escribanos, y resto de 
personas Decesarlas en los juicios. 

▲tendida la iodole de los aranceles y lo 
dÜÍcU qoe es marcbar de acuerdo cuando de in 
lerés se trata, determinaron la leyes su publi- 
cidad desde los tiempos mas remotos, y auo 
mas termiaaatemenle eo 4480 los reyes Cab^- 
Ücos. Kn 4 500 los mismos reyes voivieron ¿ 
jQaodar qoe asi que un gobornador 6 asistente 
se posesionara de su cargo se informase si se 

440 BIBUOTECA POPlTLAa. 



hallaba ya establectdo el oportuno araocel qne 
determinase los dereobos qoe cada cual debie- 
ra percibir, y no babiéndole se procediese ¿ sa 
formacion sín demora pararemiiirlo a la apro- 
baciou del consejo, iraponiendo graves penai 
al que ¿ él no se atuviese. £o 4835 se nombró 
unaeomision para que revisara los Irabajoa 
bechos en la anteríor época consiitucioiial, 
mandándose eotretaoto en diciembre del mis* 
lao que no se percibieran derechosduplicadoi, 
y en 4837aulorízaronla8córte8 algobíemopa- 
ra poner en práctica ei trabajo de la cttatJa eo- 
misiou empezando en su virtud ¿ regir los nue- 
vos araucelea eo 4 *» de febrero de 4838. Des- 
pues de olras varias disposlciones apareció por 
ün el real decreto de t% de roayo de 4846 y 
con él el vigente arancel generai que empes^ 
¿ regir desde el 4 .*» de agosto. Este arancel 
comprende las siguieutes clases: tríbnual sa- 
premo de justtcia con todos siis subalternps; 
audiencias lerriloriales con los suyos, jua^ 
dos de primera instancia, Iríbunales cclesi¿str- 
cos, y los de coniercio; promoloreá flscales, aí- 
caldes cootituciooales, abogados, fleles de fe- 
chos, secretarios de ayuntamiento, contadores 
y partidores, cootadores de hipotecas, reviso- 
res, médicus, cirujanos y profesores de far- 
macia. tasadores dc joyas y otros electos, 
arlesanos y meoestrales. 

Es de notar qiie la caria de los tribnnales 
militares haya aceptaéo et arancel de 4^45, y 
no sus reformas en 4846qne nulablemeuie re- 
bajan los dcrechos. [Yéaie co9TA9, DBascHOS, 

TARIFA.) 

En ultramar porreal órdcn dc 4835 y -1836, 
se ordenó qiie la audienciadc Pacrio Príiicipe, 
única á la sazon de la islu, f rmase un arauccl 
para todos los tribiinales comiines, eclcsiásii- 
cos y prívilegiados de loda ella. el que se pu- 
bllcó en 8 de marzo de 1838 pero suspen- 
dióse su ejecuciou en viriud de reciamaciones 
elevadas áS. M.; perohabiéndosecreadü eutre- 
tanto 4a prelorialde la Habana, scaulorizó ¿ stt 
príiner rcgente para que formulase un araucel 
interíno quc aprobó el capitan general basta 
tantoquese formalizase el dinniúvo, lo que se 
ejeculó por la real órden de 14 de seiiembre 
de 4848, en la que eulre otrascosas se preve- 
nia se pusiera en práclica desde luego con la 
rebaja de una quinla parle en la ciudad dcMa- 
tanzas y de una cuarta cn los dcmas puntos del 
territorio de la misma audiencia, recordandoal 
propio tiempo que losdcrechosno escedandel 
5 tanto de los que en eslos reinos se puedaa 
Ilcvar. 

£on igual fecbade 24 de setienbrede 4843 
se rcmitió ¿ la audieiicia-chancilleriadePuerto 
Principe un ejemplar de los araoceles judicia- 
les de la Peoinsula, y una copia de los refor- 
mados por el tribunai suprcmo de justicia para 
el territorio de la pretoríai, á fin dequeensa 
visla procediese á pooerlos eu j)rác(ica con las 
mismas prevenciones refcridas al traiar de ios 

T. III. 4 



Digitized by 



Googk 



S1 



ARANC£L-AftANJüEZ 



88 



de la Habanai con la rebaja ademas de una 
•qaiota parle para las ciudades de Cul>a y Poer- 
4o Principe y de una cuarta para los demas 
pueblos del territorio, encargando á la vez la 
reduccion de las partidas escesivas que contie- 
ne el arancel de la pretorial. 

ARANJUEZ. Sitio real, y villa con aynnta- 
miento, en la proviocia y audiencia terrilorial 
•de Madrid: corresponde al partido judicial de 
Chincbon, á la diócesis de Toledo, escepto en 
to [lerteneciente á las reales dependeocias que 
corresponde á la Jurisdiccion de ia patriarcal; 
pertenece ¿ la órden miHtar de Santiago, y ¿ la 
capitaoia general de Castilla la Nueva. 

Süuacion y clima. Se halla sUuado ¿ los 
40* V 46^ latitud, 0« 4' 44 " longitnd E. del 
iQeridiano de Madrid; ¿ la ínárgen izquíerda 
del rio Tajo, sobre la carretera general de Va- 
lencía y Andalucía, al S. de la villa de Madrid 
en un estenso valle rodcado de coiinas, que 
<lev¿ndose dcspues poco ¿ poco, van ¿ formar 
las sierras que se acercan ¿ la ciudad de Tole- 
do. Goza de cielo despejado y claro, de clima 
templado y alegre, apacible y delicioso en la 
primavera, y saludablc aun en los meses del 
estio: esto último cs hoy una novedad, debida ¿ 
Jas progresivas mejoras de la poblacion, que 
jrodeada antiguamente de bosques y roatorra- 
les, con casas pobres y mezquinas, sufria la§ 
«xbalacionés de la marcha leuta del Tajo, 'y de 
•^os pudrlderos de basura para beneflciar los 
Jardines. 

Iníeriordelapoblacionysus afaeras, Reu- 
ne Aranjuez cuanto puede ser nccesario, útil y 
agradable¿ la vida; palacios,, santuarios y cdi- 
ficios dc todas clases, calles esptfciosas, her- 
mosas plazas, buenas fondas y hosterias, mu- 
'chas posadas, cafés, biilares, ticndas, f¿brí- 
cas, etc. elc. 

Pará mayor claridad é icteligencia de 
jiuestros leclores, decribiremos separadamen- 
le todos aqucllos ediflcios ú objetos que me 
^ezcan su utcncion. 

£n primcr lugar, el Palacio real: obra mag- 
ñffica y suntuosa. tanto cn el interíor como en 
el eaterior. Tuvo su origen en 4 387 con desli- 
1» i ios grandes maestres de la órden de.San- 
tiago^ que se hallabañ eslablecidos en Ocaña, 
7 que por razon de las delicias y buenas dis- 
posiciones de Aranjuez, coroo tambien de la 
«bundunte caza y pesca que en él exíslian frc- 
«uentementc se hallabau en este punto. Ei 
vnaestre don Lorenzo Suarez de Figucroa, hizo 
Jevantar en el citado año un palacio de esce- 
lente f¿brica, en el misroo sitio doiide hoy 
«xiste el Palacio real: su forma era de arqui- 
tectura antigua, con cuatro fachadas; en el in- 
lerior un espacioso patio adornado de colum- 
cas de piedra blanca, que sostenian las gale- 
Tias del piso principal. Tenia dosentradas, al 
C. y 0., y uu puente de madera y ramage que 
^gpues se bizo de picdra, para dar paso por 
encima delcnnal de las Aceñas, ¿ la isla donde 
eMán 'Ofi jardirtes y Lueita. Adquirida por los 



reyes Gatólicos la administraclon perpétoay 
el cargo de maestres de las órden^s, ^ aloja- 
ron muchas fcces en este palacio, y lo mismo 
hicieron los demas reyes. Felipe 11 qutso hacer 
un cuarto real para sl, y al efecto eligió el si- 
tio al S del palacio antiguo, dejando una calie 
pormedio: loprimcro qne mandóiiacer, foé 
una capili» pública, y unido ¿ ella el cuartel 
real. Enestasdos obras se invirtió baslante 
tiempo. Eo el año 4 599 se hicieron dos pasa- 
dizos desde ei piso aito para dar comunicacion 
al palacio viejo de los maestres, que atravesa- 
ban la calle que quedó formada entre este y la 
parlemandada construir por Fe1i|)e II. Tambien 
seconcluyó en 4599 ei jardin quesirvió para 
estas habitacioues del rey (que es cl de lus 
Est¿tuas) cerc¿ndole con tapias, y poniéndole 
unafuenteenel centro. Delante delacapilla se 
formó una plaza de ¿rboles cercada de paleu- 
ques y puertas para correr toros y hacer los 
herraderos a1 frente de los balcones de pala- 
cio. Ei fiejo palacio se destinó para alojar los 
gefes y cabalieros de la córte, y el nuevo sir- 
vió para habitacion de los reyes. En el patio 
del antiguo estuvo colocada la est^tua pedes- 
tre ce bronce, que representa el emperador 
C¿rlos Y con ei Furor encadeoado ¿ Iqs pies, 
cuya estátua se mudó a1 Buen Retiro en el afio 
4634, coloc¿ndola en el j^rdin de San Pablo, y 
hoy se halla en el real Musco de escultura de 
esta córte. £n 4660 se prendió fuego al pala- 
cio de los maestrcs, causando bastante cstra- 
go en los adornos y muebles interiores, pero 
muy poco en la fábrica. En 4665 volfió ¿su- 
frir igual desgracia, quem¿ndose un coarto so- 
lamente, el cual se compuso luego. En tal es- 
tado permanecíó hasta el año 4727 que se 
mandó derribar para conctuir la obra del qoe 
hoy cxisle, halI¿ndose en sus cimientos VHrías 
monedas del tiempd de su constrnccion. En el 
reinado de Felipe V se raandó concluir el pala- 
cio nuevo, completándoHe un cuadro con cua- 
tro lineas de f¿brica y un pntio en el centro. 
En 4735 ?e sigiiió ia muralla de Billeríaen el 
canal del rior para poder formar la plazuela 
delantede la fachada principal del palacio. y 
se trabajó en el, resto de esta magniflpa obra, 
en el teatro y gabinete pa*a ia reina. Ademas 
de las pinturas y dorados que se trabajaron 
para este gabinete, sc puso euél una fuente y 
juegosde agua en ua peñasco grandecon cua- 
tro cabezas de vienlos, y otros peqaeños con 
conchas y tazas jie mármoles, y varias flguras 
de bronce. En 4740se arregló el coliseo. 

Kste palacio esperimcntó ia fatul desgra- 
cia de verse envuelto en un fucgo voraz la no- 
chedel 46dc Junio de 474<^ estando en él 
SS. MM. Aun cuando se acudió prontamcnte ¿ 
(In de estinguir ci incendio, uo se pudo evi- 
tar el destrozo de paredes inleríores y nr'- 
maduras: las pinturas y adomos fueron las 
que menos estragos sufrieron. Con este mo* 
tivo se emprendieron de nuevo las obras qne 
duraron algunos afios; pint¿ndose por aqu«l 



Digitized by 



Googk 



^3 



AaANJUEZ 



fti 



tDtoDces al hesco, Uitlade la Gonrersacion, 
el leatro y otras piexas quc ann se coosenran. 
ConclQida esta reparaclon y la escalera princl* 
pal, pórlico y rrontispicio de la parte de Oeste, 
se colocaroDtres estitaas de piedra que repre- 
sentan al señor don Fernando VI cn el centro, 
al señor don Felipe Y á la derecha, y al señor 
doD Felipe II á la izquierda. 

Gárlos III, nno de los reyes que mas ban 
iDÍluido parala construccion de tantos monu-^ 
mentos magniQcos quoeternizarán su mémoria, ' 
perfecclonó lasobrasdeeste palacio, y constru- 
yó el suntuoso gabinete para su despacho, que 
DoUeneríval: está Testidoporsuscuatro pare- 
des y bóveda, con piezas de cbina de inQnitas 
flgnras de gran tamaño; bello dibujo y mucba 
propiedad, pucstas cou toroillos que f^ilmeu- 
tepoeden desarmarse. Esta obra fuéejecuta- 
da con primor en la fábrica de porcelana de la 
Gbina qoe el mismo rey babia cstablecido en 
el Boen-Rctiro, y de que nos ba privado la en- 
Tidia de los estrangeros. Este roismo monarca 
inandd en 4 774 , se anadiesen dos alas prolon- 
gadas, unidas á los estremos de la fachada 
príncipal, guardando la arquitectura que lenia 
)a obra antigua, y mudaudoá la izquierda la ca- 
pilla pública: al frente de los dos estremos de 
las obrasadicionadas, se hizo una plazuela en 
medio del circulo, y en ella doce baocos de 
piedra con respaldos fabricados con un gusto 
cspecial. Lo grandioso de estas obras con el in- 
menso número de árboles que las acompañan, 
fonnan el mas delicioso y agradable objeto que 
puede concebir la imagiuacion. 

Estos fneron los principios, variaciones y 
adidones quc ha tenido el real palacio de 
iranjaez, basta el estado de perfeccion en que 
boy se encuentra: en su interiorson de admirar 
losbelloscuadros de Jordanque hay enuoabes- 
mosa píeza, representando á Josef el Gahto. 
Tambien llama la atencioo el tecbo de esta sala 
pintado por Santiago Amiconi, alegórico y 
muy t>aeno. No socede menos con otras belll- 
simas pinturas y retratos que sc encuentran en 
esta y otras salas, pintadas por los mas acre- 
dilados y famosos pintores. 

Casade Oficiosyde Cabaüeros. Para el 
servicio de este mismo palacio §e mandó cons- 
truircerca de él, á la parte del Medéodia, una 
casa paralos oflcios de boca y para el alojamien- 
to de los caballeros, gefes y genlileshom- 
bres. Se empezó esta obra en 4 584 bajo h di* 
reccion del célebre arquitecto Juan de Herrera, 
y se concluyó en 4 76í . 

Meal capiUa púHica. La asistencia de los 
dependieotes de la real casa á los divinos ofl* 
dos, reclamó desde muy tempraoQ la atencton 
de los reycs; y al efecio el señor don Felipe II, 
maodó conslruir la capilla, de que ya hemos 
becbo mérito al tratar del palacio real. A esta 
obra no se dióotra formaen su parteesterior que 
e) órden qoe goardaba el cuarto real, y una 
eápala óm^ia naranjaque cerraba su cnadro, 
iattasdo ob pequefio la del gran templo del 



Yaücano, y en sa remate se oolooó el reloj: en 
lo interior no tenla mas adorno que la fábrica 
seguida con pilastra y cornison en sus cüatro 
lienzos» y guarnicion de estuco en las venta- 
nas; con lo que aumentaba iu magestuosidad 
esta misma sencillez: otras varias obras se bt- 
cleron á esta capilla para darle mayor eograo- 
decimiento, especialmente la tribuna destinada 
á las personas reales. Esta capilla se desbiso maa 
adelante en lo interior, reduciéndola á meras 
habitacibues> y dejando la fachada esterior y 
cúpula como aotes se hallaba, construyéndose 
otra Tjuevacapilla encl ala isquierdaque soau- 
mentó en el palacio: estaes masespaciosa y apa- 
recc en Qgura de cuz latina de órden dórieo» 
cortados los iogulos de los cuatro principales 
pilares que sostienen la media naranja; sobre 
la entrada se hizo la tribuna para los reyes, y 
otras menores eo los planod del corte de Iob 
ángulos: la puerta principal está al Este en un 
patio interior: la media naranja con mocbos 
estucos y dorados la pintó al fresco don Fran- 
cisco Bayeu. 

Teatro y plaza de toroa, El primero se 
roandó construir por el rey don Gárlos III, en 
el año 4767, y la segunda en 4796; reediflca- 
da cn 4829 conforme al plan creado por el 
arquitecto don José de Rivas. fista última es 
magniflca, toda de ladrillo y bóveda con i40 
pies de diimetro en el circnlo interior de las 
barreras, y con 99 balcones; toda ella piotada 
de bucn gusto, especialmente el balcon prin- 
cipal y frontispicio en que están las armas 
reales sostenldas por dos famas: esta plaza 
se estrenó el 4 4 de mayo de 4 797. 

Casas particvdares. Gomponiase Aranjuez 
únicamente de alguuas insigniflcantes casu- 
chas de tierra, y una iglesiaque se titulabade 
Nuestra Señora de la Estrella: en csta era don- 
dc se hospedaba la servidumbre de los re- 
yes, cuandoestos iban de Jornada: snffian, co- 
mo era coosiguiente, inflnitas inconK)dida- 
des y fastidios por la estrechez de dicbas 
vivieodas, y á pesar do ello estaba mandado 
termioantemeute que solo pudiesen estable- 
cerse en su término los que dependian de la 
casa reul; hasta que el rey don Femando VI, 
revocó esta antigua prohibicion, determinao- 
do en su contra, que pudieran vivir y fabricar 
casas todos cuaotos quisieren, á sn libre vo- 
luntad, dáodoles el solar gratuitamente, soje- 
láodose tan solo al plano y alineacion de ca- 
sas y calles formado por el maestro don San- 
tiago Bonavit. Desde esta época ha ido pro- 
gresando rápidamenle esta poblacion basta el 
punto de ser una de lasque mas eocaDtaD por 
su dísposicion y topografia. Guenta hoy diain- 
numerables ediflcios grandes y espaciosost 
hermosas y cómodas plazas públicas, amenoa 
y deliciosos jardines que cootienen inflnidad 
üe fueotesdel mejor gusto, y árboles y plan* 
las las mas raras y descooocidas. Sus paseos 
son deliciosos; sea cnal iuere el que se esco- 
gilaae para diatraer la Imaginacion, es seguio 



Digitized by 



Googk 



S8 



ARANJÜEZ 



M 



qne se ocn^^frta, no tanto por ta vaHedad 
de objetos que ánuestra tista se presentarian, 
aino tambien por cl alcgre cielo con que se 
etibre este delic'oslsimo pais. 

Seria mny prolijo detenémos á hacer uoa 
minuciosa relacion de cuantas prectosidades y 
bellczas se encuentran en Aranjuez, y que 
Qontribnyen á su mayor atracilvo, poes basta 
dccir quc es el sltio mas privileglado que han 
lenido y tienen los reyes para deseunsar en 
las primaverasde las agitaciones y molestia de 
1a córte, y con lo eoal puedc snponerse desde 
luego, que no escaaeará nadade cuanto pueda 
apetrccr el deseo insaciable del iiombre. 

Tirmino. Cooflna por N. con el de Cienpo- 
fuelos; pero E. con el fle Oreja; por S. con cl 
de Ocai^a, y por 0. con el arroyo de Algodor. 
Comprpnfle S legnas de largo y 40 de circnn- 
férencia. Las riquez^s qtie este suelo encierra 
•on grnndiisimas, especialmente el ramo de 
arbolado, pnes ademas de que hermosea y da 
un realce estraordinario á la poblaciOD, prodn- 
ce mucha utilidad para el pais, tanto por el 
cdrte de madera para constrncciOQ, cuanto por 
la qne se «losiina ¿ combustíble. 

Rios y canalei, EI rio mas principa? de Es* 
paña, qne es el Tajo, es el qne llega al término 
dé Aranjnez por la espaclosa vega del Colme- 
nar al C., df jando aqni su rápido cnrso para 
cntrar con mansednrobre en eltérmino, y pre- 
elpitarse despues cn los Jardines: sus aguas 
fbirman la princlpal parie de las deltcias j 
jiarticularíJades que se notan en esta dilafada 
te^a, sangrándose en repetldos cances y ace- 
qnias para e1 ríegode lasinmensas po^esioues 
qne cuntiene su suelo. Hay establecidas dos 
presas fttuladas la de Soto-Mayor, y la del Em- 
bocador, con las cuales se faciüta el rlego. Este 
tIo cuenia variospnenles. raereciendo singular 
mencion el colganle de hierro, con grandes y 
TÍstosos machones de piedra de Colmenar, e1 
cnal consia de un tramo de ^tOples deesien- 
fion: por él se dirige la carrelera de Madrld á 
Valencia y Andalucia. Tamblen e.xisten olros 
diferentespnentes de no escasa consideracion, 
)es cua'.es facililan el paso á las posesiones 
réales. 

Camino de hierro, Si hubiésétnos de enu- 
merar las inmensas ventajas qne rcporta ¿ 
Aranjuez e1 camino de hierro, cra necesarío 
prolongar este articnlo hasta lo inflniio, y no 
qoedariamosjamássatlsfechosdehaberllenado 
nuestro objeto: qnisiéramos ser muy felices 
para que couociendo estas yentajas los prime- 
ros capilalistas de nuestra nacion, seaonasen ¿ 
ñn de emprender otros c«iminos aun de mayor 
estension, y que llegasen ¿algono de nueslros 
puerlos marilimos del Mediterr¿neo. Gontenta- 
rémonbs, ya qne no con otra eosa, con hacer 
QDtt breve reseña del citado camino de hierro. 
fiste tiene supríncipio jnnto a1 puente colgante 
dé bierro, y frente a1 Palacio reai que hcmos 
oitado anteríormente, y despnes de atravesar 
|0l (érminos de tos poebloa de GieDpoaaelos, 



Yaldemoro, Pinto é imaediacionéS áé Oetafe j 
Víllaverde, viene ¿ parar cn las bnertás de 16^ 
pnerta de Atocha en esta córíe, en cuyo pont 
hay establecidauna estacion. 

Este camino se hubiera terminado alguOdá 
ados aiites, sino hubiesen roediado algnnas cir- 
cunstancias parlicularea en la empresa qnc le 
tlene á su cargo,por efecto de la crisis mone- 
taria en 4847, y aígui;as otras particularidade« 
Involuntarias, y á las cuales ocurriÓ con sa 
constante celo el señor Salamanca, proporcio- 
nando fondosy otros servicios. Hoy dta se hatta 
concluidala viade comunicacion y en e1 mejor 
estado y perffecta regularizacion en los traspor- 
tes. En cl mes de febrero del año 4 854 se ce- 
lebró lainauguracion de 'estecamino de hierro» 
con la mi^'or soiemnidad y pompa, contribu- 
yendo ¿ ella la presencia de 83. MM., y \os 
Incansables afanes y desvelos del director re- 
presríutante don José de Salamanca (hoy conde 

■ de Aranjnez), y del direclor facultativo don 
PcJro Miranda. 

Salen al dia para Madríd dos convnyes, y 
Itegan otros dos de este mismo pnnto: los de 
Ma^lrid saleo por lamañana y los deAranJuéz 
por la tarde: evitándose dc este modo el en- 
cuenlro dc los trenes que sieroprc ofrecen a1- 
guna interrupcion. En la actualidad se trabaja 
para abrir olra nueva via. y cuando se halle 
concluida, correr¿n de nno ¿ otro punto loá 
convoyes con mas frecuoncia y comodidad pa- 
ra cl páblico. Et preclo de los asientos, es algo 
escesivo, mas eslo desaparecer¿ loego que se 
pase el prímer efecto de la novedad; pues en- 
tonces los empresaríos, comprendiendo mejor 
sns intereses,nivelarán el precio de trasportes 
y asientos con el v erdadero punto (Je ventajas 
qne encnentre el púbtico en hacer e1 comercio 
por medio del camino de hierro ó por los me- 
dios hasta aqni emplcados. 

Pasando ¿ tratar de las ventajas qne reporta 

I hoy dia Aranjuez con este nuevo pasodenaes- 

llracivilizacion, encontraremos, que ademas de 
lo qut^ hermosea la poblacion por los nuevos 
editicios que se esl¿n alzaudo, gana tambien 
por que ser¿ sin duda con el tiempo un gran 
depósito comercial y raercantil, y porque ser- 

' vir¿ de solaz y recreo para todos los habitantea 
de Madríd? 

Feriasymercados, Ceíebrannaferíaestraor- 
dinariamcnte concnrrída ydegrandeimportan- 
cia en los dias 4, 5 y 6 de setiembre de cada 
año, no teniendo necesidad de mercado en dia 
fljo, porcuanto se ven muy surtidas todas las 
plazas y ticndas de cuantos géncros y efcctos 
pneden hacerse necesarios ¿ la poblacion, y 
hasia para satisfaccr et deseo de los magnates 
que gustan de an trato especial y rega- 
lado. 

Bistoria, El orígen de Aranjaez se picrde 
en la oscurídad de los tíempos. .\1gunoá pre- 
tenden buscar en el vascuence ia etimotogía 
0e Aranjuez, y otros con mas fundametifo su- 

t ^úen existtff en tiempo dc la ini^OQ eaita- 



Digitized by 



Googk 



87 



ARANJÜtZ-ARAÑA 



M 



^oen. Lo cterío m, qoe AraB}ttes faé teatro 
de Hi saDgríenta y memorable batalla eo qne 
tí Tttlor de l09 carpetaoos uoidos á los vac- 
oe<is eo nútnero de cien mlf, cedh5 á mna ea 
trategema^ dc AnibaY, y preparó )a rukm de 
a^Quto, ocurrida al signfeMe año, 2f 9 an^e- 
rfor á hi era erfstlaBa. De elfo e» teslígo infl- 
nfdad de caacoa y armas qoe ae han encontra- 
do en las diferentes obras de palacio, y sobre 
todcf , la espada qae se tc en la Armerla con su 
Taioa petriflcada, y que ae halló dentro del 
rlo Tajo. 

Mff poblacion estaba en poder de )08 
irabea ea tiempo de Alfonso Tl. á cuyo poder 
pasó con otros Tarios pueblos, por su casa- 
mlento con Zaida, b^a del rey moro de SerilÜB 
BeiHbabet. 

AraD]ues ba perfenecido á los frandes 
aaealr^ de fh órdeo de Santiago basta tanto 
que pasd ála oorona de resRttas de la medidia 
mmeQte polHica de hacer ta refna nmbel la 
CMdlica Totar por ^an maestre de ki érden á 
8B espoeo doQ Feraando, cortandodeestemo- 
do los peligrosos dtsturblos que ocasionaba la 
eleccion de tan iBfluyente digntdad. 

In marzo de 4808 se alborotó en Aranjoez 
el poebh) y la tropa pidiendo la caida del fa- 
Torite don Hanuel Godoy, et cnal tüTo qoeocuf- 
tarse en nn desTan del palaoio retfl, eTitando 
ast hsconsecuencias det prímer furor del pue- 
blo, qne pudocalmar el rey den rernando TIT, 
entonces principe de Asturtas. Este mlsmo 
notin se repitió en h eórte; Hegando hasta ei 
ponto de hacer una hoguera con los mnebles 
diei gran Talido, que fuTO que emigrar con to- 
da 8u familia, decidfendio e9(e aeooteeimieBto 
la abdicacion de Cárlos IT. 

Bn agosto de l8tH> quislefOB peoetrar los 
Hrancesesen Aranjnez, dtrigiéndose porel puen- 
te Ltifgo sobreei Jarama, mas Hegados al puen- 
te de la Reina y hallándole cortado y defendi- 
do por tres diTÍsiones al mando del general 
Oiron, toTieron que retirarse los enemígos sin 
lograrsuintento.DonFeniandoyil concedié en 
4846 ¿ las tropas quepelearon con Taloren 
deféDsa de Aranjues, mia cruz de distinclon 
cOn este nombre, que tiene la flgura de una 
estrefhi con cinco braaos ó rayos triangulafes 
é tguales, esmaltados de color celeste^ con fl- 
leteís de oro y globitos detmisrao metal en sus 
Tértices: en el centro un circulo de oro en 
campo blanco, en el quc se tc de relieve una 
eorooa eon una F y un Yll debajo de ella, y en 
oita blanca con íetras de rojo en relieTe: Ao- 
cim de 4809. La cinta es celeste con cantos 
anarillos. 

fühlaeian, Consta de 4 ,045 Tectoosy 4, 54 
habitanies, pudiendo alojarse en el casco desu 
poMacion hasta 90,000 personas. 

ARAAA, aranea, palabra derívada, 8cgun 
imos, de a«re natus, nacida del aire, y segun 
otros de la toz bebrea arag, que significt hi<^ 
1«; género de animales que pertenecen á h 
dasede los araeitidoa; y qotf , aegun 109 aéüo^ 



res latreille (iMioMimaJ) y bmtatt^Cimeiée^ 
racion€B$o^9ho9im^UM) carBcterisanoa dd 
modo sigulente: ocho pies; la cabeaa oooAm* 
dida con el türax; abdómen pedlcotedo, re^ 
iloodeado por 1« estremidad; mandlbttlll de 
presa, que tieDe*cerca do sn base palpos fbr- 
mados de cinco articataciOtteB. hor araAa»tie- 
nen seis ú ocbo ojoa colocados nnospare ade- 
lante y otros en l06 cosiwla» del- pecho; lo§ 
palpos son íHifbrmes en las hembras; pero Oit 
los machos son hioohadoo, y tieaenen su es* 
tremidad el órgiMi» copalaltTo, qoe caal stem- 
pre está encerrado en ona pequeña escaTa- 
cion; los órgnnos setoilee do his bem^lrafl ae 
abren por deba}o det medlo del Ttentre; h» 
patasy queestánmitdaB al pecho, sonnNslarga» 
en los macfaoir, y se torminan et los dos aexo» 
con nñas encorrate; et tbddmen esCÉ onido 
al'toras por v» filamento certo; tennHit con 
sels pefones, cuatro ealeriomnias grtndoé f 
otros dos intennediarioB mas pequeAos, qne 
caei nnnca se hacen Ti^lbles slao por medio 
de una compresion foerte. Istos petones dan 
saHda á nn lieor, qne, con el contacto det alre, 
se concretff, de suerte qne poed^forraar esos 
bilos sedosos, estraordintrtameate téoues qoe 
t(^ el mnndo conoce, f de que se Birren lae 
araflaft, ya part entolTef aot btnrfos, ya ptrt 
tapiztp m meradav yt ptra soependerse do 
ellos, ó ya, en tin, para urdir soe telas, ó mtt 
bien IM redes dc oomfnu» tendMit al aiii», y 
con eayo aoxflto se apoderan de lot ioeeoloo 
qne les sirTett de anmento. Tod^ lostQimtiMl^ 
de este género son, en efecto, eminentemenlO' 
carníToros; se afímeufan de insectos, á los que 
en generat no bacen mat que eHuper; tl ma- 
yof námero se apod^ de elfe» deteniéndo- 
los en st^ toVas ; pero tanhíeo hay mo* 
chot que no bHan teh» y se apoderan de sn 
pvesa á TiTa fuerza preoipiténdost sobre>ellt 
de improTieo. 

Entre estos úhimos, el mayor número tntet 
de lanzarse tiene It precteclon de Qar nn hilo 
en algun cuerpo séíVldo, que en casodtDeeesi- 
dad loB sostiene y les permMe poder Tolter oon 
prontitnd á su albergue. Sbob' copot fefancos y 
sedosos que se Tcn Toltear por el aire, y que 
se Heman vulgaraieAte hiloB de ki Vtrgen, son 
produchios por arañas de diTersas eepecies. Et 
tai la Toracidad deestos aniHMles qoe los de It 
miBma especie se attcan muchas Teoes unos á 
otros, y el mas ñierte doTora al mas débN. Al 
temor de una suerte sem^ante es á lo qoe ae 
atríbuye la singolar drcunspeccioncoDqoe to 
aproxima el macho á la hembraen el BHHnenlo 
desusamores; glramncho tiempoAsn tlrededo» 
para asegnrarse de sns disposicieoeB, ae td»^ 
Íanta oon desconflania, mlentrat no astá stg»» 
ro de que ella qulera preBtarBoá sos etridtt, y 
despues, en fln, ceando le ptrcoe que eHtet ti 
determinada áreelblrhia, liega b roacBmoti u é 
su inmedlacioo, y lo apBca allemtllTtWit» 
por debajo del Tientrolt e^renádtd de etét- 
000 éa 0tfs p^pOB, qoe i«li» c00pronttui(»pti#' 



Digitized by 



Googk 



59 



araSa 



60 



volrer i comeDMr de^pues de alganos InfttoDtes 
de repoco. Es suQcieDte ana cópala para fecan- 
disar mucha posturaa, hasta de un año á otro; 
pero ordiaariameDto no hay mas que una cada 
apo, que tiene lugar en nuestros climashácia el 
fin del eatio: los huevos germinan ó hácia el fln 
dei otofio óen la primavera siguiente. Todas las 
arafias en el momeoto qne hacen la postura la 
eovnelYeu eji una ca[ia de seda blanca en for* 
rat de cáscara. Las unas los abandonan en se- 
gnida, otrascontinúancnidándolos, yenelmo- 
mento que saleo á lus se ocupan dc la cduca- 
cion de losnacidos; hay otrasqoe llevan conti- 
Duamente sus huevos eovueltos cn un casca- 
roD redODdo, y se las ve muchas veces arras- 
trar eu pos de si este cascaron por medio de 
nn híio coD el que lo tieueu uoido á su parte 
postepior. Las Jovenes arafias viven al princi- 
pio en sociedad» á^u salida del hueyo; pero no 
tardao en separarse para no volverse á reco- 
nocer mas. Sn su Juventnd sufren muchas mu- 
das y su vida es mas ó menos larga segun las 
especies. Hay un grau número que solo viven 
un año; pero tambien hay otras que viven mu- 
chos años. La mayor parte de estas últimas pa- 
san el invierno eu uoa especle de adormeci- 
mionlo, metidas en agqjeros ú ocullas bajo de 
piedras; tambien luiy algunas que para esta es- 
tacion se forman una cáscara de seda que les 
sirve de retiro. 

SoDÍas arañasmuy susceptibles de domes-, 
tlcarse. Uo fabricaote de sederias que habia 
eraprendido hacer medias con la seda de estos 
aolmales (ysegon dicen lo consiguió), ali- 
raentaba un grun uúmeco de ellas que ke le 
acercaban cuando entraba en la habitacíod 
dondeestaban. Pellison, encerrado cn la Basti- 
lU, habia familiarízado de tal suerte á una ara- 
na cstablecida en el borde de la lumbrera de 
su pcision, que acudia al sonido de 1a música y 
que á cierta sefial abandooaba lambien su tela 
. para vcuir ¿ coger una mosca. Otra particulari- 
dad curíosa que presentan estos animales es la 
fuersa reproductif a, en vinud de la cual repo- 
nen, como se ha asegurado por esperiencías 
bieo coDtiouas» los miembros qaehaaperdido. 

Este género, estremádameote numeroso en 
especies, se Iia subdividido por los naturalis- 
tas modernos eo un gran número de seccioncs 
distinguidas por caractéres especiales. No per- 
mitiéndonos la naturalesa de esta obra eutrar 
aqui en todos los pormenores, nos limitare-' 
mos ¿ dar á conocer algunas de las especies 
mas iuteresuntes. Tales son: 

La arana diadenut, que se hallacomunmente 
eu oucstros jardines; tienen cuatro lineas de 
largo; se conoce por su abdómen óvalo, alar- 
gado, rojiso, p4rduaco ó negrusco con una 
Ifoea longitudinal de puntos amarillos ó blan- 
eos, oortado en su longitud por tres lineas 
trasversales semejantes. Su tela es muy gran* 
de 7 presenta on plan orbicular y vertical for- 
QMdo por un hilo que da vueltas eu espiral, y 
ecQjq4ppor otros bllos qoe parten en rayos 



del centro comon. Para fabrícar esta tela co* 
miensa la arafia por hacer salir de sus pesones 
una gota de lícor que aplica sobreun árbol, 
coQtiDÚa despues hitando a1 mismo tiempo qoe 
se aleja y formade esta suerte un hilo largo, ¿ 
cuya punta sc suspende; no tarda el viento eo 
tlevarla h¿cia otro ¿rbol inmediato, en donde 
aplica. el otro cabo de su hilo; hccho esto, se 
vuelve a1 medio de este hilo y añade alli un 
segundo hilo dcl cual pega 1a otra estremidad 
¿ algunas ramas de la inmediacion del príme- ' 
ro, y continúa por el mismo estilo. Acabada la 
tela, forma en una de las estremidades supe- 
riores entre hojas que estén juntas un peque- 
fio alojamiento, dofide e8t¿ habitualmente y de 
donde no sale sino a1 amaoecer y anochecer , 
ó bien para apoderarse de los iusectos qne han 
caido en sus redes. Se acopla en estio y pone 
8U8 huevos en los últimos dias del otofio, los 
qne germinan en la prímavera siguiente. 

La araña düméstica. Bs la araña comon de 
lascasas, que todos conocea, y que se distin- 
gue por su abdómen óvalo, negrusco, coodos 
lioeas longitudinales de manchas leonadas eu 
medio del lomo. En lo interior de nucstras ha- 
bitaciones, en los ¿ngulos de las paredes, en 
los vallados y en las orillas de los caminos, 
construye nna tela muy grandc« casi horison- 
tal, en la parte superior de la cual hay unaes- 
pecie de tubo, donde ella permanece sin mo- 
vei:se. Para fabrícar esta tela aplica una gota de 
su licor en un punto, se aleja hilando y va ¿ pe- 
gar en otro punto el cabo de su hilo, Tuelve 
despues por este prímer hilo para pegar otro 
al lado del sitio de donde ha partido, vuetve al 
otro cabo y continúa esUi maniobra hasta ha- 
ber puesto muchos en la misma dircccion, 
despues de 1o cual coloca otrosque crucen ¿ los 
primeros, y como todos estos hilos son visco- 
sos ó pegajosos, se pegan los onos¿ los otros 
y forman una tela de bastante resistencia. 

La araña acuátiea es de cerca de cinco U- 
neás de largo, el macho es mas grueso que la 
bembra. Todo su cuerpo es oscuro y con una 
mancha oblongada, mas oscura en la parte su- 
perior del lomo, y cuatro puntos hundidos eo 
medio de esta mancha; este animal raro, vive 
en el agua, aunque respira aire; nadabocaar- 
ríba ó de espaldas, y su abdómen est¿ enton- 
ces envuelto eo una aropolla de aire que le da 
la apariencia de un globulito argentino muy 
brillante. Muchas veces se la ve ¿ esta arafia 
venir ¿ la superflcie dei agua y mantenerse 
alli como suspendida, elevando sobre ia su- 
perflcie la estremidad posteríor de su cuerpo. 
No se duda de que esto sea para respirar y pa- 
raformarse esta ampolla de úre con que rodea 
su abdómen, sobre e1 cual se hallan, como en 
todas las arafias, los orifldoá de los órganos 
respiratorios. SolofalU saber porcual procedi- 
micnto hace que sc adbiera esta pequefia masa 
de aire ¿ la superflcie de su cuerpo. Otra sin- 
golarídad de este aoiroal es la facoltad qoetie- 
ne de coostruirse oo el foDdo del agua un al« 



Digitized by 



GoogI( 



«4 



A&AÑÁ-.ARBlTPfeARffiDAÍ) 



61 



tergne aéreo, cn donde respira libreinente, 
Tite eu segnridad, y cria á su jóven familia. 
Este alvergue es Bcmejante por la forma y el 
tamaño á la mitad de la cáscara de un huevo 
de píchon cortado al través. Esta morada está 
enlcrameote Ílena de aire y perfectamente 
cerrada, escepio por sn parte inferiur, en don- 
de bay ona abertura bastante grande que da en- 
trada y salida al animal. Las paredes de esta 
espeeie de nicho son del^adas y de un tejido 
de seda blanca, fuerte y tupida. Un gran uú- 
mero de bilos irregulares la fljau á los tallos 
de las plantas ú á otroit cuerpos. Algonas veces 
está foera del agua la parle superior, pero lo 
regular es que se baile siempre sumergida. La 
araña permanece allí tranquila, generalmente 
con la cabeza hácia abajo, sitoaoion que le per- 
mite ver lo que pasa, acechar su presa y es- 
capar al menor peligro. Es fácil conccbircómo 
nena de aire su campana la araña acuática. 
Al priDcipio llena el agua toda la capacidad de 
elfa, para sustituir aire en vez de agua, va el 
anímal muchas veces sucesívameiite á la su- 
perílcie del agua, se carga en cada viage de 
una ampolla de aire, la trasporta ¿ su habita- 
doo, y abandonándolo alU, desaloja una eo- 
loDma Igual de agua, que sale por la abertu- 
ra inferior, y de esta suerte consigue desalo- 
]ar toda el agna de su cclda. Esta cspecic se 
halla en Europa, y parUcnlarmente en las cer- 
eanias de Paris en las charcas dc Gentilli. 

La taránlula, Ilamada asi por la ciudad de 
Tarento en Italia, encuyo^alrededoresesmuy 
comnn, tiene ccrca de una pulgada de largo, 
es negra y por dcbajo del abdómen roja, atra- 
vesada en el medio por una banda negra. Esta 
especie es del núraero de las que no tienden 
tela, habita en la tierra, y en ou terreno seco 
se bace nn agnjcro vertical de algunas pulga- 
das de profondidad y de cnatro ¿ ocbo lineas de 
diámetro, cuyas paredes consolida guamecién- 
dolas con ona tela sedosa. Desde alli se lanza 
sobre los insectos que se aproximan ¿ su mo- 
rada, los arrastra ¿ su agujero y los devora 
casi enteramente. Lleva siempre en pos de si 
sas bocTos, y cuando la cria sale , trepan to- 
dos sobre el lomo de au madre, lo que ia hace 
aparecer deforme y desconocida ¿ primera vis- 
fa. En inviemo se retira ¿ su goarida» cuya en- 
trada tiene la precancion de tapar. AIIi se 
moere ó se adormece y no sale hasta los pri- 
meros dias buenos de la primavera. l4> que ba 
dado gran celebridad ¿ esta arafia, es su pre- 
tendido veoeno, que scgun iii^a creencia popu» 
tar, prodoce nna enfermedad llamada taranlu- 
hsmo, coyos slntomas consisten en una nece- 
sidad instinüva de cantar, reir ó llorar inmo* 
deradamente y sin rootivos, y dna soñolencia 
leiArgica. Añ^deae qne esta afeccion no puede 
enrane baata tanto que la persona mordida 
por la tar¿ntuJa» excitada por los sonidos de la 
Biásica, salte y brinque basta caer agotada de 
eioaaocio y bañadfi en sudor. Se ha llegado 



esta <;¡rconslanoia. Nin|;t]h crédito merece to-« 
da la historia de esta enfermedad^qne debe ar- 
rinconarse con esos errorcs qoe la ignoi^cia 
alimenla, y que cxplota el cbarlatantsmo en 
los pueblos quc tienen la imaginacion viva y 
el eotendimiento poco ilusbrado. ' 

La tar¿ntula del Mediodia de la Francia» qoe 
no es mas venenosa que la precedente, y cn* 
ya manera de vivir es la roisma, se distingoe 
de aqnella por su menor talla, so abdómen to- 
donegro por^ebajo, y rojo 8oloh¿cia los bordes. 

Los aoimales designados en otro tiempo 
con ios nombres de araña masona y araña lía- 
bicular, no hacen ya parte del género arada, 
tal como acabamos de caracterizarlos. Tratare- 
mos de él en la palabra migal. 

ARB1TRA6E. {UgistaoUm.) La sentencia 
pronunciada por los ¿rbítros en virtud de on 
compromiso. {Viase juicio de AnBiriios.) 

ARBITRARIEDAD. (Polttica. ),Asi se denoroi- 
na á la voluntad individoal sustitolda ¿ la iey, 
la coal es ó dcbe ser la espresion de la volnn* 
tad general. Se comete arbitraríedad, coutravi- 
niendo ¿ la ley » «ó interpret¿ndola segun el 
capricho y las pasiones. Los empleadoá aubaU 
ternos y los fuocionaríos públicos obran arbi- 
trariamcDte cnando haccn mas de lo que su.^ 
respectivo& re^Iamentos prcscriben, caosand'o 
vejacioncs innecesariasú losciudadanos, cuando 
1a conscrvacion dcl órden público no lo exige 
imperíosamente. Estaespeciedearbltraríedad ee 
esperímenta mas especialmente en las pobla* 
ciones de los grandes imperios, cuya division 
gubernativa es de desmesurada estension. La 
arbitrariédad roínisterial tiene logar cuando 
los depositarios del poder ejecotivo deciden 
por si mismos lo qoe solo 1a ley puedc deci- 
dlr» y se sostraen ¿ la intervencion de los po* 
deres intermedios establecidos por la consti- 
tucion del Estado. 

La arbitraríedad de los 8ol)eranos se ase- 
meja mucho al despotismo, y solo se diferen- 
cia uno de otra en qoe aqoclla conslítuye una 
infraccion momeotánea de la ley; una ligereza» 
pasagera tal vez, de sustitnir so volnntad ¿ la 
volootad pública, cuyos órganos deben ser las 
leyes, cuando el despotismo es una cootinua- 
cion de esfuerzos de este génera, y ann una 
forma de gobíerno ya existente ó que se desca 
establecer. Por otra partc, uo principc benig- 
no y homauo puede obrar arbitraríamente.en 
algunas ocasiones; pero ia benignidad se avie- 
nc uiuy mal con el despotismo. Gon mocha ra- 
zon puede aplicarse estd ol)6ervacion ¿ 1a thn- 
nia, que en el sentido qoe los moderoos dau ¿ 
esta palabra, no es otra cosa que la perseve- 
rancia de los detentadores del poder en obrar 
con rigor y doreza, y en hacer de nn sistema de 
opresion un príncipio de gobierao. Es nece- 
sarío 00 confundir estas palabras que no son 
siDóoimas ; porqne la ley misom poede ser li- 
f¿nica, y sin embargo ínoorrir en arbitrarie- 
dad traspas¿ndola, aonone se haga por fllan<» 



teta mtrcar los aires qoe debian tocarBc en tropia y bondad de oarácter. la trMtrtriediKl 



Digitized by 



Googlí 



(» 



ARBim&ffiDAfi—ARBimtO 



legal exist^ en donde la ley se presta dema- 
írfado ¿ la iQlerpretaoiOD, ó »as maodatos son 
iragos y QO precisos : este cs el nombre quo 
debe darse y que jnas conviene á las dísposi- 
ciones legales que en ciertos c^&os peraútcn 
cubrir con un velo la estátua de ia ley , para 
valeniQ84e una espresion que lia llegado ser 
famosa. Asi la leyde los estadosde sitio, que 
suspende el dereclio coniun , para sustituirle 
una ieglslaclon escepcionat, merece la califl- 
cacion de arbltraria» oualquiera que sea la uti- 
lidad que pueda producir en tircnnstancias 
dadas. Lajurisdiccionprebostal.delos primeros 
años de la Testauracion en la vecina Francia» 
no era otra cosaque una jurisdiccion arbi- 
traría. 

JLa arbitrariedad lelna en todos los paises 
en que se carece de una legislaciod clara, Üju, 
racional, cQmpleta; en nii^una parte es mas vi- 
tuperable que en^a^ministraciondejusticia, 
en que la imparcialidad es la condicion mas pre- 
cUa é indispensable, porque el Juez debe ser tan 
ínílexiblccomo la ley en cuyonombre ejerce su 
elevado ministerio. £n log eslados blen cons- 
tituidos la arbilraríedad en poülica es ta es- 
cepcioB , en los dcmas la regla, y reducida á 
sistema toma los nombres de autocrada, des- 
pctümo 6 tirania segun las formas de que se 
reviste« En Roma biso indispensablc unacolec- 
dOD de leycs que fue redactada cou el nom- 
bre de leyes de las Doce tablaM; los códigos 
franceses que constituyen nna regla inmuta- 
l>le de derecbo y de justicia, la ban hecho des- 
aparecer de los tribunales; pero en la mayor 
parte de los demas paisesi se halla desgra- 
ciadamente favorecida por una legislacion con- 
fusa, contradíctoria» y cuyos elementos se des- 
conocen muchas veces. La dictadura y el 
vidéout oón8ule3, constituian en politíca una 
arbitraríedadlegal; y esta arbítrarledad fué 
coofesada con la mayor osadia por Luis XIV 
en aquella palabra: «El estado soy yo» y nun- 
ca se llevó á tal estremo como en tiempo de la 
Gonvencion nacional. El poder arbitrario es 
una cosa muy distinta dc la arbitrariedad: 
aquel poder es una especie de despotismo , ó 
m^t dicho el despotismo puro. El famoso ar 
ticuk) 4 4 de la antigua c^rta francesa, susti- 
tuida al poder constitucional de los reyes, otro 
poder arbitrario , cuyo ejercicio en un pais en 
que la ley no reconoce uada superior á elia, 
llegó á ser funeslo al primcro qne tuvo el 
Mrevimieuto üe ensuyarlo. 

Kn derecho , y :^übre todo en el derocho 
.admiuistrativo , so ^ace una disUucion muy 
imporíante entre las dos palabras, poder arbi- 
trario y poder discrecionai. Cuanuo tratemos 
de este úttimo daremos la conveniente espli- 
cacíon. 

AliBlTRIO JUDlGIiL. {Ugülacian.) Bajo dos 
aspectos se adtuitc en la práctica el arbitrio 
del Juea* 6 hien conaiderándole la facultad quc 
en él ceside de determtoar sobre puntos de los 
que nada ban decidido las leyes, ó bien como 



otra facnltad discrecional que tambien tiene de 

decidir dentro de ciertos 'Umites acordados por 

las leycs. Hay, por lo tunto» uo arbUrio del jues 

estralegal, por decirlo asi, pero queno seopo- 

ne á las leyes , y otro arbitrío que solo pucde 

I usarse contando con cicrtas reglas ó prescríp- 

I ciones de las mismas. De estos úlümos, adouias 

j de otros casos civiles, puede contarse la liber- 

tad que hasta un cierto punto se deja ¿ los ^i- 

I bunales por el código críminal para*agr^var ó 

I atenuar las penas, y con especialidad la regla 

, 45 de la lcy provisional refornaada prescribiea- 

do reglas para la aplicacion del mismo oi^- 

digo. 

El arbitrío estralegal solo cabe en asuntos 

civileSy pues que en lo criminal no puede ad- 

mitirse como peligroso, y por ser de asuntos 

mas complejos; hay ademas de estas conside- 

I raciones Úlosóflcas una prescripciou espreaa 

j del código penal vigente eu que se dispone, 

quc si lüs tribunales tuvicren noticia de a^gua 

necho quo á su juicio fuera punible, peroque jdo 

se halle penado por el código, se abstengan de 

todo procediaiieuto coutra él, dando en su caso 

parle al gobieruo. Bacon, movido sin duda de 

esle seotimiento juridi^o, establcció aquel afo- 

rismo: Durume$t torquere legesaifhociuiar' 

queans homines. £n lo civil los negocios a^a 

mas variados, la sociedad no se halla casi 

nunca intercsada directamente , son capaces 

de transigirse, y pueden los interesados some- 

lcrse á una decision equitativa» aun cuando no 

soa pronunciada stno con arreglo i la moral y 

á la justicia metafísica, que en muchos casos 

es la úuica rcgla del juzgador. De aqui la ne- 

cesidad de estos juicios. En este particular de- 

be aspirarse en lo posible á debilitar, no empe- 

ro ádestruirabsolutamente, el arbitrio pru- 

dente del juez. Asi lo reconocen los mayons 

fílósofos. Aristóleles cstableció el principio: 

Leges ÍÜCB optimce quos arbitrio judicis pama 

relinquunt. Y Baconle reprodujo mas tardecoQ 

I estas palabras: Optimam emlegemqucBmini' 

: mum relinquit arbitrio judieis. 

I . Pero esle arbitrio ludicial, no debe enteo- 

I derse quc deja en libertad completa al juet , 

I antes bien se halla muy sujeto, y ademas de 

seguir las prescrípciunes de la justicia univer- 

sal y delderecho natural, tiene que atenersei 

reglas; asi que debe tener presentes los casos 

ó ejemplares que bayan acaecido con anterio- 

! ridad; couvendrá tambien que proceda por una- 

, logiu, es dccir, ya que cl caso uo exista es- 

prcsaniente eu las leyes pueden estas liaber 

previsto otros análogos, y debeu aplicarse al 

que se ba de decidir las disposiciones legisla^ 

tivas de induccion. Y solo cuando no haya es- 

tas circunstancias es cuando el Juex debe acu- 

dir únicamcnte á sus luces, á la rectitud de 

su ciencia, á las.máximas eternas de la.equi- 

,dad, acomodando por ellas su falio ¿ la legis- 

lacion del pais. £1 juez no debe ser un aut6-> 

mata, ni tampoco un legislador, sino unregu* 

I lador prudeote é ilustrudo que respete la ley, 



Digitized'by 



GoogI( 



tó 



ARBmiO—ABBITUOg 



M 



y que la espliqoe y apliqne á los casos pricti- 
cas qoe se ofrezcai. 

Una coestioh se sqbcíU sobre e1 modo práe- 
tíco de ejercer el arbitrio judicial: á saber. 
iCoaado el caso está previsto por 1a tey y e?ta 
se balle aBticoada, como debe fallar ei Jües? 
Is wAido qae unade las leyes de nuestros có- 
digos diapoiÉeque no paeda alegarse contra su 
ol»erTanoia, ei qne han caido en desoso, pero 
esta misiDa iey tia qaedado anticoada, y ade- 
mas de eato cuando la opinion geúeral se ha 
proBondado eapllcitameQte contra una ley, y 
es recbasada por la época, Tanos son ios es- 
faenoe qae se Iiacen para qae se observe, y el 
}Qes qoeda iibre para pronuociar segon su ar- 
Utrio, 8in esperar ia decision del leglslador, 
porqoe no pnede abstenerse de foilfir, siendo su 
deber adaíoistrar Justica. Pero debe examinar- 
se eon detencion ante todo, si en efecto la ley 
de qoe se trata ha caido eñ desuso, loque po- 
drá cooocerse por las decisiones de ios triba- 
aaias ó por la costumbre coutra ley; porqae 
mieotras no hay oumifestaeioDes esteriorcs de 
foe ooa ley ba quedado anticaada tiene el Jaes 
qoe faiiar sajetindose á sus disposiciooes. 

Olra caestion se suscitatambien, qae nues- 
tras leyes patrias tieneu sin embargodecidida. 
gkbe ei Joes semeoeiar por lo qae conste en 
tl proceso, ó por saspropiasconTiccionesT Es- 
ta eoestion es opinabie, y aon haata cierto pun 
to admiaible eo su seguoda parte, cuando el 
^ez es on Jorado; entonces los qne le compo- 
. oen soo personas iegas, sin conoclmientos Ju- 
ridicos, y por lo tanto, cuando se ies llama á 
decidir, debe contarse con sa iostroccion, que 
solo les permite qoe sentencieo por sus con- 
Ticeionoe morales. Otra cosa será cuando el 
Joes sea y obre corao letrado, eotonces no tie- 
ne otras pruebas qne las que ezisten en autos. 
Lo que no está en el proceso no está para él en 
el muudo, y tiene que someterse única y es- 
dosiTamente á lo qoe «determinen las leyes, 
hadendo callar sospropiosseatimientos estra- 
legaies y que posea como parUcular. Obrar de 
otro modo, seria concnlcar las leyes, y abrir la 
poerla á maltitud de abusos en la admintstra- 
eion de jnsticia. 

ABBITRiOS. (Administracümyhaoitnda.) 
Ksta palabra, ademas de la acepcion Juridica 
qoe la da el sentido de sentencia arbitral, y de 
el 080 morai qne entiende por arbitrio la to'- 
kmtad iudependiente del horobre, tlene otras 
dos, ooa deotro dei dominiode la admlniatra- 
eioQ, otraen el terreno de la bacienda pública. 
Trataremos de ambos en an solo articulo, por 
■er materiasqoe las dostienen aigOQa aoalogia 
oklre si, y porqoe de este reodo, bajo uu solo 
pono de Tlsta puede comprenderse todo lo 
itlaiiTo á estos importaotes asantos. 

Bajo el aspecto administratiTO cooooemos 
los orftttrios fntimetpa/es, qae soa aqoellas 
prestaciooes qoe se exigen, ora de los Tecinos 
Mde lostraoaeuDtes, eon el objeto de conse- 
S&irooaomealo eo iosingresos decadaayuo- 1 

444 WBLIOTECA POPUUU. 



tamieoto, para snbTeoir á los gastos^bien seaa 
estos ordinarios ó estraordlnarios. 

El marqués de VaHesaotos en una ef celente 
obraque dióá luz con el nombrede: ««Elenien-' 
to6 de economia politica cen aplicacion á Espa- 
ña,» consideralosarbitriosmunicipales, como 
la carga mas ruinosa que sefre el puebio es- 
pañol, ora se atieoda ¿ su cantidad, ora al 
roodo de sn imposicion, la qoe le proporciona 
roeuos otilidades, ai misroo tiempo qoe des- 
U\íY4 su riqueza, ahoga su ezisteDCia, y no le 
deja medio de pagar ias Justas y necesarias 
contribacioDes que deben alimentar el real era- 
río. Tales son los peijuiclos que causan. 

Los principales de estos derecbos soo los 
impuestos: 4.® en barcas y pueutes: 2.^ sobre 
los comestibles que se prodocen ó pasan por 
los puebfoé: 3.* sobre los demas géperos co- 
roeroiales en tiempo de feria ó fuera de elta: 
4.** sobre ias tiendas ó Tendertas: ft.^sobre las 
cames: 6.'' el estanoo de k)s objetos de prime- 
ra necesidad: 7.^ el derecho de marca sobre 
los carmagee y otros mucbos. Los eslaucos de 
losgéneros de primora necesidad, son la ruina 
de la agrioultura, de la iodustria agraria, dei 
trifico maa esenc.ial de las familías pobres y 
trabajadoras, del espfrita de industría y de ac- 
tiTidad en el pueblo, y opuestos, en fin, á las 
sanas costumbres y al derecho natural. Todos 
los arbilríOB municipales debieran ^eTisurse 
para anular tos que sean directamente opues- 
tos al fomenlo de la riqueza, y los que no re- 
caigan sobre los Tecinos del mismo pueblo. 

Las contríbuciones sobre los objetos de 
oofisttmo, ademas de proporcionar considera- 
bles iogresos á la bacienda nacional, son tam- 
bien UQO de los arbitríos municípalefi roas im- 
portantes: piiedt-n ezlgirse, bien en cl monien- 
to de la prodaccion, bien ¿ su tr¿o8ito ó circu- 
lacion, 6 bion en el momento de su consumo 
deOnitiTo: en el prímer caso el producior paga 
el Impuesto de todo lo que prodnce sin saber 
lo que podr¿ Tender; no sun muy gencrales 
esta clase de arbilrios, porquese sufrcn en ei 
momento perjuicios de que no se sabe si po-- 
dr¿n resarcirse. Tambien se pagan al iransilo, 
es decir, al pasar las personas ó cosas por los 
portazgos eslablecidos en los caminos, y al 
entrar por las puertas de las ciudades. Si cs- 
tos impuestos soo arbitrioa locales para la 
construccioo de uo camino ú otra eropresa 
púbiica, no parecen tan odiosos; pero liay que 
tener mucbo cuidado con el abnso en la impo- 
sicion deestos arbitríos. (Véase consumos.) 

Gon el nombre de arbilrios nílraordina* 
riúB de kmrienda se conocieroo y aun se co- 
noéen las contríbuciones, préátamos y toda 
clase de recursos de que se han Taíido los go- 
biemoa para cubrír el déflcit dc los presupues- 
tos páblicos desde los antiguos tiempos. Su 
orígen puede tomarse casi desde la restaura- 
cion de la mooarqaia goda en las mootañas de 
GoTadouga y de Sobrarbe^ pues Jesde aqueila 
époea cooieozaroo los aporos del erarío, apu- 
T. .iir. 5 



Digitized by 



Googk 



(fí 



ARBIHUOS-^AftBITROd 



M 



ros qae hicieron qdé nofie Consoltase siempre 
Jos recarsoB menos lesivos de la riqaesa pú* 
büca, que se tíó may á meDudo aiotada por 
exacciones terribles. 

El ilustrado autor del Dicciooario de ba- 
cienda con aplicacion á España, <ton José Gan- 
ga Argttelles; enamera y'clasifica todos los ar- 
bitríos estraordinarios dc qne la perícia de ios 
bacendistas espafioles se ba Talido, desde el 
siglo XV al XIX, para suplir las escaseces del 
tesoro. Puedenreductrse áonceclases: 4/ los 
que ban recaido directameote sobre la riqoesa 
y la poblaclon: 2.* sobrc el comercio interíor 
y ceteríor de la Peniosula: 3.* sobre la ley de 
la moneda, los pesos y las medidas: 4/ sobre 
el crédito público: 5.* sobre la enagenacion de 
flncas y de los. atríbutos de la sobeiania: 6.* 
sobre el empeño de las rcntas:' 7.* sobre la 
ecopomia en los gastos: 8.* sobre la suspen- 
sion de pagos: 9/ sobre adjudicacion de dere- 
chos al erarío: 40:* sobre Toluntarías presta- 
ciones de dinero: y '4 4 .* sobre el beneflcio de 
las flncas de la nacion, y otros mochos aríi- 
culos que seria largo enumerar. 

Pero á roedida que la ciencia de la bacien- 
da se faa ido perfeccionando, y con e.speciali* 
dad desde el reinado del señor don Cárlos III, 
estas prestaciones se han ido sustituyendo con 
impnestos regulares y medltados, ¿ punto que 
en el úlfimo slstema de presopuestos de23 de 
•mayo de 4845 se hace ya muy poco uso de 
la fOK arhiirios, 

El monumento mas modemo y al roismo 
tieropo mas notablc que tenemos de estos ar- 
bitríos es 1a instruccion provUional de 9 de 
mayo de 4835, que trata de los arbitríos apli- 
cndos á 1a amortisacion por los realcs decre- 
tos de 4 defebrcro de 4824, y 34 de dicierobre 
dc 4 829, estos arbitríos son hasta el Dúroero 
de cincuenta y cuatro, siendo de observar que 
siempre ban flgurado entre ellos las flncas del 
Estado, pingt&e ingreso, y tal m la mas impor 
tante de todas las rentas que componian estos 
arhitri09. Pero coroo ya se ha dicho, son pocos 
ios que quedan tigentes, despues del sistcroa 
dc 4845, que forroando un acervo comun dc 
todas las contríbuciones é impuestos, no abs- 
crlbe con paríicularldad ninguna renta al pago 
dc deterroinado servicio pábllco. Sin erobargo, 
hoy pueden considerarse coroo vigeDtes nue- 
ve aiticulos de los cincuonta y cuatro antes ci- 
tiiüos; los deroas directa 6 indirectarotmte han 
sido aboUdos. He aqui los que res;ao: 4 .« anua- 
Íitdades y vacantes: tj^ cinco por ciento de ar- 
bitríos municipalei y particulares: 3.** cioco 
por ciento de rentas y arbitrios enagenados: 
4.^gracias a1 sacarydispensas deley: 5.''roe- 
dia anata de mercedes y sus quindenios: 
tf .* gracias de crnces españolas y estrangeras: 
7.* oficios de hipotecas con los derechos de 
Inscripcion: 8.* quince y veinte y ciDCO por 
Giento de adquisicion de roanos muertas: 
9.* valimlenio de oficios enagenados y pro- 
ducio de arripndo de eitcríbanias y notarias. 



De todo lo diclfó se inflere, oontrayéndo- 
nos á la hacienda, quelapalabra arbitríos se 
ba aplicado con especialidad ¿ ios que ae des- 
tinan ¿ la amortisacion de la deuda púbiica, 
con el fin de inspirar confiansa ¿ los acre^^o- 
res del Estado, pues que siempre se ha estado 
pensando on nuevos recursos para sostener d 
cjrédito y estinguir ó disminuir los fondos pú- 
bljcos. Hoy se usa todavia de la misma espre- 
sion en el proyecto de arre^o de la deoda, y 
se siguen denominando arbitrios todos ios me« 
dios que se escogitan para sumínistrar fondos 
para su amortlsacion. 

ARfilTROS, ARBITRADORES. (¿e^'alaoton.) 
Gon esla palabra se designa ¿ los Jueces amf • 
gables que nombran las partes para transiglr 
sus diferencias. Rigorosamente hablando, los 
¿rbitros no son jueces, porque les falta la aa- 
torisacioo pública para resolver en un litigio; 
pero la reciben de las partes, que los revisten 
de poder baslante para llenar el ob]eto; dere- 
cho precioso qne no puede negarse ¿ ningon 
español. La ctimologia de su titulo procede de 
que las partes son árhitras de elegirlos; 11¿- 
roanse tarobíen coropromisarios y avenidores, 
por ei compromiso que contraen y avenencla 
con que se nombran. Poderoos dar ¿ los ¿rbi- 
tros la deflnicion dc fer$ana$ de la oonfianta 
delosUtigantea nambrados por etlospara f«* 
solverBusdifereneias. Estosjuecespaedenser 
de derecho ó de hecbo. Los prímeros enleri- 
dos del pleito, lo deciden con arreglo ¿ las 
fórmulas y testo de la ley: los segundos, lia- 
roados tambien arbilradores ó amigables coa- 
ponedores, fallan con arreglo ¿ su concienda 
y sin sujecion ¿ fórmulas ni leyes. 

Todo el qoe cst¿ en aptitud para compa- 
recer en juicio tiene derecbo para nombrar 
¿rbitros; peroel que rue?e]iiez ordinario en la 
misma cansa podrá ser arbítador, y no ¿rbl- 
tro de derechou Los árbitros podr¿n ser nno 6 
mas, y si discordasea cn algun punto, m^ de- 
cidir¿ esle por el mayor núroero de votos, ¿ 
mcuos que el desacuerdo sea con rcspeclo ¿ 
lacantidadenquealguno fuesecondcnado; paei 
en esle caso es prereríbie y v¿iido el fallo del 
que lo hiciese por la cantidad menor. Si el 
desacuerdo fuese en todas las circunstancias 
dcl litigio, y no hubíese mayorla, podr¿n ioa 
interesados nombrer un tercero que decida; en 
su defecto lo nombrar¿n los ¿rbilros y si no 
io hiciesen y una de las partes lo exigiera, 
podr¿ el Jnea apremiarles pare que lo verí* 
flquen. , 

filencargo dc¿rbitro es volnntario, peroona 
vei admitido, ileva Iras si la obligacion de des- 
empeñaríd hasta la comiasion del litigio. Sin 
embargo, bay casos en que puede dejarse; 
por ejeroplo, cuando el pleito se llevare al tri- 
bunal ordinarío, cuando las partes se habie- 
ran coroprometidó en manoa de otro, ó algaoa 
de ellas le denostare; si fúese cobartado con 
amenaaas, y por úitimo, ai hubiere Jasta caofui 
por la cual no deba entender en el asunto. Ea 



Digitized by 



Googk 



AHBITaOS--ARBOL 



7« 



el easo de que los árbUroa no CQmpliosen cod 
M cometido, y uno de los litlgantee lo solici* 
tc, deberá el Joex apremlarles para qoe lo ha- 
gan aefialéndoles plaio, y aan eocerrarlosjen 
ona casa basta tanto qne lo terifiqnen, al ei 
ipremio no bastase. 

Pnede ocorrir tannbien el caso de qoe algu- 
ao de lo6 liiigantes lo^ recuse, bien por cau- 
m posteriores á su nombramiento» ó porque 
liendo anleríores á él, no bayan sido conoci- 
dos basta despues de nombrados. 

Ki eneargo de árbitros cesa en el momen- 
toqoe muera ono de los nombrados ó de los 
qoe sostienen el liligio, i no ser qne se bu- 
biere becbo esla salredad al tiempo de elegir- 
lo: eesa igoalmente cuando algnno de los ár- 
bitros se incapadtase legalmente ó si la cosa 

nprodojo el liligio perecidse ó fuera oedida 
na de las partes por su cootendiente. 
Todas las difercncias poeden couflarse á 1« 
dedsioode los ¿rbifros porregla general. La 
vo/oiifad de los litigantes es laquedetermina 
en todo easo la duracion de su cometido. Pero 
de este principio se esceptuan las causas cri- 
ninales en lo qne se reOere á la imposidon 
de las penas, los negocios en que se trata de 
los intereMs de ios pueblos y los que median 
enlre el eeposo y la esposa en lo reiatiuo i los 
lasos qoe les unen. 

Al tiempo de failarseel litigio es indispen- 
sable y precisa la asistencia de todos los ir- 
büros, cooio no sea que ai conlraer el com- 
promiso se boblera contenido lo contrario; no 
siendo asino poedeescosarse la asistencía 
de todos, sBDque alguno de ellos conviniese 
eo qne se dé el fallo sin estar él presente. 

Deberá pronunciarsela seotenciadentrodel 
tiempo señalado en el compromiso; pero podri 
düerirse, slempre qne se faculte i los irbltros 
al eCecto, porque baya causa que lo impida, 
siendo indlspensable en esle caso que concur- 
ra la Tolootad de las partes, y si aiguna de 
eHasno qoiere consentir, ó losirbitosseopu- 
siesen á la próroga de la sentencia, se tendri 
por termíDado el poder, annque en el primer 
caso» lucorrirá el que fuerc caosa de ello, en 
h pena qoe se baya acordado en el compro* 
miso. Los árbitros deben procurar la termina- 
cion del negócio en el mas brere plaso posible, 
coando no se bubiere señalado ésle; pero si 
pasados tres adosno sehobieraconcluido, ca- 
docan siis fonciones. 

La sentencia qoe los irbitros prononcian 
üene la foerza necesaria y baslante para qne 
sia otro reqolsito se proceda i ponerse en eje- 
CQcion. Podrán, no obstanle, apelar de ella las 
partes, si de anSemaao se bobieren resenrado 
este derecho. K3ta doctrina admitida de poco 
Itanpo i esta parte, deroga algunas disposi- 
dones de las leyes de Partida. 

TodaTia entraremos en algunas cpnsidera- 
dones masestensas sobre esta materia, cuan- 
do al ocopamoa de 1a de juicios consagremos 
marticolo espeeial al luicao de aibitbos. 



ARBOL. (¿aaMaoéofi.) Bajo muy distintos 
aspectosson y nan sidosiempre los irboles ob* 
Jeto constanle deios fallosdel legislador. Ofre- 
cidos por la naturaleza al liombre, no solo pa- 
ra placer sino para so vdirecta utilidad, llegan 
i considerarse como de parlicular propiedad^ 
y en tal conceptola ley señala reglas y demar* 
ca sus limites. La codicia ó la mala fé pueden 
atacar esta propicdad y de ahi las difereutes 
medidas y sanciones coo que tau pienamente 
nuostra legisiacion la proteje asien su partc 
ciYil como eola penal y administralira. 

Tanto por su nacimiento como por su mo« 
do de nutrirse y desarroiiarse, no puede me- 
nos de considerarse i los irbolescomo acceso* 
rios de la tierrai Pierden, sacados del te^no» 
todas las condiciones de sn existeocia, y de 
aqui se díce son sns accesorios. Pero para con- 
siderarse como tales de determinado lerreno, 
00 basta hailarse eo éi introducido, es absolu* 
lamente indispensable que el irbol haya ecba« 
do en él sós raices, siendo estas, como lo son. 
el órgano esencial de su vida» por decirto asi, 
trasmisoras del Jugo y sustancia de la tierra. 
Solo desde entonces es cuando el irbol se uoe 
é identiflca con ella, hasUt ese caso tanto poe- 
de estar en uno como en otro terreno, no su- 
friendo detrimeoto algono sacindole de aquel 
en que se encuentra. Los irboles» pues, son 
accesorios de la tierra en que echaron raices, 
regla general en todos los casos. No pudiendo, 
darse cou propiedad el nombrede irboles i los 
ya cortados, sino el de madera ó leña, los ir- 
boles en pie se consideran como inmoebles. 
Los firos pueden ser IleTsdos de on terreno i 
otro, pero esto mismo demoestrason cosas des* 
iioadas i encontrarse fljas en tal ó cual punto. 
El órden natnral exige que siendo ei suelo co- 
sa inmueblo lo que no poede existlr sino ad- 
herido i él lo sea tambien. Moestras. leyes no 
declaran especialmente el punto qoe dilncida- 
mos, pero declarindose por eilas como inmoe- 
bles los alfolles de madera, las tinajas empo- 
tradas en tierra y otras cosas semejantes deben 
serlo tambien los irboles. Para que estos se 
coosideren como tales, es necesario que ten- 
gan un tronco del coal pueda sacarse madera, 
y ramas que formen lo que se designa con el 
nombre de copa. Las leyes romanas declara- 
ban se considerasen igualmente como irbo- 
les lasyedras> sauces, cañas y Tides, ül. 7,11« 
bro 47 del Digesto; las españolas no lo oon« 
flrmau asi. 

El irbol, sea quien fuere el plantador, per* 
teneceri siempre al doeño del terreno en qne 
se baya TeriQcado ei arraigo. Goando los plan- 
te agenos, eo soelo propio, debe pagar su ts' 
lor al dueno de ellos dn distlndon de planta- 
dor de buena ó mala fé. Ley 43 del tit. t8 da 
la parle 3.*Si io plantase propioen lerreño age- 
00, segon el Fuero Real, perderi el dominio del 
irbol. Ko la ley 4 .* del Ut. 4.* del libro 3.* dei 
Gódigo se fljan las indemnisaciones para el caso 
de plantar en beredad comun ó en la que nno 



Digitized by 



Googk 



7< 



ARBOL 



n 



dé buena fé ¡MMMe, reclbtili áe^tre^iae no era 
dueño. áoerca de) plantador de árbofea agenoa 
en terreuo de otro, nada dieen nuestras leyee. 
Esto no obstante, at dueño de los árboles dc- 
berá negarsé su reWfndtcaoiOB, puesto que per- 
dió 8U dominto por ser ya acceeorioa del nne- 
Tü terreno, pero oomo lampoco es Joato enrl» 
quecerse con perjuicio de otro, se ie concede- 
rá 1a estimacion contra cl doeño de aquel: 
del plantador de boena fé nada pt»ede exiglr- 
se, pero si daños y perjuicios del que )a tenga 
mala^ El plantHdor de buena fé á su vez debe- 
rá ser rcintegrado por el terdadero doeño. 
Segun la ley 43 del tit. fS de la Partida 3.* 
cuando tenga un árbol sos raices printipalcs 
en una heredaü, será del dueño de ella, aon 
cnando hiibiese sido plantado por el de la co« 
lindante y sobre esta cayeren las ramas, pe- 
ro si las principalesraices qoe lo nutren seha- 
llaren parte en cl suelo de uno heredad y par^ 
te en el de otra, será comun de m duefios. 

Siendo dueño del árbol el qne lo sea del 
terreno donde se hubiese arraigado, es otí- 
dentc que solo á é1 perteneberán los fTutOS que 
produzca, aun cuando sus ramas cuelguen so- 
bre el campo vecino. Pero no siéndole á rtadle 
permitida la entrada en la agena heredad siu 
▼enia de su duefio, ha sido indispensable que 
lás leyes den a1 propietario algnn recurso para 
recoger su frnto caido sobre 1a collndante, aun 
cnando dicho duefio qnisiera impedírselo. De 
Mo tuvo orígen entre los mfflantos el Inter- 
dlcto concedido por el pretor bajo el nombre 
de glatidB legenda, e1 cual fbrma en el Di^esto 
éi tlt. tl del libro (5. Remedio rgoal hállase 
tiimbien consignado en ta ley 48 del tit. %S de 
]a Partida 3.* y enumerado como uno de los oa- 
Cbs en que puede entrarse en heredad agena, 
pero en ires dias y no mas, dice la ley, pres- 
erípcion brevisfma que tambien Ojaba 1a del 
Digesto. No debe omitfrse, sin ombargo, que 
ésta disposicion de las Partldas no se obser- 
vaba generalmente cn todo el tcrrltorio espa- 
íol. Donde estéen nso el Puero Real deberá re- 
gir la qne este código espresa en su ley 45 1(- 
tulo 4.* libro 9.** la cual dlce «que si cayere el 
fmlo de árbol proplo en terreno ageno el se- 
íior del árbol pneda cogerlo en aquel dia que 
cayere. sin otro dafio que ñiga al seflor de ia 
tterra, é s) cayere ante cl fmto, cójato al otro 
tfla, é si éi no lo cogiere, como sobre dicho es, 
tfea de aque) cuya es la tierra do cayere.» 

En algunas otras partcs^ por cosiumbro 6 
fbero, los fmtos que caen en un campo perte- 
niecen a1 dueño de éste: asl los fueros de Ar»- 
gon disponen que el que tenga es su heredad 
nn árbol con ramas que hagan sombra en el 
fhndo ageno debe permitir al propietarto de él 
tomela mitad de los frntos de aquella rama ó 
que en otro caso las corte, como tratando por 
tal disposicion de cómpensar los peijniclos qoe 
pueden resnitar á un propietario con alginia 
I^artcdeutilidad. 

Segun la icy 7.» del titulo S8 de ta Pttrti* 



da 8, los árbolM plantiidós ea la libértt áé 

los rios pertenecen á los duefios de loe pre* 
dies inmediatoa, poeato qoe étn snyas lai 
mismas ríberas. Los qoe oon qd troto de tier- 
ra trae á oueatro predio una avenida, isi qne 
en él arraiguen serán nuestros, pero debiendo 
abonar ai dueño el menoieabo qae Boft ió, fa*- 
sado por peritos agricultores. 

Gierto es que cada coal en so propiedad 
|uede hacer )o qae le convenga, pero á pesar 
do esto, la misma ley que le protege le hase- 
áalido loi limitei qoe aeonsejaa la libcrtad 6 
interés, tanto de la utilidad piltblica» eemo It 
de los demM propietaríos.l Porestoel énedo 
de nn predlo lo es para piaatar, BiaDteoer 6 
destruir árboles ei^ eo terreno, pero oOii oier- 
tas restdccionei nacidai de io qoe digttmft 
espuesto. Goando sa vecino ae vea attMusado 
de peiigro á caosa de árboies graadea ttei tr- 
raigados, los coales producirian dafio á éi ó á 
sns casas cayendo, puede reclaraar aeiie el 
Jues á fln do qne hagaeesar el pellgro, recnr- 
80 qne los práetieos ooloean entre laa dennit- 
cias deo6ra vit^a, Antesdedareljtiemla* 
)io, oirá i los peritos para eerciorarse de Ü 
'efectivanDente hay tal peligro, si es iamiaeoto 
y que daños podria eaosar 7 sí ea tedas ios 
partes el peligro existe, d Joea miBdará 
echarlo á tierra, como se hal&a dispiitsto ea )a 
ley 4 3 del titulo M de U partida 3.* 

El árbol plantadoen terreno veoine fuedi 
muy bien n^oft^erpeligro algono iftiniaeiiM 
y visible, pero teniendo en nuestro sueio in- 
troduotdas sus raices, puede ooartar el Ifbre 
ejereieio de nneelro derectio de propiedad ó 
hacer qüe peligre una oonatraoeioa naestra. 
En este caso, y oonoiderando qne aadie tiene 
derecho á que su Arbol se alimente oon ei 
Jugo de un terreno que es nueetro, pr^via atf* 
toirzacion del Jues, podrán cortarse sus raícei 
sin pararse en la consideraeion de qne pore- 
corá el árbol, puescomoya hemos vislo el do- 
minio de él períenece á qoientiene en su eam- 
po ias príncipaies raices que le ontren. Gon 
objeto de evitar los relerídos perjuicios, teoian 
los romanos determinada otería distftncia dea- 
tro de la cnal absolutamente se prohibia la 
plantacion de árboles, ya desde el tiempo d« 
las Doce Tablas; algunos códtgos nHMiernos \m 
dcsignan igtialmente: solo ias leyes espaftolas 
se llmitan á decir, que cuando aigono ediflcaro 
Junto al camino público, gnarde la distancia 
acofttumbrada, por lo que es preeiso que ea 
lales casos sirvao únicamente de iey las orde- 
nanaas y costambi«s de loa pnebloi. Uoica- 
mente puede añadirio, que planlado nn irboi 
dentro de la distancia que 00 le correapoada, 
trene derecho el vecino perjudicado, bo ya i 
que se corten las ramas ó raices que le eator- 
ben, sino i que sea arrancado por completo; 
lo que tambiea dtaponen noestras leyee, pero 
cn el solo easo de que las ramas de aa irbol 
coetgnen sobre rq e^iflcio ó heredad, siewlo 
de Qoiar f» no «bedfOoienUú e^ é»m \é attt^ 



Digitized by 



Googk 



w 



ARBOL 



74 



fencladel )titi, k pnaée «lemitar por ti el dei 
predio eoUadnite. beytt del tttttio 45 áh h 
PtorUda^.* Par« no turl)tr el dereeho de bu 
Toeloo, ttmpoco poede ei dueño de ub predto 
plMtar árboles, oiedteBdo la serTldambre le* 
gfttaamente estabiecida á fofor de af|iiel, con 
oftjetede eoMenraretpedHaa iaa Ttstas. R^sta- 
nos esponer breYemente las reBtriceioties io- 
trodncidbs por otílidad póblica. 

Anteriormeote liemos dtclio que ios irbolea 
nacidoa eo las orillas de los ríos perienecen á 
kM daeéoa de los predioe inmediatos, pero se- 
gun ta iey 7.* dd tttulo náth Partida 3.*, 
86 laaprolHbeeortarlos reiéridos áiMes cuan* 
do algoB bareo esturfeae atado á ellesd con 
tal ol^eto Tiniera por el rio. Lot irboles que 
se Mim j«a«o á los eaminos piU>iicoa no poe* 
deii lampeeo obttroirlos con aos ramas. La 
laTMtitttlo45 delaParlida l.\ autorist á 
coalqoier traaaeante para qoe impnnemente 
la» corte. 

Siesdo los árboles uoa propieéiri particn- 
]ar, todo aquelio qne tienda á perjodicarios ó 
destrairios, debe ser objeto de represion por 
parte de ia ley penal. Por las de las Doce Ta- 
blas se imponia pecnniaria por todo árbol agO' 
no que se cortase sin derecho. Nuestras anti- 
goas leyes dislinguieron eotre frotales y no 
fírotales, castigando con mas seYerídad al que 
atentat» á ios primeros. Ei Fuego Juzgo y ei 
IM Smpeniao igualniente penas péconiariaf , 
pero Jas Parlidas eon sii h^ítoai dnren auto» 
riiabM las corporales, liegando á fnlmlnar 
hastB la de muerte por el daño causade á las 
parras. lo el dia <50n mejor aTiso se han arbi* 
tradopeBaamas suaTes y ar^giadas, hailán» 
dose prvTistos los mentecabos que puedan 
causarse á los árbolet en el noeTO céd^^ pe- 
HBi. Los que soslraifttn ó utiliceB ias ramas ó 
irbolet coriados en heredtd agena, eoalqoiera 
qoeaea so importancia, son considerados y 
castlgadoa como reos de hurto. Los que caosa- 
reo igtuü daño, sin aqoeila circnnstancia, son 
ttaidoa eome reos de falta y castigados i 
mMos graTemente sefun eu entidad. 

El ifoe toTiere una heredad en BsnfrucK) 
debe refolar su derecho tanto por la natorale- 
aa d« eUa coroo de la Tohmtad presonta del 
qae oooslHuye en so fiiTor la áerridBrabre. Sin 
TeeaaplaMrlos coo otros, no podrá corlar ios 
árboiee, y segon la \efVi, dei tit. 34 de la par^ 
tida 3.* deberá Incer lo propio con los qtie se 
secaren. Si la heredad estuTiese destioada i ta 
labor BO podrá conTertirla en hoerta 6 YÍTero, 
povque his piaolaciones cambiarian el nso na- 
tBfal de le cosa. Tratiodose de un bosqoe ó 
mofllte puede aproTecharse de sos prodoctos y 
hacer las cortas, si tal es so destino. Por lo 
qoorespeta al marido qoe recibió en dole ubb 
heredad hay que disüoguir la ettimada de la 
iBestfflMda. Bn iaprímeraescoosideradooemo 
Teréodero propietarío/ en la segonda dispene 
lalef dePartlda 17, tit. 4 4 . ParUda 4.*qae cuan- 
do loeérbolesDaaeaiideiotqtieteacOsHiffl- 



bran á certar y sin etibargo, los eortare, sean 
dela moger pcnV)oe no pueden ser considerados 
como frutos sioo como parte inlegrante de 1a 
dotc. Ignal declaracion hace la lcy acerca de 
los que cortarc on torcero arrancare el 
Yíento. 

Bebe por último snjetarse el arrendatarío á 
las condicioaes ba)o las coales seefeetuó el 
contrato, y i Mta de ellas se seguiri la regla 
de quc debe mas bien mfjorar qoe peijudícar 
laberedad. Por tantosi causare algnn menos- 
cat>e en los irboles que i su coidado tiene, ya 
por stt negligeBcla, ó porla de otros i quienes 
bobiere sn costodia y coUIto encomondado, e1 
joes, oyendo perítot, debe condenarle al re- 
sarcimiento, 

ARB0L6BllEáL0GI€0. F^asePAKEsrTBSco. 

ARBOL. {Mecámcñ.) Bs nna picza qoe tie- 
nen en laa miqofnas de rotacion his ruedas del 
eogranageylaspoleas, de hi que redben el 
mOYimiento del motor, o i qoien te trasmiten, 
para dar acdon i otrts roedas de engranaje ó 
iotras poléas. Tai es la pieca qne sosticne 
ona roeda hidrinllca, la que insiste Tertical- 
mente en on molino de agna y trasmUe i lus 
mnelas el morimlento de la medat y última- 
meBte c1 qae acompaña i la roeda ó poleas de 
un terao y qne bace moTer el objeto sobre que 
obra. 

Asi se dtce, el árbof de nna roeda hidrioK- 
ca, el árbol de una poléa, el irbol de una tur- 
blBB.Mas coando te emplea esta palabra pera 
bablar de irboles horízontales, se la hace se- 
guh'de la palabni tieamado. Asi los érboUs aca- 
maáo$ de nna hilaodería, son esa séríe de ir- 
boles sitoados horísontalmente i corta distan- 
da dd tedio de cada sala, qoe sostienen las 
pdeas qne trasmiten i todaa las miquinas el 
moYimiento del motor 

Con el nombre de eJB se deslgoan especial- 
mente las piesas fljas en que estin montadas 
otras pieiag tnoYibles y qne glrun sobre ellas 
como las claTÍJas ó claYOs trabaderos de las 
peieas, lotejesenque hisiflten las medas de 
los carmages comnnes, ete. 

Los árboles se mocYcn siempre sobre dos 
apoyot: algonts Ycces tlefíen tres, pero nun- 
ca menos. Bslos apoyos ee establecen de Ires 
maneras: entre gargantas, sobre ejes y entre 
dot puntas. Machas Ycces so combinan entre 
Bi estos medios de suspeBsion para on mtsmo 
árbol. Las gargantas es el únlco afiarato qoe 
conTienei las miqoinas de mocho Yigor,y so- 
iamente en )os irboies hortiontaies, porqoe 
p«« ios Ycrticales es fndispensaMe recnrrir i 
nno de ios otros dos medios. Aquellas son ge- 
neralmente dos ciliüdros del mismo diimetro 
que tienen exactamente el mismo eje y qne 
descaosan en dos cojin$U$ de cobre. Bstes út* 
timos son dlindros hoecos coyo diimetro tn- 
teríor es exatamente iguai al de la gaiginta 
parrqoe no tenga esta moYimlento algmio 
eoaíBdo la crfta, y se fljan i nna pieza de fto* 
¡ didon mas tolomiawia <pie ae INtma ftoo4«ro y 



Digitized by 



Googk 



76 



ABBOL 



76 



qoe tamblen ie halU ÍovariablemeDte enlatada 
á io8 muros 6 fAbrica qae Bustenta todo el 
aiatema. 

Las gargant^as, y de aqui toman este Dom- 
bre, tieoen síempre menor diámetro que el ár- 
bo), el cual embasa á derechaé izquierda, á flo 
deealorl)ar coalqoier mofimieoto trasrersa), 
Biempre que esián situadas á ias estremiüades 
de un árbo), sin tener sallda mas que por un 
lado y reciben e) nombro de muñanes, 

Los árboles que se establecen sobre ejes, 
son )08 árbo)e8 verticales; estos se halian ter- 
miuados en cono obtuso y descansan en nn 

Sorron ó f^uelo, Gompónese cstede una piesa 
e fundicion suñcientemenle ancha, para que 
Do se aplasten con e) peso del árbol los mate* 
riaies sobre que iosiste; tiene una especie de 
cubDete, y en e) fondo de este hay on dis- 
co de acero templado como lo está e) que 
guamece e) estremo de) Arbol que descansa 
sobre é). E) cubiiete sé tiene siempre )leno de 
aceite. £1 terminar el ¿rl>o) en forma de cono, 
tiene por objeto disminuir e) rozamiento, por- 
que estando representado ei de doa cuerpos en 
coDtacto y en movimiento uno sobre otro, por 
e) producto de )a presion y« del camino recor- 
rido por )os puntos que se rosan, ser¿ nnlo es- 
te resuttado cuando )o sea e) último factor, y 
á ello se aproxima con la disposicion citada. 
£n efecto, aunqoc existen puntos del Arboi en 
conctaclo con ia rodsja de acero, como están 
muy próximos al eje del cono, recorren muy 
pooo camino. 

Se ba imaglnado hace pooo tiempo otra 
disposicion muy iogeniosa, cuyo modelo se ha 
presentado en ia última esposicion de la in* 
dnstria, y que és quizás preférible a) método 
de qoe hemos hecho mérito. Consisté en ajuB- 
tar exactamente el estremodel árho) en un 
cilindro, de manera que pueda interceptar por 
)a Juntura el paso dcl agua, cualquiera quesea 
)a presion que esperimeote, y eo cargarla en e) 
ci)íudro por medio de una bomba impeleole. 
£1 ¿ibo) seha))a como suspeDdido por el liqui- 
doy daYuellas, puede decirse» sin resistencia, 
porque e) rosamiento de los cuerpos sólidos 
con líquidos condensados al grado que )o e&- 
tá e) agua bajo el cje del ¿rbol, es nulo. 

Los ¿rboles estoblecidos sobre dos pontos 
e&t¿n dispuestos de dos maneras: ó bien sus 
cstremos son de forma cónica y eutran en hue* 
cos ó agujeros practicados eu las estremida- 
des de roscas que insisten sobre apoyos, ó 
bien e8l¿n las rocaB terminadas por conos y 
cóncavos los dos estremos del ¿rbo). Ninguno 
de estos métodos cs mejor, porqne ambos tíe» 
nen )as mismas venlaias é incooTenientes, y 
asi se emplaa siempre, sobre todo en )as m¿- 
qninas ligeras y que dan vueltas coD gran ve- 
Íocldad, comoporejemplo, en los ventiladores, 
el modo de suspension entre ejes, quc pierde 
meDOB por la acciün retardatriz de) rosamien- 
to. No conviene tampoco ¿ los ¿rl)o)e8 pesadOB, 
porque la preaion que cjeroeria en las puntas, I 



nentralitaria bub vent^Jaa, y ademaa )o coubU' 
derable del peso las gastaria pronto. Bn este 
sistema debeadvertirse que es esencial qne laa 
roscas cstén menos tempiadas que Iob estre^ 
mos dei ¿rbo), ¿ fln de que sean aquellaa las 
que se gasten, porqoe siempre es mncho mas 
f¿cii y mas económico reemplazar las roscas 
que el ¿rbol. 

Las dimensiones de los arbo)e8 dependon 
de la inteO|Sidad de los esfuerzos que eBperi- 
mentan. Por una parle es menester qoe tengan 
un espesor tai qoe resistan á la flexion, con 
objeto de no acumular los medios de soBteni- 
miento, y por otra que resista ¿ la torsion. Se 
anmenta su resistencia ¿ la flexion, d¿ndole8 
un pooo mas espescM* por ei- medio, ó refor- 
z¿ndole8 con dnchos ó con cualquier otro re- 
curso que seJozgueA propósito, pero esme- 
nester que por sus estremOB cerca de los puntoi 
de apoyo, tenga nn di¿metro convenienie. Eb« 
te puede determinarse por )a fórmu)a siguien- 
te que tomamos del ayuda memorla de Mr. 
Morio: 



'+^ 



en )a que d representa el di¿metro si se trata 
de un ¿rbol cilindrioo, y el lado si de un ¿rfool 
cuadrado; P la carga ó sea el peso de ruedas de 
engranage, poleaB ó voiantes; c, la semidls* 
tancia entre los apoyos y iC un coeflciente cn* 
yo valor es de 4 .250,000 si el ¿rbol es de hier« 
ro calado; 4 .000,000 si foijado y 400,000 ai 
de madera de encina ó pino. 

La resistencia ¿ la torsion depende, como 
la resistencia ¿ la flexion, de ia tenacidad de la 
matcria que se emplea y varia tambien oon la 
forma de los ¿rboles, pues la esperiencia ha » 
demostrado que ofrecen mas resistencia los ¿r- 
boles cilindricos que los cnadrados. Lasúnicas 
iuvestigaciones practicadas sobre este partieo- 
lar, son las de Dunlop de Glascow, de Rennie 
y de Bramah, y de Iob resnltados que iian ob- 
tenido se ha dedocido la reslstencia especifica 
media del hlerro, de la fondlcion y de la made- 
ra. Distlngnense dos clases de ¿rboles espoes- 
tos ¿ la rotora por torslon, ¿ saber: los ¿rbo- 
los primcrps motores, y los ¿rboles segundos 
motorcs. 

Los primeros son aqoellos eu que estriban 
las ruedashidr¿u)lca8, los volantcs de tas m¿- 
qolnas de vapor, y últimamente, )ps primeros 
¿rboies acamados. Los segundos son ios ¿rbo- 
)es apartados de) motor y qne no trasmitenei 
movimienlo ^ino ¿ ona parte de las m¿qoina8 
8obre qoe obran. 

NosotroB tomaremos de Mr. Morin tamblen 
laa fórmulas que siguen ¿ continnaclon, con 
cuyo auxillo se poeden detcrminar las dimen- 
siones de los ¿rboies primero8 y segnndos mo- 



Digitized by 



GoogI( 



rt 



ARm-ABB0LE9 



19 



^oret, pmqoeresistan á la flexion cod eaten 
>egiiridad. 

Arbol primer Arbol segnn 



^Bierroco- 
lido.... 



6»= 



LMadert... ^•— 



'Hierro co- 
lido 



d*- 



motor 
PR 

467,500 

PR 

«6,460 

PR 



6'— 



do motor. 
P R 

345,000 
PR 



SlMadcra.... <r=¡ 



434,000 

PR 
24,846 



¿•« 



54,333 
PR 



362,000 

PR 
43,633 



tn estas fórmolas representan P e1 esfuerzo 
de torsion, R el l>raio de palanca de este es- 
Iberao, b el lado del euadro, si elirlM)! es de 
seedon coadrada, y d el di^metro del círculo 
8i es de aeccion circular. 

Goando se trata de determinar laa dlmen- 
siones de un árbol de trasmisíon de movimlen- 
to, se empieza por calcularlos por la fórmula 
relatiTa á la reslstencla, A la rotora, y despues 
por la qoe coneierne á la lorsion, tomando 
por dimensíon deflnltiTa cl resultado mas con- 
slderable. 

ARBOLADURA. El coijunto de palos, rergas 
y masteleros deun buqoe. Alespresarlos ma- 
rioos con esa palabra ese imponente aparato 
que se deya sobre on bQ(|ue, destinado á re- 
eibir ooD sos Telas la accíon ó Iropulso dc los 
Tientos, comprenden, por lo comon, ademas 
de los palos principales qoe iosisten perpen- 
dicolarmente sobre la qnllla, del Uamado bau* 
prés, qoe sale inclinado por la proa (que son 
como la base) y de los mas ó meoos gruesos 
y resistentes, arriba indicados, los tambore- 
tes, tmos» cofás y crucetas que sirTon para la 
onion de estos palos y para cooperar i so flr- 
meza ysegQrídadeo so elcTada posioion. 

fl arte de la arboládura, qoe constitoye 
ono de los ramos mas iogeniosos de la arqoi- 
tectora naTal, es el resultado de estodios teó- 
ríeos moy profundos, sobre cl moTimienlo de 
los eoerpos por la fuerza de la palaoca, y de 
. prolijas obserraciooes y esperíencias. Para la 
elaboracion de estos palos y 4e coanto con - 
cieme A la arboladora, soelen destioarse car- 
pinteros de ríbera, de mocba perlcia eo este 
ramo de la constroccion. I^ de los paloa prín- 
dpales ezige,|sobre todo, on arte especial, por 
eomponerse de nna combinacion de grandes 
madres ó piesas reotas de pino, endentadas y 
Irabadas ingeniosamente entre si y asegoradas 
por 80 parte esterior por la presion de mocbos 
aros de hierro, obteniendo por este medio 
palos mas fiiertes qoe los qoe se hiciesen de 
sn solo árbol. 

ABBOIAR. Rlefar angolarmente enalqolera 



piesaift objeto qoe apoya en flrme por ono de 
sos estremos, hasta poncrse Tertlcal 6 casi 
Tcrtical; por ejemplo, un palo, nna cabria, etc. 

LcTantar ó poner en alto alguna cosa, como 
la bandera, la insignla, etc. 

Golocar en el boqoe los palos príocipales. 

ARB0L8S. {AgricuUura.)Se acosa frecuen- 
temeote á los agrícoltores de descoldar el cul* 
tiTo de los árboles, ó de no practicarlo con las 
precaociones y conocimieotos qoe cxige: este 
cargo es muy fundado y ya cn otra paríe he- 
mos dado á eoteoder por qué este género de 
cultiTo solo dificilmeote encueotra, auu entre 
los graodes propietarios, los medios dc buen 
éxito y de prosperidad.que oo gobierno puede 
ímprímlríe. No estudiaremos aqqi los irboles 
en esas numerosas aglomeraciones que cons- 
tituyen los bosqoes y selTss, pues solo los es* 
tudiamos en sus rclaciones con ia agrícultura 
propiaroente dicha. 

El hombre natoralmente se apresora á dis- 
frotar del fruto de sus trabajos, y solo de una 
manera muy secundaría puede enfrar en su 
espfritu la idsa de sembrar su Qaropo para el 
lucro de sns biznietos: tal es la suerte que ba 
cabido i la cosecha de plantas lefiosas, y tal 
la causa qoe tan poco derecho les concede al 
anliclpo de tral)a)o "pOT parte de los agrícuU 
tores. Las cosechas anuales tienen ademas, 
coosideradas como especolacioo ona superío- 
rídad que la produccion dc la roadera nunca 
podri disputarle: es una rotacion de creaciones 
y destrucciones, ciiyo moTimiento ripido en- 
ríquece a1 propietarío llostrado aumentando la 
propiedad bien administrada y la natomleza 
misma parece presentarse con mayor compla- 
cencia ixeste juego del aríe que dcTiielve cada 
año i la tierra una cantidad de elementos 
equiTaleote i la somioistrada eo el año ante •* 
ríor. Notemos, en efecto, la inmensa cantidad 
de materíales que un irbol toma de la natnra- 
leza, apoderindose de ellos d'orante ona larga 
série de años, y sio qoe Ioa deToelva lias- 
ta dcspues de haber trascnrrído muchps 81« 
glos. 

Uoa obserTacion importante se preseota 
ahora i uuestras meditaciones, por cuanto he- 
mos de estudiar el coltiTo de los irboies en su 
relacion con la agricultora. La tierra Tirgen to- 
daTia i los coidados del agrícultor solo ofrcce 
i su Tista irboles y plantas TiTaces que rege* 
tan sin cullivo. Esta tierra es frecoentada poc 
el «i^tYvn^e y el cazador qne disputa á los ani« 
males su madríguerai su pasto y sn Tida. Pero 
semejante estado de cosas ¿nos esti reserTado 
eleroamente, y el geniodel hombre, surazon 
y so Indoslria le destinan i pacer la yerba de 
los montes, y i cosechas sin eoltiTo? La solii- 
eion de estupregoota se halla totalmente ea 
los bechos, y donde qoiera heoios Tisto c|ier 
el arbolado de los bosqoes bajo la segor del 
hombre ciTilizado. La tierra esti conqoistada 
para las cos^has anoales al mlsmo tiempo. 
qoe el bombre se halla conqoistado para la mh 



Digitized by 



GoogI( 



79 



AaBOLEií 



«0 



ciedad: tal ef at menOs ta tnuon ÍDtima que U 
csperiencU y U obserYacion nos maniOestaD 
por io que respecla al terreno y ¿ la marcba 
del espiritu liu^ano. Si tendemos lu visla sobre 
la superflcie del globo y comparamos atenU* 
mente los pueblos que habitan en las diferen* 
tcs secciones terrestreft» observaremos que en 
todas partes la pobiacion se haiU, al parecer, 
en razon ioversa de los terrenos cubiertos d^ 
arbolado: ningua pais tiene mas poblacion ni 
meuos bosque^ que la Ghina; ningun pais se 
haila tan^poblado de árboles como las regioaes 
desiertas del continente americano. 

En Dueístro entender estas consideraciones 
pneden oponerse con bastante éxito ¿ los apo- 
logistas escluslvos de las plantaciones leñosas, 
los cuales se quejan amargamente de los nu* 
merosQS cortes del arbolado que se ban suce- 
dido en España de alguuos siglos ¿ esU parte, 
y hasta nos amenazan cou males de la mayor 
trascendenoia por el poco respeto que nos me- 
recenestos reyesdela TegeUcion.Segun ellos, 
nuestra seccion teirestre se enfria inaensible- 
mente ¿ consecuencia de cstas Ulas, los ma- 
Dantiaies de agua ¿ sn yez comienzan ¿ ser 
mas escasos y se nos amenaza con una pró- 
xima escasea por un becho que en si mismo 
Bolo tiende ¿ multiplicar nuestros medios de 
existencia. 

Pero admitamos únicamente raionables que- 
]as por lo que hace ¿ U reducciou del coltivo 
de pUntas leñosas; quejémonos de la desnu- 
dez de nuestras carretcras, cuyas m¿rgenes ú 
oríilas debiau de estar agradable y útilmeote 
decoradas de abrigos ooBtra la lluYia, de cor- 
tinages para contraresUr ei ardor dei sol; que- 
jémonos de U desnudez de una multitud de 
montes, monUúas y ilanuras inculUs en que 
los ¿rl>oleé podriaD prosperar y estender el 
gérmen de U fccundidad, haciéndoso de esle 
modo mas accesibles; quejémonos Umbien de 
U indiferencU con que ei agricultor deja de 
utiiizar para pUutacioues de ¿rboles algunas 
porciones de terreno aisUdaÍ y perdidas; pero 
aqui deben concluir nuestras que]as sin que 
debamos ilcvar mas adeUnte nuestro senti 
miento, y si aplaudir que el interés deU agri- 
cuitura, acorde con el nuestro y con el deseo 
de los pueblos, le ioduzca ¿ sembrar esclusi- 
vamcnte su oampo de viñae, cereales y otras 
plantas que Us necesidades del horobre recla- 
mau del arte agrícoU. 

Pero bien sea quc un árbol se lialle solo ó 
Juntamente con otros, cxige los mismos cui- 
dados para &u plaulaciou, cultivo y cosecha. 
Kn toda&circunstaneias es preciso apropiar su 
eseocU al terreuo y al clima, en tudas partcs 
antes de derribariof es forzoso tener en cuen- 
ta toilas las circunsUndaA que pueden iufluir 
sobre su máximum de madures, y seguir eiac- 
tamente en este conceplo Us bueoaa reglas que 
prescríbe su cultivo. 

lx)6 ¿rbolesen U agricaátura, ai ae bace, 
abstraceiMi 4e alguaos terrenos ininitos y po- í 



co fértiles que con e¿oecÍattdad paedea ooq- 
sagntrseles, solo se emplean para cercar ios 
vergeles, huertas y jardines, y para circundar 
las avenidas, los caminos vecinalesy las gran- 
des carreteras. Aun alli sus funciones pueden 
ser diversamentc útiles: en torno de losverge- 
les y Jardines, sirven Juntamentc con las va- 
IIcis rústicas de ccrcas sólidas, y fljan los Uvi- 
tcs de las propiedades, al mismo tiempo quese 
oponen al acceso de la malevolencia. 

PUntados delante de las babitaciones y h¿- 
cia el lado del Norte, las preservan de los vio- 
leutos golpes de viento sin intercepUr U l^ 
del sol que es necesarla para sanear «quellas. 
PlanUdos en linea recta en las m¿rgenes dc 
los caminos y carreteras guian al viagerp en 
la lobreguezde U noche, y particularmente en 
el invierno cuando ia tierra se halla cubicrU de 
nieve; entonces es cuando los ¿rboles sirven 
de guias útiles y protectoras en loscaminos ¿ 
cuyo iado se hallan preciplciOB. 

Podriamosrenovar aqui el deseo, tantas ve- 
ces reproducidOi dequetodos nuestroscaminos 
se hallen adornados y enriqnecidos con tan 
i^iles vegetales. Ei gdbicruo sobre todo, que 
es al que raas intercsa semi^ante medida, en* 
cootraria en su adopcion ei manantial de an 
producto iucalcnlable. Gon tanta mayor segu- 
ridad podemos emitir este voto cuanto que sa- 
bemos por esperiencU que su objeto es muy 
practicable. En efecto, por do quiera vemos d- 
gunos caminos públicos cubiertos de ¿rboles; 
en el Norte y en los tehrenos biandos encon- 
tramos ia encina, el olmo, el fresno, el tilo y 
el ¿lamo: en las tierras mas secu del Modio- 
dia encontramos el morai y ei castaAo de In- 
dias; en las orillas del agua, crecen maraTiUo- 
samente el sauce, el tilo, ,el ¿iamo y otrof , 
mientras que en otras partes ei nogal, el maa- 
zano y.el peral brindan con sus frutos ¿los mo- 
radores de aqoelU comarca que, como sucede 
en varias proviucias de España, encuentran 
en los bordes de sos caminos una vegetacioa 
útil y productiva. 

lA iDÚuencia que U Inz ejorce sobre la ra- 
getacion proscribe U intercalacion de árboles 
en las tierras do Ubrantio. Ix» agrónomos que 
han recomendado estas intercaUciones lo haa 
efectoado como medio de abrigar las cosechas 
contra U accion del vicnto; pero en este caso 
el remedio es peor que U enfermedad, siendo 
f¿cll concebir que semejante pUntacion al Nor- * 
te de un cultivo, conflna con otro por U parfe 
del Mediodía é intercepta para este en una 
buena porcion, el conUcto fecundante de loa 
rayos soUres. Una consideracion de mas im« 
porUncia se eUva ademas contra eate méto- 
do. que coloca en medio del cultivo vegetaka 
de gran dímension, y es U absorcion coiistde- 
rable de roaterias nutrilivas que arrebaUa al 
terreno el dethmeoto do U produccion anuat; 
pues en efecto, U inmediacion de k» árb 1« 
peiiudica siempre de un modo notorío al Tiger 
de los cerealet y otras plantas de graode in* 



Digitized by 



GoogI( 



II 



A1160LES 



81 



teréfl, enyo feDÓmeno encuentrá nna esplica- 
oíOD saÜBÍactorim ea las leyesde la caiillariclad, 
(foe deterBiinaD la ascensiou de la sária en los 
Tegeteles. 

Yéase en la palabra fbctai. toJo lo perfe 
Deciente at ouUíto de los árboles fruiales, qoe 
soD nodio nras del resorte do la agricottura. 
Téase igu^nmite en la palabra pmk todo lo 
fie iDlereta i esta especie de arboMi). 

La talla de los árbolcg, esle producto anual 
qoe proporcionao al propietario, requiere ser 
tratida especiaüDente, como lo baremos en el 

trtÍCtllo PODA. 

JlRBOLBS FRUTALES. Corapréndense bajo 
esla denoiniBaeioa genérica, todos aqaellosir- 
bdes ooyo froto s'irve at raantenlmleDto del 



erianse oatos, uDas Teoes en sitfos destina- 
dos al miano tiempo al cuIHto de hortalizae, 
cn CD70 caso se llaman huerta9 ; otras en un 
parage especial llamado huerlo ó vergel; otros 
en uo parage defendido por setos y por tapias 
y deslinado al mismo tiempo á paslo, en cuyo 
caso se le da el nombre de eérmda; olra& eo 
ÍId, eit QD terreno abierto, consagrado al culti 
re dé cereales ú of ras plantas , en cuyo caso 
OBte CB la categorla geoér'ica de los plan- 

Las- littertas iropiamenlo dicUaa p r ee ontan 
rara vea Tentajas al cultÍTo de los frutales por 
coanlo COD su sembra peijudican á las hortali- 
ia8> al paso qoe estas, por I0 coiñun, dañan ¿ 
los príaieros, ya esquilnaudo la tlerra, ya mu- 
tilando 8U3 raices cod las frecuentes labores 
que exige el cultivo de aquellas plantas. 

Hay árbolesfrutales qae, para madurar com- 
pletameote y dar frutos de superior calidad, so- 
bre todo ea los paises algun lanto frios, deben 
hallarse colocados contra las tapias en forraa 
de espaldar ó de abanico, al abrigo de tapias 
construidas al etéclo. iVéase bspaldera.) « 

Cottstroidas estas, se proccderá i üistribuir 
el terreno en la forma siguiente: al pie y de- 
linte de cada tapia se reservará una tabla de 
tlerra de nnas des Taras de ancho y paralela- 
oiente á ella un camiao de tres. En seguida el 
eipado compreodido entre tapia y tapia se di- 
Tidirá en cuadrilongos de una vara mas. Hacía 
el centro de este terreno babrá una alherca dcs- 
tinada para los riegos. El terrcDo de ias tablas 
destloado i recibir los árboles se traspalará 
pérféctaaente y se^ abonará lo mejor posible 
hasta una Tara de profondidad. [Véase BUEa< 
Toa.) 

A la plantacion puede procederse , ya por 
medto de árboles Jóvenes criados en viveros é 
ingertos de antemaoo, ya por medio de plaa- 
tooea destloados mas tardc al ingerto. 

Paraobteaer del prímero de estos dos mé- 
todos, eadecir^ del planiío de árboles ioger- 
tados, todas las Tcntajas deseables, es impor- 
tanle llenar los requisltos siguientes: 

4^ No escoger ios árboles en vivero sl- 
toado en terreoo mas fértil que aquel ¿ que 

4W BIBLIOTVCA POPÜIAB. 



se los desttna, So pena ie verlos dnrantc mU'* 
cho tiempo raquíticos y desmcdrados. 

f .» Cfue el árbol que se trasplanta no Heve 
arriba de uno 6 dos años de ingertado, y que 
en el Tivero baya recibido una dispostcion ade- 
coada ¿ la forraa que raas farde se le baya de 
dar. 

9.* Que al desplantarlo , se haga con las 
mayores precanciones, al efecto de conscrvar- 
le lodas sus raices ó la mayor parte de ellav. 

No pudiéndoselleoarestas tres condiciones 
Taic mas recurrir al segundo método, ó sea ¿ 
la plantactoo de arbolitos para ingertarlos des- 
pues. Pof esto lo que hay que hacer es propor- 
cionarse plautones de un año, ponerlos en los 
sitios en que se quiere que erercan, é inger- 
tarloS) ya sea en el mismo Ȗo, ya al signiea- 
te, segan se Tca que se desarrollan con mas 6 
meDOB Tlgor. 

0e toKlM modos , escójanse 6 no se escojan 
irMes ingerfidos, débese para plantarlos, 
tener presente las siguientes indicaciones : 

4 .* Por lo que respecta á la época de la 
plantacioB, eaeeger el otoño ai el ioelaeaHge- 
ro y espueato ¿ las sequías dc priroavera, ó la 
prímavera, ai es compacto y búraedo. 

2.* Echar en cl silío destlnado al plantio. 
y mezclar ¿ favor de una reja con la tierra de 
la s n po rflci ei, ima eanttdad suOoiente de estiér- 
col, raantillo, tarquin ú otro abono equivalente. 

3/ Plantar los irboles de forma que el 
coello de la raiz se halle por base general á 
unas tres palgadas dentro de tierra, y bacer 
que el ingerío esté por lo menos ¿ dos por 
encima de su superflcie. 

La círcunstancia de poder la misma especie 
de ¿rbol ingertarse en varias especies de elloe 
y de poder uno ser^iral ingerlo de varios, hace 
que 00 sea Indiferente la eleccion de las qiie 
conviene a(fc)ptar coo arreglo i la calidad del 
suelo y i la forma que se quíere dar i los ir- 
boles. 

Las épocas propias para hacer ingerlos son 
dos: la primera desde príncipios de febrero 
hasta mediados de abril, en cuyo tienipo pue- 
den vei iflcarec los de todas clases; la scguoda, 
que es la mas á propóiíito por los de esciidete y 
cañutiüo a o|o dormido, empieza en Junio y du- 
ra basta seliembre. 

Poda. Seis soíi los príncipios gcnerales CB 
que estríba la teoria de la poda de los irboles 
frutales. 

4 ." El vigor de un irbol que se poda de- 
pende en gran parto do la igualdad gqo mm 
en todus sus ramas se distríbuya la sávia. 

2.* La Bivia desarroUa boloues mucho mas 
vigoroaos en una rama podada corta, que en 
una podada larga. 

3.** La sávia, por U tendencia que nalural- 
mente tiene ¿ fluir i laa estrcmidades^de las 
ramas, hace que se desarrolle ei boton termi* 
nal con mas vigor que los iatcrales. 

4.** El número de botones de flor que pro« 
duce lasivia es tuuto mayor cuauto uiayores son 

T. III. 6 



Digitized by 



Googk 



M 



ktíióm 



m 



}03 obstieuloá ^e Éé o^béD á su libre circola- 
cion. t 

5.* Las 1)0] as sltxcn para preparar la sÍYia 
de ia¿ raices para la Dutricíou dcl árbol y concur- 
ren á la formacioo de loa botones en las ramas. 
todo árbol privado de ellas, está espuesto á pe- 
recer. 

6.* Desde el momento en que las ramas 
tienen dos años, sus botonea no desarrollados 
aoD, DO lo hacen como no se procedft á una po- 
da rauy corta. 

Formas dé lo$ drboles, Para producir los 
efcctos que de la poda se |)ropone el culti yador, 
faan de concurrir en la forraa que á los arboles 
se dé, alguoan clrcunstancías digoas de ser lo- 
niadas en considcracion. 

Si es en e»pa\dera ó abanko, deben K .® las 
diferentes ramiílcaciooes presentar una dispo- 
•'icion perfectan)eote simétrica, sin estar mas 
faforecidas unas que otras, por lo que respec- 
ta i la circolaciOD de la sivia, y i.** ias ramas 



ctibrir con la mayor rp^larídád [josibtetodalá 
superflcie de ia pared ocupada por el ¿rbol^ 
Biendocste elmejor mediode n^antener el eqoi- 
librio de la vegeiacion en toda la estension de 
las roroas, y de obteoer productos mas abon* 
dantes. Si se trata de irboles á iodo viento, lu 
fúrmas que mas conviene darlos son las dc pi* 
rámide, canattUlo» rueca j jarron, 

Distancia d que deben jdantarse los árboUe 
unoe'de otrou, Haytiue distin^uir entre los 
colocados en espaldera y los plantados á todo 
vienlo. En los priroeros la distancia depende de 
la espccie ¿ qiie pcrteoecc, de la edad y cir« 
cunstanclas de las plantas sobre qiie fuerao in- 
gerlados, de la calidad del terreno en que estáit, 
y por último, jle la elevacion de las lapius ao- 
bre que se apoyan. En el siguiente cuadro da« 
mos todas las Indicaclooea necesariaa bajo to- 
dos estos conceptos, suponieodo que estos ár^ 
boles estin plantados en un suelo de medlaoa 
fertilidad. 



ESPECIES. 


PLANTONES. 

• 


Aliora 

dolau- 

pia. 


DifUn- 

cia do 
árbolá 
árbol. 


áoporÉ- 
ciedeloi 
arboles 
00 varat 
eoadra-* 
dai. 


Perales 


Sobre peral franco 


Varu. 

4 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 
3 
4 

3% 


V»rM. 

42 

3 

8 

6 
4% 

9 

8 

6 

8 

6 

6 

r- 
r- 

3 
6 

7 

?■'• 

4 


Varu. 

36 


W 


— peral franco 


36 


!d 


— membríllero 


U 


Id 


— membrillero. ........ 


24 


Manzanos .* 


— manzano franco. . . • . . . 

— manzano franco 

— camücso - . 


36 


Id 


36 


Id .... 


24 


Id ! 


— camncso 


24 


Melocoloneros 


— aimendro 


24 


Id 


— almeodro 


24 


Id 


— ciruelo 


48 


Id. . • 


— cinielo. .* . . . 


48 


Ciruelos 


— alroendro 

— almendro 


48 


Id 


48 


Id 


— ciruelo. • ; 


42 


Id 


— ciruelo 


42 ^ 


Gerezos 


— ciruelo 


48 


Id 


*- ciruelo 


48 


Albaricoqueros. 


— almeudro 


24 


id.. . .;. . .;::;; 


— aimcndro. . . 


?4 


w 


— • círuelo .' . 


48 


Id 


— cinielo 


48 • 


Yiñas 


Dispucstas segun el método de 
Thomery . 






3 



La dlstaocia que entre si deben goardar los ¡ iogertados, y de ia forma que sc les quiere dar 
¿rt)oles colocados á todo vienlo, depeode, lo j Adjunto es oo cuadro qoe contienc estaaia- 
misffio que en el caso anterior, de su especle, dicac'tooes, suponiendo, lo mlsmoque enel ca- 
de la de ios plantones sobre los catles estin i 8o anterior, on saelo de mediana calidad. 



Digitized by 



GoogI( 



M 



BSPEGIES. 



W. . . . 



Id 

Vanzanos. 



Id. 
Id. 
Id. 



draelos. 
Id. . . . 
Cerezos. 
Id. . . . 



ilbarícoqaeros. 

M 

M 



M. . . . 
NaraDjos. 
Id. . . . 



LimoDeros 

M 

(MWos 

Graoado 

Groselleros de racimo. 

M.e9pinoso 

M 



AftBOLBS 



FORM.\ DBL ARBOL. 



Rneca. . 
Pirámide. 
Id. . . . 



Raeca. . 
Pirámide. 
Id. . . . 



iarroQ. • 
Canastillo. 
Rucca. • 
Pirámlde. 
Rueca. . 
Pirámide. 
Rucca. . 
Id. 



Pii'ámide 
Id. . . . 
Rueca. . 
Xarron. . 
Rueca. . 
Jarron. . 
Rueca. . 
Id. ... 



Jarron. . 
Id. . . . 
Pirámide. 



PLANTONES. 



Sobre peral flranco. . . 

— id 

— membriUero. . . 
*- manzano franco.. 

— id 



camueso 

id 

manzano paraiso. 
ciraclo. . . . . . 

id 



• cerezo. . 

• ciruelo. . 
almendro. 
ciruelo. . 
almendro. 

' ciruelo. . 
naranjo. . 
nara^Jo. . 
limooero. 
limonero. 
oUvo. . . 
granado.. 



80 

cia de ár 

boUir- 

bol. 



VarM. 

4Í 

4 

3 
4% 

4 

3 

3 

% 

& 

3 

8 

3 

8 

6 

3 

8 
6 
8 
6 
it 
8 

1 



ÁRBOLES. (Historia nattiral) Gonsiderados 
en et sentldo que generalmente se da á esta 
palabra, los árboles son unos grandes vegeta- 
les de talle leñoso , y en cootraposicion á la 
palabra yerba, los colosos de la vegetacion. Su 
reooioD CD la superflcie del terreno forma las 
selvas, omatos del globo, que sirven para su- 
miDistrar impe/ietrables asUos á las razas de 
aoimales á que el hombre ueclaró noa guerra 
cruel. Eslas selvas pfolegen ademas al globo 
eootra la dcsecacion de cfue está amenazado 
en todas laspartes de su territorio donde quie- 
ra que la segur iroprevisora estiende la devas- 
tacion. ^ 

En efecto, la presencta de los bosqoes, so- 
hre todo en la cumbre de las montañas y en 
la pendiente de las colinas, mantiene en las 
Uaooras una humedad proVechosa y saludable, 
siD la C4ial no bay fertíl¡<lad. Las cimas de las 
antiguas selvas utraen las nubes y las nicblas, 
retieoeD los vapores, no permiten que sequen 
la tjerra los rayos de oo sol ardiente, y ao- 
mentao, al despolarse todos los años de su fo- 
Uage, la c¿pa de bumus, coyo trasporte á las 
regiooes iuferiores» operado por las agoas 
ploTiales, enrtquece los campos que rotura- 
iDOs. {Véiaue bosques, selvas.) 

Los primeros botánicos, hasta Toomefort, 
djvidian los y^etales, segnn que eran ó no 
JeáosoB, en árboles y en.yerbas. Lioeo hizo 
desaparecer esta clasiflcaciOD como poco na- 
taraJ, pon|ue liay vegetales^ evideDtementode 



00 mismo géoero, de los coales noos son ar« 
borescentes roientras que los otroa son bcrbá* 
ceos. Asi es que se vcn encinas y sauces elc* 
var su frente orgullosa en las altas regiones 
dcl aire como para desaflar alli la furía de los 
huracanes, y sumiDistrar á los usos domésti- 
cos su madera, mas ó meoos tenaa, mieotras 
que existen otras encinas y otros sauces hu- 
mildemente postrados sobre el terreno , poes 
casi no se elevan mas que ciertas plantas 
aouales. 

Tanto las islas como las partes del cooti* 
oeote coblertas de poblados bosqoes, aboodao 
eo maoaDtiales y ricas corrieotes de agoa qoe 
surcan el terreoo. Goando los bosqoes desapa- 
recen al impolso de la mauo destroctora del 
hombre, la sequedad sucede al fresc^r, y por 
poco que se proloogue la duracioo de este es- 
tado de despojo, los árboles ya do preDdeo, ó 
al meoos se necesitao graodes cuidados para 
qoe vegeten con lozania en el terreno que ba- 
bian protegido y del coal se les habia como 
dcsterrado. Asi es qoe eo la Persia, la Siria y otras' 
regiooes eo qoela barbariedel hombre parece 
complacerse eo cootrariar los esfoerzos de la 
oaturalesa, nopresentaD roas qoe abrasadores 
y secos desiertos los parages doode debierau 
existir iomeDSos bosqoes. 

Hay árboles qoe se elevao cod altivez hácia 
loB cielos, mieotrasqoe otros se ramiflcaD so- 
bre las rocas. Los uoos soo divididos, otros 
. imitao por su seDciIla uDas colomoas ú obeljs* 



Digitized by 



GoogI( 



87 



ARB0LC8--A&GA 



8« 



CM qoa tieDen por coronamlento m chapitel 
de follage. Esto^ produoen un Jugo resiDOso, 
aT|ticllos un jugo balsámlco; otros gomas ó al- 
guo Íiqutdo bienbeebof adeoiHiée pwn mtlig»r 
la sed del viagero. £a U palabra bosque es 
donde nos ocuparemos de la estruclura de los 
érboles, ^iondo suQciénte natar aqui quc vul- 
garroente se han distiuguido estas plantas con 
difereutes nombres, segun la aitura y ia cou- 
sistencia dc su tronco. Asi es que se han 
llamado: 

Arholes verdes, Aquellos cuyo follage re- 
siste á los frios de la estacion de invierno, ta- 
les son las couiferas, los naranjos, los mirtos, 
los laurelos, el acebo, etc. 

ArboliUos. Los que se ramiQcan desde su 
base y nunca llegan á oslentar el aspecto ma- 
gestuoso quc caracteriea á la encina« elcasta- 
ño, los pinos, cl tilo y las palmeras; tales son 
los aveliauos v las lüas. 

Süb arbolUlos. Aquellos cuyas hamildes 
ramas solo se elevan algunot pies tobre el 
terreno y mueren durante el invierno, mien- 
tras que $olo su tronco dcsafia el rígor y cru- 
deza de las estacioues; tal^s soa ios jatmines, 
tomillos y otras plantas. 

Arbustos, Yogetalés leñosos mas pequeños 
ann que los sub-arboliUos y que solo difleren 
de las plantas herbáceas por la duresa de su 
tallo leáoao, lales aoa los ÍMsaaM f laa lau* 
reolas. 

El nombre de árbol acompañado de alDTun 
éplteto , sc ha dado como espectúco á varios 
vegetales, pero debe proscrlbirse del lengnade 
de la ciencia. Asl es quc tü las relaciones de 
los viageros poco vcrsadoB en la bo ántca y eo 
]o8 catálogos de clertosjardineros, queaunque 
desconocen la clencia de las plantas, no por 
680 dejan de comerclar con eltás, se éncuen- 
tran los nombres siguientes: 

Arbol dcl mt>T=^BrciB siliquatífum. 

clavo»ik:aryop^üu« aromaliúus. 

— dcsmayo«s$a/ía? h<ü>yionica, 
pantearíocarptis tnci^a. 

— papeI«6rofi«sontíta papyriféra, 
~ parai80»m6/ía acedsrah. 

— de la seda»ase/^/)ia« fructico$a, 
— — . vlda=s(t/;o occidenialis. 

— delos pistachos*9^is(aoeat?era. 

Bstoa adomaa da otroa lüidm, taloa eono 
los siguientest 

Arbol de la cem. 

— delTÍsco. 

— del coral. 

— de los tordos. 

— de Jodas. 

— de los tulipanes. 

— deMoisés. 

— santo. 
— - delsebo. 
^ del bermellón. 

— dcl baruia. 



ARCA DE lA AUAKZA. (Ilett^.) AslBOde- 
oominuba á la que Hoiséa biao oooatruir por 
órden de Díos al pie del monte Sinai para de- 
posttar en oiia las clos taiHaS'ae piodra en ^foo 
estaban grabados los díex mandamlentoa. Sra 
do escelente madera, de forma cuadrada, de 
esquiáito trabajo, de dos codos y medio da 
largo y uno y utdiode alto y de ancho, y cu* 
bierta por dentro y por fuera con chapas de 
oro. La tapa llamada propiciatorio formaba eo 
derredor una es^ie de corona de oro puro, y 
encima teoia dos querubines del mismo metal 
colocados á los dos eslrcmos frente uno k otro, 
con losojosb^ios y cubríendo el propiciatorio 
con sus alas. £i aitio del propiciatorio qoe cu* 
brían coq sus alas los querubines, se miraba 
bomo el asiento de Jehová que habia promeü- 
do á Moisés que desde aquei lugar santo daría 
.sus manJatos. Aios dos lados dei arc4i j ensua 
ouatro costados babia otros tantos anillos de 
oro deslinados ¿ recibir dos varas de la misma 
madera del arce, cubiertas tambien de oro, 

f>or medio dc laa cuales era condocida de un 
ugar ¿ otro. £sta arca era para los israetltaa 
el simbolo de la presencia de Dios, y de au 
union intima coo eilos; asi qoe daban uoa grao 
Importancia i ao conservacion: con oilaao 
creian invencibles y su pérdida era para elloa 
un motivo de desaliento y desconsuelo. fin el 
doaioflo loa procodta aiatiioffa oo aii BWfoha? oo 
los campamcntos y hasta qoe Salomon cona- 
truyó el templo, estaba colocadaen el taberná- 
culo, especie de pabellon ó tienda que sfervia 
para 1$ celcbracion dei colto. Guando la tribu 
de íievi tué seoarada del resto de la nacion para 
encargárse dei 8¿grado ministerio, le fúé en- 
comendada esclusivamente la custodia dei ar- 
ca. Despues de ia entrada de los Israelitas eO 
el pais de Canaam, estuvo depositada en Siloe, 
en dond^ nerman(5Rió cerca de 330 años hasta 
cl tiempo de Samuel. Desde alli füé traslada- 
da sucesivamente ¿ diversos lugares, antes de 
ilegar ¿ Siou en la ciudad de Davld, de donde 
Salomon la hizo conducir ai santuario del tem- 
pio que acababa de dedicar al Ütemo. 

B^o la dominacion de los úitimos reye^ de 
Jud¿, que ofrecierun sacríficioa ¿ los faisos 
dioses y colocaron los idolos hasta en t\ mlá- 
mo santuario, el arca fué retirada de ét, sin 
duda para preservaria de la profanacion. Por 
último, Jeremias, dcseoso de impedir que ca- 
yese en manos de los babilonios, con los de- 
mas objetos sagrados que contenia él templo, 
la hi2o llevar ¿ la montaña de Nebo, donde mo- 
rló Moísés, y la ocultó en una cavema, de la 
que parece no haberse vuelto ¿ sacar; 6 por lo 
menoa se ignora que fuese colocada otra vei 
en el templo, despuesde iavuelta de losiarae* 
litas de la ciudad de Babilonla. 

Aftt^A DE NOE. (ñeligion,) Gouóceso coo es- 
te nombre nna especie de navio-6 dé casa 00« 
tañte quc fúé construida por Noé ¿ fln de pre* 
sertar del dituvio ¿ su famllia y ¿ las diféreo- 
tas espectes dd aoimaies (lue mos Mrta (DaQ- 



Digitized by 



GoogI( 



» 



AHGA 



M 



Mo á tm pMmm iolraria mella. (K(^ai# 

Lot crUlcos hM b6(Ao Us mayoreft invea- 
tigacioiios é kAaftnadodifereates&istcmas, so 
biB la feniMi» laiMño y eapacidad dol aroa de 
loé» aoteo los m«terialeB empleadoa ea «u 
oonatnieclOD, sobre el lieanpo que fué Deoo^a- 
rio para conciuirla, y acerca del silio 60 que se 
dalofo ottaado ae retiraron \'é& aguas del dilu- 
vio. Otroa* ea coyo Dúinero se eacueatran ios 
laioreé 4e lo JSnciciepediamoderna franceaa 
hin tratado e^ aaanto de uoa manera indigna 
dila «OBiideraotoo y dei alto aprecio quo ne- 
raeaii laa roapeUMea tradicionea. Procurare- 
BMi en eate aFUciilo segoir un léraiiDo medio 
«M lodoi 0U08, oaponiendo ooa la debida ae- 
piMlQBOMMo ao toiero é «ada uoo de estoa 
pontoa. 

riaiii|M ^mftieado m ía cmutruccion del 
«roÉ^ te eree qoe Noé enpleé cien añoe en 
(Mstniirta, á eaber desde ei aoo del moado 4 ftt^5 
haila d do i%é%, en cuyo Uempo iu|;ar el 
düaTio. Seta ea la opinton de Origenea, l&añ 
iguiiB y oCtfMi inuolM>8 céielMrea iiisloriadores. 
OINMialérpriiea proloDgan eate térraino hasta 
eiepio Tüiité aáoa. Beroeo asegura que Noé no 
aa^ptsd á m»tniir ol area aiao setenla y ocdo 
añosantea del diluvio; oarabino nocuenta maa 
qa$ eÍBiiieiiU y doa; los mabometaaos 110 dan 
á aüe pitf iaroa naae que doa añoa para cons» 
Mrla. Por ti teato del iéoeeis aparece^cierto 
per uia ptarfei qoe •! dtluTlo suoodtó el aoo 400 
ál üoé, j por olraque erade 500 añosde edad 
oaaado Isto i 8eiii« €a»« y lafet; de donde se 
Maeo qae lo maa probable es la opiniOQ de 
ÍHiao. Ef 1 efedoaogiin el padre Fouroier en su 
MngféiiM, j se^n k opioion de los padres, 
Noé fué ayudado en su trabajo por sostres bl- 
jea: estaa euatro personas Aieron suflcieotes 
pM eoDclDlria» poes qae ^rquias de Gorinto, 
M ii aoxiilo de IreeoiOBtos obreros, constru- 
fé io oa ate el gran oaTio de Hieron» rey de 



JMifMiloi mmpleadoi en la eonsiruecion. 
fta madenqae se eoipleó para construir elar- 
Ase liaiiia eo 1a Eacrítura hetü gopher, que 
los Setenta Iraducen por madera cuadrada; 
OaMoi j losatam, madera de eedro; San Ge- 
ittila>0, madéra UUladaópulimentada, y por 
etft paite mmde ra embreada ó untada de be- 
IM| KlmooM dke, qoe era una madera ligera; 
füíbto aaa madera qoe permanece en el agua 
4a a or ro m persi; Juoio« Tremello y Buxtorf. 
üiá üpeiie de eedro liamado por los griegos 
MreMi* Hr. LePeUelierde Rouon piensu del 
MM Mdo, porqoo esta madera incorrupti- 
IH €i BUff OQBMiii ea el Asia. Seguu Herodoto 
TAffctdlasoa, loa riyei del Sgipto y de Hiria 
empleaban el cedro eo lugar del abeto para la 
etaürae^oD de sus iolaa; maa no dobe darse 
Mdü aoODSO á la Iradlcion redbida en lodo 
•I Orttote, we oplna qoe-el aroa si eoDierya 
llM idiora toda tBtera sebre el üOBle Ararat. 
loefiard iDillMt 911 fipiber ei eio^^ por- 



qoé ea la imkeBla y eo laiilHa, eo donde se 
construyó probablemente el arca, no existe 
mas que el ciprés que sea á propósito para 
coostruir un largo navio (al como el arca. Ar- 
riaoo y Rdtrabon, cuenU que querlendo Ale- 
Jundro haccr construir una flota en Babilonia, 
se vió obligado ¿ haccr traer cfpreses de Asi- 
l-ia. Luego no es verosimil que Koé ceD sus bi-> 
jos, obIi|radod á construlr tan gran navio en 
lan poco tiempo, tuvierao tamblen necesidad 
de Iraspoi tar desdc muy lejos las roaderas de 
construccion. Aüadireiúos, porúltimo, en acla- 
racion de este puuto» (^ue segun otros cscrito- 
res, el hebreo gofher aigniQca en general raa- 
dera gruesa y resinosa, como el pino, el abeto y 
el ierebinto. No debe crecrse en las fabulas que 
los mahometanos han foriado con este moUvo. 
ramono del aree, Segun Moisés, el arca 
teuia trescteutos codos de targa, cincuenta de 
ancha, treinta dc altura. Muchos criticos dicen 

2ue estas medidas no dabau una capacldad su- 
ciente para contener todos los animales y las 
provisiones que dcbia enccrrar el arca. Celso 
se mofaba de ella, y ha denominado á esta co- 
sa el aroa del ábsurdo, Gon el fln de dar solu- 
cion ¿ esta diflcultad, los padres y los comen* 
tadores han tfaiado de averiguarla longitud 
del oodo de que habla Moisés. Orígencs, San 
Agustln y otros escritores eminentes piensan 
que se Irataba de los codos geométricos de los 
egipctos, que contenian, segun ellos, seia co- 
dos vulgares ó nuevc ples* Pero no se ve qoe 
hayao estado en uso estos codos eutre los h^ 
breos. £n esta Suposicion, el arca teudría 
3700 piee de longitud; lo que unido ¿ las de- 
maa dimensiones le bubiera dudo una capaci- 
dadenorme y supérúua. Algunos handlcho que 
los bombres de aquella época eran mayores 
que I08 del dia, y su codo era tamblen mas lar- 
go; pero por la misma razou, loa animales de- 
biun ser tambien mayores y ocupar mas lu- 
gar. Suponen otros que líoisés habla del codo 
sagrado que teniu una cuarta mas de longitud 
que el codo ordinarlo, pero no parece qoe esta 
medida se empleara en otra parte mas que eo 
los edificios sagrados como eran el lemplo y 
el tabern¿culo. 

Númerode vivientes que contenia elarca. 
Ademas de las ocbo personas que compooian 
la familia de Noé, el arca contenia un par do 
cada especle de animales impuros, y siete di 
animales puro6,-con su provision de alimentos 
para un aiu). A prímera vista, esto puede pa- 
recer imposible; pero cuando se calcula se ve 
que el número de animalcs no es tan grande 
como se imagina. No conocemos mas quecien- 
to ó ¿ lo mas ciento treinta especies de cua- 
drúpedos prótimaOiente, otras tantas de avea» 
y cuarenla eapecies de los qué viven eo el 
agua. Loa uaturallstas Cnentan generalmeule 
c4oflto aetenta espccies de aves. Wilkíns, obio- 
po do Cheator, dlce que no exístian maa que 
setoola y doa especies de cuadrúpedoa ^m 
ealuTÍesen oeceMriamente en «1 arca. 



Digitized by 



GoogI( 



04 



ARCA-ARCABUCERO 



M 



Disposieion y eapaeidad del area. Setpm 
b (lescripcion que Moisés hace de cstc ediU- 
eio, parece qne tenia Ires pisos, teniendo cada 
UDO d\ez codos ó quince pies de altura. Pro 
bableroente el píso mas bajo estaria ocupado 
por los cuadrúpedos y los reptiles, el de en- 
medio por las protisiones, y el de arriba por 
las ates, Noé y su familia; cadá piso debiaes- 
tar dividido en Yarías babitaciones. Fílou, Jo- 
sefo y otros comentadores, imaginan tambien 
np cuarto piso debajo de los otros, que era co- 
roo la sentina del navio, que contcnia el lastre 
y los escrcmentos de los animales. 

Lugar en que se deluvo el area despues 
del diluvio. — Algunos creen qucfué muy pró- 
ximo ¿ Apamea, ciudad de Frigia en el rio Mar- 
syas, porqne esta ciudad tenia por sobrenom- 
bre el Arca, y sus mcdallas tenian nn arca. 
Pero lo mas probable es quecsta ciudad se lla- 
mase Kibotos, arca, porque estaba situadi en 
un valle muy estrecho, y encerrada como en 
un cofre; parece que es la misma la 8tgn1fica-> 
cion del nombre propio Apamea. En los versos 
sibilinos se Icc que el monte Ararat, en donde 
se detovo e1 arca, est¿ en los confines de la 
Frigia, en cl origen del rio Marsyas, y este es 
nn error. Todo el mundo sabe que este roonte 
está en Armenia. Josefo el historiador, hablan- 
do de Ixates, hijo del rcy de la Abdiabcna, di- 
ce que su padre le dió en la Arroenia nn can- 
ton Ilamado Kaeron, en donde se veian reslos 
del arca de Noé. Cita ¿ Beroso, bistoriador cal- 
deo, que díce quc en su tiempo se veian restos 
del arca sobre las montañas de la Armenla. 

Nicolás de Damasco, Sán TeoQIo de Antio* 
qoia, Sau Isidoro de Sevilla, citan ta misma tra- 
dicion; Juan Stuys, en sus viages, dice que 
en 4 670 un ermitaño de este canton le ase- 
guró tambien este hccho; esto es una f¿bula. 
Mr. de Touroefort que ha estado cn estos sitios, 
atestigua qoe la montaña Ararat es irtaccesi- 
blc, que desde la parte media hasta la cima, 
e¿t¿ cubierta de nieve, que no se deshace 
nunca, y al través de la cual no es posible 
abrirse paso. Los armenios mismos tienen co- 
mo tradicion que, en razon á este obstáculo, 
ninguno desde Noé ha podido subir á esta 
montaña, ni dar noticias de los restos del ar- 
ca; solo sin pruebas y por simples relaciones 
populares es por lo que algunos viagcros dicen 
que se ven todavia rcstos. 

ARCABICERO. {Tccnologict.) Con este nom- 
bre, y mas comunmcnte con el de armero, es 
conocido el artesano quc fabrica armas de fue- 
go dc corto calibre, como fusilcs, mosquctcB y 
pistolas, que furja sos cañones, constmye las 
Ilavcs y las monta sobre cajas, que ordinaría- 
roente son de madera. 

Gonstituyendo la partemas dificil é impor- 
tante del arte del arcabucero, la fabricacion de 
los canones de fusil, nos ocnparemos tan solo 
de este ramo de construccion en el prescnte 
•Tffcnlo. A la palabraFUSiL, referimosallector 
tjat^ quiera eateraf se de U hifllorla de esta ar- 



ma, y de la espoiicion de ctmtitos inediofl m 
han ideado para llevar basta el reflnamiento su 
fabricacion, desde los tieropos en que eoraen- 
zaron los mosquetes de mecha ¿ formar parte 
del armamento del soldado, hasta qae los mo- 
dernos ínventos de Lefaucheux y Robert han 
proporcionado al fusil toda la seguridad y oon* 
veniencia apetecibles. 

Siendo la pistola un fusll en peqaeño, no 
trstaremos de ella en articulo aparte, y st in- 
tercalaremos, en el dedicado ¿ tratar dei fosil, 
cuanto concierna ¿ aquella aniia. 

Conócense tres distintas especies de cañon 
de fusil, designadas por denominacione:» rela- 
tivas al método de fabricacion que se emptea: 
la 4 .* y mas antigua es la del eañon ordina^ 
rio: la 2.' la del cañon de herradwra$: ia 3.' 
la del cañon torcido, 

Apenas puedecreerse, ai examfnar od (asil, 
que hayadificultades que veocer en Ufabika» 
cion de aquella piesa y ¿ pesar de todo, sa 
ojecucion exige habilidad, precauciooes y es* 
periencia, todo con el fin deque aparexca sólido 
y segnro, condiciones que indispensable^- 
mente debe reanir todo baen fosil, y c« 6Sta 
arma la pieza roas importante es eicañoD, qoe 

Ílebe forroarse dei hierro de mas temple, y ser 
orjado con el roayor esroero. 

Gomo en el interior de esta piexa es donde 
se ía de efectaar la detohacion de la pólvora, 
es de necesidad, qae la culata opooga ona re* 
sistencia suflciente para oontrarestar ei es« 
fuerzo de aquella, porque ¿ poco descuido eo 
esta parte hay un peligro grave de que revlen- 
te el caiíon, quedando de este roodo estropea- 
do ó sin vida el tirador. Ei cañon de nn fasil 
es hn tubo de bierro, cayo interior debe ser 
perfcctamente cilindrico. 

Parallenartodasestas condidones, alga* 
nos artiflces ban creido venUJoso foriar uoa 
barra de hierro, poco mas ó roenos del mismo 
grueso y longitod qne el canoo que baya de 
fabricarse, y carenarla enfrio,en toda su loo- 
gitud. Este medio se ha pnestaen pr¿ctica, y 
el éxito no ha coronado las esperansas de sos 
inventores, pues los cañones hao saiido do 
mala calidad. 

El procedimieoto pnesto en uso para fabri- 
car los cafiones ordinarios, es el siguienle: se 
elige el hicrro de mejor calidad, dulce y coo- 
sistente y sin pajas, se tomaunabarra de cer- 
ca de seis pies, de unas veinte y dos lioeafl 
de estension en latitud y cuatro de espesor, se 
dobla eo tres partes aplicando la noa sobre la 
otra, y en esteestado se e&pooeo ¿ noa caida 
sadosa, la saeltan y la bateo ¿ foertes golpea 
de martillo para formar la l¿roioa roet¿lica del 
cañon, esto es, el troso piaoo de hierro destl- 
nado ¿ ser conservado eo direccioo de m lati- 
tud sobre nna larga barra, de todo lo coal^ ba 
de resultur yala forroacíon del tubodcl caúoo. 

Todo el esroero del artesano debe fijarse a| 
forjaresta l¿roina, eo oo aiterar la calidad del 
hierro, debieodo ser inqdiq mssgruesapor !§ 



Digitized by 



GoogI( 



M 



áRCABÜCERO 



H 



eolata qae por la boca, y reservando un bisel 
de cada lado de lalámiua, dc la estensíon dc 
8u loogitud, pero colocado cn sentido hiverso, 
estos dos biseles han do servir pai a soidar el 
canon en direccion de su longitud. 

Cnando la lámina es l^astante ancha para 
poder eavolver la barra prcsentando cl sobran- 
te necesario para la soldadura, se dobla en 
caliente sobre ia barra y se suelda por roedio 
del ínarlíllo, á beneficio de una calda sudosa, y 
efectuaodo esta operacion de dos en dos pul- 
gadas en la estension de toda su longitud. Este 
ts ei trabajo mas deiicado y que exige mayor 
habiUdad , y una vex termiuado^ el artesano 
debe examinar aienlamente, si ban quedado 
veoteaduraSj heudiduras ó aberturas trasver- 
sales» entendiéndose por estas últimas ias que 
pfOTienen por falta de material. En este oaso 
se encsiiaa á Ja parte defectuosa láminas de 
hierro pegadas á cola de milauo, y en vez de 
csponerlo teroera ^ á fuego.lenlo, se vuelve 
i soldar ei cañon m uno ¿ otro estremo; esta 
operadOD es de muclia Importancia, pues aca- 
bando de comprimir los poros del metal hace 
al cañoo de mejor servicio, veriQcado lo cual, 
ya ^lá forjado ei cañon, y dejándolo eufriar 
leatamente, se lermina por ahuecarlo. 

Ya liemos advertido que la boca del cañon 
es nracho mas pequeúa que ^I calibre para ei 
qoe se ba fabricado , y ademas fácilmente se 
concil)e que al salir de hi fragna, aparezca lle- 
Do de prominencias por dentro y fuera; y so- 
bre todo es necesario cuidar de quo resulte 
algo mas denso de lo necesario , á fin de po* 
der separar inierior y esteriormeute, la parle 
de hierro alterada por el fuego, para no con- 
• servar al cañon mas que el hierro intermcdia- 
no. que no ha sufrido alteracion alguna. 

Perforacian, Esta operacíon s6 hace roecá- 
QicameDte. Uo motor cualquiera pone en mo- 
Timíento el eje de un torno, dispuesto ya con 
on taladro, y delante de este úitimo se coloca 
ae aparalo, que gira paralelameute el eje del 
laladro: eD el aparato se flja con toda seguri- 
dad el cañOA, de modo quo ei eje de este últi- 
mo y ei dei taladro se confundan. Si obrero 
ijnprime un movimiento progresivo ai aparato 
á meéida qoe avanza el taladro, aomentándose 
elcalibce.poco ¿ poco ú beneflcio de veinte 
barreoas distiutas, cuandomeoos, y laopera- 
cion termioa por pa^r otras dos barrenas que 
dejan perfectamente llso el interiordelcañon. 

Despoes de ia perforadon y alisdmiento, se 
pruebael cañon con una especle de dado, que 
iatrodocido en él, debe pasar por toda su lon- 
gitod libremenle y.sin rozamicnto. £1 dado 
coosisteen un cilindro de acero de tres puiga- 
dai de longitud, torneado/ de buen temple, 
Itfimído, y dei di¿metro cdnveniente al ca- 
Üiire. 

. Se ijosta inmediatamente la culata, se abre 
el oldo y se perfecciona la parte esterior del 
Gadon, por medio de la lima y la muela. Por 
ser moy cooocidos, no entraremos en todos los 



detalles de eslas opcraciooes, y si hcmos in-« 
sistido en la fabricacion dci cañon del fusil, es 
porque en general som baslanto poco cono- 
cidas las díficultades , que en esle arte pre* 
senta, y el cuidado que es forzoso tomar para 
hucer caüones de buena calídad y de un ser- 
vicio que no comprometa la existencia de loa 
que hayan de hacer uso de las armas de foc- 
go. Eslo nos empeñará en forraar algunos di3- 
talles sobre la fabricacion de ios cañones de 
herraduras y lorcidos. 

Cañon de horradurus, La opinion mas au » 
torizada es la de que los espaúoles han iuven* 
tado eáta especie de cañonea , y lo cierlo es 
que en Espaúa se fabrican muciios de esla cla- 
se, que á pesar de esto son muy estimados, y 
que se venden á un precio muy alzado, ponicL* 
do su ahinco los franceses en imitarlos eo 
muchas de sus fábricas. Ei procedimienlo es 1 1 
siguiente. 

Se funden á la vez clavos y herraduras vic* 

jas de caballos, juntaroeote con hojas de hoz 

ya inservibles, que se tendrá buen cuidado de 

cubrir con olras clases dc hierros víejos para 

; preservarlos de la accion deroasiado viva é in* 

; mediata del fuego; se machaca bien esta masa, 

I se dilata el roaterial hasta que forme una plan-- 

cha de dos fineas de espesor al menos por un 

GíStremo, y de tres lineas por el otro, con ocho 

á nueve de auchura. Esta- láraina debe tener 

de seis á siete pies de longifud, segun la qu^ 

se quiera dar ^l cañon, y dispuesta asi, se la 

llama cirUa* 

I En tal estado se la arrolla sobre un carUm 
ordinario, forjado y soldado de ia manera que 
hemos dicho, pcro de mas delgadez y ligere- 
za. Este cañon , bosqucjado de tal suertc, te 
llama camisa, y sürvo de molde para arrancar 
las cintas, debiendo scr mas corta que el ca« 
ñon en ciernes, á fin de que ai ser foijada la 
cinta pueda estenderse , precaucion interesan- 
te, porque de ia dilatacion del hierro depende 
el que salga bien batido y compacto, ademas 
de que habrá mas adhereucia en sus particu* 
culas, y menos peligro de que se abolle. 

Sesuelda (4) desde luego la estremidad 
mas ancha y gruesa de la ciuta á la mas espe- 
sa camísa, cuya estremidad debe forroar la rc* 
cámara; se prosiguc la operacion de arrollar y 
soldar la ciuta á io largo de la camisa , y soU 
dado el cabo á la otra estremidad, que ha de 
foruar la booa, se estieode y remata del rois- 
mo modo ya que los cañones ordinarios. Para 
esla oi/eracion, es muy importante valerse <n 
el liston de buep material, y de un hábil é in- 
teligenteobrero. 

Es indiferento la caiidad del hierro, que ha 

(I ) Las voces toldur j toldadura se etDpleaa eoni« 
técDicas, y no envuelveD^ en la rabrícacion de los 
caAones dé fusil, ia idea de un metal estraflo, coino 
el laton 6 la plata, por medio de los cuales se Uüm 
ciertas pieias. Todas eslas soldaduras se bacen i gol- 

Ees de roarUlio, y sin emplear mas moul que el 
ierro despuesde haberle suminislrado el calor no^ 
coMrio para adJierir sus par(es coosola U percu^iaa. 



Digitized by 



Googk 



AllCABUCEftO 



M 



de servir ée molde pa'ra fsbricar el c&ñon. He- 
inos dicho qiie debe ser delgado, y de consi- 
guienle ea la operacion de )a fragna y taladro 
se depora, y ya solo quedti el maferial de la^ 
bojas de hoz , cubierlo de herrambre, quc la 
Hma y )a muela llevan á la parte esteríor. 

En general, los cañones de herradura re- 
sifiten mucho m^r que loa otros ¿ la accion 
de la pólfora. 

Cañan toroido. Bs un eañon ordinario, mas 
aprctado, en todas sus pvirtes quc e! que aca- 
bamos de describir. €it8iHK> está sotdado, se 
Tuelve á poner la recámarti al fuego, bast» 
que esté casi blanca, y entonces se ia asegu* 
ra foertemente eDtTe h» bocas de un torno, se 
introduce en la boca una broea forsada, euya 
cabeaa sea piana, y enh^ en la abertura de 
nu tom# de tereer , con el CHal se tuerce el 
cañon, dándole casi á (odo é\ nna media vuel- 
ta; se retira la broca, se vuelvc ¿ cateutar, y 
se repitela misma operacion decalda en caMa 
bastaia l)oca del caáon, coosiguiendo, mercetf 
¿ este remedio, aumentarle la iongitud de cua- 
tro pulgadas. 

Goando ei cañoa ha auedado ya torcido, 
se le vuelve ¿ esponer ¿ la aecion del füego, 
despues de imber iatrodocido una J)roca en el 
interior, como se hace en h» eañones ordina- 
rios; pero soio se Ye dan ealdas fuertes sf, por 
ro ¿ pequeños goipes. Esta últlma operacion 
es necesaría para restablecer el hlerro que ha 
sido quemado , poes es principio reconocido, 
que se altera notablemente este bierro cuando 
uo se le bate despues que ba sido espucslo ¿ 
Ja accion dei calor; para toreer , pues , estos 
caáones, se les dar¿ un fücgo bastante vrvo, 
pero sin batirios : es , pues, moy importante 
una vez terminada esta operacion, esponertos 
otra vez aí calor igneo y darles fyiertes catda», 
CM el ob]eto de reparar, batiéndotos ¿ peque- 
ños golpes, la aHeracion que ias caidas ante- 
riores hubieran podido cwnar ¿ la materia. 

Los cañones torcidos son dtlatados, ende- 
rei^dos y puiimeotados por dentro y fuera del 
roismo modo que los deraas. 

Pavomr lo$ caihnes, Se entiende por pa- 
vonar, hacer que tome el cañon de on íusil un 
color azulado, conocido entre loa arroeros con 
ei nombre de color de agua, y para obtenerlo 
bermoso y duradero, se espone el cañon ¿ la 
accion del fuego, frot¿odolo en segutda eon cK>- 
mro de anttmonio, conocido vulgarmente bajo 
el non>bre de manieca ée antimonto. 

Gasline y mmette lian ideudo un nuevo 
Bistema de cañones üe herradura» , acerca dcl 
cual ba preseotado Mr. Seguier im tnforme muy 
farorable eit ia Acaderaia de Gíencias de Paris. 
Eo vez de componerse de una lámina plana, ar- 
roltada eit ft^ufs (IehéUco> ó espira, y solda- 
da por Um Uordcft» eüe ta&m nuanraiiente ia* 
vemad», se fbm» por jvxtv^pesteloB do d#s 
fa^as ó cintas trtangEutares, superpuestaff de tat 
roanera^ q«ie 1« eatrettidad dol uqq coinoida 
000 1» bü» d«t otre. Bo est» svortei )• snpoi^ 



flcie de conlacto de las soYdadaras se eneoe»* 
tra aumentada, y se remedia de un modo mify 
eficaz et Inconveniente de las hendkiarM tratf- 
versales que puedan resuttar de ioB vieios de 
soidadura. En praebas ensayadas ood caAom 
de ocbocientas setenta y cinco granao de peso, 
setenta y dos centimetros de fongftod y diei y 
siete de di¿metro interior, eon ctnco raithBetres 
de espesor ¿ la parte de la calata y eieiit# etA* 
cuenfa en la boca, uo han estallado sino é be* 
neicio de coarenta y cuatro granas de péhs- 
ra y doseietttas cincuenta de plomo, y atmfti 
habido qolefi no ha eedldo sino ¿ ia ear^ é$ 
cineueata gramas ée pótvora y d OB oie m iW 
oebenta de ptomo, carga enorme ai M MM 
en cueota que k>s cazadores no eoipleaft tM 
que cuatro granras de póhrara y evareMf éa 
ploraa. 

Vr. Beraard ha obtenido no meno9Mi(fBfa#* 
tories resultados coa eaAones de fat^, twmm- 
áos de dos bénees arroihidp Iff ma Mér^ li 
otra, y ta segunda votvien A ¿ cabrif ÍM JttoK 
turas de la primera. 

Los eaftones, ¿ manera de lot ée la* et» 
rabinas , rayados por dentro coa 8araoe> dl» 
flerea de tos ordinarios, eo qae ea aquetios ai 
pr¿ctica, en el sentido de sa longttud, bd elem 
número de muescaB dispnestas oen anvglo 
¿ las cdpiraB 6 héUces flwy proloafadlM t 
paralclas, lo qoe tiene por objeto iroprkMr i 
la bala un movimieato de rotadoit solM il 
misma que hace al tiro mas certero. 

Et prooedimiento para rayar es el BtfOiea- 
te: fijase horizontahneDte er cadoa, ^ ea it 
direccioo de su eje se coloca ooa tod» OMOll' 
tud otro cañon rayado: cott antelaeioa se ht- 
br¿ dejado correr sobre- ona barra d^ htorf0i 
como ^e, 00 émt>oK> de ploaio, qoe ajastet il 
cañon rayado; esfs bamr llevari ea ta olra 
estremidad na nModrH de madera, sobre emjm 
cireunléreneia se fi}an dos é tres e oe oplatf 
equidistantes, en forma de Kraas, que debe» 
operat sobre el eaiton. Se tmprioie ¿ i» bariv 
de hierro oa movimlento de voiven borize»-' 
tal, y el émbol^de plomo, slguiend^ las maes* 
cas dei oañoa qtie le sirve (ía guía , impriav 
ademas ¿ los úiiteB nn ligero movimienio de 
rotaciOB, de modo qne las muescaB del se- 
gendo cañoa esléa dispueBtas como I«b del 
primero. Goando llegucn ¿ ser suficientemea- 
le proteadas; se bace girar el c&ñon que strve 
de goia, que t4ene un circulo graduado , haBta 
qoe fbrme et ¿m^lo^ determinado, teaicodo 
en cuenta el número de muescaB qoe se ape* 
leceo; se le aOaaza nuevamente , practicaad» 
una nueva série de dos ó tres mueBcas, y aefr 
se eootinna, Kostaqne todo ei ooatorno'Be ha« 
lla goaraecido de aroescaB eqnidistanteB , Im 
qne debea goardM* nn emeto paratetisno on- 
tre si , y no tener sino ia profundidad Deeoi» 
saria para impriffiip á ki bala ei moflmieato 
de rotaeioa deBoedo. 

Puede eoasttttarw fobre csfa niiteria la obra' ée 



Digitized by 



Googk 



67 



ARCABUC&AO-ARCADÍÁ 



M 



Mauricio lfey«r, titnlAdt: jr<f»tial hUiérieo de la 
l$enoUfgia de lat armas de fuego^ traducida ^e\ ale* 
nan al francés por Riérfei, t impresa en París, 
4S87-S8.,Svol. en8.« 

ARG4BUGER0. {Hiiíoria,) Naoca ha llegvdo 
4gciierttUsarse en España cl oflo del arcabuz, 
sinriendo tan solo para arma de ana parte de 
lOBCQerpos de iDfaQteria. Dábaseles este nom- 
bre en coiitrapoaioioa al de lanceros, qae re- 
eibian los qne iban armados de pica ó lanza. 
Coando el areabúz se babia saatitoido al arco 
7 la ballesta, que eran armas de la infante- 
lia ligera, eonclayóel dictado de arcabaceros 
por ser slnónimo de tropas li^ras. Asi es que 
ei Dombre de arcabuceros eontinu6 sieado no- 
ainal enelejército españolmaeho tletnpo des* 
pees de haberse abolido el uso del arcabaa. En 
el reinado de Luis XYeoFrancia, afio de 4746, 
existiabajo ei nombre de areabúeeros ligerús, 
DD coerpo de gnerrilleros compaesto de iufaD- 
terla, cabQUeria, artilleria y una compañia de 
ektffos. 

iRGABDZ. {Arte militar.) Tres dases de ar- 
ciboces han estado en uso en oaestro ejército, 
oreobtis dm garfio, arcabuz de mecha, y ar» 
eébuzderueda. 

l\ primero es el arma eorta de fuego mas 
iBtigaa qoe se couoce, y para prcparnrla se 
nceeaitaba dei auxiiio de dos hombres. Gods- 
taba de uq eañon de la misma forma que el 
de k» fusiles, pero mas largo, de mayor con- 
litteneia y de mas groeso callbre. Estaba mon- 
tadosobre od aparato de madera, y sujeto cod 
Dagarflo, teniendo tamblea botafuegos para 
Terlficarla esplosioo. La longitod delos de es- 
ta especie era de 4^9 á 471 centimetros, y su 
peio de S4 á 98 quilógramos. 

KI areabuz de mecba constaba de un fuste, 
im eañou y una llaYe: esta última pieza teiiia 
ea sa estrefflidad iníeríor un gátillo, que por 
sn forma tomó el nombrc de serpenUn. Opri- 
mieodo con la raano un largo fiador, se bacia 
obrar una Táscnla interíor, que bajaba el ga- 
tillo, cubierto ya con la meoha enceudida, y 
daado wbre la oaaoleta, i>readia fuego al cebo. 
CoBo era arma demasiado pesada, el soldado 
<piela osabatenia un palo guarnecido con pun- 
ta de hierro por la parte inferior, y con nna 
horqoiUa en la superior, y cuando iba ádispa- 
rar, plantaba en tíerra el palo y apoyaba sobre 
ÍahorquíUa el cañon de su arcabuz: los de esta 
ieganda especie, cuando se hicieron mas ma- 
Boabies, tomaron el nombre de mosquetes. 

11 arcabuz de rueda distioguiase del ante- 
rier en. tener menos peso y un mecanismo 
ony diferenle en ia Uate. £1 gatilio, en vez 
de eslar envuelto en ona mecha, Ilevaba eotre 
\mpmilhs nna piedra, y cuando se oprímia 
^flador, rosaba esta en una rueda de acero 
scualada, echando chispas, que prendiau fue- 
60 ea el cebo. 

Segimel padré Daniel (4), el aso de los 

J^) Hbtoria de la milicia francesa, tomo 1, pá- 
fiMÍfa. 

443 BTOUOTKCA POVULAU. 



I arcabuces dc garflo en lo«. ^ércitos franccsea 
se rcmonta tan solo al reinado de Luis XII, y 
la Invencion de los de rueda es todavia mas re- 
ciente. pues tuvo lugar á fiues del siglo XVI, 
Y füé muy poco anlerior á la de los mosqueies. 
En Bspaña, el uso deitrcabuz, duta deuna fe- ^ 
cha casi igual ¿ la del origen de esta arma de 
fuego en Francia. 

ARCAÜA. {Anatotnia,) Este nombre se aA 
las curvas qae describcn varías partes óseasd 
blandas. Asise llaman arcos ó arcadas denta' 
rias las dos lineas casi parabólicas sobre ias 
cuales están engastados los dientes en una y 
otra mandlbula. 

La arcada crural^ Ilamada tambien liga- 
mento de Falopio ó de Pau|)art. esfá cerrada 
por la aponevrosis del grande oblicuo , que se 
refieja sobre sí misma al nivel dc una líuea 
estendida desde la espina iliaca antcrlor y su- 
perior hasta la espina del púbis. Esta arcada, 
ó este ligamento perfectamcnte rectiiiueo. for- 
ma la base de un gran tríángulo cuyo vértice 
se diríge hácia abajo y adentro. Corresponde 
al pliegue de la ingle, y señala los limitcs en* 
tre el abdómcn y el muslo. Continúase cou la 
aponevrosis femoral, coucurrcá formar con su 
porcion rcflpja y con su porcion directa el ca- 
nal ioguinal; y por último, las fibras de su por- 
cion rcfleja van á fijarse en la espiua y cn la 
cresta del pilbls, formando cl ligamento ó rp- 
pHegue falcifurme (á manera de hoz), que se 
ha Ilaraado Ugamentoie Gimbernat;eB bonor 
deeste iluslrc anatómico y cirujano español. 
Este ligamento circunscribe por arríba una 
abertura (el aniUo crural) que corresponde al 
vértice del tnángulo de que hemos hablado, y 
por la cual salcu de la pelvis, para ir al muslo, 
ios vasos, ganglios y nervios crurales. 

La arcada zigomática está formada por la 
uniou de la apóUsis zigométícu del tempordl, 
con el hueso molar ó del pómulo Da paso i 
vasos, á nervios, y al müsculo temporal, que 
va á insertarse en la apófisis coronoides del 
maxilar iufcrior. 

La arcada orbitaria está formada por la 
parte superior de la base dc la órbita. 

Por útUmo, se Ilaman arcadas las curvas 
que deecriben los vasos para comuoicar entre 
sianastomosáudose. Tules hou las arcadas me- 
seutéricas, palmares y planlares. 

Tambien se ha dado el uombre dc arcadaí 
á ias curvas de los ramos nerviosos que se re- 
flejan unos sobre otros. 

ARCADIA. (Historia.) La Arcadia eslá situa- 
da en el centro dei Peloponeso, y se halia cer- 
cada de montañas por todos lados. Ai Norte, 
hácia la EUde y la Acaya, le sirvcu de muralla 
los roonfes Gileno, Erimanto y Foloe; y al Sur 
está protcgida por ei lado de Espihta, porl« 
cadena dcl Liceo. De Norte á Sur, corren otras 
dos cadenas laterMles, casi paHilelas, que se< 
paraü la Arcadia al Oesle Ue la Trífllia; y jd 
fiste de la Argóttda, Eataa cuatro cadenas soá' 

T. III. 7 



Digitized by 



GoogI( 



90 



ARCADIA 



m 



tleneo aoa meseta eleTada que cortan Dumero- 
sos ramales. 

La Arcadia se diride en dos regiones moy 
distiDtas: ai OrieDte de Norte á Sur, se estien- 
de el largo y estenso valle de Trípolitsa; 
aquel era el pais de las grandes ciudades, pues 
iloreciaa en él Cáfia, Tegea, Mantinea y Orco- 
meno. La vertlente de las montañas por el ia- 
do de la Argólida es ruda y escarpada; su ca- 
dena es tan compacta que sobre la misma me- 
seta de la Arcadia, á pesar de su elevacion, 
forman todavia uua calzadacontinua. Lasaguas 
conducidas alli por la pendieote dc los valle«, 
Luscan una salida, y no haUaodo mas que un 
muro impeoetrablese sumergen en simas sub- 
terráneas ó forman lagos y paotanos. Al Oeste, 
por el contrario, lindos valles interrumj)en las 
mootañas, cubiertas de cnciDas, plátanos y 
oastaños, y descieoden por una pendieote dul- 
ce hácia la Trifllia. 

Esta simple ojeada de la naturaleza fisica 
de la Arcadia» revela el secreto de su historia, 
6 mas bien sirve para esplicar por qué la Arca- i 
dia no tuvo vida esterlorni bistoria. 

Los árcades erau evidentcmente nn pueblo 
pelásgico, pues aun cuando sobre este puoto 
00 luviéramos los testimooios formales de ia 
aotigüeda^, oos lo demostrariao suficieote- ; 
meote sus cultos, tradicionos y costombres. 

Ellos mismos se llamabao hljos do Pelas- ' 
go y authothooes. «La tierra, dice uo aotiguo 
poeta, echó al rouodo al divioo Pelasgo sobre 
ias roootañas froodosas de la Arcadia, á flo de 
que la especie humaaa comeozase ¿ exis- ' 
tir(4).» 

¿Pero de dóode procede csta palabra de dr- 
c/i<fes? ¿Era origioariameote oaciooal cotre los' 
pelasgos de Arcadia, ó lcs fué impucsta por la 
cooquista? Nos ioclioamos ¿ la última bipótesis ! 
porser la queofrece mas verosimiUtud. Segun , 
¡03 indicios que proporciona ia misroa tradi- , 
cion de los ¿rcades, iodicios corroborados por ! 
el testimonio formal de Aristótcles, Duris y Pau- 
sanias, creemos que en una época lejana é ig- 
norada, se establecii^ victoriosameute uo pue- 
blo de árcades eo el territorlo de los pelasgos 
y le dió su oombre. Los ¿rcades deciao que su 
pais se llamaba primitivameDte Pelasgia; pero 
que habiendo muerto Nictimo, último desceo- 
dieotevaroD dcPelasgo, le sucedió Arcas, hijo 
de Eu hija, acou ecimiento que en sus leyeo- 
das coincide cou el recnerdo confuso de un 
cambio en la civilizacion. Resuita, pues, que 
este Arpas, en quien 1a tradicion, segun la cos- 
tnmbrc ba individualizado á los árcades, na- 
da tiene que ver con la familia de Peiasgo, pues 
Di siquiera flgura su nombre en la lista arca- 
dia de los hijos del pelasgo Licaon, y hasta 
despues de la emigracion simbólica de estos, 
DO aparec^ el mencionado Arcas. }m ¿rcades, 
ie llamaban hljo de Júpiter, hijo desconoci- 
Ho, y para hacerle descender de Pelasgo, le 



(4 ) Atlo: 9pu4 Pavianiam^ VIII, 1,4. 



daban por madre ¿ Caiisto, bija de NicUmo. La 
iadigeoa Calisto, simbolo de fusioo, represen- 
ta aqui el mismo papel que Lavinia entre los 
lafinos. 

De todas las naciones pel¿sgicas, la de Ar« 
cadia fué sio cootradiccioo la qoe aufrió menoa 
iovasiooes, y por coosiguieote ia que llegó ¿ 
mezclarse meoos. Retirada eo sus mootaoas, 
f¿ciles de defeDder, vió pasar ¿ sus pies los 
graodes torreotes de las tribus septeotriODdes 
qne dos veces iouodaroD la peoiDsula. La coo- 
quista eolia do hizo mas quedesflorarla, y mas 
adelaote, eo el siglo XII aotet? de J. C. las le- 
glooes dóricas atravesaroo paciflcameote sus 
mootañas. Sio que sea ouestro ¿oimo preteo- 
der que la raza iodigeDa se maotQvo pura ea 
Arcadia, podemos ¿ lo menos asegurar que el 
elemento pel¿sgico dominó siempre en ella. 
Colocada en el ccDtro del Peloponeao y hecba 
indudablemenle con el tiempo enteramente 
tielénica, aqueila raza debió helenizarse por 
la accion lenta, poro infaiible, de sus comuni- 
caciones diarias con los helenos; sin embargo, 
la naloraleza de su territorio y ia vida solitaria 
y dispcrsa que hacia alli , debian debiUtar 
aquella misma accion^ como sucedió en efeeto, 
segun nos io demuestra la historia. 

Merced ¿ este aislamiento, guardaron los 
¿rcadcs» mas que oioguD otro pueblo, curio- 
sos y aboDdaotes recuerdos de la época pel¿a* 
gica. Pausaoias, que visitó la Arcadia en ei 
sigio II de la era cristiaoa, se ioformó cuida- 
dosameote de aquellas tradiciooes, y recogió 
rouchas de ellas» pero los iimites rlgurosoa en 
que debemos eocerrar este arliculo oos impi* 
de hablar de ellas; su ex¿meD haria deaapa- 
recer toda ia cuestioD de la mitologia pel¿8- 
gica. 

La edad bistórica para los ¿rcades se re- 
moota á poco mas de ías guerras de Meseoia. 
Desde eotooces lodo el Peiopooeso veia aoie- 
nazada su libertad por los dorios de Esparla. 
De e&te modo hallamos ¿ los ¿rcaUes aUados 
coD los meseoios. £o el discurso de la segunda 
guerra de Mescnia, deede ei año 683 ai 668 
aotcs <le Jcsucristo, Aristócrates, roy de los 
¿rcadcs y gefe de la tropa auxiiiar que habian 
eoviado iil socorro de Aristómeoes fué acosa- 
do de haber recibido prcseoles de l^parla, y 
de haberle proporciouado, por medio de uoa 
traicioD, la victoria sobre sus aliados. Ia)s ¿r« 
cadesle apedrearoo, y quedó abolida laroooar- 
quia. 

A escepcion doi territorio de Esparta, la 
Arcadia formaba ei estado mas vasto del Peio* 
poneso* Clinton calcula su área en 1,700 dií-t 
llas ioglesas cuadradas(4). 

La Arcadia aiimeotaba, segun la relacioo 
de los aotiguos, uoa poblacion robosta, qne 
desde sus elevadas combres, como dcade Doa 
ciudadela que dominat)a la peninsula, podia 
cada noche lanzarse inesperadameote sobre 



I (4 ) Fa$ti heUeniei, pág. 4S7, edicion dc Uipsíc li. 



Digitized by 



Googk 



Wl 



ARGADIA 



40^ 



li Acayn, la Argólida, la Trlfllia y la Laconia; 
pero eocerrados los árcades en su fortaleaa de 
moBtaDas, seguros de sa indepcndencia y con* 
tentos oon la fertilidad de sus Talles, qae 
aBnbaBcon on amor de montaúeses, jamás 
fiieroo un pueblo guerrero. 

Sin embargo llegó una época en que por 
aaniento de la poblacion se tiallaron incóroo- 
d06 y demasiado estrecbos en tsus montañas, 
y fntODoes salló de ellas, coroo sale hoy de 
íi Soisa, un perpétuo eujambre de hombres, 
qae espulsados por la miseria iban á batirsé 
iodistiotamente al servicio de coalquiera que 
101 pagase; de suerte que en mas de una oca* 
sioD se encontró simultineamente en los dos 
eampos. Segun reOere Teofrasto, los árcades 
íberoa solicitados en todos los ejércitos por su 
fuera y Talor, y apcnas hubo guerra siu 
alk» (4). Eran, pues, soldados robastos, que 
ganaban lealmente su salario. No se puede ne- 
girqne babia en Arcadi^ hombres de iostinto 
goerrero, que á faltadeguerra nacionaU y por 
el efecto mismo de su aislamienlo, iban á alls- 
larse foera de so pais como mercenarios; pero 
ni en el colto, ni en las instituciones de la 
Arcadia, ni en el genio nacional^Uabia nada de 
esecarácter beróicoque distinguió tanemi- 
ne&temente á los verdaderos helenos. 

La Arcadia no pensó Jamás en conquistar. 
Lanaturalexalehabiadado f ronteras bien mar- 
CMhsé iDdisputables,y se considerósatisfecha. 
Sopapel en los asuntos del Peloponeso fuémez- 
qoioo, jamás tomó la iniciatlYa y siempre se 
mostró indirerente á la cau.'^a comun de los 
griegoB. En tiempo de la iuvasion persa los 
áreades no pudieron envíar cootra Gerges mas 
qoe dos roil hombres. Ciento cuarenta y cua- 
tro años despues dejaron que la cuestion 
dela indepeodencia helénica fuese decidida 
ea Qoeronea sin tomar parte enella. A lamuer- 
te de Alejaodro, cuaudo las cindades griegas se 
sobleTaron contra Antipater, los árcades se 
abstOTieron tainbien depresentarse en elcampo 
de batalla. En el discurso del síglo III antes 
de Jesocrísto, cuando los galos iban á pasar 
las Termópilas, los árcades se resistieron á 
marchar, temiendo, segun decian, que los la- 
eedemonios se aprovecharan de su ausencia , 
para hacer una irrupcion en la Arcadia. Tocí- 
dides 00 coenta mas quv* tres espediciones cou 
el consentiffliento general de la nacion, el si- 
üodeTroya, la guerra deMesenia y la guerra 
Bédica en tiempo de Gerges. 

Pero á lo menos ¿goardaron bien su inde- 
peadenda? No, en Tordad. Guando los esparta- 
00« k» atacaron ensusmontañas, se defendie- 
roaaparentemente, sederendieron, si se quiere, 
coBeaergía; 8inembargo,á pesarde iasventajas 
de 80 sitnacion eo una guerra defensiva, fueron 
veactdos. Sin duda hok>o eo las gargaotas de sos 
noDtadas mas de un pacblo, cuyo camino no 
sopieron jamáslos ejércitos lacedemonios; te- 

(1) Tfofrafto: apud Átkenmm, iV. 



nian cumbres ásperas é impracticables, donde 
se refugiaba su independencia, cuaodo la do- 
roinacion cstraogera se apoyal)a en la llanu- 
ra; pero es lo cierto, que sufrieroo, como el 
resto del Peloponoso el ascendiente de Espar* 
ta» y que una parte de su territorio, el valle 
donde florecian sus ciudades principales, Te- 
gea, Mantinea y Orcomcno, fué realmente sub- 
yiigado. Asi duraote la guerra del Pelopone- 
so marcharoD bajo las banderas de Espartacon- 
tra los atenjenses, mas bien por necesidad 
qoe por gusto, segon díce Pauíianias. Agesi- 
lao los llevó consígo al Asia, y hasfa la bata- 
lla de Leuctra siguieroo (i los espartanos contra 
Tebas; entonces, estimulados por los desas- 
tref de Esparta, se pasaron al ejército de Epa- 
minondas, que los domioó á su vez; pero es 
superíluo acumular mayor número de hechos; 
corresponden á la bistoria de Esparla y alli tic- 
nen su verdadero lugar. Esparta es la única 
nacion del Peloponeso que tiene nna historia 
relatíva á aquella época . 

Con todo, para ser jusfos debemos decir, 
que la díseminacion de los árcades en mulfítud 
de pequeños cantonés y pueblos aisiados, debi6 
eotorpecer su accion. Aigunas de las grandes 
ciudadesdelaArcadia,comoTegea,Mantinea,y 
posteriormente Megaiópolls, donde se hallaban 
concentradas en uu punto fuerzas coosidera- 
bies, sostovieron individualmcnte en defensa 
de su independencia combates frecueutes y 
gloriosos, pero tambien debemos deeir, que 
esas ciudades donde mas briliaba el esplritu 
guerrero, eran las que tenian mas mezcla de 
la raza helénica. 

¿Fué de una de es^as ciudades de donde sa- 
lió aquel cjército de árcades, qne durante la 
guerra tebana, algun tiempo antes de la bata- 
ila de Mantinea, cayó de iroprovisto sobre la 
Elide, donde se distinguió con intrépidas ha- 
zañas, que preaidió violentaroente álosjue- 
gos oIimpicos« y coronó la cspedicion con el 
saqueo del templo de Júpíter Olimpico? Este 
moviroiento parcial y fortuito de aventureros, 
qoe la nacion arcadia desaprobó por temor á 
sos consecoencias, es laúoica eropresa atrevi- 
da y espontánea que presenta la historia de los 
árcades, csceptuaodo la ridicnla espedicion 
del año 367 aotes de Jesucristo, que terminó 
con lu batalla Ilamadastn lágrimas. 

Las costumbres, las iDStitucIones, el desar- 
rollo iolerior de la Arcadia, ofrecerian, sin du- 
da, un vivo interés, si desgraciadamente no 
nos viéramos reducidos sobre este punto á 
datos insufleientes, á mezquinos pormeno- 
res perdidos en los monumentos aotiguos, 
bechos tomados el azar y en largos iotér- 
valos, sln que las mas de las veces se 
tome en coenta la diversidad de las épocas. 
Ademas, entre estos hechos, hay unos que se 
refleren al pueblo de las cuida^es, y otros i 
los pastores de ias montañas, y ya sc deja 
conocer cuaota serio la difereocia que debia 
existir entre estas poblaciones, de qoe ha re- . 



Digitized by 



Googk 



m 



ARCAWA 



lOi 



SQltado, qae a^npanáó (odot estos datos sin 
distincion de tiempo y Ingar, no so ha hecho 
otra cosa que cuadros monstraosos y falsos. 

La civilizaciOQ pelisgica, cnya prosencia 
atcstiguan las construcciones de Ltcosura y 
de Maotinea, se estinguió poco á poco en Arca- 
dia, y á escepcion de ciertas ciudades, la civi- 
lizacionhelénica no estuToalli muyfloreciente, 
síguiéndose de estoqueen un tiempo en que ei 
resto del Peioponcso. sometido á los dorios, se 
hahia hecho bárbaro, la Arcadia merced á la cou- 
quista, quedótalvezciTiIizada; peroandandoel 
tiempo, cuando la civilizacion de ios helenos 
se desarrolló y estendió por las inmediaciones, 
la Arcadia aniquilada se encontró en una bar- 
barie relativa. Los helenos civilizados que*Ia 
vieroD en csteestado; que en elsigloIV anles de 
Jesucristo, ta vieron aiimentarse de bellolas, y 
sacriQcar victimas humanas, la creyeron ya á 
salvo de la vida salvage. lError fundamentaU 
Si en Arcadia se sostuvo por mur.ho .tiempo 
el uso de los sacrificios huroanos, consiste en 
qoelos profundos misterios de la religion an- 
tlgua, cediefOQ alli mas taitde á los misterios 
nuevos de los helenos. Los pastores de la Ar- 
cadia se mantenian de bellotascomoloscerdos, 
dice Filostrato. Si, comian, es vcrdad, la be- 
Ilota de la encina, como se come la fruta del 
castaño; pero tomar esos hechos que se obser* 
vaban aun en el siglo IV antes de J. C, por los 
rudimeutos de ana sociedad qae nace, es nna 
ílusion dc los antignos, qoe no tolera el erá- 
men de la cienciamoderna. 

Despues de la muerte de Aristócrates, y de 
la abolicion de la monarquia (año 668 de Jesu- 
crislo), no se encontró jen Arcadia ninguna 
füerza preponderante; de suerte que el pais 
qnedó naturalmente dividido en tantos peque- 
nos estados, cuantos canton^'^s habia. Dos ó tres 
villorros formaban nna cludad distinta é inde- 
pendiente, que la aristooracia local gobernabu. 
Estas ciudades viviau, á lo que parece, eu bue- 
na inteligencia, y la historia no dice que 
ninguna de ella.s trataso de establecer su su- 
premacia por medio de las armas. Eu rigor las 
montañas que erizaban el pais, f^vorecian el 
aislamiento de los pueblos,y oponian en cier 
tos lugares impeoetrables barreras i la inva- 
Bion. Asi, pues, los árcades vivian diséminados 
6in otrovíQculo que el sentimiento de lanacio 
Dalidad, y sin gobierno central, y solo se 
reunian en las ílestas liceas, establecidas, se- 
gan se dice, en honor de Júpiter. Esta reunion 
constituia nna anfitionia, don9e se trataban, 
scgun todas las apariencias, la» cuestioncs de 
interés uacional, y las disputos de pueblo á 
pueblo. Por el pasago de Pausanias que hemos 
citado mas arriba, se sabe qne el aso primor- 
dial en las nestus liceas era regar el altar con 
sangre hamana, pero á medida qne sc fueron 
dulcificando las costumbres, y se reanimó la 
fé, y penctró en Arcadia la cívilizacion heléni- 
ca, aquellos sacrificios, sostenidos sínduda por 
el pueblo iadigena y estaoiOQario de las mon- 



tañas del Oeste y del Korté, qaedaron redaci^ 
dos á envolverse entre tiniebka, y los qne vie- 
laban el secreto Introdnciendose en el terapHi, 
eran castigadoseu el acto con la muerte. /ot>it 
LyikBitemplumq%u>et quis adeeessisHí, mw 
pcena erat Arcadum lege (i), Las Aestas iloeas 
fueron cón el liempo acompañadas de jaegos 
públicos, Qso que los árcades tomaron sin do* 
da de los helenos. En estos jnegos se destiae* 
ba para el premio del vencedor, nna ermtda- 
ra de bronce. 

Con ttído, es preeiao no tomar al pie de la 
letra lo que hemos dicho de la estFaordiaa- 
ria diseminacion de la poblaclon en Arcadia, 
pues en el gran valle del Este (IlaDHra de Tri- 
politza), las aldeas mas espuestas á la iQTa- 
sion de los espartanos, se habian esemado 
desde muy antiguo dentro de una muralla co-> 
muD. Asiesque las graades ciudades de Te- 
gea y de MantiQea» constaban, segon BetraboD, 
la una de nueve aldees, y la otra de cioco. 
Uiiavez rodeada demurallas, Mantinea llegó á 
ser bastante poderosa para inqnietar á los ia- 
cedemonios, que por otra parte, dice fliiote- 
Groix, uo le perdonaban sns aatiguas relacío- 
ues de amislad con Atenas. Habiéodose heebo 
dueños de Mantinea pormedio de onaestratage- 
ma, despues de la paz de Antaloidas, el aAe 
368 antes de Jesucrísto, derribaron las mura- 
llas, y obligaron á los habitantes á diseffllnarse 
en sns paeblos primítivos. La ciudad no faé 
restablecida hasta despues de la batalla de 
Leuetrd. 

En esta épooa, el año 374 antes de Jeso- 
cristo, pensaron los árcades por primera vex 
en formar una confederacion, ó por mejor de- 
cir, Ep^minondas lessugirió la idoa. Por oonse- 
jo suyofundaron á Megalópolis, doadereanie- 
ron á los habitantes de cuarenta pueblos es- 
parcidos en el interior del pais. Licoraedet de 
Mantinea trabajó eflcasmente en estrechar los 
víoculos lodavía muy flojos de la confedera- 
cion. Uaa oligarquia de dies mil ciudadanos 
principales, fué iuvestlda del gobierno cen- 
tral, que aparentemente ejercia por delegacion, 
y del derecho de paz y de guerra. Gelebraban 
sus asambleas en Megalópolis, enunvasto re- 
cinto lUmado Thersilion. Los antiguos dicen 
qne ja asamblea de tos diez mtl ejercia el po- 
derejecutivo y]udicial,y este hecbo ha pa- 
recido impo^ble hastaahora si, imposibleen 
cuaoto á la asamblea, pero no en cuanto á los 
diez mil cindadanos privíiegiados 6 prjMta^ 
tes de que se componia, y que formaban la 
aristocracia de las ciudades y de los pueblos 
donde estaban repartidos. No soio no es Impo- 
sibleesto, sino que debia deser. Los antígoos 
añaden que cl poder legislativo pertenecia al 
pueblo entero. yno á la asamblea sola,lo cnal 
signiflca scnclltamente, qne en ciertas ocasio- 
oes, las mas raras qtie se podia, era consulta- 
da la democraeia de las ciudades. loterpretan* 



(1) ñíg'xnio: PoétiCtÁitfúñ9m, Jt^ M. 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARGADU— AAGANO 



406 



éo de este modo el breTe ttetfnesio de los t»- 
tiguos, sobre la oonttitiieion de U Arcadia en 
el tif^o lY antos do lesucristo, dos parece que 
He^ áliaoerfie ioteiigible, y poede ser admi 
tido stn escrúpulo. 

¿GQioto tiempo duró esta constitucion? No 
se sabe; sin du^a estaba abolida caando ios 
árcades entraron en la oonfederaciOQ aquea, á 
la eoal accedieron desde luego. Kii adeiante se 
eonftinde sq historia basta la redueoioa de ia 
Greeia en província romana. Obsenremoe, sin 
embargo, qne en tiempo de Arato, se ballaba 
mia parte de la Aroadia aomelida á la domioa* 
cion de loe espartaaofl) y que en Plutarco y en 
Mlbio se hace meneiondeQna Arcadía iaoe*^ 
demonia que invadió Arato, enando ei rompi* 
mleQto eon Cleomenos ei S93 anles deiesoerieto. 
Ihirante estas diférentes reToiucionea de la 
Areadla, contaado desde la oaida de ia monar* 
qnia hasta et roomento en que se fundó el im- 
perio romano, cada ciudad tuto sa historia par- 
íieulv y sos revohielones intemas. Aili, oomo 
en fodas partea, las graodes eindades pásaron 
de la aristocracia á la libertad democrática, y 
ei desórden engendró la ttrania; otras veces la 
tirania resoltó inmediatamente de una oonja» 
radoa popnlar contra la oiigarquia. Ssta á su 
rex aprovechaba la prímera ooasion de venoer 
i la deraocracia, que por sa parte nose descai- 
daba en ieTantarse y luchar con naa perseTe** 
rancía qne sok> podia darie ei esceso de su mi* 
seria. Kste cstado de lucha, de anarquia y de 
perpétuas lluctaaciooes, eontinuóbajoiaoons- 
tituelon federatiTa del aio 370. La incorpora* 
doQ de las ciadades areadias á la liga de los 
aqieos, íbrtiflcó laoiigarqaia, perosabsistió la 
iBoba; macho tiempo antes de Arato, pe habia 
ya planteado la coeetloa en an terreno despe- 
jado, > la locha intestina se llamaba eoo so 
Terdadero nombre la guerra dé Iqs ricoé n de 
le^pobres, 

De las costombres é inslitaciones privadas 
de los áreades poseemos datos muy cariosos; 
pero nonos atroTemos á haoer uso de eilos por 
Bo seber á qué tiempo ni á qué parte de la na^ 
dao se refleren, y por lo tanlo preferinios el 
sHencio á dar noliciasfálsas. Alganos capítulos 
de Poiihio podrian liaceraos creer quc ea su 
tiempo por los años 4 50 antes de J. G. se dls- 
tiB^nia la poblacion de la Arcadia en tres da- 
ses principales. 

In Megaiópolis y en las ciudades dc ia 
grao llaftura del Este se habia borrado ei ca- 
rieter naeional oon el cootacto y la mexeia 
deios heienos; estas ciodadeft ao teniao ya 
naéadc pctásgicas, asemciándose mas bien á 
lae de la Acaya ó de la Klide. 

Fero en ias combres de las allas montanas 
T en las gargantas de io interior Tivia un poe- 
blo de paslores y caiadores, pueblo que habia 
pemanecido indigena» á el que ia civllizaefeii 
pelásgica, estingnida en tomo sayo, ao envia- 
b» ya lai níngnna. y qoe rehasando la cirili- 
Mion dei estraogeiot kabia tocUo á caer on ia 



barbarie; poeblo Teatido como sus antepasados, 
depieldejabuli; rudo y aua feroz. Stn doda 
fué este mismo pneblo el que acusó Pollbio de 
eaemigo de la música, y el que Filostrato nos 
representa como poco superior á sus rcbajios. 
Acaso fué tambien este pueblo, donde la cor« 
rupcion tardó masenpene(rar,donde reinaba la 
hospilaiidad, donde las doQcellas y los manoe- 
bos 36 reuDÍau en las fle&tas con toda la libier- 
tad de la inoceaoia, y doode ios señores y es- 
clavos continuabau sentándose á la misroa 
mesa. 

Al pie de estas montañas, en los frescos va- 
Iles del Ladon. del Erimanto y del Alfeo, y en 
el deiiciosd de lCegalópoIis habitaba un pueblo 
paslor y agricola á nn tiempo. y añciooado á la 
música. rasa de costumbres duiees, que oonser- 
Taba algo del carácter peláagico qne no se en* 
contraba ya en las cindades. A estc pueblo de- 
hemos indadablemente referir las tiemas im¿- 
genes de ia Tida pastoril que los poetas anti* 
guos lomaron de ia Arcadia. 

Sea deesto lo que quiera, iocierto es que 
aun en las oiudades fué poco fecuuda en Area* 
dia ia ciTilisacion heléoica, y que esceptuando 
soiamente la música, no creemos que se dis« 
tinguiera idngoM ciudad areadia en las cien* 
^ias, ea las artes» ai en ia filosofia. 

Flutareo: Yida$ áa Ártdé f ée Piiop$wim, 

PausanMft: Ubro VIIL 

6. A. fireitenbaucb: uiüoria Íe la Árcadi^^ 1701. 

Sante-Croix: De lo$ untigvM gobtfmoi fetteraü-' 
wiy de la legitlaeion de Creta, 1791, en i.^ 

0. MuUer: Bitioria de lat raun y de lot pmebhi 
griegot, 3.*edic.,j toI. enS.* 

ARGAlSlíO. (Gramó^s.) 'Apr^^cK, antt- 
guo; 6p)^o(l«póc, antigua manera ae habíar; de 
^PX^ ]»rmet|)to, origen, Ei arcaísmo es el aso 
de Toctíi ó frases aBticiiadas por afeetacion, 
por capricho 6 por cáieulo. Salustio entre los 
escritores laiinos, la Fontaine y Giiateaubriand 
entre ios franceses y ei ooude de Toreso entre 
ios españoles, ímib usado mueho y de una ma* 
nera félia del arcaismo. 

Kl areatsmoes locontrario del neologismo, 
Y las mas de laa Teceu llega á ser, como este 
QQ defecto, caando se emplea sin gusto y con 
afeetacion. fiay, sin embari^o, menos ¡ncooTe- 
ciente en apelar al prioMro que al segundo» 
pues en efecto con el neologismo es difieil no 
incurrir en barbarismo, al paso quecon el ar- 
caismo se paede obtener un estilo que no estó 
desproTisto de gracia y naturalidad. 

ARGANO 6 ARGANUM. Llámaseasi toda ope- 
taeion místeriosa de la alquimia, todo remedio 
«ecreto, cuya composicion se oculta, atriba- 
Téndole.gran eflcacia. Por lo demas, este tér- 
siino se aplica mas especialmente á la ciencia 
fntigua, pueshoy los sabios y los médlcos son 
demasiaée fiiósotos para que pretendan tener 
ecultes trabajw ó descubrimíenlos que podit^ 
laa ser óHles á la hamanidad. Asi, pues» sol» 
ál efaarlatanlspo^ á iaignoraasia jih codiei« 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARCANO-AaCEDIANO 



408 



debemos atríbair el empleode los remedlos se* 
cretos, cuya pcrsecacion es del dominio de la 
polícía médica, y de las atribuciones de las 
autorídades. 

ARGANSOX. Brea seca 6 resina, sustancia 
resinosa, sólida, parduzca, frágil, que es un 
residuo de ia tromeotina comun, y que sirve 
príncipalroeQte para frotar los arcos de los ins- 
trumentos de cuerdas. 

ARGEDIÁNO. {Derechü eclesiástico,) Díóse 
autiguamente cste nombre al diácono raas an- 
ciano, ó al que elegia el obispo para presi- 
diríos, y hoy dia á un eclesiástico provisto en 
unadigQidadque leda una especiedejurisdic- 
cion. De csta palabra se formó IsTde arce* 
dianato, para desígnar el oflcio y su dignidad 
y la parte del territorio que esti sujeta á la vi- 
sita dei arcediano, cuya estension ha designa- 
do el oblspo. £1 origen deesta dignidadsere- 
monta el tiempo delos apóstoles, qacoligieron 
entre los prímeros crístianos los que eran roas 
cülosos y vigilantes para conflaríescl cuidado 
de los pobres y encargarles la distribucion de 
las oblaciones de los fleles. El primero que se 
honró con este tilulo fué San Estéban, á quien 
llama San Lucas el prímero de los diáconos. 
Sus funciones se reducian entonces á la distri- 
bucion de las limosnas; peroel manejo del 
dinero y dc las riquezas de la iglesia hizo que 
se reputasen muy pronto superiores los *arce- 
dianos á los presbiteros, que limitados pura- 
mente á las funciones espirituales, como la 
oraciou, la instruccion y administracion de 
sacramentos, tuvieron menos crédito y autori- 
dad: esplicaremos esto con mas dctencíon. 

Los diáconos fueron establecidos priroera- 
mente para aliviar á los obispos y presbiteros 
de las funcioues esteríores del gobierno de la 
iglesia: el titnlo de arcediano se dió al que el 
obispo consideraba por mas hábil y vigilante; 
despues, al tiempo de conferírle este titulo, le 
encnrgaban una parte de su jurisdiccion. Asi es 
que los arcedianos eran entonces los vicaríos 
generales dcl obispo, y ejercian en su nombre 
la jurísdiccion episcopal en las iglesias de su 
territorío; los consideraban como sus ojos y 
sus manos; en la iglesia cuidaban de conser- 
var el órden y decencia en el servicio divino; 
eran los maestros y superiores de los clérigos; 
señalábauies sns puestos y funcíones; si noha- 
bia ecónomo, rccibian las oblaciones? y rentas 
de la igle^ia, y cuidaban de la subsistencia de 
los clérigos y de los pobres; eran los censores 
do las coslumbres, y vigilaban para corregir- 
' las: advortian á los obispos todos los desórde- 
nes, y ejercian casi las funcioues de los pro- 
molores actuales para repararlos. 

La estension de su poder y de las funcio- 
nes que ejercian los colocaba en la gerarquia 
eclesiAstica inmediatamente despues del obis- 
po.En el Biglo YI les concedieron Jarísdic- 
cion sobre los presbiteros, y en el XI eran ya 
cemo unos jueces ordinaríos que tenian de ofl- 
cio una Jurísdiccion propia y potestad parade 



legaria: ejerctan i nombre suyo el mismo de* 
recho dé que gozaban como delegados dek 
obispo. Mucbos Uivieron tambien pretensiones 
de juzgar en primera instancia todos los nego- 
cios eclesiisticoá de su arcodianato, y de poder 
uombrar unjnez quedecidiese^loperteneoiente 
i la Jurisdiccion contencíosa. Pero iprínclpios 
del siglo XiII trataron los obisi>08 de reducir i 
sus justos limites estas pretensiones de los ar- 
cedianos, qne se habidn apoderado de casí to- 
da su jurisdiccion; quilironles la jurisdicciou, 
voluntaría, estableciendo los vioarios genera- 
les, y la contenciosa, nombrando provisoreá, y 
redujeron ia que les quedaba multiplicando íos 
arcediauatos. Loscinones dc muchos condlioft 
sostuvieron i los obispos en su derecho; y 
siempre que recurrieron i los tribonales se- 
culares quejindose de las usurpacionea de los 
arcedianos, los paríamentos las declararon 
abnsivas, y redujeron la jurisdiccion de los ar- 
cedianos ó sns limites. Ya no ies ha quedado 
mas que el derechode visitar laa iglesias de su 
arcedianato formar las sumarías del estado en 
que se hallan las parroqnias, oirlas quejasque 
dan los feligreses contra los curas pirrocos, 
examinar las cuentas de las rentas de fibricas, 
y establecer ei arreglo en' la recaudadoa y 
empleo de sus productos. 

Los arcedianos que estin en posesiOD de 
hacer reglamentos en el tiempo de su visita, 
pueden establecer lo quc les parezca conforme 
i las sinodales y costumbres de la diócesis, 
relativaroente i los vasos sagrados, los bancos 
de las iglesias, ei servicio divino y otras ma- 
terias de semejante naturaleza; pueden tam- 
bien segun la jurispmdencia de los decretos. 
decidir en las cuestiones que mereoen redu- 
oirse i proceso; pcro no les es permítido pro- 
nunciar snjuicioenias qne pertenecen*i un 
tríbunal contencioso, ni sobreios negocioa 
importautes que son de la Jurísdiccion volun* 
taria, como laAdispensas de proclamas y licen- 
cíasde asistiral matrimonio en el tiempo reco- 
nocido inbibil por la iglesta. Aunque en ge- 
neral perténece i los juecesseculares ladisci- 
plina de las escuelas, puede el arcediano asi 
como el obispo, preguntar en el circnlo de 
su visUa i los maestros y maestras de las es- 
cuelas de las aldeas sobre su porte, y aundes- 
tUuírlos cuando no esté .«atisfecho de su doctrí- 
na y de sus costumbre?. Por lo comun no tie-. 
nen los arcedianos derecho de visitar los mo- 
nasterios y colegiatas de su arcedianato; pero 
si estnviesen en posesion de visitarlos y anre- 
glarlos, deberían conformarse con la prictica. 

Es permitido i los arcedianos visitar en per- 
sona, siendo i su costa, las parroquiasen don- 
de son curas losreligiosos, aquellas en donde 
lós cabildos pretenden tener un derecho de vi- 
sita, y aun i las que períenecen i ias enco- 
miendas de la órden de HalU. Por loque hace 

I¿ lasiglesias parroquialcs, establecidas en los 
monasterios que sonexentosde lajurísdiccioa 
de Í08ordioarios,soloei obispo puede visitar* 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARCfiDIANO-ARCflENA 



4Í0 



Its en persona. Ifl areedUno solo debe Tisitar 

uoa Tez tl año las igte&ias parroquiales, á me- 

008 qae ooarra algoD motiYo poderpso que le 

obligiie ¿ Tisitar segunda Tez' dentro del mis- 

oo. Debe Tisitar todas 1ü§ capiUas domésticas, 

7 hacer que le deo cuenta ias cofradias quc 

soele haber en las capiilas de los palacios de 

los señorcs. Las apelaciooes de lo diFpucsto 

eo la Tisita por los arcedianos se debeo presen- 

(ar al obispo y no al Ticario general; porque 

k» arcedianos son considerados como Ticarios 

geomlea del obiapo, y poseea por ütuloei ar- 

eedianato, que les da una especie de Jurisdic- 

eion. Toca tambien al arcediano el derecbo de 

presentar al obispo los que deben ser ordena- 

dos, asistir al exámen de los que deben recibir 

las órdeneSy y poner 6 mandar poner en pose- 

sion de los beneflcios corddos ¿ los que son 

iegiümimente proTistos eo cllos. Ei que ejer- 

cia actes las funciones de arcediano no podia 

ordenarse de pretibitero sin perder sn digni- 

dad; despues que los arcediauos se bicieron 

ordioaríos y no ejercieron jurisdiccion sobre 

iosp¿rrocos, como Ticarlos del obispo, se ies 

precisó ¿ qoe ascendiesen al presbiterado, ¿ 

fln de qoe los p¿rrocos no estUTiesen sujetos 

¿ ona persona inferior á ellos por la ordena- 

cion: los arcedianos «ieben tambien ser licen* 

dados en teologia y derecbo canónico, aon 

cuando no tengan que ejercer funcioues de ju- 

rísdiccion y de Tisita, 'porqoe son dignidades 

de las iglesias catedrales. Aunaue cn lo anti- 

goo no hubo mas que un arcediano eu cada 

igieaia catedral, la estensioñ de las diócesis 

hizoque se diTidiesen en muchos arcediana- 

tos, y en algunas dióccsis el arcediano de la 

sUIa episcopai toma el titulo de arcediano ma^ 

yor. Coando ei arcediano Ta de Tisita le deben 

recibir con muestras de distincion. üna de las 

principales es qoe salgan á recibirie el cura ¿ la 

poerta de la iglesia, y qné ¿ presencia de este 

se ponga aquet la estola. 

Be aqui todo io que cn la partc de discipli- 
oa se reíiere á la persona y ¿ la dignidad del 
aroediano, segun io espone el abate Bergier 
en so escelente Diccionarío dc teologla, cuya 
Tcrsion españoia tenemos ¿ la Tista, y que re- 
polamos como un Toto irrecusable en este gé- 
nero de asuntos, Bi blen sus doctrínas est¿n 
ealcadas sobrc ia pr¿cticade]a iglesia francesa, 
coyo defecto do se Iia corregido en el arreglo 
y tradnccion española recienlemente hécba de 
^ interesante ol>ra. 

áRCÜ£NA. (baños db) Siluados ¿ modio 
eoarto de legua de la Tilla de Archena, ¿ la 
orílla derecha dei Segura, proTincia de Mur- 
cia. El estableeimiento tiene unas 440 habita- 
dones para los ]>añistas. Ki ediflcio dqnde es- 
t¿n encerrados ios baüos tiene ia figura de un 
reetánguio, caya snperflcie, de unos 42,000 
píes, comprende ei manantiai ó uacimiento. 
Hay 40 baños ó pilas para hombres y 48 para 
nogeres, ademas de un grau baño general pa- 
racadaséxo^ sudaderos, piezas de descanso 



para despnes de tomado el baño, etc. Hay tam- 
bien un i)año especial para la tropa, y otro pa- 
ra los pobres. 

Nacen las agoas minerales h¿cia la base de 
ia montañaconocidacon el nombre de Salío del 
Ciervo. El caudal de ellas es constante y con- 
siderable, áument¿ndose, no obstante, en tiem- 
po de llnvias y disminoyendo con la sequía. 
Las piezas donde brotan, y que llaman el Na^ 
oimiento, distau pocos pasos del silio donde 
est¿n los l)año8, poff cuya. causa príncipal« 
mente, aun cuandocorren en canales abiertos 
para regislro de corto en corto trecho, sc des- 
componen tan poco, qoe ni auu de su tempe- 
ratura pierdcn sensiblemente al Ilegar ¿ las úl- 
timas pilas. Dicha temperatura es de 42^ Reau- 
mur en todas las boras del dia, y en las diver- 
sas eslaciones del año. Las agoas son perfec- 
tamente di¿fanas en ei momenlo que se toman 
del manantial, pero pierden su Irasparencia á 
medida que emiten el calóríco. Desde que se 
produce estc áltimo fenómeno ofrecen un tíso 
aaulado, que fc disipa cuando bajan ¿ la tem- 
peratura atmosférica, volviendo ¿ rccobrar en- 
tonces 80 diafáneidad. Semcjante propiedad 
engaña ¿ muchos bañistas acerca de la limpie'» 
sa de las aguas; 'pues Juzgan que sirTieron pa- 
ra otros las turbias y no las cristalinas. Tieuen 
olor fuerte ¿ bueTos podridos, y gosto salobre 
distinlo, siendo este último mas intenso coan^ 
do están frías, y poco perceptible en el mismo 
caso, el prímero. No se apaga la luz de una 
Tela dentro de las piezas donde nacen las 
aguas; pero arde con escasa llama: igual fe- 
nómeno ocurre en las de baños, especialmcnte 
cuando se usan todas las pilas. Tratadas las 
uguas con la tintura de flor de Tioietas, toman 
un Tiso Tcrdoso; con la de lornasol se ponen 
de un color rojo aTinado. La calse precipitaen 
disolucion, mezcl¿ndola con el agua mincral. 
Las disoluciones de bidroclorato de barita, ni- 
trato de plata, ¿cico ox¿lico y sub-acetato de 
plomo, da un precipitado abundante en ci 
momentoqoe se mezcian con el agoa: tambien 
le da la disolucion de sulfato de cobre, si se 
aüade ¿cido bidroclóríco antes de ia mezcla. 
El amoniaco líquido pone lecbosa el agua mi- 
neral. Los Jaliones son poco solubles en et 
agua, mientras conserva una temperatura sn- 
perior ¿ la de la atmósfera; y del todo iñsolu- 
bles, cuaodo pierden las aguas su esceso 
de calórico.— Examinadas qoimicamente estas 
agoas, presentan ensu composiclon mudio gas 
¿cidu iiidrosulfúrico, ¿cido carbónico, bidro* 
cloratos de sosa y de magnesia, carbonato.^ de 
cal y dc sosa, etc. Son, por consigulente, sul* 
fiirosas termales. 

Administranse en baño y en bebida, ca- 
lientes y cnfriadas» en estufa, en chorro, cn 
embrocaciones, etc. Tienen fama de muy enér- . 
gicas, y asi es raro el bañista que las toma 
mas de nncTo dias. Su eflcacia es reoonocida 
contra la sarna, la tiña, el berpes y demas tí* 
cios cul¿Qeos; promueTen bleobechofas retK)« 



Digitized by 



Googk 



m 



AtlCfiBNA— AfiCHIPIELAGÓ 



Ui 



locioDes en Tarias úlceraa, herídas, ederoaa, 
debilidadesconatitucionales, etc. Administradas 
fnas, son un purgante suave: en el roismo es- 
tadOp y mejor calieotes, son carminativas ó 
ayudan i espeler los llatos, produciendo á ve- 
oes particulares efectos contra la cardialgia y 
otras afecciones gástrícas rebeldes. 

Las mejoresépocas de usar estas aguas son 
la prim a^era y el otoño; debiendo preferirse 
eu estas tcmporadas los periodos mas serenos 
y templadoE. El fuerte de la concurrencia (qoe 
esdemasde 4,000 personas detodas clases por 
quinqueoio) empiesaá flnesdeabril, TerUloán<^ 
dose el Heno de ambas temporadas en el mes de 
mayo y en la úUima quinccna de setiembro. 
Los baños de Archena se hallan en un es- 
tado tan triste y abandonado como casi todos 
los establecimientos de esta dase en España. 
El concurrente nohallamas que el manaotial, 
pero niBgunade las comodidades y distraccio- 
nes qoe tanto cooperan al efecto de las aguas. 
El celoso médlco director de los baños ha he- 
cho repetidas gestiones para remediar tan 
inescusable abandono; y en 4844 casi pudo 
creer que iban á Terse coronadas por el mas 
feliz éxito. Sin erobargo, nada se haJiecho, 
quedándonos solo la esperanza de que tal Tez 
pase al dominio de un particular el estableci- 
miento (que es de uou encomienda vacante de 
San Juan, y se halla adninistrado por la Amor- 
tisacion), y entonces el interés particular h'ará 
lo que en vaoo se ha reclamado de la admi- 
nistracion pública en su proTccho propio, no 
menosque en beneflciode la provincia y oon- 
* suelo de la humanidad doliente. 

Memoria tobre lat agua% mineralet de Arehena^ 
per don Mariano José Goniilei Cre»po. MaáTld, 1S4i. 

Memoria sobro las mísmai ag oas, por doBtNicelás 
Sanchez de las Blatas, médico-director del cslable- 
cimiento. Madrid, 18i6. 

ARCHIDUQUE. (Bistoria.) Es un tltolo que 
denoUi una calidad, preeminencia y aotoridad, 
qnc elcTa al que lo ha adqoirído sobre todos 
los duques. En España se ba usado tambien 
este titulo durante ia dominacion de la casa de 
Austria y en Fraocia se remonta al reinado de 
Dagoberto, en ei que ya se eonoció un archí- 
dnque y despues los de Lorena y Brabante. Mas 
tarde ha llegado á Tincularse en la casa de Aus- ' 
tria, siendo uno de los titulos qac adoroan á todo 
prlncipe ó prínoesa de esta familia. En su ori* 
gen, perteaecia al gefe de la casa, quien 
loposeia solo^ ant«;B de Iialiarse en poeesion 
de las coronas de Hungría y Bokemia, y aiites 
de sentarse en cl trono iroperíal de los Cé6«- ' 
res. Desde4 4 56, ios duques de Austria, residen- 1 
tes á la sazoo en el castillo de Kahlen]»erg, ! 
adoptaron ei tltulo de archidoques, pero sin 
qne pasara i ser heredMarío ea sos casas hasta 
la promulguoion de la bnlt de Oro, bo siendo 
reconooido por \o% eleetorcs del Santo Imperio 
huta 4453, eu vu'tod 'de eapreto mandalo 
del emperador Federico III. 

ARCHIPltUGO. (ffirtona nmrtA.) El que 



manda enelmar; de arque m2tnáo,j pelagag, 
mar. Nombre dado á la reuuion de muchas is* 
las que puede considerarse como las subni- 
dades de un conlineote futuro, ó como un con- 
tineute sumergido, que solo. presenta en la so* 
perOcie de las aguas la cima de sus montañas, 
Asi, en la época en qoe las grandescordilleras 
Iltmadas prímiiiTas han surgido del seno dei 
Océano, formaron archipiélagos; y el Gjemple 
^e las catástrofes que han trastornado nuestro 
planeta ofrece al esplrito del geólogo la posi- 
bilidad de uoa « reTolucion que presente ua 
contineDte donde dhora solo Tcmos un archi'» 
piélago, ó quc conTierta en islas esoarpadaa 
las cumbres de los Alpes y de los Piríneoa. 

Sin embargo, uu heoho que debemos con- 
siderar es, que casi todos los archipiélagos qoe 
losviageros han observado ofrecen pruebas 
iuequiTocas de su formacion ignca: tales son 
el archiplélago de las Filipinas, el de las 
Sandwich, todos los del mar dol Sur, las islas 
de la Grecia, las AntUlas, las Asores y las Caua- 
rías. Tanto al Norte comoal Mediodla, todas las 
islas presentan indioios incontestables de los 
fuegOB subtcrráncos. Pero estáreconocide que 
Ics volcanes solo existen á la inmediacion dei 
mar; tambien está aTeriguado que son sub- 
marínos y que part abrir nuevos respiraderos 
pueden Jevantar el fondo de los mares y formar 
cráteres en niedio del Océano. Siguese de 
aqiü que tales archlpiélagosTolcánicos han de* 
bido de surgir del seno de ias hondas y apa^ 
garse enuno época ya remota, cuaodo ias 
aguas al retirarse han. d^ado dichos Tolcanea 
eo medio de ooniioentes mas ó menos tssIos y 
lejos del Océano. Pero por otra parte la iuspec- 
cion de un wapa-roondi y las observucionei 
geológicas parecep probar hasta la eTidencia 
que una irrupcion de los marea llegó á engo* 
Ilir y seocionar ios continentes; asi es qoe la 
loglaterra lia sido 'separada de la Fraocia, el 
Afríca de la Eurcpa, etc. Preciso es por tanto 
admitir qu^ la mayor paríedelos archipiélagoa 
qoe conocemos, salidos en un principio det 
foodo de las aguas, han foitnado en seguida, 
al retirarse cl Océano, varias cordiUeras de 
montañas en medio do los continentes, y que 
despues de cierto trascurso dc tiempo, Tarias 
catástrofes han sido causa de que se hayaa 
suraido dichos continentes, cuyos picos toIcA- 
nicos forman en el dia archipiélagos. Asi es 
que los volcaoos de la AuTernia han ardido en 
medio de las aguas de donde lian brotado, for- 
mando islas; y bien se deja entender que una 
irrupcion marílima que nueTamentc cubrieta 
el suelo de la Francia dejaria en descubierto 
lascimasToleánicasdela AuTemiay presentoria 
¿ íos futuros naTCgautes Tarias islas de un ori- 
gen ignee análogo al de algunos archipiélagos. 
A mayor abundamiento las invasiones f 
retiradas delOeéanonada Uenen deinadmisible, 
puesto que nna muUitnd de hechos geoliigicoa 
acreditan ia permanenciaperíódica de los ma- 
res cn dilérentcs regioaes, y qoe no conoce* 



Digitized by 



Googk 



m 



AItClinBLA6Ó 



ÁH 



w» las causas <|iie pneAen potier en «coIod hs 
foerxasde la naturaíeza. 

A1U9IP1KLAG0. {Geogra/la.) Parle M mar, 
Mediterráneo contprendida entre la Turqoia dei' 
Asia al Este, laTurqirta de Europa al Oeste, v' 
)a isla ée Gandia al Sar. Se eotnonica al Norte, 
por el estreeho de los DardaBoios, con ol mar 
deMirraara. Su longitud de Norte ¿ Surea de 
4 50 legnas y 8U latitnd de Bste 4 Oeste de 4 00. 
Este gran braso de mar perteneoe tanto ¿ Eu* 
TOpa como al Asia, y sn esteoslon, form el li- 
mite de estas dos partes del mondo. Bn las cos» 
las del Arcbipiélago se eneoentran muchos 
golfos, babias. y pnertos segoros y cómodaf c 
circunstaneias qoe fayoreoen mucho ¿ tos oms 
rinoSp porque esta partedemaresdemuy dift- 
cil naYegaelon ¿ cansa de las mochas islas, 
islotes, roeas y escollos que se encoentran con 
bastanle frecoencia. Es muy peligroao aventÉ- 
rarseenélen el invierno sinpiloto, porque«ien- 
do su aficbora de poea consideracion, es indis- 
pensable coando se lcvantamia tempestad, cosa 
qoe soeede con bastaale frecoencia, lomar 
precfpitadamente on poerto» ó poners^ al abri-* 
go de nn golp^ de tiento en ona ensenada, 
Setrés de algona isla. En este caso, es preci8í> 
qae una larga esperiencia tenga conocMos los 
pasaa ^ue poedeu arrlesgarse, los peligros que 
deben eritarse, y eonocer por ia sonda tedos 
los sorgideros eu <|o&scpaede ecbar el an- 
eia Bin esponerse ¿ ser arr<4ado y estrellado 
aontra las rocas de«na costa. 

El ArcbipléUgo esel Ác(pQCtoyicsX«Y^ de los 
griegos, el JEgatxtm mare Je los romanos, y 
¿gnnos antiguos lo liau liamado EXXTivtxóv- 
•KÚbcYo^. Iste mar Egeo, que bafiaba en Asia, 
las fflárgeues de Jonia ó de Tróade, de Misia, 
de )a Lldia, de Garia y de Licia; en Eoropa las 
deTracía, Macedonia, Tesalia, Beotia, la Isla 
de Bobea, el Atica y el Pcloponeso, fuéel prin- 
cipal teatro de la navegacion de los griegos y 
de sos cspedidones navales mas memorables. 
Cerca de Artemisio, en Eubea; en Salamina vn 
el golfo Saronico; cercadel monte Mycale, so- 
bre la costa de Jonia; en todos e^tos puntos 
vencieron ¿ los persas. Sl paso de las Termo- 
pUas estaba cerrado por los costados dei mon- 
te OEla y las márgenes del golfo Maliaco. 

Las Islasdel roar Egeo pertenecian, unas á 
Coropa otras ¿ Asia. Entre ias primeras sobre- 
salian Esciros, eélebre, en la bistoria beróica 
de la Grecfa , por haberia Tisit¿do Aquiles y 
permanecido en ella en su juvenlud. Mas tarde 
fué dominada por ios dotopes, crueles piratas 
lanndM 4e ella por Gonon, general ateuiense. 

Eobea, separada de la costa de la Beocía 
por el Eoripe, estrecbo de oincuenta pasos de 
«ocho, donde se bace sentir el ílujo y reflujo 
del Dar, tenia por capital ¿ Ghalces, ona de las 
llafesde la Grecia, y en la qoemurió Arístóte- 
les. La isla y ia ciiidad se Maman hoy el Negro- 
ponto. 

Ai Modiodla ée la Eabea se hallan nume 
rau lalas , aproximadas entre si , formando 
U4 UUnJOTVCA mut.Aii, 



una especie de borrera ¿ la cntrada meridio* 
nal del Arcbipiélago y llamedas en otra época 
Giclades porque estaban dispuefctns en furma 
clrcular ai rededor de Deles. Las príncipales 
erau Audros, eélcbre por el templo y Tucnte de 
Baeo; Mos, mirada con reverencia porlos 
^riegos qno creían haber naoido en eüa Apolo 
y Diana, el templo de Apelo era uno de ios mas 
SMtuosos y frecoentados de ia Grecia, el te- 
soro contenia rlquesas inmensas , ¿ nadie se 
esterraba ca aquella isla sagrada, los cuerpos 
de los difuntos eran trasladados ¿ Reoca, pe- 
<|ueñá isla inmediata; Paros, eélebre por sus 
pceciosos mirmoles; Naxos, que producia.viooa 
esquisitos; Tberas, que uació dei seiio de los 
mares ¿ imputso de nna empcion voic¿Qica y 
cnyo terreoo humea aun. 

€yteraestaba entre ei mar Egeo y cl Jóni^ 
oo; Grata confloaba al Mediodia con el mar Egeo 
y daba su nombre ¿ las aguas que-se estendiau 
entre sns costas y las ¿¿rgenes de las Gi- 
clades. 

Las islas qoe pisrtenecían al Asla eran Sa- 
motraela, oélebre por los mistcrios instituidos 
en boDonde los dioses Cabires: su templo ofre- 
cla ¿ laidesgracia un ueIIo inviolablemcnte sa-t 
grado. Lemnos, frecaentemente espuesta ¿ los 
terremoM, to quc did litgar á la creencia tra- 
dicional de qoe Vulcano babilaba en ella y ha- 
bia establecido 8U8 fraguas, tenia un laberinto 
cétebre; se atribuian 'virtndes asombrosos ¿ 
una especie de tierra arcillosa que se encontra- 
hñ en ella. Tenedos, floreciente en tlempo de 
Priamo: sus vioos son aun muy celebrados. 
Lesbos hizo en otro tiempo gran papel en la 
Grecia: su capilal MityleQefoé patria de Safo; 
Eresa, etra de sus ciudades, foé célebre por el 
nacimientodeTeofrasto. LasArguinusas, en cu- 
ya proximldad se dió, el año 404 antes dc Je- 
sucristo» uncombate navai entre losalenien- 
ses y lacedemonios , se liaUan al Oriente de 
Lesbos. Ghio foé m todo tiempo célcbre por sos 
vlnos; Gliío, sn capital, fué uoa de las ciudades 
qoe se gloriaban de baber sido cuna de Ho- 
mero. Samosfué pormucho tiempo un raotivo 
dedisidencia entre los griegos y persas; foé co- 
na de Pit¿gora8, y Juno tenia en ella nn lemplo 
soberbio. A corta di&tancia se balla Icaria, pe- 
queña isla que debia su nombre á la funesta 
aventura del hijo de Dédalo. Las playas limi- 
trofes se desigoaban con la denominacion de 
raar lcario. 

Al Medíodia se cfitendian las Sporadas, cu- 
yas islas conflnan por Poniente con las Gida- 
des y por Orienle con la costadel Asia: so pro-^ 
pia denominacion indica qne muy lejos de estor 
cerca unas deotrasse hallan dispersas. En e^- 
te grupo es notable Pathmos, pequeña isla lle- 
na de grutas, en la qoe se cnseña aun U que 
se cree faabitó San Juao Evangelista cuando 
escribióei Apocalipsis. Cos, en otro tiempo 
Merope, se gioriaba haber sido cuna dc Hipó« 
crate«. Rodas, on tiempos anliguos Ophuisa, 
fúé oua rep6blica poderosa, quo conservd po? 
T. iii* H 



Digitized by 



Googk 



415 



Aft<2HlPlELAG0 



ua 



hrgo tiempo su independcncla, faé célebre por 
ta sabiduria de sus leyes. Carpatos dió su Dom- 
bre al mar quc ia rodea. 

La liistoria nos preáenla lus islas del Ar 
cbípiélago Independientes en ios licmpos pri - 
mitivos y pobladas de heleuos; con el trascurso 
de los sígloa unas pertenecicron á los persas, 
otras á los griegos; estas con et goce de su li 
bertad, suministrando á la confodcracion he- 
Jénica cicrto número de embarcaciones. Siendo 
Atenas la república mas podcrosa en ios ma- 
res, teoia cou ellas las relacioncs mas direc 
tas. Háciaei año 461 antes de Jbiucristo, Ate- 
nas sustituyó ct subsidio dc.aqtiellas cmbarca- 
ciones con una contribucion en metúlico. M ts 
tarde la exigió eomo un tributo, y urrebató á 
Dclos cl arca destinuda á los armamentos ma- 
rilimos. Los isleños sesublevaron el año 415, 
pero al íln los redujo Pericles. Posteriormeute 
tuvieron lugar insurrecciones parciales, y al- 
gunas se emanciparon Je la suprcmaciA de 
Atcnas, produciendo con esta conducta un es- 
tado do turbaciones ca^i contínuas. En el año 
392, Conon los obligó vlvamente á someterie 
á la proteccion de Atenus. Firmada la paz el 
año 387; entre los persas y lacedemonios , no 
dejó ¿ los ateuienses mas que Lemnos, Esciros 
é Irabros. La pérdida de sus poscsiones en el 
mar Egeo, produjo la destruccion de la marina 
griega. 

Las islas del mar Egeo participaron de la 
fluerte de la Grecia» y llegaron ¿ sometersc á 
los romanos. Con ladccadcncia del imperiodel 
Oriente cambiaron muchas veccs dc duefios. 
Cuando los cruzados se apodararon de Cons- 
tantinopla en 4204, muchos scñores griegos, 
iiprovcchándose dc lacoofusion en que se en- 
contraba el imperio, so erigieron en sobcranos 
sobre el continente, y alguuas de las islas ca- 
yeron en poder de los venecíanos. Na.xia llegó 
¿ ser la capitai de un ducado dd Archipiélago 
qoe subsístió hasla 4 556 ; todas pertenecieron 
enlonces ¿ los turcos, y forman con el sand- 
jalc de Galipoli en el contínente , un gobierno 
particubr, bajo las órdenes del capitan bajá. 
Metelim, Scio y Malcronisi, tiene otros duenos. 

El nombre de Archipiélago no era conocido 
de los antiguos ; algunos escritores han pre- 
tendido cquivocadamenle que proveniu de 
que los gricgos concrctando generalmentc su 
Davegacion ¿ estc mar, le uplicaron la denomi- 
flacioti de Apy(ouiziXoi^oQ para indicarsu pree 
miueficia, lo cual es uu error: archipiélago es 
una corrupcion de ApcY<xtouic¿XaYo<- La mayor 
parte de los islas que comprendc, conservaron 
sus anliguas denominaciones , desflguradas 
casi de la misma manera: desnaturalizado al - 
guna vez el nombrc de la capital, se ha dado á 
la isla; el número menor loha cambiado ente* 
i*amente. Tambien se lia escrito archipelaQÍo 
6 arehiptélago, Finalmeute, se lia pretendido 
que su nombre sc derivaba de agiu pelagé, 
(marSanto). Los turcos liaman al Archipiólago 
Ak'degniz (mar Blanco), por oposicioa ¿ Ca- \ 



radegnizimir Negro. Los rOmanosdistingDiin 
en el mar Cgeo la parte septentríonal , mare 
Macedonium,úeh meridional, mareGrcecum, 

oriccieiido los numerosos puefios de este 
mar, un refugio seguro á las embarcaciones 
r»equcñas, en lauutigüodad lo mismo que eu ías 
épocas modernas, se ha visto frecuentemeulein- 
ftíslado de piratas. dand ) lugar ¿ quese le lla- 
me et bosque de ladronee, 

Las po eocias marilimas de la Europa, con- 
scrvan generalmente una estacion de buques 
de guerra en el Archipiélago, para proteger 
la navegacion de sus súbditos. El capitan-baj¿ 
hace cii él lodos los años un viage de circun- 
valacion, para' exigír et |ributo y limpiar csle 
mar dc corsarios. La renta qtie estas islas pro- 
duccu se hulia afecta ¿ ia coiiservaciou de la 
marinaotomana;desdeque§e disminuyerou por 
las ví'jacioncsconüuuas dc uua udministracion 
tirénica, cl produclo dc sus contriliuciones no 
basta ya para el objeto ¿ que eslaban dcstinadas. 

La poblacion del Archipiélago se compone 
priocipalmeute de griegos. Algunas de sus 
islas , y 'sobre todo las mas |)equeñas, no 
cuentan un solo turco entro ^ps habilantes; y 
están goberoadas por funcionarios salidos de 
su seoo. 

Todas estas islas son montuosas ; *en las 
mayores hay estensos valles y llanuras muy 
regadas y fértiles, consiituycndo sus princi- 
pales producciones el trigo, el vino, el aceite, 
los higos, el algodon, la seda, la miel y la ce« 
ra. La belieza de sus jardines es iiicompara* 
ble. La tempcratura permitiria ei ciiltivo de los 
vegetales de la zona tórrida , que «umenta- 
ria su riqueza. El leolisco, del que se estrae 
resina muy buscada por su agradable sabor, 
crece en todas las islas, y priocipalmente en 
Scio; Onalmente, sc sacan de estas islas muy 
preciosos mármoles. Los bosques, quo en otro 
tiumpo poblaban las cumbrss de los montes, 
fueron devastados hace muchoticmpo, que- 
dando aquelias enleramenie desnudas : en las 
islas mas pequeñas los babitantes cultivan con 
trabajo las luderas de las monlañas; gracias at 
clima sus afanes no son infructuosos. La ma- 
yor parte de las aldeas y ciudades, se hallan 
hacinadas, por dccirlo asi, en las alturas, y 
ediQcadus en forma de anfíteatro como en la 
autigUedad, habitaciouos intercaladas con edi- 
Ocios sunlucsos; la lierra está cubierla de rui- 
nas; las casas son geueralmente de mezquioa 
apariencia. 

Todos los viagoros cstán acordcs en ensal- 
zar la bellcia de las mugeres del Archipiéla- 
go, qtie muchas veces de^Oguran con sus es- 
travaganles y caprichosos tragcs las veotajas 
que les concedió la naturaleza. 

El gobierno de los turcos ha sido quizás» 
mas fatal ¿ las islas del Archipiélago qiié ¿ 
los demas paises que oprimc, aunque haya 
parecido dejarles una sombra de indepen- 
dencia. Principalmctitc en las islas mas peque- 
úas, 'a suerte de ios habitantes abandonados ¿ 



Digitized by 



Googk 



Ilí 



AECHUmAGO— ARCHiyO 



448 



li mlf 0108, era deplorable: •olamente se pro« 
caraba atoriDeiitarlos y saquearlos: asi ea qoe 
ía Tista de un barco les causaba alacmas 
cnieles y se refugiaban en sus rocas. Desgra- 
ciadamenle teoiau que lemer olros eoemigos: 
los corsarios que recornan aquellos mares 
Do les eran roenos funeBtos que los lurcos. 
iM menos desgraciados eran ios habilantes 
de las coslas de dificil abordage por ru as- 
perexa. 

Es Terdaderamcnle notable que en tal es- 
tádo de cosas la induslria no baya heebo pro- 
gresos; en algunas islas, sin embargo, se fa- 
brícaban lejidos de algodon, cuya eslremada 
flnora rccordaba las beilezas tan encoroiadas 
de ios aotigaos. No secuidaban de esplotar los 
melales qoo encierran en su seno las laderas ¡ 
de las monUñas, y las porcelanas abundantes 
en lo3 lerrenos volcánicos, y olros produclos 
del reioo inioeral. Solo ei mar Ikmaba la 
aleoeioa de los isleños, cnyas coslas abundau 
en pesca, y en ellas aproTecban lambíen el 
coral y espon|as. Nav^gantes fmprendedores, 
despreeiaban lo5 peligios de las mas largas 
Davefaciones al Nedilerráneo y adquíriau uua 
esperiencia que fué úlil á |os turcos, pues ellos 
tripularon despues la roayor purte dc los bu- 
qoes de la roarina otomana. 

En ios úitimos veinle años del ¿^iglo XVIII, 
los isleños del Arcbipiélago adquirieron por 
el comercio y nna estricla economia, riqueaas 
qae los han constlluido aun en estado de cui- 
tinir su entendimiento y de ilustrarse. Ilan 
tomado una gran paite en los e^fuerzos ensa- 
yados por los demas gi iegos para recobrar su 
íitíenad; baoproporcíonado marinos á aqutllas 
flolas, que ya mucbas veces difundieron la 
derastaciOQ en la de sus qpresofes, quienes se 
▼eogaroo á su vez, llevando su furor hasla 
aqnellas islas. Indignada la Europa liu lcido 
coo borror el rclato üe las crueldades que co- 
inetieronen Scio, donde lus lurcos degollaron 
eu un solo dia cuarepta mil griegos iuofen- 

EÍTOS. 

La Toz Archipiéiago ha Ilegado á ser en 
geografia un nombre comun por el qiie se de- 
siíTitan grupos de is'as, y asi se dice archi- 
piMago de la$ AnliUas, de la$ Azores, de la$ 
Canarias, etc. Uii archipiétago se dividc cou 
frecnencia en mucbos gi upps; esta última pa- 
lalKa se emplea para indicar las islas reuni- 
das en corlo uúmero, ó ias de mas importancia 
aproximadas entre sl. 

ARCHIVO. Mucbo se ha dispotado sobre la 
etimologiu de esla palabra , ciiya signiflcacion 
compreiide á la vez el edifleio ó parage euque 
se conservan documenlos púbücos ó privados 
y el conjunlo do los documentos archivados. 
San léidoro derivaba lapalabra urcftivode arca, 
Tox lalina española, que, como lodos fiabe- 
mos, esprcsa un muebie de&tinado á conservar 
papeles ó efeclos de ciialqtiícr género, y esla 
áltiiaa la derivan olros á sii vez del verbo ar- 
cire, oercar 6 eocerrar. Sin eoomerar otros 



machos pareceres qne no aot pareceo ma 
fundados que el anterior, diremos que las leye 
del Código romano designan el arcbivo por la 
palabra archium, vi$iblemente derivada de la 
grlega arclieicr^ con lacualseespresaba aquc- 
lla idea, y cuya radical arche, signiflca lo nri- 
mero, io piincipal, y en este conccpio, archivo 
es lo mismo qiie matriz ó protocolo de docu- 
mentos públicos ó privados. En la antigüedad 
se coQocian tambien los archivos con los nom- 
bres de chartarium, graphiarium, ^anctua* 
rium, facrarium, $crinium, grammatophila' 
tium, armarium, La Enciclopedia de derecho 
y adminisiraciou españotap la francesa moder- 
na, y la dei siglo XIX, y el Diccionário de la 
Conversacion traen soÍ)re este asunto nolicias 
curiosas é interetianles: á ellas ha añadido el 
iluslrado escritor don Cayetano Roselt olras 
muchas de sumo prccio en un trabajo reciente- 
mente publlcado sobre este asunto, de las que 
priucipalmente nos servimos para formor esie 
articulo: todo eslo nos ha movido á darle al- 
gunaestension, reputundoque no será ocioso 
para el esludio de ia hisloria el iiempo cousa- 
grado á su lectura. 

I El deseo de trasmitir á la posteridad su 

nombre y siis hechos es naturai en el hombre, 

cuya limilada existencia no se aviene con 

las ideas de Inmortalidad que abriga su alnia. 

El hombre vive para el porvenir; desea pro- 

, longar su memoria mas allá de los limiles de 

su vida, y este deseo es fecundo en útiles re- 

^ sultados. La inslilucion de los archivos no cs, 

I pues, iina creacion de las sociedades mtder- 

' nas. Examinando el objeto de estos estableci- 

' míenlos se comprende desde luego que debie- 

ron exislir desde el moroeuto que bubo ne- 

! gocios arreglados .ó por arreglar, enlre dea 

pueblos, y aun cntre dosparliculares. La nece- 

; sidad de conservar los documenlos rclativos á 

estas negociacioues, y los tesfimonios de las 

' transacciones que produ]eron, nnido al deseo 

! que mas arriba dejamos apunlado, dió origcn 

{ ú estos depósilospubticos ó privados, quefor- 

man en el dia iosarchivos. 

Los arcliivos se mencionan en los anales de 
todo5 los puc^los civilizados de la anligOedad. 
Los hebreos Te luvieron en un principio en el 
arcu y cn el tubernóculo, despues en el templo 
de Jerusaleii, y fucron qoemados duranteel 
sllio de aquetla citidad por Vespaslano. En el 
libro de Esdras se balia una indicacion de los 
archivos en donde se conservaban las actas de 
los reyps de filedia y de Babilonia. Tertuliano 
hubla tambien de los archivos de los fenicibs j 
caldeos, y Josefo de ios tirios. Puede, poes, 
decirse qiie lia habido archivos en donde quie- 
ru qiie se hayu conocido la escrítura , y que 
gozaron de *mas consideracion y fueron mas 
imporlanleA, é médida que los pueblos se hi- 
cieron mas cullos é instruidos. La escritura es 
ci grande elemeulo do la civilizacion y dei ór- 
den social, y el agenle princlpal de los intere* 
ses de las oaciones y de los indivíduos. 



Digitized by 



GoogI( 



m 



AReWTO 



4» 



Lo8 egfpdos tavlerott archi'W iwcionales 
desde los primeros tiempos. La antigHedad se 
balla acorde en este piinto; pues todos los es- 
critorcs antiguos que se han ocapado de los 
anales egipcios, declaran quc para sus traba- 
jos ban tenido á la vista documentos auténti- 
cos conservados en los arcbivos. Bstos se ha- 
llaban depositados en los femplos y su custodia 
se haliaba conflada á lu clase sacerdotal, qae 
ei^realidad era la mas ilustrada de la nacion j 
no una corporacioodedlcadaúnica y esclusiva- 
meute al culto de los dioses; los arcblvos no 
podian estar abandonados á una ÍnOuencia ar- 
bitraria, en lo coucerniente á la hisloria na- 
cional, porque aquella historia estaba escrita 
en los monuraentos públicos que adornaban 
las principales ciudades dc Egipto. Los bajos 
relieves y las inscripciones históricas que cu- 
brian las superflcies interlores y esteriores de 
aquellos monnmenlos, eran en efeclo los docu- 
inentos jusliflcativos de los anales escritos en 
jos registros sagrados que se custodiaban en 
los lemplos. y por eso han podído llegarhas- 
ta nosotros ios fastos de la nacion egipcia, tan 
lotegros y autónticos, al mcoos desde una 
época ya muy anligua para nosotros, y que es- 
cede eñ mucbos siglos á los tiempbs de nues- 
tro Occidente, llaniados beróicos. 

Si se qutsiera una prueba de la ntilidadde 
los archivos públicos deberia buscarse en las 
Tentajas que han asegurado á la nacion egip- 
cia de perpctuar las pruebas anténticas de su 
ilustrücion, sus trabajos, su civilizacion y su 
genlo. Los escritores griegos pudieronconsul- 
tar eslos archivos egipcios. y los monumentos 
que todavia cxisten corroboran á nuestro modo 
de ver h exactitud de sus aserciones y narra- 
Cioncs biálóricas, y hacen que, como eílos, 
admiremos tambien á un pueblo que llegó á 
ser tan sábio y poderoso. Se lian hallado en 
Egipto documentos blstóricos originales , cuya 
fecha se remonta al siglo XVIII antes de Jesu- 
cristo: monumentos con noticias bistóricus an- 
teriores á esle mismo siglo; y en fin, las Tistas 
de las dinastias egipcias desde el principio de 
la monarquía de los Faraones, y con teslimo- 
nios contemporáneos de los reyei de estas di- 
oastias, dcsde 2,000 años antes de la cra cris- 
tiana. Sio el cspecial y no interrumpido cui- 
dado que los egipcios pusieron en la conser- 
raclon y aumento sucesivo de aquellos archi- 
vos públicos, la gran celebridad que desdc los 
mas hermosos tiempos de la Grecia, se halla 
unida al nombre egipclo, cstarla en el dia su- 
Jela al Imperio de las conjeturas, y cl escepti- 
cismo moderno, en el que no podemos meoos 
de decirlo, hay tambien alguna parte dc vani- 
dad, hubiera podido negársela . mny fácil- 
mente. 

Las naciooes asiátícas qne conocieron al 
Bgipto, lo imitaron sin duda en esle importan- 
tu punio de sus institucíones politicas; y cfec- 
tivamente; no puede comprenderse la civiliza- 
clon asiria, India, etc, sin documentos piíbli- 



cos regnlar y legahDénle reoirido» en aqiielto 
depósitos coDsagrados y prolesldos por Ue 
leyes. 

Los templos fueron entre IM griegos el hh 
gar de depósito de los arohivoe de cad» cio- 
dad, custodiándose tambien en ellos el teeore 
póblico, porque la santidad de aquel lugar lo» 
ponia á cubierto de toda vlolacion. L» Oreoi» 
entera depositó en ellos, no solo los deeumefi- 
tos dc ínterés general ó útiles á las familiM de 
los ciodadaoos, sino tamblen los originales^de 
las leyes y aati las obra» do los poetae qoe 
honraban á su pais. Pausanias reíJere que Its 
poesías de Uesiodo se depositaron en el tem- 
plo de las musés en Beocia; 7 segun Técito, 
en tiempo de Tiberío se ballaroo ea alganos 
archivos de la Grecia, docamenios oaya feoba 
era 1,000 años anteríor ¿ aquclla' épooa. 

Entre las ideas y pensamíentos de eieocls 
y de gobierno que pasaron de Grecia á Rome, 
se cticntan los archivos , que tambien: lo fae- 
ron en esta ciudad los templos, donde se de- 
positaron los monumentos escrítos de su his- 
toria. ó las actas que debian consenrarse. I40 
la dominacion de los reyes es opinion eomun 
qne su palacio encerraba los archivos del Is- 
tado; y que despues de la espulsion de T^ni- 
no, Yalerío Publicola dispuso su traslacion al 
templo de Saturno. Los de Jápiter eapileHno, 
de Apolo, de Vesta y de Juno en Roma, sir* 
vieron asimísmo de depósitos histárlcos y )i^- 
diciales. Su uso no se limitó únicamente á li 
capital del imperio: J. Capilolino reflere , que 
por órden de Antonino Pio se eftablecieron tam- 
bien en las provincias romanas. Bstaba cen- 
flada*su custodia á funcionarios púMicos, con 
anuencia de la autorídad: los reyes mlsmos se 
habtan reservado el honor de con.^rrar los 
archivos; y durante la república llegd á ser 
nna de las atríbuciones de los cónsules que 
pasó despues á los emperadores, y por dele- 
gacion de estos á los preféclos del tesoro, con • 
oflciales nombrados esprofeso para el eximen 
y conservacion de los documentos púbUcos, y 
su arregto y colocacion en los archivos. Hécia 
flues del imperio, un conde era ci inspectorde 
los archivos; los emperadores, los reyes go- 
dos de Ilalia, los primeros reyes de Francla y 
aun de los demas eslados, dictaron medldas 
oportunas para cl establecimiento y consenra- 
cion de los arcbivos, quc llegaron á ser nn 
depósilo de documentos de interés general, á 
donde podia acudir todo lo que quisiese con- 
sultaríos ó utilizar copias de documentos cns- 
todiados en ellos. 

El órden y sabiduria que resplandece en 
todas las disposiciones económlcas y de drden 
Interíor adoptadas cn todas épocas por el go- 
bicroo eclesiáslico, nos deja conocer qneJa 
autoridad pootiflcia no podia menos de baber 
seguidodesde un principlo tan acertado siste- 
ma. Y en efeclo, establedéronse por ella des- 
de tieropos muy remotos, con cl fln de custo- 
I diar los libros sagrados, las cartas de los obt^* 



Digitized by 



Googk 



4H 



AAiiñíMú 



4fC 



po8, las actasde Ioa coaciKos, 7 los aoiDbra- 
iDieatos y títuloa de propiedad: el origen de 
la iDstituclondetadeadeaediadosdel siglo HI, 
jm direccíoii se hallaba ¿ eurgo de uo can- 
eiller. Lob obispos» los monaslerÍOB y las igle- 
siae aigaieroa aquei ejemplo: los dooument06 
que l^ pertenecian se eolocabao ooa gran 
CQidado en un sitio segnro y á ciibier lo de loe 
aocideotes ordtnarios. Gomo el clero tenia en- 
tODces el priTilegio de la iostmccion pública, 
loe arcblTOS ecl¿iástícos poseian roaniiscrítos 
predoecs, tanto sobrs k>5 ifttereses ciTiies, 
cofflo sobre et órden Judicial, por lo que los 
menasteríos ée Alemama eran verdaderoe ar* 
cblfos de la historia, y lo mismo puede decir- 
se de ios de casi todos los demas paises. 

Ea Prancia se establecieron los arcbiTos 
reaieft desde el prineiplo de la segunda raaa. 
H ana\lsta de Metz, dice ea 843, que los ori- 
giiiales de !os reglamentos qiio se babian for- 
mado en los concilios eelebrados poc órden de 
forlo-lfagno, se conserTaban en los archiTos 
de palacio. ^sde 845, Lois el Benigao espió 
Tiríos decretos para que se deposUasen los 
orígtnales en los archÍTos de palacio. Un can- 
cHier era el eocargado de espedir las copias 
deórden del soberano. Losreglamentos de k)s 
•rcbivos realessubsistleronhastael priocipio 
de la tercera raza; pero desde aqoeila época 
en qae la Francia sufríó graodes turbuiencias 
y eooiBoeiones por les exigenoias dc los prín- 
eipes estrangeros y de ios señores feudales, 
ft paiaeto del rey estaba en su campo, y se 
iDtrodujo la oostumbre de lleTav los {^rchÍTos 
eon los eqnipages de la córte: desde entonces 
estoTleron cspoeslos á toda elase de eventua- 
Mdades y á la destruc^ion. Felipe Auguslo fué 
serpreDdido en 4 4 94, por licardo, rey de In- 
glaterra, cerca de la aldea de Bellcfoge, don- 
de perdió con todos su$ efectos, el sello real y 
ffas archlTos. Se componian estos, segun el 
bistoriador poeta Guillermo el Bretoo, de las 
llstas de tos impoestos, eslados de las réntas 
del fisco, de los tríbotos de los Tasallos, de 
priTiiegios y cargas de los parítcolares y de 
10 padrdn de los sierTOs y libertos de la ca- 
sa real. El monarea se ocupó con actiTidad en 
reparar aquella desgraeia: se recogió todo 
eiiaolo pudo hallarse en otros depósitos; pero 
•0 parece, sin ' embargo, que se adelantase 
Bitebo, atendida la rareza de loa documeotos 
reales anteríorea á 4480: no obstante, á aque* 
Itas resoloclones de Felípe Augusto, debe re- 
farirse el Terdadero orígen del Tesoro dc las 
•artas. En 4930, Garín, obispo de Senlis y can- 
«Hier de FraBCia, recog'ió todas las carías^.es- 
t^tntos ó constituciones emanadoa del rey' 
dfóde 4495, las dislribnyó en diferentes titu- 
las y encargó al cJérígo Esteban de Guál qoe 
las eopiase y abriese un registro de ellas por 
órdea de roaterlas. El origiual de uno de estos 
reglsiros exlste en la Biblioteca real, que po- 
aee Umbien otros dosde la misraa époea. £1 
iBtiguo Tesoro é% las carlM teshi on ¡tieraplar \ 



'de eatos registros de copias. Loi» origlnales 
se presume qoe fueron d^osítados eo el Tem- 
plo (Teuiple), de üoode iueron trasladados ü 
ia Santa Capilla cuaado Saa Luis la maudó 
construir; cl Tesoro de las cartus peruiaoeci^^ 
alli hasta la revolucion: eu on principio de- 
peodia de uo tesorero especial; pero despues 
en 4 582 fué reuoido aquel titulo al empieo.de 
procurador geoerak dei rey ó flscai dei tribu- 
ual supreoK). 

Todos los grandea eslablecimienlos pi^Ii- 
cos siftuiendo entonces al ^empio de la co- 
rona, se oouparoo. eo buscar, cooserTar y po- 
ner ea órden los docameolos'maouscritos que 
les interesabaA: cada uoo tuTO su arcbiTo, y 
especialmente los monasleríos y catedrales; 
sucedia Qon bastante frecuencia qoe los parU- 
culares depositaban alli sus papeles, 6 los ha- 
ciao copiar en Los r^istros de aquellos estar 
bicciaieotost para recurrir á elioa en caso de 
aecesidad; por último, las casas de los grau- 
des tenian tambien sus archiTos: la importan- 
cia de sus derecbos lo bacia indispensable. 
Eo 478i ua trabajo general hecbo en todas las 
proTincias de Francia, produjo una lista de los 
arebivios 6 depósitos de titulos^ existeotes eo 
cada dependencia geoeral, sJíbdelegacion. ciu* 
dad, eoncejo, corporacion y caáttllo: ségun el 
mii&ino estado el núo^o de aqueljos depósi- 
toa ascendia á m\ doso^ntos Teinle y cioco, 
de los que la mayor parte ba aido destruida 
despues de 4789. No ab&taotc» bay una cir- 
cuslaocia que puede templi^ el aeotunienlo 
deesta pérdida: en 1763 el ,got>ieruo habia 
maodado examioar todoa estos dep6sit08, y 
este cncargo «e cooHríé á ips mooges l>eue- 
dictínoa y otros hombres iostruldos: debiaa 
reeooocer delenidamenle ca^a uuo de los do- 
cumoHtos, y siao babia sido Impreso, remitir 
á París uoa copia cerliOcada, con el dibujo de 
los sellos, st ios tuTiese, y on fae simile de 
la letra cou que se hallase escrita Este traba- 
Jó dió por resullado la copia de cerca de cin- 
cuenta mil documeniQS, que forman eq el dia 
uua de las mas rjcas colccciones de la Biblio- 
teca real, en donde est'án ciasificados por ór- 
den cronológico. Golbert, un siglo antes, ha* 
bía mandado bacer este mismo trabajo en los 
archiTos del Mediodía de la Francia al con- 
sejero Doat, que le dirígió con inteligencia so- 
ma y mejor éxito. Esta coleccion, clasiQcada 
geográficameote, esiste tambien en la Biblio* 
teca real. 

Pocos paises de Europi^ eran tan ricos en 
arebÍTOs como la Francia: el cuidado especial 
qne el gobierno y las cor|)oraciones cientificaa 
ponian en so conserracion, y los cuantiosoa 
gastos qtie acarreaban ¿ sus poseedores, baa 
sido plenamente justificados por las Tent^as 
reiteradaa qiie deelios se ban sacadopara i|ua- 
trar los anales de aquella nacion. Las inTestit 
gaciones no se liraitaron únicamente á I4 ^^9* 
c|a; Breqaii»y. biio en Lóndrea trabajog ciMbt 
siderabloa qu# ili|raroi «uchoa aüos. y Upo^ 



Digitized by 



GoogI( 



193 



ARcmvo 



m 



de Thell en Roma, f de ellos resoUó ona colec- 
cioii de docnmentos blstóricos sacados de di- 
versos archivos de loglaterra, cncuaderuados 
eu la actualidad en ciento veinte volúmeues en 
fblio, y olra en cincuenta, que conliene las le- 
tras apostólicas de los papas, relativas á la 
bistoria de Francia. Finalmente, con el mismo 
objelo se mandó examinar los archivos de los 
Paisps Bajos, y una terccra colecclon dc doe- 
cientos veinle volúmenes fué su precioso fru- 
to: aun existcn todas estascolecciones. 

Tal era el estado de las cosas en 4 789; los 
sucesos de la época no fueron favorables á mi- 
ras ú objetos de sémejante naturaleza; las gran- 
des corporaciones fueron suprimidas; pero á 
pesar de las vicisitudes de los tiempos,los ar- 
chivos que las pertenecian ó que estaban á su 
cargo, sufrieron menos dafio del que fundada- 
mente debia esperarse. Hombres sábios fueron 
llamados á desempeñar las altas funciones del 
Estado y usaron de su autoridad transiloria en 
beneflcio de lá ciencia; protegieron los depó- 
sitos literarios, y variosdecretosregulariíaron 
su existeneia. Estableciéronse en un principio 
archivos particulares para los diferentes cuer- 
pos del Esiado, sc depositaron cn ellos provi- 
sionalmente documentos qoenoteoianun des- 
líno especial, y por un decreto de la Conven- 
cionde U de julio de 4794 seestablecieronlos 
archivosnacionales como depósilo central para 
loda la Francia. Documentos históricos y ar- 
chivoEenleros arrebatados á los paises estran- 
geros por las armas francesas, eran remitidos 
4 aquel depósito establpcido en el Hotel Soubi- 
se, coya cuslodia se confló al docto y labo- 
rioso Mr. Daunow, despues de la muérle de 
Mr. Camus, que estaba encargado de ella des- 
de un principlo. Viéronse llegar alll sucesiva- 
mente los arcliivósdel Piamonte, los divcrsos 
paises del Norte y los archivos pontiíícios. Es- 
tos úllimos dicron lügar á muclias indagacio- 
nes, porque en Roma eran 'rcfervados; la parie 
relativa á las mislones de Levante compreudia 
una mullitud de documentos impresos ó ma- 
nnscritos del mayor inlerós. Con todas estas 
riquezas los archivos nacionales, y sucesiva- 
menlc imperialcs y reales, se dividicron en sec- 
ciones aleir.ana, itaHana y francesa. Cuando 
por la inconstanci» de la vlctoria, la Francia se 
Yió conipelidaá la restitucion, todo loque pro- 
cediadel estrangero fué devuelto, y los archi- 
yos quedaron reducidos á lo que perlenecia 
únicaraenie á Ja nacion francesa. Los archivos 
reales, segun la planta qoc se les dió en 4 84 4 , 
cstán divididos cn seis sccciones: Irgislali- 
va, administraliva, histórica, lopogiáfica, pa- 
trimonial,ódominical yjudiciahesla líltíma ha 
sido separada en 4832 y agregada á las depen- 
dencias del guarda-«elIos. Los reglaroentos 
permlten dar copia auléntica de los doctJiúen- 
tos que existen en los archivos, pagando por 
]a espedicion los derechos establecidos eo el 
arancel: los archivos reales dependen del m¡- 
nl^terio de Comercio y Obras púbHcas. 



Lanacion Ingleaa ha sido tambien unade 
ias en que elgobiernc y los sábiosscbaoocu* 
pado con ma^r celo y esroero en la conserva- 
cion y aumento de los archivos públicos. Mu- 
chos de los de Lóndres gozan bajo este aspec- 
tode unajustaceIebridad;eDaquella capital bay 
unacomisionrealde archivos, y paratener una 
idea completa de sus diversas colecciones y 
de todo cuanto el gobierno ha becho en. su fa- 
vor, debc cousultarse la obra publicada por 
Mr. Cooper, comisario real de eslos archivos, 
CQn el titulo de An aceount of the most tmpor- 
tant públic records ofGreal Britani and ihe 
publxcations of íhe record commissionners: 
Lóndres4832, dos tomos en S.^Esta obracon- 
tiene tambicn un gran número de dOcumenlos 
Iiistóricos publicados por cl autor. Por lo de- 
mas, la atencion que todos los estados pcnen 
en la conservacion de susarchivospúblicos, no 
es mas que el cumpHmiento de un deber dé 
primer órden, y el intéres de los particulares 
y de las corporaciones se halla en este punto 
de acuerdo cou el interés. general. Estos es* 
fuerzosdebenaplaudirsey honrarse, con tanta 
mas razon, cuaiíto quc el espiritu del ^iglo se 
balla muy inclinado á menospreciar laa idcas 
y documentos que los pasados siglos liao le- 
gado á noesira época. 

Despues dc esia esposicion histórica re- 
clama nuestra patria el puesto qne le corres- 
ponde en et establecimiento de tan necesaria 
y útil inBtilucion. Estensas son y detalladas 
las noticias que sobre este punto nos da la 
Euciclopedia de Derecho y Administracion; pe- 
ro á un trabajo doctrinal de tan profnndas in- 
vestigaciones nos haparecido masconveniente 
enesta parte lalnsercion del articulo del se- 
fior Rosell, que mas arriba mencionamos. Se- 
guimos, pues, hasta et flnal de este arHculo la 
esposicion conlenida en dicho trabajo. 

No cs, ciertamente, España,ol paisque me- 
nos riquezas dobiera poseer» tratándosc de do- 
cuméntos que ilustran las páginas de sp bisto* 
ria, por el gran número de fnndac'.oncs mp- 
násticas que existían en ella. y que como todos 
saben fueron en algun ticmpo cl reffigio dc la 
verdadera ilustracion y el depósito de sus le- 
soros liierarios; pcro el descuido y h indolen- 
cia por una parle, por otra las estranas y fre»^ 
cuentes vicisitudes de sus gobiernos, y hasta 
la dcsmembracion y rivalidades de sus anti- 
guas provincias, prescindiendo de las intermi- 
nables guerras en que se vcian envueltas, 
ocasionai'on en todas épocas trastornos, con- 
fusiones y pérdidas que no siempre bástó á 
remediar la diligencia de los hombres mas en* 
tcndidos y celosos. 

Diirante la dominacion de los moros se 
perdieron todos ó la mayor f>artede los-pape- 
les antiguos, y lo propio succdió con mucbos 
de los modenws, pues como el principal cui- 
dadode los reycs era contener y espulsar ásus 
enemigos, no pudieron designar lugar.fijo pa- 
ra su córte hasta ei reinado do Félipe 11, ni 



Digitized by 



Googk 



m 



AftCfllVO 



m 



los papeles tuvieron mas cDstodia ó archivo 
qoe las maoos de los secretarios ó ministros 
¿ qaienes eslab^conetido el deepuclio de los 
oegocios; y signiendo aquellos sicmpre á los 
reyes eo sus espedicioncs y correrías por los 
puebloa, 00 cra fácil ateoder á la conservacion 
de dictios papeles. 

DoD Juao II y doo Enrlque IV mandaron re- 
coger algonos en el caslillo de la Mota de Me- 
dioa y co el alcázar de Segovia. Los reyes 
Calólicos ordeoaroti despues qoc se recooocie- 
riD los papeles existentes en ambcs pnntos, y 
en Í6 de febrero de U85, espidieron diCeren- 
tes reales cédulas, firmadas en su ausencia 
por el almiraote dc Castilla, para qne los he- 
rederos del doctor Andrés de Yilla!on« que 
viyiau eo Salaioaoca, entregasen los regislros 
que esiabao en su poder; ydieron otras pro- 
videncias para recoger y asegurar los papeles 
de los secretarios y miolstros que hubo en los 
reioados aotecedeoies, estendiéndose el celo 
y vfgtlaocia de estos reyes, no solo á pooer 
eo custodla los de sus reales oOcinas, sino á 
que los protoeolos de los escribanos públicos 
y reales se conservasen como era debido. 

El empcrador Gárlos V reiteró las mismas 
órdenes para que se adquirieseo de poder de 
los herederos de Feroan Alvarez de Toledo, 
Fraocisco de Badajoz y los demas secretarios 
que babian sido de los señores reyes Gatólicos, 
los papeles que teuiao, nombraodo para este 
fn á varios sugetos de cooflanza ; mas como 
de los díclios Iierederos, unos vivian en Custi- 
lla la Nueva , olros en la Vieja, Andalucia, 
Aragon y otras partes, no pudo lograrse enle- 
nmeote el deseado objeto. Posteriormeote to- 
do el furor de los llamados comuneros parece 
que se redujo á quemar los papeles de la co- 
rooa que pudieron haber á las maoos ; mas, 
apagada aqoefla rebelion/ dedicóse nuevamen- 
le el emperador á salvar los restos qoe aun 
exisiian, practicándose por todo el relno las 
nas vivas diligencias, y obteniéndose en 4534 
uoa bula dei pontiflce para que todos cuantos 
taviesen papeles en su poder los eotregaseo 
iomediatamentc , y los que sopiesen de su 
exlstencia revelasen su paradero. 

Mucbos se recobraron poreste mediOp pero 
se echó de menos gran número que ni aun 
despoes pudo encontmrse. Entre los lugares 
que se señalaron para depositar estos papeleí>, 
faé 000 el caslillo de Simaocas , pues coQSta 
queea 44 de febrero de 454i se espidió noa 
real cédula, mandaodo al abad y prior dol reul 
coDveoto de Valladolid que eotregaseo a1 fls- 
Cit del coosejo do Gastilla los privilegios de 
hidilgnias qoe estabao eo aquei mooaslerio, y 
tl alcaide dei castillo de Simancas que los re- 
cHHese eo aqoel archivo. 

El sedor don Felípe II, qne estableció su 
córte eo Madrid , erigió yo formalmcnte los 
dot reales arcbivos de Simancas y de Roma, 
ocopáodose con tanta actlvidad eo la colec- 
cioD de documeotos , que obtuvo felicisimos 



resullados; foas aunque dió regias muy acer-> 
ladas para asegurar *a cooservacioo dc los 
papeles recogidos y de los que eo lo sucesivo 
se recogiesen, la inobservaiHria de ellas pro- 
dujo una confusion imponderabie. 

La mudanzu de la córle en tiempo de Fe- 
lípe III ocasionó tambien rouchas é irrepara- 
bles pórdidas, pues babiéndose formado varías 
Juntas parlicuiaresy cada uuo,de sus individuns 
pcdia y se ilevaba los papeles de que tenia 
oecesidad, y larde ó temprano se estraviaL»an. 
En casa de doo Rodrigo Calderoo, sccrcturio 
del primer mioistro, qiie como es sabido mu- 
rió públicaoiente ajusticiado, se hallaron io- 
finitos de ellos , Io.< cuale s se restiluyerou el 
año 4622 á sus arHiivos respectivos. 

Mayor desórden, si cabe, tuvo ingar eo el 
reinado de Felfl)e IV, porque el valiiniento del 
condc-duqiie de Olivares, de doo Luis de Haro 
y de los demas secretarios del despacho, loff 
aulorizaba para disponer á su aotojo de los 
papeles que podian ilustrar cualquiera de las 
cucstiones de gobierpo, y uinguoo se cuidaba 
despues de devolverlos ; llegó el abuso hasta 
el punlo de otorgar dicho monarca al n>f ncio- 
nado condc-duque la merced de que conserva- 
se en los archivos de so casa y quedasen vin- 
culados en ella coantos documeptos de aquel 
tiempo y de lcs anteriores quisiese retener en 
su poder; eo vista de lo cual oo deberá pare- 
cer estraño que muchos de los mismos docu- 
mentosjos de mas interés quizá, pasasen á 
enriquecer las colecciones de los archivos es- 
trangeros. 

Inútil es añadir qoe la época de Cárlos II, 
bajo todos aspectos lan funcsta, no seria mas 
favorable á la conscrvacion de estos monU' 
mentos; y aunque en 42 de marzo de 4696 se 
mandó crear en cada consejo un ofício de ar- 
chivero, fué un medio mas bien para dar colo- 
cacion á ciertas personas favorecidas, que pa«- 
ra poner término á la monstruosa confusion 
que se advertla. 

Felipe V , á quien es preciso conceder al- 
gun influjo en el renacimiento de las lelras, 
míró con cierta predileccion esle importante 
asunto del órden y custodia de los archívos. 
La larga guerra de sucesion frustró en gran 
parte sus buenos deseos, pero terminada esla, 
buscó noticias , se sirvió de alguuas persouas 
inteligentes, y si no hizo cuanlo seria dc ape- 
tecer en cosa que requiere tanto escníípulo, 
cicU\¡v]ú(] y vigilancia, dió porlo m^nos prue- 
bas de qucrer remediar los eovejecidos ma« 
les de las épocas pasadas. En 28 de enero do 
4 726 mandó á don Santiago Agustin Riol, hom- 
bre muy práctico en esios conocimienlos, que 
prévias las díligencias oportunas, le informa- 
se detenidamente acerca de las-vicisitudes, es- 
lado y reforma de todos los archivos de la na- 
cion . y dicho Riol, lo ejeculó cumplidamenle 
en uu eslenso informe que obra maouscrito eu 
poder de uo amii?o ouestro. . ^ . 

la paz Interior de que se dlsírulo en lo re|- 



Digitized by 



GoogI( 



4aif 



AftCBlVO 



49^ 



lante del slglo pcrmitió atender á e^te afuinto 
con inayor soiicitud, y no tenemos necesidad 
dc ponderar el impulso queá este, comó é otros 
rouclios ramos del salier y def gobierno fauma- 
no, se díó en 1a ilustrada época del ccloso 
CárlosIIl, no solo por él, sino por los hombres 
integros, laboriosísHnos y enteodidos que re- 
glan entonces los deslinos de la nacion. Dea- 
graciadamente vino en seguida la guerra de la 
independencia, y con ella las violencias y des- 
pojos dc un invasor aco^mnt)rado á la victoria, 
que apoderándose de todo á titulo de conquís- 
ta, destruyó los monuioentos mas preciosos de 
nuestras artes y nuestra historia. Dé sino tes- 
tímonlo de esta verdad el archivo de Simancas, 
cuyos precio^os tnstmmocitos se remitieron 
lodos á Franeia de órden del emperador, hasta 
qoe por fln, como despues dif^mos, se reco- 
braron en gran parteen 4846.. 

De épocas mas recientes ¿qoé poede aña- 
dirse que no seu de todos conocido?¿Qué de los 
desórdenes ocurridos en la postrera guerra ci- 
vil, de la destniccion consumada y de las 
pénlidas en tantos ediflcios no menos venera- 
bles por su antigtkedad que por su objeto? A 
pesar de tan inntimerables y frccuentes vicisi- 
ludes, aun se congervnn cn Espaóa preciosos 
mooumentos y riquísimos dcpósitos que dia- 
riamente son estudiados por gran número, asi 
de naturales eomo dc estrangeros. La antigtte- 
dad de al^funos dc estos estableoimientos, ta 
Importancia de inOnitos iostrumontos que en 
ellos se custodian, y el deseo dc completar en 
lo posibie este arliculo aun á ricsgo de pare- 
ccrhartodifusos, nosobligan á baceruna lige- 
ra mencion dc los dos principales que en tu 
actualidad subsisteu : el famoso de Siman- 
cas y el no monos célebre ée la Corona de 
Aragon. 

El prímero se estableció, como dejamos 
dicho, en el reinado del señor don Felipe II en 
el año 4564, en qoe se recogieron lascapitu* 
lacionesde los señorcs reycs Gatólicos, las de- 
marcaclones dc Indias, las bulas del real pairo- 
oato y otros documentos oo menos importan- 
tes que estaban á riesgo de perderse para 
síempre en casa de un escribano de cámara 
resldente en Yalladolid. El sccretario Diego de 
Ayala, oñcíal mayor de la secretaria de Estado, 
fué el primero que tovo nombramiento de ar- 
cbifero de estc real archivo con amplisl- 
mas fácoltades para la conservacion y aumen 
to, cargo que pormocho tierapocstuvo viucu 
lado en la famiüa de otros Ayalas , liusta que 
modernamente , y por fatta de socesion, segun 
parece, pasó este de&tlno á otras peráonaá. 
En la actoalidüd lo posee don Maauel Garcia 
Oonzalcz. 

El mifnno Felipe II mandó formar otro ar- 
chivo en Roma, bajo la direccion del emdito 
luan de fireiosa, ofidal de la secretarta de Es- 
tado, ¿<ioieB mandó recoger y remitir ¿ Espa- 
paña coantas noticias y papeles de inlerés pú- 
pUoo {Hirtíciilftr podieso adqnirir eo aqoollos 



estados; y ¿ fuerza de enormes dtspendios y 
guiado por sos raros conocimientos, pudo Bre- 
zosa reonir ooa preeiosisima coleocioD deins- 
triNnentos y notícias, de qoe son admirable 
teslimonio los 24 volúmenes relativos ¿ las oo- 
sas de Gastilla , qoe con grande estíoM- 
cion se deposltaron y deben conservarBC 
todavia en el menciomido orchivo de Si- 
mancas. ^ 

Eu él y cn ona de sus salas existen los eiis 
importautes dc la corona, como soo los perte^ 
necientes ¿ sus derechos y regalias, junroen- 
tos y pleitos homonages, conquistaa, coiipno, 
cartas ejecutorias , bulas de oiaestraBgos, in- 
corporaciones de ciudades, poderes ¿ enbajs- 
dorcs y ministros, bulas y conccsiones apoe^ 
tólicas, reformas de retigionet, testaraentosy 
oodicilos de los reyes, díspenaaciones matri^ 
moniales, paces, rompiraieotos de gaerras, re- 
noncias y otros muchos, cuya ciHimepacion ae- 
ria poco menos que interminable. Ko él se de- 
positan tambien multitud de papeles coriosos 
causados en el antiguo Goosejo Real de Casti- 
lia, enlos de Indias, Uaciettda.Goerra, Estado, 
y todos los demas que oon diferentes tleaerol- 
naciones han existido en varias épooas cntrc 
nosotros. l)c los de la suprema Inquislcion, par- 
te obrau en aqnel establecimiento, y parte «o 
el ministerio de Gobernaeion de la Peninsola. 

La oopia y variedad de docnmentoe, aai oo- 
mo la fatalidad de las circonstancias , y la dia- 
posicion de nn local mas preferible por la so- 
lidez y fortaleza de su oonstraccion que por- 
que realmente eea acomodado al objelo qee ae 
le destiaa, han hecho qoe el arreglo de los 
papeles noguarde teda la claridad y exaetitod 
que cn semeiaDtes depósitos se requiereo. 
Ademas aqnet punto cs sobrado reducido f«M 
el inmenso númcro de manuscritos que ctni- 
prende, de tal manera, que ya'eo tiempo úe 
Gúrlos 111 se trató de ampUarlo convenientemen- 
te, y al cabo foé preciso desistir de estc pro- 
pdstto por las dificultades dc la empresa. El^ge- 
bicrno debc diapensar ¿ este asunto la predi- 
lcccion quc le es debida. 

Otro que nos atrevemos ¿ recomendar ¿ so 
mucho cclo y encrgia, es el recobro de ímpor- 
tantisimos dooumcntos queperdimoseo lagiier- 
ra de la independencia. En aquella época arre- 
bató de ias alaceoas de Simancas nn tal Mr, Oai- 
ter, comisionado al efecto por el gobiemo im- 
perial francés, todos, 6 la mayor parte de los 
papeles de aquel arcbivo. A consecnencia de 
las reclamacioiies que se hicieron por Feman- 
do Yll, se recuperaron por fln en 4846 gnxk 
uúmero de ellosy pero hasta el presente noa»- 
bcmos que haya sncedido lo mismoeon laeer- 
respondenoia díptom¿tíca integra segnida en* 
tre nuestra córte y la de Paris, y otros íiistfQ- 
mentos del mayor iaterés que repetídas feccs 
se ban aolteítado. 

El archiTo de lacorona de Aragon, foramdo 
coo lo8 papcles que se recogieron en Zaragoaa, 
VaieQCÍa y otros puotos de aqQoIlas proTinoiti 



Digitized by 



Googk 



l!0 



ARCHlVÓ— ARCÍLLA 



<30 



y cnya fundacloTi perfencce al inismo ticmpo 
quela de Simancas, exlste desde ?us prlncípioí 
en la ciodad de Barcelona. El órden que desdc 
Inego presídió en su colocacicn, y la aclividad 
ysingulares conocimientos de su aclual fii- 
chivero don Próspero de Bofarull y Mascaró, lc 
han colocado en el nivel de loá mejorcs esta- 
Wecimieuíos de cste género, y héclioTc dieno 
de la elevada repntaclon que ^oza. Los geuorc-; 
dieaquellos aniiguos reinosqueen esía úllima 
época se hac visto obligados por la Icy á cx- 
hibir los titulos prímordiales de sns donacio- 
nes, han tenido molivos para formar el julcio 
mas ventajoso, tanto de los rcgistros de dicho 
esiableclmiento, como del eucargado de su 
costodia. 

Loí docnmentos que alll se conservan 
iraen sn atitigtiedad desde el año $48, es de- 
clr, desde la fecha anterior á fa union del con- 
dado de Barcelona con la corona de Aragou, 
y pueden considerarse divldiítos en cuatro 
gmiks spcciones. En la primera obran los 
¡nstrumenlos relativosal principado de Catalu- 
ña en gencral, y en particular d las primeras 
poblaciones de toda la corona de Aragon; las 
cóncordlas éntrc aqueUos reyes y los prínci- 
pés estrangeros; las capitulaciones matrimo' 
niale¿ de sus esposas; los tralados de paces y 
alíanzas; lo5 testamenfos f codicilos de los 
condes rle Barcelona y reyeé de Aragon, y 
muchos mas no menos írtiles á la corona que 
á los intere?es de los parlicnlares y al escla- 
recimiento de la historía: en la scgund^i scc- 
cron están los registros origlnales de todos 
aqnellos rcyes desde cl año 4327: en la tercera 
losoriginales de los despa'chos y decretos cs- 
pedidos desde el tiempo' tié don Alon?o II en 
M62: y en la cuarta, papelcs varios, peiga- 
mhios. bnlas pontifiCias y otros muchos, que 
alzanzan hasta la remola época de los reyes 
dé Sobrarbe. 

No es oportnno prolongar mas este artlculo 
coDla mencion de los dcmas archivos, asi dc 
los páblicos que cxisten en las dependencias 
y c siablecimientos lilerarios de la rtacion como 
de los particulares que se conservan en algu- 
nas casas titulares, entre los cualcs haj^ mu- 
cho« preciosisimos y dlgnos del esplendor y 
famade sus ilustres antepasados. Y pucs np 
nos es dado recobrar todo aquello dc qne la in- 
coria, la malicia, y las vicisitndes de los tiem- 
pos nos han prlvado, conlentémonos con evi-" 
tarestas pérdtdas én lo sucesivo, y trasmilir 
iotactos á la postcridad los tesoros que pode- 
mo^ llamar aun nueslros verdaderos anales dc 
liuestros hechos, y vlvo refléjo de la gloria dc 
naestros mayores. 

ARCBIVOLTA. [ArquUectura.) Arco adorna- 
do con mohhiras quc le rodean y decoran por 
íaparamento esierior vertiea! y termioan so- 
i^ las fropostas del mismo. Algunas veces es- 
tán hiterrumpidas por la clave quc resalta algo 
IMS y aumenia so dccorücion. 

La mayor parie dc los srcos ooñstniidos en 

145 lllttLIOTIiCA POPinLAIl. 



la nnüpüedad nos ofrecen buetios nioJcIos de" 
archivolta \i). , 

ARCILLA. [MineraloQÍa.) Suslancia terro- 
sílícica, untuosa aí taclo. fácíl de pulímentar 
por cl frotamiento de la uña, pronta á impreg 
imrse dc aíruav susceplible cnloncesde tomar 
bajo los dcdos las formas mas variables: cuan- 
do está seca se adbiere fuerlemente á la len- 
gua, y esparce un olor parlicular por cl con- 
lacto del alicnto, siéndole esle iiltimo caráctef 
comun con los esquistos y con las suslanciaa 
análogas que contienen hierro. 

La arcilla afecta colores niuy variados, ta- 
les como el rojo, el amarillo, el pardo, el gris 
y el azulado, quc debe á los Oxidos ferrugi- 
nosos: algunas veces está vetada ó salpicada 
de pardo sobre un fondo gris. Esta última, 
que comprcndc algunos centCsimos de cal, y 
se halla abundantcmente bajo las capas de 
calsulfaiada de Montmartre, se vende en Pa- 
ri3 con el nombre de piedra para sacar man- 
chas. 

Encuéntrase la arcilla en las formaciones 
que mas d¡fierc:i por su posicion ó su anti- 
güedad. EI feldesj^ato, CF.ta sustancia tan dura 
y tan*abundante en los terrenos primitivos, 
espueslo á la accion dcl aire y dcl agua pro- 
duce por su descomposicion una arcllla pcr- 
fcctamcnlc bldnca, á que los chinos han dado 
el nombre dc taolin. Encuéntrase tambicn en 
loslerrenosvoicáuicos, asi antiguoscomo mo- 
dernos. una arcilla blanca, friable^ farinosa y 
de poca Irabazou, adcmas de otra verdczca y 
fácil de amasar: estas dos cspecics son el re- 
sultado de ladescomposicion de las lavas po- 
rosas souicdítias á 1a accion lentu, pcru conti- 
nua, dc la almósfcra y de las agna?. 

Eu algnuas localidadcs dcl Vivarais, se 
observa ei ti áusito de las lavas basálticas á 
esta última cspecie dearcillu: este hecho, ob- 
scrvado por el sablo geólugo Faujas de Saint 
Fond, está consignado en su prcciosa obra 
acen a de los vokanes estinguidos del Viva- 
rais ydel Velay: ha notado, cerca de Poliguac. 
una raontafia que á pai lir dcsde ¿u cima pre- 
senla grandes capas de bas;jIlo, á las que su- 
ceden unas lavas porosas, grises á amarillen- 
tas, ademasde una lava muy bianca, poiosay 
ligera, privada del hicrro que contenia, y de 
la cual cierlas parles frlables y farinosas se 
han convertido en una verdadcra arcilla. El 
hierro quc ha perdido se halla dcpositado en 
las capas infcriorcs en cmalitcs globulosas, en 
íuina de hicrro limosa y blanda, ó cn gcodas, 
euyo esterior es de un amarillo ocricnto, y 
cuyo esterior está Ileno de una sustaucia tcr- 
íosa colorada por el hierro. Debajo de estas 
feodas se encuentra una verdadera arcilla 
bianca y sóüda, y nnalmentc la üllima capa 
cstá formaüa por una arcilla vcnluzca, unluo- 
3a, quc se pcga á la leugua, y que parece haber 

* (I) Vóasa láDJna d.%Og.a.^lénilDa 3.*, flc, 0.« y 
lánaína 39, flgura* 3.* y 4.* 
T. III. J) 



Digitized by 



Googk 



m 



AftCILLA 



m 



Bido colorado por el hiérfo que las agüas han 
conducido de las dos capas guperiores á esta 
úUima. 

De ninguQ modo se puede poner en düda 
que esta arcillasea el resultado de lu descom- 
posicion de roaterias volcánicas, pues frecuen- 
iomente se encuentrau fragmentos delava que 
CQ parte lian sufrido esta metamórfosis. Por 
otra parte recordamos l\aber visto eo la pre- 
clusa coleccion de Faujas. cierlos basaKos que 
habian conservado su forma prismálica por 
mas que se hallasen totalmente convertidos en 
arcilla. 

En las formaciones calcáreas, situadas en- 
cima de la ^reda, la arcilla constituye cl prin- 
cipal depósito dc los terrcQOS terciarios, y en 
dus capas superiores cst4 mezciada de hierro 
snlfurado piriloso, de maderas fósiles bitumi- 
nosas, reconocidas como perlenecientes al ór- 
don de las monocotiledoneas y dicotitedóneas; 
contíenen á veces ámbar, botun, «lespojos de 
animales, osamentas decocodrilos y vestigiosde 
mariscos marUimos, juntamente con otrus de 
a^a^ dulee. La qne seencuentraenMontmartre, 
debajodela masa dearena,solo ha coosenrado 
como despojo de los moluscos maritimos suhue - 
lla.ó impresion revestida de una pequeña capa 
blanquecina, cuya presencia se debe á la sus- 
tancia calcárea de la concha. El espesor de los 
bancos de arcilla varia desde dos decímetros 
hasta diez y seis, cuarenta y ochenta metros. 

Lo que acabamos de decir rcspecto á la ar- 
eilla de los terrenos calcáreos se reOere mas 
especialmente á la Francia é Inglaterra, pues 
en Italia no descansa sobre la greda sino so- 
bre uu calcáreo tosco y félldo; y segun mon- 
sieur de Humboldt, el terreno de la América 
Heridional que no leha ofrecido capas de gre- 
^a, presenta la arcilla descansando sobre un 
^res calcáreo. 

Esta.^ observaciones no carecen dc impor- 
ta»cia respecto (t la geologia y prueban cuan 
abundantemente se halla la arcilla diseminada 
&obre nuestro globo; y ademas acreditan que los 
depósitos que constituyen su superflcie no se 
han efectuado en la misma época en el mis- 
mo órdeu para los diferentes puntos de la 
tierra. 

Eutre las numerosas variedades de la arcl- 
Ua, muclias son úUImente empleadas en las 
artes y el comercio: el dibujante se sirvc de 
una arcilla ocrienta con el nombre de lápíz ro- 
Jo, el pintor halla uu precioso color pardo en 
el empleo de una arcilla ferruginosa ilamada 
lierra de Sienna: otros colores conocidos con 
ios nombr<ísde pardorojo, ocrede rua, tierra 
de sombra, tierrade Cohnia y njode Ingla' 
ierra, son otr.is tanlas arciUas ferruglnosas. 

EI escuUor traza su trabajo y se vale de la 
«rcilia para modelar sus fíguras. La porcelana 
4ebe su finura y su Iiermoso aspecto á la ar 
ciila btanca Uamada kaolin, que en otro tiem- 
po sc traia de la Chioa, pero actualmente se ^ 
cncmMitra en difírentes partes. y cone?pecia-] 



Itdad cerca áelimgéi en Francia. La vagilli 
t)rdinaria se fabrica con una variedad Uamada 
arcülq plástiea de la palabra griega pa$o, yo 
/brmo, porque se emplea cn todo cl ramo de 
la alfareria: la de Montereau slrve para U fa- 
bricacion de loza fina, que se llama tierra in- 
glesa ó Ucrra de pipa. 

La arciUa comun. vulgarmente Uamada 
tierra arcillosa, se emplea para fabricar hor- 
nos. tejas y ladriUos, siendo su composiclon 
de treinta y dos partes de alúmina, sesenta y 
tres de silice y cuatro ó ciuco de hierro. Hay 
ademas una arciUa que sirve en las fábricas 
para desengrasar los paños y darles lustre, 
siendo conoctda con el nombre de arciUa e$^ 
mectica 6 tierra de bataneros. Lo que los farma- 
céuticos Ilttman bol de Armenia es nna arcilla 
ocrienta. Por último el almayre tao comun ea 
España, no es otra cosa que una arciUa que 
sirve para pulimenlar los cfistales y que en 
este pais mezclan cou el tabaco para darle el 
color rojizo que le distingue: esta misma ^us* 
tancia se haila aduiterando el pimieoto que 
sirve á los españoles para sazooar la mayor 
parte de sus manjares. Así es como la índua- 
tria huraana ha sabido variar casi hasta el in- 
flnito el empleo de una sustancia csparcida 
eon tanta profusion sobre la tierra. 

AUCILLA. {AgricuUura.) Yéanse los articu- 

lOS ABONOS y TEHRBNOS. 

ARGILLA. (Ouimtoa.^Losdnrersoscompues- 
tos que se han designado bajo el nombre ge- 
nérico de arcillas, constan esencialmente de 
sjiice, de alúmina y de agua; pero constituyen 
varias especies distintas, segun las proporcio- 
nes de estos elementos, f segun ia naturalexa 
y la cantidad de las ^ustaucias estrañas que 
en su estado normal se le asociancon frecueo- 
cia. Tienen, por otra partC/ todas las espccies 
de arcillas, aunqne en diferentes grados, ua 
carácter comun, que consiste en la propiedad 
físicaquegeneialmenle se lea reconoeede for- 
mar con el agua una pasta dúctil y fácil de mo- 
delar: esto es lo que sc entíende por propie- 
áaáplástica de las arcillas. 

Son csfas, cn su estado de pureza, blan» 
cas, gcanosas y untuosas al tacto y tienen la 
cualidad dc pegarse á la lengua. La pasta que 
de ellas se forma mezcláodolas con agua, es 
tan suave al tacto como la masa de harina. Si 
en cste estado se les dcja al aire libre, «ban- 
donan poco á poco el agua que habian ab- 
sorbido , esperimentan una consideruble re- 
tracciou y se resquebrajan en todos senUdos, 
salvo el ca.'^o cn que ia desecaciou se efectue 
con estrema lentitud- 

Lspuestas á la accion del calor, las arciUas 
pierdcn poco á poco el agua cou que se com* 
binaran y sc contraen progresivamente. Puea- 
tas en contaclo con un fuego en estremo ncli^ 
vo, se vuelveo completamente anhidras, y de 
tal maneru se endorecen, que de eUas saca 
chispas al acero. Por lo demas, cualquiera que 
sea ia tennperatura ^ que se las ponga, nnnca 



Digitized by 



Googk 



433 



ARCILLA-ARCINIEGA 



m 



entran en (ttslop y si solo esperitDentatt un 
prinoiplo de Titrificacion, para la con stroccion 
de nn instmmenfo pirométrico, Fe ba nlilizado 
H propiedad qae ofrece la arciUa de contraer- 
se gradualmente por laaccion del calor. 

II ácidasulfúríco, concentrado é hirviendo, 
es ei único que alaca completamente la arci- 
Ua, 7 ann para ello es necesario qne esté hú- 
meda ó simplemente seca, porque e1 ácido sul- 
fárico Bo tiene accion sobre la arcilla bien 
e^cinada. 

Los ilcalis cáa8tico6 determinan rápida- 
aente por la Tia seca, la trasformacion del si- 
llcato de alúaiina, que conslítuye la arcilla en 
doble silicato de alúmina y de álcati. 

Otra propiedad tienen laa arcillas, de qne 
las arte« han sacado partido, cnal es la de ab- 
sorber ios aceites con la misma facilidad que 
el agua, y de aqui el nso que de ellas Iiacen 
lóe fiü[>rieaDtes de paños, elc. 

las arcillas deben, pnes , considerarse co- 
00 ooropoestos quimicos definidos, siendo en 
efeclo Terdaderos silicalos hídratados de alú- 
mina. Por espacio de mucho tiempo ha sido 
admitida la hipótesis de que estos elementos de 
siliee, aiúmina y agoa, existian en las arciilas 
eo estádo de sirople mezcla y no en combina- 
cíod; pero ya se ha reconocido lo contrarío. Si 
k atúmina eslnviese libre, la arcilla seria ala- 
cable por las disoloclones alealinas; y sin em- 
bargo, se ve qoe no )a descompone la potasa 
eáosticalíqaida. Hiseobservado ademas, que si 
se somcte i la accion de esta base nna arcilla, 
traiada aotes por nn ácido, y qne por lo tantó 
ba perdido una parte de alúmlDa, la potasa 
disnelve en este caso uña cantidad de silice 
proporctonada i la de aiúmina qne el ácido ha- 
bia qnitado; de manera que el residuo de estas 
dosoperaeiones sucesivas, es idéntico, por su 
composiclon, con la arcilla primitiva. Este he- 
cbo proeba evídentemente que la areiHa es un 
T^adero silicato. 

Raro es qoe las arcillas se encuentren na-* 
turalroeDte en el estado de pureza: por 1o gé- 
neral estin mezcladas con sustancias estra- 
ñas, como son el betun, el graflto, el coarzo, 
el áxfdo de bierro. el carbonato de cal, etc. 
La presencia de estas snstancias modiflca mas 
ó meoos 60S propiedades ; de donde resultan 
importantes difereneias entre ias ospecies, y 
particolarmeDte coo relacioo al uso que de 
ellas baceo ias ailes. 

Lis areillas se eDcueotran en todos los 
terrenos, desde los carboDiferos hasta los de 
áloTion d formacioD reciente» y suelen, en me- 
éio de las rocas calcáreas, formar bancos de 
eoBBlderable espesor. 

ARC1KIE6A. Los que eonocen la historia de 
lapasada Incba ciTii, comprenden lo quesig- 
Bitoii y Taien las manifestaciooes hechas en 
ArciDiega, y la importancla que han dado al 
Donbre de este pneblode la provinciade Alava. 

Abrigaba e1 ejéreilodedon Girlos en su seno 
aBlasrÍTglidadesyémplos como cortesanós le 



rodeaban, y en continuada pugoa entre si, dié-' 
roula treguas, en tantoquemarchandola espe^ 
dicion real hácia Madrid, creia cada uno llenar 
sns ambicionesen el alcázar de Isabél. Frustra- 
da esta esperanza, se desencadenaron los mú- 
tuos resentimientos, pusiéronse en juego toda 
ciase de miserablesinlrigas, ademas de ias que 
eran escitadas por la actividad de un coroisio-' 
nado del gobiemo liberal, que tenia tambien 
<Ios agentes en el campo carlistu; y con tales 
elementos en accion, Ilegaron á comprometer 
de tal modo idon Gárlos, que obrando con mas 
precipllacion que prudencia, adopló las medf- 
das que vamos i ver á continoacion, donde 
claramente se maniflesta, por mas que se pre- 
tenda 1o contrario, la crisis en que se hallaba 
la causa carlista, y el ejército entonces man- 
dado por cl infantc dón Sebastian, i quien im- 
pllcilamente se llegó i encausar, como vere- 
mos despues. 

Tenemos i 1a vista el SujÁemento a\ Mé- 
tin de Navarra y provincias Vascongadas 
del martes 34 de octubre de 4837, y de é1 sa- 
camos los siguientes notables documentott. 

Alocucion de S. M. « Voluntaríos: La revolu- 
cion vencida y hnmlilada, próximai sucumbir i 
Yuestro esfuerzosobrehumano,ha librado su es- 
peranza en armas dlgnas de su perfidia para pro» 
iongar algnnos dias su funesta existencia. Mas 
por fortuna estáu descubiertas sus tramas: sa- 
bré fnislrarlas. Para rcalizarlo, para dlctarpro- 
videncias qne poogan cuanto antes término i 
esta lucha de desolacicn y de muerte, he vuel- 
to momentáneamente á eslas fldellsimns pro- 
vincias: pronto me vereis de ouevoi rtonde, co- 
mo hoy aquí, me llaman mis deberes. Yuestro 
heroismo interesa demasiado mi paterual co- 
razon para que rennncie i triunfar, y si preci- 
so fuera i morir entre vosotros. % 

«Voluntaríos: nobastabala contlnoadaséríe 
dehazañas y dé|»rodigios queforman la bistoría 
de vuestras campañns: los cinco últimos meses 
Ilevan vnestro méríto todavia mas alli de 
cuanto se habia visto; y el cuerpo espedicio- 
narío que me ha acompañado ófrece un ejem- 
plar sin modelo. Gon solo la tercera parte del 
ejércilo que opcra en Navarra y provlnclaf 
Vascongadas, se han redooido las fuerzas ene- 
mtgas i nn número ya menor de las que hoy 
tengo disponibies en todos mis dominios, ba* 
beis vencido al ejército revólocionarío en los 
llanos como en las montañas, sin artiltería eo- 
moconella: Huesca, Barbastro, Villarde loe 
Kavarros, Retuerta, serin etemo monumento 
de Tuestras glorías: si la falta de muníciones ó 
de cooperacion de algun cuerpo, precisó por 
el momeoto i ceder terreno, dejisleis harto 
^escarmentado al enemigohaciéndole sufrir pér- 
dida tríplicada; y en las mismas retiradas on 
corto número ha podido marchar seguido, ne 
hostllizado, por mas de dobles fuerzas que bo 
han osado alHcaros cuando les babels presen- 
tado la batalla, que ni un solo tlrohau dispa« 
rado contra vuestras masas. Sobre todo hatote 



Digitized by 



Googk 



m 



AftaNIEGA 



IM 



>echo yar i la Suropa quoinls enemig09 1o son 
Í^ los pueblos; qu^ la lealtad y decisioQ de 
^stos no puede scr mayor; que $u adlicüiona 
Qij persooa y su eutusiasmo por mi justa y sa- 
grada causa ba arrostrado la saogrieuta vea- 
ganza de sus opresorqs; que solo esperao 
vueslra proteccion para sacudir el yu^o que 
]os esplaviza, lo mismo en Ara^oo que en Ca- 
taluüa, en Yalencia como en Caslilla. 

aSi, voluntarios: ni cn vosolros, ni en los 
pueblos ha cstado dejái: de estermioar la 
Qsurpacion en ese pais dssgracijido, teatro de 
8U8 borrendo$ crímenes y de la anarquía que 
devora.á sus propios hijos, qoe acabaria por 
devorarla á ella mlsma. Causas quc os spn es- 
tr^ñas, causas conocidas, causas que vaa á 
desaparecer para siempre, ban dilataílo por po- 
co tiempo nias los malcs de la patria. Pero el 
ensayo está hecho, se Im visto á cuanto piiede 
aspirarse, y las medidas que voy á adoptar lle- 
Qarán vucstros deseosy la^ esperaD^os do to- 
dos los buenos espaúoles. 

«Voluntarios: testigo devueslro heróicode- 
nucdo , compañero de vuestros sacriñcio^ y 
fatlgas, admirador de vuestra resigoacix^n y 
virtudes, quiero ante todo daros la muestra 
mayor de mi rcal aprecio. Qesiie hoy me pon- 
go ávuestro frentey osconducir^ por mi mis- 
mo á la victoria. Preparaos á recoger nuevos 
laureles: sed dignosde vosoiros roismoa, y coo- 
taodo con la proteccion dc nuestra Geaerali^i- 
xna, confiad en que vuesko geueral eg vucs* 
tro rey.— Cárlos.— Real de ArcÍDiegJ^ %^ (Jeoc- 
tubrede48a7.» 

«llioisterio de la Guerra. Ezcmo. Si'.*-JD|e* 
g^ando el Rey N. S. al regresar momentánear 
mente á estas provincias dar á la heróica loaln 
tad, virtudes y sacrificios del coierpo de ej^r- 
cito espedicionario que ha tenido el honor de 
^compañar i su augosta persona uo testimo- 
Qio dc aprecio, digno de sa ro^ v^unificeooia, 
se ha servido concederle las reoompensas si- 
goientes: 

«A los dos primeros coQiandaDtesmasaQtí- 
guos de cada unade Iüs tres divisiones navar- 
fa, alavesa y ejístellana, pertenecienles á di- 
tho cuerpo de ejjército, elgrado de coronel, y 
i| lo tieoen ya, el empleo de leniente coronel 
ipayoT. Si hubier^ algun prioaer c^anda&te 
•«tre los dos mas antiguos que fuese tenien* 
l^ coronel mayor y tuvi€)se el grado de cor 
TOQel, obtendri la efeotividad de esle em- 
fileo. 

cA )os dos segundos comandantes o)as aur 
tigooa de cada una de las tre» divisioae^ re- 
faridas, el ascenso á primeros. 

(^ los dos capitanes mas anüguos de cada 
oiM) de los batallones de aquel cuerpo de ejér- 
eUo, el grado de tenientes coroneleSi y si k) 
tvriereo , el empleo de segundo ooomuh 
4tnte. 

«A los dos teoientee mas antiguos de cada 
■bilAlioD, 8i tieQen el grado dei ca^itaoee, U 
;«fHitividad de lales, y no ieuióodolOi ol gpado; 



y i^r ei p^\mo (Men el amiiM i grndo dt 
tementes á todos los subtementea m^a tiit(- 
guos; asi c^mo los empleos de subtenieoteft i 
los dos cadetes de cada batallon que reaQa& 
la mayor anti^üedad. 

«Un real de velloa diario vitalicio i todos 
los individuos deia ola^e de tropa de ioAiaterift» 
cabaUcría 7 artiiWia de las tres dívisione» 
ciladas q»e hau #eguido cousUotemoote li e»- 
pedicíoQ bast^ ej diad^hoy, coQtpreDdiéndofe 
en esta clase á los que estén ausentes por be- 
rfda^, eofermedfld, comísioa ú otra causn le- 
gitima de úrdea de suf gefe«; de modaque so- 
lo quedan escluidoe de esta pmI gracia Im 
desertores, y los que por cualqutera oftre m- 
tivo volunt^rio e«léa separadoe d^ las ñ\m. 

«Quincereales deveUoA meBeoaiei á todos 
lo^ individuos de )a reCecida oiaae de tfa^ 
que se incorporen voluDtariameiite i diche 
cucrpo de ejército desde el 17 de mayo li^mo 
hasla ei 8 de setiembre prdiúmo^ ya prQcedan 
de sus casas, de las ülaseiiemigat, é liaaimeii- 
te de los prisioneros bechoe ea ia glortoaa ba- 
U.IJa de Villar de ios Navacroa; á todof los 
que oCrece S. M., el real de veiloQ diario» ai 
contiuuaQ sirvieado con buena coQducta iiaala 
la coQclusioa de la guerra, ó bastaqoe por al- 
gun acto deservicioquedareai ioiUUiaadíts f>jL- 
ra hacerlo. 

«S. M- ofreceigualpremio i todosto^ iBdi- 
vidups de la misma clase de tropa quc haa io« 
gresado en ei referido cuerpo ea^^cionario 
voluntariameQte, despues del 8 de setiembre 
úllirao hasla la fecha, si permafieooa eoastaQ* 
temente en \m fiias duraBie la eampa&a. 

« Las preseates graoiaa son eateostvas ea Xo* 
do á la divisioa de cabeUeria eomapOMtlaata 
á la espedicioa referída. Todaa ae eQteode- 
rán ain perjuicio de laa reoompeoBai que por 
servicios particulares haa correspoodldo ó cor* 
respondan á los iadividuoa de las espDeaadas 
divisiones , reservándose la sot»rana bondad 
"dispeosar olrás especiale&á los gefoB, olciDles 
y voluntarios que teoga á biea por su mérito 
y circuQstanoias particulaEea. EstareaLreso- 
luQioa Do deber^ ejecutarse, respeeto á ios ge- 
fes y olkiales, liafita qae se haya beobo efocCi« 
vala de H del corriente, qae tiene povobjeto 
reipu^erar algunos oflciales atrasadoa ea la 
carrera para evitar asi toda ladiftcullad y pertoi- 
ciQs. Lo digo á V. B. de real <Mea para qoe 
inmediatamcnte lo baga Stiber ea ladel fijérét- 
U>» y Qja un brevisimo plazo» para qoe sofor- 
mea y lleguea por su oooducto á osta secre- 
taria ias rclacioDe^ de loa eooiproQdidoa en la 
presenle rcai resoluoioa y-ea la ya eüada del 
U. — Dios guarde á Y. E. mochos añoa. — Reaft 
deAjrointega %9 de octahre de 4837.«-4osé 
Arias TeiJeiro.^Sr. gefe del B. M. 6.i 

«jSecrelarlük de Estado y deldeapagbo de la 
Guerra.— No salisíecha todavia k augii8ta.m»> 
aiOcenci^ dol rey. Questroaeii^rv j el eqnoial 
iuteréa oon (^e mtm loe aaonilciQB da do he- 
róicflk ey^roíU» Goo laatraciaaquo oomproDde 



Digitized by 



Googk 



437 



ARaNlEGA— ARCO 



488 



1« real órdee de esfa ^efas, se ht serrldo de-I^Mcenos y el pHttldero qtie era el prinerode 



tfarart qoe »e abone tri|Hicado tiempo de ser- 
tieio, qoe se eoiitBri esi pera lioeRcias, pre- 
mios y tedos los demas objetos á que se es- 
Üeede el tbono de campaña, y á lodos los ge- 
fes, oflclales f deoias elases de iropa pertene- 
elentes A ta espedicion que ha acoffipañado á 
S. M. mlentrashnbiesen formado partede ella, 
qoedaedo eseeptoados de esta gracia los de- 
aerlores, aDmyue se faayan presentado á las 
aoloridades en Navarra y Provlncias Vascon- 
gadas. — De real órden lo digo á T. £. para sq 
Isteiígencla^ pnblicaeton en el ejército y eféc- 
ies conslgttientes.'-^s goarde á T. K. mn- 
chos años.^Reai de irciniega, 29 de octubre 
de 4837.— José Arias Teijelrü*— Al gcfe del 
E.M.6. delejércüo.» 

liada mas que lo espoesto es n^cesario pa- 

ra damoster la iBB p o rta H dq de ios sttcetot de 

Arcioie^, origen de otros mas grares. Por de 

pronto, Jas medidas qoe tan solemnementc 

^reeiá adbDptar den Gárlos, te reduJeroB á pa- 

0U- eoo ia naytr ingratilod á sus ma« fieles 

«ar?idtre»; y liio, el mat tetimo y allegado á 

doo Seb&stiun, fué encauaado y preso, y Zara- 

ffe^i, que coa t^fa fbHci4ad y acierto con- 

di^o sn espedicioo, que casi aalrO á la real, 

fué á dcFcansar de sus servicios á los calabo- 

10$ de Arciniega, de ios cuales le sacó Maroto 

ea 4839. Asi acostnmbraba proceder dou Cár- 

loscoo SU9 me]ores partidarioe; asl obr6 en 

esU ocasloD, coaodo deUera baber empe^ado 

por corregir, sino á sl propio, á sus mas inme- 

diatoi comeleros qneieeomliiciao áua abiamo. 

Creyé sa1?arlo don Gários pooiéndose á 1a ca- 

beea éel e}ército« en brete sq vleron los re- 

SoIHMOd* 

Despaes de los deerctos de Arclniega todos 
cveian qoe se inaoguraria noeta época, que se 
apreadenan las leceiones que diera la espe- 
iteBeia, y se corregirfan las faltas cx)metidas; 
pero nada de esto se vió: sigoieron, y seau- 
aeiitvoa las Intiigas, se oMdaron oostosas 
feociOBe» y se ineorrió en roas gr&ndes erro< 
res. Siempre ha sido ei mismo don Cárlos. Se 
ftíislacim tambien que temeroso el prlncípe de 
que el funesto resuitado de le e^pedicion dis- 
BilBuyese sn prestigio, y ia confianza que ios- 
pÍTBbÉn SBS imlabras, trató de atriboir el mal 
éxfto á sos mas leafes servlftores sacrificin- 
debs en las aras de snegoismo. 

ARCIPRBSTG. {Dereeho ecle$iástico. )fAh^se 
este nomt>re en hi prtnHli?a iglesia al mas an- 
%oo ó gefe de los presbiteros, asl corao el de 
iKediano al prlroero de ios diáconos; apUcase 
ea ej dia á un eclesiástico revastido de una 
dlj^ldad qnegosa devariosderechos. Delmis- 
mo QK>do se llaroa arciprestazgo eltilulo y dis- 
trHo del areipresre. Eb Ios primeros sigios de 
h igfesia habia tres dignidadés principefes 
qte loeran al mismotiempo de la iglesta cate- 
dral y de la Igleeia; á saber: el arcipreste,, que 
e^ et prindpal dé tos presbtfen» y de lois clé- 1 



los clérigos, que mandaba sobre to(k) ol olero 
ioferior. Se hiEO referenda áe t^stos tres dig- 
nidades en los oánooes aribigos dei coocilio 
de Nícea; y el de Mérida. colebrado en 606, 
manda qne cada ebiepo tOBga en sa catedral 
BB aroipreslB, m arcediano y nn prirokñcro; 
ouyas fiineiOBes no dtstiBfue. Gomo el nooriire 
de presbilero tiene su origeiide la edad atan- 
zada en que dobian haltafse aqveHos qne se 
honraban cou este carácter, el arciprestc, que 
era el primero de loe preffblteros, debla ser el 
de mas edad. Con todo, los obispos dieron al- 
gBoas vecaa wta dígnkiafl al oiérito, auBque 
regularmente no^uese debida sino á los ancia* 
nos. A'emos que á Proterio, electo obispo dc 
Alejandria deepnM 4e U éa¿0^icioil deDiósco- 
ro en el concilio de Calcedonia, le habian he- 
cbo arcipreete de la laUm» iglésia. S^p (ieró- 
Qimo pareoe darBOS i onteoder qae eo k igW* 
sía l^üaa todw las ae^^ales tentan un aroi* 
pre&le sin que hubi^ roas quo uno en eada 
wu U>s aroipreátes babian ooupado en otro 
lieii>po un rango distinguido en, ía iglesia; eu 
su prigen ei arcipreste era la prímeia dignidad 
despues del obispo, y ordinariamente tenia el 
car^ de vioar io gOAoral, ademas del goblerno 
de ia igiesia cuando el obispo eskiba ausente. 
AMCO. ^UmMéO^ A ftoda porcion d« 
OBB litM OBtva 80 llaraa afo». Ootto eii cada 
uuo de los articulos de las dtiüatas Mpaaits 
de cutvas, toctiraos óe las propeedades parti- 
eolares de aus aroos. {Véa$B elipsb, HiraaB0<9 

LA, PARABOLA, CICLOIDE, LOCABlTnCA, tto), 

nos concrctareroos ahora especiaimente á los 
arcos de circulo y ^t\ ciiante á los teoremas 
generales que pcrteiieccn 4 todas las curvas, 
nos remitiroos á las palabras rectificacion, 

«jp^RVICfia y VOLLMIiN. 

Kstá coRvenido oousiderar dividida toda 
circuníereucia de cireulo en tfescieiitas sesen- 
ta partes iguales (|ue se llamaB grado^; cada 
uno de estos divididos en sesenta partes lia- 
roadas minutoá, qimiedivklen tambíen en otras 
sesenta llamados segundos, etc. Segun el sis- 
fema raétrico se prefiere dividlr el cuadrantc 
de clrculo cn 400^,ei grado entOO', el minuto 
en 400", etc; mas nosotros emplearemos solo 
la primera subdivision, porque es la adoptada 
generalmeote, y segun la cual se hailan es- 
tablccidas la mayor parte de las lablas é ins- 
trumenlos de geomelrla. 

En el articulo angclo qucda espuesta 1$ 
docirina de que se deduce la medida de los 
ángulos por mediode los arcos decirculo; en 
la palabra cverda, los procedimientos de sub* 
divisiones de los arcos y de su valuacion en 
grados; cnla pálabracfRCüNFBRENciA, laspro- 
piedades generales de los arcos de circulo; 
ahora daremos aqui los medios de medir lat 
ipngitgde^ dQ los ^tco^ segun su uúmjm d^ 
grados 7 hi m^gnilud de su radio, 

Se dtcoque son iguaÍBs do; «rcos coandf 



átoñ; el areedlano^^^ue era ei principál de los í rectiflcados ttenen la misma longitad, ^ seme< 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGO 



4tO 



JarUes, cuando Ueneo un mimo númerodegra- 
üos, no obstanie pertenecer á circulo¿ diferen- 
tes, es dccir cuando son fracciones iguales de 
8US respectivas circonferencias. 

Se sabe que uoa circunferencia contiene á 
sn diámetro el misnio número de veces que 
otra contiene al suyo, ó bien que es conslan- 
te la relBcion de toda drcunferencia á su diá- 
metro. Esta relacion es por aproximacion. 
{Véase la palabra gircunfbrbncia). 

n— y, ó — Jll ó =¿3,4445926536. 

Kste númerotiene por logaritmo, en el sis- 1 
tema de Briggs, 



%. 



,497U987Í7. 



Fádl es concebir qne si r designa el nú- 
roero de nnldades llneales contenidas en el ra- 
dio de nn circulo, la otreufi/'ermdaaSirr. 

Y si nn arcoconsta den grados, seenciien- 
tra su longitnd por esta proposicion: si 360* 

tienen 2icr por longitud, n grados tendr¿«J!I2' 

480- 

oomo — - es un námero constante te haremos 

-"A, y se tendrá A«o, 04 745329252, log. A 
»2,2448773676 de donde langüud del areo 
de D grado$=anr. 

ú superflcie dél secUtr drcular limítada 
por este arco es ignal al producto del arco por 
)a mitad dei radio, ó 



icr n ^ , 
360 * 



La del negmenío comprendido entfe este 
arco y so cnerda, se obtiene quitando de la 
del sector 1a del triingnlo forroado por esta 
curva y los dos radios; esta área es. 

«-ir'(iin— jan.n). 

Müchas veces ocurre tener que valuar el 
nÚQjero n de grados de un arco por su longi- 
lud ó inversamente, y aunquelo espuestohas- 
ta aqui basta para resolver las cuesliones de 
esla especie. creemos no será fuera de lugar 
roanifestar el medio mas frecucntemente em- 
pleado. Imagineraos que se haya encorvado el 
raOio ábbre la circunferencia como si hubiera 
de ajustarse uno ¿ otro exactamente; este ra- 
dio asi encorvado, co¡ncidir¿ con un arco que 
interceplará ó abrazar¿ entre sus puntos es- 
tremos, y del que puede determinarse el nú- 
mero R de grados, R' de minutos ó ií" dc se- 
gundos, ó lo que viene ¿ ser lo mismo: este 
irco igual al radio es: 

R-«5r .29578 kg. R— 4 .75842 26324 4 
R'«3437'.746 %. R '=3, 5362 7 38827 9 
R"?=206264",? /o^.R"-5,34442 54334 8 



Design^mcs t)or X la longttud de uo arco 
de drculo cualquiera, el radio por r y por (X«) 
(X')> l^'O' e( número de grados, 6 de minatos 
ó de segundos; tendremos que se podrá esta- 
blecor la siguiente proporcion: si un arco de 
R grados tiene r de longitud, (X*») ticnede loo- 
gitud X, dedonde r (X'*)sRX. Y se obtendráde 
la misma manera para (X') y (k'f), etc, pues 
quer(X»)=RX; r(X')=:^'X; r(Vl==R"X. 

Si esconocida la longitud ) de un arco, es- 
tas ecuaciones determinar¿n (X^), (X'), (X'Ó, é 
inversamente, etc... £s digno de observar que 
sí), es el arco de un segundo y el radio del 
circulo =4, se tiene 4s=sR''x arc de 4 ", de 

donde R"= ^; asi pnes 



arc. 



4 



4 4 

R= , R^— .,. r'sz 

arc. 4« arc.p' arc.4" 

Gomo el arcode4' y áñ ^ii son tan peqae- 
ños que no difierra 8ensi)>lemeDle de sns se- 
nos, se pueden trocar laa dos últimaseciiaGio- 

nesenR'«= --R"«.-i_ limitando lo 

sen, 4 '' sen, 4 '' 
roenos los c¿lcnlos á 8 deciroales. 

Asi que, coando entre eu nna ecoacioo 
sen. L tang. L, siendo el radio igual ¿ i y el 
arco L muy pequeño, poeden reemplazarse es- 
tas lineas por L, y si se quiere que L designe 
no ya la loogitud del arco, sino sn número de 

L" 
segundos, seria menester trasformar L eo«— =» 

R" 
U' sen^ 4 ^') podria tambien esprcsaree en mi- 
nutos cambian L en L' sen, 4 ^ Estas trasfor- 
maciones son de rouy frecuente uso. 

£n lu palabra bbrie y desarroUadas en se- 
ries infloitas, espondremos las fórmulas del 
arco en funcion de su tangente ó de su seno 
é inversamente. 

Lo queconcieme ¿ la resoluciondelospro- 
blemas sobre valuacionde lalongituddel aroo 
de una curva cnya ecuaciony estremos se oo* 
nocen y de sus reciprocos, se hallarán eu i* 
palabra RBCTincAcioN. 

ARCO. (Árquüectura,) Se Ilama aai ¿ una 
construccion que en su parte inferior presenti 
una curvatura, que recibe los tres nombres si- 
guientes: (irco de medio punto 6 semicircuiar, 
arco peraltado y arco rebajado. 

EI arco de medio punto es el que est¿ for- 
mado por un semicírculo; el arco peraltado e» 
el que stt altura verticai es mayor que la mitad 
del diAmetro; y el arco rebajado es el qoe la 
altura vertical es menor qoe ia mitad del'diá- 
metro. 

El arco oblicuo es aquel coyos pies dere- 
chos, supuestos iguales, no est¿n en on mismo 
plano, es decir, que el uno 8ul>e mas qae cl 
otro. 

Árcos botareles, son aquellos qne ordina- 
riamente se construyen par^ cootrarestar éí 



Digitized by 



Googk 



U( 



AIICO 



U9 



eaipiite de laü cotístriiecíoQes, y rb (íbloe&n ge- 
iieralmente ea el álcrk>r por ser hácladOQde 
sueleü bacer el mayor emppje los ediflcios. 

iireo rampante es aqnel cayos arranqiies 
estin á desigoales alturas. 

ARGODE TRfó GENTROS. {Árquü$etura.)Sie 
llama asi á la CQnratura de una bóYeda rebajii- 
da, cuya altoraes menorque sQsemí-diiroetro 
horiKMitaU forma la miiad de una elipse, y por 
eonsigoieDte se traia desde muchos puntos del 
eentro. 

Los areos r$verso$ se emplean en los ci- 
mieotos de un ediflcio para contrarestar los | 
pontoa de apoyoaislados, y repartir los esfuer- 1 
aoi sobre la mayor soperflcSe qne se pueda del \ 
teneno. j 

Los Tomanos hicieron uso de estos arcos 
en la ooostmecion de alguaos de sus pucntes, 
de tal modo qne la curvatura que I^ daban ea 
el <áraleBto, nnida á la del arco » formaba un 
circalo completo. 

ARCO IRÍS. (Fifioa.) Se Terifii» este feoó- • 
meno coando uni nube opoesta ai sol se di- 1 
soelTe en UnTia, y para verlo es preciso colo- ' 
carse de espaldsís á aquel astro: muchas veoes : 
Temos dos arcos, el uno interior con colore.^ 
moy viTOS .y el otro esterior y mas pilido; los 
dosse presentan con la niismasériedecolores 
que el espectro; pero en el prímero, el rojo es 
el mas alto, y en el segundo es el violado. Uno 
de los caracléres de este meteoro es qiic el 
centro de loá arcos está siempre diametral* 
noente opuesto al soi. 

Podemos imitarlo artlficialmente arrojando 
agoa ai airé, de modo qne se espartti; de cslu 
suerte ios sortidores, las cascadas y el rocío 
<}ue homedece los prados, nos ofrecen CBte fe- 
nómemo, sicmpre qae noscoloqucmos conve- 
nientemente para observario. 

Ei arco iris resulta de la refraccion y re- 
Oexion de los rayos solarea combinados én las j 
^otas de agoa esféricas. 

Bn efecto, supongamos qoe un rayo de Inz \ 
dirigido en el sentido S I . {Véa$e el Atlae, Fisi- 
em, lámiaa 4 .*, flg. 4 .»), cae sobre una gota de 
aflToa esférica: la primera refraccion que espe-. 
ricnefite, lo dirígirá báda i'; alii se refractará 
de nnevouoa porcion ypasará al aire siguien- 
á& l' r'; la que qaeda se reflejari en lo interior 
de la erota de agua bácíá i". Aqui severiflcari 
1o iBisiBo: saldri una porciou, en tanto quc la 
rellexion volverá el resto hicia l''', donde 
se prodnciri tamÍHcn un efecto semejante, quc 
se repetiri de nuevot y a$í sucesivamente, y ' 
colocando el (jo en la direccion r" I''' de los | 
rsyos emergentes, se perciblrá la série delos ; 
colores del espectro solar, i caosa de su dis- > 
persioii iVéase Dispersian eo el articulo be- . 
raaoGSon .) Lo que hemos dicho para esta gota 
de agoa te aplica á todas las que estin colo- 
eadas i sn inmediacion, con la diferencia de 
qoe los rayos solares podrin caer sobre algn- 
iias de ellas de modo que solo haya una re- 
Oexioii ioterior, y todos los rayos emergeotc^ 



qoe lleguen al ojo del éspéciador le ofrecerin 
multltud de espectros solares, cuya superpo«i- 
ciou coropoodri el arco Iris, Falta demostrar 
comó la dispof icion de estos espectros puede 
producir un arco de cicrta latitud, compuesto 
de fa]a5 de colores, colocadas en el mismo 6r- 
den que las del espectro. 

Para obtenerlo, consideremos desde luego 
con Mr. Biot» un solo rayo incidente d^ color 
simple, por ejemplo, ro]o; si acontece qoe es* 
te rayo, despues de haber sido refractado cn 
el glóbulo de agua, se reflejase uoa ó muchas 
veces en su segunda snperflcie y saiiese en 
seguida al aire, se ooncibe que hari en gene- 
ral, despnes de su emergenchi, cierto ángulo 
con su direccion prímitiva. Este ingulo seri 
constante para todos los rayos de ta misma na- 
turalexa que penetren el gióbaio ba]o la mis- 
naa iocidencia; pero cambiando esta, cambiari 
tambieo aquel. Para teoer una idea clara dees- 
taá variaciones, considercmos primero el ca* 
so parliciilar cn que el rayo no snfre nms que 
una reüexion interíor, despues de lo cual vuel- 
ve á salir del glóbiilo al aire libre {figura A .* ; 
entoQces si se calcula numéricameQte el %'aior 
de la separacion para muchds rayos incidentes 
paralelos , repartidos sobre la superflcie dei 
gióbuiri eo pequenas distancias, se ve que la 
séparacion comienxa á ser nala ba]o la inci- 
dencia perpendicular eu que el rayo atravlesa 
el glóbnlo cn su centro; enseguldaaumentala 
separacion progresivamente hasta cierto lími- 
te de incidencia, que es de uuos 59** y medlo 
para los rayos ro]os, dc modo queeQtrando un 
pequeño pinoel de estos rayos pararelamente 
en el glóbulo en A, ba]o esta incideocia, y ha- 
biéndose reflejado una vcz en su fondu, sale 
de él igualmente paralelo ou A'', aonque la 
direccioQ geoeral del pincel se divide 42*; pero 
para las incidencias de mas consideracion» la 
desviacioQ disminuye como habia aumentado, 
y esta dismiOQCioo coQtinúa husta los úliimos 
rayos tangentes al glóbulo; mas si se reciben 
todos los rayos emergentes á gran distancia 
c'el glóbulo para que cste pueda ser considera- 
do como un pnnto, es claro que todos los qae 
co'rrespondan á las desviaciones desiguales, 
irin separindose los uuos de los olros, i me- 
dida que se ale]en del glóbulo. de suerte que 
se hanariu al fin demasiado dobijitados para 
dar la seosacion del gtóbulo al ojo colocado 
en su camino; por el contrarlo podri aun ser 
afectado por los rayos emcrgentcs que oorres- 
poíi lea ul maxlmum de la desviacion, puesto 
que sieudo paralclos cnlre sí, se trasmiten i 
eualquiera dlstancia sin separarse, y su cfecto 
seri^anto mas vivo cuanto que, si soi^Aie uoa 
densidad uniforme, se estrechan y cohdensan 
ctiando salen de aquella emcrgencia. Figoré- 
monos ahora una fila de glóbulos iguales dis- 
puestos circularmente al lado unos de otros, 
de suerteque los rayos refractados que de ellOü 
emanen, y que suponemos del mismo color, 
poedan llegar asi hasta pI o]o; darún la sensa- 



Digitized by 



Googk 



U3 



AIICO 



m 



cion de nna Knea liiminosa, y Aiochas hile- 
ras iguales oolocadas uoas.tras otras produci- 
rán, á caosa de la abertura sonsible de In pn- 
pila, una faja de eolor igunl á aquella cn )a- 
lítBd. 

Las Bifsmas eonsideraciones se aplican á 
los casos en que las refiexiones ó refracciones 
son mas Domerosas, pues siempre hay para 
cada una de ellas cierto Hmile de ittcidencia, 
en la qne tos rayoa emergenlesmoy prózimos, 
procedentes de nfi miamo pineel, salen scnsi- 
blemeute paraldos y poeden trasmitirse i io 
lejos sín debilitarse» 

Sopongamos ahora qoe nn observador co- 
loeadoen 0, (fig. i.*),niiraunagrannubecom* 
pueata de multitud de glóbuios esféricos óe 
agua; tii^jemos desde sn o}o al centro del sol la 
linea SOG, para designar la direccion de los ra- 
yos iDcidenter, qoe supondremos desde luego 
exactamentc paralelos, la que hace conaiderar 
al sol oomo un pooto iBfinitamente lejano. 
Hecbo esto asi, se veriflcará al punlo en la 
prímera snperficie de los glóbulos una reüe- 
xion paroial de todoS'los colores quecx>ropo- 
nen la laz incidente, lo que formará una tiota 
blanquecina mas 6 menos osoura, esparcida 
sobre toda la »uperUeie de la oube; pero ade- 
raas de esto, si estásuficioatemente estcndida, 
se verán en ella dns arcos concéntricos teñtdos 
con todoB los cotoref del espectro; porque si 
por eloj^ )y se llcva la recta OV, formando con 
OC 00 áoRulo de 40» 47', y se la hace volver 
alrodedor de OC, describiendo una superúcie 
cóoica, todos los glóbulos de agua que se ha- 
Ileo eo la piolongacion deesla soperficie, ten- 
drio precisamcnte la posicíon requerida para 
que los rayos violados, qoesonlos mas refran^ 
gibles, despue» dehaber sufridodos refraccio- 
neSy y aun refiexioo intermedia, salgan de eila 
paralelo», y lleguen al ojo 0, lo cual uo se ve- 
riflcará eo oiugun otro ponto de la nube, dc 
suerte, que solo en vlrtud de estoa rayos, verá 
el espectador sobre la nobe un arco violado, 
coyo eje será OC y el centro C. Pero ademas 
deesto, verá en ella inflnidM de otros areos 
coocéntricos y esteriores al precedente, cada 
uno de tos cuales scrá formado por una sola 
eBpecie de rayos simples, y ¿ medida que es- 
tos rayos seao menos refrangíbles, mayor se- 
rá el diámetro de sus arcos; de modo qüe el 
mas anoho compuesto de rojo sobido, conten- 
drá un ánffiilo ROC de 4í* l'. Por consiguiente, 
)a latitud total de la fa^a de cólor será ÍS" 2' — 
40» 47' ó 4** 45', y el rojo quedará fuera y el 
violado deritro. 

]<o contrario sucederá despues de dos re- 
fleiiones. En efecto, si Ilevamos por el ojo las 
llneas 011, OV, fonnaiido coo OG los ángiilos de 
50* 50', y 44** 9', puesto qoese ias hace vol- 
ver á los dos>' bajo estas inclinaciones alrcde- 
dor de OC como eje, la prioiera encontrará to- 
dos los glóbolos qtid despues de baber heeho 
Bufrir á loff rayos rojos estremos , dos refrac- 
ciones sepattidaB por mediodedos reflexiooea 



inlermedias, pucden enviarlos al ojo, parale- 
los entre si; y la segunda 'dará el hmile ani- 
logo para los rayos viohidosestremts. Kntre es^ 
fos dos arcos, habrá otros de todot los oolares 
intermedios del prisma, y sr cobJuvIO foroNh 
rá una segunda laja que teodri de lállM 54** 
91— SO^" 50', ó 3"* 40'. Esta faja teodrá sos co* 
lores cn un órden inverso de la prlmera, eá 
decir. que el rojo estará dentro, el violadofQe* 
ra, V ia distaocia de los dos arooa rojos seri 
50o*59'^42^ r ú 8^ 57'. 

Tales, puea, deberian aer hs diRKnsiobes 
y las distancij» de loa dos arcos iris qoe 9p9^ 
recen en las nubes, si el sol oo fiieBe nat qM 
un ponto; pero este astro tíeoe un Mnielf»' 
aparcnte sensible, cuyo valor medio poedesa^ 
ponerse de unos 30'. Segun esto, ti oooside- 
ramos los arcoa qoe acabamos de determiiQr, 
como prodñoidos por los rayds onaitadoB éd 
ccniro del diseo, los myos emaoaéia detes 
lx>rdes ó del intorior, tendrio oad> ono pot 
eje la linea llevado deade el oótervadbral púii- 
to del disco de doode habráo eraaaado. For 
coosecueocia, si deade el punto G sa descrifoe 
uoa circunferencia de circulo C' C" C'", igoat 
al diámctro apareote del sol, viito desded 
puoto Q, 00 se fbrmarásolameote alrededor de 
este centro unarco violado interior á la úistnt' 
cia de 40^ 17^ sioo que habrá taotos arcos, 
como puotos bay eo el círculo C' C" C'", qae 
puedeo á su vez llogar i ser centros; esdedr, 
que se formari ooa faja círcolar violada de 
anchura igual al díimclro aparente del sol, y 
cuyo rid'io interior será 40^ 4 7'^ 5' ó 40* %\ 
cl eslerior 40^* 4 7'+45^ó 40* 3Í'. üel misa» 
modo elarco rc^o quo se hallaba i 44®«' de OC, 
llegari á aer uoa fa^a roj^i cuyo bordq^ioterior 
tendri por ridio44* 47', y el eaterlor 4«^ 47', 
de suerte, que la aocfaura total del hria em»- 
prendido entre estos esircmos. seri 4í* 47'— 
40'> 2' ó 3* 46', mayor de 30** que si el sol flo 
fuesc mas que uu puulo. Asttamblen lalatKud 
del iris esterior que habiamos hallado de 3* 
tOMIegarói serdeS^iO'; su semidiimetro 
interior que cra de 50® 59' llegaré i teoer 
50** 44' y el esterior, quo era de 54** 9' tenéri 
54^ 24'; eo fln, la distaocia de los dos irls, 
que era al principio de 8** 57', quedari redu* 
cida i 80* 27^ pero i caosa de la latitud y 4e 
la superposicion de los arcos parciales que los 
compooen, serio macbo menos marcados qoe 
en la prlmera auposicion. 

Hemos demostradoque^encada glóbuloso- 
friau los rayos iin uúmero indefloido de refle- 
xiones, es, pues, preciso queá cada contaolo te 
cscape de la reflexion una parte qoe pasari al 
aire, lo que debüita oias y mas el número de los 
que quedaocn lo interior; y raiooaododei modo 
que io hemos hecho, se conoebiri que los m- 
yos cmergentes, qoe despoes de tres reie- 
xíones interiores, llegañ al ojo del eppecladar, 
i)int«rán uo toroer arco iris esterior i losdemaff, 
pero con colorcs tau dábiles, que oo será tí>\^ 
1)1« sino oimdo, siendo oniy ossora la nube, 



Digitized by 



Googk 



415 



ARCÓ=-ARCOS 



U6 



tengan ana loz moy füertd íos rayos del sol. 

E\ arco ins ^ componc de sielé colorc^ 
UamadoB priwUtívoi, y los cuales se colovan 
porel Meo sigaiente: rojo, naranja, amarillo» 
Terde, indigro, axol y yiolcla. 

Antonio Domints, araobispo de Spalatro, fué 
el primcro qñe denoostró que el arco iris pro- 
eedia de It accion de los rayos solareá en las 
fotasde agnas; perosobre todo áNewton, so- 
mos dendored de aüa teoria éiada de este fe- 
nómeno. 

Bo el lengnaje biblico, el arco iris es pren- 
dadealianaa entre Dios y tod hombt-es, por 
mediodel cnal, brillando en la^ nubes despues 
del dÜQTio protnetió i Noé no destruir de nue- 
TO a1 género bumano abogindolo. 

En la mitologiaf^ mensagera de loá dloses. 
Imio la ci^mi^onaba frccuenteménte comb Jú* 
pltet á Mercurio. Los poetaa la representan 
eon las alaa briUantes de toda claáe dé cülorés, 
seotadaal lado del trono de Juno, cdtaio dis- 
poesta i éjecutar con prontitud las drdenés 
• de )a diosa. 

ARCONTE. (Bist0tiá.)kpy.i6v,elqué íñan- 
da, Este nombre era comun i nuevc magistra- 
dos. qbe góbemaban la repüblica de Atenas, si 
iHen én ^ealtdad este nombre iba esencialmen- 
te Qoido al primero de edtos magistrados, inti- 
tnlado tambieo fepónymo (iitiovupo^; de tm y 
6vo|jitf,fiOm5re), porque su nombre senria para 
el det a&o, durante el cual ejercia su ma- 
gistratora. Estendia^e su JuriSdlcciOu itodone- 
gpdo cifil y religioso, i los pleitos entre ma- 
rido y muger y i todo cuanlo dijese relacion 
tóQ la matería de succsiones, viudas, huérfa- 
nos y menores: áo tribuhal estaba éituadu en 
ei OdéoD, 7 tenia ú sn cargo la ínspeccion dé 
los joe^os públicos y dc clértas íicáias c'omo 
las Dionisias y Targelias. Tenia derecho de 
íoipooer penas i los cindadanos que se eutre- 
fabao i la embriaguez, comenzando la ejem- 
plaridad por si mismo, quien sí se dejaba do- 
miodr por este vicio, era condenado i muertc, 
probado que fuese su desliz. El segundo arcon- 
te teoia el sobrenombre de BagcAeuc rey, y su 
Boger BaalXt97a, reina. Tenia su tribunal en 
ei Pórtico régio, y sos atríbuciones se esten- 
dian & todos los negocios y ceremonias reli- 
giosas: presidia i la celebracion de los miste- 
rios y sacrmcios públicos, y aun conocia de 
algnnos negoctos civiles y criminales, parti- 
cularmente del homtcidio, que trasferia inmc- 
dialameDle al Areópago, en cuyo tribunal to- 
maba asiento y votaba, mas no sin hdber de- 
poesto la corona, que cra una de ias insignias 
del arcontado. 

^ tl tercer arconte se llaroaba poleinarca (de 
ió%tp<K, guerra y apxciv, mandar), por ser 
priVaUvo suyo ei conocimiento y cuidado de 
todoá los D^^ocios y marcba de le guerra, te- 
ttlendo tambien bajo so Jurisdiccion i los pe- 
regrinos ó cstraogeros y i los domicüiados en 
Atenas. 

Los seis areoDtei restanteg eran de^igna- 

446 WUOTKGA POfULAII, 



dos por 61 nombré comun do Ihesmodietas» 
OeopooexSe, legisíadores, (de Oeopú<;, ley, y 
Ttoi)(jLt, poner), tenian i su cuidado la inspec- 
cion de los tribuñales, jueces y magistrados 
inferiores, y se oponian i la ratiQcacion de las 
Icyes que consideraban peligrosas para eiEs- 
tado. 

Enunpríncipiolosarcontesfueronperpétoos 
en itenas. Despues de la muerte de su último 
rey Codro, abolieron los atenienses este titulo 
otorgando i su bijo Medon el de arconle (ano 
4095 ántes de J C), que no salió dc su fami* 
lia hasta la muorte de Alcmeon, décimo tercio 
arconte perpetuo; entonces la dignidad de ar- 
cottte llegó i ser clectiva, y su duracion se 
concretó i diez años. Charops fué ei primer 
arconte decenal, clase de arcontado que duró 
desde ei año 754 basta el 684antes de J. d. dés* 
de cuya'época se alteró la duracíon y el 
número, pues se establecieron los anuales y 
se crcaron nueve magistrados de esta clase. 
Greon fué el primer arconte anual, y la dura- 
X^ion no variÓ ya hasta la destruccion de ia an* 
tigua.\tenas; esto es, hasta la toma de esta ciu- 
dad por Demetrio Poliorcetes, año 296 antes 
de J. C. 

AHCOS DE TRa'NPO. (Arquitectura.) Los ao- 
tiguos consagrabau estos monumentos histó- 
ricos i la mcmoriá de un vencedor, de uu per- 
sonage distinguido, ó lo elevaban en ocasioa 
de un hccho memorable. 

Los romanos tenian en nso bacerlos hono« 
res del triunfo i los gefes vcncedores, elevan* 
do sobre el puente triunfal, un pórlico de ma<» 
dcra, bajo el cual pasaba el vencedor con toda 
su córte. La parte superior de este eüiGcio es- 
taba coronaJa por uua plataforma ó atribuaa, 
iobre la cual se colocaban los músicos y los 
que llevaban los trofeos. Las caras príncipales 
estaban adornadas de imigcnes ó atributos de 
las ciudades conquistadas, de las naciones ven- 
cidas, de los despojos del enemigo y de pintu- 
ras representando las batallas. Del vérttce de 
ta bóvcda descendia una victoría alada que co- 
locaba una corona sobre la cabeza del vencedor 
en el momento de su paso por el arcü. 

Estos débiles ediíicios que se deslruyeu 
despucs dei triuhfo, inspiraron á los romanos 
estos mouumenios que la magniñcencia elevó 
en seguida, tanto en piedra como en itiármol 
y quc Piinio Ilama movilium inventum. 

Los primeros arcos que fueron conslruidos 
en Boma, parece uo haber consistido mas 
qoe en uua arcada'semicircular, apoyada so- 
bre dos pies derechos: tal fué el que se elevé 
i la entrada de la via Sacraal censor Fabio. So- 
gün Ciceron este raonumento estaba corouado 
con la estátua del triunfador y dos trofeos, 
Mas tarde se le enriqueció con pilastras, colnni- 
nas, coronadas por un cornisaraento, y algu- 
oas veces formabanun cuerpo mas avansado 
coronado por un fronton. 

Sobrcunamedatlade Augusto se encuea- 
I tra Indicado un arco dc triunfo compuesto do 
T- lu. 40 



Digitized by 



Googk 



447 



Aacos 



4i8 



un gran arcoy dos puertas cuadradas. Algnoos 
pnrsentan trea arcos del roismo tamaño, pero 
íos que nos pareccn de iiic]or gusto, y que son 
los mas generalniente admirados no presenian 
mas que el prioctpal eo el centro, acompaóa- 
do de dos peqneñas puertas, disposicion que 
nos parece mucho mas convcQieoleálaponipa 
tríuofal, coDsagraodo uoa abertura prlocipal 
al tríoofador, y otras dos á su córte. 

Mochas veces se confuudeu los arcos de 
tríuofo con laspuertas de entrada á uua ciu- 
dad, y esto consiste en que hay uoa infloidad 
de poertas de esta clase, que licoeo impreso 
el verdadero carácter de los arcosde tiiuofo, 
por las ioscripciooes y bajo» relieves con que 
estáo decoradas por baber sido construidas eo 
mcmoria dc algoo hecho glorioso. 

. Estos moouoieotos son por la mayor parte 
cooocidos hoy dia, asi que oosotros Irataremos 
de iodicar Eolamente su ohgeo, y las prioci- 
pales dimeosiooes, para lo cuat poncmos á con- 
tinuacíon la descrípcion de los mas Importan- 
tcs que han sido coustruidos en la aoligüedad. 

Arco de Constantino, Este mooumeoto fué 
elevado eo booor ¿ las victorias de este em- 
perador, y coostruido en parte coo los frag- 
meotos del dc Trajaoo: ofrece uu cootraste 
sorpreodeote de la perfeccion del aríe bajo es- 
te último, y do ladecadeocia bajo Cooslanlino. 
Estearco, asi como el de Septimio Severo, 
constade una arcada prlncipal y dos pequeñas. 
Sobre cada cara hay ocho columnas que sos- 
tienen un grao coruisamicnto, y descansan 
sobrc pedestales; todo él rodeado de un átíco 
sobrc e¡ cual está colocado el carro eu bronce 
del tríuofador. La altura total del arco de Coos- 
tantiQo, compreodido el ático es de 66 pies y 
40 pulgadas, por un ancho de13pies. Tiene 24 
piesde espesor: snarcadapríocipal es de 36 
pies bajo la clave, por 20 y 6 putgadas de aber 
tura. Los otros dos tieoen 14 pics de eleva- 
cloo por 4 4 de ancho. 

Fué restaurado por Clemente YII. Rl papa 
PioYIIhizo eo4804 quitar ia tierra que lo 
cubria basta 1a imposta de los pequeños arcos 
y cooslruir el muro de ccrca y sosleoimieolo 
que se ve hoy. 

Arcode SeptimioSevnro.lsik situado al pie 
del Capilolio, y ticoe la misma dísposicion qne el 
anterior. Sobre su álico descansa el carro del 
tríuofador, y á los eslremos de esle mismo 
bay dos estátuas á caballo que represeotao dos 
abanderado». 

Areo de Galieno, Fué elevado por los cni- 
dados dc Marco Aurclio Victor, eo el aoo 260 
de nuestra era, tieoe poco mas 6 menos ia 
misma disposicion que los aoteriores» cou la 
diferencia que los dos pequeños arcos forman 
dos nichos, eo los cuales se hallau las figuras y 
trofeos. 

Areo de Tito. De todos los arcos de uoa so- 
la arcada que los romaoos erígieroo eo Roma 
y en todos lus puotos doode rcioaroo sus ar- 
mas, el mas célebre es el que elevaron á Ti- 



to, en merooría de las vJctorias adqniridas en 
la Judea. Este monumenlo es tanto mas precio- 
so para la historia del arte, por la belleza de sus 
proporciooes, su ejecucion y los bellisimos 
bajos relieves que le decoran, y cn los que se 
reconocen los despojos sagrados del templo 
de Jerusalen, tales como un grancandelabro de 
siete brazos, las lablas de la ley, etc. La altura 
de este monumcnto, compreodido ei ático, es 
de 48 pies, por 43 de ancho y 45 de espesor. 
Su arcada tieoe 26 pies bajo la clave por 47 de 
abertura. 

Arco de Benevento. Fué elevado á Trajaoo, 
y tieoe tanta semejanza hasla eo los detalles 
coo el de Tito, que se cree que no solamente 
es una copia, fíoo que íué coustruido^por ei 
mismd arquitecto. 

Arco de Ancona, Dedicado al mismo em' 
perador, y á Marciaoa y Plaulioa, fué elevado 
eo medío del muelle del puertó de esia viila, y 
conetruido eo mármol biaoco; ios brooces que 
ie.decorao, asi como la flgura ecuestre de 
Trajaoo, que se elevan sobre su ático, es- 
táo cdlocados cn memoria de las guerras qoe * 
asolaron á sus conli'arios. 

Arco de ñimini, Consta de una sola arca- 
da y está cousiderado como el mas antiguo de 
los arcos elevados por los romanos: fue dedi* 
cado á Augusto eo ocasion del resiabtecimiento 
de la via Flaminia desde Rimiui hasta Roma. 
Está adornado, cn la parte ocupada ordioaría- 
mente por la fama; es decir, eotre la arcbi-' 
volta, y el órden que so.stiene el fronten, de 
medallas, representando los bustos en semi* 
relieves de Jápiler, Venus, Keptuno y Minerva. 
Este monumento fué coostruido en piedra de 
Istria. 

iirco de Verona. La pnerta de Gavins, que 
se halia en los monumentos aotiguos de estt 
villa, publicados por Caroto, participa del ca- 
rácter de oo arco de triuofo. Consta de un 
grao arcosobre sus caras príocipales, y uno pe- 
queño sobre las luterales. Iloa ioscripcioo que 
se ve sobre los pies dereclios ioteríores indica 
que fuó coostruido por Lucio Vitruvio Cerdona. 
Los fraj^mcutos dc este arco hallados, nos 
mauine5tan que sc ha destruido. 

ilrco de Suze al pic del mon'e Ccnis. Fué 
dedicado á Auguslo. Eslá muy bien conserva- 
do y enteramente dcscargado de I#^ conslruc- 
ciones quele cercaron por muclios siglos. No 
consisle mas que en una sola arcada, cuya ar- 
chivolta cae sobre los píes derccho, formaodo 
pilaslras. Los cuatro áogulos esteriores del 
monomeoto son de columnas coriotias, qne 
sostiencn el cronii^amento. 

La Italia moderna tambien ofrecc ejemptoa 
dc arcos de triunfo muy considerables, eolre 
los cuales citaremos el del rey Alfonso en Ná- 
poIe«; el de Paladio, constroido al pie de la es- 
caíera que conduce ¿ la iglesia de la Dama del 
Monte; enBeríin laentrailadelpalaciodeireydo 
Prusia, etc, elc. En cuanto ¿ los arcos de En- 
sioéú Ántinoe y de Aiejandro, elevados en 



Digitized by 



Googk 



4i9 



ARCOS 



150 



tglpto por los romanos, ptiedc vmé 1a obra 
imbUcadapor el gobicrnofrancés.Sobre losde 
nGrecia, lalstria y la Dalmacia, se podrá con- 
snttar k Stoart y Gasas. En Espáda tambíen se han 
consiraido totantes arcos de triunfo, como 
podemos ver consultando la obra titulada Via- 
ge á España por Mr. dc Laborde, en la que se 
encoentra la descripcion de los de Mérida, 
Santiago, Alcántam, Caparra en Estremadura, 
losdel reino de Valencia, losdeMartorel, Bara, 
Gabanes, etc. 

Lo8 chinos llaraan paylean á los arcos de 
trinnfOv qiie leTantan en memorla de horabres 
célebres 6 de algun becho memorable: estos 
monnmentos son gcneralmente dc madera, co- 
ino ia mayor parte de las construccíones de 
la Oiioa y estin multiplicados en todo el im- 
pcrlo. 

Id Trancia, y particnlarmente bácia el Me- 
^odia, bay algunos arcos de tríunfo elevados 
por k» romanos, y que no son de menos in- 
terés qne los qne heroos referido. Se cucnian 
eatre ellos los de Carpentras, de Aix, de Arlés, 



defendia el puenfe que se propuso tomar Lo« 
renzo; y ballándose á poco frente á frente a! 
enemigo, se hizo general el choque. En breve 
se dieron los carl'.slas por Tencidos, retlrán- 
dose y abandonando á su denodado gefe, que 
al ver dispérsion tan completa se laozó cod 
mas valor que prudencia en medio de las tropas 
euemigas, entre las que quedó prisiooero con 
lo3 pocos que le &iguieron. 

Los liberales avanzarou sin resistencía en 
ningnn punto, disperi<ándose ú sus casas lodos 
los voluntarios realistas. 

AI siguientediade laaccion, cH2.empren« 
dió Lnrenzo su marcha á Pamplooa, donde fu6 
recibidocon aclamacioncs, entrando los prisio- 
neros de noche para evitarles el disgusto de 
servir de espectáculo á la curiosidad pública. 
Llevados á la ciudadela formóse un consejo de 
guerra, y al dia siguieute foeron sentenciados á 
ser pasados por las armas don Santos liadron 
y el tenlente don Luis Iribarren, y diez años 
de presidio con retencion los sargentos. EM4 
fueron fusilados; y sus amigo» y paisanos ]u- 



de Auton y de Carvaillon. Tarabien hay, aun- raron vengarlcs. ínútil habria sido este jura 
qoe mas noodemos, el de San Remi, el deOran- 1 mento, si los liberales bubieran sabido apro- 
ge, el de Reims, el dc la puerta de San Anto- vecharse del trionfo obtenido co los Arcos. 
Dio en Pails, e) do )a puerta de San Bernardo, I Anoymediodespues,el2%defebrerode4835, 
el de 1t poerta deSan Dionisio, el d'i la puerta se presentó Zumatacárregui frente á los Arcos, 
deSan Martin,el delCarrousel,el de laEstrdlay ya fortiflcados, y tomó posicion de las alturas 
otros varios no menos considerables-i inmediatas, en dondc colocó la poca artilleria 

ARCOS. (AoaoN de los). Mas importante de que pudo disponer: un mortero de á 42, dos 
por los resultados que por lo que en si faé de á 6, dos piezas de montaña y un cañon vie- 
esta accion, ha dejado nn nombre en la liistoria ]o de hierro de á 8. Mezquioo era este tren de 
escrito con saugre para muchos. Teatro los batir; pero bastante para aquellas débiles for- 
Arcos de la primera pelea qu^ cnro]eció los tiflcaciones que no se creyó llegasen á ser ba- 
eampos navaitos, lo fué posteriormente de otras tidas con artilleria gruesa. 
mas ó menos saogrientas. Al amanecer del 23 comenzaron los car- 

Acababa don Santos Ladron de alzarse en listas su ataque: cruzáronse los fnegos con 
LogroDO el 6 de diciembre de 4833, y el 9 ya buen ánimo; pero eran tan certeros los dispa- 
estíba en los Arcos con su gente. Sábelo el vi- ' ros carlistas, que al aproximarse la noche cin- 
rey do Navarra, pone ¿ precio la cabeza del an- co de las casus fortiücadas eran prcsa 'de las 
tigoo mílitar qnerido en el pais, y ordcna al tropas de Zumalacárregui. De uno y otro edi 



brigadier Lorenzoque al frente de nna columua 
deloo hombresde todas armas .calga ensu per- 
secucion, y le ataquedonde le balle. No asustó 
esto A don Santos: espera á su enemigo, y ha- 
ce roas, leretaá formal batalla por medio de un 
pliego. Herido Lorenzo en su valor roititar, y ! 
deseando acelerar el momento de castigar al 
gefe carlista, mandó sin dar lugar á que la tro- 
pa comiese el rancho ya dispuesto, romper la 
marcha. 

Bsperábale ya don Santos en posíclon ven- 
tajosa: dest^có Lorenzo alganas guerrillas so* 
breladerecha del eneroigo: dispusoolros ata- 
qiiea por diferenles puotos, pero rompíendo el 
carnsla nn viviálmo fuego detuvo por algunos 
momentos ¿ las tropas de la reina. Dejándose 
llevar entooces Lorenzo de su arrojo, se pnso 
élmismoal frente de algunas compaiiías del 
rpgimiento deCórdobay provinciales deSi- 
gQeoza, y mandando echar arma al brazo, di- 
rigióse A aqoel pnnto ¿ paso dc carga. Esta va- 



flcio llegaron ¿ refugiarse tos liberales en et 
hospital, qoe fué atacado con arrojo por el car- 
lisla donJuan 0*Donne11, seguido de unbata- 
lloii navarro, cuyos gritos de victoria reso- 
naron en brcve dentro delospatios del roismo 
hospital; pero cobrando nuevo brio los libera- 
les, les obligaron ¿ ábandonar el terreno con- 
quistado. ' 

Impaclente Znmalacárregni y exasperado 
por la tardanza, y por el buracan qne acompa- 
nado de lluvia se desencadenó para bacer roas 
dificilessus intenlos, mandóarrojar al foso del 
fuerte haces dep'tijamezclada con guindiilaa, 
¿ cuyo humo es preferible la moerte, para 
prenderles al'tamanccer. 

Persuadidos en tauto lossitiados de la inuti- 
lidad de sus esfnerzos, les contenla elcrecido 
número de beridosy de eofermos que encerrabt 
aqoelediflcio, y cradnro abandonar; masno ha*> 
bia otro remedio:Ia indccisíoncomprometla mn- 
cbas vidas, y al fln se decidió el saCriflcio de 



lerosa resoloeion hlso reple^ar ai carllsta qoe | los menos para salvar ¿ los mas. Ayodados por 



Digitized by 



Googk 



4$1 



ARCOS^AftipNTES 



m 



la nocbe y ^n med(o de un l^rrible temporal, 
ñfi\\6 de io$ Arco9 h guarQicíon. Hasta des- 
pnes dc tres boras qo lo supo Zumalacárregui, 
que eovió un destacamento de caballería que 
86lo logró bacer al^unos prisioaeros cerca ya 
de Lerin. 

Equlpages. pertrecbos, municioues, co,- 
mestibles, de todo balló gran caQÜdad ei car- 
lista en ios Arcos, íqc1usqs450 bocE^res CQÍre 
enfermos y beridos. 

Para dar mas solemuidad á su conquistai, 
marcbó don Gárlos á los Arcos, siendo recibi- 
do con entera ovacioa por los carlistas. 

ARDALES. (BAÑos de) Situados á 500 va- 
rasdela poblacióadeFuentc-AIamo, partidode 
Alcalá la Real, proviocia de Jaen. Sus águas 
soQ sulfurosas, cristalinas, do olor de buevos 
podridos, trasparentes, annquc depositadas cn 
la balsa parecen de color azulado. Su tempe- 
ratura constante es de unos i 4^* dcl termóme- 
tro de Reaumur. Mineralizanlug loQ (^ases lii- 
drógeno sulfurado y ácido carbónico: las sus- 
tanclas fijas son sulfatos de magncsia y de cal, 
. bidroclorato de magaesia 7 silice. Usaose coa 
provecbo en las afeccioQcs cutáoúas, en ias 
úlceras de naturaleza berpética, en los flujos 
pasivos ó por debilidad, ea las tarciaQas re- 
beldes, etc. 

Hay una casa-bospedería, edlílcadaen4934, 
en la cual se alojan los bañistas» que suelen 
coQCurrir en número de 4lüO á !)00 duraote U 
temporada , que empiez^ el 25 de iuoiq y ^9 
prolonga basta mediados de ^ticrobre. ' 

Bajo la denominacioncomun de &a^<ff 4^^ 
ÍflleSf sueleQ comprenderge lo^ manantiales 
de Frailes, la Ribera y Fueate-AIamq. Este ql- 
timo es el que mas particularmeote ^ ll/ama 
de Ardalei, y el de que basta abora bemo^ W- 
blado espcciQcando sus propiedadr;s fiitc^s» 911, 
composicion y sus virtudes. Los tres maQao'- 
tiales sc ballan enclavados ea el partido de Al- 
calá la Real, y paralos tre^ JuqIo^ tienen el go- 
bicrno nombrado un solo médico diredor. 

Las aguas de Fraües están á um? 600 var 
ras d^ la poblacioa de est^ nombre. Son de 
la misma clas^, y tieuea la^ mismas fitroptieda 
des y virtudes que ias de iueote-^lamo . iu- 
méntase de di,a ea dia el aúx^oero de coqciw- 

CBQteS. 

Las aguas de la Rivera se ballan á 4 50 Ta- 
cas al Sur de la poblacioa ^el mismo oombre. 
Gozao de Las mismas virtudes que las die I03 
maQantiales de Frailes y Fiiente-Alamo. Kl es- 
tablecimieoto data de 4 840, y carece t^^davW 
de las comodidade^ Qecesai:t93 para aioÍAr á 
lós bañistas. Estos son ea corto oúmero, pues 
Bolo se cuentan unos 40 ó 50 ^uranle la t^m- 
porada, qiees It misma para lo^ tces maqan- 
tiales, 6 sea desde el ^5 dQ Jai^. b^a igual 
dia de setiembre. 

ARDALSS (BAÑos DS.) ?oUprovlncU(te Itt- 
laga, fi\% distaacia dc aOO varas a) l^de 
lavtUadeArdales, piu-tidojudici^l áeCm^i^Uh 
bay^Moa ftieote de aguas sulforow <ítl|iP^lH 



ca3. Estos b^og mq f nti^piislmi^s^ )^bl#ii4o g%- 
zado de grao fama ep tiemp^ de U ^omioacioQ 
sarraeeou; pero el baber á (r«á cuartos de 1^| 
otro maaaotial de íguale^ virtudes y de mayor 
caudal, coaoeido por el pago áQAguas ÜeiS^' 
da$^ ea el dia baQO»de Garr^raca (Yia^^ CAt- 
HATBAC^), y ^demas la oposicioú de lc^ babi- 
tautes de Ardalfs k i^ibir ea sus casa^ i ios 
eafermos, bicieroQ que e^tos se traslada^n al 
referido pago de Asuas Hedioodas, vioieudo % 
perder Ardales su aotígua aombradia. ?>or lo 
demas, ia eflcaci^ de «us aguss es ioi^Qtef ta- 
ble. Si^ teoiperatura Cif de 48** del te^u<^a)e|rQ 
de Reaumur; su oiof es bedioado, parecida al 
de ios buevQs podrides; soa trasparentes cuaa-r 
do recien sacadas, pero al poco rato tom^a uq 
color oscuro; su sabor fs algo esUptico, y su 
peso es at del agua destilada como 43, 25 Vv 
BüD^ralizalas el gas bidrosulfi^co, det cu||l se 
estrae V« del volúmea de aqqeUas. Ado^^ls- 
transe coo buenps ro^ultados e^ Ia< gaslrodi- 
oea^» eo los afectoa nerviosos, ea la opilaciOB, 
eu Iqs afectos es^Tufulosos, eu ló^ vicla$ ^oti* 
aeos, etc. etc. 

AIUMeKTKS. iMAL d« los) (U^na\ fin- 
fermedad que apareció repetidas feces bajo 
forma epidéoMca en eterta& pfovíaci^^ de Espa.* 
ña, Francia y Sícilia, del d¿eimo ^l duQdécima 
siglo. Llamóla Saoto Tow^U t^9¿< inftr^fiiU, 
por lo'terilbla 4 iocurable; conocióseia ignal- 
meqte b^Jo el opmbre df $i4vr^flifí^. "i^f^e- 
^ SQfirQ, creyóndose siu dudi^ que este asfft» 
teiúa ^lgo de divino; otros la depomiQQroQ 
P^gofir^ica, aiQ que nps h«ys sidodado ea- 
ooQtrar ei fuQd^meQto de t^l deno(Qin#cioQ, j 
a)a^comuQiQaQte»PArfl«>4QU Uw^/vtffl«^s 
^an Anion^ por cuanto #e cceia que ia int£rct« 
^ion da e^te santp era ei líaico remedia que 
deteniasds ^ju^stos efectos. Y coq este iQotifo, 
00 podemos meoos de msQCioa^r el origea de 
los hfitpiiaUs de Soh Ántotk, que es el siggiea- 
te. HalláQdose Joseiln, alemaa oriuQdo de lof 
Qpndes de Poaiérea, de la ilust^ casa de Ture- 
ua. ea Gonstaniínopla, de vuelta deua viefQ de 
ta Tiercfi Saata, pidió y Qbtuvo b^i^ ^ año 
de tQ70, ias celiquias de Saa Antoo, qije bSr 
biao sido trasladadas da Alejaudiia ¿ Coastao- 
Mnopif diesde el siglo YIII. Def>ositario d^ taa 
preciosos reatos» Itevábalos, segan costupbre 
de k época, en todos sus viages y espedicio- 
oea miUtares. El papa y los obispos le iotima- 
ron luego qne espusiese cuanto aotes aqueilas 
coliquias 4 ia pública veueracioQ eo un lugar 
decoroso. Obedecid JoseliQ, y eügió para ta( 
objeto le peque^ ciudad de ia Motbe Saiot- 
Pidier (Fraocia), de la cual era seoor, y desdo 
luogo comeazó ¿ ecbar alii los cimieoiosda 1« 
magniQca iglesla deSanAntoBio, que auA SQbr 
s\j^ COQ toda iu bermosuca. Poc tquiaUa 4po* 
ca bacia estragos la eQfermedftd qoQ m oco* 
pa, y fuenoQ i^ fi^iVas las go^tes que ibo» 4 If 
ciudad de. lA Voit^» m^ im»>Mw ^ mimr 
ciQQ vtai sMtA; m% 9I QtAnmQ de ofdieciwQi Uet- 
gáéM'lM^ c«iisi4frft)ri«,quaQatab(aiia 



Digitized by 



Googk 



m 



mmt^ 



iu 



Qilfiiao^. 

Qdfiíoj^ f su by^ G4CQ94P» rUM)s c^balleros 
4# miu 4^ 1^9 primer^s cas^s del PelQnado, 

4td, tliQicroQ Yoto d9 disUibuii' su$ bi^pes 4 Iq$ 
po|)r?s. y c^BLsa^rseal aerviciQde Sau Aiuon. 
icQiqmQfdo Qa&tovi d^ su bijo, y de otrQs ocUp 
qili^ra^i 4^ la provincia, hiciero^ l^brfir e,i| la 
fiiqQeDi^ CÍQdad de la Molbe un Uospital par^ 
l«<HbiF é los eDÍermoa de uno y (;ilro scxü, io- 
(Mt^^Qs del fuego de ^ao AqIoqíq. i^ Qstos lio^* 
piÍaUrios debe la órdeQ ÁQtoQiaQa s^ C9|s(bl,e- 
tíffliento CQ el aoQ 409^, biga el o^QtiQcado 4q 
Drtaao U, sieudo ^09 lo? fuQdadore^ y |qs 
pñoieras inJFofesQS, y propag¿ndos/d Iuq£[qi au 
I^Dd^on 4 casi toda Europ^ y parte de Asía y 
41^^ ^ íB^Y nator^l que cuapdo ^^ el 900 
4|44 s^ ^6t»bleqió ea Esp^ ^^a órdea coq 
el ñü 4^ que ^u^ reiigiosoa enferioo^ tvivieraQ 
«p objda en que «jercit^r I9 bospiti^^ad. fuQ- 
l^ya de mucbo ao^s CQOOCid^ 4tcb^ <^l^nQi«^ 
Laa fuQd^i/)pe^ español^s sc dividian en 
do^ ^o«úei|4aft myore? : 1«^ 4e la Qastill^ 
^Qdaluci^, Poriuff^l é lodias, i^cqQOCian {^ 
cypp ^nd y Vu ' n^yor de Q^lt^'Í^fiz; las 49 íi^: 
varra, Aragoo, ValeQcia, Cataluña y ^allorQ^^ 
i ^B pri^ptor geooFai, quf^ leni4 m (esj^eo- 
49 en Qlite : t(^á síq depende^ci^ 4el grau 
áí^ 4« S^ i^tOkQiQ 4^ li^ diúceáis 4e Vieo^ 

}¿ reje^ Q^rlos Y de (Ispaña y Fr^Qqsjca I de 
fvaoc&a. 

Habia en la encaip^ieiuta m^yor dc Castro-r 
4in4 TeiQte Y ^s^ jiQ^pltaíe^^ cf^tpjrc^ ^i> I4 
M^ceiiilariít geoera) 4e Oiite. y doce e« 1a Nuc-r 
1(1 fE^ó;^. Bslos ^ospitaieaduraroQ eo n^estro 
M^ 1*73 ^Q^, á sea 4es4e 4244, se^im ilev^- 
^ dicho, b4ft9 el 2^ de i^gofttQ 4e 47^7, 09 
91^ ^ maQdaron estiQG^ir por breve 4el papa 
^g Yl, 4 aolicitnd d^ r^ Gários 111, con oioti- 
W d9 Uaber de(^i4o la devocion de los flele^ 
IP eitos reinos, y de la falta de rentas y bos- 
lÍtaiVl^ cQnstiUitiva4ela4rdeQ. En %i de qii^ 
|o dé 4794, GárÍo# IV por decreto 4e su real 
eámara, hizo saber el cit^do breve 4e su s^^q- 
M^ al ^ooKtndador y reÍigiQso«^ cog \fh cuat 
qpÍMcujBw^di^ su vpluutad. 

|s|% ¿Qfero^dad, ilamad^ ain 4u4i f^Qo 
^fgfpa4o pvQjp aQtifrasís, ea 4ecir, fuego 0)^9\ax' 
% Udériiiüi y execrable, ae oebó repelidus ve- 
My co(BÍ9 ^emos dictio, eu Kspaña, Fraaci^ 
MM y ot«^ regiones de Í4 Kjuropa QccideAtai. 
w sfiU4^s erap atcoces. ReftriéQdose un 
|^|^FÍ4dor % ia exacerbacion qua 4^ e^te m\ 

a^^ñmeotlút en ei ducado. d^ IjQreo^ POIF 
pos da 4480, (j^ice que los pobr^ Qp^sr- 
Wa aodabaa por ^s callea y pla\za$ y %(i^jli^ 
4 ÍR^ poertas de I09 toaipiois daodft U^llai^c^f 
úiTfd^, por(|oe ei mal abrasáoor les devQr^i* 
mik§ 9>e<ntm> Y Us eiUrí^Q^ deliiQ(Í£^ tuu- 
mie6<«^ ^fi^ifit U'iSí' i^ 9U%m^i4 i))M 



« WMNto^4^%il«t| 



cirdena<^ avQr^to4a> fl^g^ 4 I09 boesos. 

I.0S enferoio^ SiC ^epliaA atoriQieQf^das de do- 
lores atroces, y algnu^ ve? 4e convuIsioQes; so 
tes ca^u 4 pedazos ias carnes gai>grcQadas y 
negrz^s como UQ carhoo. Les apestabuQ borri- 
blemeQte los mioMibros, y ^br^sados d^ uu 
fne^c^ v^ra? iQvocab^Q U unuerte (;qq)0 uq ali- 
viQ para SQS insufrihles piaríirios. U supers- 
liciau Qcypó ppr wucbo Uewpo el lugar 4e la 
me(Mcitui; y de ^ el Qcpdi^ por todo recurso 
á Ift Provid^ncia, p¡4iéndple curaclopes miU- 
gros9s> y 4 San Jjr^iofk, sollcit^iQdo su pode- 
rosí^ ipterpesiqq para COQ Pios. 

Yari^ S014 i^s d^scrlpciones que d^ ^sta do- 
lencia se eocu^V^a eu tps ^utores, y aunque 
4i8ereQ euóriJÍeQ 4 ÍJíupa^ circuQ§tauci^, en 
'el foudo §pn oHif pf^epiíÍaSi. S^pval ^ 00« 
Antiquités de Pam, 4U^ 4c eU^: íBuiCbíoiuja 
gente, asi 4e f^ris, coqio 4« Tas cercaoias, 
mpri(J do \m ?PÍer»^a4 Uqoiada fuegq sa- 
grado ó tml 4^ Iqs ^rdleote^. Est^ t^al abra- 
s^ba ieQiaipeQle, y coqsuq^í<^ síq que fuese 
d94(? ^pUcarie roine4io..M Dep§4^ ^qrviaQ tor 
4^ las tp^diciui^....» 

La Quifi^QU^ua ^(M^iop det m^^l de lo$ 
^4iepte$ ^e rex^apta ^ ^o HfSu lleQCi(3Qat4 
FrpdOjatrílj?r\8^ Wmc^ % Tíólm que «ííui^i 4e 
cercí^ á U iftvgisioa do U>* poxíQandos. Haaul 
Glaber cueot^ (We ^tt 992Hmbp Qs^ Fc^wií up» 
üxm ipQrtan49.(í ^u^ loaí l\ombre^. Sra, 4ice, 
UQ fue|¡o Q(^ltQ, quo ea cuaplQ s^ i^pod^raJtiüa 
d^ algun ipiefljiVvíV lo 4)^^J?€^ba 4el cuerpa 
d^spue^ de Kqberio coosumiQQ. Q^stab4Qiu(;Qas 
vec^:i el ^spajeii) 4* uo» ní?cU^ pftr:> pcpducir 
este efecto: alguuos enferoios quedaron priv^- 
^. 4e pa^rte d^ susi ipi^m^/pís, 

^egu^i h^Gvim 4c Cbab^ai§, cuyo teat^ 
repr(^ucaMe?!JPra)', g^ijia epl4?í»ií^ 4t fue^ó sat 
oró ^rebató e^ 994, c^ ipiiy poca Tiem'- 
po 4Q,0Oft perspoa^ eu k Aquitaplaí ej Perl- 
gord >' el LimosiiQ^ IJJ n>al ^q decl^raba de im- 
proviso, y quemaJÍ^a l«^% ^ftUWW 4 otra parie 
del cuerpp, csü'^ivlo 4 pe4^zo$. 4 yepes ?1 CQ- 
ferou) m Pfic4ia Dw qui^ uo br^^q (i uoa 
pvemn. 

Sigetiicxta de Gei»it(Iqars íi?ílere que qn 4 089 
^ observó el fuei^o 4e ^m 4utoQ eo la Baja 
Lpreoa : íueroQ o^uplvoa Ips lpYadi4í>s , y sus 
Wienpbros, QegrP3 Qouio ^l carbon, se aesiiren- 
4ian del cuierpo. Mi^zeray ou.enta pl mismo he- 
chó, reflriéÍQ^olaat 9áo iQOO, y dice qye ^nlji 
Loreun ^e veian por todas píi^^s personas ago- 
Qizapt^^ (^ quQ exhalaban ayes espautosos, f 
o^ras á qui^Qeael m\ habla devorado los pi^ 
(í íos br^:;oJ9t ^ uua parte de la cara. £¡q 4498 
y 4430^ aeguQ pl prQpio autor» el mal atacat 
bü las vmm^ líw^^ preseQiÍQdose coq l^ 
siip^tam4$ fiiguleQtes: estremecimi^eotos segol- 
dos de calor, 4eliriO , pastraGiQP d^ fufirz^^^ 
violeotos dolores de cabeza y de riñooes, io» 
(tara^iaft j a^seesea de laa glMate» *^^^^ 

estremidades. 



Digitized by 



GoogI( 



Í55 



ARDIENTE— ARDILLA 



156 



este mal qaemaba los miembros ó el cuerpo con 
dolores insufríbles, volvia la piet lívida, y con- 
sumia las carnes separándolas de los buesos. 
La rouerte no sobrevenia hasta que, despues de 
haber stdo destrozadas las estremidades, el 
mal atucaba los órganos esencialcs de la vída. 
Gausaba primero iin frio glaciat y luego un ca- 
lor ardiente. Por último, los autores refleren 
tambien que en epidemias análogas, observti- 
das en el siglo XII, los miembros se volvian 
negros como el carbon, se consumian y se gan- 
grenaban. Algunos que babian curado del mal, 
disfrotaban Ue perfecta salnd, aun cnando hn- 
bicsen perdido una parte de sus miembros, 
coyas cicatrices oran sólidas y perfeclas. 

Declase que ios enfermos conducidos á la 
abadía dc San Ántonio, en el Delflnado, cura- 
bao del séptlmo al noveno diá. 

Cuando la cpidemia de 4440, en Paris, el 
fuego sacro atacaba sobre todas las partes genita- 
les, y entonces fué cuando seediflcó la iglesia 
de Santa Genoveva de ios Ardientes. En nues- 
tra España reiuaba entonccs la misma enfer- 
medad, prcsentando como sinloma dominante 
las convuTsiones. En 4 230 se cebó en Mollorca 
el fuego de San Anton ai mismo tiempo que 1a 
peste; é iguat asote sufrió entonces Paris. Por 
último, en el ^iglo XV se obser?ó una epide- 
mia aniloga en Trápani y en Palermo. 

Gomparando las descrípdones que acaba- 
mos de citar con las que Gui de Gbauliac, Am- 
brosio Pareo y Fabricio de Hilden oos baa de- 
]&do de las enfermedades por ellos designadas 
con los nombres de fuego de San Anton ó fue* 
go de San Mdrcelo, y comparando con el fuego 
8acro las epidemias observadas desde 4630, 
hasta nuestros dias en Soloña , ei Gatinais, 
Guyena, Arlésy Delflnado, en España, Italia, 
Suiza, etc. , no se /puede mcnos de convenir 
en que ese famoso mal era la afeccion que boy 
dia desígaamos con el norobre de ergotismo 
gangrenoso. (Véase brgotismo.) A veces se 
agregaban i él los accidentes nerviosos del er* 
gotismo espasmódico, y la gangrena marcha- 
ba por otra parte mas ó menos rápidamente. Bn 
fin, siu dejar de pertenecer á un mismo tipo 
todas esas epidemias, cada una presentaba ne- 
cesariamentc variedades y caractéres diferen- 
ciales, como todos los fenómenos y todas las 
obras de la naturaleza. Quizós tambien sea 
cierto que se iian comprendldo bajo el nombre 
úemaídelosardienfes muchas afecciones dis- 
tiotas en su principio, pero queterminaban por 
la gangrena: sabemos cuanto importa et oo ser 
esclusivos en las ciencias de observaclon, y 
he aqui una razon mas para admitir esa opi- 
nion del profesor Ozanam, de quieo hemos sa- 
cado muclio, como sacan por precision todos 
los que escriben sobre epidemias. 

Addinas de las obras de los aatores cíudos eo es- 
le articulo, puedc vers e una intereAantc nemoria del 
•bale Tessler InserU eu el RKueil de t* Acaéemia 
Jloyale 4e wMdieine de Parit» 

AHDILLA. {Historianatural,)Seiuru$. ;QQi6n 



no conocc esle elegante animalillo, cuyo ins* 
tinto se utilizó para divertir i la Infencía en 
una jaula donde el cautivo creyendo ejercitar- 
se en cl salto y la carrera no hace roas qoe 
imprimir un movimiento de rotacion al citindro 
de aiambre en donde se batla cerrado? Su flso- 
nomia espresiva, su vivacidad, la gracia con 
que endereza y despltga so magniOca cola, 
los pioceles en 'que terminan sus inqnietas 
orejas, la pnreza de las dos tintas que dominan 
en su piel, la fintira de su pelo bríllante, las 
arqneadas crínes que forman á modo de unos 
mostachos hácia uno y otro iado de su hocico 
puntiagudo, su escesiva pulcritud, la graciosh 
postura que toma cuando cdme, eí uso qae ha- 
ce de sus pies delantcros que le sirvcn do ver^ 
daderas manos , la destreza con qae se le ve 
romper los frutos de que se aliroenU, y de co- 
yo contenido jnzga sin equivocarse nnnca eo 
cuaoto los ha sopesado, en flo, hasta el débil 
gruñido que deia oir y se asemeja i ona espc- 
cie de lengoaje, todo iX)ncurre i hacer de la 
ardilla el huéspcd mas amable de nuestrob bos* 
qoes. Ficilmente se domestlca cuando se caia 
muy jóven, y antes qne el ejemplo de los vie- 
jos le haya inspirado esa p^tulancia escesiva 
qoe ningun otro animal manlfiesta eh el mis- 
mo grado. 

Las ardillas viven sobre los grandes irbo- 
les; los bosques de pinos de las Landás aqqiti- 
nicas estin Ilenos de estos animaiillos que oti- 
iizan con maraviUosa destreza los conos ó pl- 
ñas qoe producen los irboles resinosos; y so 
carne blanca , baétante agradable cuando solo 
han comido avellanas, adquiere un olor de re- 
sína muy marcado donde quiera qoe se alimen* 
tan de piñones. Nacidos sobre los irbotes en- 
cuentran aili su alimento y abrígo; conforma- 
dos para brincar de rama cn rama, su prognrc- 
sion no podia ser otra que el salto, y la nece» 
sidad de trepar por la corteza escabrosa nece- 
sariamente viene i ser en ellos un hibito do* 
minaute, queexiírian ademaslasarticulaciones 
y Ia proporcion de sus mierabros, asi como It 
forma de las garras cortas y aceradas qne son 
otros tantos pequeños garnos que sirven al 
animal para uferrarse. 

No monos se ha preteadido qne la ardillt 
trepaba, noporque su disposicion f uese adecoa- 
daparaestasfuncioues,sinoporqtieloexigíaasi 
la conformacion de su cerebro. Mncho se ht 
martirizado i tan tindo¿ ani mules para establecer 
esta doctrina, qoe adopUremos cuando se hayt 
demostrado que las aves no vuelan porquetienen 
alas, sino porqne los cuerpos cstríados estia 
conformados de tal ó cubl sueríe. Goando se 
hayan separado limina por limina las diversts 
parícs del encéfalo en uno de los mas hibiles 
aeadémicos de París, i fln de saber en que par- 
te actua la fuerza que le hace dar cabríoits é 
ocho, publicaremos i voz en grito qoe si los 
émulos de Yestris hnbiesen tenido sos estre- 
midades inferiores conformadas como las de 
unt foct é uoa tortogt mtrltima, oonet hobie» 



Digitized by 



Googk 



461} 



ARDlLLA— AREAS 



456 



seo llegado a1 puDto de hacer UDa plrueta. Co 
iDoquieraque sea, la arditla es paralos zoolo< 
gUtas el tipo de uq género muy natural, que 
Suffoii asegoró ser propio de las regiones sep- 
teotríonaics del anliguo y del nuevo conlinen 
te. pero cuyas nuroerosas especies se lialian 
por el contrario principalmente repartidas por 
íos paisea mas cálidos, con iuclusion del Afri- 
ca y de la PoIÍDesia. Conácense como unas 
treinta, queparafacilitar su estudio se ban sub- 
diYidido en tres sub-géneros: el de las ardillas 
propiamente dichas, eu que los pelos de la co 
la estáo dispuestos en dos ñlas y ademas ca- 
recen de abazoues: el de los guerliguetes que 
tampoco tienen abazones y si ia cola ciIinUri- 
ca; por último^ los tamias tienen abazones. 

Nuestra ardilla cooiun se baHa diseminada 
eo todo el antiguo mundo boreal, y varia no- 
tablemeDte ea cuanto á su talla y pelage segun 
. los diferentes lugares. £1 griEiHo, cuyaspíeles» 
soD tao esUmadas, no es otra cosa que una va- 
rícdad de esteanimal, ó tal vez udo de «us es- 
fados en trage de iuvieroo que despues de re- 
cibir cierta preparacion curliente, pasa ácons- 
tjluir una parte del nuestro En Siberia la ar- 
¿Ila adqoiere dimensiones casi duplas de las 
que generalmeDte le conocemos. Dícese que 
este animal no suspende su viage aunque en- 
eoentre el obstáculo de un rio, pues improvísa 
00 hagel haciendo uso de un pedazo de corte- 
za y entonces su misma cola le sirve de veia. 
AREA. {MaUmáticas,) Nombre que se da á 
la estensioo superficialcompreDdidaeuciertos 
Umites, ó mas bien al Dúmero de veces que 
en dicba estension cabe la unidad de medida; 
y asi es como decimos: el área de un trliíngii- 
lo, el área de uo circulo, el irea de un co-^ 
no, etc. 

Para evaluar el número deunidadessoper- 
ficiales coDteoidas en una área convienc desde 
laego escoger esta nnidad, i^ aunque pudiera 
servir una figura arbitraria, se preiiere el cua- 
drado como mas seucillo de trazar y á propó- 
sitopara que deél se baga uso eo ios cálculos: 
asi es, que si se forma ud cuadrado cuyo lado 
sca dc un meiro, ó un pie ó una ioesa, este 
coadradc será Ja unidaa de superficie, Hedir 
ODa área dada es buscar cuaDlas veces esta 
Qoidad se hatlacontenidaen dicba área. Cuan- 
, do sc dice que un estadal tieue diez y seis va- 
ns cuadradas, queremos signiOcar qnc, cual- 
QQÍera que sea el contorno ó figura de la es- 
teosion de on estadal, este se puede desconi- 
poner eo díex y stis cuadrados iguales al que 
Be ha elegido por unidad, que es la vara cua- 
drada cn cste caso. 

La geometria es la que dos eDseña qué es- 
pecie de operacioDCs se debeo cfectuar para 
bacer la evaloacion de nna área. 

i&KA. (Medtdas,) Cuaodose eslablcció el 
iistema métrico, se adoptó por uoidad de me^ 
dida agraria* un cuadrado de diez metros de 
Itfgoiqoe se dió ei Dombre áearaóárea. Es- 
fa UAidad eqoiTaJe i cien metroscuadradoa ó ¿ i 



cieu cuadrados dc an metro del lado cada uno 
deeltos: se subdivide endeciadasYcentiadas, 
6 sea en diceáreas y centiáreas, es decir, en 
décimas y centésimas de la unidad principal. 

Entre los múltiplos del área, solo ^o hace 
uso de la hectárea, medida de cieu árcas. Las 
superlicies agrarias sb evaluan generalmente 
en heclárcas, áreas y ceDtláreas. 

Por mayor desarrollo de este articuló pue« 
den consulluise los de agrimensura y &i£- 

DIDAS. 

AREAS. (PRINCIPIO DB LA8) (Mccánica. ) 
Cuando sucede que las fuerzas accleratrices, 
qúe soIicitaD un puoto material, tieoeo roovi- 
mieotos iguales y contrarios con relacion i un 
puntó lljo, tomado por origeo de las coordina* 
das, las ecuuciones del movimiento cooducen 
á una consecuencia notable que constituye lo 

3ue se üaoia en mecánica el principio de hs 
reas, y se puede enunciar asi: lasáreas com- 
preudidas entre \on radios vectores que se es- 
liendon de¿de cl orígen á tres puntos de una 
trayecloria, si sop proyeclados sobreunplano 
cualquiera que [lase por el punto de parfidaf 
resullan proporcioDales á los tiempos emplea- 
dos ea describir los arcos interceptados, cuan* 
do el móvilsolo se mueveen virtud de una Im- 
pulsiou, ó c.uando las fuerzas aceleralrices 
que lo animan Hon constantemente dirigidas 
bicia el mismo punlo ú origen. La recfproca 
de esta proposicion es igualmente cierta. 

NoDOs detendremos en demostrar este teo« 
rcma que no es otra cosa que una cQnsecuen« 
cia de las ecuacíones de movimiento. 

Otro tanto puede decirse del príncipio de'la 
conservacion de las áreas, cuyo eounciado ha- 
remos únicamente: en ei roovimientu de un 
sistema de puntos materiales, UDidosíijumeDte 
eotre si sometidos i su alraccion mútua, y do 
solicitados por Dioguoa fuerza accleratriz, la 
sunia de las áreas descritas alrededor de un 
puDto cualquiera sod proporclooalcs i los tiem* 
pos empieadoseD describirlas. cuando no exis- 
le DÍDguD puDto fijo CD cl sistema. 

EI principio de las ireas, recibe eo astro- 
nomia una aplicacion de grande importancla. 
Como cuda piaoeta se roueve en una órbita 
eliptica, cuyo centro es cl sol (al menos si se 
hace abstraccion de ias perturbaciones), y co- 
mo esta revolucion es producida pór la atrac- 
cion mútua que estos dos ustros cjercen cotre 
sf, tieoc lugar en estc caso el orfgen de ias 
áreas tal como queda espiicado. 

Si se imagina una recta desde el sol al 
piafleta. recta que se iiuroa radio vector, y si 
el pianeta arraslra esta linea en su movimien- 
to, formari en sus posiclones ftucesivas secto- 
res oblicuos cuya superficíe seri constaDte, si 
se coDsidera eo iotérvalos de tiempo iguales 
cntre sí. Asi cuando el planeta estémaspró- 
xlmo al sol, deberi correr cod mayor ranidez, 
para que, eo el tiempo de que se frata, el sec- 
lor descrito teoga la misma superficie; y coino 
la altura de este sector es mas pequena, in* 



Digitized by 



Googk 



(M 



areas-arena 



4«é 



dlspea¿ab1c ff& liaCfi tpiú Ééa la báse más lar- 
ga para qtle élátea permaneíca la misma. Por 
et contrario, y por IdéDlica razon, cuanüo e\ 
pláneta se hafla 6u la parte mns dtstantie del 
m\r debctó caminarcoQ maybr leblitnd. 

En csta pfopoílclott ée fQtída la primtfa de 
lasleyes de Keplero que sd enuncia ási: el ra- 
dio vector de ttfi planet^, dest^ribn sirededor 
del-sol, áretis proporctotiale^ álos tiempos 
empleados cn recorterlas. 

^otetlon: Trátéio éé métámtt, 1> edfdoh, t to- 
lámooes et t.MSti. 

FraMoeur: Ur»m§rafka» 4." edlelo*, I volú- 
men eiil.*. litt, pág. tfl y «3. 

AftKCHAVALfitA. (HAiQóft i^B) X cortadistan- 
cta de la Tllla de Ar^ctiávaleta (provincia de 
(Guipúícoa), coti diréctiion 4 íscoríáza, yá 300 
pasoá de la Cb^tetera áh lladrid á Francia, S3 
encuentfa títi mananttál que, recogido en nnft 
ete^ante fuente de pledra, da constantemente 
por miuüto 33 cUáilillos de a^ua cristalina á 
la temperíilura d6 h 4* del termómelro de Reaü- 
mnr, con otor y Sabor á bueVos [lOdrldos. So- 
bre este mananiial sé con.nfuyd en 4842 una 
boDita casade baflos con 46 pilas y una ancbú- 
rosa hospederia coti 8S aposétitos eteRante > 
mente decorados. fis unode los estableclmien- 
tas minero-módiclnales mcjor montados. 

Kste mai^antlat sulftxtoso está mineralízadb 
porel gasácldó suIGIitdrico, el gas ácidó (iar* 
Dónióo, varloá stjlfatos, carbonatos y clornros 
de sosa, cai, magnesia, etc. Sus aguas sorten 
belUsimod erectos en la curacion de los herpes, 
tiñas, sarna y demas enfermedadeá cutáneas; 
en la de las escrdfulas, gota, reomatismog aft- 
tignos 7 sus consecnencias; en las anorexias y 
dispepsias, y en varias fle^asias crónlcas dct 
canal digóétiv^, del ¿paratb re^iratorio y del 
géDitoúrinarlo; en Ik mw^ Inveterada f eb 
las enfermedadés proccdentes del abusó del 
raercnrio, no menos qtie en las aféttiones con- 
secntivas á los envenenamientos y á tod cdli- 
cos, como temblores, paratt.^ls, éte. Estáncon- 
traindtcadas ert los :»u¿6tós pletóricos, y en los 
prediftpueátos á tás hemorruglas aetivas. 

La temporada dora desdé iunto á ñn^ de 
sétiembre. La eoncurrencTa es de utios 300 á 
4Ó0 bañistaa, aumentatido cada año. pues Ye- 
petimos que eti nneBtró páis es dificlf txidoxi' 
trᥠotro estábledmiento dé aguas miner&les 
donde b\ Éfñfdrmo reclbia mejór aslstenclá, me- 
jor trdto, y pueíia dlventr$e 6ott mas próvecho 
pará lá sahid que dcsea. An^élinvaTcta cs, por 
otra p^Míf, (ííik ^nfa dft cliúía téttiphdo y saoo, 
situadá á la oriltadel Aeva, dtstabte imas 9 le- 
gnas de TolOáa, y 2 de tergara. 

AfttiNA. Sustandá pedregosü, dttidida en 
granosmajr pequeños,ysitt cotitrremcia. Si los 
granos ÍQeSén dti póéo votumittosos, ftonque 
mocho ftiétiül^ qu^ uúft pTedra pequéfla, tu 
«cumulacton forma:ría ifúgarrós. u arena es 
maa ó mé6T)S íloá, f los goijarros mas ó 
iiie&o$ trt^ffM». otra dbttdtñoA eseiu^den^i 



tre ^stas dos renniones de párticn^ai ineobe- 
rentes, es que lo^ granos dc gtiijarros soh 
redoodos, ó cUando menos, sus átiguloseitéft 
despuntados, y su groeso y sú color tarian eñ 
pequefios espacios, at paso qne los gtanoá dé 
arena conservan cn todas partes »o lortna pH- 
mitiva, y pafecénála vtsta ignaMs, ydelmis- 
mo color en estensiones inmensts. todo par^- 
ce indicar que est(A tienen ua origeo éomuti, 
mientras qoo aqucllos noson mas quefragmeá«' 
tos de rocas de difbrente liatoraleta, tenidM 
desde luegt) y modiflcados por lod Cboqoés y 
ffoiaciones que han sufrido durante su trasla^. 
cioo. 8e encuéntratt areflas en la superfide dé 
la tierra, de lá qúe cubren una parte bástaMé 
considerabie, y en el Intcrior, en donde fbhnitíl 
masas espesas y de graü estetisiofl ett ios 
terrénos de atuvion; las hay tarabién eb lol 
terrenos de antiguá formacion. Las ñ^. eitai 
•maáas son silíceas, mezdadas por !o cbmttH 
con arciiia, y eñ algnnos lugares con cal, eo 
estado d« eiátlrcmada diviston, de manera qmii 
lavaduras reiteradasbastan para atalar los ^a* 
nos diliceos, que presentan entooCcs swi ror- 
raas cristatinas. En algnnas costas, y (rort eih 
peciaiidad en tas de la isla de la Ascenáioti té 
reduceil á arena Cali2a lás conchas de^cM 
por las olas; pero los paises areniscoi disétbi* 
nados sobre los continentes, y eo cl itatéHiiy? 
de las grandes iálasno pueden atribuirse i ^ 
modo de produccion^ pOrque son cuaríosds^soé 
granoíspreaeiitan una forma cristallna regular, 
y ningun agente conocido pulverízaria ast ro- 
cas de cuarío. Adem^ es sabido que bancoA 
de arena de esta Ctase han précedido á lá tot- 
mactoñ del asperon, M qne han formádo eft 
cierto modo la fábríca, á h queno faltába OMit 
quc el cimiento. Si la materia adventicia qtll! 
ha unido unos granos á otros, y con^dado 
la masa, es de lá misma espécie que los ttk^ 
nos, el asperoo «s muy dtíro; ftsiliay terH^ 
prímitivos. Coando una disolucion abundantiS 
á(i cal ha tlcnado todos los huecos énité Iftl 
pártictitas cuarzosas, 1a crístalisacTon calcfttet 
se ha manifbstado algunas Véc6s domiuatidd» 
y masás bashnte coDsídcrábles de este aspé-- 
ron han tomatfo las formas íjaracterísiicas dfe 
MboHáto de cal, fiste aspieron resiste á la des- 
cOmposicion.mehosótiaiido $u cimiento é&^« 
lícéo l*n cua^to al que no tiene sus granbs 
unidós stno con an¿ilia, cede mucbo antes á Ik 
accion de los thcteóros, y restituye la arétíft 
quc te formó, sin emburgo, se hacen coñ él 
cdiflcios de larga duracion, como se pnede ver 
en lós monnmentos de arquiteclura gótica l^- 
vantados en varías ciudades francesaa á laft 
orítlas det Hhifi. 

¿Ga cieito qoé lna atehas condnbtdás pflfr el 
mar á las coshis del ^olfo de Qa^éu^i tfméfflft^ 
zan, no solo á ias Landas que han íovadtdO, f 
cuyft estertltdfiítt bace progresos contihirns. ú- 
no tambhm d la dodad de Burdeos, que fll» 
resistirá ft esté temibte enemigot Como no sii« 
oederíft ^m h»t& dtslitto de oím temtetia dft 



Digitized by 



Googk 



m 



AftENA-AHENGA 



,'f.a 



siglos quela capitalde 1a GironJa sería ataca \ 
da por este azote, haf ticfmpo para pcnsar en 
los medios de preservarla; pero el cultivo úe 
ia LaiKlas exigc cl uso contloao y conslante 
de las precanciones indícadas por cl bábil in- 
geniero Mr. Brémontier. EnFayos satisf-ictorlos 
lian probado ya qoe las arenas de esia parte 
de 1a Francia no esperan nras qne cnidados 
oportnnos para recompensar el trabajo del cnl- 
tivador. Hay tambien una obra bastante buena . 
de Mr. de líorog:nes, sofaire el cultivo de las | 
irenas de la 9oIogne, en el departameuto fran- ', 
e¿8 del Loire y Cher. La industria alemana ha 
trinnfado hace tiempo de la esteríiidad de las 
tfena» qne ríidean el mar Báltico. Siseesta-' 
lileeieran en Africa grandcs colonias eoropeas, 
oonsogliirían tambien, i fuerza de trabajo, de 
estodios y de tiempo, vencer los obstácoloa 
qne se baa opuesto haeta ahora á toda produc- 
don Tcgetal en los desiertos areniscos que 
esfán al Sur del Atlas. Tal vez no será difícíl 
ñeeundar las arenas det Asia entre las cadenas 
del Tanro y del Altai; parcce que las cBcasas 
pobtaciones de C:»tos paíks han destruido alli 
toda la Tegetacion antigu'a, y qne habria qne 
reparar boy antes qoe todo, las pérdidascausa- 
dñ por tan largti série de sií^losdedevasfacioit. 
Ef vMfríérb hace'níuchó n!ío de ta tf f <mtf c«4if • 
wké, {VéeÉiéYTtítim.) fntk^ei trabajo de moler, 
se necestta noa arena ffna; y qtié contenga ar- 
dHla flÜn' üitieÍÉ dé caf cát^nlzkda. Gonóccse 
■d^ta^ eí iBo déf \É aféná en otros .varios ofi- 
dWs. [fÍmÁM, ctó.y 

Eér nloTilidad de lasi arenas ha' dado oca- 
d6n á mochas comparácionés^ fácllmente se 
eiitiende lo qne qiiierén slgniOcar Cúracf^ret 
tlraMaÍ9$t9^é la arena, y^qne^primervien' 
to &of fo, ele. 

ARfillOfllLLO. (btaños db) Situados en 1a pro- 
flocia de (^rdbba, ¿ tres cuartos de legua de 
Mbntoro, en nna de las principales cafiadas de 
Seita Morena, á laí falda de la elevada Inma 
dblCafiac9é1 y mirgenesdel arroyo Arenosillo, 
qne es e1 qne les da nombre. EI ediúcio, algo 
dleiondo en 4839, tíenc dos grandes baños ó 
WAs, nnó para" cada sexo. En 4839 sc cons- 
tfóyd una casá de caridad, en cuya fábrica 
i^se han reali^^o todavia los proyectos con- 
eéMos. llD lejoá" de esta casa ee hatla la dc la 
Séíwí, costeada por la señora marquesa de 
Meoamejí, y nné, cuando esté conclnida, con- 
lendri fS'habitaciones. En el radio de un cuar- 
16 de legnasé cnCuentran esparcidas unas Tcin- 
lé cám. pero tíñ comodidades nl espacio 
patwla amteóclii'y trato qoe piden las perso- 
nas detidrifas. No hay , pnes, qoe boscar ea los 
tefioa de Arenosillo salones de reunion, ni 
JMiQes, ni galerías, ni paseos, ni amenidad 
tf distfiecion algnnÉ de his quc en otros pai- 
Ms atraén numerosa y lucida concorrencia EI 
qné qtiieihr tomar aqoellas aguas debe some- 
tme a iAoomodidades y prívacioncs sin cuen- 
to; y asi es qne solo acoden ¿ ellas los enfer- 
Mf pobres de la prorincia, 

m mwormAmvwi. 



El desciibriinienlo de la eflcacia (Ií; esías 
aguas se atribnyc al inslínto do nna res vacu- 
na, que en tsn curó de un arecto hcrpélico 
bebiendo cn cl arroyo Arenoslllo. Roferido el 
caso por nn pastor, y habiéndose repetido con 
bnen éxito la esperiencia en unos perros ata- 
cados de areslin, el ayuntamiento dc Montoro 
mandó reconocer las aguas por peritos fdcul- 
tativos, y en vlsta del informe se conviitió ei 
arroyo cn un pequeño establecimiento minero- 
medicinal, habiendo empezado la obra en i 820. 
Estas aguas son basiante abundantcs y 
tienen dos nacimieutos. Soo trasparentes como 
cl agua destilada; olor y sabor á huevos po- 
dridos, cualidades que picrden cuando han es- 
tado un rato cu contacto con 61 aire atmosfé- 
ríco. Su tftmperatura constante es de 24^ del 
termómetro de Reaumur. Uasta ahora no se 
han aplicado á uso ecooómico algono. 

Sus príncipios mineralizadores son el áci- 
do hidrosulfúrico y el carbónico, bidrociora'- 
tos de sosn, cal y ma'gnesia, etc. 

Las virtudes de estas aguas, como las de 
todos los manantialcs bepáticos ó sulfurosos, 
se revelan en el tratamiento dc los vicios cu- 
táneos, de las e^Crófulas, de las afecciones dcl 
tubo lütestinal, etc. Usanse cn baño y en bc- 
bida. / 

Goncurrcn al establecímiento uoos doscien- 
tos eufermos cadíar temporada. Esta dura el 
Irimestre de julio á séiiembre. 

ARENGA. De todas las grandes fórmulas 
oratorias, la arenga ha sido sin disputa la mas 
noble, importante, grave y solemne. 3c la 
deflne: «Discurso que un orador pronuncia en 
púbiico, ó que iin escritor, historiador ó poeta 
pone en boca de sus personages.« No es fácil 
designar la elimologia de esta paiabra. Mena- 
ge la deríva de la italiaDa aringa, quc liene 
la misma signiflcacion: Ferrari de ardngo (lid, 
Justa, cátedra, barra.) Despues de las arengas 
consignadas en los libros santos, por ejemplo, 
las sublimes profecíasdelsafas, Jercmias, etc, 
que son arengas del género mas clevado, co^ 
mo de la elocuencia mas verdadera y mqs ins- 
piradora, las primeras qnc han llcgado hasta 
nosótros son las du Homcro, poeta igualmen- 
te admirable en sus descripciones y en los 
discursos quc atribuye á sus héroe^. 
! Entre los historiadores griegos, el roas 
notable por sus arengas es Tucidides, acusado 
por lo demasde prolijidad en este punto. Pero 
la arenga que no es prestada, 1a arenga posi- 
tiva y real, debe ser boscada en los oradorea 
g^egos. Alli vive con toda su vida de auima- 
cion; alli sc prcsenta con toda su belleza, con 
toda su fuerza, con todo so brillo. Sooora, ar- 
mooiosa en Esquines, pero al mlsmo tiempo 
incisiva y punzante; vebemcnte, terrible, has« 
ta alronadora en boca de Demóslenes, sublcTa 
ó calma á su voluntad las olas dc las teropes* 
¡ tadcs popularcs, y lieíic en Jaque, sobre sa 
mifmo troho, al astuto déspota de Macedonia« 
I lios bébltos catoriosde los romanos, |qo« 



Digitized by 



Googk 



m 



AABN6A-ARRNQUE 



iU 



cuUd08,por decirlo tsi, en lad costumbrefl pú- 
blicas, iütroduJeroD la arenga en losblstoriado- 
res latiDOS, lo mismo que en los historlado- 
res gricgos. De aqui provienen las nnmerosas 
obras maestras de diccion oratoria esparcidas 
en las obras dc Tito Li?¡o, de Salustio, de Ta 
cito y del mismo Quinto Curcio, discursos que 
prcsenlan mas ó menos ei sello dei siglo, pero 
que scguramente lleYan el sello del estiió del 
tutor. 

En Inglaterra, la arcnga politica llegó ba- 
cc tiempo á sn apogeo. Pero hay otra especic 
de arenga que aquel pnis de franquicias y de 
Uberlad posec particularmente; ia arenga del 
criminal ante el suplick), en otros términos, 
la arenga del cadalso. 

En Francia, á pesar de las muclias obras 
macstras de elocuencia religiosa, judicial ó 
parlamcntaria, y aun académica qne posee, las 
úniras arengasque verdadcramente estaban en 
boga antes de la emancipacion constitucional 
de aqucl pati>, consistian en los cumplidos dc 
felicltacion ó de pésame qne las sociedades, 
las compañSas, corporacionefl y pueblos diri- 
giao i 80 soberano, por medio de sus prela- 
dos, magistndos, abogados, mayores ó alcal- 
des. De esta manera, desflorada, pritada de 
aqaella sal itica que estimula, de aqoella sibia 
razon que ilumlna, de aquella etocnencia del 
corason que conmueve y arrastra, lo perdió 
todo, hasta su perfume, y conclnyó por fali- 
gar i sus diofies mortales, i los que no ofre* 
cia mas qne grosero incienso. 

Sin duda la arenga eropieza i recobrar el 
caric'^r qnc le pertenere; pero el alglo, aun 
ai hacerse orador, no d^a de ser emínente- 
mcnte positlvo. Por io tantOt el espirltu dc to- 
da arenga debe reasomirfe en esta mixiraa. 
«Dabla poco, habla bien, y sobre todo habla á 
tiempo.» . 

Las improvisadones de los generales de 
«"Jércíto, ó de los gefes de una tropa que va 
it entrar en combate, han flido en todos tiem- 
pos uno de los medios de esciiacion que hn 
podido usar el arte de la guerra, y cl de man- 
dar. Los himnos de los cantores gricgos, las 
escilaciones^e ios hen\áo8eadueeadores {ca^ 
dtíceaiores), las alocuciones dc los dictadores 
y de los cónsules, parlicipaban mas ó menos 
de ese género de areugas quc la imaginacion 
de los historiadores ha puesto en boca de los 
grandes hombres de la antigücdad. En la épo- 
ca dc los cjércitos de mediana fuerza, en la 
época dei órden profundo, en la época en qur- 
ia elocuencia dc la tribuna cra on podcroso 
i.'loiúcnto de victoria> cada Jornada dc guerra 
tcnia sn aren^a; pero cueot i con dar entero 
créiiito i\ esos i)eríodos limados y prolijos, ¿ 
enMS decUmacionesampulosas, cou que llenan 
SU8 relacior.es los narradores do batallas. fio- 
raero y Tucidides, Qiiíoto Curcio y Poiibio no 
U^ cjicDScan; las areogas del mismo Ticlto son 
obras mae^traH poco aprccladas hoy» y Tito 
Livfo, cuyo rjemplo piguieron Pablo Jove, ) 



tantos otros, hubiera debido oo ofrecer i sas 
lectores tan vanos adornos . El cañon, el ór- 
den minucioso, la inmensidad de los ejércíios, 
no permíten ya mas ^ue ei uso de la sencilla 
órden d^t dia; y los dos volAmenes de aren* 
gas dc Bellefóret han llegado i ser unO de lofl 
libros militares menos útile?. Nuestro Solls ea 
su Historia de la Conquista de Méjieo, dos 
ofiecel)uenos modelos dc arengas guerreraa. 

[VÍaU ALOCUGION.) 

ARENQUE. (Historia natnral.) El arenqoc 
corresponde al géneroeíup?a, yLíneoleapiicó 
el nombre de etupea arcsnhus, qoe ha sido 
adoptado por todos los autores. Este pes, de 
talla mediana, tiene el coerpo comprimido, Á 
dorso redondeado, el vientre cortaote, y haata 
por la dis(M)sicion de las plezas escamosas ab« 
domioales se presenta recortado ó dentellado, 
coaodo el abdómen no se halla estendido por 
el desarrollo dc los órganos genitales; ao ca« 
beza es como una quinta parte de su longitud 
total; tieneelsub-opérculoredoudeado, laaber- 
tura de la boca pequeña, los dieoles muy flnos, 
pero ficiles de distinguir; los oidos somamea- 
te abierlos, las deotelladuras de las braoquiai 
largas y floas. La alata aoal baslante larga pe- 
ro baju, y con diez y seis radios; la caodal 
aborquillada, las aletas ventrales debajo del 
centro de la dorsal, las escamas graodes, del« 
gadaa y ficiles de deflpreoder. 

El color del arraoqoe es de uo verde glaocQ 
eo el dorso, blaooo los costados y ei vieit* 
tre, halliodose todo el cuerpocobiertode au 
color blaoco de plata^ perfeciameote brílkmte 
y métalico: el verde dei dorso se coovierte 
deflpuea de moerto elaoimal eo on azul den* 
digo, que resulta mas ioteoso i medida que 
hay mas tiempo que el pez ha dejado de vivir. 
EI esqueleto cootiene cincuenta y seis vérte- 
bras, veinte y una costilla, y un námero coo* 
sider&ble de aristas dispueslas con tal regula- 
ridad, que mercce iinu escrupulosa atencioo: 
el CKtómago cs nn saco graude, oblongo y 
puntiagudo, con diez y seis ó diez y oclio apéo* 
dices en el piloro; el higado, dividido en dos 
lóbulos, C3 encarnado; la hiel es pequeña y se 
halla i la iz'iuierda dei estómago; la vejigt 
natatorÍH cs muy grande, de paredes deigadafl 
y brillantos, y comunica con ei fondo del efl- 
tómajío por mcdio de un canal bastante corto, 
tos ríñones son crasos, la vcjiga urinaria ea 
pequeña; en el tiempo de la freza, laa lecheci- 
llas 6 cl ovario, seguo los sexos, soo muy 
crasos y ocupao ta mayor parte del abdóoien. 

El areoque liabita abuudaolemeote en todo 
el Océauo Boreal, en las bahlas de la Orocolan- 
dla y de la Islandia, alredeüor de las isias dé 
ia Laponia y de las Feroes, y en todas la^ cos- 
iáñ dc las islas Britinicas; puebjd los golfos de 
la Noruega, dc la Suecia, de Dinamarca y det 
mar dcl Norte; existe tambien on ei Biltico: 
hállase por úitimo en oi canal de la Mancba y 
á lo largo dc las costas de Francia basla et 
Loira. pcro no pareqe desceoder i ma¿ coiU 



Digitized by 



Googk 



46» 



ARENQUE 



(66 



lalitad para presentmé en e1 golfo de Gascaña, 
7 se sabe posltivamente qae nnaca penetra en 
el MediterréDeo» pues ni ann ae balla en ias 
ooataa meridionales de España, Portugal y 
nrancia. Aigniias ▼eces soelo subír por el Seoa, 
y este beclio, may raro en ei diaoparece que 
era bastante trecnente en otros tiempos. 

Bste pes se alimenta de pequeños cnistá- 
0608, de peces recien nacidos, y basta de ia 
Iresa de sn especie, de aneüdos y otras mate- 
rias animales mas 6 menos sem^antes, y al- 
giaas Toees hasta en ei eslado de descomp >8i- 
eiOQ. La feoQodidad del arenque es prodigiosa. 
Soa mos eomanes las hembras que los machos, 
7 se ha calcolado qoe el núcnero de aqueltas 
eslá oon ei deestoe en raaon de 7 á 3. Eo caau- 
to al número de liueYos contenidus en el oya* 
rio de cada hembra, se lebace yariar, segun la 
flMgnitcid de ios individuos, desde yeiute y uno 
á treiBta y seis mil, y hasta un autor recomen- 
dabJe, Bloch., le hace subir á sescnta y 
oeboaül. 

Cuando un banco de arenqaetf se aproxima 
á ia eosta para depositar su freaa, se ve á las 
bembraa eatar.mny agiladas; pareeen frotarse 
el vientre ó ei ano sobre ias rocas , sobre el 
jbodo de arena ó sobrc las ramas de las plan- 
las sabmarioaa, y abandooau tat eantídad de 
hoevos sol>rc la arena, que cuando baja la ma- 
rea se ve ei fondo de .los diques cublertu de un 
le^deestos bueyos, que tieno con frecuen- 
€ia de doB á cnatro ceotímetrós de espesor. No 
se aabeá pñntp fljo el número de dias que los 
htieTOS tardan en abrirse: 30 ó 40 ilias des- 
poes del solsücio de inviernQ se ve uua prodi- 
fiosa é innomerable cantidad de pececiltos 
caya loogitnd no es mayor que la de un alfilcr, 
j qoe lo6 pescadores dicen ser la fresa det 
arenqne: tambien á veces se separan en gran 
aániero de muchos mariscos, y particularrhen- 
te (te las oslras. Kl arenque crece con rapidea, 
puesto que hácia el mes de abrii tieoeo siis 
indiyidoos de diez á doce centi'metros, y desde 
esta edad se oomieozan á distínguir las leche- 
eiilas ó las hoeyas. Al llegar á este tamaño co- 
mieasa el areoqne á alejarsc de las costas; pero 
eoando hay temporal vuelven nuevameote á 
lasplayas. 

Istl^ pes se buscado como aliroento, sobre 
lodoeo virtod de su abundancia y de su econó< 
Bieo precio. Loe pueblos del Norte lo apctecen 
B^ qoe los dei Mcdiodia, y eu otros tiempos 
era mas estimado que lo es eo ia aclualidad. 
Saministra ademas sn aceite , que si bien no 
« de noa calidad superior, las naciones del 
iorle lo empleao para los usos domésticos. 

Principalmente eo ei fondo del mar es don- 
de viye el arenqoe, que se pesca ¿ treinta, cua- 
renla y hasla ciocneuta brasas de profundidad, 
. y en ei tiempo malo descieode mas todavia. Por 
el eootrvio en los risueños dias del estio se ve 
•algonas Tcces el areoqne en las babias de Es- 
otwla oadando laa ¿ üor de agua, que su dorsaí 
7 M caadai sehallan fueni del iiquido. Pinnar 



refiere que es uno de los mas bello^ especlácu* 
los de que se pocde gozar, el ver, en una no- 
ühe tranqnila coando la brilla la luna sobre el 
horizopte , las columnas de arenques de 5 ¿ 
6 miilus de longitnd sobre 3 ó 4 dp latltud, 
adelantarse sobre ia superflcie del roar : los 
bancos diyididos son entooces como tapices 
argeotados de ios mas brillantes, é irisados de 
manera, qoe refl^an como zafiros y esmeral* 
das, hasta tal panto, que la mar parece cubier- 
ta depiedraspreciosas: diríase que toda el agna 
se hálla eucendida, y las ráfagas fosforesccntes 
de los peces contribuyen ¿ acrecentar la bri- 
llantez y el coloridj^ de los movientes cua- 
dros. 

Las bahias eu que se ve algunas veces un 
considerable número de arenques por la roa-» 
ñana, suelen vaciarse totalroen'e en aquella 
misma noche. En alta mar las tropas de estos 
peces suelen adelantarse con tai imp.etuosidad 
que parecen bendir las aguas, y los arenqiics 
saltan entonces ¿ bastante altura para caer cn 
las barcas; pero en iQvierno pierden los aren- 
qoes toda esla vivacidad. y parecen haiíarso 
aletargados cómo todos los animales dc e.sta 
clase: sin embargo, resisten bien el frio , por 
cuanto se encuentrao bajo los bancos de bie* 
lo cn las costas del Océano Artico, y tamhien 
se ven en tropas, despucs del deshieio, sobre 
las costas de Irlanda. 

Las bandadas ó baucos de estos peces, se- 
gun varios autores, viajan de nna maoera re* 
gular, es decir, como si en cierto modo tuvie- 
seu trazado el itinerar^o; pero este hecbo no es 
exacto; y no se sabe con certeza ¿ que atribuir 
las emigraciones de los arenques, y cómo es« 
plicar por qué han abandonaóo de todo puuto 
los lugares que en otros tierapos visitabao 
anualmente. Gomo quicra que sea, está averi- 
guado de nna roaoera positiva la existencia de 
los arenqnes sedentarios en número bastante 
considerable , y esto principalmente en las 
aguas de Europa debajo del circolo ¿rtico. Si- 
guiendo, pues la opioion de on célebre ictiolo- 
gista, Mr. Yaleociennes, diremos que las emi* 
graciones de lós arenques de niugun modo 
est¿n demostradas, y quc lo que tan solo pue* 
de considerarse como cierto, es que cuando es- 
tos peces quieren depositar so freza, se alejan 
de los altos mares, y se aproximau por el ooa- 
trario ¿ las costas. 

EI arenque tiene por enemigos los nnmero- 
sos habitantes del Océano, sin esceptuar los 
individuos de su especie: el hombre destruye 
igualmeote un número considerable. ^ 

Empléanse en general para la pesca del 
arenque iodos los barcos dis^ooibles en la cos- 
ta durante todo el ano; no obstánte, ¿ medi*' 
da que el pez se aleja, se hace uso de bageles 
mas grandes, con la dotacion habitual de diez 
y seishombres. Llcgado el bnqueal sitio^do ia 
pesca se Uead^ los aparejos, y quedan eu ctí« 
ta disposiclon durante toda la nuchc: cuaodo 
I se Juzga la red 8uficit;ntemente cargáda, lo cual 



. Digitized by 



Googk 



167 



AREiNQUE-^-UUEOMETRO 



44« 



se verlílca en oo espacio de tiempo muy ra- 
riable, pcro gencralmente bastaatc corto, se 
retiraa tas rcdes, y salen del roar los areoques 
en númcro prodigioso, pues algunas veces pa- 
san de ciento dies mil. Muchos de estos peces 
se emplean /rescos; pero las mas se preparan 
al humo ó con salmuera, constitnycndo de es- 
te modo los arenques curados y salados; sabi- 
do eb qnc se consume anualmente unainmensa 
cantidad de estos pececlüos: no creemos opor» 
tnno estenüernos mas acerca de este importan- 
te ramo : diremos tan solo que la pesca del 
aronque era masabundánte en otros tiempos; y 
que cn la actualidad se dedtcan fnenos á este 
género de industria, lo cual debc ser notado en 
la economla doméstica. 

Bloch: Bistwria de lotpeeet. 

Lacepede: Diteurto aeerea de lat pe$eat en tu 
historia de ht peees, 

G. Cuvícr y Valeneicnncs: Historia naturat, ge- 
neral y partieuíar de lot peeet, ete, 

AREOLl^ ó AÜREOLA. Diminntive de aria, 
pequeño ospaoio ó superflcle. Comunmente por 
esta palabra se entiende el circulo de varios 
colores que rodea la luna , lo mísmo que el 
que circunda los pozones y los ojos en la es- 
pecic humana. Esta califlcacion se ha e^teodi- 
do al circulo colorado qne brilla al rededor de 
ciertos graoosy como los de la vacona, por 
ejemplo; pcro en csta acepcion, como en )as 
prímeras, tal vez sería mas exacto Tulerse de 
Ía palabra aureola ; tal es, al meoos, lu opi- 
nion de Mr. Chaussier^n el tkltimo ea^o de 
qoe acabamos de hablar. f utoncés se reser- 
Taria especíalmente la de areola para desígnar 
esos pequefios intersticios que dejan enlre si 
las anostomosas frecuentes, ó llámcnse reu- 
nÍonc$ de unas vcnas con otras, las numero- 
sas ramincaciones de los vasos capilarcs, y por 
último cl crnzamientodc las ílbras ó vasos que 
enfran en la composicion de una parte deter- 
mtnuda. La disposicion areolar se observa en 
el tcjiJo inas ocullo de todos los órgauos: la 
flbra ó láminas que constitoye so trama pri- 
mitiva y esencial, forman pequeños núcleos, á 
los cuaics se asoc¡an,'sc identiflcan en cierto 
modo varíos musculillos nerviosos, vasculares, 
y las arcolas qoe resoltan de esta disposlcion, 
están lienas de una sustancia mas ó menos 
ílnida, cuya secrecion SBveriflca por medio de 
]os ya citados musculillos vasculares, y aU- 
quiere por su morada en ellos, una conslstcn 
cia y cualidades, que varian segun la natura- 
leza y el estado del órgano ; asi en los bue- 
Bos, las areolas formadas por la trama iamino- 
sa, sp Ilenan sucesivamente de una sal tér- 
rea que les da la consistencia que tienen. Tal 
es, al decir de Mr. Gbaussier ia idea que ñehe- 
mos formarnos del tejido areolar de noestros 
órganos. 

AKEOMETRO. (Fisica.) Be ápaioc, It^ero, y 
^uxooy^medida. Instrumento qoe sirve para 
meair la deosidad relatiYa de los Itquidos en 



los cuales se suinerge é iotroduce. 6e le daa 
los nombres de péiaUeores^ pe$ajarabe$, ftnth 
áoido, etc., seguB sus diferentes uscm. La 
construccion de un areómetro descansa iobce 
el principio liidrostático siguiente: un cuerpo 
'sólido sumergido cn nn líquido cualquiera, 
pierde ana parte de su peso igual al del volti- 
mcn de diclio liquido dosalojado. Un mitoio 
cuerpo sólido se swnerge taoto roas profunda- 
mente cuauto omis prqueña es la deosidéd M 
liqoido. Poeden compararse las densidadea de 
dos Uquídos, segnn lo¿ volúmeoes que deealo- 
ja de ellos on mismo cuerpo pan ouuíilenjeiye 
Uolarte sobre ono y otro. Sl d^gWBeB por 
D y il las deusidades de dos caer^iDS, cu|os 
volúmeoes ostéo represeatados pdr V y i^, jr 
los pesos por P y p» tencoKís la reiaeion si* 
goiente: 



• •• V • T 



Asi, coando los pesos ion iguaies, baoieiide 
P— p, teneoM» tambien 4*... íi\é\\v\l;m 
dccir, quc las densidades están en rason invenst 
de los volúmenes. Gon arreglo á esta fonna es 
preclso constroir la prímera clase de los areé- 
metros; pero si desclende el coerpo i Igoal 
profaodifad en los dilérenles liqoidos, lo qoe 
se puede obteoer hacieodo variar so peso, oo- 
touces los volúmenes desalojados soo los mii« 
mo.s y se tcndrá Vov , y p >r Gonsecoeodft 

t' B; eí; ;P: p; esdecir, qoe las densida- 

des están en raion directa de los pesos. Solwe 
esta fórmula se funda la coostruccion de li 
scgnnda clase de los areómeCros. Beaamé ia- 
vontó un areómetro que llevo su oombre y qqe 
es el mas usado i pesar de sus deléctos. Por 
punto íljo de su escala tomó aga% pora y agoa 
salada (hecba coo ooa parte de sal eooioo seco 
y noeve partes de aguai. Indlcó por 4©* y 6" 
los puotos dcl instrumento que liabia de ea- 
mergir; dividió el interTaloen 40 partes igoa- 
les, é biso 40 partes semejanles en el resto 
de U escala: de este modo creyó poder lieter- 
minar de una ves el grado de rectiflcadoo de 
lo3 licores espirítuosos y su pcso especiOco. 

J. R. Richter fundó U oonstroccion de so 
areómeti'o (aicoholóiúetro) sobre el priocipfo 
de qne los grados iguales entre dos pootoo 
hallados para el peso espedúoo exactaoieoie 
determiuadt*, ddu iumediatamente la deusidad: 
Itts escalas diferían segun ei estado de purea 
del alcohol. Designó por 0** el pooto basta 
donde el instrnmcnto se sumergia eo el agóa 
pura, y para la determinaeioo del seguodo 
punto normal tomó aicobol de 0.8S4 pero es- 
pecínco; dlvldió el intervalo en 400* y Mer- 
minó los últimos se^uo el cuadrode Xjawtti 
sobre los pesos especiflcos de los liquidos es« 
plritoosos, el alcohol— 0,794 á 46« R.; det- 
pues, se^n stis propias determinaciooeSi ea- 
tableció el alcobol riwolato— 0,79t. 



Digitized by 



GoogI( 



A&BOMETRO 



ild 



hre el oso prictico se exige geoeralroeute 
(pielbsescalas areométiicas deii por centci;i> 
ma k» partes de una sostancla cooteuica, por 
ijenplo, en una oieacta de alcoliol eo el agnar- 
Heote, de la sai en la saimnera, etc; pero no 
^eado laa deosidades de las mezclas por 
Boa lef geoeral, es preoiso conocer defde lne- 
fooM Telacion dei peso especiflco con las par- 
lei coastitoyeoteB de ooa mezoia. Como entre 
d06 paatoa dadoa^e puedeo gradnar slempre 
lii escalaa areométricas para lodo peso espe- 
filco, no bay maa qoe besear eatos paotos 
qoe perteBecen á las oeiitéstmas lodicadas, 
nrearloa sobre la escala y escríblr al ladó 
kiB lufOB por déoto. Sea por ^emplo el peso 
espeeiflco del agua eo ooa temperatora deter- 
■i M i la ■■<; eideooa meielade agua y de 
0,05 de alcobol=:0,9949, por 0,4 alcohol» 
0,MS7, porO,45 aicobol«»0,960S, etc , se 
detenBloará eo la eseala areométríca los gra» 
des 4; 0,9049; 0,9857; 0,980«... y se escri* 
tín al lado 0; 5; 45.... espresaodo por estos 
DáBierDBlasceDtésíoias. Halladas de esta suer- 
te las ccntésloiaa del alcohol eo e1 aguardieo 
(e, es CbcíI deade eotonces caicuiar las partes 
liiraotas dei cooteoido; por ejemplo, los litros 
eo Doa medida, ó ios heclólitros en ooa pipa é 
iodicarlos aobre la escala. So ftn, oo cs diflcil, 
COD arreglo á ooa divisiou ya calculada, dlvi- 
dr coalquiera oira escaia de uoa loogitud 



MeísMer ba traCado la areometrfa con ^oda 
«■leD^o. Bste ñsico eocoeotra las diflcoita* 
des qoe se opooen á la coostruccioo de uo 
ireóaietro exacto. priocipalmente en la forma 
tie los tubos de vidrio^qoe oo es enteramente 
jBlModrlca, y qoe, sin embargo, se puedeobte- 
Der de oo calfbre exacto por raedio de uoa 
eleeclon esoierada y seguo lo reclame ei fa* 
wio de la escala. 81 los toboe qoe se bao de 
eaplear en la coostrocclun del areónoetro no 
aoo eiaotameDte cilfndricos, será preciso cor- 
regir el error sobi^ la escaia; pero Meissoer 
Bo éa f obre este particolar iodicaciooes espe- 
dalea. 

I*a aegonda fórmola B: d « P: p, sinre de 
prÍDeiplo i la coDStroccioo del areóroetro coo 
peso. Sales areómetros no tieoeo escaia tíja: ei 
pCM eapecifico de los Ifqaidos, se determtoa 
f^ losdir.'reoteg pesos de oo coerpo qne se 
80061^ de igual Yoiúmeo. Hicholson ba pro- 
pMslo bajo el nombre de kiérémetro un ins- 
IruBienlo qoe exige para un Tolúroen igual, 
pesos variables; 

Coosiste en oo ciiiodro cerrado por arriba 
l por abajopor mediade rod^jas de boja de la^ 
la^eDlaestremidadsuperior eoladireccioodel 
flie, se fija ona Taríta de laton moy delgada, 
•obre la coal se encoeotra eo oo pooto deter- 
BiiBado 00 aoillo de hQja de lata r: todo es- 
la e^ eorooado de una copa cbata H; on 
doBbre soldado eo la estremidad ioferior sos* 
tleoe OB estribo y esle oo cooo Toelto ó on 
nalto i cuya estieaidid ioférlor está carga- 



da de 00 peso. 81 debe serrir para cncoutraf 
*el peso c5pecificode losliquldos, convicnede- 
terroiuar su pcfto absoliito y aquel de que está 
rec^jrgado para sumergiilo hii&ta el anillo r 
dei cuello; y entonces aconlecc que los pe«os 
especiflcos de los dos liquido? obran como los 
pcsos absolutos d^I inslrumentu, cuando seeu- 
merge en uno y otro hasta un ponto marcado. 
EI invcnfnr no quería eoplearío úoieaments 
para ebte ubjeto, pnes debia servir al mismo 
liempo para delerminar el peso espedn^ó de 
los coerpos sólídos, y bajo este aspecio le 
recomk'nda principalmente Haoy para detcF- 
niinar el peso especifico de los roinerales. 
Si (lueremos obtener e1 peso absoluto dei 
coerpo, 00 ner^itamos bacer mas que bus- 
car rl pcs-o afiadido ^o el coal se sumerga 
ha¿ta Id marca del cuello, echar e1 mlDeral en 
la cópa y quitar en seguida ei pcso suficiente 
para que cfl InstrnmiíDto se sumerja dc onevo 
basta el punto precedente. Pooiendo entonces 
este coerpo en el vasito y somergiéodole en 
el agna, drsalojará de ella uo volúmeo igual 
al suyo. El peso del último debe pooerse en la 
copa para restablecer el punto normal hasta 
donde sesumerge clinstmrofnlo; este peso A« 
vidido por el peso absoloto da ei peso esped* 
fico del cuerpo. Asl, pucs, sl se aiimerge cl 
areómctro hasta que se salga dei fiol, afiadiéQ- 
dole 400 graoos de peso. y echando uo peda- 
10 de espato calcáreo eo la copa, se restable* 
cerá el equlllbrio, qullando Í80 granog; si des- 
pues se echa el pedazo de eppHlo calcireo en 
el cnbilete ó vaüito, nñadiéndole 9S ícraoos pa- 
ra hacer suoiergir de niievo el instrumento 
hasta qoe se salga otra vea del fieU teodre- 
15008^^51=1,7173 pawel peso especitíco del 
espaio calcáreo, con relacioo ai água tomada 
cofflo UDidad eo latemperatura qaetenia duraa- 
te ei esperimeBto. Giiando se coooce el vohl- 
meo dei aparato y ei grueso del alambrc se 
puede, por un cilculo semeiaote al de Fabren- 
heit, determinar la exaelitud que es posible 
I obteuer. La mayor p rte de estos areémetras 
' estio coostroidos deiimliiasde latoo; perose 
adhiere fnoUo^ente i ellad ooa capa grasieota 
que impide ia adhesioo dei agoa y ios haoe 
mocho meoos deUcados; para que estos ios- 
tromcutos seao degrao exactitud, es preciso 
bacerlos de plata ó mas bico de crí^tal. Algo- 
oas veces «• osa por ecooomia uo medio moy 
iocierto para cooocer, por ejempio, el vaU)r ^ 
ooa agoa salada, recooceotraodo esta agua en 
tí punto cn qoe oo huevo de gallioa 00 toqoe 
eo el foodo; el resoltado qoe se obtieoe de es- 
te modo es muy iocierto. Mas segoro es ei 
procedimieoto que se osa eo Lóiidres pata 
p^obar las salmueras dcstioadasi los areoqo^: 
coosiste eo hacer oadar eo esta sahooera 1;»- 
litas de eristal coyo peso sea conocido. 

GroBuing determioao el vator del aleobol mx 

el agoardiente por la teroperatora del licor.gl 

1 iostromenio al qoe da ei oombre de slcoholé- 



Digitized by 



Googk 



n< 



AR£0METAO~-AR£0Pa60 



m 



OKjtro, 86 funda sobrc lod priDdpios conocidos 
de la vaponzacion y ebullicion. 

Eq Üüf Mr. Gay-Lussac puso término ¿ to- 
dts las diflcuitades que cada dia se suscitaban 
ptra apreciar exaciumente ios aguardientes 
del comorcio; be aqui el principio de qne par- 
tió parahacer el alcohómetro que lleva su nom- 
bre. La fuerxa de un liquido espirüuoso, es 
élnúmerode cenUsimos en f)olúmen de íálcohol 
ptftfo gue este liquido contiene en la temperatU' 
rad«45° centtgradoi. El instrumento que 
Mr. Gay-Lussac designa con el nombre de aí- 
cohómelrooeniesimal es, en ciianto ¿la forma, 
un areómetro ordiuario; está graduado en la 
temperatura de 4 50* ccntigcados. Sn escala es 
t¿ dividida en 400 partes ógrados, y cada uno 
át eilos rep^esenta un centésimo de aicohol: 
Ibm divialOD 0* corresponde al agna pura y la 
d vision400alalcohol. Sumergido enunlí- 
quido espirituoso ¿ la tcmperatura de 45*^ da ¿ 
ooDOcer su fuersa inmediatamente. Acompa- 
ñan ¿ estos aicohómetros unas tablas muy bien 
calcuiadas por Mr. Goliardeau; y las cualesma- 
Diflostan el verdadero grado en todas las tem^ 
peraturas y la relacion de los grados corres- 
pondientesdo la escala de Gartier y dela de 
Beaumé. Yéase aloohohbtrq. 

AREOPAGO. [Historia.) El Areópágo era en- 
tre todos los tribnnalcs de Atenas el mas an- 
tiguo y el mas honorifico. Las sesiones se Yeri- 
flcabau en un re<¿into abierto por lodas partes, 
tan solo abrigado por un techp rústico, y si- 
tuado sobre una altnra ^ cierta distancia de la 
^odadela. Del nombre de esta altura areiospa^ 
tíos. consagrada al dios Marte, se formó el de 
Areópago. seaporqueéste iribunal decidia so- 
bre las acusaciones de asesinato, sea porque, 
segnn la tradicion, M^rte fn^ el primer acusa- 
do que compareció delante de este tribunal; 
sea en fin, porqne las «masooas, hl]as de Mar- 
te» cuando llegaron ¿ sltiar ¿ Atenas , habian 
estublecido su cafkipo en aquel parage ofre- 
cieiido un sacrificio al dios de los combates. 

La feoha del estabiecimiento del Areópago 
es incierta: encuéntranse indicios de su exis- 
tencia en el sigio de Gecrops, al cual prqba- 
blemcnte débe ser alrlbuida su fundacion. Ai- 
gtmos autores se ballan do obstaote, acordes 
e;n conceder este bonor ¿ Solon, sl bien e8t¿ 
averiguado que esta instilucion es anteriorá 
la época en que floreció este le^isiador; aun- 
que lambicn es cierto que por raaones desoo- 
nbcidas, aomentó Soion notabiemante el cré- 
dito y el poder de este tribunal, oonüriéndole 
sobro el gobierno de ia república nna auto- 
ridad que liasla enlonces nu liabia poseido. 

I^órase tambien el número de los miem- 
bros x\ne componiau esta ilustre asambiea: 
ooteren algnnos que hayau sido nuoYe, otros 
ékoen treinta y uno, y no falta quien pretenda 
•nmentar este námero hasta cincnenta y nno, 
aiDoeDtarios arcontes. Nofalla qulen afirmo 
que esie número era ilimitado, ó qne solo los 
. tesmótetaa eran adinitidos; de todo lo cual ae 



puede coleglr que debíó de Tariar su constitn* 
cion conforme ¿ las diferentes épocas.' 

Los arcontes componlan parte del Areópago 
despiies de espirar sus fbndoDes; pero solo 
despnes de hat^er dado coenta de sn admioii* 
tracion. Los ciudadanos recomendables por 
eminentes virtndes y nnaiX)ndocta Irreiu'en- 
sible, eran ignalmente llamados ¿ esle honor. 
El candidato qne, mediante alguna diestra in- 
tríga, ó por la inflnencia de.su fortona babia 
podído Eorprender la severíüad de los censo- 
res, una vei admitidu era obligado ¿ arreglar 
su conducta por la de sus colegas, y si oo era 
Tirtuoso se veia en la necesidad de pi»reoerlo. 
La mas miuima sospecba de intemperanda era 
nnobst¿culo8uficiente parala c^on de nn 
arconte ep el Areópago. Esta dignidad era con- 
ferída vítaliciamentei lo cual, sin end>argo, no 
impedia ¿ la asamblea de poder espulsar de sn 
seno aqueilos miembros que oomprometiaD 
con algun esceso esta honorabie magialratora; 
les estaba prohíbido cl reir, como nn iBdieio 
imperdonable de ligeresa; ni aon les era dabie 
el componer comedias, si bien en los úlHmoo 
tiempos de ia república se relijó la rigoro- 
sa observancia de estos regiamentoa, has« 
ta el punto de haberse sentado eo tao aogosto 
tríbuoai varlos bombres deooa condocta re- 
preosible. 

La alta eoDsideraclon qne durante mochos 
slglos disfrutaroD ios miembros del Areópago 
era Justiflcada por so oonduota en todos tlem« 
pos. Sos decisioneA tenia tal car¿eter de Jos» 
ticia é imparcialidid qne ninguna de las parles 
tuvo jam¿s motivo de qu€;|a. Ei inocente qoe 
erailamado¿comparecerdelanle de eiiosae 
acercaba tranquilo ¿ y sin temor; y el colpable« 
despoes de su ooodeoa, se retlraba sio mor» 
murar siquiera. Este tribunaltenia tan arralga- 
da su reputaciOD deintegrídad en los demai 
eitados de la Grecia, que de todas partes aco- 
dian para redamar sojoido eo toda aoerte de 
caosas. 

El Areópago ejercla la mas severa iDspee- 
cion sobre )a conducta <de cada uno de aos 
miembros, y frecuentemeote los castigaba por 
las liiltas mas lijeras; uno de ellos, por 4001- 
plo, fue castigado por haber ahog^o ¿ on 
pi^aríiio qne se habia refuglado eo so seDO* 
Se creyóque on hombre cuyo coraaoD era 
Inaocesible ¿ la piedad no se podia eligir sin 
peiigro para deddir sobre Ja vida de sos se- 
mejautes: labumanidadpresidia susjoicios ao 
menos que la severa rason. 

Este tríbqpai fué el prímero qoe en Atenas 
^iercló dereclio de aplícar la pcna de muerte, y 
Solon al reorganizarlo le'asignóeloonodmieDto 
de loscrímenes y los deUtos de toda especte. 
Ei asesinato, el envenenamiento, el robo, el 
incendio, elestopro, los «taques dirígidos¿la 
religlOD ó la forma existente de goblerno,..eraa 
objelo de su vigilancia. Gasligaba demuerte ¿ 
los Incendiarios, traidores y prófugos: el bo* 
I midda iocorría en el mtsoio castígo; pero ae* 



Digitized by 



GoogI( 



<7S 



AA£Ot>A(;i() 



<n 



gnn otros, fales causas eran ('emitldas al tri- 
buoal del Paladio. 

Si hemos de dar fé á ciertos autores era 
lldto apelar al poeblo contra las decisíones 
del Árebpago; pero esta opiaion cstá contro- 
vertida: parece, sin embargo, fuera de duds 
qoe los mlembros de este tribunal eran res- 
poBsables an(e ios bgiostai, siempre qtie en 
la aplicaeiOD de las penas escedian los limites 
de la moderaciOD. Mas adelante, por el cou- 
tnrio, tnYieroa la facullad de hacer nulo el 
Joicio de las asambleas, cuando el acnsado, 
absoello porei pueblo, les parecia culpable. En 
algtmas oeasiones importantes en que el pue- 
Md, cediendo á ia elocuencia de pérfldos ora- 
dores, se halUba dispnesto á adoptar medidus 
eoolrarlas i la dignidad del estado, se \\6 al 
Areépago presenlarse en cuerpo i la asamblea, 
hácer Qso de sus ioces y dc su noloria pro- 
deQcta y coQducirle i la rason. 

II ireó|MBgo tenia la inspecoion y la cos- 
todja delas leyes, bien asi oomo el manejo dc 
los esodales públieos; todos los jóTenes ciii- 
dada&os se lialiabaa sometidosi su vigüancia; 
ooaibraba imores i los huérfanos, recibiendo 
Mdauoo la educacion conveniente i su ran- 
go; concedia recoropensas i la virtud, reprl 
DíeQdo la impiedad y la iamoralidad;'al efec- 
(0 los areopagitas sc hacian acompañar de los 
pmmctmamio, ffecticntalmn las asambieH:;, 
k» bodas y loa SHcriíÍcios soleinnes, p:ita 
nanieoer a( ptieblo eu ios iimíles de la de- 
cencia y U moderacion; castigaban la odo- 
lUad, la ragancia y el hi^rto: entendiyn 
igoaimeiite en ias cootestaciones religibsas. 
la blasfefloia cootra los dioses, la fálla de rcs- 
pelo á los misleríos, la erecciou de templos ó 
de altares, y la iotroduccion de algunas cere* 
Booias noevas enel culto divino. Rara vcx iu- 
terveniao ea los oegoeios públieos, y tan solo 
lomaban parte canncio el peJigro cra inroinen - 
le,y para poncrpronto reroedío se hacianne- 
oesirias sos euerdas decisiooes; ionexibles y 
severos en el castigo de los crimenes, procu- 
raban por todos los medios dismiuuirelnúme 
ro de l»s falius por la ^eforma de las cos- 
tombres y liacisn siempre que la aplicacion 
de las penas fuese precedida de avlsos beué- 
flcos ú oportunas amenazas. 

Tan bucna instituciou no podia ser muy 
dondera: celoso Pericles de un poder que tan- 
U Fomfoni hacia al suyo, qada omltió para 
dsstmirla, y desgrHCiadamcnte sus esfuerzos 
Boqoedaroosin fnilo: desdeentoQcescl Areó- 
Mo 00 foé otra cosa que no tribnnal encar- 
godo de enteader en )as caúsas de asesiuaio, 
eavoieoaffiieato, inccndio y olros delitoi que 
sctneaban la pena de muerte. 

Sossesioaes ea qo principío sc veiiflca- 
wt en los dias tl, 28 y i9 de cada mcs, pcro 
<8^ se bicieron diárias. Kn circunslancias 
t^Qtes, el Are6pago se reunia en el P6rtico 
'«'al, y como todos Tos dcmas trlbunales, solo 
qn^aba ¿eparado de 1a mncUedomlve df loi^ 



éspectadores medlante uns cuerda que servia 
debarrera. 

Era costumbre celebtar las sesiones al ^aire 
llbre> en parte para no reunir btio el mismo 
techo al acusador y al acusado, y para presér- 
var en segoida i los Juecés, cnya persona era 
sagrada, detodo eontacto con un hombre pro- 
fano y vicioso. La6 eansas »e resolvian de no« 
che y en medio de la oscuridad, tanto para pre* 
venlr el Influjo que hobiera podido ejercf r la 
presencia de los acusados, cuanto para ocultar 
el número ó el coatlneole de los Juecei. 

Las cansas de asesinato se presentaban 

al Areópago por ei areonte rey, qne deponien - 

do la corona de m|rto, señal distiniiva de su 

dignidad, tomaba asiento entre los Jueces y 

' aplicaba con ellos las penas prescritas por las 

' leyes, que se ballaban grabadas eu las colum- 

j nas que circuian aquel reclnto. 

j He aqui el procedimiento nsado por esle 

j (ribuoal: rcnniase el Areópago en masa y hacia 

I rciirar al pueblo. Si la multilud de ios ne^o- 

I cios no permitia dar cuenta da ellos anle todo 

; el tribnnal. dividiase este en diferentes sec- 

ciones encargadas de décidir sobre clerto nú* 

mero de causas. Se prooedia por eorteo á la 

formacion de estas secciones y i ladistríbu- 

cion de las causas, i fln de poner mejor ioa 

Jueces ai abrigo de la corrupcion, y de privar- 

les los medios de resolver anticipadamente el 

asimlo quc ies iba i ser sometido. I^os Jueces 

entonces se colocaban en asieutos de piedra, 

cmpuñan'io comoeignodesudignidad unbas- 

tou en forma de cetro. 

Las partes estendian ia mano sobre los ór« 
ganos sexuale.^ de un momeco, un toro ó un 
machode cat>rio, proceüiendo por su órden una 
InvocacioD i las Furias: solo los paríentes cfan^ 
admilldos i pedir venganxa contra el asesino; 
el querellante debia Jurar que era paríente dei 
muerto, y^qiie se haliaba convcncido de ser el 
prísionero autor del crimen. El acusado protes* 
tHba de su inocencla por mediode un Jurameoio 
semejante, y ambos ofrecian su persona y bie- 
nes i ia saña implacable de ias Furias, si lo 
que habtan aflrmado no era fleimeute ia ver^ 
dad. Las implacabies divinidades, qpe eran ve- 
neradas cn un templo inmcdlato, parecian 
rccoger por si mismas tales imprecaeionci*, 
y preparsr anticipadamente el supiiclo del 
pcrjuro. 

Las parles se acomodaban eu seguida eo dos 
asientos dc plata: el del acusador era iiamado 
de ia Injuria, y el del acusado de la Impudicia, 
ó como algunos pretenden de la Inoceneia. 
Estas dos diosas tenian altares y templos cer- 
ca det Arcópago. £1 acusador dirigia al acusa- 
do.trcs preguntas, i ca«ia uoa de ias cualcs 
debia dar este últlmo una respuesla prt cisa. 
La primera era la siguiente: iHas matadol Ih 
respuesla debia ser: H&mataéo ónohé ma'a- 
do. La scijonda: iPequémanerahasmatado'í 
Y la tcrcera: iQuién te aconsejó quemal'tf^rM'i 
En la primí^m época 'i("l ArrOpíiffO !»• PQ^- 



Digitized by 



Googk 



lí» 



AftEOPAGO-.A&GELlA 



m 



u < Fe qoereHabaQ pergonalincDtc: dos Tcces 
era coocedida ia palabra al acuisado para de 
fendense, j podia aun despoes de la priinera 
ftUFÍtaerse al castigo por medlo dc la fuga ó un 
deftlierro Yolaotario cuando temia el resnltado 
del proceso. Los bteijes de los qiie se apro- 
vecbabuu de esta gracta de la ley eran confis- 
cados y veBdldos por el ministerío de lotf 
poktai. Pero eii lo sucesivo las partes (ue- 
100 autorisadaé & eiegir uü jurisconsQho ó 
oonsoltor: estosfuncioniriosdependieotes de) 
Areópago eran en námero de dlei: les estaba 
prohíbido ei bacer oso deefcos exordios, pero- 
racioocs y digresiones tan familtares á losde- 
mas oradores; debian desterrar de su esfilo toda 
pompa iñúlií, 7 rentincUr k esos movimientos 
apasionados dc elocoencia ápropósito para bc* 
rir TivBraente la imagioaciOD y á estraviar íá» 
cilmeute los cBpiritus aceesibles á la piedad. 

Suflcíenlemc nte discotido el asnoto, prepa* 
rébonse los jiiecrs á dar la sentencia, obser 
Tando nn órdni y un silencio tan profundo 
qoe sc hizo proréibial, y asi se decia: mo« 
iUeticU $n y maft grave que \in wien^o del 
Areópago. 

Dos urnas de bronce lia lábanse colocadas 
á 1a iomediacion del tríbunat: la nna liaoiaiJa 
emproiten (In de delantc), ócuros, porqoe los 
votos que cooteoia dcbino hacerválidHÍaacu- 
sacion, ó bieii tanñton, porque de ella debia 
salir la tentendaómuerte del acusado; )a otra 
que encerraba los votos de absolucion era lla- 
mada usteros ú <>p%$o (la de delr¿?) . ó acuroe y 
rieon, urnade ta compasiou. Si iasbolas^T^por 
mejor decir, las piedrecillasde queseliacia uso 
para esiprfis^r tos sufragios ential)&n en nómo^ 
ro igwtl iii cada urna, un magistrado inferior 
era liamado para deposltar una en la uma de 
abioltrcion; esie sufragio se llamaba de Miner 
va, en memoría de unsufi-agio semejante dado 
por esta diosa que se hallaba presenle al juicio 
de Orestcs delante del Areópago. Este secreto 
modo devotarfué abandonado mastardc, ylos 
votos se daban púbrtcaniente, depositando las 
-golias sobre dosmesas, la unadeabsolocion y 
la otra de condena. Eu cuanto se proouoci&ba 
ia sentencia cl apusado era puesto en libertud 
ó coiiducido al suplicio. 

El Areópago era Ihimado ademas á pronuo- 
ciar en otrascausas, pero eutonces e) juicio era 
susccptibie de apelacioo ante los tribunaies á 
que correspoodia el conociniiento de cstos di- 
ferentcs nf gocios. 

Nose podia otorgar coronas por susscrvi- 
ciosá los míembros dcl Areópago, puestoque 
no lcs era permílido llevarías; pero el reco 
nocirtjfentu público les concedia un gaje tla- 
madó rreaSf y adem^* tenlan dcreclío á tre? 
<ybolos porcada asunto en que habian dado su 
snfragio. 

Aiinqoe por manejo de Perícles luibíese per- 
dido este tritMinat la mayor parte de su impor 
tanda, ó mas bien dc su poder» 00 por eso dis 
min^iyóla c<ínsiderBf»ion deque (rosabo, y aur» 



cootliiuó Justiflcándola durmite muclro tlempo 
por )a noble conducta de sus raiCTibros y la 
imparcialidad de sus decisiones. 

AEETDSA. {AníigUedadet,) Foente de Sid- 
lia, en la pequeña peoiosuia de Ortigia, don« 
de se hallaba sitoado e) palacio de los reyes 
de Siracnsa, á corta distancia de la eludad. 

Segun )a milotogia griega, referída por 
Ovidio, Aretosa, hija de Nereo y de Doris, era 
uoa de )as nioftis de Diana. Bañibase cierto 
dia en una fuente de )a Elida, cuando foé des- 
cobiería por uo cacador llaroado Alfeo, que at 
punto se sintió inflamado de un violento amor. 
Asostada la olnfa emprendió la fbga;^ pene* 
goiala el caiador, y ya se baHaba á ponto éé 
alcansaria, cuaodo Aretnsa imploró el soconv 
de Diana. AV mmoento se ba)i6 ooñveitida en 
foente y Alfeo fÉé metanorfoseado en rio. Da- 
Jo csta noeva forma volvió Alfeo i persegoir M 
Aretusa y esta prosiguió so fbga: en coantif 
Degó á orilhis det mar se taundló bnscando nn 
camioo por debajo de las olas y foé- á reapa- 
recer eo )a isla de Oriigla; pero alcanaóla m 
amante eo c) camioo y meicló sns ondas con 
e) cHstaiino rauda) de )a fuente qoe aroabs* 

De aqui nació )a fibuia tan acreditada eii 
otro ticnyM) de que Alfeo, pasando por debaja 
<le) mar, iba á meiciar sos agoas á las de 
Arctosa. Mocbos escritores dan e) bedho cona 
positivo, anadieodo qoe se eocnentran en la 
foente los objetos arrojados al rio. Plinio en- 
tre otros, aflrma eon gravedad, qneen iaépoca 
de )a celebracion de )os Joe gos o)impioos, la 
Aretnsa esf arcia un olor de astiércol pme- 
dente de que )os escreroentos de )os a o itt alg a 
üestinados i tas carreras ó i los sacriOctos m 
arrojaban en e) Alfeo. 

ARGAMASA. {Arquiteetura.) (Yéase MO*- 

TBROS.) 

ARGBLIA. (Geografia.) I. lÁmitei, La Af«- 
gella ó antigoa regencia de Argel conflna al 
N. con e) Mediterrideo, a) 0. eon el iroperio ée 
Marruecos, a) E. con e)reinodeTQnes, a) S.ceti 
e) de Sahara. De 6^30' de longitod E. i 4* de 
iongitud 0. en aoa estension dei40)egQasco- 
munes de 25 a) grado. SusJímitessontan dei- 
conocidos en e) dia coroo lo eran bajo ei go- 
biemo de los turcos; piérdenseen terrenosin- 
determinados babitados por tribus casi inde- 
pendientes; por )a partede Marroecos las roon* 
tañas de Trava y mas al S. el desierio de Au« 
gad forman una especie de timite naturat, pe* 
ro muy ioexacto. Aiguoos rooros colocan k> 
misrao ahora como eo )oa tiempoa de Sbair, 
ios iimites de )a Arge)ia y de Marmecos ea ú 
cabo Hone; pcro aun en el roisroo litoral soft 
rooy iocteriOB Por e) )ador de Tones, i pefar 
(le la aniigüedad de los establecimientos fraa* 
ceses, tampoco se sabe nada OJaoieote y todos 
I08 geógrafos y.vlageros, el abate Poiret, Dés-» 
fontaines, Marniol, Pedro Dan^Dappcr, PeyjW* 
ncl, Shaw, Shaler, opinan de distiota maoera 
. sobfe este punto. Ei capitan Derard, i qiaco se 
I debo una curío«« deícrípcioo de lai co«ta5 4o 



Digitized by 



Googk 



«1 



AllCCLU 



m 



lo Argelia. ntarea é&l6 ilmlté éli el cuna) úe\ la- 
go dtí ToriegDe, ¿ legua y mediu al E. de la 
Galle. Los mapas dirigidos ul depósilo de I4 
Goerra, le bao fíjado sacesivauicute en el arro* 
jo de SaD MarüD , cerca de la Galle y od et 
Ouedrel 2aioft, 42 ieguaa mu ai I. f los álti* 
loos prakMigao eate Hinite sigoiMdo ÚDa 11 
DM qo% pasa por el Kef, Tibessak y Tuggiirt: 
por úHimo, Mr. ^ode, qoe tnooa doU ioslrac- 
tifa al flool del tooia príiDero de so obra sobre 
la Argctia (4) lia ruproducido y reasonúdo to* 
das estaa ofMaiooca, crae qoe debe IJarse su 
ténaiBo «o ei oabo Roiioá tros legoasde laOa- 
Ue y de la iala Tabarea y en el moote Koomir, 
1070 eate ea ooa proloogacioo y su iaacoeai- 
Ua arista di? ide el terrltorio ao coestioo. 

Por Buiobo tleoipo ba sido Imposibie datar- 
itíaar k latítoi de la irgelia de N. ¿ S. porque 
oiatooa situacioo ia babia dateriaioado sobra 
ú ttoúta saptaRiriooal de Sabara , pero desda 
la adnioialraoioo del naríaaal BuaeaHd los 00- 
aaclmitatoa geográÜGOs a» bao esteodido ¿ 
easi teda la Argelia y se hao lltgado ¿ dtsig^ 
aar eo Mehos pootus las Uorites de Sahara. 
In la provtocia cl« Omo se ban btcbo espedi- 
dooeslUuda el S. emptaADdo por Tiemoen, 
Masttra, Tagademt, sebapasaído feUsoieDte 
BMsaMá dt las froottrM de Marfotooa f f&' 
atlraáo al i. da Tieiaettt, 60 tl deslerto ; se 
ba aatvado la impontate masa del Oaanstrís, 
daiD la ▼oalta^ ta qoa divide ¿MtdeahdeTba^ 
u f MonDlnaéo varíai titaacioQas del attt 
Gbélif; em la prtTincia dt GoottaoUaa, ae ba 
aoM|iaito É Msilah, vigltado las ptodieotet nerí» 
dltoalta de los moolta dt Onanotugab, onieo^ 
da aatfaaétnte ¿ Ttffecb y Tt be p aeh cao Onel- 
ma Y CoDstaotioa, y J^ áltimo, stha tfiplora* 
ét vietoríesameote el M dt Bisicra. For esu 
parta» alS.de GoDstaDtioa . aa eaeoeatra la 
amyor aoebora. da la Argelia. 

11. C m u Uh mUm géoUgica. (t) Todas les 
nootaáas qoe aaparao ti Sahara del Mediterr¿' 
oto, forraan U aasa del Átlas, y la divisíon i)e 
eatt tn Atlas graode y peqotfto, es aaa flccion 
de los gtégfafoa Bnoderbos qoe pareee baber 
sidt dcttchada despoes, oomotodatia lo repHe 
Mr. Peonitl eo sva 6ltlmos iDforoiesdirígidoii al 
BMBiilre ée la Ooerra fraocéa (3). Forqoe eo 
nioguDa cordHlera asléo las moutañas tao bien 
■aitadaa, qot potda decirso doade et»piesii )a 
■aa y doode aeotluyt la otra. Mr. FonrDet hace 
sebir eaa disttoolOD ¿ los tltokpot de Tolomeo (4) 
y adfltrtt too 9uas% (^ortoaidad qiit esteno ht 
ipllQidMi tiee ¿ ta parto del Ádaa qúe llega at 
cea raBDB, p«aa> Mr. Bifivler, oo atrí- 



(tlSlbarun Baude: ta Argelia, 1 tom. en 8.* Pa- 

<« YflMaaaltn fftfmf inflfrrtff rfrrrr* 'Tr^'f 
a.aÍQ,«l «stMeto de an« ■ jw aa r ia pPMeatada á U 
leatfcala ée Ciencias, nor Mr. Elias de Beaumonl 
Mitre la geolo^ de la Argelia. 

(3) Véase el efttraelo de este iaforme, ioserto en 
la rtlaoioii <ae m ht^o do la sesioa de h Academia 
doOiWites dol a» do «aero «e 4ai6. 

(4) Téaae «MfnMa. e. «.« 
448 BfBLIOTKCA mUUll. 



buycsolo á tói aritlguoít sino á los niüdernos, 
los orroresqae denuncia (t). 

Los geógrafbs uiodernos no cntíendtMt por 
Atlas pequeuo, sino esa cordiilera litoral poco 
elerada pero cscarpada, que ofrece tantas cor- 
laduras, y qoe se estieode desde el estredio de 
Qibraltar ¿ lo largo de las costas de Berberia, 
atravesaodo el imperío de Marruecos y la Ai-ge- 
Ua basta llegar á Tuoes. YoeWeD ¿ eolazar ea» 
ta eerdíllera al 0, coo el elevado Atlas de Mar- 
roecos y de Fes y la señalao marcadamente, 
sigoiendo al E. paralela ¿ la costa básta la pro- 
TÍDCia de Titterí, al S. E. de Argcl, y formando 
deapues ona corva al S. B. paríieiido de la ca- 
dtna de Jor|ara, desigodDdose esta cúrva in- 
medtata ¿ los mootes de Ouaouoagah , á tos 
ooales se sucedeo ios mtfotes Mosteouab y Au- 
rés. «91 se sostlene esta division de Atlus e& 
graode y pequeño dice Mr. Fouroel, el prime- 
ro daberia estar ya determioado por la conti' 
ooacioo de laa crestas que fórman la lineu de 
dltisioii de las aguas entre el Mediterr¿oeo y 
el Qran Desierto.» Pero, seguo ei mismo es- 
ciritor la cadeoa de Aurés, pertenecería en cse 
caso por mas de uu lírulo al Allas grande. La 
del peqaefío se compone de varias hileras de 
ooHoas que se elevao ba)o muy distiotas for- 
mat hdcia el imeríor, de ooa mediana altura» 
pobladas easii tedas de ¿rbolcs frutales y de 
bosques , eorttdos en algunos puntos por cs- 
cttrpadas rocas y liet&das crestas. Ei intervalo 
qut separa ambas cordilleras casl paralelas 
liaaiadas Atlas grande y pequeño , es un pals 
somameote OKMituoso , entrecortado de nume* 
rosoB valles , de ríos y de praderas : algunos 
geógrafds, Rttter por ejemplo, que ha descríto 
exaotamente el aspecto orogr¿flco de la Arge- 
lia, llama ¿ esta meseta el Atlas tnediano, y 
advieríe, qoe con una pequefía variacion h¿- 
da la parte del Sor, por lá parte de Constan- 
lioa, se eleva cada vea mas y mas eo esteo- 
808 terraplenes por la parte de Oeste, dirígién* 
dose h¿cia el alto Atlas. Desfontaines graUúa 
eo t,4dO meiroi de altura absolota las prio- 
cipales elevaclones del Atles mediano, al Sur 
de Argel y de Oran; eo oioguna de ellas per- 
manece ht oieve todo el afio. 

Hasta el dia podia coosiderarse la enorme 
masa de Jnrjura, eomo el punto mas alto del 
Atlas, ¿ lo menos en el Africa francesa ; pero 
segun Mr. Tournel , los montes Aurés deben 
ser todavia mucho mas elevados: Ritter ^esig- 
na como el car¿cter pnrticular de este moo- 
ttuoso pais, sus paredes casi rcctas , formadas 
por las misDias rocas y las cartaduras casi 
verticales qAe descleoden en picos hasta lo 
mas prefaodo de los valles, dejando ver por 
ambos lados deesos angostos pasadiios, de 
esos beban, como llaman los ¿rabesi csas ve- 
tas horizontales que forroan U^ rocas adbe- 
ridas. 

(I) S0tuei(m de la euettiom ifi Id Argelia, en 8.0 
Parls,4S3l. 



T. lU. 42 



Digitized by 



GoogI( 



479 



ARGEUA 



480 



Se ha obserTado que hay ea Berberia ▼aríaa I 
clases de terreno; e\ terreno de transiclon, el 
terrcno secuodario, el terreno terciario, el ter- 
renodiluTiano, lai composiciones volcánicaa 
y las diferenies formacionea de ia época ac- 
tual. Una esquita trasparente, quo se presenta 
en bojaa muy ioclinadas húcia cl horiionte 
mirando á la parte del Sur, bastante reiucien- 
les y que pasan con frecoencia á formar ona 
micascbita ó roca fósil bien caracterizada, com- 
poneo la masa priQCipal de ese terreno que 
bemos llamadodetrausicion: en una parte de 
«quella cscarpada ríbera, la esquita talcosa ae, 
carga poco ¿ poco de f^ldespado» el talco pasa 
á la mica y la roca viene 4 convertirse eu un 
gneiti (4). La potencia del grupo esquitosop^ 
.«a de 500 varas, la estratiflcacton es muy irre- 
$u!ar; las montafias que forma presentan cum- 
brcs redondas y laderas muy pendientes, y es- 
táñ scparadas unas de otras por valles profun- 
dos, eu los cualea corr^u pequéños arroyos 
que 80 ¿ecau en el verano, á pesar de qite 
los alimeutan infloltos maiiantiales. La estra- 
tiüCMCion del gneiss es tambien muy irregiilaK, 
no presenta ningnn resto orgánico y laa mon- 
taña^ que forma sou meuos elevadas que las 
de liis eítquitas; no bay tantos manantiales en 
esta parte, y la vegctacion es tambien muy po- 
co activa. La musa de montañas del Atlas pe - 
queño, particularmeiUe al S. de la llanura de 
Mitidja , se compone de margas (i) esquito- 
ítas eoteramentc §eme)antes á las de uueslro 
íias (3) de Earopa, dUemando con capas caliso* 
inar;ro8as. Los restos orgánicos son muy escd- 
aos cii cstas rocas, no bay en eilas una impre* 
sion vt'gütai cnlre lasliojas de la esquita; lus 
espccies lulnerales son asimismo pooo abun - 
dantes rn la formacion cali20 margosas del 
Atlas, sin enibargo, á una legiia al Surdc lu 
garguntade T«!uiali, bay mlnerales de cobre en 
abuiiJüncia. Ehtas montanas son aitas, poro 
po<*o escarpadas ; las dos vertientes de estas 
cordíllerasprescntan vallea profundos y angos» 
lus y t;urcos producidos por las aguas que bau 
ido trayendo la marga. 

Kl terreno tercíario siibatlántico no S3 ma- 
niflesta siuo en algunas regiones liácia el Nor - 
te, pcro toda la masa del Atlas inediano sc 
coiopoiie de este terreno terciario ex;ictamente 
igual alque se encuentra en Italía ¿ los dos 
lados del Apenino; forina dos cuerpos; el pri- 
nicro cumpuesto de marga azul cubierta por 
una capa de picaaa arenisca, calcárca, uiternaii« 
dii con arenus aroarillas ó encarnadas. La po 
tenciadel priiper cuerpo escede á veces de 
250 varas y la dei segundo, que no contiene 
otros miociales sino algunas veias poco con- 

(Ij Koca prÍmiUva compiKFSU dc cuarzo feldespa- 
1« y de uira, á qae los franceies lUman gnein. 

(31} Marme ea francét Ücrra bUinquiica y gredota, 
quo tlrvi} |»ar« bí*neilciiir las Uerra« labrantlas. 

(3) JLiai, palabra de origen Iniclés, que se ha ado'i* 
ladii pa ra deiii«nar un slstema 4e rocas calcéreas, ar- 
ciUoiias y cuanosas, que i« prettfntau frecuenlemeu- 
Itf (fi U corteia 6 superficie del glvbo. 



slderablea de hierro bidratado, iaria de 95 á. 
60 varas. Estc terreno se descubre perfecta- 
mente por el lado de Oran, forma la gran ila- 
nura que se estiende al Este de esia eiudad; se 
eslieude ¿obre los mon^es Rammra, á onas 580 
varas sobre ei nivel del niar, y' forma la peqne- 
ña cordillera inmediata al camino dé Tlemcem. 
Ei segundo coerpo es en esta region algun lan- 
to dlferente de la de Argel, se coropooede ca* 
pas dc marga y calcéreas, alternando en una 
densidad de 40 á 50 varas. Las calcs blanque- 
cinas y arciltosas , amarillentas y toscas, oco- 
pan la partc inferior ; despues se encueotran 
íechos ¿ asientos calcáreos , mezcladoa con 
margas amarillas , unas veccs esquilosas, casi 
siempre areniscas, entre las que se ballan ban- 
coá'de ostras y muclios mariscos; la parte so* 
perior de este segundo cuerpo esU formada 
por una superflcie calcárea. Jste terreno pare« 
ce poco ¿ propósito para la vcgetaeion hicU la 
parle de Argel, y por cl contrario, b¿cia la de 
Oran son muy fértiies las llanuras ; pero es 
nqtable que ei terreno terciario de las colinu 
situadas ¿ orilla& del mar, favorece mucho mu 
¿ la vegetacion que el dcl interior. flasta ahora 
son muy pocas las rocas volcánica« quc se ban 
descobierto en Argelia. El abaie Poiret ha eo- 
contrado señalea positivas de antiguos volca- 
nes eu las inmediaciones de la Galle. Desde 
Oran liasta el fuerte de Mers-el-Kebir se vea 
entre las esquitás rocas de un gris asulado, que 
deben liabcr sido arrojadas alli por algun vol- 
can; Desfontaines es el primero que las ba des- 
crito» y Hr. Roret las ha estudiado detenida* 
meute bace diea 6 dooe años. Fareccii compac- 
tas, pero se advierte en etlas una inflnidad de 
pequeñas iAminas brillaiitef ; algtinoi pedasos 
de estas rocas asuladas esún unidas á uiit 
roasa amarillenta compaota: estas rocas asulfto 
das y amaiilias son dolomias (4)» que contle- 
nen uoa parte de carb^natodo magiieaia. 

El terreno diluviauo se catieiidc por to« 
da la llunura Mitidja, todo él está formado por 
aluviones y compuesto de capas horizootalea 
de iiua marga arcillosa gris y de gnijarios re- 
dondos, entre los que no se cncuentran nunca 
pedazüs grandes. El eapesorNic cslas capas de 
niarg4 varia segun loa parages; en unos domi- 
na la mart^H y en olros los guijairos. 

iiablaiido Saliw de las cercanlas de Tug- 
gurt habia becbo la dcscripcion de Los po- 
zos arlesianos abiertos por los naturales , á 
100 y á veces 200 brasa^ de profundidad. que 
sitmiuislraban un caudalde agua considerabte. 
Mr. Arago loha dicho tambien en una memoria 
c^pecialsobre los (lozos artesinnos, y Mr. Aour-* 
nel en ta snya, que bemos c\tado varias vece.^, 
insiste muy partlcularroente eu 1a posibiUdad 
de estabtccer una línea de estos posos atr«ive- 
sando el dcsierto desde Blskra y Toggurt. Ca 



(4 ) Dolomía, fspeeie de mármol primitívo de c«lor 
blanco y de granos muy flnos que se liaed íoaforts-v 
rcnle rosando f oiitra un cuerpo fosfdrico. 



' Digitized by 



Googk 



484 



ARGEUA 



483 



iDdadáble. eo sa concepto, qoe Tisia la íq- 
flexion de. las capas urciltosaá, se preseotaD 
oomo verdaderoa depósitos artesianos, por nna 
parte el espacio comprendido entre Conslaoti- 
Di y las montañas que domioan al Norte i 
Merd^ft-el-GoDzi, y por otra la llauura de 
£l-kantara. La incUuacioD defiuitiva de aquelias 
ca(MS del terreno bácia el Sur, dice, la compa- 
ddad calcárea que forman los bancos superio- 
res, la porosidad de la marga intercalada en es- 
tQS bancos, todo inducc i c^er qiie liacieado 
escavaciones eo el deslerto , se enconlraria 
igoa eo el ponto que se deseaso, porqne es ín- 
dadable qoepor debajo de él hay uDa corrien 
teqoe tiene su origenenel Atlas y quc debe 
scguir la direccion de Norte á Sur. 

ni. Hidrográfia, La hidrografía de la Ar- 
gella es aan mdy poco conocida; el curso de 
los aguas eu loa mapas, se halla internimpido 
coQ frecuencia por esieosas lagunas. La parte 
inferior, que es la única navegable, es la que 
se ha podido estudiar en esta parte coo mas 
aproTechamieolo y exactitud. Gran número de 
rios d^deDdeo del Atlas pequeño, y despues 
de habcr corrido por el foudo de un valle pri- 
mordUI dc esta cordillera, atraviesan lallanu- 
ra deS. áN.; despues. ol llegar al pie de las 
colloas que se elevan colrc el pequcñoAtlas y 
la costa forman un recodo mas ó menos gran- 
de, y se desUzan por entrc una cortadura para 
vdver i eotrar en el mar. 

Las priDCipales corrientes de las aguas, son 
del E. al 0. la Mafragg (el Muthut de Salus- 
tlo, següD Mr. Dureau deJa Mklle), quc tiene 
su embocadura 5 leguas al E. de Bona, (4) y 
atraviesa la llaoura casi paralelaqnente con la 
Scylnmse, cstan caudalosa como esta» tan pro- 
fonda, y su parte navegable parece quese en- 
cuentra mas intcrnada en el continente. 

La Scybouse [Rubrioaíus, Pou6pixaxo< de 
Tolomeu), eo sq parte supcrior conre desde el 
Rord-este al Sud-estC: su ribera ixquierda se 
ve rodeada y como ceúida por las últinias emi- 
ncqcias de los montes Aouara y Taiaa. A su 
derecba se cDcucjitra la cstensa llamira de 
Guelma. La contiuuada série de moiitañas que 
forma el limite de esta» va dcscribieiido uu 
arco basta unirse otra vez bru carneiiie con el 
Díebel Talaa, no dejandu sino una estrecba y 
profunda cortaduru para el paso del rio: alli 
se incliHa este repentinamentc al ángulo dere- 
cbo. y corricodo de Sur á Norte, se dirige ¿ 
Booa, á cuyas puertas desagua en el mar. El 
depósito de los aluvioocs de este rio impelido 
por los viCDtos de E., baformadouna esplanar- 
da en el espacio comprendido entre la aotigua 
mpooa y la ciudad moderna, espacio que eo 
época mas remota formaba una ensenada del 
p>llbde Booa; muchos pnntosde esta llanura, 
d'ice Mr. Baude, apcoas estáQ al Divel del mar; 
él TicDto ha formado «n la oriUa una barrera 



(I) Mr. Garuie bá l^do al lastiuito en 48)8, «mmi 
mmri ^99^lamkoMdwra4$íaMiifra§9^ 



de arena, y recibieDdo cslas bQndarts á ud 
roismo tiempo las aguas dulces de Edogolas de) 
vallede Kbarezas. y las oleadas del mar, qvífi 

00 los temporales salvan la barrers, formtD 
una mescla, qiie no encoDtraado oorrtenttt, se 
cvapora éa miasmas perniciosos, bajo la Id- 
fluencia de ud soI abrasador. EsU cs la caosa 
de que lascercaaias de Booa, tao saludables ea 
otros tiempos, hayau llegado á ser tan Docivas 
y pestílentes. 

El BQUJimahf pequeóo rio cuya corriente 
es may lenta^ va tambleD i verter sus aguas 
en la llannra, y entra en el mar á roedia miila 
de Bona. 

El Oued-elKehir ó Atiwme/ (antiguameote 
Ampiaga 6 Fluviui Cirtensii), que baña á 
Gonstantína, deserobooa cerca del cabo Boiiga- 
roDi, por un valle prohindo sitnado ea frente 
de uoa estensa playa que formala costa en es* 
te punto, y sc incoriiora eu el mar por la par-* 
te del Oriente de ia roisma, despues de haber 
corrido cn dire^ion paralela i ella. Algunos 
geógrafos dan el Douibre Oued el Kebir, á uq 
rio cuy&embocadura se encoentra uias al Nor- 
destc enlababfaMersel-Zeituro (puerto dc Iss 
OlivRS), y auc Shaw llama Oued-Zoun. 

El Bouherakf uno de los rios mas conside- 
rables dc la Argelia, tienesu Dacimiento entre 
los Zououah; se ilama en .%q origea Nissali, y 
separa las provincias de Argel y de Gonstaati<» 
na; reclbe frente i BourJ el arroyo Bugdoura; 
corre por espaciode 3 legnas a1 Oeste, y 
voivleDdo luego al través de las moatañas de 
Abdelonairit, en direccioo del N6rte, desembo- 
ca eo el mar por medio de ud valle situado al 
Eate del rooote Booberak, eotre los oioDtcs de 
areoa que las olas le opoDeo coDtiDaamente: 
de modo qoe solo cd las graodes Huvias vierte 
sus aguas eo el mar, despues de salir de oia- 
dre, como lo hace eo los tiempos de s^uia. 

Al olro lado del moote Bouberak, deseoi- 
bocael I$$er, cuyo curso terroiQa atraTesaodo, 
tierras baijas y pobladas de irboles. 

Ei Bamise lieoe sa nacimiento en las moD- 
taúas de Beri-Yaite á 8 lcguas al Sur; y pasaa* 
do por Itts tierras de Megata y de las El-Hotbra, 
toma el oombre de Arba'iaaeh'el'Mukdak, 
es decir, de los catorceTados. Se ÍDlroaiice ea 
la bahia de Argel cerca del cabo Matiíoo, 4 ,000 
metros al Oeste de las ruioas Ruitionum; es 
poco coufeiderable, do se seca'Jamis, y pueda' 
Tadearse por muchos puotos. Eotre el Hamiie, 
y el Harrakcb es paatanoso todo el terreno y 
sus iDmediaciones sod todas muy mal saoas. 
Este últiroo rio sale del pequeño Atlas por an 
valle que.se eocuentra predsameDte cd la di- 
reccioD del meridianode Argel, corre de S. i 
N. atravesaDdo la llanura de la Mitidjah; coan- 
4o llega al pie delas coliDas que termÍDaD es- i 
ta llanara por la parte del Norte, recibo al 
Oued'kerma, que baja del moDle BoD-Zaria, y 
describe un semlcirculo corrfendo hicia el 
S. E. Ed esie paolo el Uarach forma on reoodo^ 

1 se dirige hicia el N. E., recibe im segUDdo 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGEUA 



m 



Hachuelo que sale dc las oolinas. üespiics ntrn 
que Tiene de la llanura, voelve á tomar Ih di- 
recciOD del merldiano, y pasaodo poronacor- 
tadura de las colinas, ra a precipitarse oasi en 
medio de la bahiade Argel. Obistruye en raa- 
cbos puntoe sn camino un baDCo üe arena 
fünnado por Tas olas que arraslra coofigo to- 
dos los afios en la época dc las llnvias. 

Kl Maa'el'Zafran, unode losmayoresrios 
de la Argeiia, se forma por la reonlon de la 
Chiffah y del Oned-Djir 6 Af^oun; reunion 
que se vcrifleaun poco al 0. de Roleab; al S. de 
la garganta de Teniah hay uoa estrecha len- 
gm de tierra Damada Bosque de las Olivñs, 
que sirve de arranque á la Ghiffah, que corre 
bácia el E., y á los desagUes del Afroun, qne 
toitia la direccion del 0., vinlendo á reunirse 
al lado opiie.Mo de las Uiontañas en h Mitidja. 
Las riberus do la CiulTah son sumamente eleva 
das!, sobre todo en lu tiarte dei E., donde por 
alguriossilios tiem;u husta 40 metros de aitu- 
ra; las del Oued^ por el eonirarfo, no son tan 
altas, y están mas 1nroediata:i. Estos do^s rtos, 
una veKreunidoscon el nombrcde Mazafran, 
oonlinúan su curso hAcia el E. en una madre 
do 1a ancbura de M á Í5 metros, á cuyas ori- 
llas hay mochos ribazos escarpados; á ona le- 
gna de este punto so incorpora al Nazafi'an el 
Íouffarik, arroyo de alguna eonslderacion, que 
saledei Atlas por la garganta á cuyo frente et- 
t¿ Bituada Biidah; desde alll ae dirige rápida- 
mente al mar. 

Ei rio mas constderable de la Argelia por 
el roocho terreno que oorre y la cantidad dc 
aguaque ileva/ es ei CheHff, su naeimiento 
llamade Sebaoun Aioun (Setenta manantíales) 
se encnenira al pie de Ouannaseris. Rl Ghelilf 
soperior corre ai Iste por espaeio de 4 3 legoas; 
despoes en una eslension de olras 4 § leguas 
al Sur hasta las inmedíaciones de la ciudad de 
Amura; inelinándose desde este punlo hácia el 
Oséano, oorre paralelo á este otras 46 legnas 
y reeibe por su derecba el rio Harhin» y íos 
arroyos Tagia, y ñou Cena; y de la fsqnierda 
el Teddad^ el iér^ou y el Mina. Porúltimo, el 
Cbeliff entra eú etl Mediterráneo A una mílla de 
distancia al Snr de nn pico quc se ba tomado 
machas veces por el cabo Ibi, y que Hr. Berard 
propone que se le Ilame Punta de Cheliff ¿ 55 
Íeguas al Oeste d^ Argel. El Gheliff no eueoen- 
tra obsticulos de arena oomo la mayor parte 
da los rios de la Argelia; corre Ilbremente has- 
ta el mar; sobro sus dos orillas se elevan gr an- 
dés monlafias que dejan eBtre sl anchnrosos 
▼alles; á las inmediactones de sa embocadura, 
las de la izqoierda Yan aiendo mas bajas pro- 
gresWamente, defórma queileganáeonvertir- 
se en unas tierras bajas 6 de muy pequefta al- 
tora, rodeando asi toda la bahia comprendida 
entre el Gheiiff y el cabo Berrat. 

GoncIiireiBOB la enameracion de los prin- 
dpales ribf fl^Hl^tgelia liaciendo meocion del 
Maigkt^m^áo larabien Habra en su parto 
soperior, del üto Sototo ea la Inmediaclon 



del cabó Begalo, y por últlmo del Tafna, qxte se 
cUiendc por una pequeña ensenada ffbnte AU 
isla de Are«chgoul ó llar(*.hgouo. 

La vertiente del dcslerto es todavia muy 
desconocid^ para que en úñ trabajo de taa 
breves dimensiones, pensemos hacemn^de^- 
cripclon metódicadel nacimiento de tos gfan- 
des rios que póf esta parte descienden de las 
pendientes del graode Atlaa. 

Hay en la Argclla algunos^ lagos rouy eon- 
siderables: en los coní!nes de la provincia de 
Argel y de la de Gonstantina, háóla la parté 
merídlonal de los roismos. seencuentra el 1a- 
go Scbottqne seesllende al Üorte cerca de 1f 
ó 45 leguas de !a ciudad de Msllah. tste lago^ 
euya longítud es de uuas 45 ieguas por una 
anotiura menor de 6, ocupa asa esténsa lla- 
nura que termlna al Sur por la cadena de 
fuoiitañas ItamadaSaadah y tnarca con bastan- 
te exactitud el puiito en que principla el de- 
sierto de Sahara. (Para los árabes, el desierto 
príncipia en Msilah; pero estando coltivada la 
mayor parte de \t llanura, pare^e mas acérta* 
do considerar la cadena de Saadah como el H- 
mite septeiitrional). El lago Schott recibe fa» 
rias corrtentes de agua bastante eonsiderabfes; 
desde luügo el Oued Sedjid, ei K^ab (Rio delos 
Arroyos) formado por ia reunion del Oued Be- 
nia y d<>l Ouéd Sedfid, el Keab mudade nóm- 
bre muchas veces; se Ilama DréM (nombre dd 
pueblo eu que tiene sn nacimlento) Selia ai 
agroximafsc 4 tasmontañiisdel mismo hombre, 
y Lohuran h 4é,000 metroi' de M'^ilah; alra- 
víesa c.'^ta ciMdad en* senttdo de sti lon?ttiid 

Íse dirige al Sud-Este h&cla el la^i Schm, 
I Oued-Bou Saadah es una corrientc de agnas 
baslante cohsiderable qne va á fcrmlúar, asl 
eomo el Ksab, en el lago Schott. 

El lago Melghegh, cuyas aguas son saladas, 
eenpa ei fondo de un inmenso estanqoe en el 
pairf de Zab, al Este de Tuggurt, y reeibe al 
Oued-el-DJiddi (Rio dei Gabi ito) aumentado con 
lodos los arrovos que corren de las pendientes 
mertdionales aei grande Atlas. 

Et lago de Tilteri entre las provinclas «le 
Oran y Argel, lo cruza el Ghellff cn la direccion 
de S. á N. 

Bl litoral d^IMedlterráneo presentatamblen 
varios lagos notablefl por mncbos couceptos. 
ti terrltorio de la Galle, esiá eircunvalado por 
Ires lagos, de los cuales, dos, el de Tonegti^ 6 
fon^«(Ouera-Mtaoued-el'Hoat)yel de Bastion 
ó lago Salado (el Melah) se prccipítau ea el 
tnar, el tercero Itamado el Estanque de BeaU' 
marchand y actualmente lago Superior (et Oo- 
beira) cierra casí totalmeute el espacio que 
dejan entre si los dos primeros, porqne se 
encuentra á t mlilas del lago Salado y á 4 
del Tonga. Este último es muy profuodo y se 
comuuica eon el mar por nn hermoso caoal» 
oonvirtiéndose luego en un peqaefio poerto, 
donde pueden gnarecerse ias embarcaciones 
|do esoaao porie. Bi lago dei BaatioB tieae iifia 
'profuadi4ad 4e tres varas eseasas: se intei^ 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGfiUA 



48é 



U t legaas co las tlerras y ciibrc ona esten- 
^u de t.500 hectireaft; aa estreinldad me- 
rídíoiial es oo taltar paatanoa» que aolo 
prodiwe ch6pos y lancea elévadislmos, ü es- 
trettidad seotentríonil es de nn acce«o flctl, j 
•I terreoo ofrece mayof aollder, ilü yti sc en 
eoentra nn bosqtie bastante espe^o, fbrmado 
de fresnos aüemando con chopos, mlrtos y 
laareles y aun al^oaa Tiñas áilvestrea. Rl ca- 
■al de ooAanleacioa de este lago con el mar, 
qoe ae asemeja á la tntrada de an río, llene 
imi Hm gilod de mas de 4 ,000 raras. Pierde 
anicha parte de sos agaas en el verano, y d^a 
foroiarse ona estiecie de barra qoe se destru- 
ye eo el Inviemo. t\ lago Soperior es tambiea 
de oo fácil aecsso eo la mayor parte de sos 
orillas. ilstas, dice Mr. Kerrís en su Notkia ¡ 
mi^B d apr^veóhamienló del úireuitó de ta 
CftHe, Botida qoe tendrcmos ocasloo de citar j 
oOQ ft^eoencla, generalmente limpias de Jun* 
eos y malesas tlencn ona pendiente soive hi* 
dá ao oentro, y tieoeo ao plso de pledras qoe 
poreee de arena y se proionga hasta el fondoa 
dol kgna. La elevacioo deeste iago es de onas 
40 varas sobre el lago Salado 6 cl nlvel del 
Büf y 80 distaocia de 1,500 varas del lago 
flaMo ha hecho coocebir la idea de od canal 
de eomunicacioo entre ambos, con ot^eto de 
tntftoríar por ét la madera. • 

A eoatro legoas y media al Sodeste de Bo» 
m, d l«go Efaara ecupa iroa sapcrflcle de 
10 legoas coadradas al pie del moote tdoogh: 
SQ ifÍNBt 6s poco mas elevado qoe el del mar« 
Kl vallc de Kharesas, qoe comieosa en liiiea 
iMa de Bona al lago, entre el pfe del Kdoogh 
7 liB eolinas de Belelida, segan Desfontaines, 
st te tnvadido por las aguas defEfkara coaodo 
eüe lago se aomenta con las ünrías del in- 
vleroo, y de est^ modo es como sds agoas vao 
á parar al mar. 

Los romaoos hablan hecho oo caoal para 
preeaverse de las avenidas del valle Kharesas, 
i qoe los árabes han dado el oombre de Ke- 
BQ-fyel y coya delineacion esti bien marcada 
i dos legoas at Sor de Booa frente al pneote 
de ComtantÍDa. Trataron slo doda, dice moo- 
slear teide, de qoieo tomamos estos datos, de 
dlf dlreceion hicia la Seyboose i las agoas ; 
dd Meboodjah y disminuirías eo la mfsma eao- 
Mtail eoQ qoe las procedeotes del vallt de i 
Cbaretas looDdaban K s muros de Hipoua. 

Cerea de dos millas al Sur de la bahta de 
Mo, se eocaentra un lago, easl tra braio de 
Hlr, qne se prolooga bácia ei loteríor, pero ' 
qie esiá separado de la bahla por no terreoo ' 
aMoao de 300 pies próximamehte. 

Segoo las antiguas tradiciooes qoe eon se 
eooservao eo et ^s, este lago teoia en otro 
Itopo comonicacioD con el nur y formaba oo 
gnode y bermoso paerío llamado el DjMa. 

mmameBte en los al r e d edere a do Orao 
exlsteD doe grandea lagos que se secan eote- 
Meota en et verane. Bl ooo» silMdo «s la 
OaDara i 3 legoas al Sur dela dodad, tiene 



modias legaas de estensioo de E^te al Oesfe; 
el otro, qiie csl^^un legna y oiedla al Stide«tt<*; 
es eliptieo, y su gran cje, colocadu en el senli- 
do del merídiaoo. podri teoer hnn» 9,500 va- 
ras de longitud. B:stos soii el Sebgka 6 Layo 
Salado y el El Meiay 6 Sakinae ih Arzeu. 

lY. Vegetacion. Las mootaúas del litorúl 
estio llcnas de espeaoa y frondosos bosqaes. 
Alli se CDcueutran pinos de Aiepo de ona pro- 
dlgioea etevadoH, partioolarmente en el monte 
BondJarOah, oo bosqoedllo aislado qoe ocupé 
ona áreadc 38,000 hectareas, detaote de l'-i lla* 
Dora de Mltldja. Las costombres de los Siete Cu- 
bos (Sebba Rouh) entre Jijelli y Gollo, esián 
pobladas de arbolado; desde Booa se dlvísa 
sobre la ehoa del Bdoo^, el qne se prolonga 
hasta el lado opocsto y va i parar i los Talles 
de Seyboose. La Argelia posee sobre todo en 
abundaOcia dos irboles silvestres, cuyo pro- 
dodo es en estremo precioio; la enchiá de be- 
llotadolce, y d alcorooqoc. Desfootaines (4) 
hahecho una descrípcion detalhida dd prínie- 
ro qucpiiebla ininensos bosqoes en his mon- 
taAaa de Blidah, de Mascara y de Tlemceui 
Pero sobre todo el clrcoiH) dc la Galte es el 
qoe produoe las ríqueaas de K» mootes de la 
Argefia ()). A f)Oca dlstancia de hi Calle, ef 
terreno, cubierto hasta aiii de matorrales y 
nialexa, se ve heraBoaeado eon alguuos arbus- 
tos. Lo8 frecueotes incendios qoe alli oüorreo 
hao perjudicado mocho al desarrollo de estos 
árboles. £1 roble alcomoquefío es el ánieo que 
ae ha librado de la combustloo, por efecto de 
sn corteza poco inflamable. Kn los terrenos 
hOmedos y co las orrillas de los lagos Tonga y 
Soperíor, se veo renacer los ihimoi blaocoa» 
los saoccs, lo< olmos, lós fresnos, los arcea, 
los pobos de ItaUa, porqne las agou Hm pre- 
servan dd contaghi dd rnego. Slo embargo, 
el reble es el qae alH campea sobre todos loe 
demas. Bo alguoos sKios en que el terreno es 
eojoto, se eDcoeotrao endnas de una especie 
parHcnlar llamadas sofl en irabe, alternando 
con los rohles. Ooo este motivo, advierte mon- 
aieor Berrís qoe la nomendatora de los loga- 
res irabes se reststen de las aglonieradoues 
de los san^ porqoe hay muthea parages dis- 
tintos en Africa conoddos eon el nombre de 
Zanhi (sitios de loa san.) 

La vegeiodoo del péqaefio Atlas es moy 
parecida i la del Medlodia de Eoropa. Los cac- 
toa y los osraolos creceo hasta 600 mdros de 
attora eo la vertiente del Neríe, pero soo raros 
los qne se crían en la éel Sor. Sio embargo,- 
por esta parte las higoeras llegao hasta t ,400 
knetros de devacioo. Eo las colioas al Sor del 
peqoefto Atlas, cuya altora por on térmloo 
mcKlio es de 4,fOO varas sobre el oiar, rio se 
eneuentran ya ni cactns, ni oaraqjoi, slno al- 

Jf) FtoreAilénHeaittewMk.*¥uii»,ilte. 
2) Téaae las fMici^i tokre et amrp^e ek amient^ 
éiremto^ hCeÍl*w éMerifcim de oírot beefme 
de U Areelia, por Mr. Cerrb. Amntet wíoHiimoi^ oe. 
lat>rede4f4S. I«(om.S4. 



Digitized by 



GoogI( 



^87 



A&6ELIA 



m 



guuat oliw una aci yotra allá. La fegeta' 
cion en este pals es muy actiTa; las dos lerce- 
ras partes dcl terreno á orillSs del mar y al 
pie dei pequeño Atlas estin llenas de matorra- 
íes de una altura pródigiosa. Los lerrcnos pan- 
tanosos, las orilias de los rlos y ias de los 
arroyos, estáu pobladas de adclfas. Al Sur del 
Atlas pequeño, la vegelacion no tiene tanta 
vida como en el Norte. La mayor partc del 
terreno es árido; son muy pocas las palmeras 
que se encuentrun, y ias enanas formaa gru- 
pos muy espesos en medio de las malezas. Los 
naranjos aroargos y los limonerós son síItcs* 
tres. Se crian en los Talles de las cercanias 
de Argel. El granado crecc en mucba abun- 
dancia en toda la Berberia, lo mismo que el 
madroño. Las viñas se cultÍTan mucho en la 
Argelia, pero ias bay tambien silvestres en las 
bahias, en los bosques, y aun entre los ma- 
torraies. Los plantios de olivas son numerosos 
y estensos, sobre todo en las inmediaciones 
de Bngia, de Tlemcen y al pie dei Atlas, a 
lo largo de Uilidja. Ya no se encuentrun en el 
dia sino algunas moreras csparcidas por el 
campo, débilcs restos de los numerosos plan- 
tios que algunas familias refugiadas de Bspaña 
en Argel, pusieron en ia costa y que Gramaye 
en cl siglo XYII y posteriormente Peyssonei 
ban admirado tanto. El ^JenJo se cria tambien 
cou abundancia entre las píantas berbáoeas. 
Los umbetiferos crecen basta una altura con- 
siderable; el acanto se encuentra en todas las 
bahias. Los criptógamos son muy escasos; 
apenas se encuentra el musgo y muy pocos 
' liqiicns. Por último, la vegetacion por la parte 
del mar esti muy lejos de tcner el vigor que 
la de tierra intemada en ei continente. 

Todavia no se conoce en Africa sino algu- 
nos riegos imperfectos eu las cercanias de Bli- 
dah, de Tlemcem, de Bislcarab y en la emboca- 
dura del Cbeliff . Los qoe hay en las inmediacio- 
ncs de Argel y de la tribudcDJebalah, notienen 
ningnna importancia en concepto de Mr. Bau- 
dc. El mismo indica los trabajos que debe- 
rian hacerse para aprovechar las aguas de la 
Scybouse y de Mafragg y aun quizá tambien 
las del lago Efxara. Gonstantina, dice, está si- 
tuüüa en la roejor disposicion para sacar par- 
tido de la pendíente del Rummel; y eu la prO- 
vincia de Bugia, todas las 6,000 hccláreas 
de llanura, puedeu regarse por medio de dos 
dcrivacloncs del Souuiah. Gon respecto ¿ la 
provincia de Aigel, la distríbucion de la esten- 
sa superflcie dc las aguai que bajan dei Atlas 
al Mitid]ab, de ias que brotan naluralmente en 
los pantauosdc la llannra, ó dc lasque produ- 
jese li construccíon de unos pozos artesianos, 
seria la nu^or base que pudiera darse al esta- 
biecimicnto de la iQduslria agrícola en esta 

grovincia. Ningun rio de la Argclia es navega- 
le mas quc cn su embocadura y eso en muy 
pecos parages: por cousiguientc el sistema de 
riegos 110 se op6ne ¿ qne la agricultura apro- 
Tcche y uUlice ias agu99 disponible^enlos lar- 



gos planos inclinados, cuya estension es des- 
de las crestas del Atlas hasta cl mar y el de- 
sierto. 

Y . DesQrtpcíon de la$ costas. Nos ha pare- 
ddo oportuno hacer'en este lus^ar uo resúmeo 
de la Descripcibn de»la¿ costas de la Argelia 
queha publicado Mr. Berard, y que tan exacUi- 
mente mani0esta la imporlancia maritimi para 
los franceses de sus posesiones en Africa. To- 
mando Mr. Berard por punto de partida la ba- 
hia de Argel, describe desde lucgo la parte 
del litoral quc llega al Este de esta babia, has 
ta la isla de la Galite, y; despues la que sees- 
tieúde hácia el Oeste énlre Argel y las islas 
Ghafarinas. La bahia de Argel ocupa un espa- 
cio de ocbo á nueve millas del Este al Oeste, 
y su profuodidad es de unas cuatro millas: no 
ofrece fondeadero alguno seguro contra los 
temporales del invierno. No entraremos aqMi 
en los pormenores de los proyectos que sehao 
propuesto sobre el ensanche y mejoras del 
pnerlo de Argel, sobre las discusiones que es- 

^ grave cuestion ha suscitado, ni sobre la 
oporlunidad 6 razones que hayan podido teoer- 
se en cuenta para la eleccion entre estos dis- 
tintos proyectos: nos iimitaremos á trasladar 
un artículo deMr. Bouflls publicado enlos 

I Anales tnariiimoi (1). A distancia casi de ooa 

{milla de este puerto est¿ el puerto de Bab- 
Azouo en una posicion notable. Lt cosla está 

¡ eo su prinóipio llena de jocas; despues de las 
cuales se encuentra una anchurosa playa que 
vuelve al Estc-sud-oeste insensiblemente y que 
sube otra vez en direccion ai Nortc, basta el 
rio Houniz : alll ya no se cncucutra arena, si- 
no una rlbera escarpada (jue, elevAndose por 
grados basta el cabo Matifou, forma la parte 
de Orientc de la bahia de Argel. Este cabo oco- 
pa un espacio de dos millas, y no ofrece mas 
que tierras btjas. Hasta cl de Bengut« no hay 
resguardo alguno ni fondeadero. B^jo este 
nombre comprende Mr. Berard, todas las tier- 
ras allas que hay ¿ 24 y .'iO míllas ai Es- 
te-norde¿tc del cabo Matifou y enlre las cua- 
les sobresalen el moute Bouberalc (800 va- 
ras) y la larga y estrecha punta de Deilys, que 
protege ¿ manera dc un muelle el buen foodea- 
dero de este nombre. Al salir de Dellys, la 
costa sigue poco roas ú menos la direccion de 
Este y Oeste, sin ninguna sinuosidad notable 
hasta el cabo Gorbelin, bastante elevado, de 
un color rojizo y f¿cil de conocer, porlas bao* 
das incUnadas que formun los diversos aspec- 
tos que oírecen las rocasde que se compone. Al 
Sur de este cabo, esta ia monlaña Azefoun de 
4360 metros de altura. Una larga playa, que 
termiDaenunaorillabaJa y pedregosa. formael 
cordon de la costa basta el caboSigli, designado 
por Sbaw, bs^o elnombre de Ash'Oune, fnon- 

Argel, p<fMret,Mon'Luitant, Poiret, GarelUM- 
(eneéu, Bemerd, « Báudt, inemieroe, « por Mret. 
Bermré^ Jtowf f Deketeanx y £«¿11^. ofieiaUt ée im^ 
riifA. (Art. marii. y 09lon. Agotla. ISiS, b.*4S.) 



Digitized óy 



Googk 



m 



AftGEUÁ 



490 



kcr y el coal se ha reconocido por el Va- 1 

varáe Tolomeo. Del caboSiglialcaboCarbon, 

Ja costaslgue easi la direccion de Kste-sudes- 

te, Y ofrece & 1a par del niar ona ronraila 

perpendlcolar fomiada de grandes rocaa. 81 

eabo Carbon está fonnado por la parte Nordes- 

te, por un mooton de rocaa criiadas j euya 

cnnibreUamada Qooreya,está onas 4 ,000 varai 

elefada sobre ei nivei del roar. La co8t>i Yuel- 

?e alli háeia el Sur, y formando varios siiiuo- 

sÍdiMles al Oeste, al Sudeste y sl ^or, da iugar 

i nna bahfa en ia cuat esli ediílcada la cludad 

de Bogia y en donde ofrece un abrigo sego- 

roentodaa las estaciones. Defcribeen segoida 

ona corTa prononclada, hasta el cabo GabAlio, 

terreoo baslante elerado que adelanta bicia el 

Ilor-BOr-oeste,,y ai Rstc dicho cabo hay Ya- 

rias Islas pequeúas llaroadas Islas deCabailo. 

Hasta ei puerto de lijeili ia costa no es otra 

coBamasqoe una serie de rocas Irajas y si- 

toadas eoo nnilórmidad: este pnerto se pareee 

al de TripoH en Berberla; pero es mas peqne- 

ño y oienosseguro. Es un esoelente fondeadero 

en el boen tiempo, abrigado ai Snr y al B$te 

por la parte de tlerra, esti defendida del Yieii« 

to por ona iloea de rocas que se osliende dei 

Bste al Oeste á unas 4 .000 Yaras escasas y la 

coostroccion de un rouelle que no dejase 'pc- 

netrar eo el puérto sin los vientos dei Bste, en 

general poco peiigrosos, permitiria i ias ciii- 

itarcacionesinvernar con«eguridad enJijelli. 

I^sde a|li hasta el cabo Botigaroni, sigue ln 

co»ta casi en linea recta al Kste-Nordefito. Al 

cabo Bougaroni le lian dado este nombre to^ 

pescadores de cornl genoYeses. Los moros le 

Itamaron Setba$ 1Io«as(Io8 siete cabos),e9 cl 

punto mas septeiilríonat de toda la cústa Ue 

Argelia. Bsti ¿>rmadO por nna porcion de tirr- 

ras qoe abarcan una estonslon de mas de 4 6 

aillasdel Bste al Oesie; so cnmbre mas eievada 

tiene 4 ,090 metros^ su superficie, es por io 

general muy varíada y en éi se enciientra mu- 

choterreiio dcsmonlado. Las inmediaciones de 

' la babia de Collo ofrecen nn coadro muy plnto- 

resco y varíado, fsc^'pio la peninsnla de Ald- 

jerda, qac es de un aspecto bastante triste, y 

eu sus oríilas hay muchas rocas qte forman 

tubos coroo de basalto. A iababia de Collo sn- 

ceden et Bas Ribi que avansa en nna ponta ec- 

trecha y se compone de varías eininenciaf, 

despues una costa sostenida por grandes ro- 

cas, una bahia abiertd*en frente de un valle 

lieBO de bosqnes ílamado Aknies. nuevtts y 

OMsescarpadaBrocas, uii grandecabo sin nom 

bre qoe se estiende frento i ia isla Srigina, la 

pequeña ensenada de Stora, que los moros 

tieDen por ei piierto mus segiiro d^ la regen- 

eia, rodeada de sttios deliciosos é Inmediata i 

Iss roifias de ñusicada: el cabo Skiicida (alle- 

raeioo visible de Rusicada, Rns Sicada, Ras 

Bkida, como io ha deroostrado Mr. Dureuu de 

la Malle), noa playa uniforroe de cerca de 6 

millas, y el cabo FHília, que por la parte del 

mar ofrece oo conjooto de rocas escarpadas y 



cortadas i pico. La grande hondonada coro- 
prendida eiitre este cabo y el de Ter, se cono« 
ce generalroente co.i el norobre de golfo de 
Stora. El cabo de Ter esti forroado por nna ma- 
sa estrecha y eievada de tierra guamecida 
por su base y pot su ciirobre de rocas de nn 
color gris y enteraroente peladas. La corobre 
mas alta liene mas de 550 varas. Bste cabo y 
el de Bougaroni estin cÍBi.^i paraielos: la distan- 
cia qne los separa es de 36 millas; empe- 
zando por aqiii, 1a costa sigue al Nordeste 
liaMa Ras Axin, y en seguida al Sud-Eálo sin 
hacer sinuosldadcs: tres millas al Sor de este 
úitiroo cabo, hay un ^>equefio puerto qne cou'i 
flnu con ona ram'bla profunda: en este puerto 
cs donde Mr. Berard coloca el SuUueu de 1a 
tabla de Peulinger 6 el CoUosparvus de Tolo- 
meo, KocXXo^^tvxpoc (toroo 4.* cap. III) (es aca- 
so el C0II0.S Magnns KoXXo^^ÍY^aii KoXX(r{^ 
que debe aaeroejarse al Socuilu.) La oosta se 
dirige en seguida hicia el Nord-este y guariie« 
crida |N)r grundes rocas i roanera de rouraila 
iiasta Ve¡a netjra, peñas^ cónico seroejaute á 
una vela latina. • 

Bl cabo de Garde ó Ras el Hamrad (el cabo 
Ro|o) esti formado por ia continnacion de una 
cresta de raontañas que parte del monte Edou- 
gle; en el interior, las tierras de este cubo ' 
soo estremadaroente iridas. La pláyaque rodca 
i ta ciiiüad de Bona Ynelve al Hur, dcspues 
de hal>er pasado roas alli dc esta. Partiendo 
de la cmbocaduda de Scybouse, se dlríge la 
coftta poco i poco bácia el Sud-este, en segiil- 
da hicia el Bste, y Yueive isubirde.^piieshi* 
cia el EstC'Oord-este, para eoiiflnar 43 ml-- 
llas mas alli. con ci cabo Rosa, formado de 
tiorras de escasa eleYacion. Ln emincnciu del 
inlerior,qne forma la roayor paríe de cllas,tie- 
ne 400 varas de altnra; pero el cabo mismo, 
formado de rocas cortadas i pico, no tiene mas 
que lOOvaras: es el punto de la costa de Afríra 
en qnesc pesca un hermosislmo coral. La par- 
te de ia costa comprendida eiitre ios cabus de 
Garde y do Rosa, forma el golfo de Bona. El 
cabo Gros ofrece contornos redondo^, peroesti 
formado de tlerras elcvadas. A 2 millas de 
distancia esti la Calie francesa, estabtecimien* 
to antiguo do ta compañia de Afríca. Entrc el 
monte Rotoodo y el cabo Rojo, seBaU Mr. Be- 
rard los limites de ia Argelia y de Tunes. co- 
mo heroos dicho mas arríba. Desde el cabo 
Rosa al cabo Rojo, las tierras del litoral soii de 
una altura mediana, y estin cnbierías por tor 
das partos de espesos matorrales. Vas alli deí 
cabo Rojo, ia costa se presenta ya mas alta y 
escarpada. EI cabo de Tabarca describe nna 
curvatura (\(> la cofta, hicia el Sod-esle que for- 
ma iina bahia nias ancha queprofunda, i cnya 
abertura csti la isla Tabarca, roca estéríl, co- 
ronada dc foríiflcaciones. Esta isla ha perio* 
nectde por espacio de muchos siglos i la casa 
de losSomellinÍs de Génova. Bn 4738unatrai- 
cion la puso en roauo dei bey de Tunez. 

YolvieDdo ahora i Argel, y sigoiendo la 



Digitized by 



Googk 



m 



AfeGtíLlA 



kn 



tosia dcl Este »1 Oesle, éé éneucntra un pro- 
tiionlorio (1« lierra que se eftliende al Este üe 
íá bnhía de Argel, de la cual es Aboud Zar- 
yah, ia cima mas elevada, y la punta roüca 
cl estremo mas aaliente bácia el Norte: este 
promonlorlo de tierraa for;na el cabo Caxim, 
mu8 allá de U puota bi^i uc Raz Aquatblr, 
da vuelta á la coata háeia ei Suf y forma ona 
enseiMda que termina en la peoiosuJa de Sy- 
dy-FerougJ; esta peninsula, cuya anchara «e- 
rá de oo tercio de miliai se estiende cerca de 
otrt milla al Nord-este, y forma de ette modo 
dos bahias muy abiertas. Desde este famto ai- 
gue la costa una dírecci#Q geDerat al Sud-es- 
le, es pooo elevada y de un aspecto roooótono 
hasta kas-el-Amonsab, compuesto de lierras 
altas, que ocupao ona supnrficie de Este á Oes- 
te, y cuya cumbre prioclpaj, de 4,000 varasde 
elevacion, se llamaSchenonnacb EI puerlo de 
Cbercbel, siliiado en uim pequeña en&enada 
circular, cuya abi*rtara está inclinada bácia el 
Nord-et»te, ni> rs en la actualidad practicablc 
sino para embairariones pequeñas. ilasla ei 
cabo Tunez, la (-o«t4ll»igue una linea caai re- 
gular hécia el Oeste, sin iotcrnarse apenas en 
el continenle: forman este cabo una gran mole 
de piedraSy que sc esliende del Este al Oeste 
en una longitud de 3 millaá, frente á la is- 
la Colombi ó Palomas, pequefia roca de 30 tb- 
ras de altura, y separada de la cosia por me- 
nos de media milla. La costa forma nna curva 
bicia el Oeste, con una entrada poco profuodi, 
l»ero de mucba longilud; Mr. Bcrard creequees 
la misma que Sabw llama Magrowa. Hasta el 
rabo Ibi la cosla se presenta escarpada, y dc 
lierras de poeaaltura; t>eroá su espalda, y po- 
co diftantes, eslán las monluñas deCbeliff, cu<- 
ya elevacion es de uoas 3S0 varas. Desde la 
escarpada y pedregosa punla á quc Mr. Beriir4 
llama la piinia del Cheiiff, basU alguna» mUlofi 
el Sur deMoslagaoem, la costa sigue uoa dí* 
'reccioo conslanle, queeseISor-30*-0e8te,sio 
rouchos rodeos. Mas all¿ oirece ia babia de 
Arceo uo escelenle foikleadero en lodos tiem- 
pos á los ÍHiques mercanies. Gonóeese eon el 
nombre de cabo Ferrat ei grupo de mootañas 
inlerpuesto entre Us bahías de Arcen y de 
Oran. La cumbre mas alta tiene 700'Varas de 
elevadon. En el foodo de la grande eotrada 
que forma al Oeste el cabo f errat, hay dos 
playas de areim entre las cuales se encuenu^ 
Oran. ía puiita del fuerte lamouna protege el 
fondeadero de Orau contra lus vientoít Oeste y 
tVord-esle.masaliádeesta punta, la cosla vueU 
veháciaei Oeslc, foHBaunacurvaháciael Norle, 
y conciuye porunirsealfuerledellerB-el-kebiir, 
que se adeiaola como uo muelle, y es el mejor 
abrigo qucpuede encootrarseen lodo el litoral 
de la Argeiia. La bahia de Mers-eUKebir est¿ 
rodeada por todus partes de lierras elevadas; 
las del Sur, llamadas mootes Raomara soo muy 
nolables y fonnan noa cadeoa eo direo(^ del 
Oeste al Eske. 

Al Este del cabo Folcoo eftlá la bahia delas 



Agiiadas; al Oesle del mlsmocubo hayotraman 
profuoda. ácuyasorillasbay lambien mucbas 
playas y malesas que vao sieodo mas altas se* 
guo 008 aproximamoa al cabo Lindiés, forma- 
do por tierras altas, cuyas aristas se dirigen 
bácia el iQlerior, y van á nnir laoordiileraqne 
termína eo Mers-el-Kebir. De este cabo ai do 
Tegaio, ia costase dirige geoeraUoente al Spr* 
este, y va eiev¿ndose poco á poco; elcabo Te« 
galo es uno de los mas salientes ^e la cost^ 
rouy escarpada, casi corlada ¿ pico» y ai ^e d« 
él le encueotrao baooales de Msalto en todo 
clase de formas y direcciooes. Mas all¿ ae pr^ 
senla ei cabo Noé, forouulo porun terreoo ai* 
toy cortado¿ pico por la parte dei mar, eom^- 
dio del cual-sobresaie 4u moolai^ de Noé. de 
uoas 4,000 varaa de altura. Yieoeo por úiiiflM 
ei cabo Hooe y el cabo Miionia» de uo iado f 
otro de los limites de Marroecoi. 

Vi. OimmH y tapograjla. B%¡q ia doiai* 
nacioo de los deya, estalHm gobemadas l^ 
provineias por beys que les pagabao qr Irlbn- 
to apual. La regeocia de Argei estaba dividido • 
eo cuatro proviocias, de las caales aolo trea 
tenian beys; erao estas: al Sur, la provinda 
de Tiiteri, que no oomprendia OMsqaedoscia- 
dades, Medeab, la capttal, y Miliiaoah; ai Kste 
la proviocia de CoosUiotina, separada de In 
provinda de Tilteri ai Sur-este por ias peque- 
ñas ciudades de Sedi Hadjeres y de Sedi flais- 
sa; *y al Oeste por lacordiilera de losBibnnliai- 
ta lus aideas Oule-Mansour (la ciudaa de Bogin 
y el valle de Ouid Soamar no eatabán com- 
preodidas eo eu territorio); al Oeste la pro- 
vincia de Orao, llamada eo uo priocipio rei- 
00 de Tlemoera, y despnes proviociade Maaea- 
ra. Ademas el bey admioistraba dlrectaoMiile 
ei piis iMMopreodido eulre eipequeño Atias, ü 
our, los oriilas del Chiffah, y laa dei ▲rtachi» 
que cireuodabao tres ciudadee: Argel, Blidah j 
Coloah. 

Provincia de Árgri. La ciudad de Ai«a 
está siluada por 3»* 47' y «5'' de laütod Nor- 
te y 0*" W W de ioogitud Este, contados por 
el meridiano de Paris. Se eleva eo forma de 
aofiteatro wúire k peodieote de una coUoa, ou- 
ya baae se ioteroa oo ei mar, y sobre la cuai 
se eleva ia cumbre 4 50 varas mas que el nivei 
de sus aguaa: aféda la Qgura de nn trüngtiio: 
su base se apoya en la costa y su cúspide sobre 
la «uBai>re misma de ia eolina; en este puo- 
to estásltuada ia Kasba, oiudadola qoe servia 
de residenciaal dey. «Desde loalto deBoodja- 
reah, dice Mr. Baude, lasuperflcie queaepre- 
senU ¿ ia visla es de 500 ¿ 600 leguas eaadra- 
das; se estlcnde desde el roar ¿ las camtNres M 
Ailas, desd^ Deilys á Ghercbel, y se divMe eo 
Ires partes muydistintaii, el Sahel 6 proooule- ^ 
rio de Argel; lailanura y los-oostadoa del átlaa 
y ausmalecones. La superflcie del proBOOterio 
es de 25 leguascuadradas; subaseeslá bañada 
por el mar al Norle; al ^este por el Arach; al 
Oesle por la Masafrao; al Siir tiene una rapida 
pendieote hAcia la llanura. Sus nunierosas i a- 



Digitized by 



Googk 



m 



ÁReELIA 



m 



fitdas se riegan con las agnas dcl invierno y I 
sc secan en el Terano: cl desmontc de Id enor- 
memotehadisminuido cn cslremo los manan- 
üales.» La yasta llanm'adel Mitidja cstá sltua- 
da entre dos cordilléras, cuya dircccion es 
próxímament'e dc Este á Oeste; 1a det Sur, cl 
peqnefio lllas, es mucho nias baja que la del 
Kbrfe: eti esla llanura se encuentran toda clase 
dkXemno» . desde el mejor hástaH masrhaló, 
segnn la espresion de Ifr. Bande. 

Ai príocipio del siglo XVI, Argel noeraotra 
cosaqaé el niercado de ta MitiiQa; Ithyreddin 
d1fiatrDaro]a II fué sn Tcrdadefo fundador, por 
qoe el puerto qne construyó, aunque muy raa- 
lo, bastá para darle suma imporlancia (4). Por 
liBS demas «su posicion Tnaritimay militar á ne- 
diados de 1a regencia, la eonverg^ncia hácia 
su mnrosde tas depresiones dei Altas á las Puer- 
tas de hierro y á la cortadura de Chifrah, la iD- 
mediaciofi de la Mitldja, la del Yalle de Chelirr, 
(peTÍenen i ser una prolongacion de ta Mitid- 
ja, oonétitayen en Argel tas principales cir- 
cQDsranciasque pueden adornará nnacapital.» 
ffl camlno reai de Argel ¿ Blida^ se dirige hi- 
cta la Mitidja ; muy cerca del paráge en qne 
este catnino salc á la llanura, se encuentra ¿ 
Hi tzqnierda, sobre una pcqneña eminencia, 
mui gran ca$a cuaérada^ anti¿aa qninta del 
dét de Krgíi); desdé atU é1 cimlno luérce re- 
pMtnaádieDle i1 Oeste v tí ¿ parar el OoeiMCec- 
itill, sobrcnn -pumtedepiedra; k pot^ae en- 
cirtntra el Haoucli del bey do Oran, ilamadQ 
a^ porqoe dicho Itoy ^nociaba alli cqande 
IfeT«tNi áArgel lo:; tributosdem proTitacla; mas 
állá el Oi)ed Boufrarik, y despnes el Donffariií, 
aaé es el primcr pueülo qne los francl»es han 
eftbbtMdó en Mit4d)a, y que eatá Ae^iñado 
á KT algith di* éi centro dé sns esfablecimlcn- 
HH en tá Ifanura: cstc pue^o Dcnpa el solar 
dDnde hiHH) un m'ércado muy céle^e. Pona m 
eoiDnDlcaclon ios apostaderos de Doueirli y Bli- 
dah y está fortiBcádo. Et camloo se divide cN 
etté {MiDto en dos ramales; nno en dirieccíon al 
Oeste pará irá Oran y otro hácia el Sudocste, 
que conduce á Btfdáh. 

ftsta clodad estA situada al ple del pequrfio 
AlliB freilteá la entrada de on Tatie muy pro- 
fondo, Inmediato ¿ la montaña. Sos alrededurca 
esAiXí bastante ciiitlTados. Las montañas vecl- 
nas cstán habiladas por las trilnis de lU iii- 
Mefisera, ai Este ; ias de Beni-Sala y las dc Be- 
At-MeesoDS, al Ocste. Ksla última tribn llega 
Itestael Tallede la Chiffah, en cuyolado opucs- 
roemptesaeltcrriforio delatrtbude Monzaia. 
Us de Menl-Sala y Beni Messous nollegan lias* 
ift et llano j ooflcluten pbr esta parte en el 
#oed-Xcbir. 

El camino de Medeab sale de Blidah por la 
paerta de Oeste, signe ia mátgenes del Oued- 
K^blr, püa por la confluencia de este rio con 

(4) Yéasa la dflseripoioo de la fucrci y d« It ri' 
Jiiet? 49 Affel i prmelplos del sigioXVlI én J. B. 
frÉBiaye, Aflricw illiftlra<0 Ubridicm^txe,,ím. 

4^9 BtULIOTKCA PQPUUJl. 



el de Chiffttli, forma un recodo en e1 corlija de 
Monzala y se dlrlge perpendicnlarmente ¿ la 
cordiilera del pequeño Atlas, atravesándola de 
parte ¿ parte. Ea las montafias que alraviesa 
sobresalen y le dominan las de Monsaia, cuya 
elevaciones de masde350 Taraseobre el tone- 
no del mismo. Por 1a derecba linda con uu pro- 
fando valle despues de haber atravesado rara- 
blas éllcarpadBB y U^& & la gargantadel Tentab, 
cuyos alrededores est¿n poblados de bosques. 
AI pie de las montaí^as va costeando nna llanu- 
ra e^trecha, en medio de la que hay un espesQ y 
hermosobosquedeolivas, subedespoespor una 
pehdientesuaTe¿ 1a meseta del Nador, comple- 
tamente árida; entonces ofrece ¿ la vlsta del Tia*> 
gero un gran valle y en su centro la ciudadde Me- 
deah, coDStruidasobreuna eminencia eácarpada 
por todas partes escepto por la del Sur, baña- 
da por los afluentes del GhelífT ó inmediato al 
pantano del Oued-Djir. Una fortaieza romana 
ocopaba la parte sopertor de ia eminenda, y 
llegaba ¿ la mitad de la pendiente h¿cta el Sor; 
loB restos de estas mnrallas BubsistOD todavia. 
La clttdad actnal ilega por esta parte basta el 
pio de ia eminencia, y se dtvide en alta y baja; 
está ¿4,400 metros sobre el niTel del mar; en 
verano se siente mucho ealor y en e1 Invierno 
hace mucho frio. Los olivos y naraujos no se 
crian en este pnnto; los únicos ¿rboles qne se 
encuentran son mereras, pcrales y ¿lamoa blan- 
cos. Las vlñas son el objoto principal dei cuU 
f|Tb. Los francc^es 8 establecieron alli en4840. 
Entonces estaba basi desierta, pero e8t¿ de^í- 
nada á asegurar la comunicucion y el comer- 
cüo cotre ei Sahara, los l>cni msab y Argel. Una 
Tia romana, que parte de Medeah en direcckm 
primero al Siir y en seguida al Este, llegaba 
haáta Gonstantina sinobstáeulo aigiinode&puea 
de habér dado vuetta al DJurdura; otra comuni- 
caba ¿ Medcad oon Miliane^, 

Eiita ültima ciudad, de ta cuai tomaron po« 
sesion los franceses el 8 de junío dc 4840, es- 
t¿ 8itui|da en ias montañas ¿ 4 ;000 varas próii- 
mamcnte sobre el nivel del mar, y ¿ 5 milias de 
la Ilanura del Cheliff, cdiDcada en la cosla de 
iina roca; la ociilla por 1a parto del Norte el 
monle Zakkar, nl Este un leriapleii al cuul doraí« 
na, y otro at Oeslc, regado por aguas vivas; al 
Sur se cstíende una fértil y hcrmosa vega, cu< 
yo limite es el pcqucño Gontas. Ei monteZak- 
kardcuna elevacion de 4,534 meMos sobre 
elniveldel mar,8e prolonga al Esteyal Oesle 
y sus estremidades ilegan hasta ias dos tribus, 
ios rigiia y los beni-menasser. La poblacion de 
Milianah en ia época de la ocupacion por lof 
franceses, podia ser de 7 ¿ 8,000 habitaotes 
¿rabes de tribus cncmlgas, los rigba, los i)e- 
ni-menasser, los reyra, los lachem, los beni- 
xeng-zoD^, etc, y de morosó koulouglis. u 
terreno de esta ciudad es sumamente fértil, Lag 
aguasqucloriegau tienc.i ¿u procedencia do 
cicrtonúmero de mananiiulcs dd Zalíkur al ítor- 
te de aquella. Se haquerido suponer que eataa 
l agiias Bnyen dedepósitos de las alturasó de Im 
^. III, 4a 



Digitized by 



Googk 



m 



AftGELIA 



m 



•MTemas, ftmdindoBeetiiitteel 2a1ckar Jatdáses- 
ti cublertode Dieve, y en qoe do disminuyeii sns 
Bguu Di 8un en ^ rigor del yerano. La (em- 
pentura es moderida, pero variabte; liace rae- 
nos calor que en Argel, Bona y Oran; los víen- 
toa 8on tambien muf variablea: en un miamo 
dia cambia varias veces; sin emnargo, ei cli- 
manoesmal sano.Ei terreuoaobre que está 
edlficada Miiiauah, eBti formado príncipalmen- 
te de depósitos calcáreos cubiertos con una ca* 
pa de lierra vegetai en uoas 5 varas de os- 
pesor. Gon respeclo á minerales sc encuentran 
(^idosy carbonalo de hicrro, 7 sobre todo 
fMilfato de plomo mexclados de auiimonio. La 
ladera do la roontaüa á que la ciiidad se halla 
adaptadu, la forma on carbonato de cal de una 
diirexa regular f muy f¿cil de tailar con el cín* 
<el. Al Nord-este, ?e cncueotran grandos cante- 
tns de mármoles dc diferentes colores y dc un 
«jrano muy flno; tambien se han haliado algu- 
uos pednxos deun m¿pmol enlerameuteblanco, 
que parece proceder de lo alto del monte Zalc- 
kar. Todavfa existen señalesde onavia roma- 
iia, cn la que conduce álatribudclos righa, al 
ilsie de la ciudad. Lo que da* á MUIanah mucha 
importancia, es qiie domina la partc soperior 
del Gbeliír, y Uis ricas iribus de ia orillá de es- 
te rio» asi como (ambien el hallarse situada en 
ia linea de comunlcaciou entreÁrgely laspHn- 
oipales cindades dc la provincia de Oran. 
• Debemos hacer mencion de dos ciudades 
maritlmas en la provincia de Argel: Cher<M 
y DeUy$, Chrrchel siluada A 48 leguas ai Es(e 
de An?el, no ocupa en el dla mas queunamuy 
pequ: ña parte del rcointo que ocupó la ciudad 
romanN Julia Csesarea: ci diimetro de la actual 
es de 100 varas: ei de la ciudad romana era de 
(nucho mas de 2,000. Está situada sobre una 
pendi«*n(e sep(entríonal de colinas elevadas 
1^0 varas sobre el mar, en un pais sano, fér- 
U\, ahrigado dc los vientos del Sor por la cor- 
dillera dei Zakkar. En ias cercanias hay mu- 
chos bosqiie^, ciiltivados con esmero, y rega- 
dos f or varias corrienles de agtia, particular- 
niPiite porelOued Bellaa y el Oued-d-Haobero, 
á ias quejamá.slcs falta. Aiites do que los 
franceges tomasen posesion de Chercbel en 
1840. '8119 habitautes hacianun c^roeroio de 
caboli^e bastante activo con Argei qne coosls- 
lia cn frutas, leña ymaderas de comUrnccion. 
Cherchei tieiie la vontaja de dominar la parte 
ocrideotal del Mitidia, de la qnc solo la sepa- 
ran colinas poco elevadas y un intérvalo de 5 
Á6 leguas, conocido con el nombredc Sael de los 
' Beni-Menad. 

El puerto de Cherchel está aaotado por to« 
do.« los Yieutos, escepto por los de Oeste, de los 
riiales le deflende uiia penlnsula unida al con- 
«ifjenlc» r^^r uua playa do arona. — DeUys, en 
¿i%be Ttdles, esln siluada á 20 kguas al Esto 
>de Arjrel. Ciiando los dos Barbarojas se repar- 
-tl^iou Iti Míronria en 4547, Khayroddln fljó su 
T«'í»i<lonpia on Dollyg. Monl.^? do Nicolai quola 
t'^flus rn 4551 . y G'Bmíiye poMorlorment^, h m 



ponderadomuclio la indu^íriay ttrludesde sof 
habitantes, pero la opresion de los lurcos, ha- 
bía reducido esla poblacloo á 600 vecinos. 

Provinda de Oran, Oran, situada á 35* 
44' 20'' de iatitud Norte y ¿ 3» 2' 28" de lon- 
gítod Oeste y por consiguiente ¿ 76 leguas de 
Argel, ocupa ¿ la orilia del mar dos pequeñas 
llanuras ó mesetas prolongadas, separadts por 
un valle escarpado en direccion de Este ¿ Oes- 
te y por el cual corre un caodaloso arroyo. b- 
te arroyo tiene sn origen al Sud-oeste de la 
ciudad enlacontlnuacionde las montañtsde 
Rammra: va á parar al valle del mismo nom- 
bre por un acueducto sublerráneo; al sailr del 
valle, estearroyo, siempre porbajo do tiena, 
sigue al Norte una rambla muy escarpada y ua 
pocoanles deentrarcnOran, en un estrecho 
liamado La Fuente, partede sus aguas se ea* 
capan por una abertura lateral que tiene el 
conducto y sigoe corriendo por el fondo del va- 
lle, ias demas se reunen al costado occfden* 
tal de la ciudad, en un depósito desde el cual 
se distríbuyen en segulda. Por mucho tiempo 
poseyéron los españoles ¿ Oran y foeron loa 
que la fortiflcaron, rccobrándoia y al)andoii¿B- 
dola despues varias veces, hasla qne por úlü- 
mo en 1794 , ¿ consecuencia de un terremolo 
que la arruinó'casi enteramente, selaoedieron 
al dey de Argel. Desde Oran se dlrlge nn caoii- 
no al Este, que conducc ¿ Arsen y Moslaga- 
nem, atravesaudo la aldea de KergueoCa: nn 
poco mas h¿cia el Sur, el de Mascara y Argel 
pasa por la orílla de esta misma aldca y atra- 
viesa el terraplen del cementerlo de Oran. Bl 
deTlemcem pasapor iaciudadde Ras-el-Ain y 
se diríge al Sud-oeste flanquecndo los montes 
Akebet'Aronu conlinuaclon del Ramma. Bü 
fuertede iíersel-ira6írest¿ ¿ 8,000 metros 
de Oran; ilroaji ¿ 8 leguaa Nor-nord-esle; Moe» 
taganem ¿ 25 leguas E.slc y Mazafjran 1 4 3 le- 
guas Nord-este. Hace cuarcnta años, dice Mr« 
Baude, los terrítorios de Mostaganem, Mata- 
more y Mazagran coinprendlau dcsde la embo- 
cadura del Cheliff á la de Magla una pobiadoo 
de 20 á 25,000 almas. En 4830 eslaba rcdoci- 
da á iinH Uiitíid; pero Ías inmediacioncs de M(h- 
tagaoem preseutaban todavla cn 4833 et mas 
feorpreniJente y agradabte aspecto. Todo ha va- 
riado con la ocu|iac¡on de los franceses; en d 
dia haii de.^iiparecido los plaiitios y los ríegos. 
AImI elKadcr ha hechoquese traslade á Te« 
keüerapt (oda la p blacion de Mazagran, qoe 
lia ¿ido reemplazada por los refugiados dclas 
tríbus de beliiowa, de mekalia, de chourfii y 
sobrc todo de la de borgia. Esla tríbo que ha- 
bitaba cl terrítorío de El-Borg sobrc el camino 
de Moíítaganem ¿ Mascara, en 4 836 faa pasado 
¿ la de Musa cerca de Akermas. 

La ciudad de Mascara sitiiada eu ia verlien- 
te mcridional de las eolinas que limKan por el 
Norle la Uanura de Eghrés, está unida ¿ dos 
eroiocncias separadas por una rambla, por la 
ctial cori e cl aguu en todo tleropo: sc compone 
ile rinco phrtos díforontes; la ciu<lail, propla* 



Digitized by 



Googk 



m 



A&OEUA 



1« 



mente^c^, está lobrela émiMncfa dd Bste. 
BeniK>sa8 y abandaDtes agoas ríeigao todo au 
ioelo. rrocedeo de uo fDaoaDtial distaote maa 
de 3,000 Taras de alii y qoe oo se agots 
jiDiia. 

Tiemceoi está cdifleada eo ooa peodieote 
al pí<( de las Diootañas; se díTide eo coafro 
eoarteles; Jeidan, Aio Haood (ftiente veoeoosa) 
8idí, Boohameda y Tlemcem. Dotris de la cio- 
dad, baj cuatro órdeoes de mootañas de las 
cuales cseo Taríos arroyos formaodo Tistosas 
easeadas. Uo hermoso Talle, situado al Sor, eoo 
trasta siRgolarmente por so Terdor y fertllidad 
coo la arídei de las mootañas que se diTisao 
en lontanaosa. Desfootaloes dice qne oo ba 
▼isto Jamás on pais lan bien regado. y la des- 
erípdon que bace de las cercanias de Tlemcem 
es eDcantadora (4). 

Csta ciodad eslá silaada i ooas 44 leguas 
M mar; ftié célebre eo otro tiempo por la mag- 
nfflceoeia de sos establecimieotos páblicos, 
porla ioteligeocia y ríqnesa de siis comerciao- 
tes. Los geooTeses y veoeeianos la frecoenla- 
bon en la época en qqe Oran cayó en poder de 
lo« españoles. El reino de Tlemcem compren* 
dia entonces toda la ríbera del Cbeliff ; y en el 
siglo XIII , ann la misma proTincia de Bugia 
dependia de aquel. Dirígiéndose dcsde Tlem 
oem i los eonflnes de llarroecos, se encuentra 
al flD de la bermosa llanura de esta ciudad el 
Oued^Zeitoun (Klo de los OÜtos): 3 leguas mas 
alli se pasa el Souf'Neurours; y por último 
ona legoa despues el Oued Tafna, el mas cau - 
daloso de estas comarcas. El pais comprendido 
deade e1 Tafna hasta Marroecos, es arenoso, 
esléríl é inculto; el Oued-el-Melcbc, que dcs* 
agoa en este río, corre al pie de la cordíllera 
de ibontañas de TraTa. que se estíende del Sur 
al !9orle en nna lougitud de 45 i 46 le- 
goas. 

Provineia de Comiantina. Esta proTincia 
ba sido me]or estudiada y descrítas con mas 
exacfltOfVqne la de Oran {%, 

El inmenso terrítorio que comprende esta- 
l>a dístríboido en cQdiro grande^ üiTisioiies 
enteramente geogriflcas y de ningun modo 
administrativas ; al Este (Chark) compreodla 

(I) VéaM la relaciM dol riaKe del profesor Des- 
féirtaiiie* á Arcel y TlemceiD. (Nuevos inales de ios 
▼togefl, t. XLVI ) y «iia notlcia del abate Bargé« lobre 
TlMice» eslracuda del Üi^rio atiálico, enS-o Pa- 
risfail. 

(t) Yé^H Dureau de la Halle. SotídaM mbre la 
prommeia deComtaiUina,tn%.\ Pari» 4S37. Al gene- 
ral baroa Joaclieffeau deSaiot Denis: ContidTocio^ 
net fodre la provitíoia d$ ContUMíina {Eiptclador 
mitÍfíMr, enero de 1838.) Ilres. Puillon Bob!aTe y 
Berl>r*gger ban preaenudo, en I89S al Inttlloto 
uoas oMiiiorias tituladas las del primero, Qitada to^ 
hrt ia feografia fitiea de la proeineia de Conttanii' 
««« j las tfel seguBdo Deteripeion de laproffineia de 
Comttanítna. Por úUimo, se encuentra en U Detcrip- 
toan de la titnaeion de lot ittableeimientot franeetet 
en ia Ar§elia en 1810, pubiícada en el ministerio dc 
ta Gscrra en 4841, ana larga é interesanCe memoria 
sobre la organizaoion y «tuacion de esU provinda 
en la época de la ocupacíon (pctubre de 1817) re- 
dacuda por Mres. Urba|o y Yvamier. 



e1 terreiM) entre Constantina y la froatara d^ 
Tunes; al Oeste [Ouarb), d qoe hay deade 
Constantina i la cordillera deios Biban; al Sár 
[KtííUth, esto es, la parte qoe esti de frente 
mirando en direccioni la Meca); ydespnes 
Gonstantina hasta el gran desierto. 1^8 dÍTision 
de Sahara era la slgolente: al Norle (Dharah, 
es decir, el qne queda i la eapalda, TolTÍén- 
dose bicia ia Meca), comprendia lodo ei MtiH 
ral. Ilamado Saiiei; y ioego Bona basta Biigfa: 

La poblacion de esta proTincia se diTide 
en tres rasas disiintas: 4.« los irabes qoe ba- 
bitanlas regionesmeridionales; 2.*lo8duioiif9^ 
establecidos en la sona central; 3.* los kabaf- 
hs, qne se ban fljado en la parle septentrional, 
sobre ci liioral. Los inibes TiTen en tiendas 
de campaña: andan errantes con sns ganados; 
ban constmido cludades en los pmitos qne 
poeden utilisarse coneste objefo, y coltÍTan 
en ellos ias paimeraa y irboles fmtales; des» 
precian i las otras dos rasas. 

liOS chaonia son agricolas y se dcdic*ii es» 
ciusíTamenle al cuIIíto de ceri*aleF ; iiablaii 
una iengna distinta do la de los irabes, y prae- 
tícan mnj mal el mahometismo. Los kabaylés 
son muy industriosos, funden y forjan liierre, 
fabrican pólTora y son naturalmente sedenfa- 
rios y pacíficos. Loa cbaonla representan la 
rasa roas débil. Los kabayios han sabido de- 
fender me|or su indcpendencia. Esfa pobla* 
clon se hailaba en todas partes diTidida oii 
tribos (i); las mas célebres de elias son tas dc 
haueuohah, de orígen irabe, establecidas en 
la firontera de Tunes; las de haraetah , las do 
nememohah, sítoadas al Sur de la ciudad de 
Tibessah; las áe*emaul, originarias do las 
inmediaciones de Msilab , tribo enteramentc 
guerrera que se habia aproximado mucbo i 
Constaiitina; los baraniah Tccino.^ da Zemoal 
(este titulo haraniah signiflca estfangero r 
da i entender que esta tribu se habia esta- 
blecido úUimamente en cl territorio); los aa- 
mer eheragah, que pnebtan la hermosa llamf- 
ra de Mehris y la conocida por Sera de los 
aa-mer, al Este de Constantina los ouled-abd* 
el-noor, gran tribu de rasa chaouia, los talag- 
mah, tambien de raza chaonia, al Sodeste de 
Constantina. Los aa-mer gherabab, coyo Taslo 
territorio terroina al Norte por el Diebel Ué» 
gris y cl Sáél Babour, los oued mokran , de 
or/gen ámbe, que son la aristocracia de H 
ilanura de la Medjanah. Independientemenle 
dc estas graqdes tribus, habia otras pequeflas 
eu distintus punlos dc la proTincia , qoe esta- 
ban administradas por kaids , y que sc Jlama- 
ban tribus de beylik , porque »e rel)elaron di- 
rectamente contra el baji. ' 

£1 Sael, comprendido entre Booa y Bugia, 
cuyo nomlMre en irabe signiOca oriUa 4et 
mar, esli limitado al Sur por la eordillera de 

(I) Yéanselas baresdela adniaimarion de lat 
Iribus en U provincia de ConsUnUna. cn U thterif 
eion de tot ettablefiinientot franertet m Ár§el efi 
ISIO. Página 3t4-3t|, 



Digitized by 



GoogI( 



49« 



^GELIA 



-W 



nonlaDSs qae «e estieodc siq ioierrupcion 
desde '&az-el-Akabah al Iljebel Magbris , al 
Norte de Setif, y cuyos princípales pontos to- 
man loe nombres de DJebel Metayad, Djebsl 
Oubech, Djebel Segaou, DJcbel Khetab, DJebel 
2ouagbah , DJebel iras y monles Baboiir: sc 
dividian en variaa partes llamadas Sahel de 
Skiddah, Sahel de CoUo, Sahel de Djidjeli, 
^Sahel Babour, Sahel de Bugia y er4n trcs 
los líaidalos. £1 Sbael de Sl^iddah comprendía 
el territorío de Slorah; en cuanto al pais de 
Gollo, el abate Poire.t (4) dd (tit. 4." pág. A%Q) 
vna memoria bastante detallada sobre los aire- 
dedores de esta ciudad y sobre el Sahel de 
. Gollo, debida ¿ Mr. flugues, agente üe lu com- 
pañia de Africa. Nos limitauios á csta iudica- 
cion reniiiiendo al tector al origlnui. 

Djidjeli, antigua Igiigilis, punto interme- 

dio de la costa enlre Bugia y Gollo, lindanles 

con un terreno montuoso poblado por ios küL- 

baylcsy está ocupada por los franceses dcsde 

el 43 de roayo de 4839. Sus cercanias están 

. muy pobladas. La ciudad ocupa una peninsula 

escarpada unida á la tierra por un istmo muy 

bajo dominado por alturas inmediatas , por lo 

. cual -se faa establecido en el interior la fortiíi- 

cacioo de la plaza. En otro tiempo hacia la 

Fraocía nn comercío muy considerubie con 

66te pnnto de la regencia, y se apodoró de 

él en 4664, poro Ic evacuó al poco tiempo; cn 

esta época se habian ya propuesto muchos 

proyectos para hacer del mismo un puerto nii- 

Jitar. lats¡ ciudades de Collo y DJídjeli y las 

'tribus qne habitaban esta paile det Sabel no 

reconooian la autoridad dei bajá (2). 

Bugía eslá ediQcada ^n donde estuvo la 
antigua SMa, una de las principales ciudades 
de la Moreria Cesarea de los romanos y dcl im- 
perio de ios vándaloi. Los sarracenos se apo- 
deraron de ella en 662 y prosp^ró ipuclio ba- 
jo el rcinado de los prinoipes árabes de la fa- 
milio Beni-Hamah, que la conservaron dcsde 
el año 994 hasta cl de 1454. fntooees fué 
coaudo Addel Moumen , suitan de Marruecos, 
.gefe de los Almohadcs, conquistó el cstado de 
Bogia. £n 4240, pasú.esta provincia dei rei- 
no de Tlemcem al de Tunez. (n 4 540 la tomó 
Pedro de Ñuvarro y en 4555 pasóal poder dc 
Jo3 turcos. Entonces corrió su direccion á car- 
^ de UB goi^erüador, que tomó el lítulo de 
kaid, pura qne era turco: tenia derecho de vida 
y muerlo sobre sushabitantes y sobre los ka- 
bayles fle las aftieras. Las monlaüas que cir- 
cundan á Bngía eslán muy pobladas; en un 
radio de 4 2 leguas, se cuenlan 30 tribus. £1 
kaid dc Bugia no podia imponer tributos fuera 
de la ciudad, sino á la tribu muy inmediata de 

..(4) yi(medBerbn-iaóe«nrt(up$eriia$deidetaan' 
Itett* Namidia, pw ios añoi iW y «786. iobrt ia 
réUgion y coiiumbret de loi moros y de íos árabes 
^uinoi: ^ l. en 8.o Paris, 1769. 

Jll Véasé la Detcripiioa de la tiiuaeion de loi es- 
lectmienlo$ franctui en Argelia en 4838 , p4- 
jtilia \ym. 



ipula , Iq^ bcDi-misMaoud, los oule4-at»d-|l* 
djebbaf, los tcnala, lo$ senhadjab, y en gea|- 
ral todas las que puebíau la estension del va- 
Ile Oued-Bou-Messaoud, estaban lambiea bajo 
su dominio; pero las ' reslantes vivián en coi^- 
pleta independencia.(4). 

La ciudad d^ Bonat Blaid-eUAneh, eo ára- 
be, cstá Riluada por los 36» 52' de latiuid .\or- 
te y 5^ 50" longilud Este, á 35 leguas 5or- 
deste de Constantina y á 95 al Esle de Argel. 
Uemos liablado ya eslensaroente de fo fértil de 
la llanura de Bona, cl curso de la ^eybouse y 
Muíragg y del golfo dc Boua: no volveremos, 
pues, á ocuparoos de lo mismp cn esle lugar. 
Bajo la protcccion dc los franci^seá , habita á 
los pucrlas dc la ciudad y entre^ los dos rio^, 
b Iribu de los beni-urdjin, que e&tableció añi 
ei geiieral d'Uzer, cuando d'icha tribú iba hu- 
vendü de las porsecncioues de Ahmed-Bey : 'se 
ha enriquecido mucho con la ventá de sus gé- 
neros. 

La pcqueüa ciudad do la Callc siluada á 
50 leguas al Este-nordeste de Const^ntina, ba 
sido iuccndiadu en 4827. Lo3 franceses )a rc- 
cuperuroii e«i 4836. Los primeros eslablcci- 
mientos que estos han fundado cn la costa, 
datan de la misma fecha quc losde los lurcos. 
En 4520, unos negociaules del pais bicieroo 
un Iratado con las tribus de Mazoule, sobre la 
pesqueria del coral, desdeTabarca hasla Bona. 
Selim II, en liempo de Cárlos IX, concedió a ja 
Iruncía cl cuinerclo coii liis pjazus de líulfaca- 
rc>l, «le la Culle. de Collo, del cabo dc Kos<i y de 
Bona; y en ^560 acabó dc conslruir ElBaluaT' 
te dcFrancia; esta concesioo se coiitiriió co 
4 624 por Amurat. lY. Ei baluarle se Mbandooó 
cLesde 4677. . 

Boua, Djidjeli y Bugia> íorman, pues, el 
litoral de Conslantina. Debemos añadir el nue- 
vo puerto de PhilippeviIIe quc esel püerto na- 
tuial dc Constantina: t2 leguas separan i <.stai 
dos ciudades, y unnque en la actualldad se ha- 
ccn los trasportcs á lomo, sus reJaciones ñier- 
cantiles son c&da dia inas frecuentes y adqnie- 
ren mayor importancia. Desde 4830 hao cej>a- 
do enteramenle las comunicacioucs por tierra 
entre Argel y Coustantina estableciéndolas por 
Bona y PhiIippevíUe : Collo se |^ puesto tam- 
bien en relaciones por mar con cste úitimo 
piíérto. ' 

U oiiidad dc Cou^tautioa est^ sLimida por 
ios 36» 24^ de lalrtud fíorle y 3* 48' de longí. 
tud Este: h^Ilase asculada sobre Ja cuuibre de 
una colina bañada easi por todas partes por el 
Oned-el-Kebir, que en la parte aHa de la ciu- 
dad esía á 600 ples Sobre et nivei de la llanu- 
ra y sale de m subterráneo formaodo uoa cas- 
cada ^e todofl los viageros lian deBcríto. 



(I) Véase 8ol>re K>8 kabayles de las cercanias de 
BoRia, un r^pfliilo qae bay al fin de4a Veseripcion 
de ta itituácujn de loi eiíubiecimientoi franeetn enfa 
Argelia en 1840. Véase i»mhk*n á JoaniPbaraon: Loi 
Cabitat y Bvrgia en -8.* Argel IMJ^BIr. Carete ba 
prüsentaüo al lR5ti(iito una meinorla sc^re la ciudael 
de Ougia (Saldv). 



Digitized by 



GoogI( 



w 



AHQIUA 



CgiütaitfiQ^ eQ vp etptro d^ moTiniieDtQ; 
ef QÍ mercndp áe to^os (os pfoc^uclos agrfcolas: 
á é\ yan á (lácer sus provrsiones to()a0 |as tii- 
Íns por ii\9S retirad^s mie vivan, mas bien 
qoe ¿ los mercados de Telagmal), de OuIc<]- 
Abd*el-Noiir. de Berdjionah y deSetif li). 

StUf, auligua Setifis Cifiimla, eslá siluada 
en ooaTasta y fertilisima llanura, regada por 
el Oued Boa Sellam; éra unO dc los estabicci 
Biieiitos pias considerables que los romanos 
ftuidaron eo Afríca. De ella tomo el norobre un^ 
4¡vlsiOD de la Moreriu. Los hístoriadores ára- 
l^ bablan QiDcbo de su pfosperidad y en par- 
ticular de sus pluntios de algQ()onero5V«£sla 
fecnndídad del suelo se djce en documentos 
poblicado^ eo él cuattel general/y k sitoacion 
fjmtral áa la dudad llatparop Ia*atencion de 
to§ IrfDC^es, que 'colocaron desd'e íuégo nn 
|e^|C9ipento ^e 500 á 6Q0 fioiiibrcs: despue s 
ÍP alpiácen de Yiveres y paunicion^s, en se- 
ipjd^ la cabesa d^ un partído (^ djstrito con- 
Jládj é oñ inarisc^l decámpo. por úllimo,' se 
cambió esta denominacion de díslrito en la de 
aobdifisiop y se instalóalli uu cuerpo compucs- 
to <|e ?.60Ó hombres.t En olra paile so dice. 
•|4 comunicacioD que mas impoiiaabrir cuan- 
to antes, pqra conyertir á Setircn uua posi- 
dpD imponrnle es e1 de fiugia. Setif dcbc 
abasfeccj^ de Bugia como Coostautina )o 
ÍMce de PliiiippeYille.« ^s tribus veciuas son 
Mr lo general de un cafácter paciQco y están 
«(fdicadas ¿ la labranzá. Los caminos que con- 
docen desde Sclif á Constantina no son mas 
jue sepdas lrillada3 por )as recuas üe los ára- 
s: bay Tarias eutre ellas: una pasa por Mi- 
k, Miialah y DJimilah, todo puís montuoso: 
topor ^l de loá telamagu, de los ouled-abd- 
-QOur, y de los eulmah de bazr. 

EQeím^ está situada al Sur, y muy cerca 
i orÍUa derecha de la ^eybouse Supei íor, al 
p^ de fa alta roontaña de Maouna. Fué cons- 

rida eon materiales sacados de las minas de 
^tigoa Calama, de que bace meucion San 
4gost|n y tambieñ San PabloOrosio; pero el ter- 
reno qoe ocupa es el mismo en qiie estinó la 
^i|4ad romana. Ifuchas vías ronianas tenían 
gt pjinto de partida én Cfilaroa; dos de ellas 



m 



La ciudad úeJtígilah, situada por 35^ 4t' 
30" de blilud Vle y tM%* fóugitud Esle. 
eslá diyidida eu trcs cuartelc.'t, di- los cuules el 
(nayor bcupa la márgen izquierda y los dos 
reslontes la dcrecha del Ouedksah. U guper'- 
flcle dc los jardínes cs Ircs veces niayor quc 
la que ocupa la ciudad. Esta fu6 construida con 
los m9tcrialcs de una ciydad romana dcrruida 
vsituada 5,000 varas alfefe/ la an|igna Siur 
Ua la Beckilga de los árabes. L09 franf r:*(.s 
ss eslablf-cieron.en Msilah en Junio de 4S'it. 

Al Sur-sudoeste sc clcva el Djeki Salah, f 
(il pie la ciudad de Bou-Saadah, r^n nna po- 
blaclon de cercá de 2,000 almas, y rodeada de 
iardinesmejorcs y mas grandes que los de Msl- 
Idh. En 1u milad dcl camino de cstas dos ciu- 
dades,*dlstanles una de otrá de 16 á 18 legnas', 
se encucntr^ una eBlacion romana llamada E¿- 
Benian. 

Recordaremos aqui, á pcsar de haberlo dt- 
cho mas arriba, que para los árabes el de^iert^ 
dc Sa)iaíah ( n'ipipza en Msilah, y que compren^ 
qen en t\ la iumensa Ilanura que se descubr< 
al Sur de csla ciudad, terminada á una distan' 
cia de 20 leguas por la cord¡!?cra de los mon- 
tcs Saadah. Kl gefe dfc Saharah tenia el lltulo 
dc cftfíH elarah'y sú autoiMad se estendla^al 
Tíoite, desde lasraontanasde Amé y de Beleí- 
mah, que scparan i Sab^rab del Tell, hasta el 

{)ais dc Jlsilah (cl Sahara proniamenle dichoes 
a llanuia ippuUa; ^( T^|l es |a region d^ laf 
colinas); a1 Siir ha$la et paisdc Sonf de Irteá 
Órsle, í*f\«!de Tii^giirt qii^ marca el llmife' del 
Bclcd-el bjeiiii dc Í\.\a¿, hatta eltenitonodc 
h cindad de iglionath. Este leiiitorio, casi tan 
^r|iut¡e cqmo la nrovinciaentera, tlenedoacla*- 
ses de' pubíücíoUs 'muyviftBÍIrilas; los árabei 
nómades, qi:e pasnn ol inv¡ernoen Sabarah,y 
•íbs bábítatffes detas pequcfias eiudadesde los 
oasis. Z?iVifir<94 eru ía PU/Hal dc íodas estas 
pequeñas diidades, onedecía'a un kaid, y el 
lerritprlo á que se esléndia ia ^utorldad de estc 
oílcial llcvfib^ cÍnombrédeZab (jmlsde oasia, 
donde se crian las palmeros con dililcs): at 
eneucntwo en eJ^IO ciiftladeB qne fonnan un 
ciiculo, eu Qtiyá e'strémfdad xiilental estaba 
Bislíurah. %\Zabde Tuygurl cootenia 14 ciu^ 



I 



n|B i Bipona, si^uiendo las dos márgeneá de dados peqne^fre meoosr pobladas. El chaiqu9 
Ja '§lvpOD¿e; otra á ConstautiDa, pasaudo alj ^f(^^^f(^l^>'^ciisi{ni3e^n<^iente, ácausa 
l^rie del o^nte Maouna, atraves»indó el Ooed- 
{b^rff, y sobíendo hasta Amouna por una sua- 



.te peodienle. Olras doa, pbr lo menos, se dí- 

S'|en báciael Sur, probablemente áZama y Tíf- 
t^ y desde alli se ramiOcan hastalo tnOnilo 
" r todas aquellas hermosas y dilatad᧠lla- 
jas (2j. 

(1) Hemos sido muy sobrios en los deuiles lopo- 
paieos de Conslaiitfaa pu^iendo remKir »1 leeior A 
• deseripcioB exacta 7 completaque Mr.Dureaud 
de li MaUe ba becbo deesia cludad cou referencla á 
HW aolores ffriegos y latinos, pero sobre todo é los 
jNbes Bekriy Edrisi y á los Tiagerus modemosObaw, 



IJsiret. Ilebeus^treil v Desrontaíues, p. 40-57 de su 
ibra sobre la proTioeia de Coustantioa. 
(f) Mr. iucfas preseoló eo 1889 al lostilato ana 



de lo distaate que 'estaba de laa uemas. £1 pat# 
de Soufñc diridia en 7 gmndes tribos. Las 
ciodade^, (ormadas por la leuuion de algonas 
cabañas, eran en su mayor parte miserablei, 
péro redeadas de hermosos y rícos jardioes. 
Lasrelaciones de comercto de ConstaDtíoá ooñ 



memoria f cerca de las antigOedades de Guelma. La 
obra dcl gencral Duvivier litulada, A¡mnt9i y npim 
$obre la purie de Ut Árgelia «1 Sur de Ouetmm aeede 
la frpntera de Tunez hatia el monie Aurét ineiuti^ 
te, etc.cn 4.o Paris, 1811, no se baUa de^cBta y es 
muy dincil eneontrarla. Indicaremos tambien para 
que pneda formarso^oa idea deeste imporUuitoira*» 
bi^. la relaciOB beclia por M. A. C. Cbarl|ar, ««9 
publicó el BspeeUdor miiiur de Fraocia. ' ^ 

(1/ Qefe da ana Iribu cfitre Ws kabes. 



Digitized 



bjGoogh 



m 



ARGBUA 



m 



el «Jesierto son las mas aütig^uas f mejor e^ta- 1 
bleoidas. Eo nÍDgun liempo se lianinterrumpi- 
do. poroue los habitantes dcl pais dc Tuggurt 
7 del Zab deBislcarah (4 ), necesitan para ellos y 
para sus ganados de los alimeDtos de la pro - 
TÍDcia de GoastantiQa, sin cuf os granos no 
pueden subsistir. 

Terminaremos este artlcuio con estas pala* 
bras de Vr. Baude: «Si se consideran cn con- 
JuDto las base principales del comercio de la ^ 
regencia, obscnraremos que ei pais está divi- ' 
dido en tres zonas casi paralelas á la costa, y ! 
que cada unu de elias está situada de mauera 
que por sus recursos y sus necesidades tienen 
una mútua dcpendencia de las otras dos. La 
primera, bañada por el mar, abordable pormu- 
chos puntos, recibe directamente los productos 
de la industria europea, qne con el tiempo pe- , 
DetrarÍD á hacer su& cambloíi Uasta el fondo del 
Africa; la segunda comprende las mesetas del 
iátlas, las llanuras del interior, tan fértile.^ y 
abundantes que es preciso para agotar sus fru- 
tos Uevarlos á vender muy ie]os de alli; la ter- 
cera es aquella region seca, arenisca, abrasa- 
dora, qae se estiende hasta las mirgenes del 
Niger, rica en preciosos prodnctos, que no 
puede consumir por sl misma, y desproTista 
de los.articulos de primera necesidad. • 

Adema» de las obras que heroos tenido ocasion de 
cllar cn este articulo, ctsi lodas posleriores á I8W, 
debomos indicar lodavía las síguientes: 

Abou-Obeid-Becoí : Zícücrtpcton drl Afriea, rc'íLfia 
porMr. Blienne Quatremere,t. XII de las Noticiuiff 
ettr'tetog de Manuicritot, ÍH'iU en i.n 

Edrisel: Afriea, ed. J. M. Hartmman, en 8." Got- 
ting, 1796. 

Abuireda: Descripeion de loi paitei de Sfaghrt^b; 
leslo irabc con una iraducciin fraucesa y notas por 
Cb. Soivci, en 8." Ar(fcl. «3^. 

Hartroannu»: Úncriptw locorum inprima expedi» 
lione adtertui tureat algrri'*niet obáervatorum á 
maio («09 ad apritlem t67K en li.** Londini, 167! . 

Roqiieville: Helacion de tat eottumbrfi y gobierno 
de loi turco% de Argel, en 8.°, l67.'S. 

Oh. Resleliiis: liescripHon hitlóriea y politieadel 
reino y la eiudad de Argel, deidelSIO á ilZi Un 
8üvo) 3 part^s cn 4.'' Stnckholm, 1737. 

Dureau dc la Malle: Viagetálairegioneide Ar- 

fel y Tunez en 172* y 1725, por Peyttonnel, y de 1783 
17'iS por Dcítfontainei: 3 tomos en 8." Pari'i, 18S8. 

D'Avezac: Éttudiot de ^eografia eritica tobrñ una 
parte dfl Áfriea SefHentrional^ itinerario de liadji, 
Üben-el'Dijn'el'ÁghoHtith, in 8.", 1836 

W J.insoii: A view of th^ pretent condition oftke 
ilníei of tíarharxj etc. iri |i.^ London, 181 H. 

PaDanti: yirraiive ofá retidence in Algier ^\nk* 
London, 18(S. 

Sbalcr: S/tflc^ ofíAeüÍjff o/'. 4 íffeVr. Boslon, 1830, 
trad. cn fran. por X. Bianchi, 183)j. 

Grabcr di \hií\^Q'e:CenHÍ ttiHticié geoffrafvei deUa 
regensa di .\lgi<:rí, in 8.'^' MiUn, 18'JO. 

Arisliile Giiilbert: De la aúoniiatvtn áu nofd de 
VAfrique, 1 lomo in 8.", 1838. Ksia contienc la prl- 
mera li<<ta biblioifráfíca compleia de cuantas sc haa 
pubUc^do aiili¿uJ:> 3 modcrnas sobre el Africa Sep- 
lentrionaf. 

AIiGKLIA. [Uistoria,] Sl liemos de creer á 

(1) y¿a.<e iutbn laSaharah argelina algonos «pon- 
tet InU^esantes en el Monitewr «nteerMl del martes 
|t de fobrero de 1845; una nota inierta en el número 
46 febr.>ri» del B^lriin ie ln ^iedad de Gfografia 
{9fko f|M). 



Salustio, qaehabla sido gol)ernador de la No- 
midía, y que sc apoyaba eii tradtctones popa- 
lares y en tos libros det rey namida Hietnp- 
sal, toda la rej^íon cooociila actoalmente con 
el nombre general de Berbería, y por consi- 
guiente, la Argelia. tuvo por primeros morado- 
rcs los getulos y libios, pucblos indómiios qne 
YiTían sin leyes y sin gobierno, se alimenta- 
ban dc la caroe íie las fleras y de la yerba dc 
los canipoi, descansaodo donde quiera qae 1a 
nochelos sorprendia. 

A la muerte de Hércoles, que perecló en 
España, segnn la opini )n difundida en Afríca, 
su ejército, compuesto de hombros de todas las 
naciones se encontró sin gefc; asi es que 00 
tardaron en dispersarsc. fintre los pueblos qoe 
le constituian, tos medos, los persas y los ar- 
mcnlos, pasaron al Africa para establecerse 
en las costas del Hedíterráneo. Los persas ae 
acercaron mas al Oc^no y ntllizando sos rals- 
mos bagelcs construyeron cabañas, contr^e* 
ron uQion con los getulos casindose con mu- 
geres de esta nacion, y como en sus frecuen- 
tes escursiones habian soiido cambiar de tí- 
vienda, se dieron á sí mismos el nombre de 
numidas, Aun actualmente los edíficlos dé los 
paises numidas, llamados mapalos^ se parecen 
bastante por so forma oblonga y sas tedios 
aboTcdados á tas cárenas de los baqoes. 

A los mcdos y los armenlos nniéronse los 
libíos, paeblo mas inmediato al mar de Afri- • 
ca q^}Q los getulos, que se hallaban mas cerea 
(lel sol y de la region del fnego. No tardaron 
en edlflcar ciudades, porque conio solo esta- 
ban separados de España por un cstrecho, p^ 
dieron cstablecer con este pals cambioe y de- 
mas operaciones comerciales. Los llblo» ailtc- 
rat'on in^cnsíblemente el nombrc de los rae- 
dos y en suidioma bárbarotes llaroaron moroi. 
Los persas fueron los primeros cuj'o poder 
tomó un crecimiento rápi'lo. y en brctc 
el esceso dc sii poblacion obligó á los j6ve- 
nes á separarse de sus padres é ir á ocnptr 
cerca de Gartago, el pais qne llcva actualmen- 
te el nombre de Numidia. 

Mas adelante los fenicios, los unos para H- 
brar á su pais de iin esceso dc poblacion, los 
otros con ambiclosas mtras, iiidnjeron que se 
cspatríaden alg'unos hombrcs ávidos de noYe- 
dades y una multilud indiereute: fundaron eo 
la cosla níarítima llipona, lladrumeta y Leptis, 
y eslas cludades, muy pronlo florecientes, vi- 
ñieron á ser el apoyo y el orgtíllo de la pt- 
tria. Por lo que respeta á Cartago prefiero no 
dccir cosa alguna antes quc decir muy poco. 

Sin discutir la mayor ó menor verosimiU» 
tud de estas tradlciones, cuya responsabilldad 
ni aun es aceplada por sii autof Salustio, refe- 
rlremos otra que nos \n sido conscrvada por 
Procopio. Segun esle historiador, cn 1a época 
de la invasion de la Pdle.'^lina fwr Jcsus (Jo- 
siié), hijo de Navé. lotloslos fniebloi '|iic lia- 
bitaban en la i\(^ion niarilima, dcsJe Sidon 
basta las frontcras del Egipto, y quc obcde- 



Digitized by 



Googk 



Mi 



AftOÉLlA 



fOA 



oiiQ 4 ün 8ob rey, los gcrgi seoi, íos Jebu- 
seos y laa demas tribus de que se hace mea- 
cioD eo los llbros de los hebreos, abandooaron 
su patria, para buir anle ia aegur estermina* 
Cora de loa iaraeiitas» atravesaron ei Egíplo, 
íueron á establecerae en Africa, cuya costa 
aeptentrional ocnparon hasta las columnas de 
Bércules y fondaron en esla rcgion un gran 
aúmero de ciudades en las que todaTia era 
asada la lengua fonicia en so tiempo, es dc- 
eir, en ei siglo Yl de la era cristiana. Cstos 
ODigrados, añade, liari ediflcado una fortalesa 
en el parage donde sc eleva hoy dia la ciudad 
de Tigi$is: alii, ¿ la inmediacion de un maoan- 
tial moy abundanie„existen dos monoHtos de 
mánnol blanco, con una inscripcion eu ca- 
nctéres fenicios, qi!# signiQca: Soms lot 
queh^mo$ huido la ptrsecucion dtl infamt 
Jnu$, hiío de Navé, segun reflere la mlsma 
tradic'ioa y roenciona igualmente tales ins- 
cripciones. 

Islos iestioMmíoi tan formales no han dc 
]ado de teoer impognadores, poesto que Gibon 
admile la existencia de los monolitos aunque 
dnda de las InscripcioneA; Mannert considera 
latradleioa misma como absurda, éintenta re- 
fotar el pasage entero de Procopio. I^ eomísion 
Dombrada por laAcademia de las Inscripciones 
7 Bellafi iclras dc Paris para ocnparse dc 
rennir datos acrrca de la geografia antigna 
del Iforte de Africa, piensa de un modo distiti- 
to. «Cierto, dice en sti relacion publicada ru 
4^35, la esperauza de euoontrar unos monoli- 
tüs tao curiosos para la historia y que se ha- 
llan indicados con tauta precisioii |)or uii 
aator veridico, por un testlgo ocular, inciecc 
qae se hagan %scavaciooe8 y esploracioncs 
entre Lambasa (Teiauta) y Tarougadis, donde 
sehaliaba situada la antigua Tigisis. » 

Cjmo cpiiera qiie sea, cuando los emígra- 
des de Tiro alzaron, no lejos del parage que 
oeopa actoalroente Tunes, los muros de ia 
oiodad que debia contrarestár la fortuna de 
loma, loda la region que lleva actualmentc 
ei nombre de Argelia, se hallaba ocupada por 
los numidas que tenian por veciuos, ai Oesle 
ios moros, al Esle losübios y alSur losgetulos. 

Cartago vino á ser rica y poderosa, pero 
su domioacion en Africa no ha sido |un es- 
tensa ni tan incontestablc cr>mo geueralmente 
ae cree. Verdad cs que a1 comensar la segun- 
da goerra púnica. es decir, en el ticmpo de 
SA raayor csplendor, ocupaba todas las costas 
de Aíríca dcsde la pequeña Sfrte (golfo de Ca- 
bes) hasta ias columua¿ de Hércules (cstrecho 
de Gtbraltar) peto como ainbicionaba el do- 
oiiJiio de los mares y no el del conlinente, 
IkDitibase á ia posesíon de las costas, dejando 
i ios Dumidas el interior de las lierras, y ci- 
oéndose á imponerles tribotos y reclutar en- 
tre eilos soldados, qoe mas de una vez lus hi- 
cíeroo goerra coo sus propias aroias. 

La domioacion de los cartagineses contaba 
ya uu i>f ríodo de bastantes siglo«, cuaiido se í 



encootraron en áicilía coh los ronuinos (264 
auos antes de Jesucristo), encendióse al ptiuto 
la lucha entre los dos pueblos, y sabido es quo 
coucloyó con la roina dc Cartago (140 auos 
anles de Jcsucristo.) 

Despues de habcrsc apoderado de Cartago, 
conquistaron los rumanos todalaNumidia, auo- 
que sin conservarla, pues cedieron su mejor 
parte á Boco, rey de MauritaQía, (jue les Im. 
bíaayudado á destruir á su eneuúgo, y uban- 
dooaron el res:o á un principe iudi^eiia; ar- 
rebataron A Juba esta nueva Nuniidia, rraccian 
de la antigua, abandonándola á oiro Juba, 
liasta qo^ despues de heredar los estados iílI 
rev moro se los dieron ai segimdo Juba. re- 
cobrando, no obsiante, la nueva NumiJía. Por 
último, ochenta años despiies, ú su lutno fué 
rccobradu la Haiiritanla para formar dos nuevas 
provincias. de las cuales la mas oriental, Ila- 
mada Itauritania Gesarianateraprecisamente lu 
fraccion occidental desmembrada no ha mu- 
cho tiempo de la antigua Numidia. La Argelia 
aclual, eutoucos represeutada por la Nuera 
Numidia y la Mauritunia Cesariana reunidas, 
sc hallaba coQStituyendo dos provincias su- 
bordinadas á un pueblo que no estaba eo 
su territorio: cste centro era Cartago, reaUada 
por los Grusos, embellecida por Augusto y 
hccha capital de una provincia gobernada por 
nn proconsul. La Numidia y la Bisacena. am- 
bas liniitrofcs de la provihcia cartaginesa, eran 
goberua(ias por consuiares; y para completar 
la simetria las Maiiritanias Cc¿ariana y Sili- 
flana, quesegulau á la Numidia, y á la Tripolio 
tana qiie seguia á laBizacena, teniancadauua 
ciertosgcfes de segundo drdenque sc IlamaÍMiu 
presideutes. Los lerrilorios mas distantes pcr- 
tcnecian á otros ceotros; la Tingitana estaba 
unida á los destipos de España como ia Cire- 
náica, á los destinos de Egipto. 

La provincia de Africa, (qne asi se llamaba 
el conjunto de las posesiones romanasen esta 
parte del munJo), casi porentero en el poder 
de los romanos (4), era en liempo dc los ernpe* 
radores elgraneio dc Romay de Itiilia, llpgao- 
do A cuuvertirse porúltimo, y pordecirlo asi, 
en Jardin de Roma: por tanto, tqdos los empe- 
radores tuvieron einpeño en asegurar su trun- 
qutlídad: sin embargo, nosiemprelo hau con- 
seguido, pues las eKacciones de los gobernado* 
res provocaron fiecuentemente la rebelion, y 
en tiempo dc Tiberió, el levautamiento de Us 
poblaciones indigcnas, acandilladas por Tac- 
farinas, ostuvo A punto de comprometcr sérla- 
inenle á la potencia romana. 

No obstante, cuando el imperio de Occídeji« 
te parecia desplomarse por todas partes, cl 
Africa era mas romana que la Italia: loa oom- 



(I) 8e 1«e ea PUnlo que seii prapieurios poiM*Íifi 
por si Mloi 1« BUUd del Afriea eaaado Neroa los lil* 
£0 luaur. « Bn Uempo de Vefpatiaoo ImI>U en í« 
MauriUnia Cesarlana (provincla de Argel), lr«ct> co- 
lonias romanas, y doce eo 'a Hümidiaf provinciu d« 
Con^iaiitina. 



Digitized by 



GoogI( 



207 



AllGELIA 



m 



bVrs mas esclarecidos de 1a litoratnra latina 
c'n los últimostiempos, le pcrlenecen: citcmos 
entre otros áApoléyo,Terluliano,Arnobio, San 
Cipriano y San Agustin. Las artes no estabao 
meiios ciillivadas que las lelras: en lodas par- 
tes cdilicaban cludad^ y monumenlos, cuyas 
ruinasann actualmente aMmiran á loá vlr.geio.'*. 

BfediTamente se puede lcer, en upa Bis- 
tbria de la Árgelia, por el doctor Wagner, 
escrifor aleman qne sigtitó á tas tropas fran- 
ce.^as en su espcdiciou de Gonstantina, cnal 
ptuio ser la admiracion del éjército, caaildo 
marcliando por lá antigu^ ca|iltal de Tognrta, 
y admirndo dc la IristezH y uniformidad de la 
Ca1|e, descubrió de repcnte las nifnasde lá an- 
tígua Calama (Gtielma). «Kadib^ diceel narrador^ 
esperaba este éncüentro: áquellas Inmensas nii- 
nas destaradas enla soledad reahimaron elCr^pt- 
rlla delejérclto, al cual advertfansólemnemcn- 
te, qne anlci! dc la Francla habia existido nn 
puebloque hubia conqulstadoy cititizado aque- 1 
Ihi lierra, y que no se enconffaba un rineon 
del Afirica Soptontiional, po> esléril que pa-¡ 
reciese quc no prescntase algim monumcnto 
imprevisto desdc eí cual Koma cn su dia, ob- 
servüba á laPrancia.» 

Cuando loá bárbaros desolaron la Ilalia, al- 
gnnas tentativas hcchas en Africá para separar- [ 
sede la meírópoli, fiieron fácilmente repriml- 
das, pero en 4^8, Boniraclo que maudaba ch 
horabre del empoVador Valentiniano, se rebe- ¡ 
ló abicrlamente Ibmando en su auxilio á ios 
vindalos, ducfios cntonces de la España. Gen- 
Ferlco, tino do sns gcfes, hcbiendo pasado el 
raar al frcnte de una poderosa annHda, apode- 
itSsc de todas li3 plazas qué aiin se haraban 
devotas al emperador, y avanzó hasta los mis- 
mos miiros de Carlago, que Boiiifacio ccupaba. ' 
Vtendo este quc en vez de amigos se habia 
captado duminadoreit, hlzo inútites tentalivas 
para qoe el gefe bárbaro se rclirafee, f^ero no 
padiéndolo conseguir, le atacó y fué ven - 
Cido. 

* Ducños ya dc una de las mas bermosas 
provincias dcl impcrio, ostablecléronse en ella 
UiS vánd}ilos, hicieron de Cartago su capitat, 
T quedaron tranquilos poseedoies del pais por 
éspaclo de mas de un siglo. L evaron sns es- 
cursiones hasta la misma Italla: Bonia fué fo- 
roada y saqueada por Genserico, y vengada 
Cartago, se enriqueció con los despojos roma- 
ilos. a upaba Gelimer el tit>no que Ind)1a usur- 
pado á su sobrino, cuando Jiisl¡nl.nio,qiierei- 
naba en Constuntinop'u, resolvió nucvamente 
reanir cl Africa al Irtipcrio. Belisario, general 
de los ejércítos imperiales, tomó ¿ Cartago, 
espulsó á los vándalos, y rednjd todo cl pais 
hasta las columrias de Rércules. 

Dácia lines del sigio Vll, los árabes, ya 
poseedoies del^ Egipto, inv^dieron el Africa 
Septetitrioiral, oblígaron é lós crístianosá abra- 
Jtar la réligioo de Mahoma, y no tardaron en 
eitableter so^re tóda el Afríca roíDiiDa, uua 
^ominaclon que i princlpios del siglo siguien* 



te estendieron eii España donde fuerofi llamA- 
dos por la traicion del conde Julian. 

la invasion arábiga trastomó coraplela- 
mente el estado poHtico del pais, duerar de- 
nominacioncs reemplataron á los nombres ro« 
manos, y los conqnistadores tíitteúUnaDes bi- 
cíeron desaparecer hasta los úttfasoa vesllgtDS 
de las doscieiitas noventa y Ireá igiéílas eipis- 
copalés, qiic ya ta persecnción de loB véndab» 
habia herido de muerte en soio lofe tlmitefi dei 
moderno territorio argeliano. 

Tarias dinastias árabes sesooedierob ea el 
imperio fundado en AfHca por loá taaaaulfflaDes; 
la de los Aghlavitas, cuya capital faé Kalruaii, 
y mas tarde Tunez, y lá 4e loa KdriBitas fue- 
ron siisUtaldas por la de los FatimHM, qttéoea- 
pa(k)s de la conquista 1^1 Egtpto, dé|aroii m 
seguida usurpar sus poseáRmes obetéwitktM 
por les Zelditas, 6 los euales áüccAieroÉ t» M 
provtncfas de Tnnei y deGonMaittiDa, loa lla- 
maditas, y en hi de Tlemcera los Yabeditat. 
A su vez ías tres éinaMiai qee «óablunds de 
mencionar fiieron reemplatadaB por Iob Almo- 
ravldes, y estos i sn vez deAtmidos 0off lot 
Almohades. La doihinacion pásagera de esldr, 
f jé brevcmcnte reeraplaBada por la de los Zll* 
nitas de Tlemcem, y los Hafiiltas de Bogia, at« 
tcrnativamente dneños de Argel, oonforme at 
éxito dc ia gtierra, y aii se conaerváron h^to 
la segunda mitad del siglo XVI. 

Con 1« toma de Granada ae habia 4e^lo» 
mado para siempre la dominacion mo&ulmani 
en el terrilorio español: los últimos desoeil- 
dientesde los oonquistadores africanos» sc^ie- 
ron en la precision de escoger entre el ostra- 
cismo y la abjuracton de sus crcenclas, y co« 
mo en su mayor núaaero hayA preférido e( 
destierro, se refugiaron al Africa. Fernando per- 
si^uió á sus enemigos hasla csta tierra estraña: 
en i 504, las tropas espafiolas atacaroa y to* 
maron el fuerte de Mers-^l-Kebír cerea áe 
Oran, y coatro años deapués el célebre carde* 
nal Jimcne^t de Cirneros, at frente de ona po-» 
derosa armada, seapoderó porsí misraod^es- 
ta úliima ciodad; entró en Gartagena cincodias 
después de iiaber partido, de|andoáPedro Na- 
varro et cnidado de estender una conquista á 
la que ya habia contribuido con sn valor y su 
destreza. Despues de Itiber sometido todM laa 
plazas próxtmasá Oran, Navarro se di6 á la Te- 
la para Bngia, d« la cual se apoderó sin U 
ménor violencia. Uoa victoria tan rápidia, y que 
nada liabia co^tido A los cHstlanos, difondlé 
el cspauto por todo el pais; las cludades tecl« 
uas enviaron á porfía sus diputados al vence* 
dor para implorar su protec^lon y Bometerse á 
la obediencia de Fem&ndo: Argel fué la pti* 
mera en dar ejemplo; el bey dc Tunes no lar* 
dó ett ma&ifestar sú samisioti; y todos b»ia 
el soberanade Tlemcera, y los moros de IMts* 
ganem, enviaron al general espa^ol stts em- 
bsOadores para demandar la paz, 7 para olVe^ 
cersc i sertribuiartos de la corona de Gaftiila: 
todpseitoi aconteci mlentos sucedleron en 4 5 « o • 



Digitized by 



Googk 



fai 



ARGfiUA 



m 



Pero eslas coDqnfstas tan rápfdaraenteefcc- 
tnadas por !o8 españoles, las perdieron cón 1« 
misrot rapidez: Argel y Toner cayeron nuevn- 
mente en poder de los oiaros auxiliados por 
tos toreos. 

Segun ya hemos Jndicado, los espafioles se 
fatbian apoderado de Argel en 4540: para de* 
feodersn eonquistaMcfa laparted«t mar, ahsa- 
ron sobreuna roca aisIadadelantedeU cindad, 
on ftaerte qne dió grande imporlancia al puer« 
to, y asegoró duranle algnnos afios sn doroi- 
nadon en estos parages, pero trataron la cin- 
did con tan escesito rigor, que solo esperaban 
los babitantes nna favorable coynntura para re- 
belarse y recobrar su llbertad. 

La mnerte de Femando , qee BOl>reTÍno en 
r546, foé 1a sefial de la rebeffon: loo argelia- 
Dos lltmaron en sn autilio á Salem-ebn-Temi, I 
prlttdpe áral>e, de gran nonbradla por so bra- ! 
Tora y talentos milltares, y este, para asego- j 
rar m^r la empresa, biso cauM comun eon un 
corsario, d primer Barbaroja (AraudJ); estehom- 
bre, bi)o de nn renegado siciHaflo llamado Ya- 
enb, establecido en Metetina (Lesbos) y tam- 
bien pirata , se habia hecho teroible en lodo el 
Medlterráneo. Habia perdido un iMraso delante 
de Bngia, qneriéndola arrebatar á ios espafio- 1 
let, peit) mas afortunado en Gigel acababa de ! 
apoderarse de este pnnto, de concierto con su , 
benntoo Khairedino , que mas tarde adquirtó 
800 mtyor celebridad 

Barbaroja se apresuró en acndir é la esei- 
ttdon del gefe ó cheik Salem-ebn-Temi; y att- 
e6por mtr A Argel, mientrts que el ártbe te 
teometio por tierra. Los dos ataques foeron 
corontdoB por el me}or éxlto: cl fiierte y la do- 
dad foeron tomsdos, ta goamicion espafiola de- 
pOBO Its armas, y en tos de qnedar libre Ar- 
gel nohixo otrt cosa qoe modar de duefio. 

Sin embargo, los dos Tvneedores no estu- 
Tieroo por mncho tlempo en uno eordial inte- 
Mgenéit. Btrbtro]a se deshizo coanto antes de 
SQ rhráT, y quedó únlco poseedor de la ciudad, 
Jonttmente con sus tureos, qoe Tinieron á iser 
d órigeQ 4e It íniHeit trgelitna. 

n hijo de Satem-ebn-Teml, qne á la muer- 
te de sn padre se habia refngiado entre los es- 
p^es, obtOTO de ellos una trmtda y unt 
Mett, bfljo la conducta de Francisco de Vera. 
I^ estt flott no tocó A las playas síno para 
eitrelltrse en ellts, y Its tropts de desembar- 
qoe, tttctdts por Barbaroja mientras que se 
cntregaban tl pillage, fueron casi totalmente 
deatroidas. RotrdeeiJo por este noeTo sueeso/ 
BaftMrolt resolTié espols&r oomplettffiente á 
les esptñolea de Iss costts de Africa, y proba- 
blenente lo hoblert eoosegnfdo, si en ona es- 1 
peAielon contrt Tleroeem, no hobfese sido 
jnoerto tl eombatir con los espaftoles de Oran 

Antet de tbondontr A Argel, Barbarc^a ha- 
Bit iltmtdo á Khtiredino part reempltxtrte 
dortBte SQ tntencit: A It noticit de It muerte 
át 10 hermtno, Khtiredlno, tarobien denomi«* 

150 UlliLIOTEU |K)PUUR. 



nado Barbaroja, no menos dibll ni menos fe« 
mible, le sucedió en et mabdo. Apenas en po* 
sesion del poder, se tIó esle amenasado pof 
ima flota de Teiute y seis bageles espafiotes 
que condaeian sobre seis mil bombres; pero 
retardado el desenbarque, se leTantó unt tem- 
pesttd que hiso perecer la mtyor ptrte de los 
buques y con ellos nnos cnstro mil hombres: 
cx)n mucha diflcultad, el resto dc la espedicion 
pudo Ilegar i Ibiza, nna de las Baleares, y los 
moros quedarpn duefids de Argel y de todt It 
costa. 

Sín embargo, Khalredino obligado por el 
odfo de los irabes y las acometidas de los es- 
pafioIe4, Tiendo por otra parte que disminoit 
SH ejército por instantes, recurrió al snlttil 
Selim I, y obtuTo (f 5t0) en ctmbio de un tc- 
to formal de sumision, el titulo de bey de Ar-^ 
gel, ui socorro de dos mit genfatros, tdemtt 
de tlgona artílleria y dinero. Gon esios re- 
füerzos el nueTo hey se apoderó def fnerte e»- 
pafiol' qne ocupaban todaTia sus btbifantes, é 
hiso constroir por esclavos cristlanos, It esoo- 
llera que une i ta tierra firme el islote sobro 
el oual se destaca. 

Bn 4593, el sultan SoUman Ilamó cerct de 
él i Kbairedino, al cual conflrió la dignidad áé 
capitanpacbi ; i su partida, el bey dejd ét 
mando de Argel i un eunuco, renegado sardo, 
ilamado HaBsam'Aga de nna braTurt igotl á 
80 cmeldad, y cuyos talentos militares pare- 
cian recordar los del eunuco Narses. Hassam^ 
antiguo pirata; continuó, durante so gobiemo, 
su plllage y sús tropelias oon tal audacia, qoe 
el papa f aulo III soiisitó de Cirlos Y el reme* 
dio de estos males. 

Tt este principe, faabit consegoido derro- 
car, algunos afios antes el poder creado por 
Barbaroja en Tunez. MOley-Bassem, refntbt 
cn esta eiudad, siendo feudatario de E^pafia, 
cuando Khairedinollegói Gonstantinopla toon- 
sejd al sultan qoe reuniese i su Tasta domhit- 
cion los eslados de Muley, y habiendo segnido 
e1 suHan este consejo, confló i so capilao-po-* 
chi el mando de nna escoadra por coyo media 
en breve se apoderé de Tunez. Dncfio de It 
ctttdad y del fuerte dela Goleta, coyas fortifict* 
ciones tument^, Barbaroja infestó el mar con 
sus piraterias, y amenaaó, no tan solo i It €er* 
deñt y la SiclHa, sino tambien i la Italia y It 
Espafit. Pero deseando Girlot V, poner eot» 
i tales escesós, reunió en Gagtlari, trcinta mil 
hombres de tropts esoogidas , i Itt órdtnet 
del mtrqoés del Qoasto , disposo qttínientot 
buqoes para It espedidon , y periooalmente 
se dirlgió con so trmtdt el 46 de Juiio éñ 
4535. Despoesde unt fsHz ntTegtcioo, tl IVe« 
gtr el empertdor frentt i Ttnez hito desem* 
btreor sus tropas, qoe ocoptron las misintB 
linets que Stq L^s, segon ob'servtn ios htoto* 
ritdoros» 

UrtodMoadelfuertedelaGokta, ím%^ 
do por tttHo, bizo duefio tl empertdor dt Imi 
fuerza» ntTafes y del arsena! ; medlaiitt '^ 

T. lU, 1 1 



Digitized by 



GoogI( 



M 



ÁÍiGISLlX 



M 



.Mpitolacioii: le foé entregáda la ciodad, y ape- 
jnu babia traacorrido on mea desde la partida 
4le Cagliari, coaQdoMoley-BaaseiD, sobió sobre 
ao troDO, recooociéodoBe noevaroeote feoda* 
Mrio de la Espana. Teiote mil eaclaYoa criatia- 
nos debieroo so libertad ¿ tao gloriosa eape-^ 
dicion, coyo regreao foé ciertameote menoa 
felia, poes ona Tiolenta tempestad dispersó la 
escoadra. 

Ki éxito de esta primera espedicioo era de 
on íélls agüero para el itorTenir: el emperador 
correspondló por tanto á la escltacion del so- 
berano pootiflce, y dió órden para qiie se reo- 
óieaen en las costas de Espaíia é Italia, dos ar • 
madas compoestas de sos mejores tropas, á ias 
coales se onió lo mas escogido de la noblexa 
íiallana y española. Diütingoiase entre esta úl- 
tima HemanGortés, conqoistadordeMéjico, pre- 
aeotiodose como volontario cou sos t^ bi- 
Jos. El gran maestre de Malta envió qoioientos 
caballeros acompañados cada ono de dos com- 
batientes. Las dos flotas en qoe debian embar- 
carse ambas armadas foeron poestaa al maudo 
del célebre Aodrés Doria, repotado pojr uno de 
losmas bábilesmarinos deaqueila época (4 544 ). 
Noobstaote, los preparativos se habian ve- 
riflcado con soma leotltod, taoto qoe oi aon 
el emperador mismo se hallaba á flnes de agos- 
to en el ponto dc reunion. Por fln llegó á Ita- 
lia, y el 46 de setiembre tuvo en Luca una en- 
trevista oon el papa, el coal, aunque la guefra 
ae bacia ¿ iostaocía suya» ooi^oró al monarca 
¿ qoe por mas tieropo no peosase en noa espe- 
dlcioD demasiado tardía para quo pudiera tener 
bnen éxito. £1 marqués del Guaslo y Doria le 
dirigíeron tambien la mísma súplica: todo fué 
inútil, y lasdos escuadras se bicieron á la ve- 
)a lleguidoel 26 de octubre dclaote de Argel, 
i>o sin grandes diflcnltadcs. El desembarco se 
hixo Gon órden y celeridad como media legtia 
alEstede la poblacion. 

Las fúerias reonidas ascendian entonces á 
feinte y dos mil hombres de Iníanteria y ¿ mil 
y clen caballos; pero el mal tiempo se oposo 
al completo desembarqoe de los biigajes, vi- 
verei y municiones. A pesar de esta enojosa 
Qcurrencia laa acometidas del cnemigo fueron 
enérgicamente reebazadas. El ataqoe dado ¿ 
la píasa era vigoroso y casi compieto; el mo- 
narca se babia colocado persooalmente en la 
altura de Sidi-Jacoub, qoe domioa á la ciodad, 
y donde mas tarde se ba coostroido el foerte 
del Smperador; el ataqoe gencral estaba pre- 
meditado, y dlspn^to para la mar^nasiguiente, 
y todo bacia presagiar el éxito mas brillante, 
riiando una tempestad acompanada de granixo 
y de torrentes de iluvias se dcsplomó sobre la 
arraada sin abrigo, al mismo tiempo que una 
iwpetuosa borrasea dispersó la flota. Aprove- 
cbindoac fiassaái-Aga de loa desastres de la 
armada cristiana para acometerla, hixo vigo- 
resai satidaa, y en mia de ellaa destruyó casi 
radlealmente el ciierpo de loa caballeros de 
Malta. 



Habiéndose calmado oo poco el temporal, 
ya fué posible reconocer en el dia S9 la pérdi» 
da de los dos anteriores, y se vi6 qoe habian 
perecido clento ciocoeota boques y ocho mil 
hombres. Habieodo ya el emperador perdido 
toda esperaosa de poderse apoderar de la ciu- 
dad, y ced¡eodo¿ los cod^Jos de Doria, que 
le babia escrito» ie decidió ¿ la retirada; pero 
detenido por el crecimiento de ias agoas del 
Haratch y del Hammiz, hasta el dia 34 no po* 
00 llegar al cidx> Matifú, donde le esperaban 
los restos desordenados de su flota. Al ver nue- 
vamente G¿rlOB ¿ su almirante le confesó que 
habia sido castigado por no haber atendido ¿ 
sus amonestaciones. Se hizo saber ¿ la arroa* 
da eo órden general, que el sitio de Argel se 
habia suspendido haátael año siguienle» he- 
cho lo cual se hizo ¿ la vela para Bogia. Aili 
foé donde el emperador, despues de remune- 
rar ¿ los oflciales qoe le habiao acompañado en 
tan poco afortunada espedicíoii , abandonó la 
armada para volverse ¿ España por Gartagena. 
Libre yadelos españoles, Hassam-Ag¿em- 
prendió una espedicion contra el rey de Tlem- 
cem, al que hizo tributario , y murió poco 
tierapo despues de haber regresado ¿ Argel 
(4 543). La milicia torca eligió al pooto para 
reemplazarleonodesüsgefes Ilamado Haggft, 
qoe cooservó el mando basta el momento de 
haber llegado el noevo pach¿ elegido por la 
Puerta: era este El'H<u$am, hijo de Khaire- 
dino<45U). 

Despoes de la espedicion dc G¿rlos V , los 
españoles, no tan solo no ioquietaroo por roas 
liempo ¿ los argelianos, siuo que aderoas 
perdieron sucesivamente lodas las posesionea 
deAfrica. Bugia les -foé arrebatada en 45t2; 
por mucho mas tiempo conscrvaroo ¿ Oran y 
Mers-el-Kebyr, quelos argeiianosnoconsigiiip- 
ron rec^brar Iiasta 4708. 

Envalentonados por ia impunidad lo? plra- 
tas de Argel, a¿i como los deTunez y iri|N»- 
li, aumentaron en número, y se hicieion c;ida 
vez mas audaces. Duraote mus de un sigío. iti. 
fundieron el terror y la desolaciou haAla laa 
costas de España y de Italia, pues deaembnr- 
caban de improviso, devastaban ias pohiacio- 
nes, reduciendo sus haMtantes ¿ la e^clavitud. 
Luis XIV su ent^rgó por último de vengar el 
hooor de ia cristiandad: nueve espedicioues se 
posieron ¿ la vela bs^o so relnado, desde 4663 
¿4668; pero solu la segonda fué aoompañada 
del desembarco. 

£n 1663, el duque de Beaufort, con seia 
buques mayores , y otras tantas galeras, dló 
caza ¿ los piratas de Argel, les echó ¿ piqoe 
unos veiote bageles, y les obiigó ¿ permane- 
cerpor algnnos meses encerrados eo siia puer- 
tos, Peroai año sigoiente comenzaroo de nue- 
vo sos rapiñas, y el mismo diique de Beaufort 
fué nnevamente encargado de redocirlos ¿ ra- 
zon. Diez y seis naves foeron ¿ desembarcar 
d^elante de Gigen, como onas ciociienta ieguas 
al OMe dc Argel; Feis mil hombre qiie se apo« 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGEUA 



SU 



dtfaroD de ia dodad, conatroyerofi mi ella nu 
ftierte, y batlevoD on coerpo eotísiderable de 
■oroE: 8ÍQ eatergo, poeoliempodeapiies todo 
MilModonado. 

Eü 4665, el duque de Beiulért enooatrd la 
ietaaiifeiioaá la altora de Tmies y la iilao 
€ipeiiiDentar taics pénttdas, qoe durante diei 
f BÓB ano8» h» conarios de Argel no pudieron 
acometer empresa alguna. 

In 4tf8l, Doqueste y Toonrille, que serYia 
á a» órdenee, deetniyeron casi compietamente 
li iola tripoUtaoa delaote de Gliio: ia pai foé 
eiiibiecida de^Mies pormediacioa dei gran 
stínr. 

Al año algoieiite Duqoesne y Tourville se 
lÜBaroB delante de Argel coo fuersas consi- 
darables: inceQdiaron (res boques argelianop 
y bombardeanm la dodad; pero la ni^la esta- 
eion íaé cansa de que YOlviese la flota á los 
paolosde Franeia» qoe 4 so regreso hiso es* 
jeiisKDtar noeras pérdidu á la marina de 
Argel. 

fin 4683 fué emprendido nuevamente el 
hmbardeo: nnas iwmbardas denoeva inven- 
dofi, coQStrnidas en el poerto de Toton, ba- 
jila direcdon del famoeo Henaod, prodojeron 
el nayer efecto. Ya babian derribado la mitad 
de iaa babitaeiones, coando el dey ñié moerto, 
JaslaBKiite coandose preparab^á capitolar. 
II anevo dey fiouaffn, por sobrenombre Jfes- 
as-lforfo, qne babia trastornado las negocia* 
GisMS de su predecesor baeiéBdolc asesinar, 
Uao atar al cóosnl de Francia á la boca de un 
caéoo y sacriflcar todos los caotivos france- 
aes: sok> la fuga le podo sostraer 4 la exaspera* 
cien dei popolachó. 8& suoesor Ibrakim, para 
iPiCigoaráLols XIV solieitó soleranemente 
el mas borailde perdon por medio de DJafar 
Agi; y sin embargo, foé preciso qoe Toorville 
ea4M7, y el mariscalde Eslrees en 4688, 
•e eocargasen noevamente de castigar á estos 
iaoenegü>le8 piratas, arrojando mas de dies 
aiH bombas sobre sos bogares» Solo algonos 
añcidespoes, es decir, en 4694, es coando el 
gebiemo de Argel recoiioció los derecbos de 
propiedad de la Franda sobre el litoral entre 
Boai y Tbabargah, independlentemenle de la 
eoioesioii eselosiva de la pesca dei coral, y del 
coiBerdo entre Dona y Bugia. 
' Ea 4685 ei maríscal de Bstrc^ babla im- 
poeslo la pas, b^o rigorosas condidones, 
iloilrípoUlanos y al dey dc Tonea. 

Todas estas espedidones fueron honorifl* 
cu para la Franda, y gloríosas para su mari- 
M*perono dieroo resohado algnno dedai- 
^paesto que los argelianos volvian á la 
m en eaaoto babian repneafo sos pérdi- 
das. 

Va heBoe viato raas srriba qoe Khairedi* 
*e babia aolidtado la proteedon del sultan: 
deide entonces la Poerta habia continnado re 
Q^eodo ofldales con d tilolo de pachá, para 
Scberaar á ArgeK coyoestadode cosas doró 
Msta príocipkM dcl slglo XVII. Bo esta époea I 



descoBteatalamilidadei gobenador torco, qot 
la pagaba mal, solidtó y obtovo dd gran sefior 
facoltad de deghrse on dey ó gde, qoe red- 
diendo continuamente en Argel, toviese laad- 
minlatrBdon dd estado, pagase ¿ la miiicia y. 
enviaae tribotos rcgolares ¿ Gonstantinopla^ 
en vea de oobrar d soeklo de los genisaroe ar« 
gdianos. Bi pich¿ nombrado por la Poerta de- 
bia conservar sos liooores y su trataoiiento^ 
pero solo tenia voto en el divan ooando se le 
pedia,ócnando versabala ddiberacton sobro 
00 asooto inleresante ¿ la Puerta. 

Argd poseia, por taoto, un padi¿ y on dey. 
hasta el instante de la devadoo de ÁÜ (4 74 0)« 
Este hofflbre, salido de los úlUmos rangos de 
la mllida torca, hallábase dotado de nna gran 
bravure, y de on carider no menos tenaz, así 
es qoe ningon obstAculo le detenia. Habiéndo- 
sc orgaoisado un compk>t en contrasoya, no 
vaciló 00 punto en apUcar d castigo, pues bi- 
zo rodar mas de mil<adecieotaa cabezas eii el 
primer mes de Bt) advenimiento. Un rígorsc'* 
mejaate prodojo nuevoscomplots, de queelpa- 
ch¿ fué d factor príncipat; Ali le hizo pren- 
der y embarcar para Goostantinopla, y ciiviá 
al mismo tiempo al sultan Ahmed III vaiioa 
embajadores cargados de rícos presentes. Cl 
divan no pudo menoít de aprobar la conducta 
de un hombre que empleaba tiles ibedios dc; 
JnstiflcackHi: Ali fiió devado ¿ la dignidad de 
pach¿, y recibió la inveslklura de estadignidad 
Jontamentecon-tres colas: desdc entooces los 
deyes gobemaron dn dar paritoipacion ¿ otraa 
aokNridades locaies. 

Al coraenurse el siglo XYilI, ralenlras qoe 
loi espaáoles estaban ocopados por la goerra de 
SQcedon, hdlAndose debilitadas sus fuerzas, 
Oran, conquista del cardenal Jimenez, babia 
cddo en poder de los inoros. GonsoUdado el 
trono de Fellpe V pensó eate monarca en 4 73t, 
recobrar esta importante posesion: encargó de 
la espedicion al conde de Mootemar, que la. 
desempefiócon ona felicidad Jostiflcada por 
sos boenu disposidones, so activklad, su 
prodeneiayso andada. Orany Mers-el Kebyr 
foeron recobrados por los españoles tres dias 
d^pues de so desemharoo. El dey Ali qne 
mandaba la aftnada mosuhnana, avergonsado 
de soderrota, y temiendo la indignadon de los 
soyoi, se fogó al interíor Jontameote con su 
famUia y sos tesoros. 

Bnoomismo dia, en 473t, presendó Ar- 
gel ladecdon de cinco deyes, qoe fueroo 
asednadosunosdespoee de otros» y sos tum- 
bu se vcn todavia fuera del barrío de Bab-eN 
Ooed. 

Bl año 4775 fué notable por ooa espedi- 
don de los espaóoles contra Argel: aonquc 
bioB preparada» tovo resoltados desastrosos, j 
eorao foé la AUhna tentativa de desembarco 
sobrela iOf^a afrícana antes de U comiuisU 
francesa, hiaoAlas cipcdiciones un di*'{avof 
exagerado. Ei general Oregui qnela mandaba, 
fracai^ó complctamrpte cou trclnta inil hom- 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARGEUA 



3M 



Bres y eieft ^kem de «üllerit, €oya myor 
parte quedó en poder de lot enemífos. 

Esdeuotarque el dey Mohammed, qae 
'' mandaba en Argel en esta époci, se Mlaba 
gobemando deiide 4 766, y conservó el poder 
basta 4794, por mas qne bajo eu domioMioD 
se hubiese YeriOcado on bombardeo de la eio- 
dad por los daneses (477e), la espedidon de 
Oregul (4 775) y oiras doa tentati?«8 de bom- 
bardeo (4783 y 4784) por el atmirante Baroe- 
ló. Mohammedmurió en bu lecbo, eosa raraen 
irgel» ¿ la edad de mas de 80 aüos. Haaam, 
6u piimer minlstro, le sncedló sin oposidon, y 
en cl segundo afio de sn relnado, los españoles 
le cedleroD Mers-el-Kebyr y á Oran, cuya rui- 
na se babia Tcrlficado mediante un fuertelem- 
Wor de lierra. 

Bn 4793, habiendo tenido precision la Fren* 
eia de suplir con las proyisiones recogidas por 
los buqnes, lo insuficiente de la cosecba en 
hs proTÍDCIas meridionales, el deyHassaro au- 
torizó las esportaciones de trigo que sumlnis- 
traron las casas Judias de Bacrl y Bnsnach. La 
liquidacion y el pago de los suroioístros que 
eontiouaroD dnraDte muólioe afios, y ascendie- 
ron á snmas considerables, fueron la causa 
primordlal de desaTenencia de la nacion fran* 
eesa con Argel, y por consiguiente de su con- 
qnista. 

En la época de la espedidon francesa al 
Bglpto, la Puerta indujo al dey de Argel para 
que declarase la guerra á la Franda: los frm- 
^ eeses fueron por tanto espnlsados de sos pose- 
siones de Booa y la Calle, y el eónaul d« 
Fnmcia qoédó reducido ¿ prision. Pero esta 
mala inteHgencia do fué moy dorable, por 
coaDto UD tratado de pax cod la regeoda qoe- 
dó firmado en 4804. Napoleon ezigió qoc no 
tan solo 1a Francla, sino tamblen todos los es» 
tados reunidos bajo la dominacion franccsa ó 
fomprcndidos en sn aliansa, fueaen respetados 
por los corsarios: Argel se sometió é esta con- 
didon. 

Sin embargo, como los dtstorbios p«ilíticoB 
7 las guerras que habian desolado ¿ la Europa 
durante Telnte afios, habian sido causa de qae 
se hablesea suspendldo todos los ataques con- 
traArgel,estap<Hendia aproTechó* tal coynnto<» 
ra para ponerse en un estado dedefeosaformi- 
dable y para llenar su tesoro por las correrias 
de Bus corsarlos. 

' Despoes de 1a pas genend de 4845, algv- 
Desingleseshabian sido maltratados en Bona, 
y por lo mismo lord Exmouth fiié encargado por 
80 gobiemo de ponerse al frenie denna eseaa- 
dra para pedir satisfacclon al dey de Argel. En 
las priroeras negociackmes, el almlrante in- 
glés habia oonsentido en «oeptar ei arbttrage 
de 1a Puerta, ó por m^or dedr, habit eon«- 
goldo hacerle aoeptar por d dey Omtr-Ebn* 
Mohammed; perocomo elgabio^e^le LdDdres 
no^aprobó este conTenlo» otra espedicion eto 
maai (brroidable que la primera fu6 dirlgidfrl 
coDtra Argcl. El 97 de egoato; la escoadra in*^ 



glesa, coya toem asotndla i treinta y lielÉ 
velas, en seis de las euales ondtaba el ptte^' 
lloa holtndés, se preséntó delaato dt Afgel ¿ 
hisosaberal dey qoe la loglaterra exlgk: 
4 .^* la abolidoB liimediata dt la esdafitod de 
los europeoe: i.^ pna rtptiaeloa oomirtida éé 
los insnltosy peijoldoe qne lot sábditts te- 
gleses acababan de espertmenlar enlos etta- 
dos de Argel. 

Pero como el dey rethtiart edu propo- 
sidones con menospredo, el bombafdeo eo- 
raeosó inmediatamente. Muy en brefe loa 
fnertes y los baloartes de la marlna, asedla- 
dos por la artilleria inglesa, qnedaroo sin de« 
fensores, y los btqoes andadoaend pQtrlo, 
vinleron ¿ ser preaa de laa Ilamat, Pcro tan 
briUante suceso se pagó bien caro, pnes 
chos boqtes iogleses qoedaron aln fl 
y dos nll euatrodentos hombres fotra de < 
bate. Sin embargo, como la dndad hablt ts* 
frido borriblemenle, rebel¿ndote el pndAo h^ 
zo que el áej pidiese la pas ¿ lord Exmoiitb, 
qoe 00 hall¿ndose ya en eatado de ctmeiixar 
un nuoTo ataque, estaba ¿ pnnto de Td?erá 
Gíbraltar. 

£1 almirante exigié la abolidon abtoltta 
d^ ia esclaTitod cristtana, la manomtston tln 
rcscate de los caotÍTos de todas las nadones 
europeas, la restittdon de ona cantidad eonal- 
derable pagada redentemente para rescatar 
tresdentos setenta. esdaTos napolitaoot; por 
tiltimo, la franqntda de todo triboto pcectdta- 
temente impueste al pabellon hdandéi, qte 
dcsde entonces debla dlsfmtar de les mismat 
Tentajas que d de laglaterra. 

El 8 de tefieaibre de 4847, una de esas se« 
vtlQdones tan frecoentes en Argd, arrebató ¿ 
Omar el trono oon la Tida. Gierto et {que bt- 
jo sn reinado, Argel babia sido socedfamente 
horaillado por los Estados Unidos y por la In- 
giattrra, pero habit sofrido estos reTesti eon 
la mayor oonstandt, babiéndose repocíBto eoo 
toda energia: las lortlflcaoionee de la marína 
eran oada tob mas rcumidables, y Iob foocpies 
de Afgel soreaban de nttTo d mar. 

Sn 4845, nna dlTtsita aBtericaaa ae babia 
presentado ddante de Arg^U y w BNHtidDres« 
aonque tenian todos sos buqoes moQtadas ea 
corsot accedieron easi sin réplica ¿ las prop»- 
sidontt de la pai que le faeron dlctadas: ¿es- 
to haciamos refereacia al indlcar la humllla. 
cion dc Argel por parte de los Eatados üal- 
dos 

áU Codgia, qne babia becho morir ¿Omar. 
le suoedló en d trono: pesaba por letrado, pero 
era sangninario y de padones desopdenadu. 
Al pooo tiempo estaUé una Oonspiradon cootra 
él, por lo cual trasporló de noche, basta tl 
Easbah» sn residencia y sas tesoros. Detpoes, 
lodeAndose de una gnardia oorapoeata de ¿ra- 
bes y de negros, no ocnltó sa dedghio de 
ftjodar nna dinasUa boreditaria y eaterminar* 
et cuerpo de los geuisaros: ya habia beobope- 
recer mat demU quinientos, coande la p^ita 



Digitized by 



GoogI( 



fl7 



▲RGELU 



m 



Heeó á ponar t¿i»iiio á m pv^HC^ 7 m 

Hos8eim^chá-(el-Qo8ayu*ebo-el-Ua9iam) 
lc soeedló. Rioo coo It herenoia qae le habiaa 
legado suo inredocesores (laa fortiñcaciones de 
la sniiia y la realdeocla de U Kasbali), re- 
cfaaaó ooa Tilipendio la DOtiflcacioo que aca- 
babao de bacerle ea 4849 los almiraotes Ju- 
rien y Freemantie» eo nombre del coogreso 
de Aqaisgran, y respondló qoe conliooaria 
aticando los bnqoes de las poteocias qae cou 
éi noesluYiesen coligadas. 

Ko 4894, ooa flota ioglesa se preseotó de* 
laate de Argel para exiglrle satisfaccion de 
algonos acloB de plraterla empleados cootra 
sábdltos ingleses, cuya diferencia se terminó 
mediante nna negociacion. Desde esta época es' 
caaodo las relaciones de la Francia coo Argel 
tomaron no carécter de acrltud que prouto de- 
generó en ablerta bostilÍdaJ. 

•5o füéun becbo aislado, decla en 4899 el 
Diolstro de Negoclos estrangeros i la cámara 
4e los diputados, lo qoe orlglnd el romplmieo- 
to cntre la Francia y la regencia de Argel. 

«Xucstros agravios asciendcn A la época 
en que se encargó del poder el dey actual, 
fiosseim-Paché; pero sobretodo desde 4895 es 
coando liao llegado á adqairir mayor gra* 
Yedad.» 

Ko esla época, contra el espreso tenor de 
los tratados, se hlcieroo pesquisas en la casa 
cooaolar de Booa, b^o el capcioso pretesto de 
cootrabando; Tarias autorisaciooes ilfeitas de 
permanecer y comerciar enestaciudad j en las 
coslas de 1a provinda de Gonstantina, fueron 
olorgadas 4 diferentes negociantes ingleses y 
mahometanos; un derecbo arbitrario del dies 
por dento foé establecído sobre las mercan- 
Giasintroducidas por cuenta del agente de las 
conceoiones francesas. 

En 4896, algunos buques pertenecientes á 
le Santa Sede, pero en los cnales ondeaba el 
. pabelloD blanco, tenlendo la proteccioo de 1a 
fmiA%, foeron injusbunente apresados y so 
resfltoeionrehnsada.Qaedaron eooflscados di- 
íiR-entes artlcolos, propledad de los ftaneeoes, 
¿ bordo de nnboque español. Asi se Hegaroa 
á Tlolar dos prioclpiosque constanteiBQnte baa 
•errldo de base ¿ nuestraa transaeciones eon 
tas rvgencfas de AfHca: (pn el pabellon fraa- 
c¿8 cubre la mercancia cnalqulera qoe ses, y 
qoe 1a mercaneio flraneesa es iOTiolable, aon 
ba|o el pat>ellon enemigo. Algioiai Tiaitas ar- 
bftrsiias y dlferentes gabelaá se ejecutaron 
¿bordode k>9 imgelea franceaes. Kl doMinio 
de k trancta sobre esa por«jion de territorié 
qae oe faalla comprendldo entre la 8eyl>oase y 
dcaboRoox^y delacuaIest¿enposesioades* 
deMfiadosdel siglo XV, Aié desoonocida. 
Daa CBBtidad de dos raillones de francos, resto 
da OB efodHo ya reembolsado ¿ clertos Judioa 
argtiianos por el abasteclmiento de graaos 

Sieaeblio ea loa primeros años de la ropú- 
itt, canUdad deposlMa enla cajade los de- 



péaüos y oon^aeioooo pai« amortisar loe 
créditos franceses de los senores Busnach y 
Bacry, en decucion de ooa tran&acciou pasa* 
da el 98 de octubre de 4819, cntre los comi- 
sarios del rey 7 los apoderados de loa súbdi- 
tesargelianos, fué violeQtameote reclamada eu 
lérminos muy inconvenientes, asi como el 
reembolso de otra cantidad de dos millones de 
francos que el dey de Argel acosaba al consul 
de Fraucia de haher recibido, como precio de 
los pretendidos buenos oficios que habia 
prestado ¿ Bacry, prÍTado entonces de su 
iibertad y cargado de cadenas por su sobe* 
rano. 

•Por último, dice oo escritor francé^, 
mientras qoe el gobierno se dispooia ¿ dac 
¿ estaa reclamaciones una respuesta que hn« 
biese contenido la cnnmeracion de noestros 
agravioa y el requcrimiento dc tales exigen" 
cias, en el dia 30 do abrii do 4897, cuan- 
do el cónsul general de Francia acababa dc 
presentarse al dey en una ocasion solemuíj 
para cumplimentarle, como ea usanza, en la 
Tispera de las 0estas mosulmanas, correspon- . 
dió tan solQ al acostambrado homenagc, con 
un iosalto grosero.» 

Kfedivamente , habiéndosc presentado 
lír. Delval, cónsalde Francia, en lac¿maradel 
dey en el dia de la flesta del Bairam, Junta- 
meote con los demas residentes europeo^, 
Husaeim, ¿ consecoencia de una discusion, se 
eacolerisó de tal manera, que haciendo uso de 
su mosqnitero birio ¿ Mr. Delval en el rostro. 
Kn4830 tubieudo ¿latribunael minis- 
tro de Varina , se espreEó en eslos tér-^ 
minos. 

«Informado el gobierno del rcT del insulto 
hecho ¿ nuestro cónsul, le envió la órdeu de 
abandonar ¿ Argeli y la &alida de este, en 45 
de Jonio, al instante el dey dió sus disposicio- 
nes para destruir los estaDlecimientos francc- 
ses en Africa, y con especialidad el fuerte de la 
Galle, qoe fué despojado compietamente, y ar- 
ruinado de todo punto, caando ou 94 de Junio 
lo eTacuaron los franceses. 

«80I0 entooces comensóel bloqueo que 
desde esla época nos eoesta anualmente maa 
de siete millooes sin ningnn resultado. 

•Kn el mes deJoUode 4899, reconociendo 
el gobiemo ia ineflcacia de tal sistema de re« 
presion y pensando tpmar medidas mas deci- 
sivas para termioar la guerra, creyó no obs-* 
lante que antes de llevar ¿ cabo sus proyectoi 
debia bacer al dey la última intimacion. 

«Mr.de la Bretonniere fué eaTiado ¿ Argel, 
lloTando al dey hasta so mismo palacio nues- 
tras Justaa reclamaciones. 81 dey rebasó los 

Í>acfos que se le proponian, y cuando Mr. de 
a Bretonaiere se dispoaia a alejarse del poer- 
lo» las batertaa mas próximas blcieroo ftiego 
todaa ¿ la tox, sobre el buque parlamenlarto, 
á una aeñal dada desde el mismo castillo dei 
dey; el fuego duró media hora hasta que 1« 
naTe en queMr. dp la Bretonnierc se sle|ab^ 



Digitized by 



GoogI( 



219 



ARGELIA 



])uüo pooerse ai fln fuera del aleauce delas ba- 
iHS cnemigas. 

«Desde eotooccs todo peosamienlo de con- 
ciliacioo xiuedó nulo, y el rey debió buscar en 
la fUerza de sus armas uoa veog^anza, que 
coiisideraciones de nn órden mas elevado lé 
habian inducido á suspeuder,» 

La goerra contra Argel quédó por tanto de- 
cidida, y los preparatlvos de una espedicion 
formidable, destinada á veogar la Fraocía y 
dostruir la piraterla, fueron comenzados en el 
acto y llevados á término con la mas vigorosa 
actividad. 

£n menos de tres meses, 35,000 hombres 
de tropasescogidas, perfeotameote armados y 
equipados, abundantemente provistos decuan- 
to sc necesita en un pais en que el calor del 
dia y el frescor de las noches soo enemigos 
temibles, se reuoieroo eo Toloo. La flola quc 
debia conduclr al Africa esta bien nntrida ar- 
mada se componia de cien buques de guerra, 
eii cnyo número contábanse once navlos, 
veiDte y cuatro fragatas y cerca de cuatrocien- 
tas naves de bajo bordo. 

\^\ vice-alrairante Duperrey, coyo nombre 
diafrutaba eotre los marinos de una brillante 
rcpuiaclon, se poso al freotede este armamen- 
to. Kl gencral Bourmont, ministro de la Goer- 
f a, tomó por sí mismo el mando de las tropas 
de desembapque: eotre los generalcs que se 
hallaban á sus órdenes, se citan los tenlentes 
generaled fiertbezenc, Loverdo y Escars, los 
marlsca'es de campo Acfafard , Damremont, 
líiinck d'üzer y Tliolozé; Lahitte/ de artilleria 
y Valazé de ingenieros. 

ei cmbarque del materíal se hizo en todo 
el mesdeabríl y en losprímeros dias de mayo; 
en 44 de cste mismo mes, comenzaron á 
nnbarcarse las tropa;*; que constituian tres dl- 
ví¿ioues, pero esta operacion fué interrumpida 
por cl mal tiempo y no quedó terminada hasta 
el 18. 

Despues de haber esperado por mas do 
01 ho dias viento favorable, la flota se hizo á la 
vela en 25 de mayo y salló magestuosamente 
di>I piicrto dc Tolon. Las alturas vectnas ha- 
llábuni-e cubierías de nn* nnmeroso concorso 
qtic acudió de todas las partes del reino 
para asistir á este magnfflco espectácalo: 
en efécto, machos años había que la marina 
francesa no habia ofrecido tal desarrollo; asi 
es que un noble sentimiento de orgullo presi- 
dia á esta fastuosa ostentacion del poder 
naval. 

Separadas por un golpe de vlento las tres 
dlvisiones de ta flota foeron á reuoirse en Pttl- 
ina de Mallorca, sin abandonar este punto de 
descanso liasta cNo dc Junio. 

Dos dias dcspuüs á las cuatro de la maña* 
na preseniáronse á 1a vista de las costas de 
Africa; cl 43 hallábase la flota fondeada en la 
doble rada quc forma cl firomontorío de Sldl- 
Perucli, á rinco legnas al Oeste de Argel, y 
et t ^, al dcspiioUr el dia, comcngó el desem- 



barqoe. El eoemigo cometíó en esta eircunatafr' 
cia una falta grave que ocasionó svt roiDa aise- 
guraodo ei éxito de la eflpedicion: eo la con- 
flanza de poder batir la annada fraDcesa y dc 
apoderarse de cuanto en ella babia, la dcjd 
desembarcar sin inqnietaria; hasta deiarDiió 
algonas baterías de la costa, coodaeieDdo las 
piezas i su campo, situado en la liaoura de 
St.ioaeli, enlre Argel y Sidi»Fenich, i maa de 
media legoa del mar. 

EI 4 5 la arroadn liabia desembarcado com- 
pletameote; el campo dc Sidi-Feruch, presen- 
taba entonces el aspecto de ooa ciudad; iii*. 
mensos almacenes se elevaban por fodas par- 
tes; las distríbociones eran regolares; el agoa 
^e hallaba eo abuodaocia, no faltaban maderas 
para los fuegos del vivac; ppr últimó, el esta- 
do sanltario de las tropas erá satisfactorío y el 
calor soporíable. 

U intencion del general en gefe era la de 
00 avansar basta que el campo qaedase esla- 
blecido y efectuado el material del desembar- 
qne; tambien era preciso construir un camloo: 
habiase establecido ya hasta la posicion ocu- 
pada por los generales Berthezena y LoverdOp 
debiendo ser continuado á medida que elcjér- 
citp fuese adelantando hácia Argel. 

Sin embargo, el euemigo que diaríamenlc 
rocibia refueraos, atríboia á lemor la ioaccion 
aparenle del ejército francés. Lleno de con- 
flanza se puso en movimiento el 49 á los prí* 
meros albores del dia y vino ¿ atacar las Uneas 
francesas. Rechazado por todas partes. ¿ pesar. 
de su vigorosa acometida, f ué perseguido has- 
ta su mismo campo, que abandonó cayendo 
en poder de los vencedores. Lus tiendas dc 
los gefes cran de una magniflcencia notable, 
Eobre todo la de Ibrahim, yerno de Husseim- 
Pachá que mandaba la armada con el título 
de agá, lenia mas de veinte roelros de largo y 
se hallaba dividida en varias cámaras adorna* 
das de tapice&^ y matizadaa de preciosos co- 
lores. 

El.ejércUo permaneció basla el 24 sin ser 
inqoietado, en la posicion de Staoueli, de I4 
coal babia lanzado al enemigo: el general 
hasta llegó ¿ recibir de los ¿rabesalgunaa pro- 
mesas de sumisíoo que cieríameote distaron 
mocbo de ser realizadas, pnes ¿ pesar dc todo 
se dió UD nuevo ataque general el 24; pe- 
ro los acometedores 00 salieron mc^ libra<i 
dos qoe la prteá^a vez; ae desbandaron, y aolo 
se detavieroo ¿ doa leguas delaote de Argel. 
Eo este combate, qoe recibió el ooaibre de 
Sidi-Kalef es doode fué herldo roortalmeote 
000 de loa hljos de Mr. Boormonl, miuistro de 
iaQoerra. 

Los argelianos despnes de la derrota 
del 24 se retiraron ¿ nna líbsicion venlajo- 
sa donde i^ermanecieron dorante ooatro dias: 
atacados durante toda la nocho del qoÍDto, 
fueroo arrollados, perdieroo toda laartUle* 
ría, y solo tuvleroo tiempo par^ |legar Jiaa- 



Digitized by 



Googk 



m 



A&tiELÍA 



m 



M kw fluiros del cesUllo del Eaperador (4), 
qoe domliuiido á Argel defleiule tambiea los 
pQHtofl próximos; pero oomo los fugitWos que- 
riiH penetrar eo la ciudad, hizo el dey cenrar 
laa poertas para decidirles asi ¿ emprender 
nnero combate, 

Eo el mismo dia el ejército francés ae si- 
toó delante de Argel y comeoaó el ataque de 
k plaia: de noche qnedó abierta la trinchera 
delante del caatillo del Emperador; y los tra- 
btios del siUo ocoparon clnco dias: en el cuar- 
to ae fljaron las baterias, el fuego se rompló ¿ 
las tres de la mañana, y ú las diex ya no se 
oia el deí tnemigo, los muros dei fuorte estS' 
bsn eaai demolidos y ya coroenzaban, pues, ¿ 
ser batldos en brecha, cuando una cspanlosa 
esplosíoa acompañada de una densa nube de 
homo y do polvo y seguida de una borrible 
ilavia de cenisas, piedras y despojos humanos 
ananció qae ya no existia; pues desesperados 
loa turcos de poderla defender por mas tiempo 
lebabían apllcado poniendo fuego¿ la pól- 
Tora. 

Las tropas franceses se apoderaron inme- 
diatamente de las ruinas, foitificándose en 
elliu, Y sc ocoparon de la construccion de dos 
baterias desUnadas una y otra al ataque de la 
Kasbah. 

Ho obstante , la ciudad halUbase llena de 
congoja y eonfusion: el pueblo qne temia el 
asalto pedia 4 voz en grito que se capilu- 
iase: Uusseim-Pachá , envió, paes, un plc- 
nipotenciario para ofrecer con ei re^bolso 
de ios gastos de la guerra, nnas escusas que 
ya 00 eran admisibles. La respaesta del geiie- 
ral en gefe tovo por objeto manifestar que la 
basc de toda negociacion debia ser la ocupa- 
cioa inmediata de la cludad por los franceses. 
Has8eim-Pach¿ viendo que se desmoronaba su 
reioado , consinlió en una capUuIacion, me- 
diaDte 1a coal, entregaba ¿ la armada francesa 
el Casbah con todos los demas fuertes qne 
dependfan de Argel, y la ciudad misma, cou 
tal qne le fuese reservada la libre posesíon de 
sos riqaesas personales, asi como la facultad 
de retirarse con su familia al parage qoe le 
conviniera fijar focra del territorio de la re- 
seocia. 

En el 5 de Jolio, los fitmceses tomaron po- 
aealon de Argel: ¿ su entrada la ciudad distaba 
modio de olrecer ei aspecto triste v desolado 
de ooa pot>lacion veocida. Las tienoas se ba« 
Uabao cerradas» pero senlados los mercaderes 
delaote de sus pnertas roreciau aguardar el 
ioataote de abrlrlas. Yeianse por doquiera aU 
gooos gropoa de oioroa y de turcos, cuyas mi- 
radas distraidas annnciaban mas indiferencia 
qoe lemor. Algonas masolmanas con el velo 
ediado ae deJat>ao eotrever ¿ fávor de las ao- 

(4) Ta bMMfl titto qae asle teetie fne adiSoaad 
wte la aÍsaBa poileioa en que C¿rlos Y f olocó su 
e«artel geafral caando sa íaroHunada espedicion 
(^aMn Ircel: en rl paif rerlNa ol noaiibre de Snltan- 
talaaí. 



gosfaslumbrerasde sus hábilaciones: roasosa. 
das las Judias asom¿banse á las azoteas de sus 
casas sin que al parecer les sorprendicsc el 
nuevo esp€Ct¿culo quc ¿ sua ojos se ofrecia. 
Los soldados franceses menos iraposibles len* 
dian por todas partes sus miradas ¿vidas y cu- 
riosas, y U>do escitaba au admiracion en una 
ciudad donde su presencia ¿ nadie admiraba 
al parecer. La resignacion antc los decrctos 
de 1a ProTidcDcia, tan profundamcote grabada 
en el espiritude los musulroanes, cl convon- 
ciroiento del poder de la Fraucia que debía lia- 
cer creer en su generosidad, eran otras tantas 
causas qne escitabau la couflanza; asi es (|ue 
no tardó en cslablecersc , y sl despucs se lia 
debilitado, la falta consistió cn los que han 
gobernado con tan poco tlno una poblacion tan 
fácil de conducir. 

La conquista de Argel , poniendo fin ¿ la 
vergoniosa pirateria que la Europa habia con* 
sentido resignada durante trescientos años, va- 
lió¿ la Francia roil quinientas piezas de arti- 
Ueria, con maniciones para alíroentarla¿t por 
espacio de tres años, un tesoro de 50.000.000 
de francos y nna inmensa canUdad de merca- 
dcrias do toda especie. 

Despucs de tomada la ciudad, el ejércilo se 
concenlró al rededor, levaotando airinchera- 
mientos sobre las poEiciones mas importantes 
para ponerse al abrigo del aíaque de los /ira- 
bes y de los kabayles ¿ las órdenes dcl bey 
de Titcri que aun hacian coprerias y raero- 
deos por aquellas inmediaciones. 

Al apoderarse de Acgel, la Francia sucedió 
de hecho al poder del dey. Ei reponocíinient» 
de sus derechos dió Ingar ¿ nn grau número de 
espedlciones que estendicrou progresivaroenl*» 
su doroinacion eo la Argelia tal como sc liHlía 
en el dia. Pero antes de trazar la historia de 
los años que han trascurrido despues de lu 
cooquista, vamos ¿ presenfar algnnos detalles 
sin lo cual quedaría incomprensible la relaciou 
de los sucesos. 

LUnUada al Oeste por cl imperio de Mar- 
ruecos, al Sur por el gran desierto , al Este 
por la regencia de Tuuez, y al Nórte por el 
mar, la regencia dc Argel, dividida antigau- 
mente en varios reinos y despues en numero- 
sas proTincias^cuandolos franceses se apode- 
raron de su ciudad capital, no ofrecia mas que 
tres beylickt, el de Tlemcem al Oeste; el dc Ti- 
teri al Sur, y el de Gonstantina ai £ste. Argel 
y sus inmediaciones conslUuian una cuarU 
division bajo las órdenes inmediatas dcl dey,. 
cnya autoridad tan solo se ejercia mediata- 
mente sobre las otras tres. 

Argel, Uamada Al-Djezair, (la isla) por los 
habiUctes dei pais, y que parece ocnpar el si- 
tio de la antlgua Icosium, se eleva por escalo- 
nes ó gradualméhte desde la orUla del niiu-, 
hasu una altura de ciento diez y ocho melros, 
medldos ¿ la paerU de la Kasbach que dontina 
la ciodad. Sus cusas enjalbegadas ó cnluciilas 
de cal brillan á los rayos del so\ y la auuiaiau 



Digitized by 



GoogI( 



m 



AkCELtA 



HH 



á lo lcjos. Dosislotes, reQnidos panra formar no 
mas que uno, llamado Tulgarmente la Varina, 
que á su vei se une á 1a ciudad por medio de 
una escoüera, abrigan al Sur on puertccillo, á 
contiüuacion del cual está la rada; un faro se 
eleva á la estremidad de ia esoollera; algunas 
baterias forman un recinto no interrumpido en 
lorno de la plasa, y algnnos fuertes poco dis- 
tantes presentan un frente armado áé nume- 
rosas piezas de artllleria. 

Argel comprendealgunos edificios notables; 
el mas importante es el Kasbah, en qne habi- 
taba cl dey; sns altos muros blancos erizados 
de cañones á la entrada de los franceses, en- 
eerraban el palacio del soberano, nn polrorin, 
nna mezqnita, nná casa de fleras, tartos cnar- 
teies, taslos almacenes, la casa de mooeda y 
dos lindos jardines. 

Dlez grandes mesqnltas eleraban sns mi- 
náretes en los diferentet barrios de Argel : ia 
mas grande y la mas bella ballábase i la en- 
trada de la calle de la Marina: algnnas fueron 
demolidas despoes de ocnpadas por los fkvn< 
eeses» y otra se ha consagrado al cnlto cató 
iico. Ademas de lu grandes mesqnltas conti- 
banse como cincucnta capillas Uaroadas mara- 
bús en el pais. los cnarteles de los genizaros, 
el antiguo putacio del dey cn la parie baja de 
la ciodad, y diferentes casas ocopadas por los 
gefes de la milicia y por algonos ricos Iiabi 
tantes, roerecen ann una distincion especial. 

La ciudad en masa se halla no obstante inal 
construida: se ve en ella un gran Dúmero 
de cailejones sin salida: las calles son lan an 
gostas que un camcllo cargado toca en arobas 
partes aun en las roas anchas, pues hay algn- 
nas en que apenas dos horabres pueden camí- 
narde frente. La mas linda y la mas espaciosa, 
annque apenas tiene tres metros de latitud, es 
asimismo la roas mercantil^ y comuníca ia 
poerta Bab-Azoun con la puerta Bab-el-Oued. 
Las casas momuas, cnadradas y sin luces i la 
calle, tienen todas un patio interior provislo en 
los diferentes pisos, de galerlas i que corres- 
ponden las diferentes dependencias. Aunque 
bien repartidas en general presentan nn in- 
conveniente qne por lo demas seria ficil de 
corregir, pues por falla de aberturas esterio- 
res, el aira circula mal, pero practicando chi 
meneas y Yentanas se prodociria una ventila- 
cion perfecta. Estas habltaciones asi restaura- 
du pudieran igualar en comodidad i las habi* 
tacionee europeas quc se construyen á toda 
costa , y i las cuales superan en lo piutoresco. 

Bajo la domioacion turca, ias autorídades 
de Argel solo toleraban On movtmiento silen 
cioso; y algunos rastrtllos de hierro que se 
dejaban cacr todas las noches , Interceptaban 
la eomonicacion entre los dif^rentes cuartelcs. 
Pero no es este el Argel de nucstros d^as. 

Tomaremos de !a redente obra de Mr. Ban* 
de, el cnadro qne hace el antordel aspecto de 
la cindad i sn arrtbo. 

KEn la fanldad, en la aduana y en la policia ^ 



se creerta coalqnlera en Enropa, pero fnera de 
estos lugares cualquiera pensariafaallarseenim 
nuevo mundo: una mnttitud de indiTldtios , di- 
ferentes en trages, flsonomias, car ac téres, co» 
lor y lenguide, zomba alredeíor de nosotroi: 
negros, malteses y líabaylos, se precipitan so* 
bro vnestros efeclos como loa palanquines de 
Avlñon, y solo se esceptuan en qne ofrecen sos 
serrlcios en vez de imponertos. Por nnnr dere** 
rencia debida i ios nuevos compatriotas, esco- 
geis i los kabaylos , que suspeoden Tuestro 
eqoipage i unos iargos palos, cuyas eslrcmi- 
dades posan sobre sus espaldas y se dlrigen 
acompasadamente hicia el at(4amiento indica- 
do. Un tnrco , que al ver ei modo de ceflir y 
llevar su turbante os hace recordar las escenas 
de camaval, corre hicia vosotros y os hzMi 
eotre los brazos de nn antiguo camanda de 
colegio: al pasar tropiezais con nn Judio qne 
mediante otra asociacion ó martdi^e entre d 
Africa y la Enropa, ostenta tína grasienta pehi- 
ca y un sorobrero redondo sobre nn trage 
onental. 

«Fn polvo sofocanteoscnrece lascallet don- 
üe hay nuevas constmcciones. Mientras qne 
atravcsais por entre ona turba de carretas y de 
soldados, antes igualmente desconocidos en la 
ciudad , y que contemplais el eleganle focado 
de las Judías, nna tropa de biskrts provlsta de 
odres de aceite, penetra como ona cnña eotre 
rqoella multitud. En breve seguis una de las 
calles de la antigna Argel: apenas las casas 
dcsprovlstas de Tenlanas dejan dos metrot de 
latitud para el trinsito, ni las salientes abOTC- 
dadas de los pisoe supertores, permiten Ter el 
cielo sino es por cortos Intersticios. Esta ÍUta 
de amplitud y esta oscuridad , chocan desde 
luego i un europeo, pero la Tiviflcante fireseo- 
ra que relna eu las calles le reconcilia muy 
pronto con nna disposicion tan adecoada u 
calor del cllroa. Llegais por último i una pner^ 
ta completamente arqueada y eseulpida; subls 
por una esealera provista de su mosiico de lo« 
za hasta un patio cnadrado enlosado de mir- 
mol: el harem antes impenetrable i todos ha 
sido trasformado en taberaa, y el desttno dado 
i una casa refleja toda ona revolucioo.v 

AI salir de Argel por la poerta de Bab-el- 
Oued, sHuada al Norte, se encQentra et fuerte 
NncTO y mas lejos el que los francteses han dts- 
tingnido con el nombre de foerte de las Veinte 
y coatro Horas: hicla el lado opoesto oxlMe el 
fnerte de Bab-Aaoum, y el castiUodel Empera- 
dor se eleva al Sodoeste. 

El térmioo de Argel ó e1 Fhos es on pais 
delicioso que la natoralesa se ha coroplacido co 
adomar con sns mas rtsnefias prodneciones: 
esti cortado por barrancas tapiiadas por ona 
vegetacion almndaote y Tigorosa, y la Tisia se 
pasea sobre noa multitnd de objetos i cnal 
mas phitorefco. El Fhoa, llnitado por <A mar, 
por el Sahel , cordillera de colinas one le se* 
para de la MiUdja, y por el Oaet-eI-Bar«rth, 
comprcode, comenzando por el Ocst^^ loo 



Digitized by 



Googk 



ns 



AK6BtU 



Mft 



establedmteDtos sigQiented, como solo ^ls- 
toa de algaoos anos á esta partc; y soo, e1 
eampo y el poeblo de Delhi-lbrahim, el oampo 
de Byr-Kadem, el dc Mustafá-Pacüá, y e1 pue- 
blo de Kouba^-la QcHDta-llodelo, y por último 
laCasa Gaadrada, masallá deHaraclh. Peiie- 
traodoea el Sahel y en el c&mioo de Blidah se 
mQeDtra el campo de Duerra, y despues, 
asDqoe mas tejos, en el MitidUa el eampo y el 
poebleGillo de Bouffarlk. 

La poblacion de la Argelia serepartló en dos 
graDdea clases completamente distintas en 
cnaDto á sus costnmbres, sus hábitos, su con- 
didOD Boclal y su trage: la uoa habita en las 
chidadesy la otra está diseminada en los cam- 
pot. Cooata la primera de cinoo elementos 
prioeipales: los torcos, los kulubris, los mo- 
roa, k» ]adíos y los'negros; ia segunda úni- 
camente comprende los Arabes y los berberís- 
coa ó kabayles, como actualmente se les 
llama. 

Los kabayles son los pueblos autoctonos 
del Africa3epteotrlonaI: sustribus independien- 
tes represeDtaa los namidas, prímeros habi- 
tantes del pais. Sia embargo, es de presumir 
qoe cada ona de laa inYasiones que sé siice- 
dieron sobre el tcritorío afrícauo, vioo á au- 
meotar el número de las poblaciones berberis* 
cas i complicar k)s elementos que las oonsti- 
totao; porque lo¿ antiguos usurpadores del 
p^ debieron de hacer causa comun con ellos 
para oponerse á los progresos dc los nuevos 
eooqoistadores. Por taoto, en realidad pueden 
oooBÍderarse los kabayles cumo uiia mezcia de 
todaslas razas, cuyo carácter indopendi^ute ha 
reslstido á las diversas invasiones.~ Por lo de- 
mas, segun Mr. Pelissier (Anales argelianos) su 
orgaoixacioo flsica se presta á esta suposicion 
porqoe no tieuen tipo bicn determinado: los 
rasgoa característicos del Mediodla se encuen- 
trao á la par de los de las razas del Norte, y 
httta eziste ona tribu qne por tradioion ba coo- 
serrado el recuerdo de un orígen europeo. 

Lo8 kabayles se hallan estendidos por todo 
el territorío de la regencia; pero roas numero- 
80S qoe OD cualquier otra parte eo las inme- 
dlaciones de Bngia, en aquellas montañas don- 
de las prózimas oordilleras del Atlas hanbrin- 
dado uo asílo mas seguro á los descendientes 
de las antiguas poblaciones, forman un cuerpo 
de oacioD que oi los árabes ni loá turcos Iian 
podido atacar. Hábiles y laboriosos se dan al 
caltivo de la óliva, á la cría de díferentes gana- 
dos, especialmeote caballos y asuos, y i la re- 
ooleccion de miel y cera: á ellos se debo el 
beoeflcio del corto número de minas explota- 
das en la regencia; ellos son los que fabrican 
Uia armas qoe nos importan de Europa ó de Le- 
vaote; ellos son por último los que fabrican 
easi toda la póivora qoe se consume en el pais. 

Los árabeseo su mayor partedes?ieoden de 
los conqiiistadores del Afríca eu el sétimo siglo; 
ocopanlas llanaras, y cuanto masdlstantes del 

' los para^ en que iiabitan mejor conscr* 

4 54 WBLiO TJCCA POHLX A H • 



van la pureia de su tipo origioal. Bntre laa 
'ríbus árabes, las unas se dan al coltivo de la 
tierra y casi son sedentarías; otras se entre- 
gao á la cria de los rebaños, viven bajo lien- 
das y llevao ona vida nómada: estas últimas 
reciben mas particolarmente el nombre de bO' 
duino$, 

Las tríbus que habltao eo e1 Atlas y en los 
cooOoes del desierío, se eoríqueceo por el co* 
mercio que baceo coo el ioteriordel Africa, por 
una parte, y los estados dQ Tunez y Marruecot 
por la otra: habitan generalmente eo tieodas 
cuyq coojuoto formao los aduare$, 

Estaa ticndas cubiertas con un te}ido de 
pelo de camello oegro y pardo, fsstán dispues- 
tas en circulo, y de tal roanera, ouc dejan en 
el ceatro un grande espacio vaclo donde los 
ganados se acomodao de ooche. Los cabalios 
estén sujetos con cuerdas tendidas al pie de 
las tieudus; las armasy las silias.eFtáo siem- 
pre dispuestas y á ia mano, de sucríé que en 
caso de alerta, todo ei aduar pueda hallarse 4 
cabalio en menos de cinco minutos. 

Entre los árabes cultivadores, en la llanura 
dela Miti4Ja, por ejemplo, se encuentran pobla» 
ciones bastante lindas, llamadas djemaa: al« 
gunas de las casas son de piedra, % las otras 
Ilamadas ^iir6tt son de argamasa. \}nhauh tie- 
nc menos estension qoe un djemaa: todas es- 
tas habitaclones, geoeralmente bien situadas, 
estin circuídaa de jardines y de preciosos ir* 
boles que bacen grata su permanencia. 

La distincion dei rango ó de la alcnmia, es 
notuda eotrc los árabes: ios guérreroB y ios 
marabutei forman en cada tríbu ei órden de 
los grandes, pcro aunque un nacimiento ilus- 
tre es de gran peso, ia grandoza se halla es- 
pedita para cualquiera que posea un cabaiio, 
buenas armas y valor para servirse de ellas. 
. Los marabutes son unos hombres que se 
consagran enteramente ¿ Dios, distinguiéndo- 
se por la práctica de las vlrtudes y de las buo- 
nas obras: fuera de la gerarqula sacerdotal 
son unos santos vivicntes colocadoa por la 
opinion entre ios áogelcs y los hombres. Los 
marabutes muertos en opinion de santidad son 
enterrados con gran pompa: crigense sobre 
sus sepultüras pequeñascapillas y al^unas ve- 
ces basta mezquitas, á dondc los creyentes se 
encaminan en peregrinacioii. 

La cualidad de marabut es inherente ¿ las 
familias y se trasmite de padres ¿ hijos; pero 
cada generaciou debc couquistar mediaote las 
mismas virtudes y la misma piedad, la in* 
fluenciu religiosa que va uoida ¿ dicho ti- 
tulo. 

Las artes y las ciencias hao desaparecido 
por compieto eutre los ¿rabes: apeoas se en- 
cucntran algunos restos de instruccion cinti- 
flca entre ios marabules de primer rango y en- 
irelos hombres de la ley; pcro la Instruccioa 
elomental est¿ difundida, y uo Iny atJuar ó 
^ poblacion que no posea una escuela de lcctu« 
í ra y de e^crltura. Por lo demas esle pueblo 
T. III. 45 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGBXU 



m 



tléoe ooa grzúáe aptifnd para los trabajos in- 
telectoales, y á ellos se entregaría con boen 
éxito 8i 80 carrera se hallase espedita. 

Gada una de las tríbos árabes, coyo nom- 
bre consta casl siempre de la toz oiUad óJben- 
dito (bfjo i^ niño) y de nn nombre propio (X^eni- 
Semilin, Oulad'Maadi, por ej^emplo) está go- 
bernada patriarcalmente por un cheyk 6 gefe, 
recomendable por su nacimiento ó por sos ta- 
lentos. Completamente independientes las unas 
de las otras, frecuentemente estas tribus se 
declaran la gnerra por los motivos mas triria- 
les, cuaudo no se haftan mantenidas por un go 
biemo fuerte, ó reunidas contra un eoemigo 
comun; pero estas guerras son poco sangrien- 
tas y de corta duracion, pues se reducen á lal- 
gunas correrias y á sorpresasllamadas razzia, 
en las cuales se saquean las poblaciones y 
aduares y arrebalan losganados. 

Los árabcs combaten cusi siempre á caba- 
Ilo: están armados de un fargo fusil del cual 
hacen uso con marayillosa destreza, de una 6 
dos pislolas acomodadas en una especie de 
cinttiron, y de un yalagan, sable ó alfange 
de que se sirvcn para cortar la cabeza de sus 
enemigos. Su manera de combatir se ha mo- 
dificado desde el arribo de los franceses, y 
sobre todo desde la organizacion de los cuer- 
pos regnlares de Abd-el-Kader. Sin embar- 
go, pocas veces esperan el choque enemigo, 
púes se dispersan al acercarse las columuas 
contrarías, panvolver en seguida á hostigarlas 
cn sus movlroientos de retirada. Esta táctíca, 
que por lo demas es la mejor para ellos, les 
ha salido algunas veces perfectamente. A fin 
de poder tríbular á sus 'muertos los últiujos 
debercs, ó mas bien á fin de prevenir la mu- 
tilacion, y al mismo tieoipo para ocuitar .sus 
pérdidas al enemigo, todos los caballeros ára- 
bos ostán provistus de una cuerda de pelo de 
cámello, medianle la cual arrastran los cadá- 
vorcs al galope: algunas veces eslas cucrdas 
les sirven de armas ofensivas, corao los lazos 
de los gauchos de.Buenos Aires. 

La poblacioR de las ciudades, consta cómo 
ya Iiemos dicho dc lurcos, kuluglis, moros, 
judtos y negros. 

Siempre en corta número desde qoe se hi- 
cieron dueños del pais en el siglo décimo ses- 
to, los lorcos se componian de los descendien- 
tes de los compañeros de Barbaroja, de escla- 
yós adquiridos en Turqufa y vucltos ¿ ia li- 
lierlad, y por último, de renegados crlstiauos 
(y eslos crau los ma^) que desde que habian 
nbrazadoel islamismo, disfrutaban de losmis- 
nios privilegios é igual consideracion qwe |os 
tnrcos. 

Todos los lurcos cran soldados, y cada uno 
de cllos podia aspirar á la dignidad de dey, 
siendo por lo mísmo muy laro que trascurríe- 
?en algúuos años sin que el gefe del Estado 
rue?e htacado violentamenle. El gobierno era 
despólico, el dey tenla derecho de vida y 
tíiu€!ii» Bohrc lodos sus vasallos, pero como| 



se deja Tcr, este poder absoluto hallábase mo- 
dificado por la revolocion y cl asesinato. Sin 
embargo, al principlo un conseju soperior ó 
divan tenia la alla direccíon gubernamental y 
el poder iegislativo, períeneciendo á este di- 
van la eléccion de los deyes. No obstante esti 
instilucion, en vez de ser la elcccion el resal- 
tado de nna pacifica deliberacíon del divao, 
convertiase casi siempre en un tumulto solda- 
dcsco. En tiempo del último dey, el poder del 
divan solo existia eo nombre. 

El dey tenia cierío número de miniatroa 

encargados de los diferentes ramos de la ad- 

ministracion; pero como la accion de so go- 

bierno no podia estenderse directamente sobre 

los puntos lejanos, varíos gobemadores, con 

el titolo de deys, ejercian el poder en sa nom- 

bre en las diferentes provincias. Los beyes, en 

I número de tres (los deOran, Titteri y-Gonsttn- 

I tina) debian acodir cada tres años ¿ Argel, 

< para. dar cuenta de su administracion. Por lo 

; demas, su poder era tan ilimitado en sos res- 

I pectivas provincias como el del dey en Argel; 

i con tal que enviasen cada seis meses ¿ su 

' soberano la miiad del tributo con qoe annal- 

mente tenían obligacion de contribuir, podian 

! administrar el terrítoi io como mejor les viniese 

I en cuenta; establecian los impuestos conforme 

|á su capricho, y pasaban ¿ percibirlos al 

I frente de sus tropas, cuando los kaides en- 

! cargados de su recolecion no lo podian con- 

' seguir. 

I En caso de guerra cada bey estaba obliga- 
I do ¿ ponerse ¿ las órdenes del dey, con un 
númcro fljo de tropas; y con todas ias qoe po- 
dia reunir cuando se trataba de ia defeusa del 
pais contra una potencia europea. Guando los 
i'ranceses dcsembarcaron en Africa, ias fuer* 
zas de las trcs beylias, reunidas ¿ las de Ar- 
gel, conslituyeron un ejércilo de 25 ¿ 30,000 
hombres. 

La milicia turoa .^o hallaba dividida en odas 
6 compañías, mandadas por oficiales superío- 
res, á cuyas órdenes eslaban otros oficiales 
subalternos. 

El dey y los beycs tenian para su costodia 
cíerto ni^mero dc soldados turcos que cons- 
tituian su gnardia: estos genizaros, porque 
asi es como se les Ilamaba, disfrutaban ciertos 
prívilegios y una gran consideracion. 

Los kuluglis procedentes del matriroonio 
de los turcoscon las mugeres moras, eranad- 
miiidos en ia roilicia, pero sio poder Ilegar ¿ 
los grados superíores. Hasta comenzar el s¡- 
glo XYIl cran tratados del mismo modu que 
los tnrcos; pero habiendo conspirado para es-> 
peler úestos últímos del pais, descubíeríoque 
fué su complot, fueron escluidosde todos los 
empleos de alguna ímportancía y sometidos ¿ 
una rígorosa vigilancia. Algunos, sin embar- 
go, eleváronse ¿ los.mas altos puestos: eii 
efecto, Aschmet, elúltimo bey deGoiistantinQ, 
era un kningli. 

Los fucrzas militares del gobierno argc- 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGELIA 



436 



linono se Umittbeii ii la milieUlorca, poes 
eada ona de las tríboS árabes qoe le estaban 
scmietidaa, tenia cierto número de cabaileros 
i so dlsposicion. 

La maríoa árgelina, tan temible en algon 
tiempo, cnando Argel cayó en podcr de los 
franceses baliabase redocida á tres fragatas, 
nna de ellas en carena, ademas de algonos 
boqne» ligeros. 

Lo8 moros taabitan en las ciodades y po- 
blacioncs circonvecinas, pcro so orígen es 
mny difícll de establecer. Ta bemos visto qoe 
se llamaron asi los prímeros habitantes cono- 
ddos de la parte occidental de la Berbería, 
eoyo norabre consertaron en tiempo de los 
romanos, tal como lo iodica ei de Maoritania 
dado á sn pais. Gonqaistada el Afríca por los 
árafcNBS» se establecieron poco en las cioda tes, 
de donde los alejaban sos costombres; por el 
eontraño, los moros se conc^ntraron en ellas 
por lo mismo qoe no debian encontrar alli á sop 
Teneedorps. pe aqni sindodanacela costombre 
áe darel nombrede moros á todos los habitab- 
tea de las ciodadcs, aooqiie á la iarga mocbas 
fomtlías árabes hayan debído mezclarse con 
cilos. Es de notar qne los árabes, despoes de 
baber conqoistado la España, recibieron de los 
crirtiani>8 el nombre de moros, qoe conserva- 
roo, y b^jo este nombre ya eapolsados de la 
peninsola, volvieron ¿ habitar en la tierra de- 
808 mayores. 

Traiados con desden por los torcos, los mo- 
fOB 8on mal vistos de los árabes, que los con- 
sideran como poco soperíores á los Jodios: de 
dieanse con especialidad al comercio. 

Los Jodios, tan ntimerosos como ios torcos 
y kw hdugliB, hacen ascender so arríbo al 
Africa álaópoca dcla destroccion de Jerosa 
len por rito; pero es probable que ia mayor 
pnrte de ellos se bayan refugiado en este pais 
áeade sn espolsion de Europa en el siglo XIII. 
Porlodemasnodebieron estarmas satisfechos 
de la hospitalidad de ios deyes que de la toie- 
rmcia de Iojb antiguos reyes cristianos: des- 

Iireidados por los torcos, no menos qoe por 
06 moros y los árabes, veianse aon obligados 
eo estos últimos tiempos, como en España 
dorante la edad media. á distingoirse de las 
demas rakas por ona señal esteríor: solo po- 
diaD vestir trages negrós, y sos menores fal- 
tas contra el gobiemo eran castlgadas con la 
úlOou pena. 

En Argel, antes do la conqoista, ies estaba 
dealgnado on barrío de la cindad, y prohlbido 
como ann faoy dia en Roma, babitar en otro 
parage.Los Jodios forman no obstante la parte 
mas Indostríosa de la pobiadon de las cindadcs: 
^rcian oon froto las artes mecinicas, pero 
eooio en todos los paises preferían el oflcio de 
dialanesyrevendedores, sibien aigouascasas 
jodias despnes de entr^rse al comercio por 
wa^jof babian Ilegado á adqnirtr grandes ri- 
4ioeaa8. Parece inútil decir qoe la revolocion 
4|^oe sinió para derrocar la dootfúacion turca, 



fué acogida conregocijo por la poblacion de 
los Judios, que creyó ver en este acontecimien* 
to la señai de su emancipacion. 

Los ne^roa son unos e6clavosane,babiendo 
recobrado su iibertad, sehanfljadoen e1 pais, 
para desempeñar generalmente los oflcios de 
aibañiles, palauqnines» carniceros, etc. 

Ademas de la poblacian flja de que acaba- 
mos de hablar, las ciudades, y Argel sobre to- 
do, encierran una poblaciou flotante ó movi- 
bie que constituyen ios berberiscos de 9eni- 
Ifosadb, y los biskrís del Zabd, entre los coa- 
les se reclutan ios criados, mozes de cuer- 
da, aguadores, etc: hay ademas ongran ná- 
mero de kabayles y de ¿rabes, ilamados me- 
deny (plebeyos) qoe ejercen ia mayor parte de 
los oflcios; cada ona de estas razas forma ona 
corporacion regida por estatotos paríicolares. 

De8pue»de la conquista, uoa nueva pobl»- 
cion se ha unldo' á bs eiementos ya tan ra- 
riados de la antigua. En 30 de setiembre 
de 4843, el número de los europeos estable- 
cidos en la Argelia ascendia á 68,444, y 
mas tarde aun sc hiso mayor. Pero esta nueva 
poblacion presenta á su vez elementos distin- 
tos: asi es que en Argel ios franceses son los 
^nas numerosos, mientras que eu Oran abun- 
dan mas los españoies, f en Bona ios ingleses 
y malteses: ia sitoacipn de estas dos últimaa 
locaiidades es soflciente para esplicar este do- 
ble resoitado. 

La reiigionmabometana^dominanteentoda 
la estension de la regencia, está dividida en 
varias sectas: los torcos y kologlis son aufi- 
nüat, es decir ortodoxos; ios árabes los ber- 
beriscos y íos moxabitas se alejan mas 6 me* 
nos de esta ortodoxia« Por mas qne los árabés 
tengan nna féviva, por masqoeestensincera- 
mente iigados á so creencia, no ies son estra- 
ñas las idcas de tolerancla: respetan todo ado 
religioso, cualqniera que por otra parte sea 
el cullo que á éi se consagra, pero no com- 
prenden la carencia de toda idea religiosa. 

Mr. Pelisaier reflere haberse hallado bi^ 
ias tiendas árabes con Judios viageros c(mioél: 
estos hacian sus oraciones delante de ans 
huéspedes, acompañadas de mil ceremonias 
estravagantes sin escitar el mas llgero indldo 
de desaprobacion ó de desden: «ai los árabea 
parecian admirados de algnna coea, añade él 
narrador, era el observar que yo no tavieae 
plegarías para dirigir al cielo, como ellos f 
como los Judios; y confleso qne movido por la 
clr^nstancia de no querer que aqoelloa hom* 
bres formasen mal concepto de mi, y arrastra* 
dopor su ejemplo, les di á conocer mediante 
algnnos sigoos esteriores, que tambien yo te« 
nia creencias y un culto 

Ul lengna árabe es la qne mas se halla a%» 
fundida; la lengua berberísca se habia entre 
los kabayies, ora sola, ora Juntamente con el 
érabe; la lengua turca era el idioma oficiai; la 
iengua franca, paiois, mesdado de itallano» 
proYen¿l j nn poco de árabe corrompido,^ l# 



Digitized by 



GoogI( 



isn 



ARGEUA 



99S 



empleapara las eomonlcaelanes de los in-] 
digenas 7 de loa eoropeos eobre todo el litoral 
irgeliano, no meooa qne en las dcmas costas 
del MediterrAneo ociipadas por los mosolma- 
nes. DespoGS de la conquista, la lengua fran- 
eesa se ba radicado en la regencie. 

Sitoada en la mitad mas cálida de la lona 
templada, pero aon lejosdel trópico, la Argelía 
debe á esta escelente posiclou, asi como á la 
^lefacion del terreno y á la vecindad dei roar, 
un ciima benlgno y salodable, sobre todo en 
ks peodientes boreales del Atlas^ Raro es que 
dorante el inviemo descienda el termómetro á 
jbenos de 40**, y si ilega en el esiio de 2G á 
91, los tientoB frescos y las brisas del mar 
Tiencn en breve á moderar esta alta tempera- 
tora. Las estaciones se suceden regularmeote: 
desde abril basta octobre el cielo está cons- 
tantemente poro y despoes vienen las iluvias 
qoc doran basta el mes de marzo. Los vientos 
mas comones son los del Norte y el Noroeáte, 
y este últimocaosa durante el invierno yiolen 
tas tempestades. El viento del Sur, $imoun de 
los árabes, sopla tres ó coatro veces cada mes 
produdeodo on calor sofbcante, aunqoe felis- 
mente raro es qoe dore mas de %i horas. 

No obstante, en diferentes paragcsdel pais, 
wias caosas locales de insalubridad contra 
reslan de una manera enojosa las veotajas 
áel cllma: las cercanias de Booa, y entre otras 
laparte septentrional de la Mltidja, están co- 
Mertas de lagonas de agoa salada, donde se 
venoeva sln cesar el gérmen de esas terribles 
y pemlclosas fiebres Intermitentes qoe cada 
afto luicen numerosas vlctimas, determinando 
por su acomolacioD en los bospltales, esas 
•pldemias de tifos y de disenteria, cien veces 
Bias temibles qoe et fusil ó el yatagan de los 
érabes. Preclso es añadir qoe los soldedos se 
Ven ÍÍBtlgados por reiteradas espediciones, y 
floe á las privaciones que esperimentan cuan 
ioeslAn en eampaña, hacen suceder todo li- 
nage de escesos coando regresan á sos aoan 
tonamientos. 

Sin embargo, es de presomir que se podria 

foner remedio á tantos males: la espedicíon 

ftNineesa A la Morea, region qoe presenta ona 

inalogía completa de clima con la Argetia so- 

Bilnlstra on ejemplo palpable deloqoepoe- 

den ona bnena administracion y oooscoida- 

é06 blglénicos blen entendidos. Durante los 

iels primeros meses deía ocopacion laespedi» 

tión, eoya Aienaascendia A onos 4), 000 hom- 

bres perdló 4 ,f 00 A consecoencia de las ñebres 

fntermitentes prodocidas por los pantanos de 

Ravarino y dePatras, como qoe algonos regi- 

Blentoa se vleron redocidos A la mltad de ao 

«fectivo. Bn el mes de abril de 48S9, onaimrte 

del ^ército entró en Francia d^ando en el 

ptls ona brlgada de 4,000 bombres al mando 

del general Schneider. Las prlmeras diligen- 

dae del cumandante en gefe foeron el dar órw 

denes para acuartelar las tropM, mejorar su 

MgünenaUmenticiOi modiQcar su servicio con- 1 



forme A las exigencias del cllma, ete. Taa ee- 
DMrada é ilusirada solidtod prodnjo los mas 
felices resoltados poes no solamente disntBn» 
yó la mortandad, sino qoe rcsnlló inferior A la 
qoe se advierte en las regiones mas fAvored- 
das de noestro pals: hasta el número de eofér- 
mos dlsminoyó A oúa proporcion tan mlni- 
ma, qoe en el momento de embarcar la bri- 
gada para entrar en Francia eu 4833, solo qoe- 
dó on enfbrmo en los hospitales y sin embargo, 
en los dos óltimos anos de la ocopacioo cl tra* 
bajo babik aumentado considerablemeate: el 
pafs estaba, pordecirloasi, enrevolueion, y )a 
espedlcion reducida A 3.000 bombres necesitó 
ocupar los pnntos masdistantes del Peloponeso, 
y atravesar por ooosiguienle la penlnsula en 
todos ios s^ntidos y en todas las ostaeionei. 

Aunque el terreno de la Argelia es bastan- 
to vario, las tierras dominantes son ligeras y 
ferrugiDOsas, como se deja oonocer i)or su tin- 
ta rQ)iza. Goaodo noestAn coltivadasse cubren 
de breso, ientiscos, mirtos y palmeras enaoas, 
cuyos detritus forman noa capa espesa de bo- 
mus que disfraza la natnraleza del fondo. En 
las llannras las tierras son,oranegras y fner^ 
les, ora mas ligeras, perocasi siemprefértiles. 

Las rocas qoe constituyen lasmontañas so- 
io se han estudiado en algunos pnntos pooo 
distanles del#litoral, siendo pfoLable que el 
granito forme la principal saliente del grande 
Atlas. Los esquistos, los calcAreos antiguos y 
de grano tosco, roargas azules y blanquecioas 
y arenas masómenos férruginosas se encuen- 
tran en las díferentes montañas y en los^iver- 
sos terrenos; segun la época de su formacion, 
algonas rocas volcánicas se bao observado eu 
varias localidades. La sal, coya abundaneia 
acusan los nuroerosos manantiales que la tia- 
uen en disoluclon» se hallaenrocasdeon gris 
azolado, eo Gebelel-Malechch (Montaña de 
sal) A tres Jomadas de Bona y otros diversos 
parages. 

Bncoéntranse en lasmontañas algunas ge- 
mas y hasta diamantes: este hecho, anunciado 
por Plinio y poesto en doda, ba sido conflrma- 
do de algooos años A esta parte, puesto qoe 
mochas grandes colecciones mioeralógicas en 
Paris, poseen actoalmeote diamantes recogi- 
dos en las arenas auriferas dei Oued-el-Ruoi- 
mel, qoe corre por Coostantina. Otros rlos son 
igoalmente anriferos, y basta parece qoe el 
oro afecta el estado nativo en ciertos puntos: 
últimamente, ricas minae de plomo, híerro y 
hasta cobre, prometen fructuosas esplotacio- 
nes Alos qne de ellasquieran ocuparse. 

La vegetacion en las cercanias de ArgeL 
tiene on vigor notable, debido A la Influencia 
de ooa beoigoa temperatura y de abundantes 
agnas. Loa terrenos incoltos están cubicrtos de 
malezas en medio de ias coaies se elevan pal- 
mcras, mirtos y granados, Jootamente con oli- 
vos y naranjos sllvestres. Las ciodades y aon 
las poblaciones de menos importancia se ven 
cercadu de Jardines donde ae osteotan las 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARGELIA 



984 



mas bellas flores , y sobre todo la roea, esta 
Teina del Oricnte, asi como yergeles en que los 
ftutos de Europa madaraD á la par de loa del 
Africa* Las cercas, formadas de agayes (pita) 
7 de Dopáies, saministran i sus moradores 
uoa bebra sólida que empiean en tejidos. 

Al comensar la primavera, la Tertiente de 
las colinas desproyista de malesas se cubre de 
nsa multltnd de gramíneas, cuya altura se ele- 
Ta coD frecoencia á mnctios pies, dando un 
escelente forrage. La yina, cullivada tan solo 
para el fruto, somlnistra con abundancia esce- 
tente oTa. Los olivos adquieren en las cerca- 
nfas de Argel, enormes dimensiones, pero co- 
mo DO están ingertados, soio produc^n olivas 
moy peqpeñas qoe do se utilisan ; y única- 
menle eo los valtes del Attas es donde este ár- 
bol se cultiva y da abundante cosecha de acei 
te. Los dátiles madoran mal bajo el ctima de 
Argel , Biendo preciso atravesar el Atlas para 
obtener este fruto en un estado perfecto de 
madurez. El moral es comun anuque no se uU 
liza para la crianza de los gusanos de seda. 

El cnltivo príncipal eomo en tiempo de los 
romanos es el trigo y la cebada; ademas se 
eoceeha maiz, nua especie de mijo, el tabaco 
y algunas legumbi*es: entre las cucurbitáceas, 
tienen h preferencia, los melones, sandias, cala- 
bazas, elc, (ambien va estando en boga la 
patata. 

El kremes, pequeño insecto análogo ¿ la 
codiiDilla es comnn eotodo el pais, perosobre 
todo hácia la parte de Oran , y somioistra un 
predoso cotor de escarlata. La rubia y el 
henné, planta de que las mugeres se sirven pa- 
ra teñir sus cabéllos y sus uñas, son tambien el 
oljelo de un ctiltivo de bastante estension. El 
rigodon y la caña de azúcar que no ha mucho 
tiODpo se CQltivaban eu la regencia se hallan 
tt el mayor abandono. Los habitantes refleren 
^Srca de este particülar que en otro tiempo se 
habia establecido un molino de azúcar en el 
barrio de Hamma, cerca de Argel, pero que la 
logtaterra compró, al precio de 300,000 fran- 
eoe, del dey que reinaba en aquella época, la 
destruccioD de esta indostria, pues temia la 
competencia con sus colonias. 

Ed las montañas del Atlas menor y sobre 
todo eo Bu vertleote boreal, se eDcueDtran al- 
gODos bosques, el pino de Alepo, el cíprés y 
la encina, el alcornoque, etc, son los árboles 
mas comuDes. 

Los leones, las paoteras y algouos otros 
earniceros del género felix (gato) son comu- 
Bes en «I Atlas. La hlena y el chacal reempla- 
zaD al lobo quc uo se eocoeDtra en Africa. La 
zorra, la gineta y el icneumon se encuentran 
tambien, ademas del oso, coya existeoeia oe- 
gaba Covler, aoDqne por otra parte es bastante 
laro. Entre los roedores, se distingue el ger- 
bo, pequeño anlmal qne en su forma y aspec- 
to se asemeja ¿ los sarigas de la América y los 
cangpros de la Ifoeva Holaoda. Algnuas espe- 
0es de mooos, la gacela y el Jabali , comple^ 



tao la fauoa slWestre de la Argelia. Los ani* 
males domésticos son el cabiillo, el asno, la mu> 
la, el camello, el dromedario, el buey, el car- 
nero y la cabra. El gato y el perro, cncueDtran 
tambien asilo bujo la lieuda ó eu el kurbis. 
pero este último animal, flel compañero del 
bombre eo nuestras regiooes, es desdeñado del 
¿rabe qoe reconceotra todas las afecciones en 
su caballo. 

Las aves son ¿ corta diferencia las mismas 
de la Europa Meridionai, si se esceptua cl aves- 
trúz que solo se encuentra, no obstante, en los 
conflnesdel desierto, y lapintada, que oiiiinda 
de Numidia, se balla abundantemente, sobro 
todo en las inmediaciones de Constantioa. 

Los reptiles son bastaote comuoes, particu- 
larmeote alguoas serpientes temibles por sus 
mordedoras; el sapo Ilega alguoas veces ¿ una 
talla monstruosa, y el camaleon se cncuentra 
firecneutemente. 

Entre los insectos nocivos, citaremos: las 
langostas, cuyasemigracioues, fclizmeute bas- 
taute raras, son un azote terríble; losino.«qni- 
tos, las chinches y las pulgas, que se multiplí- 
can por millares hasta en los mismos cawpos; 
el escorpion, cuya picadura suele algunas veces 
oríginar la mnerte; la tar¿ntula que causa raas 
terror que daño fisico. Las cbarcas contienen 
una multitud de pequeñas saoguijuelas casi 
imperceptibles, que con frecuencia ocasionan 
dolorosos accidentes , asi ¿ los hombres como 
¿ los animales qne alH acuden para mitigar 
su sed. 

Terminaremos esta lar^^a enumcracion ana- 
tando dos zodfltos, que formau un ramo de co- 
mercio baslsnte imporlaute y son el coral de 
Bona y la espooja, de las cercauias de Argel. 
Despues de estos detallcs, que en nuestro 
eotender no serán considerados como super- 
fluos por el lector, voiveremos ¿ la bistoria de 
los acontecimieutos. 

El geoeral en gefe. despues de liaber dírí- 
gido sus prímeros cuidados ¿ la administracion 
de la conqiiista, se ocupó de estender la domi- 
nacion francesa ¿ las provincias de Goostanlina 
y de Oran : ¿ este efecto encargó al geñeral 
DamremoDt el ir¿ tomar posesiou de Boua con 
ona brígada, y eovió ¿ uuo de sos hijos ¿ re- 
cibir la sumisiOD del bey de Orao, habieodo di* 
rígido persooalmeDtc uoa espedicioD ¿ Blidach 
aunque sin producir los mejores resultados. A 
su regreso de esta espedicion es cuaodo reci* 
bió la iuvestidnra de maríscal de Fraocia. 

SiD embargo, como la Doticia de los acoo- 
tecimieotos de Jnlio habia llegado ¿ Arge! 
eH 4 de agosto, M r. de Boormont sintió la ne» 
cesidad de coDcentrar todas sus fuerzas ; so 
apresuró por tanto ¿ decretar el rogreso de las 
fuerzas de qqe se habia despreodido coDfl¿n- 
dolas al maodo de su hijo y dei geueral Damre- 
moDt, como ya queda iodicado. Esta evacua- 
ciOD, y la ioaccioD del geoeral dcsde esta épo- 
ca hizo aumentar de tal modo la iosolencia de 
los ¿rabcS; qae el ejército fué por deelrío aai 



Digitized by 



GoogI( 



335 



ARGEUA 



n* 



bloqaeaéo en sus lineas, sio atreyerse á sepa- 
rarse de ellas. El 2 de seüeaibre el general 
Glaosel, nombrado para succsor del mariscai 
deBourmont, llegóálarada deArgel: el dia 
mismo de su Ilegada eotró en la capital de la 
regcncia, y al siguiente Mr. de Bourmont se 
embarcó eii un poqueno bric austríaco, con dos 
de sus hijos: cl raayor habia pasado á Francta 
para conducir ias banderas tomadas ai. enemi- 
go, Y 6l menor habia muerto en campaúa. 

EI general Glausel se ocupó desde luego de 
restablecer la disciplina del ejército que se 
había relajado desdc los últimos acontecimieo- 
tos, y despues se dedicó á establecer las bases 
princlpales para el gobíerno de la conquista. 
Sin embargo. el bey de Titteri inquietaba siu 
cesar los pnestos avanzados y asesínaban sus 
merodeadorcs á los soldados que podian pillar. 
Para dar tórmino á tales sucesos, el general re- 
solvió atacar al enemlgo hasta en sus monta- 
ñas: una columna de 8,000 hombres con dos 
baterías montadas, partió de Argel el 49 de 
noTiembre bajo las órdeues personales dei ge- 
neral en gefe: atravesó el MitiJJa, se apoderó 
deBIidach, que^l enemigo defeodio dóbilmen- 
te, atravesó eí pequeño Atlas, despues de ud 
sangriento combate en las gargantas de Te* 
niah, y llegó detante de Medeah, cuyos habl- 
tantes abrieron las puertas al ejército francés. 
£a la mañana siguiente, el bey, que habia hui- 
do al llegar ias columnas francesas , abando- 
nado de los suyos, y lemiendo caer en manos 
de los ¿rabes dei desicrto, quiso m^or entre- 
girse ¿ los europeos, por lo cual se ríndió pri- 
sionero con todos sus genízaros. 

Un Dueyo bey fué al punto instalado por la 
dilígencia del general en gefe, que dos dias 
despues por falta de víveres y municiones efec- 
tuó su retirada, dejando una guarnicion en Me- 
deah; aonquc permaneció muy poco ticmpo. 

El general Glausel tenia grandes proyectos 
acerca de la colonia de Argel: mediante un re- 
conocimiento de vasallage y un tributo anual 
garantido por el bey de Tunei, pensaba ceder 
]as dos beylias de.Gonstautlna y de Oran ¿ dos 
principes de la familia de este soberano. Ya 
se Iiabia flrmado un tratado con los enviados 
de Tunez, habianse designado los dos beyes 
de Oran y de Gonstantína, y ya el general Dam- 
remout habia tomado poseston de Oran, cuan- 
do el general Glausel fué Itamado ¿ Francia. 

La corta administracion de este general 
80 díslinguió por la organizacion de dife- 
rentes sorvicios públicos, taies como la justi- 
cia, la aduana, el esUiblecimiento de la Quinta 
Modelo, la creacion de los zuavos y cazadores 
argclianos, la instalacion de la guardia nacio- 
nal argeliana, conocida con el nombre de mi* 
licia africana, etc. 

£1 20 dc febrero de 4831 , Mr. Glausel aban- 
donó la colonia llevando tras de si el senti- 
'mtcnto del ejércilo, y sobrc todo de la pobla- 
cion europea dc Argel , que ya escedia de 
Ires mil alrnas. 



El general BertheseDe, sucéBor del gene-' 
ral Glausel, había mandado uoa divisioii doran* 
te la campaña de 4830. A su arríbo, el ^érd- 
to de Africa, del cual yarios regimientot ha<^ 
biau sido liamados sucesivamenie ¿ Fraoda. 
tomó cLnombre de division de ocupacion. El 
mando de Mr. Berthezenefué desastroso para la 
colonia. En un reconocimiento que inteotó so- 
bre Medeah, se tíó rechazado por los ¿rabes y 
los kabaylos que le pusieron 300 hombres foera 
de combate. 

Algunos dias despues, habiendo inoorpora- 
do el enemigo todas sus fuerzas en número de 
40.000 hombres, se cucaminó ¿ atacar vigo- 
rosamente las avanzadas francesas; adelantáa- 
dose hasta una legua de Argel, y comenzó ona 
lucha obstinada que no sostuvo siu diOcultad 
la division, reducida por las enfermedades ¿ 
5,000 hombres ¿ lo sumo. Felizmente los ¿ra- 
bes por falta de viveres y municiones foeroa 
abandonando el campo, hasta que oq ataqae 
general determinó su retirada. 

Una espediciou sobre Booa mal coocebida. 
y cuyos resultados fueron deplorables, acabó 
de perder al general en el espirítn deleJércUo. 

Gasi siempre ocupado en rechazar al eoe- 
migo, poco tiempo tuvo Mr. Beríheieoe para 
dedícarse ¿ la administraciou interíor de la co- 
lonia: débensele, no obstante, algunos eatable- 
cimtentos útiles, y enlreotros magniflcos cnar- 
teles sitnados fuera de la cindad mas all¿ del 
arrabal de Bab-Azoun, un matadero en la paer- 
ta del mismo nombre, la plata del gobiemo de 
Argel, la reparaclon de la escollera que fonna 
el puerto, reuoiendo la marlna ¿ la ciudad, etc. 

Desdeel mes de mayo de 4834/Gasimiro 
Perier, presidente del consejo de ministrot, 
querfendo reservarse una ¿mplia influeoda tn 
la direccion de los negocios de Afríca, bizo to- 
mar al gobierno la resolucion de separar jp 
Argel la autorídad civil de la militar, mediaCe 
la creacion de un intendente civil independieD- 
te del general en gefe. La aplicacion de este 
nuevo sistema no se efectuó sin embargo, hasta 
algunos meses despues. Las funciones separa* 
-dasdelgobierno miiitar y do la administractoa 
civil se confiaron al general Savary» duqoe 
de Robigo, ministro de Policia en tiempo del 
imperío, y ¿ Mr. Pichon, consejero de istado, 
que hkbia desempefiado ya varias é importán- 
tes misiones diplom¿ticas. 

Esta separacion de las dos autoridades du- 
ró muy poco tieropo, porque on decreto del 4 1 
de mayo de 4 832 abrogó la del mes de didem- 
bre anterior, restableciendo la unidad gal>er- 
namental en la colonia. 
. El nuevo general llegó ¿ Argel con la reso- 
lucion bien formada dc no dejar mas que Doa 
paríe de las tropas en la ciodad y diseraioar el 
resto eo los puntos príncipales del Josh y del 
Sahel; dispuso por tanto la formacion de dlfe* 
rentes campos; se ocupó tambien de abrir car- 
reteras que no existian , uoiendo ios campos 
entresi y esteudiéndose desde Vgel á los puu- 



Digitized by 



GoogI( 



187 



ARG£LIA 



m 



toi mas SroporUBtes ; en Ronba y en Delby- 
IbnhiiD, fberon constraidafi dos poblaciones 
para recdbir algunos ccntenares de colonos ale- 
mAnet. 

Sln embargo, noa espedicion sangríenta 
coatra una de lastribos de la Mllidja volvió á 
eatender la goerra: bicia flnes de setiembre, 
lat hostllidades tomaran un carácter grave, y 
lagoerra santa se proclamó en Colea. La in- 
sorreccion, aunque parecla muy formidable cn 
an priocipio qnedó no obslante prontamente 
reprUnlda, y la tranquilidad se restableció en 
lasinmediaciones de Argel. 

Al Kate de la regencia, el emperador de 
Karniecos, obligado á renunciar ¿ sus preten- 
tionet sobre la provincia de Oran , y espocial- 
aente, sobre el distríto de Tlemcem, que códi- 
elaba particnlarmente, qniso al menos ejercer 
ona ÍnfloeQCiaocnltaen tos asuntos de esta por- 
don de la Argelia : se puso al efecto en rela- 
don eon el Jóven Abd-el-Kader, que comensa- 
ba i darse á conocer y que por so Juventod 
parece que debia scr mas dócil qoe los demas 
gefes: existia por otra partr entce el monarca y 
el jóven emir una especie de parentesco, pues- 
to que ambos se decian descendicnles del Pro- 
Uu. Abd el-Kader, como hombre hábll, acep- 
tó cl patronato que se Ic habia ofrecido, reser- 
váodose emplcarlo en su propio engrandcci- 
mittito. 

Digamos algunas palabras acerca de este 
horobre quc ha sabído erigirse en Afríca, un 
poder rlval de la Francia. 

Abdel-Kader (EIHadJi, nombre que se da á 
los mnsulmanes que hacen su peregríDacion á 
la Meca) Oolid-Mahiddin pertenece á una anll- 
qnúima familia de marabutes, que hace ascen- 
der su origen á los califas Fatimitas; nació en 
ia Gnedna de Sidi-Mahiddin , ¿ las inmediacio- 
nes de Mascara, sobre ci terrítorio de ios 
acbemjí. Ksta Guedna era nna especie de se- 
minarío en qoo los marabntes sus antepasados 
rennian ¿ los jóvenes para instrairlos en las 
letras , la teologia y la Jurispradencia. Abd- 
el^Kader se educd tan bieu como un ¿rabe 
poede serlo, por sii padre, que reconoció en él 
ona naluralexa inteligente y vigorosa. 

Todavia moy jóven, comprendia todos los 
pasages del eoran, siendo mas iuminosas sus 
eipllcaciones qne las de los comentadores maa 
li¿biles: tambien se entregó con celo al estu- 
dio de la elocuencla y de la historia, siendo 
aetnalmente el bombre mas ilustrado de su pais, 
ventaja iomensa entre los ¿rabes, y que co- 
noce perfectamente la hisiLría de su nacion, y 
loa puntos qoe la nuestra tiene de comon con 
la foya. Tampoco descuidó los eiercicios cor- 
pormles» en los cuales sobresale, y pasa gene- 
rabneote por el mas b¿bil caballero de Ber- 
beria. 

At>d-el-Kader es en estremo valienle , y 
sía eoQbargo, sn talento parece mas organixa- 
dor.qoemilitar. 

Kl viejo Mahlddin, padre de Abd-el-Kader, 



era snmamente venerado de los ¿rabes: las Irí- 
bus pr|)ximas ¿ Ma^ara quisieron en 4839 
reconocerle por gefe sopremo; pero pre- 
testando su edad avansada , rehusó este honor, 
ofreciendo en su lugar ¿ so Jóven hijo que con 
el foé agraciado, auuque apenas tenia veinle y 
cinco añoB. Poco tiempo despues, la ciudad de 
Moscara, qne desde la espulsion de los lurcos 
se gobernaba en república, reconoció por 
emlr¿Abd-eI-Kader, que desde entonces tn- 
vo una conocida ventaja sobre sus rívales . 

En el mes de mayo del mismo año, aign- 
nos millares de ¿rabes, acaudillados por el 
víejo Mahiddiii y su hijo se dirígleron ¿ atocar 
¿ Oran. Por mas que éste ataqiie baya quedado 
frastrado, Abd el-Kader se hixo distlnguir por 
su sangre fría. y aumenló considerablemenle 
laconflanxa de los suyos. 

Las hostilidades continuaron sln inferrup- 
cion hasla flnes de año, época en que el gene- 
ral Boyer fué sustiluido en el mando por el ge« 
neral Desmlcliel8. 

Desde la desastrosa espedicion de Dona, 
esta ciudad habia quedado en poder de un an- 
tiguo bey de Gonslantina, llamado Ibrahim: si- 
tiado porBenAissa, lugar-tenienle de Achmct, 
bey actual de la provincía, y reducido al úlll- 
mo estreroo, de concierto-lbrabim con aquellos 
moradores, pidió «uxillo ¿ los franceses. El dn- 
qnedeRovigo acogió favorabiemente¿ losenvla- 
dos de Ibrahim 6 hizo partif con ellos ¿ su rcgre- 
so, para informarse del vcrdadcro estado de los 
negocios al capitan José, mas conocido con el 
noDibre de Joossouf. Esle militar, cuyo origen 
es incieito« lo mismo que su liistoria, parece 
ser italiano de naciroiento. Hallébase en 1830 
al servicio del bey de Tunex, cuando por una 
intríga amorosa se vió precisado ¿ fugarse dc 
su pais de adopcion, arroJ¿ndo5e en braxos de 
los franceses, ocupados en el siiio de Argel: 
ha sido nombrado mariscal de campo, despuca 
de la batalla de Isly, en cuyo buen éxito tuvo 
una parte no escasa. 

Bujo la relacion, pnes, de este oflcial, el 
general en gefe dirígió sobre Bona la polcra 
llamada la Fortuna, con algunas muoiciones, 
y nombró al capitan de artillería Armandy, 
para auxiliar ¿ los habitantes y prolongar 
la defensa de la.ciudad basta el punto cn 
que fuesó posible enviar socorros mas di- 
rectos. 

* Mr. Armandy habia apenas llegado ¿ Bona 
(29 de fabrero de 4833), cuando Ben-AIssa se . 
apoderó de la ciudad, cuyas puertas le fberon 
abiertas por sus paríidarios, y el capitan ftran* 
cés solo tuvo tiempo de refugiarse en la polcra. 
Aon faltaba tomar la cindadela y Ben-Aissaame- 
naxaba dar el asalto si no le era entregada: en- 
tonces fué cúando Mr. Arroaody auxiliado por 
Joussoof y seguido por nn corto destacamento 
de marhios, que le habia dado el comandañte 
de la goleta la Beamai$e, se introdujo en el 
fuerte, no obstante la oposicion de nna paríe 
de la guarnicion, éhixoflotar sobresusmbros 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARGELIA 



m 



el pdbellon francés. BenAissa, habiendo perdl- 
do toda esperatisa de un nueyo triunfo, ae retiró 
despuesde baber saqoeado iaciodad, y obligado 
á 8US habitaotes á segnirle. Despues de este ac- 
to de energia y de sangre fríaque aseguró á la 
Francia la posesion deBona, el capitan Armandy 
fué provisionalmente uombrado comandante 
snperíor de esta ciiidad, y recibió tropas en 
los primeros dias de abríl. Poco tiempo des- 
pues, el genei;al Monck-d*User» ya conocido cn 
ei ejército de Africa , donde habia mandado 
una brígada en 4830, pasó ¿ tomar el mando 
de la provincia. 

Despues de estos bechos de armas, ataea- 
do el duqoe do Rovigo por una enfermedad 
cruel, obtuvo iicencia para regresar ¿ Fran- 
cia. El general Avisard, el mas antíguo de los 
mariscales de campo del ejército de Afríca, to- 
mó el roando. Durante su breve administra- 
cion fué instiluido el Cansukuío drabe, útil 
creacion que debia dar ¿ los enropeos, con res- 
pecto ¿ sus relaciones con las tribus, una re- 
gularídad y una estenslon de qoehasta enton* 
ces habian éarecido. EI primer gefe desde esta 
institocion fué el capitan de Lamoriciere, cu- 
yo nombre debia unirse mas tarde ¿ los mas 
célebres hechos de armas del ejército francés. 

En los prímeros dias de abríl, el general 
Voirol llegó ¿ Argel como comandante inspeo- 
tor de las tropas; y debia ejercer las funciones 
de gobemador hasta reemplasar al duque de 
Rovigo , que muríó eu París en los prlmeros 
dias de Junio. Teniendo pocas tropas ¿ su dts- 
posicion,ei nuevo general solo pensó en con- 
servar lo que ya se poseia, y en mantener 
aroistosas relaciones con tos árabes, y ios ka- 
bayles, y puede decirsc que bajo su gobierno 
es cuando estas posesiones afrícanasdisfro- 
taron la mayor tranquiiidad, habiendo sido 
empleado cste tiempo de calma en perfeccio- 
nar los difereutes estableciroientoa, y mejorar 
los caminos. 

En Bona, el geoeral Honck d*User» siguien- 
do las fflismas doctrinas supo hacerse temer y 
respelar de ios ¿rabes, haclendo reinar la se- 
gurídad en su provincia, de la cual un nuevo 
punto, Bugia, fué ocupado por los firanceses, 
despues de una.resistencia enérgíca por parte 
de los kabayles. 

En Oran, el general Desmichels, luchando 
incesantemente contra Abd-el-Kader, que pa- 
recia encontrar noeva fuersa en sus derrotas, 
hacia ocupar ¿ Moslaganem y Arceu, punios 
amenasados por el emir. Sin embargo , desr 
paes de un combate decisivo que tuvo lugar el 
6 de enero de 4834 , bajo los muros de Oran, 
los dos paríidos, igualmente abrumados por las 
fátigas de la guerra, preQríeron transigir y se 
flrmó un tratado muy ventajoso para Abd-el- 
Kadér, que de este modo consiguió una im- 
portancia que nonca hubiera conscgnido por 
sos armas. 

£n el mes de agosto de 4833, habia pasa- 
do al Afríca nna comision de pares y dipnta- 



dos, encargada por e1 gobiemo de examioar^ 
pais y de ilostrar la Francia acerca de las ven* 
tajas é inconvenientes de sa conquisla. Des- 
pues de una permanencia de mas de dos mesto 
en Afríca, la cpmision, de regreso ¿ Paris, lo- 
metió 80 trabajo ¿ una nueva comision pr«8i< 
dida por Mr. Decases, y qne en no largo in« 
forme decidió, mediante una mayorit de dies 
y siete votos oontra dos, qoo ia Argelia debia 
ser conservada. 

Despues decste informe y deesta delibe- 
racion, apareció un decreto feebado en el mes 
de Julio dcl año signíente, mediante el caal se 
instituia sobre nuevas bases la alta adminis- 
tracion de la regencia de Argel, ¿ la qne se 
dió el aombresigniflcativo dePoMttoiMf firtm' 
ce$ai en al Norte de Afriea. La comaDdancia 
general yla administracion ftieron conflid«s¿ 
un gobernador general qne debia ^ereer sos 
funciones bt^o las órdenes del miniatru de la 
Guerra, siendo auxiliado por nn oflcial geoeral 
para el mando de las tropas, otro para mandar 
la marína, ademas de un procorador general, 
un intcndente militar y un director de hacieo- 
da. Estos diversos' funcionaríos íormaban un 
consejo bajo la presidencia del goberaador, á 
que debían asistir los gefes de ios servicios es- 
peciales, ci^iles y miiitares cuando fiiesen ob- 
Jeto de discusíon. 

El conde de Erlon, con investidura de gober- 
nador general, y los demas foncionarioa nom* 
brados en vlríud del decreto de organixacioa, 
ilegaron ¿ Argel h¿cia flaes de Betiembre de 
4834. El generalYoirol, despues de baber re- 
husado el mando de las tropas qoe se le h^ 
ofrecido, lo entregó al general Rafatel, y salió 
dc Argel en el mcs de diciembre. Sn partida 
fué un verdadero tríunfo : todos loa gefea de 
las tribus se reunleron para despedirie y ofre- 
cerle en nombre de sus administrados, armas 
del pais: la pobladon casi entera le acompa- 
ñó hasta el poerío espresando bien ¿ laa cla« 
ras cuanto sentia sn aosencla : por áltimo, nna 
medalla de oro le füé ofrecidapor los oolonoa, 
como un testimonio del reconocimiento de la 
colonia. 

Los tres actos roas notables de la adminis- 
tracion del conde de Erlon fueron el estable- 
cimiento del régimen municipal en la regen- 
cia, la divislon del término de Argel en con- 
cejos, y la creacion dc un colegio en esta 
ciudad. 

Los aconteciroientos politicos foermi poco 
ímporrantes eu la provincia de Bona y en la de 
Argot, por masquefuesen continnadaa las hos- 
tilidades con los hadjntas: no sncedió lo mis- 
mo en la beylía de Oran , donde el poéer de 
AbdelKader reoibia diaríamente nuero incre- 
mento. 

Poco salisfecho del tralado concloido por d 

^eneral Dosmichels , el gobemador le babia 

llamado ¿ Argel d¿ndoIe por sncesor al ge- 

neral Trezel, que debla oponerse ¿ todas las 

I pretensiones del emlr ; pero por nna contra* 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARGELIA 



m 



dicioD, siogiilar mieDtras qne daba instraccio- 
069 enérgicas respccto á la provincia de Oran» 
sorpreadido él mismo por el judk> Durand, 
agente de Abd-el-Kader, dejaba ¿ este úllimo 
pasar impunemente cl Scbelyf (para el árabe 
era el Rubícon) é iDstalar en Hilianab un bey 
ásQdevociOD. 

SJQ embargo, como Qna parte de los doa- 
rei y ie los esmelas se babian decidido á se- 
pirarse del emir, acudieroo ¿ ponerse ba|o la 
proteecioD del general Trezel, ^ue escribió ¿ 
ábd-elKader que debia reounciar ¿ todo dere- 
efao de soberaoía sobrc estas dos tribus: el 
ánd)e respondló con altiyez que su reUgioD no 
le permitia dejar ¿ losmusulmanes bajo la do- 
mífiacíoo francesa, y queno cesaria de perse- 
gBir á las tríbos rebeldes, aunque estuviesen 
encerradas dentro de los muros de Oran. ^si 
declarada la guerra por ona y otra parte ya no 
se peosó mas quo en combatir, pero por esta 
?ei la fortuna fué contraria ¿ las armas frauce- 
m: la joraada dcsastrosa.de la Macta (28 de 
JODioiIe 4835) costó al ejército 300 bombres 
BUiertos, 200 beridos» y la mayor parte de su 
material. La coaducta del gcneral Trezel, en 
medio de estas peuosas circunstáncias, fué 
Dot)le y dígna: en sus partes y en su órdco del 
dia, 00 íQtentó encubrir la estension del mal 
Di hacerlo recaer sobre las tropas; aceptó la 
respoosabilidad y se mostró resignado ¿ accp- 
tartodas las consecuencias. 

A la noticia de la derrota de la Hacta, el 
ooodc de Erlon separó al general Trezel, d¿n- 
dole órdcn de entrcgar el mando al general Ar- 
iaoges. 

Completamentc subyugado por el astoto 
ageote del emir, e! gobernador aun tenia la 
esperaoza de restabíecer la paz; Abd-cl-Kader 
por su parle casi embarazado con su victoria, 
se moslraba bastante üisipucsto ¿ negociar. Pe- 
10 ea breve cambió la escena*. el condo de Er- 
loo fuéllamado ¿1a metrópoli, y la eleccion de 
SQ saeesor hizo saber ¿ los ¿rabes que la Fran- 
cla estaba decidida ¿ no reconocer en la regen- 
da otra soberanía que la soya. 
. El maríscal Glausel Ilcgó eMO de agosto de 
4835 ¿ la ciudad de Argel, qne el conde de 
Brlon habia abandonado dos dias antes. Una 
de las prímeras diligencias cíel nnevo gober 
oador debia ser la de vengar la afrenta de la 
Macta, pero ¿ causadela aparicion del cóle- 
ra, sc snspendiá la remesa de los refuerzos 
qoe esperaba, por lo cual la proyectada es- 
pedieion se dilató basta cl mes de noviem- 
brc. 

£q esta época, el gobernador se volvia ¿ 
Oran con el duque de Orlcans, que quiso com- 
partir los trabajos del ejército» y 'alli reunió 
lastropas deslinadas ¿ bacer la campaña. 

Et 26 de noviembre, el cuerpo espediciona 
rio, cuya fuerza ascendia á 44,000 hombres, 



poblacíoo musuimaaa habia abandonado com« 
pletamente. 

Dos dias despues, quedó decidído que la 
ciudad seria cvacnada ¿ incendiada; y cn efec- 
to, en la mañana del despues de haber pues- 
to fuego por todas partes, el ejército volvió á 
emprender el camino de Oran, seguido de la 
poblacion Judia, que dcsde entonces habia 
quedado sin asilo; y el 48 entraron en sus 
atrincheramientos. 

De regreso ¿ Oran, habiendo resuelto el 
maríscal una nuevacspedicion sobre Tlemcem, 
se ocupó sin levantar mano de los indispen- 
sables preparativos, que no se intcrrumpieron 
¿ pesar de algunos conatos de transaccion con 
Abd-el-Kader, y entró en campaña el 8 de 
enero de 4836. El 43 elejército ocupó la cia- 
dad queera cl objeto de la espedicion. Sorpren- 
dido de la magniflca po.<icion dcl Tlemcem, el 
goberaador se decid¡ió¿dejaren estc punto 
una guarnicion compnesta de voluntarios, ba- 
Jo las órdenes del capitan de ingenieros Ga- 
yaígnac. La ocupacion de esta plaza impooia 
la obligacion de asegurar las comunicaciones 
COD Oran, y por tanlo el general en gefe creyó 
qne debía estableccrlaf} por la embocadura 
del Tafna y la islcta de Rachgonm, puesto que 
solo hay 4 leguas de camlno por tierra pu- 
diendo hacersc el resto por mar. 

Este camino, pues, fué elque siguió elejér* 
cito ¿ su regreso, y á pesar de dos brillantes 
ventajas obtenidas sobre los ¿rabes debió re- 
nuuciar la comunicacion con Rachgoum, y en- 
tró en Tlemcem, si biea el mariscul no habia 
conseguido el objeto que se proponia, y que 
distó mncho de hacer qoe se reconociesc /a 
autoridad franccsa cn el pais, no por eso per- 
sistió menos en dejai' una guaruicion en el 
Mechouar (ciududela de la ciudad). Despues de 
haber puesto esta plaza en estado de defensa, 
abundantemente provista y conflada al denue- 
do é inteligcncia del capitan Gavaignao, el ejér- 
cito recobró el 7 de febrero el camino de Oran, 
adonde Ilegó cl 42, despues de una refriega 
bastante reñida con'los arabcs mandados por 
.Vbdel-Kader en persona. Durante su perma- 
nencia en Tlemcem, el mariscal agració al co- 
mandante Joussouf con el titulo de bey de 
Gonstantina, cuyo nombramiento fué el origen 
de los acontecimientos quc terminaron dc una 
manera tan desastrosa en el año 4836. 

AI volver ¿ Argel, el gobernador empren- 
dió ioias all¿ del Atlas una nucva espedicion, 
dcspues de la cual partió para Francia ¿ fln do 
defender los intereses de la colonia en la c¿« 
mara dc los diputados: cl gcnernl Rapatel^ que- 
dó encargado interinamentc del mando. 'En la 
misma época foé separado el general Lucer y 
reemplazado por el coronel Duverger, que 
acompañó ¿ Joussouf-Bey. EI establecímiento 
del campo dcDrean, via recta dcl camino de 



divididos en cuatro brígadas, se puso. en mar- 1 Gonstantina, tuvo iugar casi inmcdiatamente. 
cba, y despues de varias refricgas con el ene- 1 Al abandonar ¿ Oran, ei mHrt.**caI habladado 
i&igo llegóel 5 de dlciembre ¿Mascaro, quela lórdenes al general Arlaoges para ir ¿ estable* 

15t UlÜUüTKCA W>VVLAH. T. Hl. 40 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGELÍA 



m 



cer no campo'en 1a embocadadura del Tafoa, ¿ 
ñü de abrir 'comunícacioDes coo Tlemcem: la 
espediciOD tUTO efecto, pero fué desasirosa, 
y el ejército estrecbameote bloqueado en 8U 
campo seballó fuertemeote comprometido. 

Goaodo fué cooocida eo Paris la posicioo 
de las tropas eu el Tafna, se espidieron las 
órdenes oportnnas ¿ fln de que la division de 
Oran recibiese sobre ia marcha un refuerzo de 
tres regimientos. El geoeral Bugeaud, desig* 
oado para tomar el maodo de estas tropas, des- 
embarcó el 6 de junio en el Tafna, y entró en 
campaña despues de habcr provisto abundante- 
mente el campo de viveres y municiones. La 
rehabilitacion de Tlcmcem, y una victoriacom- 
pleta obtenida el 6 de julio á las márgenes del 
Fis:, sobre Abd-el-Kader y los suyos, señalaron 
osta ^loriosa espedicion, que estuvo á punto de 
derrocar él poder del emir. EH8 y el 49 del 
mismoraesentró el ejercito en Orau, y el ge- 
oeral Bugeaudsin habertraslimitadosu mísion, 
que era puramente militar, y dcspues de ha- 
ber dejado cl mando de la proviocia al gene- 
ral rEtang, sc embarcó para Argel y dc alli 
para Francia, donde le ospcraba el grado de 
leniente general. 

Pasaremos en silcncio los acontecimientos, 
'por otra parte de corlo interés, que sucedieron 
eo los demas puntos de la regencia, hasta el 
regresodel mariscal, cuya presencia imprimió 
nueva actividad á las operaclonesmilitares. 

Siendo la espedicíon de Constantina una con - 
secuencia dc la aprobacion concedida, aimque 
clerlamenle con repugnancia, por parle del mi- 
nistroal nombramienlo de Joussouf, el gober- 
nador sc ocupó de los preparalivos necesnrios; 
perotodopareciaconspirarcoulra eslc proyccto, 
»'oncebido con demasiada lijercza, y püpsto cn 
cjecucion durante una estacion poco adccus í», 
i'cn medios incompletosy bajo la fé dcun tiom- 
hre inlrépido y flel, pero quc sin embargo, no 
mercria tau entera conflanza. No reproducire- 
mos los Irisles detalles dc esta fatal cspedi 
cion: nos conteularemos con recordar ¿ nucs- 
tros leclóres que en su retirada tal vez debió el 
«*jército su salvacion ¿ la bizarna y habilídad 
del comandante Changarnler y á ta intrcpidcz 
. íle los bravos del 2.** ligero. 

En el 4 ." de diciembre las coiumnas espe- 
dicionarias regresaron ¿ Bona, y aunque en 
campaña su pérdida no hubia pasado dc qui 
oientos hombres cnlre muertos y hcridos, en 
breve perecieron en tanto númeio en los hos- 
pitales, que la pérdida total piicde Hjarse en 
2,000 hombres. 

EÍ campo de Ghelma quedó ocupado por ei 
í oroucl Duvivier con dos bataUones. 

Apcnas cntió en Argel, cl mariscal tíivo 
quc ocupnrse do la provinciade Oran, donde 
los ncíTocios distaban murho de presentar un 
cstado^alisfaclorio. Algunas negociaciones cc- 
Irbradas con la casa de Duran, cicrlamentoj 
I.f rmiticron avitoallar la division; pero esto I 
rra cn perjuicio de los franceses, porqiie las 



provisiones que los Duran suministrabao ¿ la^ 
Iropas estrangci;as eran cedidas pof Abd-el- 
Rader, que se proporcionfiba asi, mediante el 
cambio, las municiones de guerru que necesí- 
taba. EI Mecbuar fué rehabiiitado de la misma 
suerte. 

En tal estado do cosas, el general Brosard 
reeroplazó eo Orao al geoeral de retaog, é hi- 
zo ocupar de uoa roauera permaoeote el valle 
de Misergioo y,el campo de la Higoera; estos 
dos puntos restablecieron la seguridad en las 
cercanias de Oran, y sobre todo fueron útiles 
á los duares y los esroelas. ' 

El mariscal Clausel habia abandonado ¿ Ar- 
gel en el mas de enero de 4837, c^n la espe- 
ranza de regresar muy en breve, y noobstaote 
fué reemplazado en febrero por el general 
Damremont, que solo liegó ¿ Argel ¿ priocipios 
de abril. 

Eu tanto que el nuevo gobemador tomaba 
posesion de su deslino, el general Bugeaod 
Ilegaba ¿ Oran con una autoridad deflnida bar- 
to vagamcnte, pero de hecho con independeo- 
cia de la del geueral Damremont. La mision 
deMr. Bugeaud era la de combalir al emir¿ 
todo trance, ó bien flrmar con él nna paz de- 
flnitiva y conveniente: se estrenó con un ma- 
niflesto en quc dirigiéndose ¿ los ¿rabes se 
proponia atomorizarlos juraudo una goerra es- 
terminadora; pcro apenas se habia estendido 
cuando entabló negociaciones con Abd-el Ka- 
der por mediacion del inevitable Duran, y el 
tratado dcl Tafna fué cl resullado de tales ne- 
gociacioncs. Esle tralado fué calamiloso: el 
eslablcccr una autoridad cn torno de la coai 
se podiau agrupar los ¿rabes, vino ¿ ser para 
los franceses un inananlial de embarazos y de 
desaslres, y amagó comprometer la soberanía 
tle la FYancia en Africa. He aqui los principales 
artículos: 

Arlículo 4 .« El cmip Abd-el-Kader reconoce 
la soberania dc la Francia cn Africa (el emir 
rehusó obslinadamente la cl¿usula del tribulo 
quc porsi sola estahlocia vasallage.} 

Arlíciilo. 2.** La Francia se reserva: en la 
provinciu de Oran, Mosiaganem, Mazagran y 
sus terrilorios; Oran, Arzeu, raas un tcrriiorio 
limltndo al E*ie por el Macta y la laguna de 
dondc sale; al Sur poruna línea que parliendo 
de esh lagiinn, pasa por la márgen meridional 
del lago Sebca y se prolonga hastael rlo Sala- 
do ^Ouel-el-MalcIih), cn la direccion dcl Sidi- 
Said, y de esle rio al mar, por manera quetodo 
el territorio comprendido en este perimetro sca 
trri ilorio francós. 

En la provinciade Argel: Argel, el Sahel, 
elMiiidJa limiladoal Este hastael Ouet-Kadda- 
ra, y lo reslante: al Sur por la primera salien- 
íe dcl Atlas menor hasla el Chiffah, (aflucnlo del 
Mazbfran) incIuyendoGlidah ysu lerrilorio; al 
Ocsle por el Chiffah, hasla el recodo de Maza- 
fran, y desde alli medianle una línea recla 
iiasta el mar, incluyendo Coleah y su territo- 
rio, por manera que todo^l terreno compren- 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGELIA 



2i0 



dido en este perimetro sea (erritorio francés. 
Arlic4ilo 3.** El emir adminislrará la pro- 
Tincia dcOran, la de Tilteri, que no esta com- 
prendida al Oeste en el limite indicado en el ar- 
ticulo segundo. ^*o podrá penetrar en ninguna 
otia partc de la regencia. 

Articuio 9.* La Francia cede al emir*. Rach * 
goum, Tlemcem, el Mecliouar y los cañones 
que antiguamcntc estaban eu esta ciuda- 
dela, etc. etc. 

El general dió conocimiento del tratado á 
los oflciales generalesy gefes dcl ejércilo quc 
parecierbn aprobarlo, y el 1.** de junio se 
aTistó con Abd-el-Kadcr. Este habia tcnido 
la babilidad de atracr basta el medio de los 
suyos al general francés, seguido de una dé- 
bil escolta; asi parecia á los ojos de los árabes 
como que iba á implorar la sumision; pero 
Hr. Bugeaud, por su contincnte altivo y su 
coüducta digna y enérgica en brcTC cslable- 
ci6 e) ceremooial bajo el pie de igualdad. 

En la provincia de Bona, como las negocia- 
ciones con el bey de Conslautina bubiescn fra- 
casado, quedó resuelta una nneva espedicion, 
y el gobierno que hubiera querido poder evi- 
tar esta guerra bonrosamente, ya dccidido á 
prosesnirla con energia nada omitló para 
afianzar su buen resultado. 

Desde los primeros dias de agosto, el ge- 
nerai Damremont se estableció en Mecjed-Amar 
delante de Guelma, con intencion de hacer de 
este pnnto su basc de operaciones: hácia flnes 
de setiembre todo el personal y todo el mate- 
ríal de la espedicion hallábanse alli rcunidos. 
El cuerpo espedicionario estaba divídido en 
coatro brigadas bajo las órdenes del dnque de 
Kemours, del general Trezel, del gcneral Ru- 
llerey delcoronel Comves; la artilleria estaba 
al mando del general Vallée y los ingenieros 
al del geoeral Fieury. 

El4.*'de octubre el ejércilo se puso en 
movimiento, y llegó el 6 á la vista de Cons- 
tanlina. De la misma suerte que en 4836, Ben- 
Aissa defendia la ciudaJ, y Achmet-Bey sos- 
teuia la campaña con su caballería. EI mísmo 
dia del arritK) qucdó hccho el reconocimiento 
de la plaza y delerminada la situacion de las 
baferias, y el 42 se abrió la brecha. EI gefe 
dcl ejército, deseoso de evitar la efusion de 
saogre, requirió á l; s sitiados para que se rin- 
diesen, haciéndoles vcr cuan peligrosa era sn 
situacion. aLosfranceses, respondieron, no se- 
ráu doeños de Constantina hasta despues de 
haber muertq el úllimo de sus defensores. » A 
esta respuesla, el general en gefe esclamó: 
■Ciertamente son hombres que tienen denuedo 
y corazon: pues bien, si los vencemos mayor 
será nuestra gloria. n Pocos momentos despues, 
al dirígirse hácia ia baleria de Nemours, una 
bala de cañon despedida desde la plaza le dejó 
sin vida; el general Perreganx, al inclinarse 
sobre él para socorrerle, recibió una bala en 
la frente y cayó raortalmente herido sobre el 
cuerpo del que habia sido su gefe y su amigo. 



Habiendo tomado el mando e1 general Ya- 
llée, como le perlenecia de derecho, por sus 
buenas disposiciones, se hizo dueño de laciu- 
dad, que fué tomada porasallo el 43. EI coro- 
nel Comves, aunque herído mortalmente en la 
brecha, Invo aun bastante valor para cerclo- 
rarse del buen éxito y acudir ¿ dar cuenta al 
duque de Nemours, que raandaba las columnas 
de ataque. Mas aforlunado el coronel Umori- 
ciere, aunquc sufrió la esplosion de una mina, 
pudo salvarse de la muerte, si bien por algu- 
nos instantes sc habia llegado á temer por su 
vida. 

Achmet-Bey, seguido de algunos centena- 
res de caballeros, huyó hácia el deslerto; y 
en los quince dias que sucedieron á la toma 
de Constantina m\ichas tríbus hicieron su so- 
mision á la Francia. 

Despuesde haber atendido é1a adminislra- 
cion y á la defensa d^ la ciudad, cuyo mando 
confló al general Bernelle, el general eu geí»^ 
se puso en camino el Í9 dc oclubre cou el 
reslo delejército, y llegó siu obstáculo a Bo- 
na, donde recibió su nombramlento para des- 
empefiar las funciones de gobernador de Ar- 
golia. Poco tiempodespues, el baslon de ma 
ríscal dc campo le recompensó dcl glorioso 
hecho de armas al cual habia enlazado ñu 
nombrc. 

ün nuevo método de oiganizacion avimi- 
nistrativa se inlrodujo en la provincia de 
Constantina, y muchas autoridades subalterua» 
nombradas por los franceses se difundieron 
por todo el pais: con ayuda de estos funcio- 
narios elegidos entro las nolabilidades indige- 
nas, los franceses tuvieron á su disposiclon 
fuerzas agresivas y represivas para subyugar 
sus euemigós, proleger sus-aliados y aflanzar 
su doniinacion, que sehizo mas fácil medianle 
el empleo de la fuerza suficiente al mando de 
sus gefcs respectivos. 

Elañode 4838 trascuxríó sin otrosacou- 
lecijnienlos imporiantes que la ocupaciou do 
Storah, qne ofrece un punto de desembarco 
mucho mas próximo á Conslanlina que lo cstá 
Bona. üna ciudad francesa con el nombre dc 
Philippeville se construyó blen pronto á las 
inme'diaciones de la ciudad mora. Hácia la par* 
le dc Argel y de Oran surgieron alguoas difi- 
cultadcs para la interpretacion del tratado de 
Tafna: pudiérase esperar, no obstactc, qnc 
fuesen orílladas por la convencion soplemen' 
taria del 4 de jullo do 4838, flrmada por el 
agente de Abd-el-Kader en Argel, aunque estc 
último rcbusó raliflcarla. Desde cntonces fué 
fácil preveer que la paz no era mas quc una 
tregua, y man de un sínloma hacia ya presa- 
giar una ruptura próxlma. La admlnlstracioii 
de la colonia se aprovechó de ella, no obslan- 
te, para ocuparse de hacer progrcsar sus di- 
ferentes eslablecimicntos. 

Una parte del aúü%4839 se fué do.^lizando 
sin rompimienlo de hoslilidadüs. En el mes de 
mayo, la ciudad de Gigenfué ocupada: la for- 



Digitized by 



GoogI( 



Í47 



ARGELIA 



nn 



macion de nn esfablecimiento deflnitivo efi es- 
ta plaza se justlflcaba tanto por la necesidad 
dc ocapar los franceses ó sus aliados todos los 
puertos importantes en la estension de la re- 
gencia, y ademas sostener ia ocnpacion de 
DJemilab y la consolidacion del poder en el 
califatodeMe(]anab. 

Sin erobargo, Abd-el-Kader, despucs de ba- 
ber reducido la ciuiud de Ain-Madi, y baberse 
tercíorado de la asistencia, ó al menos de las 
simpatias del emperador de Marruccos, envíó 
sus emisarios ¿ la provincia de Constantina á 
fin de suscitar en ella enemigos para la Fran- 
cia. Las intrlgas de los agentes del cmir en 
esta parte de las posesiones francesas hacian 
sentir cada vez mas la precision de foriiflcarla 
contra las invasiones que la ameuazaban: el 
general Galbois se dírigió en consecuencia á 
Setif, en donde estableció un puesto. 

En el mes de setiembre se veríflcó la cspe- 
dicion del Biban ó de las Puertas de Uierro; te- 
nia por objeto recooocer toda la partc de la 
provincia de Constantina que sc estiende desde 
estacapital al Biban, y desde cl Blban al Oued- 
Raddara, pasando por el fuerte de Hamza. El 
cuerpo espedicionario, separado eu dos divi- 
siones mandadas, la una por el duque de Or- 
leans, la otra por el general Galbois, y ambas 
á las órdenes del mariscal Yallée, se reunieron 
en Milab, de cuyo punto salieron cl 18, diri 
giéndose por Demilab ¿ Setif . Despues deha- 
ber atravesado esta última plaza, separáronse 
las dos diYÍsiones: la primera, ¿ las órdenes 
del general Gulbois» quedó en 1a provincia de 
Gonstantina; la segunda, de 3,000 bombres, 
mandada por el gobernador y por el princípe 
real ¿ sus órdenessc encaminó hácia el Biban. 

El 28 al medio dia, comenzó el paso de 
aquellas temibles rocas qfle los turcos nunca 
habian atravesado sin pagar tributo, y adonde 
jamás habian llegado las legiones romanas: 
cuatro horas bastaron apcnas para e5ta dífícil 
operaclou. Despues de baber dejado en los 
flancos de aquellas inmensas murallas que 
elevó la naturaleza ¿ mas de cien pieá, csta 
sencilla inscrípcion: \ejéreito flrancés, 4839! 
la columna salió al valle de Hamza, y empre- 
Qiósu marcba, sin servivamente hosiigada b¿- 
Cla Argel, adonde Ilegó el 2 de novíembre, 
despues de baberse reunido en el dia anterior 
con las tropas que la esperaban en el campo 
de Fondouk. 

Abd-el-Kader aun na habia declarado la 

{;aerra, pero claramente se dejaban ver sus ma- 
as disposiciones. Ya en los prlmeros dlas de 
octubre, los hadjutas babian ejercido razzias 
en las tribus aliadas de Francia y habian su- 
cedido varios, encuentros. Por último, des- 
puet de repetidos actos de bostilidad, dejando 
d emir ¿ un lado toda simulaclon, proclamó 
la guerra santa: los establecimientos franceses 
íueron atacados en toda la línea, y no obstante, 
cl denuedo de las tropas, obligados los colo- 
nos ¿ evacuar sus posesiones, se dirigierou ¿ 



Argel para buscar asilo: los corredores del ene* 
gopenetraron en algunos puntos de importan- 
cia y las tribus aliadas se refugiaron al campo. 

A la prímera noticia de la agresion de los 
árabes y de los acontecimientos desgraciados 
que ¿ ella se babian seguido, todas las medi- 
das necesarías se tomaron en Francia, para po- 
ner al gobernador general eo el estado de em- 
prendcr cuanto antes la ofensiva. Se espidie- 
ron órdenes coii la mayor rapidez para eqni- 
par nn uúmero considcrable de tropas y acele- 
rar su marcha y embarque, asi es, que en bre- 
ve, pudo el ejércilo rechazar al enemlgo por 
todas partes. 

Los Ilmltes de cste arílculo, ya escesiva- 
mente largo, no nos permiten entrar en todos 
los detaMes de esta guerra, durantc ia cnal se 
han añadldo bríllaotcs p¿ginas ¿ la historia 
militar de los fianceses: los soldados del ejér- 
cito de Afríca, ciiyas fatigas y penalidades 
comparíicron con él los príncipesdelasangre, 
se mostraron dignos de sus predecesores, en 
Mazagram, en Teniah y cn otros veinte luga- 
res. Mcdeah, Millanah, Cherchel fueron ocupa- 
dos sucesivamcntc, no obstante la resisteneia 
enérgica del emlr y de sus bíen organizadas 
tropas. Sin erobargo, aonque la guerra quedó 
encendida por todas partcs, en la proviocia de 
Argel, de Tilteri y dc Oran, la de Gonstantina 
continuó disfrulando de una tranquilidad que 
uo llcgaron ¿ turbar nl los emisarios de Abd- 
el-Kader ni el mlsmo eniir. 

El general Bugeaud llcgó á principiosde 
4841, para reeroplazar almariscal Vallée: des- 
de su llegada ¿ Africa se apresuró á concen- 
trar sus tropasen la provlncia de Argel, me- 
diante la evacuaciou de varíos pnntos poco im- 
portantes. Se babia contado con so energia y 
su carácter emprendedor para obtener un prós- 
pero é inmediato resultado, quiso realizar las 
esperanzas que eu él se fundaban, y para que 
sus golpes sobre Abd-el-Kader fuesen mas se- 
guros, resolvió arrebatarle todo lo que consti- 
tuia su defensa y reducirle ¿ solo sus-recur- 
sos, arrninaudo la influencia que ejercia en 
ciertas tribus, sobre todo en la provincia de 
Oran, de donde incesantemente sacaba nuevos 
recursos para contínuar la guerra. 

El año de 4 84 1 comenzó fellzmente por nua 
victoría, mediante la cual se apoderó de Ben- 
Thamy, califato de Abd-el-Kader, una columna 
de cuatro mil bombres, sallda de Oran ú las 
órdenes del comandante de la [daza (noche de 
42 aI43 de enero ) Al Ilegar la primavera, 
dcspues de habcr avituallado ¿ Medeah y Mí- 
lianah, el gobernador genetal se puso ¿ la ca- 
beza de una espedicion que partió de Mostaga- 
nem dirígiéndose ¿ Tekedempt, de cuya pobla- 
cion se apoderó despues de una obstioada In- 
cha, aunquo los ¿rabes la prendieroQ fuego 
antes deabandonarla plaza. Estc prímersuce! 
so que conmovió el poder de Abd-el-Kader le 
siigirió sentimientos mas apacibles qiie en 
otras ocastones: rescat¿ronse machos prisio- 



Digitized by 



GoogI( 



949 



ARGELIA 



850 



neros, y Mr. DDpttcbnt, obispo de Argel, pudo 
coDsegalr dd caoge que devolvió la libertad á 
438france8es. 

La colDmna espedicionaria, sín dejar roas 
que rninas en cl lugar donde se baliaba la for- 
taleza de Tekedempt sc dirigió á Mascara, en- 
tró en !a ciudad sin resistencla, y la balló com- 
pletamente desierta. Dejó alli nna guamicion 
y entróen Mostaganem, despuesde baber sos- 
fenido nna reñida Incba en el desflladero de 
ÜLb-el-Kredda. Al mismo tiempo el general 
Baragnay d'Hilliers enviado al bajo Gheliff, 
obligaba al emir á quemar sus plazas fuertes 
de Boybar y Tbagas, dando on severo castigo 
i la tríbu de los onjad-oaracb que era bostil al 
c^ército francés. Estos sucesos no quedaron 
sin fruto, pues al cabo de algunos roeses, va- 
riastríbos se separaron de la devocion de Abd- 
el-^ader, pidiendo á los aliados de Francia 
proteccion contra el emlr. 

Habiéndose becbo en Mascara el competen- 
te número de provisiones, á fln de que en ella 
pudiera pasar el invierno una division: tenia 
. esto por objeto impcdir á loshacbemes de en- 
tregarse al cultivo y conseguir de csle modo 
que tan poderosa tríbu, base y orígen del poder 
de Abd el-K^der se sometiese, determinando 
asl la sumisíon de todas las demas. A 48 leguas 
al Sor de Mascara seelevaba cl fuerte deSaida, 
qoe por sd posicion era muy iroportante para 
Abd-el-Kader y le servia para conteoer el pals 
de la Takoubia, que estaba descontcnto de su 
yogo. Este fuerte fné tomado y arruinado; el 
poeblodela Guetna, cunadelu faroiliudel eroir, 
sufrió la misma suerte, y al instanteseis tribus 
acudieron á establecer alianza con el ejército 
francés, al cual ban servido despues de cons- 
tantes aDXiliares en los ataqoes dirigidos con- 
tra la gran tribu de los hachemes. 

fiabiendo becbo cl cnemígo una irrupcion 

contra los aliados de la Yakoubia, quela guar- 

DicioD de Mascara barto insigniflcante para de- 

fenderlos se vió obligada á abandonarlos á sus 

propias fuerzas, el gobernador general slntió 

la nccesidad de establecer en esta pJaza tropas 

soficientes para dominar el pais. Por consiguien- 

le, el general Lamoríciere recibió órden de ir 

i instalarse con sn division, y lo haconseguido 

despnes de .«lostener un encuentro, en la gar* 

ganta de BodJ, con Ben-Thamy, califato de 

Abd-el-Kader. Asi colocado en el centro del 

pais enemigo, fácilmente pudo estenderse en 

wdos sentidos, y despues de muchas espedi- 

ciones, siempre coronadas de buen éxito, con- 

siguió paciflcar la comarca y atraer bácla si 

todas las poblaciones. Las tríbus dcTafüa, asi 

corao claga de Gbózel,yano contenidas por el 

temor, levantaron el estandaríe de la revolu- 

doD coDtra Abd-el -Kader, y nombraron por su 

gefeal marabú Abdalla-Ould-Sidi-Gbigr, quc en 

DnaeotreYistasotemDecon elgefe de la colum- 

na f^cesa y el general Mustafá, proclamó 

cadücado el poder del emir. 

En ela&o^eacababadetrascnrrír, el pais 



babia dado nn gran paso bdcia sn paciflcacion, 
pero mucho faltaba todavia para obtenerel re- 
snltado apetecido. Aniroado por lasintenciüncé 
y por las esperanzasmanifesladas en el discur- 
so que habia pronunciado el rey en laapertu- 
ra de las cámara^ el gobernador general con- 
tinuósuobra. Desde prlnclpios de 4842, elge- 
neral Lamoríciere y el gobernador misroo dís- 
persaban y perseguian á los árábes en todus 
lás direcciones: el foerto de Sebdu, única pla- 
za de la segunda línea que todavia quedaba al 
emir, cayó en poder de sus contraríos que re«> 
cibieron ademasla snmision de quince tribus. 
Al mismo tiempo las propiedades de los ára- 
bes eroigrados se ballaban sometidas ¿ una 
Dueva orgaDizacion. 

Entretanto, la decision tomada por la cá- 
maru de los diputados, adoptando por último 
los proyectos del gobierno acerca del Africa, 
vino á prestar nueva aclividad á las opcracio- 
nes. Alllegar la prímavera, el general Bugeaud 
casligó á los beni-menacer, tribu kabayla dc 
las cercanias de Gbcrchel, y obtuvo la suroi- 
slon de roas dc vcintc tribus. Diriglóseen se- 
guida báciael GbeIiír,yenvolTiendo en un roo- 
vimiento concéntricoias montafias que servian 
de rcfugio á las tribusno sometidas, libró á la 
IlanuradeArgel roedianteesta inroensa razzia, 
delasincursionesde los roontañeses, aflanzan- 
do las corounicacioncs entre Medeah, Milianah 
yGberchel.EI gcneral Lamoríclere por su par- 
le acababa dehaccr uná brillanle espedtcion, 
y por úhimo, Abd el-Keder se vió obligado y 
penelrar nuevameDle cn el desierto. 

Dc vuelta ya las coluronas espedicionarías 
se ban ocupado de trabajos mas paciflcos. Sc 
cmprendió la constraccion del caroino, que 
media enlrc Bedeah y Blidah; tarobien se em- 
prendió la escavacion del foso de Mltidja. Al 
mismo ticropo sc arre«;laban los contingenles 
que habian suministrado ios aliados. 

El mes de selierobre sc inauguró con una 
grande concentracioii de tropas en Mascara y 
en Mostaganem, pues se trataba de dar un gol- 
pe decisivo ¿ Abd-el-Kader que babia sufrido 
ademas la defeccion'de algunas tribus, y dcs- 
pues de haber atacado en vano las columnas 
del general Lamoriciere, combatió durante dos 
dias las del general Ghangarnier; pero habien- 
do previsto que se trataba de circuudaríe, ar- 
roJ¿ndose sobre los desflladeros del Atlas me- 
nor, se dirígióbácia el desieríosobreTuggurt. 
El inviemo babia llegado ya, pero Abd-cl- 
Kader se babia establecido on las montañas 
del Yagrenseris, desde donde dominaba todoel 
pais comprendido entre el Gbeliff y la Mina, y 
contenla por el terror ¿ las tribus de las inmc- 
diaciones afectas al partido de los franceses, 
era de temer que ODa permaDeDCia mas dila- 
tada en el pais, ie devolviese su anteríor pres- 
tigio, por lo cual era forzoso alejarle á toda 
costa. üna campaña de Invierno se ba organi- 
zado antes de mucho: el resultado de las ope- 
raciones correspondió perfectamente ¿ las mi- 



Digitized by 



GoogI( 



^51 



ARGELIA 



35S 



ras del general en gefe, y en yeinte y dos dias 
casi loda la cordillcra del Vagrengens hasta el 
Ved-Rilion, el valletodode CheliíT, muchastri- 
bus en niasa y la mayor parte de los flitas se 
hallaron al dominio del general Ghangarnier, 
que no tardó en fomentar una espedicion con- 
tra laspoblaciones inmediatas á Tenés, queaun 
no babiansido hostigadas porel ejército. 

EI año de 4 843 pareció comenzar bajo cno- 
josos auspicios: Abd-el-Kader, penetró en el 
valle del Cheliff, vió correr háciaél las poblacio- 
nes, invadió el agalik de Braz é intentó un 
ataque sobrc Cherchel: por todas las partes del 
Oeste recobraban las hostilidades un niievo v¡- 
gor. Pero los generales de Bar y Changarnicr 
se airigferon al instaute al encuentro del emir, 
mi^ntras que el duque de Aumale por nume- 
rosas ventajas obtenidas sobre sus aliados, in- 
deronizaba á los franceses de las pérdidas que 
les habian ocasionado las razzias de Abd-el- 
Kader. El gobernador se pnso personalmenfe 
á la persecucion del emir, custigó á las tribus 
culpable? de defeccion, dispersó A los kabay- 
les, y úllímamenlehizo que el cmir buscasesu 
refugio cn las mootañas: razzias ínce¿antes 
vinieron en seguida á conñrmar esle suceso 
acarreando la defioittva sumisioo de un grau 
Dúmero de tribus. Pcro de todas estas operacio- 
nes ejecutadas con audacia y habiliJad, nin- 
guna tubo on resultado tan importante como 
la toma de la Smalah de Abd-el>Kader. 

La Smalaheraunapoblacion nómade,com- 
puesta de la familia del cmir y do las dc los 
principales personages que seguian su causa, 
constituyendo un conjunto de docc á quince 
mil personas, cuya guardia se hallaba confia- 
da á las bizarras tropas del emir. Encargado 
por el general en gefe, de apoderarse de ella, 
el duque de Aumale, se encaminó hácia Uessek- 
U^Rckai, en donde acampaba. La encontró en 
Taguin (46 de mayo) y al punto se precipitó 
sobre esta poblacion formada de tiendas, sola- 
mente con quinientos caballos y auxiliado por 
Joussouf, coronel de los spahis, y el teniente 
coroocl Morris. Al c:ibo de dos horas, todo lo 
que podia huir se puso cn fuga, interuando 
)os rebaños eu los deslcrtos, y trcs mil seis- 
cicntos prisíoneros quedaron en poder do los 
francescs, asi como las ticndas de Abd-el Ka- 
der, su correspondencia, su tesoro, cuatro 
banderas, un cañon, dos cureñas y un gran 
Dúmcro de objetos preciosos. El gcneral Lamo- 
riciere corló la retirada á los fugllivos, é hizo 
noevameute numerosos prisioneros y consiguió 
unbotin considcrable.Unnuevoencuentro con 
los dospojos de la Smalah tuvo lugar el 22 de 
Jouio, y nucvamente la fortuna fué contraria 
á los árabes. 

Terminaremos aqui lanarracionde las ope- 
raciones del ejérCito francés on la Argelia: 
pues ya tendremos ocasion de ocuparnos de la 
campaña de 4844 en el articulo marruecos. 

Despues de la tqima de Argel, por varias 
veccs sc ha suscila<lo la cueslíon de si esta 



conquista era ó no para la Francia nna carga 
pcsada, y sí la metrópoli podia, en un tiempo 
mas ó menos inmediato obtener algunas ven- 
tajas: preciso es añadirque csta cucstion trata- 
da eo las cámaras, no poco ha contríbuido pa- 
ra complicar la situacion de los franceses eo 
la Argelia. Se ha hecho valer contra ia conser- 
vacion de Argel, el gasto de hombres y dinero 
quc esla posesion ha costado ya á la Francia, 
se ha pretendido que en caso de guerra conli- 
nental, tendria necesidad csla potenciade ex- 
plotar lodos sus recursos, viéndose por consi- 
guienle, en la imprcicindible necesidad de 
abandonar el Africa; seha dicho por otra parle 
quecn caso dc guerra con la grau Bretaña blo- 
queado el ejércilo francés de la parte del mar 
por las flotas enemigas y asallado de la parte 
de tierra porlos árabes, no podria menos quc 
rendirse á discrecion. 

Pero veamos de disipar una á una las diversas 
diflcullades que se suscitaron, y por de pronto 
resolveremos la primcra apelando á la histo- 
ria.LaprovinciadeAfrica era sin contradiccion 
una de las mas ricas y mas florecientes del 
imperio romano. ¿Y es de creer que Roma ha- 
ya cstablecido su dominacion cn solo doce 
años? no, ciertamente. Un siglo y aun mas, 
tesoros y armadas enteras^ nada se omitió pa- 
ra realizar esta conquista, que fué mas tarde. 
y por espacio de cinco siglos, el roas bello 
floroo de la corona. imperial. Lleguemos á los 
ticmpos modernos, y preguntemos á los in- 
glcses cuanlo les han coslado sus estableci- 
mientos de las lodias. Mus los romunos de 
otros tiempos se dirá, ma¿ los ingleses de 
nuestros dias no tuvieron qne luchar con po- 
blaciones fanáticas que considcrasen la guer- 
ra contra sus enemigos como un acto de reli- 
gion, y pudieron por tanto preveer el término 
dc la obstinada pelea. Adniitido que estos dos 
pucblos se hallasc^j bajo este conceplo en con- 
diciones mas favorables que la Francia, pero 
no exageremos el fanatismo nmsulman cqmo 
lo hacen muchos. Gracias al poco conocimien- 
to del pais, los franceses han couseguido le- 
vantar en contra suya razas enleras, que por 
ser diferentes en sus costumbrcs, lengaage, 
intereses.y sectas, se hallaban en perpétua lu- 
cha bajo la dominacion de los beyes. En ver- 
dad que no conviene á la Francia emplear co- 
mo medlos de gobieruo los mismos que em- 
plean los turcos, pcro pudiera grangearse la 
voluntad de las poblaciones musulmanas, por 
la dulzura y los buenos procedimientos. Re- 
cordemosantc todoque en ellos el fanatismo es 
el fuudamentode la religion, y si vieraa lafor- 
taleza á la par de la Justicia y la severidad, para 
reprimir los discolos y turbulentos, pronto to* 
das estas poblaciones aceptarian la domina- 
cion deloseuropeoscomoimpuesta por la vo- 
luntad de Dios. Bonaparte, con 25,000 bom- 
bres á lo sumo, cousiguió la conscrvacion 
del Egiplo, á pesar de los turcos y los in- 
¡ gleses. Al Oe¿le dc la regencia, la mala po* 



Digitized by 



GoogI( 



iií 



AÍIGELIA 



254 



Uüca de Francia ha despertado una nueva am- 
bicionqueha creido poderse dispular el impe- 
rio de esla parte del Africa, pero en la provin- 
cia de Gonstantina nada de esto ha sucedido: 
enefecto, Achmet cayó en desí^racia: era mu- 
snlman, y sín embargo, ni un solo alfange se 
dcsnadó para darle apoyo, y en toda la eslen- 
siondelpais, laautoridad delos franceses, sc 
vióeslablecida y respelada. iQuerrán lomarse 

60 coenta como consccuencia del fanatismo 
religioso los merodeos dc los hadjutas y dc at- 
gooas otras tribus?¿Y por ventura, los mismos 
hechos no se presentan en la Siria y en Arabra, 
coando las caravanas de los verdadtvos ce- 
j/en/e«, ai dirigirse á la Meca, no pueden atra- 
vesar aquellas regiones si no es pagando un 
Iributo, ó caminando con escolla que no siem- 
pre conliene la rapacidad de los beduinos? Se-^ 
gnrameote se lia necesitado todo el vigor de 
ífehemet-AIi para poner colo á estos esccsos 
qoenuevamenle han comenzado dcsde quc él 
ha desaparecido de la escena polilica. 

Examinarenaos abora el casode guerra con- 
tiDenlal. Nadie pnede poner en duda que los 
combates soslenidos desde hace quincc aíios 
en Afrtca, hayan sido una buena escuela para 
el ejércilo, pues no en la vida ociosa do las 
gnarniciones se liubiera formado esa valieníe 
falange dc jóvencs generales, que son la gloria 
y la esperanza dcl paií?, y aunque la Argelia no 
ofreciese otra ventaja, cierlamcnlc no es csla 
de escaso interés; pero examinemos la cih?s- 
lion bajo ülro punto de vlsta. ¿Acaso es insig- 
nificauleel soslenpr en Argelia un ejércil ) in- 
Irépido y agucrrido, qiie Irasporlado en algu- 
nos dias por mar liasla et punto vulnerable dcl 
enemigo pueda entretenerle con buen éxüo? 
Pregúniesele aí Anstria si cl ejército de Africa 

61 llegar á las costas de la Lombardía , no le 
caosaria mas recelos que otro ejércilo de igual 
fnena á las márgene» del Khin, ó al pie de los 
Alpes. Pregántese á la Rusia si veria sin in- 
qnieíud que el ejército de Africa descmbarcase 
á oriilas dcl Bósforo. La ocopaciun argeliana 
dismiDuye los recursos de la metrópoli. ¿Pero 
cnal seria la fuerza de la Francia para que su 
salvacion depcndiese de algunos millares de 
borotres que cuslodian sus posesiones afri- 
canas? 

Dícese generalmente que el Medlterráneo 
debe ser un lago francés. ¿Será preciso para 
jostiQcar esta palabra, que abandone la Fran- 
cia 200 leguas de costa, que por un lado mi- 
ran á Gibraltar y España por Oran y sus puer- 
'o^ » 7 por otro á Malla é Itaiia por Bona? 
Admítamos la hipólesis de una guerra con la 
higlaterra, la España scria en tal oaso aliada 
de Prancia ó su encmiga, en cnalquiera de ellos, 
dueña asi de toda^esta porciou de mar que baña 
las costas de Africa y do £spaña, tcndria á ra- 
ya las fuerzas ioglesas. Añadamos adcmas qiie 
el abandono dc Argel, suponiendo que debili- 
tase dfreetamente á la Francia aumentaria la 
fuerxa de sus riTales. 



No existe nacion ni pucbío en Ar^'clia; diez 
razas diferentes se distribuyen su vaslo ter- 
ritorio endonde ninguna domina; ei Africa, por 
otru partc,tal como nos lo cnseña la historia, 
ha estado siempre sometida á la dominacion de 
los eslrangeros: cartagineses, romanos, vánda- 
los, gricgos. árabes y turcos, la han poseido al- 
ternativamente. Abaudonada por los franceses, 
las débiies fuerzas del sultan serán insuQcien- 
tes para conservarla: vendrá por lanto á ser- 
vir de presa á algun nuevo Barbaroja que res- 
tablecerá la piratería, ó lo que es mas proba- 
ble y peor aun, caferáen poder de los inglcsea. 

Argel parece que ha sido otorgado por 
la Providencia para inderanizar de todas sus 
pérdida?, y para haccr recobrar á los france- 
scs cl rangii que habian perdido ; solo Argel 
piiodfí ponerlos en posicion do luchar cou la 
ínglalerra, su irreconciliable cnemlga, que lo 
es, ho por sistema, no por pasion, sino por- 
que cl abalimienlo francés, es una condicion 
iodispeusable desu cxislenciíi. Todos ios dias 
stí oye encomiar la importancia de las colonias 
iras-atlánticas para la mariua francesa, y pa- 
rece como que sc mira con desden la co- 
ionia dc mas eslimacion que en tiempo algu- 
no ha poseido, porque eslando á su alcance, 
porqne constiluyendo parle de un inmenso 
continenlo , le ofrece por cl dcsarrollo de 
su comercio y dc su poder maril'.mo , todas 
las vcntajas de los demas cstablecimicntos 
colonialos, sin tener ninguno de sus incon- 
venienles. La cstension que las relaciones co- 
merciales han tomado en los puertos franceses 
del Mediterráneo , con posterioridad á la con- 
quisla de Argel cs un hccho sin réplica: aban- 
dóncse, y muy pronto Marsella, Tolon y to- 
do cl Mediodía'dc Francia, sufrirán las con- 
secuencias lamentables de esla impcricia, y cl 
coniercio quedará reducido á la nnlidad. 

¿Por qué mcdios se conseguirá que cuanto 
ant;ps la colonia de Argel sea realmenle pro- 
ductiva para la Francia, ó al menos de qué 
modo sc podrá veriúcar que sc baste á sí mis- 
ma? Favoreciendo simulláneamenle los progre- 
sos del comercio y de la agricullura , porque 
en un pais donde aquel solo cstá sostenido por 
los productos de eSla, el incremento qnc re- 
cibiria el cultivo de los ccreules, de los olivos, 
de las morcras, del algodon, de la cria dc to- 
da clase de ganados, y particularmente el ca- 
ballar, pudieran influir poderosamcnte en la 
masa de las transacciones comerciales. Tal vez 
convendria mejor dejar el cuídado de semejan- 
tes progresos á las necesidades y á las ten- 
dencias de los indigenas, que por su propio in- 
terés formarán causa comuU con los franceses 
cuando vean que su dominio en Africa es un 
hecho ya consumado que deben ac^ptar, sino 
con alegrla, con resignacion al roenos. 

La naturaleza de este articulo no consiente 

mas ámplio desarrollo: el lector que qiiicra 

conocer mas á fondo todo lo concernicnte á lu 

1 colonizacion de Argel, poede consultar la obra 



Digitized by 



Googk 



m 



ARGELIA-ARGONAÜTAS 



m 



ya citada de Ifr. Baode, donde este admíQis* 
trador la ha tratado con toda U superioridad 
de UD bombre acostumbrado á los negocios y 
coQOcedor del pais. Igualmente pucde consullar 
una obra mas reciente de Mr. Evaristo BaYOUx, 
que tiene por titulo Viage polUico y descrip- 
tivo al Nortedel Aftica, en cuya obra eu me- 
dio de ideas atrevidas, se euoueDtrau detallcs 
dci mayor interés y varias consideraciOQOs 
que deQOtan grande iQteligeQCia y esteusiOQ 
de coQOCimieQtos. El lector podrá tambien ver 
coQ fruto la Belaoion hecba por Mr. Blaoqui á 
la Academia de las Ciencias morales y politi- 
Q^^^QVdsi&.eQbreeleeiadQaolualdelaArqelia. 
Eq cuanto á los documeQtos de estadística se 
liallarán reuoidos ea la Noticia [Tableaud), 
anual que hace aparecer el ministro de ia 
Guerra acerca de lasituacion de los estableci-' 
mientos franceses en la Argelia. 

ARGENTINA. {Botánica.) PlaQta pereone de 
la famiiia dc las rosáceas: es astriugeute» vui- 
neraria y detersiva. Su Jugo es IltoQlriptico y 
sus raices ténues y á veces Qbrosas. 

Sus vástagos crecea basta mas de un pie: 
tiene sus bojas divididas en cinco gs^os en fl- 
gara de cunas; la parte superior de ellas es 
verde y la inferior de un blanco relucieute y 
como plateado, qne es de donde toma nombre 
la planta, cuyas tlores son de un bermoso co- 
lor amarillo. 

ARGOUA. Es propiamcQte bablando un co- 
llar de hierro fljo á un poste , con el cual. se 
sojetan ciertos penados para esponerlos á la 
espectacion pública ó sacarlos ¿ ia vergUenza. 

Eq Francia desde 4 74 9, se ha incluido ea 
el número dc las penas aflictivas y corpora- 
les, habiéndose ordeaado por uua declaracioo 
del 44 de Julio de 4749, que las coadeaaspor 
contumacia á la peaa de la argoila fucsea iras- 
crltas en uua tabliliu que el Yerdugo debia su- 
jetar á uu poste en la plaza pública. En Espa- 
fia era la argolla uno de los principales atri- 
bntos de ouestros tiempos iaquisitorialefi y 
que roas afligiaa á los aiormeotados; pero hoy» 
por fortuoa ha desaparecido , asi como todo 
<;a8tlgo iQbumaoo y bocborooso. Hace poco 
tíempo que auo oo estaba derogado eo Frao- 
cia el articulo penal que se espresaba del 
modo siguiente: «Gualquiera que haya sído 
condenado á uoa de las peaas de trabajos for- 
zados á perpetuidad, 6 por ticmpo determioa- 
do, ó á reclusioo, antes de sufrir su coodeoa, 
será snjetado coo la argolla eo la plaza pú- 
blica; permanecerá e&puesto á la vista dei 
paeblo por espacio de una hora; eocima de su 
cabesa se coiocará uo rótulo que en caracté- 
res grandes y legibles esprese su nombre, 
profesion , domicílio , condena y la causa de 
su senteocia.n 

ARGONAlTA. [Hietoria nqiural) Género de 
moluscos cefalópodos establécido por Llneo, y 
que antes de este grao naturaiista, úq coofundia 
con los nautitas, bajo el nombredenautitas ví- 
treos. Lo0 argonautas atn^eron por mucbo 



tiempo la curiosidad de loa naturalistas, y ya 
Aristóteles, Eliaoo y Opiano los babian hecbo 
célcbres describlendo las maraviilas ó singu- 
lartdadeis de su navegacioa. Tal ves de elios 
aprcndió el hombre el arte de dirigir la nave 
con ayuda de la vela y del Umon. Por mucho 
tiempo se ha ignorado si el argonauta vive su- 
jeto á su concba, y este punto ni aun hoy dia 
está suQcientemente aelarado. Esta concha 
tiene la forma de uoa góndola y una tinta 
lactea que le hace muy notable; su ligereza 
es estraordinaria, y la cubierta frigil, traspa- 
rente y careuada. £1 animal tiene la mayor 
analogia de conformacion^con las especies de 
sepias, que vulgarmente'se ilaman pulpos ó 
pólipos. Entre dps de sus largos brdzos, ó maa 
bien de SQs pies, existe una membrana que 
desplegan para recibir el empuje del viento; 
sus dcmas miembros les sirven de remos y de 
gobernalle: con auxilio del aparato que resul- 
ta de la reunioo de estos miembros, es como 
elevándose el argonauta i la superflcie del 
raar, presenta á la ooda la quiUa df su frágii 
buque, y remootándose por encima dc ella 
atraviesa los mares. Los navegantes lo perci- 
' ben frecuentemente viajando como ellos , pero 
, nuda es mas diricil que darie aicaace, pucs al 
, menor pcligro recogea sus Jarcias y se huadea 
' eu las profundidades del abismo. En el Medi- 
I terráneo es donde mas abunda, y Piinio, que 
conocia este aoimal, se empeñó eo añadir á sa 
historia las fábulas mas absurdas: dicc que et 
' oautito abaodooa su coocha para preseitarac 
eo tierra , y que solo se acomoda en su intc- 
rior para trasportarse de playa á playa. 

Gon6cense varias especies de cste género 
eu las colecciones conquiliológicas , puesen 
su mayor parte no son raras : en el Museo de 
Historia natural de Paris se encuentran dos 
Juntamente con sus habitantes. Guatro argo- 
nautas se han ballado fósiles que fueron mo- 
radores del antiguo continente. 

Despues de ia redaccion del articulo qae 
acabamos de insertar, se han practicado naevoa 
esludios accrca de este intcresantc molusco. 
Mr. Alcides d'Orbigny, entre otros, ha demos- 
trad j por observaciones prolijas y minuciosas, 
que el argonauta no es parásito, que la concha 
en que se aloja le pertenece realmente, sien* 
do el rosultado de uoa secrecioo parücular, 
cuyos órgaoos parcccQ ser los brazos palma- 
dos de que está provisto el aoimal. 

Alcides d'Orbigny: Mimografia ifo Un «rfcM- 
podof. 

ARGONAUTAS. {Sistoria,) He aqui ano de 
los asuntos que mas vivamentc han preocupa- 
do la atencion dc los bistori^dores antiguos . 
Lasversiones semifabulosas, seaii-histórtcafl 
de que ban sido objeto los argonantas, varlaa 
basta l6 inflnito, si tomamos en cuenta las tra- 
diciones y leyendas de ia Grecía antigua. Nos- 
olros, sin embargo» no entraremos al babiar 



Digitized by 



GoogI( 



Wl 



AtiaONAUTAS 



fiS^ 



4« los argooaiitas, en prolijas iQYesligaciones 
Botrelos mitos y aimbolos de la Grecia. Nos 
Uoiilareiios á aflrmar aqoi, como demoslrare- 
mos mas adelaate, qne hay en la fábala mito- 
Idgica on fondo histórico y real. Desacertsdo 
■os pareeeria caliQcar de pura flccion óde ale- 
goila astionómica la tradiclon de los argonau- 
tas oomo lo hicieron mnchos sábios ea S últi* 
no siflo. Bl Yiage de los argooantas es cono- 
dido hasta de los niños» y io mismo las sTen- 
toras de Jason. por cuya raxon haremos de 
allas nna brevisima reseña. 

He aqni, pues, el fondo histórieo de la tra- 
dicion referida. Jason, hijo de Eson, rey de 
Tokos, en la Tesalia, foé despojado de ia he- 
rencia piterna por la usurpacicm de Pelías, 
hermaao del mísmo £son# Para rescalarsu rei- 
BO, ae empeñé cn una empresa iarga, difícil y 



hijos alados de Boréas, (ieles y Calos, le tibra* 
ron, ahuyeotaDdo á las harpias á iravés de laa 
nubes. El profeta, reeooocido á este beDefioio, 
dió ¿ los estrangeros ios consejos que les craO 
necesarios para llcvar ¿ término sn empresa. 
Si hemos de creer ¿ los poetas de aquel 
tiempo, la entrada del Ponto Euxino estaba ia* 
terceptada por rocas flotantes, las cuales al pa- 
sar un objelo enUre ellas, se acercaban y chor 
caban con una velocidud tan prodigiosa, quj^ 
ni el ave mas ligera bubicra podtdo atravesar^ 
las impunemente. Sin embargo, el buque Ár- 
go, por un favor especial de Juno, salió libre 
del riesgo, y eotró eu el Faso, en Cólquide, ^in 
haber tenido ningun otro accidente digno de 
atencion. Entcrado Eetes, rey de Gólquide, por 
el mismo Jason dei motivo que le Ilevaba, pro- 
metió entregarle el Vellocinn de oro, á condi- 



Uena depdigros. Resolvió ir ¿ Gólqoide¿ ro- cionde que unciria dos loros que tuviesen las 
bar el VeÚocino de oro, qne habiadej^do alli patasde bronce y vomitaseo Ilamas, y harla 
eleolioFríxo. AyudadodeMinerva, irgoscoos- ' qoe arasen una tierra. 



tmyó en Arminia el mayor buque que se ha- 
bia conocido hasta entonces, el cual del nom- 
bre de so autor, fué llamado Argo, Embarc¿- 
roose en él los héroes mas célebres de la Gre- 
eia en número de cincuenta. Su lista varia se- 
gOB las diversas tradiciones, porque cada pue- 
blo quiso colocar en elia su héroe nacional. 
flay, sin embargo, nombres como los de Hér^ 



Despues de sufrir esta prueba, 1e esperaba 
otra aon mas terrible. £n el campo labrado, 
habia de sembrar los dientes de un dragon 
muerto en otro tiempo por Gadmo, y de esta 
siembra teniau que nacer instant¿neamente en 
ves de mieses, gigaotes armados de ponta en 
blanco, ¿ los cuales deberia ademas vencer. 
Jason cousiguió superar aiDbas dificuUadescon 



eulet, Cástor y Polux y Teseo, en cuyo apoyo el auxiiio de Medea, hija de Eetes, la cual se 
están de aeuerdo todos los pareceres. , habla enamorado de él. 

Ealos goerreros Ilevarou consigo al divino ! Eotonces Eetes se negó ¿ complir lo pro* 
y poeta Orfeo. Saliendo de Yolcos, se dirigie- ' melido. Ei Vellocino estaba en un bosqne sa- 
ffon primero ¿ la isla de Lemnos, en otro tiem- ' grado, colgado de un ¿rbol y guardado por un 
po habttada por piralas. Las mugeres de estos dragon; y Jason conslguió robarlo clandesti- 
piratas, irtiladas del frecuenle abandooo en mente, por medio de los eocantos de Medea, 
qne ae las dejaba, y de los enlaces que en sus que huyó con su amanle. 
largOB viages contraian sus esposos con mu- i EI regreso de los argonaotas no ofrece olra 
geres estrangeras, coocibleron uo dia el plan circunstancia digna de atencion, sino la estra- 



deasesinarlos, como lo ejecutaron ¿ la vóelta 
desos raaridos. 

Ssla f¿bula, referida pór Apolonio de Ro- 
daa, viene en apoyo de un hecho que suponen 
dlversas tradiciooes, ¿ saber: ia frecuencia de 
la piraterlaen el Mediterr¿neo en aquella época 
de eontinuas emigraciones, hecho que acaso 
BO sea estraño ¿ la espedicion de los argonau* 
tas, podiendo muy bien haber tenido esta por 
ol^o la destruccion de los piratas. 

Sin hacer mérilo especial de estas opinio- 
nea, es io cierto que desde Leronos, donde lus 
mngeres trataron de detenerlos^ remaron h¿cia 
laMysia.PerdieronalliárHérooles, quese inter- 
oó en busca de Hylas, ¿ quien las n¿yades ha- 
bi4n robado, enamoradas desu bermosura. To 



ña ruta que siguieron. La tradicion reflere que 
no fué por la eotrada ordioaria del Ponto Eu* 
xiDO por donde volvieron, slno qoe el navlo 
habia hallado otro paso mas septentríooa!, 
que comunicaba con el Meditcrr¿neo roas atlá 
de Italia. Pero ¿cu¿l era esta salida, este paao 
septeotrional de un mar ¿ otro? sin doda que 
hallaremos tantos ItiDerarios coroo hubo en ia 
antigüedad poetas ó historiadores que habla- 
sen de los argonautas. Suponiase que salieroa 
det Ponto EuxiDO por uno de los ríos que teniaa 
alli 30 embocadura; y como las corrientes de 
estos ríos eran desconocidas para los gríegos^ 
cada cual las dirigia ¿ so manera. 

Si nos empeñamos, pues, en descebrir el 
verdadcro, camino, tropezaremos con lantos 



earon despues en Bebrícia, donde tuvieron un I ilíneraríos coroo hubo eo la aot igfledad poetu 



cofflJtiate cn que quedaron vencedores. Amico, 
rey de la comarca, dice ia f¿bula, fué muerto 
por Polox en el combate del cesto. Segun Apo- 
Íonio, bajaron despues ¿ la costa de Bitgamia, 
donde tiallaron un anciano, el profela Fineo, 
horrlblemente atormeotado por las harpias, ¿ 
las coales le habia eotregado Júpiter pa a cas- 
tigarle dc una indiscreta prediccion. Los dos 

453 MaUOTMGA POHULAR. 



historíadores ó mitógrafos, que tralaron de los 
argonautas. La menos invcroslmil de todas 
estas hipótesis, auuque sea falsa eo el hecho, 
es la que supooe canalcs de comonicacion cn* 
tre uno de los dos grandes rios que se pier* 
den en el Medi terréneo, y otro de los que tie- 
nen su embocadura en el Pomo Euxino. Tal es 
la tradicionde Apoionio de RodaB, la cuai re« 

T. III. 4^ 



Digitized by 



Googk 



i59 



ARGONAÜTAS-ARIA 



m 



flere qoe el natfo Átgó, perfiegntdo por la flo- 
ta del rey de Cólquiüe, eutró en el Ister. y de 
alli por un braso deagua pasó á un rio (el Ró- 
dano 8ln duda) que desemboca en el llediter- 
rineo al Oeste de Italia. 

Bn oplnion de Timeo, los argonautas su- 
bleron por ei Tanais, dcsde donde pasaron á 
mn rlo qoe no nombra, y desagua en el Océ^- 
BO. Entraron luego en el M editerráneo por «l 
titrecbo de Gibraltar. Pindaro lea lleva al mar 
lojo, acaso por ei Océano Indio y cl lago Tri- 
ton. tl poeia qne tomó el numbre de Orfeo, 
dicequesubieron porel Tanaisal marBáltico, 
5 foUicron ¿ Grecia por el estrecho de Gibral- 
lar. Kstos lliocrariosson curíosos, porque de- 
fldoestran las nociones que tenlan los giiegos 
de las comarcas cercanas ¿ su territorio. 

Hay indudablemente un fondo de Ycrdad, á 

l0 menos un fondo histórico que sc descubre 

bajo la f¿bula antecedentc. El hísturiador Clide- 

nio, de qnien nos iiabla Plutarco, crcia que el 

objeto principal de la e^pcdiciou de los argo- 

nautaa fi.é la destniccion de los piratas qiie 

infestaban los marcs. Esta opinion se conforma 

con la Idea que teuemos del heroismo de los 

gricgos. Otroa diccn, por d contrario, qne los 

iDismaH argonautas no eran sino una banda de 

pirataa; y no andan acertado^ en aplicarles la 

icaliacacion injuiiosa de piratcrla. Es cierto que 

toB argonautas no dcsaprovccbaban cuando 

le let prefl4'ntaba la ocasion de robar los bu- 

ques estrangeros; pero la piralcria tal como 

ta conoceroos boy, no exisiia entre los grie- 

goa en tíempos de los argonautas. Todo es- 

trangero era entonccs un cneinigo, todo ene- 

inigo un pirata, cuando sc hallaba dentro dc 

im bnque. La piretcria no cra otra co.«a que on 

aclo natural y lcgitiroo de hostílidad. Asi es 

que ácstruir la pirateria era robar y dcstniir 

coando le podia el buque dcl cstrangero; de 

'CSta roanera se entcndia entonces el dcrccho 

Áe gentes y las lcyes de navcgacíoo. 

£I roisroo €lidemo opina, que la espedicion 
te CMnponia oo 4e uo solo oavio llamado Argo 
«ioo de nna ílota, y sc permiiió á Jasoo rcunir 
•en clla todos los bombrcs que sc le prescntaran . 
•Caronte atestigua igualrocole que la floia de 
Jason se coroponia de gran núrocro de buques. 
^uede creerse que el deseo de apodcrarse dc 
los tesoros de la Cólquide entró por mucho eo 
^te arroamcnto. Nada cn efecto est¿ tan avcri- 
l^ado coroo la riqucza roelálica dcl suelo dc 
«•qoeUa coroarca. Estraboo habladc lasabun- 
4anlea míoas deoro y plala quc alli sc encon- 
itraban: Pliolo hacc de ellas la descripcion müs 
aoagniflca, y cita, como Arrio, cl rio Chobxr 
<]ue llevaba orocn sus aguas.Custalhes habla 
de torreotes dc oro que corriaíi por el país de 
los iomuei y fithirófagoi, pucblos veclnos¿ 
¿a Cóiquide; y ia mancra quc tenian de reco- 
«erlo los gfoseros babitantcs de estas comar- 
•f^as, sugiri6 sln du<U & los poctas la fábula dcl 
Vollocloo de oro. 



fiiodaclon cn diversos puntos de grao número 
lie esthblecímtcntos y ciiidades. Es verosirail 
eo cfecto, quc acompañasen ó stguieien de 
cerca de los navegantes las cmigracioncs de 
algunos pucbios, y qoc todas las poblaciones 
qiie fueron su consecueocia, sc atribuycsen 
mas tarde, como succde siempre, ¿ nn solo 
orígcn, ¿ los argonautas. La tradicion refiere 
que Jason liizo otro víage adcmas dcl rcferido. 
ARGUMENTO. {Lógica,) Dcsignanse coo es- 
tapalübra todos los mcdios ¿ propoáíto part 
perstiadir y copvencer por medio del racioci- 
nio. En esih scntido, sc llaman arguroentos las 
prucbas que presenta el orador para deroos- 
trar las proposiciones que sosiicnc. En lógics, 
cl argiimcnto solo sc difcrcncia del nuona- 
micnto, cu quc cl prfmero sc dirige siempre ¿ 
algiino que se qiiiere persuadir ó inslrulr, 
ciiando cl scgtindo no es mas quc la maoera de 
couvcncerse éilu£trar¿eábl propio. Hay variu 
espccies dc arguinciilos, pcro lodos ellos nose 
difcrencian mas qiie en la forma, es decireo la 
maocra de prcscotarlos. Talcs soo ei bllogis- 
mo, el prosilogisoio, ci cutilema, el epiquere* 
ma, la gradacion, el dileroa, U indiiccion y la 
annlogfa. Sigiiiendo la mísina elimologia, la 
argumentaci'on es la accion de reunir roucbos 
argumcntos para refiitar un error que se com* 
batc, ó para demostrar una vcrdad qiie se ses- 
tiene. En oratorla, sc llama asi la parte del dis- 
curso cn qtic el orador sc dedica ¿ ia demos- 
tracion dc sus proposiciones y dc sus dociri- 
nas, y ¿ la refutncion de las objccioncs que se 
lc hacen. Esie punto es el mas iinporíaute y d 
mas cscncíal dcl discurso, porqiie si eii él no 
sc propusícra demostrar una verdad ó comba* 
tir un crror, oo tcndria ni roiras ni objelo. Sio 
erobargo, no cs nccesario cmplear sieropro 
una argunicntacion lógica y cn forma escol^s- 
tica; los g^randes macstros ticnen uua argu- 
mcntacion oratoria, varidda en sus gíros y ri- 
ca cn sus formtis, qiic la hacc mas agradablc 
y armoniosa, sin quilarle nada de sn vigor ni 
dc su fiicrza. Mas para croplcarla eon buen 
éxito cs noccsario, anlcsdi^ todo, acomodar su 
cspirilu á las reglas dc argumentacioo csco- 
lástica; porquc üu sc ptiedo apieciar bieo cl 
roérilo dic la argumeniacion oratoria, sino eo 
tanto que pueden sometcrsc sus difcreutes ar- 
gumcnlos á las pruebas de una severa lógica; 
lo cual suponc un couocin.icnto profumlo y 
práclico del artede raciocinar y dc sus reglaS. 
ARIA CATTIVA ó MALA ARIA. Literalmeote 
aire malo, Llát)ianse osi cn italiano las cma* 
nacicnes pautanosasqucproducea flebres in- 
terminai)tes y de mat carácter. El ariacattiva 
ejcrcc sus esiragos en tas ccrcanias dc Salooa 
y dc las lagtiuas Pontinas, cuyos vapores le- 
vantados porcl esccsivo calor del cstío, caen 
durante la noche sobrc la supcrflcie de ia 
tierra; asi cs que los viagcros cvilan cuanto 
pueden pasar dc nochc por aqucilos lugares. 
£n las inmcdiacioncs dc Roroa tampoco se esl¿ 



JéS tradlcion jílríbula ¿ bi argonautas la t coropletAroente al abrigo de esta Influeoda 



Digitized by 



Googk 



26t 



ARIA— ARIETE 



Ml 



qne se deja sentir en 1a parte baja de la ciudad 
7 que ba hecho trasladar varías veces la re- 
lidencia del Yatlrano al Monte Gavallo. 

In una Iragedia rouy notable de Marenco 
Baceva. el aiilor, apoyándose para producir su 
eatistrofe sobre la Tersion del Dante. hHcemo- 
Tir á sn beroina viciima dcl ariaoaitiv^, Pia- 
dá Tolemmey, vlctima de las so.speclia8 de su 
esposo, es enviada á las lagunas Poutinas, y la 
inOiicncia previsla realiza los designos del 
celoso marído. Bl aspecto de aquellos lugares 
desolados y los estragos que ejerce la cnfer- 
medad, ban suminislrado al autDr asunto para 
bermo«as y pnéticas descrípciooes. 

ARIBTA. {Música,) Diminutivo de aire. Una 
aríeta es un aíre dc un solo caiácter: se dice 
con bastante frecuencia, ariela marcial; á no 
ser en este caso, muy pocas veces se hace uso 
de tal espresion. No está admilido docir, una 
arieta de espresion, de movimiento agitado, 
paes se dice un aire de espresion de roovimien- 
toagitado, yaun mas comunmente, sediceun 
aire que una arieta marcial ó belicosa, pues 
esia cspreslon casi no se usa en ei leoguaje 
musiral. 

ARIET8. {Arte militar.) Máquina de guerra 

de qoe se servian los antiguos para batir uua 

muralla ó abrir brecha, trabajo que hoy se 

bace con el cañon. La palat^ra aríeie procéde 

de la latina arie$, carnero, y se ilamaba asi 

porqne la viga que constituye esta máquiua, 

tenía en la punta una cabcza de carnero jde 

bíerro. Algunosatribuyen la inveucion del aríe- 

fe i Epeo, roismo que fabricó el famoso ca- 

ballo de Troya. Vilrubio, por el contrarío, dice 

qaefuésu inventor un iugeniero strio, em* 

pleado por los cnrtagineses en el sitio de la 

anligoa Gadea, 600 años antes de J. C. Se cree 

qne esta ináquina fué perfeccionada por Po- 

lidoro él Tesallense, duraute elsitio que Füipo, 

rey de Macedonla, pusoá Bizancio eu 338 an- 

les de J. G. Los benedictinos, por su parte, 

piensaQ qnela invenciou del aríete es mucho 

mas aotigua en el Oriente, puesto que los judfos 

del tiempo de David, 4048 aniesdeJ. C, cono- 

dan esta máqulna deguerra. Habia tres clases 

de ariete qiic se nsaban seguu la importancia 

de los casos: unos eran simpleroente llevados 

i brazo, olros suspendidos, y los lerceros se 

eoloeaban sobre uoos rodiilos. Estos fueron 

^pleados en el silio de Jerusalen por Vespa- 

siaoo, vténdose uño cuya cabeza equivalia al 

gmeso de diez soldados, y el cnal era mane- 

jado por ona fuerza de 4500 borobres. Eu unos 

arietes la cabeza era redonda para roroper las 

píedras, y en otros tenia forma de barreno pa- 

ra taladrarlas y desunirlas. 

ARIBTe HIDRAULIGO. Esta roáquina, Inven- 
tada por Monlgoltter, que la aplicó á su fibrí- 
ca de papel de Annonay, eleva paríe del agua 
de una caida coalquiera por roedio del impulso 
qoe le comuoica el resto de la masa puesta en 
movimienlo por sn mismo peao. 

Sa efecCo, cua&do cae una masa de agoa ¡ 



en untnbo, su vlveaa ñé icelera yprodnce ona 
cantidad de movimlento qiífl se Irasmite 4 otra 
masa de Jlqiiido que lleva me.noa rapidc»; esU 
masaadquiere roayor viveia eC^nel irópulso 
qiie aquella fuena le da y subo ¿ *ina «1^^* 
dependiente de las circunslancias que acom- 
pañan á la máqnlna, tales como la ligere':«a do 
ia corríente, el tamaño de los tubos, la m^^ 
de liquido elevado, elc. 

La forroa del aríete hidráulico ba varíado; 
al príncipio fué constrnido de la manera al- 
guiente: 

Sea el tobo a (Véase el Atlas, Hidroatálica 
é Hidrodlnéroica, pl. Y, flg. 9.^) por elcual »u- 
be el agua, y cerradu en su eatremo 6, y otro 
tubo ed que suba verticalroenle. Golóquense 
dos válvulas, la una e en la onion de ios do» 
lubos, y la olra fen el tubo borixonlal. La prt- 
mera e se abre de dentro afuera, y cuando el 
liquido llega con rapidez le deja enlrar en el 
tubo vertical cd. Por el contrarío, la segunda f 
se halla cerrada por esta accion; pero, cuando 
esta fúerza no llega á cierto liroite, queda 
abierta por medio de nn resorte, y se pierde 
eb agua saliendo fuera. 

Conocidas las diferentes piezas de la mA- 
quiua, hoaqui el efecto que produccn: mien- 
tras que el agua, que llena el c^nducto a, esXh 
en reposo, oprime sus parcdes interlores con 
toda la cargu que debe á su aitura en el re* 
ceptáculo de donde viene; pero tan pronto co- 
mo llega al tubo otro golpe de liquido para 
reeroplazar al qiie ha salido por la Tálvola 
abierta e, el Uquido anroenta su vivesa por el 
efecto de su calda, y esta viveza lle^ instan- 
láneuroente á lal grado que la potencia del 
resorle no basta ya para roantener la ▼¿ItuIh f 
abierla. Gerrada esta válvula, la colurona de 
agua se encuentradetenida'de pronto en uo 
tubo sin salida, dequc resulta unafuerza que. 
obrando en todos sentido.^, obiiga por cbnsi- 
guiente ú la vMvuIaa á abrírse y ¿ dejar pe* 
netrar el agua en e1 tubo ascendenle ed; pero 
desde entonces se debilita la viveza del liquido 
y no tarda en hacerse nula, no exiatiendo ya 
la presion qiie mantiene abierta la vAlvuIa f y 
cerrada la válvula e, y por lo tanto las cofas 
vuelven al estado en qiie se encontraban al em- 
pezar, hastaque un nuevo golpc de agoa vuel* 
va á poner todo el mecanismo en movimiento. 

De este roodo snbe el agua a1 tobo ascen • 
denle por una siiceslon alternativa de cboqoes 
que cierran y abren las válvulas. Aai ae oye 
cada vez un ruído semejante a1 de un marli- 
llazo y se pueden conlar fácilroente lás pulsa* 
ciones de la roáquina. Puede bucerse continiia 
la corriente del conducto vertical con el auxi* 
lio de un receptáculo de aire g, que interrum« 
pe el tubo vertical cd, y cuya accion es fócii 
de concebir; [>orque desde que el airecondeu<t 
sado por el agua que ee ha íntroducido en < i 
receplácuto, ba alcanzado iin resorle suílcien* 
te, ejerce sobre la superflcie de esta agu^ la 
necei»aria fuerza de presion para obügarla á 



Digitized by 



GoogI( 



ÍC3 



ARIETE 



m 



tobo 



fanxarse , mf sin liiterrapeloD, por el 
de ascensioD if. 

Habiendo demostrado laesperieocla qoe la 
forma que acabamos de describir no era la 
mas conteoiente, ae adoptó esta otra. 

El agua de la fueote lleffa per oo tnbo de 
condQCto en la dlreccioo ab (h miama lémi- 
lia. flg. 40) COD cierta vivesa dcblda ¿ la altu- 
ra delreceptáculo. El tubode ascensíoocrf, se 
adbíere á la parte ioferior del receptáculo de 
aire a, qoe está tambieo herméücameote ooi- 
do al tubo de conducto. 

En el centro dc la base del receptácolo de 
ilre, bay uo orificio circolar f, goaroecído de 
00 pequeñociliodroporlaparte iofcriory ccr- 
rado por uoa válvula. Llámase cuerpo del ariete 
éi tobo que cooduoe el agua, y cabcia la por- 
cioo del mismo tobo que cootiene las válvn- 
las y el receptácolo de aire; g es la válvola 
de compresioo ó de salida, y ^ la de asceo- 
^oo. Estas vilvolas estáo formadas de balas 
sujelas por medio de freoillos, y su peso no 
; debe pasar de uo kilógramo (poco mas de dos 
libras.) Los oriflcios sobre los cuales se apli- 
cao tieoeo el borde guaraecido de cuero ó 
de tela embreada. 

Las esplicaciooes dadas aoteriormeote ha 
eeo moy fácH la ioteligcocia de es!a últtma 
náquioa. La columoa de agua levaota la bala 
que cierra el brificio g, y se detieoe el dcs- 
agtie; pero al mismo tiempo levaoU la bala « 
7 peoeira eo el recepticulo de aire y desde 
slH al tubo de asceosioo. Dismlooyendo srst- 
doalmeote la vivexa del agua asceodeote y de 
la qqe afluyc para ecbarU, vueTveo á eaer las 
dos balas; la uoa g sobre el freoillo, y la otra 
• sobre el orificio de asi^eosioo, y cesando 
de eotrar el agua eo e, busca su salida este* 
Tior eo 6; pero la viveza de la corrieote no 
tarda eo leraotar de nuevo las balas y sc re- 
produce la accioo. El recepticulo de aire es- 
ti destioado al mismo oso que eo la miqui- 
na precedeote. 

Anoque se compreode muy bien el joego 
del arlcle hidriulico, son, sio embargo, dema- 
siado poco coDocidas las circoostaocias de es- 
tejoego para proporciooar lasbases de una 
leoría matemitica, pues todos los eEperímeo- 
tot qoe se han hecho oo hao servido mas qoe 
para establecer uoa fórmola aproximativa. 

Coaodo se bosca el efectivo útll dc on arlete, 
00 es necesario ocoparse en la viveza del mo- 
Tlmieoto y en referirlo todo ¿ la ooidad de 
fiempo: basta estlmar el peso de agoa ascen- 
dida i cierU altora doraote cierto tiempo, que 
•e tietie cuidado de iodícar; si p es este peso 
y * la altura, el efecto seripX. Sieodo P el 
peio del agua dado por corríeote durante el 
mismo tiempo, y siendo H la aitora de la caida, 
la potencia del motor seri PH. Asi, poes, \\ 
relacioo eotre el efecto átil y la poteocia ab- 

solota seiá w^ w eonsidera al Tolúmen 



agoa gastado por I» eonieiité y M a^ 
elevada por la máqoloa, se téndri lAalHeil 

larelacioo^-, llamandof al Triimen eltva- 
QH 

do y a1 qoe gasta U corrieote, poes se tieoe 

la proporcloo 01 q! l K P. Se coeota ordina- 

riamente la altura de la columna motrí2 t la 

de la columna asccndente partieodo descíe el 

medio de la vitvula de asceusioo, por ser el 

puoto eo que la poteocia parece obnr contra 

la resisteocia. 

Eo Fraocia ha sido doode se hao hecho los 

prímeros esperímeotos del aríete hidriullco. 

Los dos primeros del estado siguieote qoe es- 

tractamos det estado de hidriulica de tr. d' 

Aubiiissoo, fueron hechos eo4798en preaen* 

cia de una comisioo del lostituto; el teroero 

se cjecutó eo ta Escuela polilécoica, y e1 coar- 

to lo hizo el mismo Mootgolfier coo oo ariete 

que había estabtecído eo la casa qoe habiUba 

en Paris; los tres siguieotes se hicieron coo 

arietes que existeo eo las cercaoias de Parw, 

y finalmente, el últlmo se veriflcó coo uo aríe- 

te, el mayor qne se ha coostruido eo Fraucia, 

establecido por Mootgolficr. hijo, en Mello, 

cerca de Clermoot del Oise. El cuerpo, qoe es 

de broDce, no tleoe meoosde 0"i,4O8 de dii- 

meíro ioterior; sn loogitod cs de 33i*k, y pesa 

4 .450 kllógramos.* 



"ZS 


ALtüáAl — 


— AfeüÁfeWi*. — 





•« 1 1 

>9 O. 


•—^^^. --,,a*^^— ■« 






h 




lop 


^ 
l- 


qh 
OB 


«s 


4' 


41- 


& 


• 






• «. 


■. 


B.oab. 


m. cúb. 




4 


0,49 


3,47 


0,285 


0,02t 


0.84 


2 


0.49 


9.6« 


0,239 


0,0056 


0.47 


3 


4,89 


44 66 


0,049 


0.00548 


0.672 


4 


2,60 


46,06 


0,068 


0,00624 


0.570 


5 


40,60 


34.40 


0,084 


0,047 


0.654 


6 


0.98 


4,56 


4,978 


0.269 


0,629 


7 


7,00 


60,00 


0,043 


0,00097 


0,674 


8 


44,37 


69.44 


M40 


0,0475 


0.653 



dej 



El término medio de eetos esperimentos 
da 0,65 para la relacioo estre el ete^ útii y 
la poteocia absolttta del nNlor. Ast, pnee, et 
efeeto sería las dos terceraa parlei de It po- 
tcocia, resoltado qoe se préseot* raoy poeas 
veces eo las demas miqwiaM. 

Eo 4804 el célebre hidriotieo Eytelwein 
hizo eo Berlin mocbos «perimeotos muy eera« 
pletos eoo dos arietes dlimntes. Yarfó soce* 
sivameote las dimeosiones de sos pirtee Im- 
portaotes; tovo CBídado de averigoar el efeeto 
prododdo en cada ono de los casoa y podo 
deducir reglas que dan las dlmensionee mas 
convenieotes i estas partes part oblener el 
mayor efeoto átil. 

Estractamos aderaas de la obra precüada 
e| ooadro slgoiente quedadelos resultadosde 



Digitized by 



GoogI( 



z6B 



ARIETE-AftlSTOCñACIA 



9M 



ilgDDOsespeilmeiifMlieclios cmi él myot de 
atM d08 irietes, loefo qiie eada tma de aus 
parteé habia reellildolad difposidoneéqae fé- 
reeieitm mas tefitajoaaa, 4 saber: 

LoDgitnddelCQerpo I3«33 

NiiDetro 0m0667 

Gapacidad del receptécQlo de alre. 0^0088 
irea de 1a abertora de la tálvula 

de detencioD 0«00Í4 

Ifela irea en el prioier esperimeDto 

era de 0n0040 



i. 

í! 

6S 



54 
50 
SS 
45 
« 
36 
t6 
34 
13 
47 
46 
14 
40 



ALTVRA 



3.066 



3,099 
3,057 
i,437 
2,664 
Í,í6i 
4.843 
4.386 
4,543 
4.S55 
0.945 
0,984 
0,758 
0,604 






8,017 



9,86 
44,78 

9.86 
44,78 
44,78 
44,78 

9.86 
44,76 
44,78 

9,84 
44,78 
04,78 
04,78 



AGUA BN 4*. 



i^ 



0,0484 



0,0635 
0,0546 
0,0371 
0,0498 
0,0451 
0,0404 
0,0)38 
0,0366 
0,0505 
0,0491 
0,0561 
0,0548 
0,0446 



2L 
QB 



0,0154 



0,01743 
0,(M m 
0,00767 
0,00952 
0,00682 
0.00478 
0,00225 
0,00320 
0.00295 
0,00218 
0,00165 
0,00100 
0.00141 



Mgan 

ü 

S a 



0,900 



0,873 
0,850 
0,847 
0.845 
0,787 
0,754 
0.672 
0,667 
0,548 
0,473 
0,352 
0,284 
0,181 



0,97 



0.92 
0,87 
0,85 
0.84 
0,78 
0,71 
0,67 
0.6Í^ 
0,56 
0,51 
0,45 
0,42 
0.18 



Kytelwein blxo 4 .423 esperimentos. El pri 
» de ios que están indtcados en la úKima 
es e1 qne te produjo mas efecto, siendo 
las 0,90 de la poteDcia absotota del motor. No 
bay m4qirina que dé on resnltado tan Tentajo- 
80, y el ariete ocoparia indndablemente el 
primer rango si su efeeto útil fuese el mismo 
en fodea ios casos. Desgraciadamente no sube 
teito, siDO cuando es poco considerable la al- 
tora 4 qiie debe elevarse el agua. Guando au- 
MBta esla altara, disminnyc é1 rápldamcnte y 
«•tluye por ser menor que el de las otras 
tíéqtims, Para tener una idea de la rapidet 
M^qMdfsminQye, basta dirigir la TÍsCa 4 la 
paMtf ikiÉ ODlomna de ia tabla, donde por otra 
piHe M ban colooad^ los esperimentos por ei 
4rden de mifnitnd de las eieTactones compa- 
nivaoieDfe con las de las caidas. 

lyteiwein bascó la Veiacion que existe en* 
tfo 1a pToporeion del efecto útfl con la poten- 
efft del motor y ia alfora 4 la cual debe subir 
fll agna, y soio p odo obtener esta espresion 



l,U— 0,2- 



-, que tiene el méríto de la 



ieDellles, pero qoe es solamente aproximativa. 
Slfi ^Bbargo, slmpllñcándola todavla un poco 



y d4odo1e ona exaemnd atgo mayor, se podrfa 
admitir para los espcrimentos dé Berliu: 

CoD esta fórmula se ban calculado los ná- 
meros de 1a últlma columDa de 1a tabla prece* 
deote; los de la peDÚltima soo debidos al e¿- 
perimcDto. Gomo puede observarse, bay casi 
igualdad eotre cicrtos limites; pero traspasán- 
dolos, bien sea bócia aba^ ó bácia arriba, se- 
rán siempre muy conslderables ios resuUados 
del cáiculo. 

• Eytelweín publicó una memoria donde dis- 
cutió las diraensiones mas ventajosas que po* 
drian darse 4 las diferentes parles de los arie- 
tes bidráuUeos: be aqui sus conclnsiones: 

4 .• Una grau longilud dcl cuerpo del aric- 
te es Tentajosa al efeclo, y no es preciao re- 
ducir esta longitud 4 meoos de las Ires cuartas 
partes de la allura ¿ que debe sobir el agua. 

2.» El diámetro del cuerpo del ariete «e 
dar4 contenicntc por la espresion 4,7l/Q. 
pues Q cs el vohümen de agua suministrado 
para la corriente del motor en nn segundo 

3." El del tubo de asceusion podr4 &er la 
mitad menor. 

4.* Aanque sea Decesarío al buen efecto 
del ariete ei recept4culo de aire, no parcce 
que su capacidad tenga influencia sobre este 
efecto; esta capacidad se bar4 igual á la del 
tubo de ascensiOD. 

5.« Las dos vülvulas dcben cslar muy pró- 
ximas la nna á la otra, sin que importe que la 
dkcompresioo este b4cia arriba ó bácia abajo 
deTreceptaculo de aire. 

6.** Es csencial que la aberlura dc esla 
v4lvula 00 sea mas pe(|ueña quela seccioo, del 
cuerpo de] ariete; pero desde el momenlo qoe 
ha liegado 4 la estension de esta seccion, ó la 
haya traspasado un poco, su aumento no acre- 
ceyaelefecto. 

J. M. ÜMtKMfler. vartot artícvlof af ©rca del «16- 
te bidráalleo en el Dimrio 4$ lof Mimtt, tomos XIII 
- XY, 4803, tomo XYIII, fSOB, Y en el Diario di to 

D*Aubiiitso«de Voistof. TréM óe Bidréuliom 



WAUVaWSWUO ▼OI9RM. Mjm^m^ i»v Mwr w.v.ww 

para el utodeUu inaemiorot; i.* edieiOD. Parit, ISia, 



ARmOGRAGIA. [Pokiioa.) Vos grícga com- 
puesla de mri$Um, mejor, y cra^os, mando. 
Como la sociedad se oompone de ciadadanot 
que desempeñan en eHa las funciones que lea 
son mai propias, segun el mirito y el valer 
morai de eada nno, pndiera decirse con arre- 
glo 4 ette sistema, qne es el bello ideal de k 
sociedad, qae todo cindadano perteneoe 4 la 
aristocracia ai le eonsideramos bajo el povlo 
de viata s^cial, pnes ai bies tienen deberes, 
tienon tambie& dereebos y superioridadrespee- 
to de los dcmas. Maa esCe sistema tiene per 
fkmdamento la igoaldadrelaliva, esto es el e6* 



Digitized by 



Googk 



267 



ARISTOGRACIA 



M8 



ttbleclmiento de e«da cindadano por 1o que 
Tale. sin atender á su clase; y coroo su reali- 
lacton cn el órden social es tan dlfícil, sino 
imposible, rara vez se da i esta palabru la sig- 
nlflcacion indicada. La aristocracia se funda y 
establece de ordinario por los derechos del na- 
cimitínto, y asi vamos nosotros á considerarla 
en eéie artículo, cmpezando por ios distintos 
dercchoá qne al hombre deben concederse pa- 
ra que la sociedad se sostenga, y manifestan- 
do despues de qué manera es justificablc la 
distribucíon de estosderecbospor elprincipio 
hcreditario. Probaremos lo falso de semejaote 
principió, considerado en términos nbsolulos 
y procuraremos inJicar los medios que la so- 
ciedad debe emplear para anular la influencia 
de aqnel y encaminarse & la Iguaidad, qne es 
8U fundamento y objeto flnal. 

No sicndo todos los hombres aptos para un 
mismo fln y cstando sujeta la sociedad ¿ va- 
rias clases de servicios, los mienbros qne la 
componen se ban de dedicar necesariamente 
al desempriño de distintas funciones, por lo 
cual las reiaciones que eiitre ellos se estaole- 
cen, han de ser tambien de indole difereulc. 
Como no es poéible conocer i la simple vista 
la aptitud de cada cnal para las fiincioncs qoe 
está llamado i deiíempeñar, no puede bacerse 
una clasiflcacion exacta basada en un princ pio 
sólído. Es, pues, indispensuble para la distri- 
bocion de estas funciones, establecer una ge- 
rarquía que determine la posicion de cada in- 
dividuo. El principio mas anliguo dé la gerar- 
auia socíul, esii fundado en el derecho here- 
dltario, aunque casi nunca ha sido de una 
aplicacionabsoluta, principiode cuyo rigorismo 
80 ha prescindido en la sociedad para todas Iffs 
funcionesindiferentes, conservindolo solo para 
estublecer las que el derecho sobre los demas 
bace apefecibles. Sin embargo dcbe preferirse 
este principioiqiie, porfaltadeél,8C8u|e>ara i 
1 a apreciacion de la gerarquía dc cada cual, el 
acaso ó la arbitrariedad 6 ei capricho de otro 
bombre. Esindudabledei^e luego la semejanza 
que generalmente existe entre padres é hijos, 
semejanza que forma un lazo con la cual se 
une, por decirlo asi, una generapion i la que 
le succde: en lo que, y auu sin eotrar en ave- 
guacion de la causa misteriosa de semejaiite 
fenómeno, no podemos menos de reconocer ia 
alta sabidiiría de Dios, qiie se propuso conci- 
liar la uniJad de la raza humana con la de la 
familia. El primer fundameoto de la aristocra- 
eia consiste, pnes, en ese lazo escncial i la 
naturaleza; pero todavia hay otra de graode 
ioportancia para su Jusllflcacioo, que es el de 
la edncacion, por cuyo medlo se trasmiten tam- 
bieo de ona en otra geoeracion de familia los 
mismos 8entimientos y principios. Siendo lo 
general qiie los bijos se eduquen bajo la in- 
mediala direccionde los padres, naturalmente 
8e desarrollan en aquellos los mismos inslin- 
t08 é linclindciones, que luego ban de ^ercer 
sobrc ellos tanla iufluencia en ta edad madu- 



ra: por otra parte, el deseo de manlener ileao 
el honor del nombre qoe llevan, los aolma i 
vencer todos los obsticulos qoe en su Datura* 
leza pueden hallar, y i igualarse cnando me- 
nos con el autor de sus dias. Estas 8on \u 
causas que i faíta de otro principio mas i pro- 
pósito para establecer la verdadera clasiflcacioo 
de los individuos. han hecho adoptar por base 
el hereditario: adolece, sin embargo, de dos 
vicios esenciales; consiste el primero en la fal- 
sedad misma del principlo roetafísico de qoe 
se derivala aristocracia, y el segundo en qoe 
por su institucion 4jende constanlemenle i la 
estabilidad, es nn obsticolo natural y directo 
contra la marcha progresiva de la sociedad 
hiciasuperfeccion. 

El fuadamento de las genealogias aristo- 
criticas esti basado en la supostcion falsa de 
que la vida se trasmite solo por vja masculina, 
y en otra no menos falsa tambien, i saber: qoe 
la rama primogénita es mas noble qoe la ae- 
gunda. Ambas suposiciones se hallan desmen- 
tiJas por la fllosofia y por la esperiencla. E«U 
nos hace ver que los hijos se parecen indift:- 
rentemente a1 padrc ó i la madre, y por con- 
siguiente el bombre pertenece i la familia del 
uno 1o mismo que i la de la otra. «Si viésemos 
establecido, dice on iliistrado escritor hablao- 
do de este asunto, qne los liijos estaban liga- 
dos i su madre por nn conjunto de ralaciones 
tan intimas y habituales como las qoe los en- 
lazan al padre, nrcesariamente se confesaria 
qiie no es una la fuente dei nacimiento en la 
especiehumanasino dos, piiesto qne,elrecleB 
nucido se asemeja del mismo modo i uno ú 
otro de los dos seres qne lo procrearon: cosa 
que la esperieocia nos demucstra cada dia alta 
é incontestablemente. El bombre, poes, perte- 
nece del miamo modo i la famiiia de la ma- 
dre qiie i la del pódre. iPriocipio capital, cnyas 
consecuenciaa son inmensasl» Asi, pues, 8i el 
primer rango de pareolesco tiene dos origenes, 
el segundo tendri cuatro, e\ tercero ocbo, y 
asi sucesivamenle; el númefo, pues, de los as- 
cendientes se aumenta en proporcioo qiie van . 
separindoso de 1a ramaprimitiva; su unidad y 
suestrictaindividualidad noexisten sinocuan- 
do se coosideran sns miembros iumedíatoa 
y aunque llevan el mismo nombre eo las ge- 
neractones mas distantes del tronco, esto es 
soio por uoa convencion bumana, pnesto qoe 
cruzándose las familias, como sucéde coastaQ- 
temente, ningunopuede tener preiensiooes de 
proceder dc una sola sino de mucbas. 

Las distlnciones fundadas en la aDteladoo 
dei nacimiento, notienen princlpio deequidad, 
piies 8u valor consiste solo eu los desigoioa 
particulares de ia sociedad que los autoriia; a8i 
68 que la naturalesa no crea en e) coraion de 
los padres prefereucia entre sus bijos. La aris- 
tocracia esti pues fundada en un principio de- 
fectuoso en esta parte. La institucion dc la 
aristocracia es contraria al objeto de la polill- 
I ca social, que es laigualdad. Ademas recibien- 



Digitized by 



GoogI( 



m 



AAtSTOCRACIA-AWSTOTELISMO 



aío 



do lós aristócralas los beneficios de su posicioD 
por solo el becho del nacimiento, necesaria- 
mente han de Jiizgar Tentajosa la couslitucion 
qne se los concede y se hau de esforzar cn 
maniencrla: de manera que aunqne sus sentí 
mientos sean olros, el interés particular les ha- 
ce resistir cualqoiera mcjora en su pais, si se 
balla en conlradiccion con el órden de cosas 
establecido. Por eso la institucion aristocrá- 
tica está en contradíccion con la ley de rc- 
DOTacion y de mof imiento contlnuo á que toda 
sociedad obedece, puesto que en ella se re- 
presenta y por elia se soslíeoe el principio de 
la inmofibilidad. 

Puede concebirse á pesar de lo dicho, nna 
ilta idea de la aristocroeia s¡ la consideramos 
oomo un conirapeso para rooderar el impetu 
de la dcmocracia, hasta que lleguela época en 
que esta sepa contenerse á si misma. .Su in- 
fioencia, pues, debe variar conforme se vayan 
perfeccionando laa relaciones que los hombrcs 
adquieran . siendo la civilizacion la que debe 
ioQuir en la disminucion dc su prepolencia so- 
eia], porqoe ni es po&ible disminnirla repenti- 
Damente ni tampoco que la sociedad se per- 
(eccione de la misma manera. 

Las reformas que van estrecbando poco á 
poco las reiaciones humanas y esiableciendo 
comi)nicaciones cómodas y seguras son ; ei 
perfeccionamiento del Icngnaje y de la escri- 
tura; la propagacion de la enseñanza; los pto- 
gresos de la imprenta; la distribucion de los 
productos, y por último, la facilidad en los mo- 
dios de trasporte, haciéndolos seguros, r&pidos 
y ecoDómicos. Esta época, que llegará sin du- 
da, no perleuece á nosotros siuo á las genera- 
tiones futuras; pero debemos contribuir por 
nuestra parte á adelanlarla todo lo posible. La 
estadistica y la economia polllica, ciencias to- 
davia nacientes, fljarán ei órden que convicne 
establecer en la di¿lríbucion de los trabajos; 
pero uo 8on ias únicas que conducen á este fln: 
el conocimiento de todas eias cosas, cuya 
ciencia es snperior al malería'ismo de los tra- 
bajos manofacturados, la investigacion profun- 
da del espiríto de las naciones, de su gobier- 
no y de so posicion en el mundo , esián inti- 
maroenle enlazados con el desarroHo de las 
cieociaB. El sentimieuto de igualdad dispone á 
kw bouibres á adoptar ona clastflcacion que 
Bo eslé basada en el nacimiento, pero ella no 
basla por sí misma para formar una regulacion 
nerfects 

ARISTOTELISMO. {FUo9ofia.) Aristóteles, el 
geiiio mas.vasto y mas profundo que ba ilus- 
trado ta Grécia, despues de haber estudiado por 
espacio de veinte años las lecciones dePlaton, 
ereú qeui escucla en un sitio llamado el Liceo, 
doode Ülósofaba cod sos oyentes, paseándose, 
y de aqni tomó sn secta el nombre de peripa-' 
tétiea, de ia voz griega itepma'ceev, que sigui- 
fica paséQTte. Siguiendo et usó establecido, en- 
sedaba en ella ona doctrina púí>Kca y otra se- 
ereta, es decir, daba dos clases de leccionos; 



en las nnas se admitia á todo el mnndo y tenian 
por objcto los conocimienlos mas usna'es de la 
vlda comun; las otras estaban reservadas es- 
clusívamenle para sus dísclpulos particulares. 

Abrazando lodas las ciencias conocidas en 
sn tiempo, AristóteleK las habia dividido en d¡- 
versas clases; dándoles una forma sislemática: 
lógica, melafísica, moral, política, matemáti- 
cas, flsica, historia natural, retórica, poélica, 
todo fué objelo de sus investigaciones y de sns 
meditaciones, como lo demuestra lo que ha 
llegado basta nuostros dias de Ins numerosas 
obras que compuso. AI entrar en la carrera fl- 
losóflca comcnzó por destruir la obra de todos 
los que le hablan precedido en etla, y muy par- 
ticularmente la de Plalon, cuya doctrina com- 
batió eu muchos puntos. 

Creóse un método mas sencillo y al mísmo 
tiempo mas seguro que el de su maestro. El 
prímero de sus priocipios es que bay una cicn- 
cia, contra la opinion de Platon, que no to ad- 
mite, no estimando nada como cierto en la na- 
tnraleza , y que supone que el entendiniicnto 
del hombre se oscurece en el cuerpo al eutrar' 
en él; que el conocimlento que licne de todas 
las cosas, por la graudeza de su orígen divino 
é inmortal. se pierde totalmonte con el eontac- 
to de la materia; y que asi la cicncia que ad« 
quicre por el uso y la esperíencia no cs mas 
que una reminiscencia pura. Aríslólelcs es de 
muy distinta opinion; dice que el alma no tie- 
ne por si misma ningun principio de conoci- 
mientos al unirse al cuerpo; que los adqiiie- 
re por los sentidos, que la comunican lo qlie 
pasa por fuera, y que de estos conociralentos 
paríiculares, trasmilidos por couduclo dc los 
seotidos, se forma por si mísma conocimienlos 
generales, cieríos y evidentes, que son los que 
constituyeu la cicncia. Asi, el método de Aris« 
tóteies es contrario al de Platon, que supone 
que para adquirir el conocimienlo de las co- 
sas, es preciso empezar por las gencralcs, y 
descender despoes á las particulares. Arístóte- 
lea sosliene que del conocimiento de las cosas 
pariiculares y sensibles, se pasa al conocimíen- 
10 de las cosas geiterales y materíales, fuudado 
eu el príncipio de que nada puede penetrar has- 
ta el entendimienlo slno por medio de los seu- 
lidos. El órdeo que sigue cs el mismo con que 
concibe el enlendimienlo, que no va á la cau^a 
sino por medio del efccto. Pero como este cono- 
cimientodelas cosas generales, formado porel 
de las cosas paríiculares , tiene en si mismo 
un príncipio sujcto á error que es la percep- 
cion por medio de los seolidos, prociira Aris- 
tóteles reciificar este príncipio haciéndolo in- 
falible por medio de su Organon universal, en 
el que establece e1 arte de lá denoslracion pcr 
el del silogismo. Se comprende bajo el nom- 
brc de Organon, todas sus obras de lógica, qiie 
son hs Categorias, el TriUadodelainterpre- 
taoioñ^ los AnaHtico$, los Trágicos y los So- 
fismas: todo lo cual constituye la parte instru* 
mental de la filosoffa de Aríslóteles. Sin em*» 



Digitized by 



Googk 



S74 



AlUSTOltUSMÓ 



M 



bargo, 68 preciso coDTenÍr en que el objeto 
principal de ia lógica no es el dc enseñar ¿ 
raciocinar, porque esto lo sabe naturalmente el 
hombre, sino ei de dur reglas para distinguir 
los raciocinios verdaderos de I03 falsos. Debe 
tenerse presente, que en tiempo de Aristóleles, 
los soflstas babian puesto en boga un método 
fulso de raciocinar, que se propuso destruir 
dándole ¿ conocer: estc fué el objeto de su ló- 
gica. No entraremos en largos detalles sobre la 
filosofiade Aristóteles, Umit¿ndonos¿ esponer 
sucintamente sns opiniones sobre la DiTinidad, 
sobre el alma, la fisica, la moral y la politica. 

Admitia un Dios supremo, una inteligencia 
espiritual, infinita, invaríable, dotada de todas 
las perfecciones, y suponia otros muchos dio- 
ses emanados de él. El Dios supremo no se 
mezciaba en lo que pasa en cl universo , de- 
Jando esc cuidado ¿ los diosea inferiores des- 
prendldos de su sustancia, que daban movt- 
mlento ¿ los cuerpos celestes, y gobernaban 
el mundo, bajo la dependencia del deslino, ¿ 
quien estaba» sometidos. Gomo todo sucedia 
por efecto de una necesidad fatal, Aristóteles 
miraba el mal moral como un trastorno iodis- 
pensable de qae no respondian los hombres, 
y el mal ñsico como una consecuencia de los 
acontecimientos y vicisitudes que ocnrren en 
el universo. Sin embargo, aunque fatalista, ad- 
mitia una providencia , pero una providencia 
geueral que no se estendia hasta ios indivi- 
duos, porque si se estendiese hasta elios decia, 
ó laa acciones serian forsadas, ó siendo casua- 
les, 8US efectos trastornarian los desigQios de 
esta providencia. Asi, no sabieudo como con- 
ciliar la presciencia cou el libre arbitrio en 
las accioncs homanas, nicga que la provideu- 
cia se cstienda ¿ los indlviduos. 

AristiHeles no creia , como otros fllósofos, 
que Dios ó los dioses bubiesen sacado la ma- 
teria de la nada para fórmar con ella el uuiver- 
80: creia que el mundo era etemo; pero no se 
esplica con claridad en la cuestion de la exis* 
tcncia eterua de los dioscs inferiores y del hom- 
bre, lo que da logar ¿ creer que en su concep- 
to el supremo Dios habia gobernado en un 
principio el mundo por si mismo, y que luego 
para qnitarse este cuidado, habia creado de 
su propia sustancia los dioses iníeriores» for« 
mando tambien al horobre, en cl tiempo'mar- 
cado por sus decretos , para hábitar sucesiva- 
mente una pequeña parte del vasto universo» 
que, seguo aquel filósoro. no tuvo principio, ni 
ba de tener fin Jamás. 

Para probar la eterni4ad del mundo , sos- 
tenia Aristóteles que Dios y la oaturaleza, no 
serian lo mejor que hay en él siño íuese in- 
mortal, puesto que liabiendojuzgado Dios q'^e 
la creaclon del mundo era un bien, babia de- 
Jado de crearlo durante toda la eternidad an- 
terior. a esle argumento a¿adia el siguieute: 
ni el mundo ha i^ido creado, puede ser destrui- 
do; porque todo io que tiene un principio debe 
teoer sa Oa; el mundo ei incorrnptible é inai« 



terable, luego ee eiemo. He aqui como pmeba 
que el mundo es incormptible: si el mundo 
puede ser destruido, ha de ser por el que lo ba 
creado, que no tiene poder para cUo. Eaio lo 
praeba Aristóteles de este modo: si se supone 
que Dios tiene poder para destroir el mundo, 
es preciso saber antes sl el mundo es perfec- 
to; sino lo es, no puede ser obra de Dios» pues- 
lo que una causa perfecta no poede prodocír 
nada imperfecto, y seria preciso entonces que 
Dios lo fuese, lo que es absurdo. Si por el coo- 
trario, el mundo es perfecto, Dios no lo puede 
destruir, porque la maldad es contraria ¿ so 
esencia, y el querer destrnirlas.cosas perfec^ 
tas es propio de un ser malvado. 

Para apreciar la doctrina de Aristóteles a^- 
bre el alma , es preciso tener presente desde 
luego, que en su sistema, todo cuerpo natural 
comprende dos sustancias, la nuUeria y la 
forma; que la forma de todos los euerpos na- 
turales es un ser corruptible, y qne perece re- 
gularmenle con ias partes que ie componen; 
cs decir, por ejemplo, que un ¿rbol, un perro, 
un p¿Jaro , se convierten en otra especie de 
cuerpo natural. Gonsiguiente ¿ esto , segun 
Aristóteles, los animales tienen nn alma sensi- 
tíva, es decir, capaz de discerair, de desear, y 
aun de pcnsar, pero sin inteligencia ni ra- 
zon. Esta alma es material, sin ser ni cuerpo 
ni espiritu; los perípatéticos la llaman forma 
8ustancial, que se produce en la materia, y qoe 
es moríal y corruptible; de manera que perece 
al propio tiempo que la materia ¿ que va nni- 
da, y de la cual forma sustancialmente um 
parle, se convierte en otra especie de cnerpo 
natural. 

Aristóteles concede al hombre, lobre loi 
animales, el entendiroiento ó la inteligeacia, y 
la razon. Esta inteligencia racional, uoOc, afia- 
de, ha existido siempre; es una emanaclon, aaa 
porcion que se desprende del Dios Aupremo; 
en los dioses inferiores, emanados del sobera« 
no Dios , es mucho mas perfecta que en los 
bombres; y por esta razon bace el filósofo uoa 
segunda distinclon con respecto ¿ los últimos. 
El entendimiento humano , es activo y pasívo; 
y de estas dos clases de entendimiento, ci pri- 
mero es inmorlal y eiemo , y el segondo 
mortal y corruptibie. Por intelígeucia pa&ivm 
entiende las sensaciones, los deseos , las pa- 
siones dei alma, que cree deben cesar con 
la muerte. En su opinion, estas pasiones y sea- 
saciones emanan de nn alma materlal y muy 
sutU, ^x^* ""i^^ ^ espirílu divino, y qa« cor- 
responde ¿ la forma sustancial de qne ha sl4o 
parle; esto es ¿ lo que Uama inleUgencia pasi- 
va, que perece con eicuerpo; ai pasoque la por- 
cion de suslancia divina que eonstituye la in- 
teligeneia activa^ subsiste Biempre dospues de 
la muerte, y se reune ¿ su príncipio» es decir. 
al Dios supremo, de donde ba salido. Por úáti* 
mo, segun el sistema de Aristóteies, á la ntuer- 
te de cada bombre, la porcion de la su&taiu^ia 
divina ó la inteligenela activa, que duraute so 



Digitized by 



Googk 



m 



A18T0TSL1SM0 



m 



vidt íMti efttadott^e^ ¿ ^ if nontocia y é ia 
itosion de ios seolldos, se te libre de etM iin- 
perfeoeiofiieB y ee Yeelfeá oalr á eo priiici(rto. 
Como ime fota de agoa, qiait sacada del mar 
M cormnpe, 7 oneiada otra vei á él, ▼oelve 
i m prfnlClta pvresa. Cn ootnto at alma ma- 
toriid é MeRgeoóla paeiva qoe prodooe les 
tmtáwaGB, tOB deaeos ▼ lae páeioDes, ee 
eoneope, perecey se efapora. Cn ftn, el ooer- 
pesedieivelvey ee reoae á 1« oaea de la ma- 
iBna. 

Peeodiremosde la fiaiea deárietéteies. Se- 
g«i M «ÉoMfifia, los principioB de las eoaas 
■ftaralco MH e^SBStos entre ei, por ooaMda 
desy tjrivacieo. LUma priNoépíbt á oieilae 
em ^e 00 son reciprocmBente oaas de olias 
aiBO iiae eoa^ existen por «i mieeiu, y de 
1* caales«nKma todo. Hay tras pHacipos de 
las ceoas ortMraflest dos contrarias fp&e eea la 
terma y la fyriTBcton; y an temro ei^etalam- 
lileB i loB oti-eB d03, ^e es la mtdeHa; la 
ftma y 1a mateña ceostHayoa la oasa. fja 
^fadoa es eolo acddental, y «0 enlra ea ia 
mateña; 00 tíene oiogtma cooexloa 000 «^. 
le qae da origen á las cosbs es 00 poder qoe 
a la naleria primera. La malería oi seeogea- 
Aavl'ee deslraye; porque es ia primefa, ila 
base de tedo. Las cosasee forman eo eo prlo- 
dpie ao por sí mlsauB, sioo por oa aoeiéeote. 
blas reeelteróo at calK); é ee «esoelveD eo 
sqaeila. 

Lae eaueas «oo'Coatro: la naterial, de qoe 
procede todo: la formal , per la qoe esiete todo, 
f^ ea 10130068 de la eeeoeia de oada oesa: 
la efioieate, qoe lo prodoce lodo, y la §oal, á | 
qeieoTa'áparar tedo La aetoflileaa «• olm 
oooca 9iñ ^poaerse algoa fta. | 

Tor lo tfoe tooa al moviAieoto, es, dioe 
iristételee, ffl ooloqae emaoa de todo eqoeno 
que tienc ei poder de obrar. Eo él 00 bay va* \ 
cáo: ol üBÉQpo es «i oáicolo ó oáaere del mo- 1 
TlmiCTto por el cual se distiogoe el movi- 
BBiaoto que preoedc del que siirue. Gomo ^ 
nmriraienlo tteDe flo, es preciso qoe iiaya on 
primer motor tnfintto t inmóvil: este es Dtos. 

Ko halilaremos dc otras partes de la fisica, 
eoe ban eido el aaooto de aiochos trotadoe de 
Añstúleles; este exéiBen nos ocuparía dema- 
siadOf áoicaa>eot(e luuremos meocion de su 
gtftorág w ca N i m i ée ío$ mnknales, obra forma- 
da b^o uo vasto y estenso plan; todos los se- 
res animados, hombrcs, cuadrúpedos, peces, 
aothioB, afes, iaaectos, loe preseola et fllóso- 
fi> i la -^sta det lector. Esta hiatoría, dice 
BofeMi, es tái vez la mejor que tenemos de su 
géaero. Por lo «espeotivo á ia moral , Arbtóto- 
ies kk tratd mas blen como flhteofo qoe como 
dedamador. El último fin del bombre, dice, 
d^ Bor so verdadera felicidad. Deapoes de 
estalblecer qoe hay uoa félicidad, la hace con- 
siatir, DO en los placeres de los scotidos, ni 
eo ias riqoezas ú otros bienes eorporales, ni 
en loB lionores, 'Blno eo la práctlca de la vir- 
titd. La veniadera félícidad, segun t\, es no 

454 BIOUOTKCá H)VULAK. 



biea genaralaMote codioiado de todo eloiOB^ 
de, qoe se deaea por éi oiíame, y porel coal 
se deieao todes los daaiai b'ieoes. Goaie osta 
bieo 00 poode obieoerse siao por medio de la 
vlitad^ eapllea io;|tte «e CQtiende par wtod: 
ea uoa ioeiiiiacioo al Ueo qoe eooBÍale eu ua 
JosteBWdio; igualmeotedistaotedeloedQa pua« 
tos eslremos y opoestoseo enode los.coaieap^ 
ca elfaembrepor esoeao, y ea ol otro por deCeei' 
to. f iia ciara y distiotamente eate medio, pór 
ta relaeioQ de las príocipaleB vfartades; éi mo^ 
dera el ^laoer y el doler, y reduee aao y otrp 
á 00 JoBte teoiperameoto que coostiloye la vir- 
tud. flay eo él uaa propeosioo que aos iocdína 
á deaear el plaeer, y otra que tambieo oee ha* 
oe lemer el dolor. La teaiplania oiodeiit eataa 
dos debilidades, y foraia de eilas ooa fiftad 
por ei leg^ierameoto de ooa j otra. 

ta firtod es ooa opefacioB libre de la vo- 
lomad qae ae decide 6 determioa por el biea» 
eligicfido eatre eüe y el mal. 

SeapoM de haber estaWeeido la eseacia de 
la virtod prívada^ trala Ajristdleles de la virtud 
oivH. Smpiesa por la Juaiioia coya oatufoleBa 
espláca, y distiBigtte sus claBeB. La t u at ^aia ea 
geoerai ó partieular. La prímera es la eb^erva- 
oion deias áeyes eBlableoidas per la conaer* 
vBcion deiasocíedad bomaoa; la sefooda, ^ot 
daácada aaoloqoe lecerreapoode, esó^B^ 
tríbotíva d Qaaaoaieativa; distrUNitiva c^aado 
concede los bQneres y les recompensas ea 
proporcioo del mérHo; ie luoda eo ooa pixK» 
poreíoo feométriot. La JoaUcia es ooaiuoicati* 
va, euBode 00 los caoibioe tieoe en coeota 
ol valor de lascosaa; eBtáfuodada 00 onaprop 
poroion «rítmética. LaeqaidadaedifereociaAl 
la jBBiicia; ia eqeidad coiirí^ joe deíeotos 4o 
la ley: el bonMire equitatiiie 00 la ioskrprale 
oooca eo Bo favor de uoa manera deoiasiade 
rígida. 

Aristdteiet pasa eo secoida á ias viríudea 
«dd eutendioiieoto, y deapoes A las de la vo* 
lluiHad. Solre iMvirtodes dei oateodimieolia 
pone en príflier iv^r la prudenoia, .porquo 
oila cooelituye la recta raaon, sio I» ouai op 
puede baber virtud. Pariieodo de esta baae, e^- 
plica ias disposiQiones y Uis obstóoulos qiie hay 
Quelindividoo para iapriciicade la viftud;ia 
roeiície y ia iapacieocia soo ios obiftáooloi^ 
tasi eofflo la paeieociu y la moderuoioa spo taií 
dispoeicíooes tavorabies. Añade que el piaoar 
y el dolor son ia matería ordiuaria de estas cos* 
tumbres; porquc lo reduoe todo al placer y al 
dolor, que soo los príooipales resortes de Í09 
movimien^os del alma y ei príucipio maa ge- 
oeral de las pasiooes. 

Para dar ona idea de la felicidad, qoe es «1 
príoolpio y el flu de la moral. Árístóteies des- 
cribe laüaturaleiadelplaoerverdadero; yauo- 
que coi^aa qut? la virtud 03 el úuico medio 
de adquirír la felicidad, dice qjop 4a prosperí* 
dad y ias riqoeBas puedeo tambieii contribuir 
para cooseguiría y despu^ de:i>aber demos- 
I truilo qoe Va felicidad suprema •coosiste eo U 
T, ui^ 48 



Digitized by 



Googk 



f7B 



ABiSTOTELISIfO 



m 



wotíOD, li ditfdé en felieidad précUc^ 7 fetiel- 
did especiittiYa. lo lo relaiiTo i nuestra coo- 
daela ji ooestras aockinea oo basta, dice, es- 
peeolar 7 cooocen ea preciso practicar. h» 
dlteorsot poedeo baeerimpresioo eo ias geotes 
Meo oaeidas, 7 eoceoder eo el corazoo de los 
^óf eoes el aoiorde la Tirtod; pero 00 prodocirio 
jamás este efedo eo el'Yulgo, qoe oo se ríge 
por el recato 7 la TergOeDaa, sioo por el teoior, 
7 qoe 00 se abstteoe de cooieter uo crimeo 
por ia loCuoia, sioo por el casiigo. Purameote 
paslf 7 esclato eo todo de sos seniidoe, solo 
bosea el placer^ losmedios dc procurárselo 7 
00 eTila siDO lo qoe le afecta desagradable- 
aeote; 00 coocibe la idea oi el gusto de lo 
boeno. ¿Cuil será, poes el medio de pooerio en 
perfecta armonia con los hábitos regolares de 
la Tida ciTil? Porqoe 00 es posible destruir coo 
ezortaeiones las costumbres iOTeteradas.Bas- 
taotehacer esel deciüimos áser Tirtuosos 
cuaodo oonlamos con todos los recorsos oece- 
sarios para ello: eotre ellos podemos eoume- 
rar tres prioclpalmente: las disposiciones na- 
toraies, la costumbre 7 la iostroccion. Las 
disposielooes oatorales oo depeodeo de oos- 
otros; son uo don del cielo. La palabra 
7 la instruccion no tiepen la misma io- 
floenoia sobre todos; es preciso preparar de 
antemano el alma del o^ente, como se trabaja 
la tlerra si queremos bacer brotar los bueoos 
deseos 7 la Justa aTersioo al mal. 81 Tulgo do- 
mioado por la iropresioo de los sentidos, no 
oy e ni comprende otro lengoaje. ¿Gómo beroos 
de disuadir á borobrestan mal dispuestos para 
eacucbar el acento de la razon 7 de la flloso- 
Ha? La paslon no escocha al racíocinio 7 so o 
cede á ia foerxa. Si se quiere que nazca la Tir- 
tod eo el corazon del bombre, es preciso que 
le preeeda el amor á lo boeoo 7 el borror á lo 
aalo, sio coya preparacion es díficil qoe la 
boena educadon llegue á su térmlno, aun 
•coaodo se empiece desde mo^ tempraoo. Ei 
Tolgo 00 eocoeotra oinguo atractiTO en ta fuer- 
sa de alma que resiste al dolor, 7 mocbo roe- 
iios la JoTeotad; las le^es deben, pues, ante 
todo, prescribir cuat ha de ser la educacion de 
esfa edad, 7 cuando seha de poner en prictlca. 
AcasoDO basten loscnidados de la infancia 7 la 
JOTentud; es preciso seguir al horobre en una 
edad mas aTaozada. 7 no abandonarle en nin- 
giina época de la Tida; resta saber lo que las 
le^es pueden hacor. La mayor parte de los 
hombres cedeo mas bien á la necesidad que ¿ 
1« razon, al castigo que ¿ tos sentimieotos. 
Asi, algunos creen que un legislador debe ero- 
pezar por aconsejar 7 exorlar ¿ la Tirtud, cu- 
yas bellezas harén iropresíon en las alroas bien 
dispuestas, pero^que debe tambien añadir pe- 
na8-7 castigos para los rebeldes; en fin, des- 
lerrar para sieropre ¿ Ics incorregibles. Los 
hombres pundonorosos 7 bonrados obedecer¿n 
^ín titubear; pero el populacbo, seroejanle ¿ 
I0S anlmales de carga, lleTado por las sensa- 
^ooes agradablf s, no se repriroir¿ sino por 



roedio de seosadones coolrarias; es decir, por 
las peoas opueslas ¿ los placeres que descaa 
coo mas afan. Para llegar á ser hombre de 
bien es preciso liaber sido bien educado, bi- 
ber contraido tnieuas costurobres» abiazar ua 
géñero de Tida acoroodado ¿ este prímer paso, 
7 no hacer ningona l>ajeza oi por Toluot&d, ai 
cedieodo ¿la Tioleocía. Esto 00 puede tener lu- 
gar eo el estado social no estando gobernado 
por unainteligencia y una coostitucion rectas, 
proTistas de una fuerza suflciente qoe fmpoa- 
gao la oecesidad deobedecer; esta rueraa coao- 
tiTa solo^se eocnentra en la ley qu§ e$ la ei- 
prenofi de ¡a inteligencia yde la $abiduría 
general. Coaodo manda onosolo, no ordenao- 
do sino lo que es Justo, se le aborrece si con* 
traha las pasiones; por el contrario, ae tolera 
la Ie7, con tal queno perjudtqoe ¿ la eqoídad. 

Gonsiderando Aristóteles la politica como 
el compleoieoto de la rooral, preseota en ooa 
obra, fhito de uoa larga lecturá 7 de laa aia« 
yores meditaciooes, los Tordaderos priod- 
pios de la legislacioo 7 del órden soda!, 
como tarobien la marcba pura de la auto* 
rídad legitiroa; el gobierno se establece eo 
elia sobre una base flrroe 7 sólida. IsAi des- 
arrollada la doctrina del autor de uoa maoera 
tao cooTÍDceote» que sus conctusiones, por po» 
coque se cstudien, bastan para bacer reouo- 
ciar ¿ esos sisieroas erróneos que sirreo de 
apoyo al despoiisroo, y ¿ las ro¿ximas pcligro- 
sas 7 contrarías ¿ libertad, que han hecho 
roucbas Teces sublevarse ¿ las naciooes. 

Hubíéraroos podido estendemos mat sobre 
la fllosofia de Arístóieles; pero por no dar de- 
roasiada estension ¿ cste trabajo, solo bemoa 
preseotado, sobre uo asuoto tao Tasto, algu* 
oas ligeras ideas, cuyo compleroeDto se en- 
coDlrar¿ en el articulo peripatbticos. 

La prímera edldon de Ut 6br«$ de Áriitóítíei, 9t 
dl6 rn Veoecí« en 1495. 1497 y 1498. por Alde el antí- 
guo. cn 8 toroos en foiio. Iji mas compleU de la» 

ftuhlicadas de^pues es la de Sylburge, Praacfort* 
897, II tomoft eo 4.* La edicion que forma parte de 
la cole. cioB de Deux-PoaU corregida por J. Tli. Bub- 
le (ITUl y afios sUuienles, 8 tomos en 8.*) no esii 
oompleta; la qne publira la Academia de Berlin. <*e Im 
rual se ban dado á lui 4 tomon, contieae el testo y 
una nueva traduccion latina, pero le falia un conco ' 
taríü. 

II. B. Saint-Hilaire ha empetado una traduceion 
francesa de las obras complelasde Arislóteles; ya se 
ban publivado mucbos lomos. 

En.re los trabajos especiales sobrelas dífereoles 
obrae de Arislóteles. se pueden citarr 

Bn lógiea la traduceion alemana dc Zelln StuU- 

{^ard, 18^: la traduccion francesa de M. B. Saint-Bí- 
aire: la nbra deUr. Frunrk, titulada Exámemde 
una hiitoria de la iógíea. Patis, 18^ en 8.o, t 1« 
memoría de 91. B. Saint-Hilairo. premiada por el lo»- 
titiito. 1838, S tomos eo 8.» 

En fiiíca, la tradutcioii alemana y las notas da 
Weisse. I.eipsirk, 1829, en 8.' 

En éi Tratado del cíbIo^ el ooinenlaHo de Pacios. 

En la Meteorotogia, ia «dicion de Mr. Ideler, 9 lo- 
mos cn 8.* Leip&irlt, 1834. 

£n cl Tratado del alma, la de Mr. Trendeleoborg. 
Jena, 1833, en 8.*> 

En la Hiitoria de lot animalet, 1a edícioo coo tr««^ 
duccion franccsa dc Gamus, dos tomos cn %.o, f789. j 
la de Sohneider, 1 tomo en 8.« Lefprig, 4811. 



Digitized 



byGoogk 



877 



ABISTOTEUSMO— ARITMETICA 



m 



Bo Mttámiea^ 1a édieion eon tradnecion j notas 
te J. S. de Cappelle. Amsierdam, 18ÍS, en 8.*^ 

Bn Mft^iitea, la ediclon de Nr. Brandi^. B>;rlin, 
108, en 8.0; y doa obras nrtfniíada» ror la Academia 
dt Cleneias mot ales y pontíca»: el Exéwun erilico de 
¡aMtíari$iea tfe AriitókUt, por Mr. Miclielet de Ber- 
ÜB. 1836, en 8.0, v el EnMyo tólnre la metafitica de 
Ari lóíelts, por Mr. F4 Bavuisson, 8 tomos en 8.*'; por 
AltíBo, la traduccion francesa de la obra del fllósofo 
df SCagire, por Mres. Pierron y Zevort. Paris, 4840, 
8 toBBOs en 8.* 

Bn MhraL la traduccion francesa de Thurot, 2 to- 
»os en 8 °, 4833: la edicloo de Coray, 1 tomo en 8.*, 
48ÍI. y la de Mr. Micbelet de BerUn, S tomos en 8.0, 
1tt».|88S. 

Bn la Politim, 1a edicion deGoUHnft, 18S4, en 8.*, 
y Us dos tradncriones francesas de Tburot (48Si, en 
8.* y de M. B. Salnt-Hilaire (4837, 8 tomos en 8.0) 

En la Bconómiea, la edicion de J. G. Sehueider, 
«845, en 48* 

En Paéíiea^ la edicion del ilustre Ood. Hormann, 
4881, en 8.* 

Bn Rtíóriea^ 1a de Imen. Brkker, 4S45. en 8.* 

Poráltimo, para la Bitíoriadela doetrina aritto- 
lAtOB, la obra de J. Launoy, lito'ada, Üe avari Arit- 
talttet i» acad^mia P rienti ftprtuna, edicion de 
▼Vilteaherg, 473i, en 8.* y los Exámenet critieof to^ 
hre la eáad y tobre el origen de lat (radueeionet lati- 
natdaA '^^ 



ad y toore el orxgen de tat fradueeion 
rittóíetet, por iourdain, 4849, en 8.* 



ABTTENOIDES. {Anatomia) ' ApOTacva, étn&u- 
io, y 8(¿o<. forma. Asi se líaroaii dos pequeños 
earlilagos situados arrlba y delrús de la larin* 
ge, eneima del cartilago crícoides. Forroao 
parte iiitegrante de las paredes del larínx, con- 
corren á formar la lengüeta que presenta la 
glotia, y dan iosercion ¿ los múscuíos aríte- 
noideos, tlro-arítenoideos y erícoaritenoideos 
poaieriores y lalerales, y á los ligamentos de 
la gloiis. 

ARITMANdA, de¿pc6(xd<;. número, y (xavxeca, 
éiifrinaeion. Arte de adivioar con el anxilio 
de I06 números. Entre los Judíos roodernos for- 
mala segunda parte de la Cábala, de que es pri- 
Biera la teomancia. Una de las maneras mas 
oooiQoes de usarla es bnscar en el valor nu- 
laeral de las leiras de un nombrc la revelacion 
*de los acontecimientos futuros. Delermina es- 
te T8lor el oso babitoal ó bien se establece 
segon el órdeo del atfabeto. Por un cálculo 
de esle género se calcola lo que durará la Vi- 
dade 00 hombre; se predice, comparando las 
tamts por la adiccioD de dos nombres, cual de 
las dos personas que ios Itevan sobrevivirá i 
la otra ó tríunfará de ella. Se ba qOerido des- 
eitbrír por los números el uorobre de la bes- 
tia dei Apocalipsis , qoe San Juan designa 
eoD el ndmero 667. Segun las siropatías ó 
antípatias diversas se ba encontrado este nú- 
Biero en el nombre de Napoleon, en el nom- 
bre aleman del rey de Roma {KoBnig voun 
toi), y en el dcl papa Romiseher Papst. 

Kite género de adivinacion fué inventado 
por I08 caldeos. Por lo deroas las diferentes 
cofflbioaciones de número han tenido en todas 
épocu aplieaciones misticas. La doctrína de 
I0S pí^rícos es nna prueba de ello, y entre 
los oríeotales os todavia moy comun la creen- 
cía de qne ctertas combioacioues arilméticas 
poseen virto<^e8 secretas é inflnencias podero- 
«.Asl lofloáineroa 492, 357 y 846, dispoes- 



ito8 en forma de coadrado, HeiieQ el poder 4t 
obrar encantos, de cncoolrar las cosas ocoltaf 
alejar e1 incendio y hacer inútiles las tent»-^ 
livas de los ladrones; en fln 80n un taH^roan 
casi universat. El número 45 qne se encuentr» 
siempre en los goarísmos de este cuadrado, eii 
cnalqnier sentido que se los adiccione, es tamr 
bien venerable y prc*:ioso para los Judíos. £■ 
efecto, los dos guarísmos de 45, representao 
las dos prímeras letras de la palabra Jehovah, 
norobre inefable del Ser Supremo, nombre cod 
cuyo auxilio, segun su creencia , seobraroD 
los roilagros contados en la Biblia. 

ARITMBTICA. Ramo de las matemáücas qoe 
tiene por objeto combiiiar los números, segun 
ciertas reglas, para deducir resultudos propios 
¿ satisfacer á condiciones dadas: estas reglaii 
espuestas metódicamente forman on cuerpo de 
doctrína ¿ que se d¿ el norobre de aritmética. 
Ilo se espere hallar en este diccionario , sea 
ias generalidades respecto ¿ esta ciencia, sea 
la historía de los descubrímientos coo qoe su- 
cesivamente se ha enriquecido: nos limitare- 
mos por tanto ¿ espdner aqui las principales 
subdivisiones qoe se han formado eu ella para 
facililar su estudio, siu perjuicio de que up. 
consulten 1 s diferpntes aríiculos en que 8C 
trata de cada una de ellas en particular. 

En la palabra nitmeragion se eucontraráu 
esplicados los procedimieutos mediaute tos 
cnales se consigue enunciar y escribir todos 
los números posibtes, por medio de uo nú- 
mero limitado de paiabras y de caraclérea ó 
cifras. 

La adiccion, 1a sostraccion, 1a mnlHplicaciiW, 
la division, las fracciones comunes, tas decí- 
males y la estraccion de raiccs se tratao, eo 
aríicnlos separados ; las aproximaciooes son 
objeto de otro articulo; por úllimo las propor- 
ciones, progresiones, reglas de inlerés, Je 
descuento, de sociedad ó compañia, de aliga- 
cion conjunta, etc, dan tambien asnnto á es- 
plicacioues especiales, clasiflcadas en cada 
unode los térmlnos qoe Jas contienen. 

Se han publicado un gran uúmero de tra- 
tados de ariimética» apropiados ¿ las diferen- 
tes clases dc la sociedad que tieoen precision 
de estudiar el aríe de los c¿Iculo8. Los unoa, 
tales como los de Lacroix, Glairaut , Beaout, 
Maudooit, e8t¿n destinados ¿ los Jóveoes qqe 
quíeran dedicarse ¿ la ensenanxa ó tomar par- 
te en los diversos ramos de ingenieros civiles 
ó mílilarcs; olros taiescomo los de Mres. Gro- 
dillet. Guerrét„Longoetre, Juwígny, etc, ea^ 
t¿n mas especialmente consagrados ai comer- 
cio y las artes. 

EI célebre Newtou; considerando que el ¿l- 
gebra se propone y resnelve ias mismas cues* 
tiones qne ia arítmélica elemental, pero que es 
snsceptiblede mayor desarroilo, prestáutii-se á 
la solucion de los problemasde uu órden maa 
elevado , di6 al ¿Igebra el non^bre de arit^ 
méiica universal'. este es el tilulode oua de 
ias mas preciosas obraa quese han pubU- 



Digitized by 



Góogk 



tn 



AUTMETIGA-ABLABAN 



m 



mA» Mnta <• Mti dtMÍa y baMa abra- 
n eii«»tlooés 4« fMOicirte my eompHQa- 

iRLáBAH. Hé hé 8fdo to1«Mat» tD k úHi- 
gHi guerra éifll én la que ba «dfairído oiui 
roidosa oelébridad eu cordtUoni de •oato 

Íie separa laa provliidas do Alara j Ouipuaooa. 
n qne soa Auestro iBiento taacef la üoscríp- 
oioD topográfica de aqoel piDtoreaoo temso, 
éHremoa de él una ligera idea para qoa poe- 
éan cottpreoderse mejor laa opericioDefl qoe 
tamos i referír. A dos legutt escasaa de Vito 
Tia comiensa la pendiente de aquelta dilatada 
OOrdiltera, coMéría de perenne Yerdor y pobla- 
áa de fresDos» secolarea algunos. El lerreno 
08 deslgual y lleno de coríadoras, por lo que 

rico imposible ooa acelon decisiva; pero muy 
propósiio para un oontínuado combale de 
iombre á hombre , parapetindose en ias ro- 
oas, 6 tras de un árbol, qoe babrá pocos á co- 
yo pie no se baya abierto la boesa de algun 
español. La clroa, ó cresta de Ariaban , desde 
la cuai se desclende por Saliaaa de Lenis don- 
le está el nacimlento del pintoreaco río Dera, 
08 de grande ailura, y penoio so ascenso. Un 
Taliente general del ejército de la reina, des- 
oribió con estu poéticaa fríises les montañas 
de Aríaban á lu cnales se reflere en sn bríllan* 
le alegoría. 

•Mfs Boldados bao bollado las nieves do 
Mjo, y Ylsto Yolsr las igoilaa á aos pies.» 

Siendo, piies, Aríabao on punto sino esco^ 
dilmente estratéglco, liTorabte al meoos para 
oombate de guerríllas , fue elegldo primcra-* 
üente por Mina en la giierra de la indepeDdeu 
ela, en la cnal la msAana del S6 de mayo do 
1844 , los goerrílleros i su mando atacaron 
emboscados al maríscal Maaaena» que camina^ 
ím i Francia eon un creeido convoy mal ad- 
quirído y 4 .042 prisioneros ingleaes y ospaño 
les« rebultando, despues de seis horas de eonw 
bate, apoderarse de todo, rescatar los prísio 
iieros , y iiscer un námero considerable de 
ellos» perdiendo los franceoea mas de 800 bon- 
kies. Herído con esta derrota so pundonor, é 
frrílsdo, redoblaron sos esAienos pcrsigoién- 
tfole siD descanso; pero soíHendo nnevos gol- 
BOs, y oonToncidos de sn impotencia, trataron 
00 gaoarío al paríido del emperador coo gran- 
iéa pfomesas. tnfrootooBO este roedlo, apolaron 
al deseapemdey desbonroso rooDrsa de pre- 
tonar so oabesa en 6,000 dnros, coroo si el 
Íatríotfsroo espaftol entoi«oa toYiera preoio. 
mro hecho igual tíó el año 4843 en el mismo 
oltio. Esta Tos aseendian loa ft^oeoses i S,Ooa, 
T eostodiaban otro eouyojóBgnñ Talia, at eni- 
dado de Mr. Deslaodes, secretarío do José Bo- 
naparle, qoe Ileraba ona oorreapondenoia in* 
tmaoBie: arlstanle Uts gaerríileroa ospoñoloa, 
rsfn mas detencion que la prímora deaearga, 
lOB acometen i la bayoneta. Mueren 700 fren- 
eeses, caen 460 prísioneros, y pierden el rieo 
botin y dos banderas, y los oapafioloa que oon- 
dnciaQ. Deslandes quodó ontro loi «uortü; ao 



«aposa yotraBseflomcf^ioroiri 



envio i Titoría cioco nifios, coyos padroa so i^ 
nerabaa, y on so pacte al gobiiraadaoia: •wm 
angoHtos, ▼lotfnua Inocoatea co lca prímcrea 
pasos de 80 rída, haa merccido de nü th\tí<m 
lodoa loB seotimioQios de epmpasioo y 4eca- 
rlfto qticdlelaDla rdigíoa, lahoMoiéad, odad 
tan liema, saerto tan destenturada.... Li» ol- 
ñOs por 81 candor tienen sobro mi aloui al ma* 
yor BseendieDte, y son la Ooica fticrsa qoe m- 
príme y amoMa e! corazon gnerrero dc Crueha- 
ga.» Eatap espreslones del segundo dc Mina, 
desmfenten la Oeresa qoe se ha sopQCslo i Iob 
goerrílferos españoles. 

Los gloríosos recuerdosde la gaerracontia 
loc fraDcoBes, llamaron i los earíialcs hicia 
edte punto, en coanto se fué organiaando ia 
Ittchaeo la proYlacia dc Qoipuacoa. Ociih>1o 7* 
la eapHaí de AlcTa por las trcpcB de ia leiaa, 
las espesuras y l>Msques de Arlaban faeilitaban 
▼eotiijofa posicion i sus coatraríos para ^ut- 
var en atalaya las tropas cnemigaa. A ecie fta 
acudió Eguia, cuando desde Ouemica fué i 
Alaf a para estar en aeecho de loa mortorientos 
-del geueral en gefe del cjércMo de laahel. 

Yillareal de Alava» cuya fdrtiicaoioQ era el 
obieto de la BMníobra eonbiBada^qoe Cérden 
iba i dirígir sobre Arlaban, esti siloada ea d 
camino de Vitoría i Durange, y so poaicico 
podia senrir para alejar i lo8caríiatas qoe por 
aquella parte aaediaban i Yiloría, y aaeforar 
el paso de las tropas i Bilbao. Come Egnla, ai- 
luado en Arlaban, podla poseslonarsc de Villa- 
real coaDdo ocDociera esle peDsamtenlo de 
Córdova , trató este de alaoar á Sgoia ea aos 
posiciODes , y evitar por esle medio todo oha- 
táculo i las tropas que bo destioaBCD i laiorté> 
ficadoo de Yillareal. Pcro difidl la emppoaa, 
dispuso el gefe liberal qne la posieiMi foe 
ocopabao los carlistas fuese fraDqtoeada dmis- 
mo tiempo que con bísarría le atacaha ét 
freote. 

Bl 46 de enero enprendió la aarBha el 
ejército de la reína, dirídido en trce oocrpoB: 
el 000 al mando del general inglés Btaos, qoe 
con la legioo de sn nacioo y algunos batailoMB 
españdes, debia flanqnear por ia dercoha d 
enemigo abordando la aícrra por la parle de la 
Borunda: olro por la isqoierda i ias órdcMB 
del geoerd Bsparíero, desünado i poseBloDaiv 
86 y fortiflear i YiIIareel; y cl lorccDC, h^c la 
direcdoD de CérdoYa debia ataoar por el oeiilio 
dc la liDea. Los ataqnea deblan ser sinnlli- 
oeoa, y i este fln se señaid d dla 4?. 

Combfnadaa las tropas eapaftolas con las 
legiones francesa é íngleBa; BModaodo ona 
brigada de aqodiasdOH Fdipe Uvoro; dcc bcr 
talioncs dd regimieole de la Príoecaa don ia- 
moD María Marvaes, y otra brigada d coroad 
de la guardla, oonde de GlecDard» rómpeae d 
Qorimteuto oon readodoo y eaporanaas. Cooio 
al llegar i ArroyaTe no se hallase auu d eoe- 
ffligc, d ardor de Córdova hisolc de}ar en 
aqodpHQlo dgmasc^aostfQpas y o Ae lan ^ 



Digitized by 



Googk 



AHLABAN 



m 



! ú MHibrt é^ if1«t9ft sf «w^^iw en 1% c«r- 

k iHM ivneéia^ft i U sierra. T4 4€M4e e$te 

9 panA» ie ^reto» Us mQs&d«s««rUst«a para «41 

lorpMtr k oareba; y Ucvado Cdrdava de su 
ém^ de oombaiir, maiidó adelaAtar alguoas 
fiaipn, dasdo ál oúamQ tiempo órdea ^ara qoe 
k iiffoieseii las trefMS que habhm quedado i 
relBiQardia. Smpráose qotíto (uego entre las 
iRi|MS isibeliiias qae avaosabao bácia el des- 
iliiicro y las qoe deíéDdian taa estrecbo paso, 
veemo loe earlistas mamfestabaD pias deseo^ 
éi reeietirseqae de replegarse, arrolóseá ellos 
Ranraes, 7 cayó herido de on balaso en la 



leplégaiise loscarlístaa paso ¿ paso para 
mejer soeteaerse parapetándose nuevamente 
m la espesura y en las eminencias, lo que 
iHMii imliitllei las mejores cDmbleaciones de 
fl6idova« Sa la altematiya de retirarse sin glo' 
rla é veseer. ae decidió ¿ desaleéiM' de aquella 
etfáomtít^ formidable al carlisU y ordena á 
iffere lo eiecole 4 toda cesta, como sucedió, 
^eoeiindeBe al misno tieropQ otros ipovimlea- 
lü vidoriosos para las armas liberales. 

CoMide esto pasaba á la isaoierda de la 
lÉM teAasmeBle defeodida por los carlistaa, 
eüee eombatian foertemente eq su derecba á 
lü iegiouarios fraoceses quesabian morir co- 
me valieotes. 

FDne fin lanocfae á esta lucha que 00 es- 
lerabeB ios rebeldes; y tanto las tropas qoe 
eelraroB eo aecioo, como las que iban llegan- 
de del resto del ejército, acamparon,,en las 
looas, en las posicioues ganadas por la 
\ etrae, y las restaotes inmediatas al desfi- 
«paragoardarle. 

Geaocidoe los bechos del centro de 1a U- 
tea áe operaeiones qoe Ci^rdova habia trasado 
en 80 projecto, filtanos relerir qoe á la is- 
frierda y i la derecba de la base, tambieo el 
iübidode las balas se hacia senlir en las fllas 
ie lis tropas de la reina. 

li leBieBfe geoeral Lacy Evans habia se- 
fiido cea sus tropas la via qne cobduce de 
Titoria á Salvatierra, varlando luego de direc- 
cíai é ii iiqolerdi. les celadores de Alava 
üMiito erroJabaB de Nendijur ¿ Ips carlip- 
Im 4oe reforsadoe, les bubieran batido, ¿ no 
m ssMrriáee eslos ¿ sn vespor los iogleses j 
' il mmido de) brigadier geueral 



is BBivo iBteBtae les carlistas posesio- 
^-nedeMeodyor, trayeodo para su logro cio- 
m bMalliBOi y de 300 ¿ 400 caballos, pero al 
iüpmiilui tan arrcjado ataque, foeroo secor- 
wslos libeFales por losgranaderosde Wesf- 
rt i rter > que reclwsaroii denodados ¿ los car- 
ilitaspor segooda res. Retiranse eatos i las 
iftnrasdeMalariOi, ylos Uberales pernoctan 
ea irboto y hoheam, como b bdua dlspu^io 
Cándova. 

UegaEsBeneroiViUareal vencieodoalgu- 
iNobiticBkii: le lEecopoce, y biUaododUlGil 



allanar sn finrUQqiOiqo» !a Qomuoic^ lil general 
en gefe. 

Por lo Ugerdmente espocstp^es flcil cqoo- 
cer aue e^ aeioasiado ardor de C(^niova preci- 
pUó la operacíon del ceotro, y se frustró el 
ataaoe simultáneo para vcncer i los carlistas 
eo foa altos de irlaban. Menoscubóse la repu- 
tacioQ del gcneral eo gefe; perq se aumentá la 
del militar Taliente. D^pues de uoa ooche fria, 
lluviosa. y ei^ la ooe el ejercitp de Isabel tii- 
vo que vivaquear sin lumbre, ni agua, sufi-ien- 
do penalidadeSi amaoeció el dia |7 para tor- 
oar i Qutevos combates y ^ nuevos ríesgos. 

No pudl^ndp peroianecer Esparterq eo Yl- 
llareal, marcbó por la misma sierra de Arla- 
bao, flaoqueaodo las posiciones de los carlls- 
tas, y eoyolvléodolos por aquella parte de su 
linea. Rivero y los demas gefes de divisipn 
ocopabao sus aoteriores puestos. Todas' la> 
fuersas' esperaban la seftal del combate. 

Egoia, porsQ parte, babia estaciooado sus 
Iropas en una linea paralela i la ocupada por 
jas cootrarias, como indicaoqo qoe podia diri- 
girse i cualqulera de los puotos de ella, si 
bieo con el so|o ofojeto de encubrír su iotenlo 
de atacar reciameote y epvolver la derecha 
(|e Ifis ppsiciooes; intento que no solo se diri- 
gia i la conocida maniobra de flanqoear las 
alturas ocopadas por pn enemlgo faerte, sino 
coo t\ flp de bacerse dueño de no puoto des- 
de donde era fácU con algun arrojo pasar i 
cortar la Ifnea de reUrada del ejército de |sa- 
bel, toda ves que por haber Górdova situado el 
mayor número de sus tropas bácia la derecha 
de la Unea, ni era por partede Egnia descabe> 
llado el proyecto, ni muy fácil aaiz¿ i Córdo- 
ra e1 frustrarlosi el general carlfsta conseguli 
avanzar ai^unas tropas que ínfnndiesen entre 
las de la reina el temor de ser cortadas. 

Un movimiento poco acertado que Górdova 
ordenó ¿ Espartero, fué el preladió del ataque 
general qoe empreodieron los carUstas ¿ las 
dies y media de la mañana ba]o una dcnsisima 
niebla; meiced ¿ la cual intentó Yiiiareal por 
los altos de Elgueta envolver la posiciones, 
tlegandp hasta tiro de plstola del batallon 
frances, qoe por aquella p^rte guardaba el 
flanco, siendQil fln recbazadpcuandopreten* 
dia llevar i ca)x) las órdeqes de Eguia. Com- 
batido tambieo coo bravora el ceotro, faeroo 
arrojados coo decision y valentia déi desflla- 
dero los carlistas qoe pretendieroo pasarle. 

En la izqoierda d¿ Ig Unea era mas vivo 
el combale y borrible la mortandad. Los ve» 
yeotis qoe maodaba Rivero, tomaroo i coro- 
nar la alUira aue habian ganado y perdido el 
16 i cosiade sangre, y qoe defeedian oon h^ 
roicidad el 47 perdiendo mil vidas; reforsapdo 
al fln G6rdova aqoellas fllas diezmadas por (a 
bravora y tenacidad de ios carUstas. 

Evans, por su parte, no se condoda pod 
menos biios^ avanzaodo sn flanoo izqnierao^ 
poscsionindoÍBe de coatro puentes tdbrt el Zp- 
dorra cerc» de AiW, Y ostendiendo sos oe- 



Digitized by 



GoogI( 



283 



ARLABAN-ARMA 



m 



lumnas hasta Marleta, dominando asl toda 
aquella parte dcl valle de la Borunda. 

£n tal estado, la respectiva situacion de 
los gefes liberal y carlista, era por demas cri- 
tica. Agotadas las fuerzas de entraml>os, te • 
miansemútuameole: lanoche, comosiquisiera 
cubrir con sus sombras, en el un campo las 
iodecisiooes del jóven candillo, y en el otro 
sos temores, Uegó á potier fln al combate. 
Eguía replegó sus tropas á las posiciones á que 
fué á parar el 4 6 despues de su primera em- 
bestida, y Górdova previuo la retirada de sus 
batallones á favor de bi oscoridad, yocultándo- 
la con las fogatas que dejó encendidas. 

Ambos combatientes se atrlbuyeron ia vic-* 
toria; y ambos crearon cnices de dístincion; y 
en verdad que nno y otro la gaoaron, y uno y 
otro la perdieron. 

Los resultados^ para la patria fueron es- 
tériles, ó mas bieú dicho, funestos. Quioien- 
tos carlistas y seiscientos isabelinos, ó lo que 
es lo mismo, mil y cien españoles quedaron 
fuera de combate. El campo de batalla qnedó 
abandonado; y aquellas montañas enrojecidas 
con la sangre derramada en dos dias, queda- 
roo como uoa linea divisoria para los dos ejér* 
'citos: quedaron como puede decirse que esta- 
ban antes. 

Desde entonces continnaron siendo los 
moútes de Arlaban teatro de encarnizados en- 
cuentros, como puede verse detalladamente en 
la Mem oria del general Górdova, en la Biogra- 
fiü de Eguia y en lashistorias de Esparlero. 

ARLEQUIN, ARLEQUINADA. {Arte dramáli' 
eo.) El papel de Arlequin dali^ de la mas re- 
mota antigüedad, pueslo'que los huboen el 
teatro griego y romano. Entre los bufoncs 
griegos habia ademas del sátiro barbudo, el 
sátifo iniberbe, que se presentaba veslido con 
una piel de lepn ó tigre muy ajustada al cuer- 
po, con una varita de madera blanca en la 
mano, un sombrerito blanco ó negro en la 
cabeza y nn antifaz, cuyo color imitaba la tez 
morena de los campesinos. £n Roma repre- 
sentaba este papcl el esclavo, y el bufoo, Ila- 
mado sannio, se preseotó en ia escena con el 
roslro embadurnado de hollin, la cabeza rasu- 
rada, cl calzado sin talon {planipes), y un 
vestido compuesto de retazos de diferentes 
colores (centuncuíus,) Su nombre procedia de 
sanna, burla, mofa y gesticulacion. De estos 
dos tipos, idénticos eu el fondo, destinados á 
rídiculizar los mismos vicios y defcctos, la 
Italia moderna ha hecho su Ariequin; pues le 
ba dado la máscara, el sombrero y el sable de 
madera del primero, y los zapatos, el vestido 
de botarga y ei nombre del segundo (el arle- 
qoin italiano se Ilama zanniíííy y la malicia, 
la astucia y ia alegriade los dos. En cada una 
de 808 individualidades estaba representada 
antiguamente una clase: et campesino griego 
y ei esclavo romano; despues llegó ú ser uo 
tipo de otra clase y fué la personiflcacion de 
los bergamascos, como Pantaion lo era de los 



veneciaoos y Scapln de lo9 oapoUtanos. Todes 
estos personages pasaron á Francia. y Arle- 
qoin no fué mal recibido por lo5 franotses, 
con cuyo carácter tanto ee conformaba d pa- 
pel qoe aquel representaba; jamás bobo en It 
esccna ningun personage qoeftiese mejor com- 
prendido de sus oyentes que 1o foé Arlaqolná 
su aparicion'en el teatro de la Foyre. Esta 
buena acogida estimnló á las demas artlstaa y 
Arlequin fué representado por cómicos de pri- 
mer ói'deo, entre los cuales debemos citar é 
Dominico Viancolelli' (4676), Vicentini (17Í0), 
Tbomassin y el célebreCarlln (Garlo Berlmasxl) 

lasarleqmnadas ópiezas en que Arleqnio 
desempeñaba el principal papel, erao venia- 
derascomedias 6 simples rcroedos de ellas qoe 
el actor se encargaba de ejecotar. Lesagei 
Autreau, Delisle Maribaux y CaiIhaTa, presta- 
ron á la fantasia de Arlequin el socorro de so 
pluma. Eo 4792 los nuevos teatros se dispota- 
ron la herencia de lacomedla italiaoa qoe 
acababa de morir. En los teatros de Varieda^ 
de% y VaudevHle, se representaron tambien 
arlcquinadas. En el segundo de estos teatros 
se distinguió uu tal Laporte, qoe segon dicea. 
00 tuvo otros pmfesores qoe un mono y gatos, 
con los cuales le encerraba su madre, siendo 
tal el estudio qoe hiso de ellos que llegó i 
adquirir un gran talento d^ iroitacioo. Los qoe 
le conocieron bablan todavia de la perfeccion 
con que parodiaba á Talma. Gomo se Tela ar- 
lequinada se convirtió en parodia, y por espa- 
cio de veinte y cinco años fué inmenso el con- 
sumo quc se hizo de este géoero de piesas en 
todos los teatros de Paris. Desde ArUquin i 
afficheur hasta la piesa titulada: el Nveeiario 
y el superfluo; Laporle creó mas de cieuto cin- 
cuenia papeles de Arlequin. La abundanda 
produjo la saciedad y se pasó á otra cosa. 

El ArlequiD, propiameote dicbo, ha des- 
aparecido completamente, por mas que lleven 
estr" nombre los que vestidos de botarga tomtn 
parte en las escenas roimicas groseramente 
representadas por algunas compañías de lite- 
reros. 

ARMA. (Arte mHüar,) Todo instmmenlo 
propio para ofender á otro y defenderse. II 
desequilibrio ó desigoal distribucion delosin- 
tereses y de los elcmentos para adqolrírlos en 
toda esta tierra, qoe Dios formó para el sos- 
tento de toda la humanidad, constituye i esta 
en general yá cada humano en particular, eo 
la dura necesidad de cpnservar ó conqnislar 
lo quc aquella 6 cada nno de eslos necesita. Kl 
cariño patemal, e1 resto fllial, la amistad» el 
amor, todos coantos instintos nobles pueo Dios 
eo el corazon del hombre para que le sinrieran 
de lazo con cada nuo de sus inmediatos y di- 
versos semejantes, consoclos suyos en lavida, 
para que le sirvieran de eslaÍK)» indestructi- 
ble con la sociedad en general, han scrrido y 
sirven aun á aqnel para emplearlos en el cs- 
I pollo de loa otros y usar, oomo móvil dd 



Digitized by 



Googk 



m 



AftMA 



286 



egoUoDO eDtronizado desde e1 origen del mun- 
£, en coDtra del prójimo y en provecho pro- 
pio, el insliDto y los seDümientos que Dios 1e 
did parael bien propio y el det prójimo. Un 
l»dre para sn familia es el traBunto de lo qne 
nn gobierno ó rey debe ser para sus súbdí- 
toB, asi como este debe serlo de lo que Dios 
es para los crislianos. Pero si no siemprc los 
bijos de nna misma familia estáo acordes, en 
materias de intereses principalmente, tampoco 
los coDSúbditos suelen estarlo nnánimes en 
este 6 aqoel. roodo de ser regidos, en esta ó 
aqoella opinion. De aqui nace la guerra civil 
de las naciones. Si dos famüjas cohabitantes 
de nn poeblo suelen ¿ veces, por estrechos 
que liayan sido sos lazos 6 intereses, romper 
loB Tinculos de su aliansa, tambien dos nacio- 
nes de nn mismo continente quiebran á veces 
los iaios polílicos que antes las unian. De 
aqui nace la guerra estrangcra. 

II deseqoilibrio c^nstante de intereses y de 
necesídades, el estado violento de la bumani- 
dad qiie aquel produce, la inversa aplicacion 
qne por consecuencia hace el hombre de sus 
iostintos y sentimientos, divide la opinion y 
losdeseos, establece la guerra sordaque efer- 
resce etemamente en la sociedad entera. Esta 
gnerra al fln desembozada se bace necesa- 
ría algona \e%, y de aqui nace la ocasion en 
e1 hombre de ofender á los demas. Pero al 
bombre, en su insaciable odio contra su pró- 
jifflo, no han parecido bastantes las fuerzas y 
eiemenlos que le dió la naturaleza, é inventó 
o(r«8 medios mas mortiferos, y por esto las 
armas del bombre admiten dos especies gene- 
nles de division: la primera especie dedivi- 
sloo, que admiten las armas del hombre, es 
en naiurales y aríifieiaUs, se dividen en ofen- 
snws y defensivas, cuya divislon comprende 
otras snbdivisiones que tambien diremos y 
Ibniia ia segnnda especie. 

Ármas nalurale$ del hombre. Dios ba dado 
al bony>re en el talento, que le sobrepone ¿ 
los demas seres que le lodean, su príncipal 
anna, porquc, materialmente examinado, po- 
eofl ▼ivlentes seres irracionales existen iofe- 
riores al hombre. Este posee en sus miembros 
nrmui naímrales moy débiles comparativamen- 
le. Las oñas y dientes del bombre son dc in- 
feríor forlaleza á las del ligre; sus pies, pier- 
aas y brazos luas menudos, fuertes y ligeros 
qae los del leon, y, en fin, todas sus armas 
naíuraUs son insuficientes para contrarestar 
lasde los seres irracionales y sostener al hom- 
bve eii superíoridad ante ellos. Empero el hom- 
bie pofiee on arma negada ¿ los demas seres, 
pooee la imaginacion, el talento. Este le ba ser- 
fido eo U materíalidad para establecer su do- 
mioio, j el bombre invenló las; 

Arma$ arii/iciales. Imporíuno fuera enu 
aKrar la mulHtud de armas qoe desde el orí- 
geodel mondo inventarouy aplicaron los hom- 
bres para el esterminio de los deroas. Las 
aon tan antiguas como cl mundo, y esto 



mismo proeba la prímera familla de los hom- 
bres Eobre la tierra, cuando Gain mató á su 
hermano Abel: la guerraenestaprimitiva épo- 
ca ya existia y el uso de las armas aríiflciá' 
les era conocido. 

Las armas artificiales son para las socieda- 
des, como para los individuos, un objeto de 
prímera necesidad. La vida de los pueblos es 
un combate continoo: pueden perder su iiberr 
tad; pero su esclavitud siempre es pasagera si 
los poeblos conservan armas. 

La historia de todos los tiempos y de todos 
los pueblos demuestran esta verdad. 61 poeblo 
romano conquistó el mundo conocido en- 
tonces; pero se vió cn la necesidad de aliarse 
ásus roismos pueblos conqnistados, y porcon- 
secuencia de no quitarles las arroas, los pue- 
blos vencidos, los esclavos que le hdbian da- 
do sus victorías, destruyeron despues el rois- 
roo poder roroano que los sojuzgara. Nunca los 
pueblos vencidos pueden perdonar á un pue- 
blo estraño, por dulce que sea su dominio, la 
opresion cn que los puso. 

Todos los cuerpos duros son mny útiles 
para la fabricacion de las armas» cuya cs la 
razon por la que el hierro, el acero y el bron* 
ce sou tan usados para ellas. Empero todos los 
cuerpos de la naturaleza pueden servir de ar- 
ma artificial al hombre de genio superior. Ar- 
quimedes en el sitio de Siracusa iocendiaba la 
fiota romana por medio de la reflejacion del 
sol producida sobre un grande espejo cónca«' 
vo. Toussaint-Louvcrture en la isía de Santo 
Domingo abandonó á los efectos de aquel cli- 
ma ardiente la defensa del territoriocontralos 
franceses: en poco roas de dos meses hlzo pe- 
recer sin combatir á 40,000 de etlos. La Rusia 
venció á Napoleon, no con las batallas, sino 
abandonando su ejército á la cruda aridez y 
crispante frialdad del clima del Norte. 

Las armas aríificiales hemos dicho qoe se 
dividen en ofenshas y defcnsivas. 

Armas ofensivas. Instrumeutos propios pa- 
ra ofender, como la hnza, el fusil, etc. Muchas 
de estas armas sirven tambien como defcnsa, 
y por eso las armas ofensivas pucden servír 
casi todas, segun las circunstancías, dc armas 
defensivas á un mismo tiempo. Un sable, por 
ejemplo, sirve para berir; pero puedé al mis- 
mo tiempo servir para parar un golpe de otro. 
Armas defensivas. Todos los objetos dcs« 
tinados ¿ preservarnos de ofensa. Ya bemos 
dicbaque las armas ofensivas pueden servir á 
la vcz como defensivas. 

Las armas ofensivas se dividen en: 

4.^ Arma demano, Toda arma quese tie- 
ne y maneja en la mano, romo el sable, pis- 
tola, etc. 

Arma arrojadÍM. La que se lanza de le- 
Jos para ofender, como el dardo, piedra, etc, 

£1 arma de mano se divide en otras do?: 

4.* Arma blanca. Es laqoe nollene astu y 
ofende sin necesldad de fuego ni ser arrojada, 
"l Gomo el sable, la daga, etc. 



Digitized by 



GoogI( 



ftfí 



AftMA--AAMADÁ 



t.* Árma Íé füéffb, Lb (rae m dispin por 
medio ñe 1a pdtvora coaio el hn^. 

Las armaS sedividen táiMea en: 
ArmáM mooStHei. Las qne el hdtiibre pae- 
de iletar coasigo, como el sable, c1 fo^tl. 
/ Árina» inmtfvibles. las (tne sirven alhom- 

bre siD que las mueva, eomo el cañon. 

Las armas defensivas te dividen tsn dos es- 
pecies: 

Armai deferiíi^ púfiátitei. Ltt qne e! 
bombre puede tr&sporiaf consigo para sn de- 
fensa, cemo la corasa, etc. tVéase AHMAMmA.) 
Armas defefmv<í$ nopSrtátihS. Lasqve 
DO pudiendo ser trasportadas, deflenden at 
bombre: \al es loda fonificacion. 

Se vte, pnes, como el bombite, poco temi- 
ble por lodébU de sns artnas naturates, se ha 
becbo iuvencible á lo^ demas Bere^ por medio 
desu talento, inventaüdo los anteriores é infl- 
nitos insirumenios qae liemoB clasíflcado y 
qne se llamao armas. 

AMA. (AL) [Artemilitar,) Sirvecomogríto 
para avisar á las tropas oontra el enemigo. 

ARMA FALSA.(And mtlitaf .) Acometida fin- 
gida con cualquicr objeto estratégico. 

ARMADA. {MariHma.) Entiéndese por el to- 
tal de fuersas marítiínasque posee nna uacion, 
y en general cualquier reonion de baques bas- 
tante numtrosa. 

La igual aplicacion y composieion de eifta 
palabra en varias lengoas estrangeras ba^laria 
áindlcar pór si sola el predomioio antiguo de 
nucstra marina en et mondo civitizado ya qne 
la bistoria onivcrsallio lo demostrase. España, 
1a nacion marítima por escelencia, sin nras 
tíomuntcaciou con el confmente quelosinoo* 
(es Pirineos, ha sido en tarias épocas el empo- 
rio de la fuerza marititna milttar del mondo, 
asi comolo fué de Ta Ylqtmaa mefáltca, y 1o es 
ann de la mejor y mas,pr(jbada Infuitcrta ml- 
litar del nniverso. 

Desde antiguos ttempos, MMdo d snelo 
espanol ballábase mahimetfte reparttdo niltad 
de lo8 moros y mitad tmtre dii^tnttfó reyesisris- 
tianos/la marina españota ha tmrcado triun- 
thnte los mas remotos mares y sostenldo eon 
énvidiada gloria en toUas partes su nnnca do- 
mfnadopabelldn., 

Los turcos y los grtego^, tas costas bet%fe- 
rlscas y argeiina, la ItaTia y la Sidilla, el Asla, 
la Oceniifa, la Europa eorera vieron 'COn «som- 
bro uaestras autiguas armadasynvvtoK y aín- 
te ellashiálüesu gr&itn.Tindieronhttmimesel 
isado pabellon. No solo do las osadas galeras 
españolás recrbieronleyes tasescoadras delas 
mas Ibrmidtfbres i)ótencttrs; ^petb tambien á 
aquellas debeb sn defimibrímierito yedlturael 
mayor número de las islas oceánicas, 188*?!- 
lipinas, las Canarias y e1 tnrnen^o codtinente 
quehoy Ileir1ieIuombred('<Ametiea, el ciial 
debe á'los ^paíñotes, como asimismo ae io 
deben la mayor t)arte de las Hl«s hoy cono- 
cidas. 

Apenas le leerli cn íh bístorta tma pégina 



I qne reflera sncesos marítimt» ain qae ea e&a 
se vean trlunfantes las esonadras arageaesas, 
catalanas 6 eastenanas. Ta ei designri oombafe 
que en tas costas de la Provensa sMtuvteroi 
contra 45 navios ingleses, solos it espi&o* 
les; ya la conquista de las islcs BatettreB y Sl- 
cifiana por tos aragoneses, 6 hien 1a espieáí^ 
efcm de estos t los catalanes eontra torcos y 
; gtiego6;eocua1qnier pigina, eneualqoierrai- 
glonde la historiavnarftifflamflitarfaalfarenf» 
¿ tas esenadras y galeras españolas caai tíem- 
pre Tencedoras, y si algona vez venddas.sleii- 
do la narracion del ^cembate en qne »u cn« ii> ia^ 
ron mas faonrosa ^ae 1a misma ticlortÉ. QMi- 
; plo y nray recieote de esto últlmo prcseÉte la 
honrosa batrila naval del tdbo de Trmfdfygr, 
Los buqoes españoles, unidos ¿ los TreBceses, 
ataearon denodadamente ¿ la eseocdra Ingfc aa, 
y «bandonados en lo reele del eomfaate ^ la 
escuadra francesa, qne bvyera IndigtiaflAbcfle. 
sostnvleron solos eontra tode el poder maríti- 
mo de ta soi^etliit Albion nn horríble comfaM, 
pereciendo casi todos elios y caoaiDdo en lae 
ingleses nna iimiensa pérdida, y la nms «enÉl- 
ble de su famoso almirante fMson, Empere, 
Hr. Tblers, autor de 1a obra eontemfM»r¿oeafl^ 
tulada dHístoriadel oonsulado f del imperto./ 
se atrevió» sin dndapara ocultarmejor la nm- 
gua de sns compatriotas en esta Jomada. é dn- 
dar del vaior y^loría de la escnadra lespifiola 
Los nnmerosos docnmeatos que «ctoiliMÉie 
han visíto con este motivo la tos púfatlca en vlB- 
dlcacion y desagravio de nnestra iilln^}ada i 
rina, dicen harto bien de nnestra glorla en i . 
dla y devuélven ft la impvroial y Terdaflera fci»* 
toria de aqu^ snoeBO sa Intnarcesifale vei^fli. 
Ya bemos dtadola importaocia (te fosvr- 
madas y gafleras espiAOHts 'flesde ttempoa té- 
janos. Durante la desaiEftrosa gnBrra de (Hitt 
añosqueardid ¿mediaAoB del sigh> XIV, etítt^ 
los soberanos de Gastitla y Siragoo, las eMO^ 
das de ambosrehios ^soMuñPieroii eon Tiéída 
porfla iramei'osos'combates. Vt comereto y t6» 
raciom» que Anrajgtm sostenia oon la Siellia 7 
otros-psises, como asimismo los continooBn* 
faatos de tos corsarios berberiBcos en las oan- 
las de 'Gspaña, 'ObNgnron ¿ Um Boberanoa «de 
, Gasiilla y At^h¿ aostenefr pmnaMiteHWK 
I escuadras bien apereibldas. Gon In nnloii ea 
I e1 sigto XT de las'relnos de Amgon y Casiflto, 
oniéroose ambas escfiadras. y oonstituyarM 
nna "armada Yormidable. Desoobierto el Numí 
1f undo aamenfáse por ta neceBldad de < 
' cacioti y 'conservaoion de aqBelloB vastOB 
¡ mioios la armado española, hasta el reli 
, de Felipe II, dtiranle ol'Ouat'eBta InlhV]! 
í ocasion de eodflmmr sobre Iob tDares ol 1 
¡ renombre qnc lograron en tietta flrme Im< 
t íorzados tercios efq^afloles. Durante estse f^ 
, nado, tma escuadra<eSpafiola«podar¿B4M^M 
puerto deOsthi, deBembarcó«natalia7 *8<il»% 
j Roma, un fiierte isjémlto qtie dió la'ley «l pan 
Paulo lY. Otra escaadra esoarmefl«6-¿ios tnr- 
I cos qne habian embestido la Iski de lNilt«. Um 



Digitized by 



Googk 



m 



Armada 



m 



armada de dóscientas Velas, casi todas cspa* 
óolas, bajo cl mandodel insignc don Juan dc 
Aiistria, peleó en el golfo dc Lepanlo con otra 
armada turca, fnerte de trescientas vélas, 
echaDdo ¿ pique y apresando doscientas de es- 
tas,causando mas de Teintey cinco mil muer- 
los ó Frlsíoneros á los lurcos, y rescalando 
veinte mll caulivos. Olra armada española 
de doscienlas velas se apoderó de Tunez en 
Berberia. El marqnés de Sunta Cruz, gene- 
rai de una escuadra española, batió por los 
mismos años, y apresó casi toda nna armada 
de se^enta veTas, coq que el prior de Ocrato 
peosaba, fortiOcándose en la isia Tcrcera, Iia- 
ccr valer sus prelendidos derechos ¿ la coro- 
aa de Portogat, recientemente incorporada á 
h corona de EspaSa. El mismo raarqués se 
apoderópoco despues de dicha isla á viva 
lneíza. 

Empero, á pesar delos muchosy j)rlllante8 
(riaofosdc nuestras invictas armadas que de- 
tamos refcridos, de los no menos glorlosos de 
miestros célebres tcrcios en Flandes, en Fran- 
cia, en Italia y en Africa, y de los inmensos 
recorsos que España poseia cntonces, no se 
hallaha batitante respelado nuestro pabellon 
porparte de la Inglaterra. Esto decidíó á Fc- 
fípell, ¿ mandar equipar ia urmada mas po- 
derosa qne hasta entonces ostentaron jamás los 
mares. Habiendo dedicado á esta aimadu uu 
trficalo especial, á ét remitimos á los que | 
deseen mas pormenores sobre la gigantesca 
¿aanto desgraciada empresa, coocebida por | 
aqnel orgulloso monarca para castigar los re- ; 
petidos uitrages que recibia de la reina de In- í 
S^aterra. Besde cl aciago dla eo qne la Inven' ¡ 
tfhk sinrió de presa á las tempesiades y los 
iDares, nuestra armada herida de muerte con 
tan terrible golpe, continuó en mas ó menos 
ctecadeocia ai mismo paso qne la monarquia. 
tmpero una época de prosperidad y preponde- 
nocia la estaba reservada todavia. En ei si- 
^h XTIU darante el reinado del benéfico rey 
Cirlos III, tomó un gran acrecentamiento, y el 
sofde It ^ictorla volvió á lucir sobre los más- 
tiles y enteDas de^nuestros bageles. Los arse- 
oales de E«paáa y Américabotaron á las aguas 
tan prodigioso Búmero de navios y otros ba- 
geks que cn poco tiempo la armada española» i 
AO aolo cobró todo su antigno es[ lendor, stno 
qae por su námero y brillantes aprestos y 
eqnfpo, subió á un punlo á donde nunca babia 
«to ttegBdo. la prímera armada española 
íoc se presentó delante de Arge* ciurante esta 
^?OCa constaba de cuatrocientas velas enire . 
Wrfos, fragatas y buques de guérra de menor 
portc, 

La batalta de Trafalgar dió en esta segnn- 
di época de esplendor, e) segundogolpemor« 
tal i noettra armada, y los mares del procelo- 
so cal>o slrvieron de tumba á nnestros mejores 
BaTÍos y almirantes. Los arsenales y departa- 
oientos de guerra quedaron desde entonccs 
tbaDdonados, y los pocos vasos qne se salva- 

4á5 miSLIOTKCA IHiPULAh. '^ 



ron, yucen hoy en nnestros ars^nalep eomo gl- 
gantes recuerdos de nuestra antigiia y porleft* 
tosa armada. En estos áltimos años ha recibi* 
do la marina mliitar un nnevo y regenerador 
impulso, capaz, si el empcfio de los gobernan* 
tes Do cejase, de devolverla eo poco tiempo 
á un estado respetable. Losarsenaleshan vuei- 
to á sentir en estos afiíos la bulliciosa anima- 
cion de los antes parados operarios, se ^áa 
compuesto diques, se acopian buenas maderas» 
se construyen ulgunos vaporesy navios, y tal 
es el aumento que se va haciendo notar en 
nuestra armada, que de unos treíntd ó cuarentt 
buques que hace ulgunos años componiao el 
totul de ella, cuenia hoy en lotal con tos buquét 
y fuérzus siguientes: incluyeudo los destína- 
doa al tesguardo de las costas: 



Navlos, .... 3 j 

Vapores Si5 

Fragatas 5 

i Corbetas 6 i 

iBergantines. . . ; HJ 

|Bérgantines-goIe- 

tas 3f 

fPailebots 4o[ 

Btilnndras i\ tÜB 

iMíslicos 5, 

Lugres 2/ 

IFaludios de 1.* 

clasc. ..... 461 

Idemdc2.*. . . .* -lol 

Trincaduras, fa-| 
lúasy efcampa-} US^ 
VÍÜS 



Buques 
destina- 
dos al ser 
vicio de^ 
guerray 
resguardo 
delascod- 
tts. . . 



3 



Buques 'Fragutas 5 

para tras- J Bergantines. ... 
porles. . . (ijergantin-goleta. 

2"^"V)Kavio8.' 4) 

íintones )»«^^^""«-80Í«l«- ^) 

Total.. .... «40 bn- 

ques de 
guerra. 

Inclúyense en estacelacion algnnosbuques, 
qnc hallándose ann en astillcro, csián cusi con- 
cluidos y próximos para ser botados á lu mar, 

Fuerz'tde cañones, guarniciony tripuladon* 



Focrza total de artilleria en 

-todos los anleriores bu 

qnes 

Id. de las múquinas dc va- 

por. . . 6,602 cabaftos. 

Totaldo-í^«;:f^«^^5"^^- 35. - 
í^"*^"»-^'-dividuosde 



^\ 4,20tí 



canoaee. 
4pe4rer08* 



g 
Qion. 






iDfanieiiayar^ 
X m. 49 

Digitized by 



GoogI( 



»i 



AHMAiyA 



2M 



iUI do-( 
cton dei 
Qirnl^i 



ToUl 
tacton 

r 

ck>u. 



(ilterfa de ma- 

rioa 

Marioeros. . . 
ÍEmp^eados de 
\ máquiua.. . . 

Total de persooal. . . 



4.501 
9,028 

263 



il,34ihombre8. 



Eáte es el vcrdadero esta'lo actaal de nues- 
tra arroada, tenieado en cuenta qiie casi (odos 
los buques son nuevos ó renovados, y que su 
eonstruccion españolaaventaja ¿ todas las de- 
mas en galanura y propiedudcs marineras. Há- 
llanse actualuiente en los arsenales varios bu- 
ques de mayor porle en ccnstruccion. y los 
departainentos y escuclus marítimas están re- 
ribieudo mejorasde constderableimportancia, 
y se ha instiluido bbjohrillantesbaseseiciíer- 
pode iní/€ni#ro? h dráulkos y el deoonsíruc- 
tores de la armada, 

Armada mercante, En puntoá nueslraar- 
mada mercaole, poco ó nada lenemos relaliva- 
menle que envidiar á las mejores de Eunipa. 
I>lomero80s astillenjs existen eo iiuestras costas, 
i)ueoa9 roaderas en nuestros bosques, fábricas 
dc jarcias y olavazon, y aquellos hállanife d¡- 
rigidos por esperimentados constructores. Ni 
l0€ buquea franceses ni ingleses, pueden en 
el dla competir en fíuura y galana constrnc- 
clon con los nuestros. Un número consldera- 
ble demiles de buques españolesde toda ctase, 
crusa en el dia los mares mas remotos, y si el 
oomercio éindustria en nuestro suelo llegan 
i iomar el vuek» que necesitan, es de esperar 
que nueslra armada mercante. hoy en tan re- 
gular cstado, lU'goe entoucés á aventii]ar á lo- 
das las armadas mercantes mas nuuierosas. 
Existeo varias escuelas de náutica y pitotugc, 
asl del gobiemo como parliculares para la íiis- 
Iruccion del pilolo para la armada mercaute. 
ARMADA INYENCIBLE. (historia obla) La 
tjeeucion de la peuacapital en la persuna de la 
<lesgraciada y calólica reina Muria Estuardo, 
verlflcada por disposicion de la protestaute 
Jbi.1^1 de Inglaterra, la proteccion que esta 
concedia en los Paises Bajos á aquetlos iiabi- 
lantes sublevados contra la dominacion espa- 
líola, y en Portugal al pretendienle de la coro- 
na don Antonio; y íinalmente las correrlas é io- 
Yasiones del célebre almirante ingiés sir Fran- 
cisco Drake, </ue habia inceridiado en Gádiz 
parle de la escuadra española, decidieron á 
Fellpe II á humillar para siempre el poder de 
la Inglaterra y poner fin á sus desmanes. Pro- 
pusoesteasuntoal Conse]o de Castilla y fucron 
«arioa los pareceres. Idiazquez uno de los mi- 
inlstros mas hábiles de su época» opiuó porque 
no .sc atacara á la Inglaterra, por ser casi im- 
¡jMSÍble lacooquistadeaquella isla^aun cuan- 
'doselograradesembarcar ron felicidad en elia 
un e]ército respetable, cosa ya de por si diñ'- 
cil. Felipe^ qoehabia ya formado su resoluclon 
. invariablede atacar á su enemigo, pidió dictá- 
^en »1 ilustre Alejandro f aroesio, qoe mania- 



ba con bnen éxito la gnerra de los Pai.^es Bajos , 
y de quieu, como de miiitar bizarro eradees- 
perar que %iese con buenoi ojos la empresa 
graude que su m'inarca te proponia, y en la 
que debÍM hacer el principal pa|)el, pues á él, 
en caso de Itevarse á cabo, habia de perlene- 
cer el maudo de las Iropas espediciouarias. Pe- 
ro aquei consumado y hábil capitan conoció al 
momenlo lo dificil y arriesgado dei proyecto, 
y aconsr-]óásu rey que demorase so ejecucioa 
á lo meoos hasta que éi se apoderara de un 
puerto en Hotanda ó en Zelanda, que sirviera 
decentro á las operaciones de la armada y del 
ejército. Felipe II, sio embargo, mandó que 
desde iuego se hiciesen ios preparalivos para 
reunir en Lisboa una escuadratan grande y po- 
derusa como Jamás antes de enlonces habia 
surcado ninguna otra los mares, y para qoe 
Alojandro Farnesio dispusiera lo cooveniente en 
los Paises BaJos para poder embarcar¿e con 
siis tropas eu cualquier puerto del Ganal de la 
Mancha y desembarcar coo ellas eo la costa 
dc Ingtaterra. Obodeciéronse sus órdenes, y á 
piincipios d/ mayo de 4588 estaba pronta para 
salir de las aguas de Li¿boa una espedicion ma- 
ritima, ^rmada, equipaüa y provista coo tal 
abundancia y riqueza, que los bistoriadores 
contemporáncos nosaben con quc comparar sa 
graodeza, y toda la Europa hi llamaba con el 
epiteto de la Invencibí^. 

«Era, enefecto, dice el historíador italiano 
Gregorio Leti, una asombrosa maravilia, y to- 
áoa conveuiao cn que en inas de dos sigios, y 
aun en todo lo que alcansa la mcmoria de los 
hombres, la mar no habia suslentado bageles 
de un tamano lau prodigioso, provistos de taa 
gran cantidad de aitilleria y de municiones de 
gucrra y de una fuersa tan enorme. Bl lama- 
ño y la allura de tos bagcles era cosa desme- 
surada, y mas parecian castilios (|ue navcs. 
Los mas medianos teuiau 60.000 tonela- 
das. Yeianse mas de 60 gHleones de nna 
construcciou lan regutar como magníflca. Las 
galeazas eran de estraordinaria bellet)a, ador- 
nadas de cámaras, de capillas, de torres, de 
púlpitos pura los predicadores, y de otras írü^ 
chas cosas de adoriio y com6didad. Lacantidad 
de municiooea de guerra tenia mucLo de ia- 
concebiblo; habia £0 los almacenes de la e¿- 
cuadra 400,000 balas de cañon, de las que iaa 
mas pcqiu^ñas pesaban .30 libras, y eran mu- 
chas lasquo ascendian al pesodó 400 llliras. 
En cuanto á ias provisiones de boca las habia 
de lodus clases en tanla abondancia, coiw 
apenas se puede imaginar. En cspecial se coa- 
iaba con que dar á cada persona $0 libras áe 
pan y de bizcocho por mes, y esto por espacio 
de seis meses, io cual iiacia en todo 60.000 
quíutales.» 

La reunioo de la Ittvencible no causaria 
hoy I& admiracion que produjo eo el rí- 
glo XV, pues los armamenlos navalcs liw 
crecido muchisimo en importancia desde eo* 
tonces. lo mismo que los de los ejercit05 ler* 



Digitized by 



Googk 



f93 



ABHADA 



»i 



restres, y aqaellos galeones qae tanto llama- 
ron la atencion por su grandeza eran poco mas 
los roayores que los berg;antlnes de nuestros 
dias. Como quiera que sea, aun ahora seria ad- 
mirablelaprontitnd con que aquellos aprestos 
fueron heclios. Todos los reinos y provincias 
ée España acudíeron á la empresa con su con- 
tingente. Portugal dio diez galeones de los nhas 
grandes, y t palachps con 4 .300 marineros, 
3,000 soldados y 350 cañones. Esta division 
iba mandada por duque de Medinasidcnia. 
Tizcaya habia enviado á sus espensas 40 ga 
galeone?, 4 pataches, 700 niarincrof^, 2,000 sol- 
dados y 950 piezns de artilleria. Guipuzcoa 40 
galeones, 4 pataches, 700 marineros, 2.000. 
soldados, y 950 cañones. U Andaluría 40 ga 
leones, un patache, 800 marineros, 2,400 sol- 
dados, y 260 caiíoiies. Italia IC (raleones, 
200 marineros. 2,000 soldados, y 340 piezas 
de artilleria. Y finalmente Castllla coutribnyó 
para armar y mantener 43 galeone.'^, 4,700 
marineros, 2.400 soldados, y 300 cañones. 
Msndikh^ la diYision dc Vizcaya don Juan Mar- 
tlDez de Ricaldo. la de Guitiuzcoa Miguel de 
Oquendo. la deAndalucía don Pcdro de Valdés, 
la de Italia Marlin de Ba tendona, y ta de Cas- 
tilU don Diego Flores dc Yal'Jés. Ademas de 
estas dfTi^iones, hnhia luia de 23 nrcas. con 
700 marinems, 3.200 soldados, y 400 caño - 
nes. la cual iba á las órdencs .de don Juan Lo- 
pez de Medina; otra de 4 galeazas de Nápoles, 
remadas por 4 ,300 condénados. y que i las ór- 
di^nes de don Diefro de Moncada. conducian 
500 marineros, 800 soldadds y 200 cañones: 
otra de 4 galeras pagudas por Portugal, maa- 
dadas por don Diego de Medrana, y qiie lleva- 
ban 900 esclavos, 400 marineros, y 420 caño 
aes; y flnatmente, 22 pataches con 550 mari- 
neroe, 400 soldados y 480 cañones, qiie reco- 
Docian por gefe á dnn Aotonio Biiccado de Men- 
doza. Los 48,600 soldadosqiie componen las 
samas anteriores iban distribiiidos en 5 ter- 
dos, mandados por los maestres de campo 
don Diego Pimentel, doaAgiistin Mejia. djn 
Alooso Liizoii. don Nicolás de Lira, y don Fran- 
eisco dc Toledo. Euibarcáronse ademas mutti- 
tod de voluntarios, eotre los que hubia gran- 
des y caballeros de las primeras casas de Es 
paña, y avenlureros de olros paises, y los sol- 
dados qne iban al servicio de eslos. EI total 
de las fqerzas reunidas de la csciiadra ascen- 
diaá nnos 430 buqiies 46,000 marincros y 
48,000 soldados, y 2,600 cañones. El m;iudo 
soperior de eslas fuerzas eslába encomenda- 
do at fümoso don Alvaro Bazan, marqués de 
Saota Cruz. 

No nos detendremos á enumerar las canli- 
dañ^ de muoiciones de giierra, y de provisio- 
nes y riveres que se encerraron en los buqoes. 
Basfe decir que el oúmero de quinlales de pól- 
Tora era 500, el de qiiintales de baias de mos- 
qnete4,000. el de quintales de merhas 4,200. 
quc cl almacen de reserva lenia 7.000 mos- 
quetes y arcalmces, 40,000 partesauas ó ala- 



bardas, y gran número de cnlebrinas*, que c^ : 
vino, harinas. vinagre, habas, arrus y denai^ ' 
viveres estaban en bastante abundaneía panf 
proveer á la armada durante seis rocses; y 
qne los ntensilios de recomposicion de \os 
buqnes y demas, gaardaban la misma pro* 
porcion. 

Entretanto, Alcjandro Farnesio se prepara- 
ba por su parle en Fiaudes paru la grande es- 
pedicion. Coii narte del ejército que temaf y 
que reservó bajo su órdenes dcspues de poncir 
el resto bajo las dcl conde de Mfinsfeld par» 
qiie quedaae guarnecicndo los Puises-Bajos, y 
con uuevos regimientos alist&dos en Italía^ 
Alemanla y Siiiza, reunió un eseogido cuerpo 
do 30,000 iiombres de inrauteria, y 4,000 
caballos, los cualcs se haltat':-) ^n !r;s cor- 
canias de Nieuporl, y de Dunqtierque, paerto? 
en qiie pensuba Alejandro haccr su embarqne. 
Contaba con los buqucs de la Inveneible para 
proteger sn traslaciou y la de sus tropas á lo * 
gluterra, é hizo construir gran niimero dte bar- 
cas chatas, y de embarcacioues de meoor por- 
te, de modoqiie sirvieran para el trasfiorte. 
pero siu artillarlas, ni armatlas en gnerra. 1^¿ 
íiándose de los marineros del pais, los hizo ve- 
nir del Báltico. No atreviéndo^e á que fuesen 
por el mur las barcas. quc habian sido hecha.t 
en Amberes, dispuso quedcáde este punto fue- 
ran con(lucida.< haata Gante por el Bscaida; 
que de Gante se llevaran á Brujas por el canal 
queuniaá aquellas dosciudades. y para leri- 
Ocar la traslacion desdeBiuJasáKieuportmao- 
dó abrir otro canul y fosos, obra eo la qoe tra- 
bajaron miilaresde trabajadores. Tomó, en fln, 
Alejando Farnesio todas las medidas conve- 
nientes para el embarque, empleaodo en todo 
la actividad y la habilidad que distinguieron 
siempre todas sus empresas. 

La Europa loda tenia fljos k)s ojos en los mo- 
vimientos de las fuerzas españolas, y á pesar 
de que la guerra conlra la Inglaterra no cstaba 
abierlamente declarada, y aun se estaba nego- 
ciando diplomáticamcnte, para nadio era un 
misleriu el objeto contra que se iba ¿ dirlgir cl 
rey de España. Podia este estar conflado eii 
éxilo de su proyecto. La cscuadrá suita en 
Lisboa no soloera laprimera de Europa, si oo 
que no tenia ni habia tcuido ignai. Los tercio& 
que mandaba Farnesio tenisu acrcditada su su- 
perioridad sobre la mayor parte de las milicin^ 
.desu época. Don Alvaro Bazan, marqués de 
Sattta Cruz, cra tenido por el iras hábil entre 
los marinos, asi como Alojandro Farncsio, du- 
qiie de Parraa, qae habia ernpsado en Flandee 
las administraciones anlerinres del duque áti 
Alva ydedon Juan dc Auslria, era el rnas gran- 
de de los capitanes dc su siglo. Contaba ade- 
mas|elipe conlas simpatias de la católioa Ir- 
landa.con lasde Jacobo. rey de Escocííí. oa« 
turalmente irritado coutra IsíJbel por fa umerte 

Ide sumadreMariaEslaardo, y aun con !a do 
loscatóUcos de Inglaterra, opriirsidos y vejados 
I por el proteslaüliómo. Por otra parlc, ^i Isabcl 



Digitized by 



Googk 



m 



ARMADA 



Sdft 



tCDla qne desconfiar de sob propios gúbdilos, 
no podia en cambio contai- con el auxillo de es- 
traQOS. Ed Francia eruFelipe II mas poderoso é 
ibfluyente que el misroo rey francés. gracías á 
sualianza con la céiebre Liga, y con los oiníii- 
poteotes Guisas, sobre los qno ejercia una in- 
fliiencia decisiva. En Aiemania eraFeÜpe res- 
petado, y los prlncipes luteranos estaban de- 
masiado agobiados para que pudieran pensar 
en enviar socorros á Inglaterra. En Fiandes, 
la administiacion de Furnesiotenia sujetos á 
los liereges. Nuuca, pues, secoraenzó espedi- 
cioD coD mayores piobabilidades de buen éxl- 
to; Dunca tampoco los resultados correspon- 
dÍeroD menus á la esperanzas conccbiiJas. 

Entrelanto, las negociacioiics liübiun se- 
güido su curso; pero ni dieron resultado algu- 
nó, Di era poslble que lo dieran, piies de una 
y otra parle no se pensaba mucbocnneaociar, 
y toda la atencion y actividad estabau em- 
pleados en prepararse para la lucha. La reina 
Isabel de Inglalerra no se habia descnidifdo en 
vista de los grandes annameiitos españoles, y 
lás medidas que tomó para derenderse del goU 
pe qüe laamenazaba mueslran hasla que punto 
iDspiraroD temor á elta y á sus niioistros los 
apreslos Davales y mílilares de Felipe. CoDvoeó 



no omitiendo nada que podiera hacerlos odio* 
sos á los ingleses. Eslos se pusierori todób cóli 
tíl mayor ardor de parie de su reina: lós caló^ 
iicos, de los cnales tenia que lemer mas frial- 
dad porque á oadie se ocultaba que noa de las 
priDcipuIes causas de la guerra era la cueslion 
religiosa, se decidieron tambicD eo su favor, á 
io cual coutribuyó la mayor suavidad con que 
los calólicos fuoron tratadospor eDtooces. EI 
mismo Jacobo de Escocia, ápesardel atr j^ 
llooomelido c^ntra su infortunada madre, no 
olvidó que era heredero iumediato y Decesario 
de I^abel, y qoe por lo tanto no le conveoia 
que ias pososiooes de esla fuerao iDvadldas ni 
meníwjadas por un podereslrangero. 

Preparados de este modo los de uoa y otra 
parte, y cuaudo solo fallaba ya qne la ¡nven- 
ci6/caYanz;iraporeIAilántico para llevará las 
costas iiiglesas las fuerzas espedicionarias, 
erapezó la suerte á declararse contra loscspa- 
ñoles, con la muerte acaecida cn Lisb'oa del 
marqués de Santa Cruz, caudillo de ia armada, 
y una de ias raejores garaDtias de ta victorla 
por sus eniioentcs cualidadeí. No paró aqni la 
desgracia, si noque al mismo tiempo faileció 
tambien el duque de Paliano, su vice-almiran- 
te, y persona ia mus indicada para reempla- 



el parlamenlo, se presenló en él en persona, le zarie. La pérdida era irroparable, y Felipe II 
plotó coD vivoscolores el peiigroque corria el ' esluvo perplejo algiinos dias sobre eí oombra- 
réino, y pidió lossocorros Decesarios de gente niiento que debia hacer. Maodaba, como qiieda 
y diuero para resistirá ia cólera deFelipe, y diclio, la primerá division de la escuadra dou 
niasta prometió solemDemeDie pelear como un Alonso de Guzman el Bueno, duque de Medina 
slmple soldado en estas notables palabras con Sidonia, quc debia este mando mas á su glo» 
•]üe terroinó su discurso: «No soy mas que uua rioso nombre y á Ib principal de sii casa, qiie á 
muger; peró siento el valor y la forlaleza de su capacidad paraejercerle. Es verdadqueha- 
Qii hombre: iré en esta ocasion, con tanto ar- bía prubado en ocasiones anteriores ser ud 
<|or como el soldado mas valiente, ¿ arrostrar , bravo militar, y on entendido capiian. y que 
los peligros y hasta la muerte; no temeré, si en el año panado habla impedido á Drake que 
63 preciso, sacriflcar rai vida por la defensa de desembarcando en Cádiz se apoderara de csla 



lanacion," Lascámaras cnlusiasmadasen vista 
de laaclilud de ta soberana le concedieron, ea 
nombre del reino, cu&nlo les pldió. En su con- 
secuencÍH, íiié rcforzada la armada y el ejér- 
cito. Se hizo iin ülistamienlo de 80,000 hom- 



ciudad; pero estas buenas circunstancias no 
impedian que fuera poco á propóstto para su- 
ceder al marqués de Santa Cruz, baátaodo para 
creerlo asi, el .saber que era esta )a prímera 
vpz que el duque tomaba parte eo uoa espedi- 



bres, se formó un cuerpo de tropas respetable cion de mar. Y ciertamenle que el maodo de 
para la defensa espeeial de Lóndres, se esta- la ínvencible no era cargo de lao poca im- 
blecíó eo cl canal de la Manclia una division de portancia que debiera empezarse cod él la 
treinta naves para qiie cnizyra entre Calais y ¡ carrera de marÍDO. Felipe 11, siD embargo, se 
Douvres, y se leiinió en Plirnouth una escua- j dc(íidió, despues de pensarlo cod madurcz, á 
dra, tan considerable como sa pudo, mandada ! nombrar al de Medioasiuonia, gefe de ia espc 



por Jord Iloward Effingliam, que tenia bajosus 
qrdenes, entre olros lenienles, al terrible sir 
Francisco Drake. A la escuadra inglesaque de- 
hia bioquear los puertos de Flandespara impe«- 
dir el erabarque de Fai nesío y sus tropas, se 
reuDió una divisioii de 30 bageles, que bajo la 
direccton de Juslino de Nassau envlarOD los 
holaDdeses. AI mi.smo tiempo que aumeDtaba 
y disponiu asi sus fuerza^, trató Isabel de ase- 
gurarse el afecto y el entusiasmo de sus múb- 
dilos, y publicó una proclama prodigando in- 
sullos á los españoles, achacándoles cruelda- 



dicioD, ateDdieudo á sus dislinguidas circuDs- 
tancias de valor, inteligencia y DacimieDlo, y 
'á la alta'posicioD social de muchos de los que 
eo la escuadra habiao de ser sus sulbalteruos. 
Para su coDseJero y scguDdo, eligíó á-^JuaD 
Marlinez de Ricaldo, mariDO cáperto que mao- 
daba las oaves de Vizcaya. Salió, pues la es- 
cuadra de Lisboa coo sus auevos gefes ono de 
los úllimos dia.'i de mayo, ó udo de los prime- 
ros de juuio de dicho año de 4588, que en es- 
to no están conformes los históriadores, y na- 
vegóháciael Notle con bueu viento hasia Fi- 



déa comelidas en América, reflríendo con ne- 1 nisicri-a; pero al llegará esle punto, fuóccu- 
¿ros co'ores lcs horrores dc su loqulsíciOD, y I metida de uoa fuerie borrasca, qne ladiaperío 



Digitized by 



Googk 



m 



ARMABA 



M8 



7 areHó gmn núinero ée enbarcicíoBef . Po* 
co^ poco fiieron entrando los Luqoes, legun 
cada uno piido, en el puerio de 1a Coriina, es- 
óeplo nn oúmero no despreciable de ellos, que 
i nieron á pique, ó se estrellaron en las cos- 
taade Canlabria y^Guipuzcoa. Fuétan conside- 
nible esta prímera tempeslad sufrida por la 
Jnvendble, qoe los ingleses se persuadíeron 
de que la espedicíon no se haria ya en aquel 
aoü, y bttsta pasaron á desarmar algunos de 
SQs buqnes mas graudes. No obstanto, el rey 
a^emió coo sus órdei^ al duque de Medina- 
sidooía para quo la taMfnza fuera lo mas bro» 
ve posiblc, y despues de seis semanas, pudo la 
escuadra bacerse nuevamenle á la veia, nave- 
gando con buen vieoio hácia el cstrccbo de 
€alais. El inglés salíó tambien de Plimouth con 
sus naves, y el 30 de julio se avistaron las dos 
escuadras; pero sin Iratir de atacarse una á 
ótra, la española siguió avanzando, y la in- 
glesa se colocó detrás. Entonces el duque dc 
Jfedinasidonia reunió á los principales gefca 
en c-on9ejo, para decidir lo qiie convendria ha- 
cer. El consejo se dividió en dos opiniones. 
Bon Diego de Pimentel, Flores de Yaldés, don 
Pedro de Valdés, Miguel deOquendo, don Aloo- 
ao de Leina , don Diego Maldonado, y otrQs, 
focron de dictámen de no continuar adelante, 
^ arrojarse sobre Plimouth , y desembarcar 
4esdc luego en Inglaterra, y dejar á Alejandro 
Farnesio el cuidado de trasladarse por su par- 
te con 5US tropas á las islas Británicas. Esta 
<^iníon era sin duda la mas acertada, porque 
i^aba menos en los a;^res del mar. porque Pli- 
mouth era el puerto maa acccsible, y porque 
oo dejaba tíempo para la defensa á los iogle- 
ses; pero olros micmbros del consejo» á cuyo 
<lictámen se adbirió el duque dc MedinasídOQia, 
aiinqüe no desconociao las ventajas de este plan, 
creyeron mas convenieute obedecer en todo 
tas iodtriiccíones recibidas del rey, y del con- 
sejo de Eslado, las coales dísponiao que la es- 
caadra se posiera de acuerdo con el duqtie de 
Pirma, auxilíara el embarque de su ejército, y 
)q escolUira á luglaterra para que desembaroan- 
do en el Támesis se dirigiera sobre Lóodres. 
Siguió, pues, la escuadra hasta penelrar eo 
d Caoal de la Mancha, y detrás de elta entró 
tambien la Inglesa. Gsta última compreodió 
bleo prooto que las naves españolas, tan supe- 
Aores á las suyas por su graudeza y fortaleza, 
ks erau muy inferiores eu ligereza, y aunque 
■édecidióá evitar un combate geoeral, formó 
el |Uan de seguir. de cerca á su enemigo para 
ÍoqQietarlo con escaramuzas, y atacar á los 
boqiies qoe luviesen la desgracia de separarae 
d qoedarse atrás. Los españoles, por el oon- 
trario dese4|)an empeúar batalhi, y formaroo 
desde luego sns naves en disposicion conve- 
nieute. Caminaban coo este objelo en forma 
de medja luna, de manera, que lodos los bu- 
qoes ae veian fácilmente unos á otros. Los bis- 
toriadorcs reOeren coo miouciosidad el mag- 
olico aspecto que [ireseataba una escuadra tm 



nnmerosa y de en^baroaeíQaes tan graiides 
adelantiindüfie de frenie msgeátuofaraente por 
el mar. La dcrecUa iba mandaba por doii Pedio 
Valdés , la izquierda por Miguel de Oquendo. 
el centro por Flores de Valdés, y la rela¿,uar- 
dia por Ricaldo. El duque dc Medinasidonia 
ocupuba un puesto en el centro sobre el navjo 
San Martin, célebre ya desde antes por haber 
sido el que montaba el mar(íu6s de Santa Griu 
cuando conquistó las islas Terceras. 

A pocodcmarcharde este modo, el vieuto 
que soplaba por la popa á ambas e&cuadra¿, y 
quc ejercia mas su poder sobre la inglesa por 
mas ligera, las acercó, y á pesar de la repu^- 
nancia de los ingleses por batirsc, hubo uu 
pequeño encuentro, en que sacaron estos loda 
la ventaja. Vióse entonces cuanta llevaban {)ara 
la maniobra naval la lii^ereza de los buque» 
británicos sobre la pesada graodiosidad de loi 
españoles. £1 navio quc mont «ba don Pedro 
Valdés perdiú su palo mayor en un choque 
que tijvo con otro navio, y fué apresado por 
sir Francisco Drake. £n manos de eAe misnto 
cayó despues otro galeon, que se habia incen- 
diado casualmente. Ambos fueron llevados ¿ 
Plimouth. JiOs españoles uo hicieroo presa 
oinguna. 

Pocos dias despues volvieron ¿ encontrarse 
las dos escuadras, y tambieu de las oscaramu- 
zas que bubo salieroo mejor los iogleses. Las 
büterias de e:>tos no desperdiciaban bala con- 
tra la mole de \oa navios espuáoles. los cnalea 
perdian casi todos sus liros por fcr sus bale- 
rias deuiasiado all'is y pasar sobre los enemi* 
gos sin dañarlos. Habíéndoi^e quedado atrás cl 
buqíie en que iba don Juan Martinea de Rical- 
do, todos Io5 ingleses le cercaron; pero acu- 
dió proutamente el duqiie de Medinasidonia 
con so San Martin, ysostuvo victoriosaroente 
et ataque de toda ta arroada enemiga , á pesai* 
de qus esla redobló sus csfuerzos por apresar 
las dos embarcaciooes mas importantes y los 
dos gefe priocipales de los españoles. 

EI duque de Parma, que babia sido avisa» 
dp por et de Medinasidonia , conlestó que 
lo tenia todo dispuesto para embarcdrso eu 
Nieuport y Donquerque , pero que no podia 
saiir á la mar basta que se hiciera alejar.por 
fuerza á la escuadra holandesat siluada delau- 
te de aquellos pnertos. Las embarcaciones que 
él tenia, no serviau mas que para el trasporte, 
y 00 habian 'sido construidas para combatir, 
por lo que no podia atravesar el canal de la 
Mancba sloo bajo la proteccion de la escut- 
dra que iba desde España. Esta se adelantó, 
pues, y llegó basta la vista de Donquerque, 
pero una calma que sobrevino la obligó á que- 
dar estaciooaria, y entre las escuadras inglesa. 
y la holande.sa. Durante la noche, preparó lord 
Howard ocho buques viejos con pez , azufre y otras 
raalerias ioflamables, y el viento, que coustan- 
(e en perseguir á ios españoies se alzó de re* 
pente, arrojó entre sus embarcaciones las ocbo 
incendiadas. Para compreQdc? el efoclo qwí 



Digitized by 



GoogI( 



t99 



ARMADA-ARMADOR 



30« 



prodnjo csta estratAjfema, cs de advertir qiie 
poco lirmpó antes liabia prodncido en e1 sitio 
de Amberes rosulfados horrib'es y espantosos 
el uso de brulotes. Creyendo los españoles qne 
eran de la mi^ma i;lase los qiie en medio del 
horror dé la noche y favorecidoa por el viento 
los habian invadido, 'trataron de salvarse en 
la mayor confnsion, \ú ciial ilegó hasta el pun- 
to de abordarse unos á olros. Para cohno de 
desjrracia, se levantó ona fiiriosa borrasca, y 
muclios bnques se perdieron <) eticallaron. Los 
ingleses alacarou al dia sigulente, 8 de agosto, 
ú lo3 que no habian podido reunirse al cuerpo 
de la escnadra, y lograron apresar dos. aunque 
no sin trabajo. EI uno fué el San Matco, y el 
otro e1 San Felipe. El duqiie de Medinasidonia 
acndió á socorrerlos con su capitann, prro esta 
recibió tantos balazos, que luvo qne pensar en 
SQ propia seguridad. La tripularion del San 
Mateo sc rindió á los inglpses; 1a del San Fe- 
lipe, mandada por don Francisco de Toledo, 
quiso evitar caer en sus manos, se arrojó en 
unu lancha , y murió toda ahogada. Ahogddos 
murieron lambien los tripulantcs de una galea- 
2a ilalíana, qne despues de encallar, quisieron 



envió á don Anfmifo Wéiides pñvn qne 1e 1fe« 
vara la noticia del resnltado de 1a espedicion. 
Este no nos es bien conocido. Ray historiador 
(fnehace snbir las pérdidas á 80 na?e8 y 45 OOd 
homl>res. Olros 1a hacen consistir cn menos. 
De todos modos fiié tan considerable, qiie ape- 
nas hubo en España familia aisruna, pjrticular* 
mente entre las ctases acomodadas , qne no 
huhiera perdido á alguno de los suyos. La 
des^acia fué tan general , que se tnvo qne 
prohibir llevar tuto. Considérese. pnes, 1a 
consternacion qne tr^ por España con sns 
noticias'el mensageroWn Antonto Mendex. Cn 
Ingiaterra y Holanda, por el conlrario, la ale- 
grfa fiié general, se cetebraron fnncipnes, ' se 
dieron gracias á Dios, y se acoñaron medallas 
que perpetnasen la memoria dei regoci]o de 
aquellos paises. Solo Felipe 11 en loda Coropa 
supo sin conmoverse la suerté de su esp^Nli- 
cion. Deepnes de oir 1a relacion qne Mendes 
le hixo llorando, y en medio de la consier*' 
nacion de los palaciegos , Felipe 1e c^ntestó 
sin dejar que se percibiese en él 1a mueslra 
de la menor alteracion , aqnellas nofables y 
famosas palabras: «Hahia enviado ml escoadra 



Hegar á la escuadra á nado. En nd navio que para castigar ¿ los ingleses, pero |amás pensé 
se fué á pique luchando con ios ingleses, pro- enviarla á combatir contra tos vientos y la 
puso un oflcial rendirse cuando ya no qiicdaba | mar.» Despnes escribió a1 duqne de Medina- 
salvacion , y no solo- no fiié cscnchado, sino ' sidonia dándole gracias por el cclo qne habia 
que su consejo fué oido con indignacion, y hié manifeslado en el mando de 1a espedicion. qne 
condenado á muertc y ejecutado en e1 acto por solohabia fracasado por 1a constancia con que 
haberlo dado. Las pérdidas de este dia y de la las lempestades lahabiao persegnido. U con- 
.noche anlerior, fuoron muy graves. Entre los diicta dcFeüpeen esta ocasion es snperiori 
Jbuqties incendiados, encaílados y apresados, 1 todo elogio. Sii heróica entereza fiié e1 mayor 
los hahia de los principales, y su número no consuelo qiie la nacion eocontró en su dolor.. 
cra pequeño. En vista, piies,^ de tantos desas- ; Los qiie se complacen en atribuir 1a impasibi- 
tres, y de la desconflanza que inspir<iban los . lidád con que snpo la victoria de Lepanto ¿ no 
azares del mar, tan constantemente contrarios, movimiento de celos y de envidia h¿cia sn 
y sabiéndose aderaas que la reina Isabel se bermano don Juan de Ausfria, no podr¿n me- 
habia preparudo de un modo fdrmidable y se- nos de confesar que solo 1a grandeza de sq 
guro, presentándose ¿ caballo¿ sussoldados y ; alma basla para esp1iC4ir la serenidad con qae 



manteniendo vivo el entiisiasmo dc sus siibdi- 
tos, se dccidió desistir de la empresa por cn- 
tonccs, y regresar ¿ las puerlos de Espana con 
los resto.<« de la escuadra. No pudiendo volver- 
se atrás' por ser contrario el vlenlo, y no pu- 
diendo permanecer quictos, e1 duque de Medi- 
na.sidonia deíerminó -seguir h¿cia e1 Norte, y 
Tolver á España dando la vuelta ¿ las islas 
Bril¿nicas. Peroapenas habian .indado algunos 
dias por aqneilos mares para eIlQ.<^ desconoci- 
dos. cambió repentinamenle el viento, y esta- 
lló la (empestad roas horrorosa que puedeiraa- 
^narsc. La dispersion fiié complcta : las pér- 
dldüs y las averias muchas; los horrores por- 
que pasaron algnnos buqnes indccibles; los 
apresados pocos , pues los enemigos no su- 
pieron aprovecharse como debiati del desastre. 
Por Ou, despues de mnchos trabajos, y unos 
despues de olros , pudo el duque de Medina- 
sidonia desembarcar en S-intander, Oquendo en 
San Sebastian , y Ricaldo en la rioraña. Este 
úllimo miirió pocos dias despues. EI duqne, no 
atreviéudose á piesoDtarse delante de Felipe, 



oyó 1a pérdida de la ¡nvendble. 

ARMADIA. {Marina.) Baisa ó conjnnto de 
maderos nnidos ó trabados entre si qoe se 
conducen en esta forma por c1 rio y por d 
mar hasta su destino eo los arsenales ó asti- 
iteros. 

ARMADOR. {Marina.) En su nafural y pro- 
pia acepcion se da este nombrc al capltan de 
nn buque particular, armado y antorfzado para 
hac^r el corso contra los de nna poteneia ene- 
miga. Tambien sc llama asi a1 que 1o arma j 
babilita para e1 misnja oso, y a vecestoman 
esta mlsma denominácion los accionistas en* 
ire quicnes se divide su propiedad. 

Los armadores ó propietarios de esta clase 
de buqnes comercian con ellos en tiempo de 
paá, y haren el corso en el de guerra: en nnes- 
tro código de comercio se prescribcn leyes cs- 
peciales y condiciones para e1 régimen de 
esta clase de tr¿Qco é industría. 

En las costas dc Cantabría, Golaluña y 
otras de ia Peninsula se llaman armadores ¿ 
Í06 que fljustan y coDtratan la martaeria psrs 



Digitized by 



GoogI( 



3N 



ABMADO&-ARMADURA 



303 



la pem en alU mar, como la de la balleoa 6 
del bacallao. 

Armar en eoréo, 6 m eorso y mercancia 
K armar no buqae en pie dc guerra pura sei 
«npleado solo eo el corso, ó cargarle de gé 
Qeros de comercio con alguoa artilleria y et 
Dúoiero de inariueros conveuieaie piu'a su ma 
nejoy ladefensa. 

ARMADURA. {AnD {Árte mUitar.) Lo mis- 
Doqacarfiia, guarnig: ei coojuotode arroas 
defenaiTas que vestian los cabalieros antiguos 
euaiKlo iban á pelear. 

•^ SoQ inumerables las dislinUs piezas y 
adoroosdearma'iuraque, en los últimos tiem- 
pos eo qae esta se osaba» ilcgaron a c^nocer- 
se. La total armadura de un caballero llcgó á 
cooiponersede ias pieiassiguientes, sioincluir 
ln aceesorias. Bl escudo. eo cuya cara estc- 
rior lletibanse las mnpresas, motes y blaso- 
■it. j eo la de adeolro las dos asas que ser- 
Yiao ¿ si^etarte al braso iiquierdo para parar 
coo él los golpes del armaenemiga. Bl onsco 
000 SQ ctmera, nusal y viseraf el cual defen- 
dia la cabexa y el rosiro. Ei gorjal 6 gola, 

rfura ó guardaeueHo, que defemlia ei cue- 
encajado con et casco y la coraza 6 cose- 
ku, qne guardaba el pecbo y se eniazaba con 
Ae6iMiat espaidar, qne defendia ias eapaldus. 
Imguardabraxos, que defendian el antebra- 
m. I^ eodaUs^'que encajando con el anterior, 
defendian ei codo y encajaban ademas con lus 
hrasaks , que guardabun los braios.Las ma- 
nspku, que deféndian ias manos, y eran unos 
gaantetf de ante fuerte, por la parte de afuera 
Íe ia mano guaruecídos de escaroas de acero. 
Ltt eseareela$ qoe defendian el vientre, pcn« 
diaa del volaDte det pelo por medio de hcbi- 
^ f era OD poe^ irias corta que la isqulerJa 
laderecha para qae noimpidiese al caballero 
noatar i caballo: tomaron su nombre estas 
piesas dt; las boisas 6 esearcelas qoe asimis- 
BO pendientes de ta cintura lievaban los ca- 
btlieros: esearoeUmes llamábanse ¿ las es- 
orcelas granáes. Los quifoles, que defendian 
los muaios ha^ta Jas rodilius y pendíeutes dcl 
peto: las muelerae defendian igualmente los 
BNtslos bista las rodiilas; pero no pendian del 
peio eomo los qoijotes. Las rodiUeras, que en- 
qtjabao eon el quijote ó la muslera, defendi.'in 
la rodifla y encajaban ademas con los grebo^ 
M qiie cu))r4aa eoteramente la pierua: las 
grebas dejaban sin eobrír la parte interior de 
(i |4emay y la esquineÜa, eaniUeraj carriUe- 
fé é espíoiHar^ sojo cubriau la espinilla. Rt 
dreboA «^a ptfsar éei tolHilo y cubrír el talon 
del pie, y entonces se fijabao ias espnelas en 
eiti Atoa plesa. Otras vecds ia greba ó el 
greboi Do pasabao del tobiiio. U br^gueia 
detadia las partcs Datorales del bombre; pór 
tltímú, eompletabaD ia armadura entera del 
cabaliero los esearp^'S, borceguies 6 sapatos 
faradoi, qvejoobrían, encajaudo con la grcba, 
UnU U iiarte superíor del pie. Los escarpes 
leriidiiabaa en ponla agtida 6 en pnoU roroa^ 



en cnyo segundo caso se distingnian con el 
iiornbrc do eacarpes depico deánade, escarpes 
de pico de paío, Estas moilas de escarpes de 
(úcu y cuudrados tomaron i^u orígen, ia prirae- 
m deí calzado de ignal foima.que segun so 
cree, introdujo Enrique II dc luglalena para 
ociiltur mrjoria escesiva loogitud de sus pies, 
y la cuai, seguida, como era consiguicnle, 
por sus cortesanos, se difunüió ¿ las demas 
ciases y se generaiizó cn Europa. Desde una 
loogitud de musdedos pies que eru distiniivo 
del rey, hastala de medio pie qne usaba Ja 
llamada plebe, se adoptuban vaiius otras in- 
termedias segun Ja calidad dcl que llevaba cl 
caizado. A csta moda sucedió la estrema y 
opuesU del calzado de punta cuadrada y largo* 
quc es la segunda quedejamos apuntada yque 
algunos atftbuyerou ¿ la manía del cuquc^ de 
Lerroa por ocuitar la deformidad de los juu- 
netes de sus pies« cuya moda seguida por siis 
favorílos, avaros dei beuepl¿cito dei roinislro, 
pasó, como la anterior, áwer uso entre Jas de« 
mas clases. Esla moda sustituyó ¿ la dcl caU 
zado de punta en el siglo XV, y duró poco. 
Estefué, pues, ei orísrendel caizadoüe punta 
aguda y del áepicode paioóánade. Lu pun- 
ta dei escarpe se trajo aUlúda. larga y poaliza 
alguna vez. para en el moinento de embestir el 
caí^li&CQCÍavarla en ei vienlre ó pecbo del ca* 
ballo enemlgo y^dej^rseta dentro. Esto fué poco 
oomun yaun és iuverosimil; usáronse tamblcu 
en vez deescarpes/una^ Uminas quíntupjes 
de piel, que encajaban en la f)arte iiiferior de 
la greba y defendia el empeine det pie. 

Todus las piezas que dejamos t)^ritos 
componia la armadura entera y simpleniento 
defensíva del caballero. Todas esla^ piQzas 
eran bolgadas, con escamas de acero, y tenian 
ejes para que fueran giralorías en las partes 
correspoodientes ¿ las coyunturas del ciicrpo. 

Ademas de ia armadura del caballeiro, se 
tenia en ia edad media olra paru defensa del 
cabalio, y llamábase lábarda. Esta se compo« 
niade ias piezas siguientes: icslera 6 itsluz. 
que defendia la leHla del caballo, y lus mas 
tenian' unas pietsas tambien de aoero y salien* 
tes que ie giiardaban las orejas, lianudas ore- 
jeras. Cuando la testera lenia uoa rejilta eu la 
paríe correspondiente ¿ los ojos del aoimal, se 
ilamaba iesiera eon visera, sci¡un se cree: 
tfis/ara (ife unicomio. cuando eu el centrotenia 
uoa punU agiida salienle, y tesiera mocha, 
ciiaiido ¿ esU faitaban unaólas dosorcJeras.La 
tentera aolifi ser corta y no cubrir el hocico del 
cabalfOi y esu es ia que hpy se llama propia- 
moQte tesiui. La testera 6 iesiuz se unia por 
I9 paríesup6rior¿ la capisana, pieza compues- 
ta de un escamddo de i¿mioa3 movibles, la 
cual defeaidia la parte superíor del cuello del 
cabailo. lo es muy segura la sigoiílcacion que 
damos de esla palabra. El peiralópeehera, de* 
fendia ei pecbo del caballo y se uiiia al cueUo 
ó coílera, que le deféndia el cuello, y á Jas 
flanqueras, que defeodian los flancos y purle 



Digitized by 



Googk 



m 



AaMADOM 



»1 



ílc lo8 ijare», y enlazábase con hebiUas y cor 
reas tambien á la gnipera. Por úllimo, el 
guarda'muslo, que defendia el muslo del aiii- 
mal. Todas eslas piezas coostituian la barda 
dei cabuUo. 

Ademas estaba armada la sllla de laminas 
dt3 acero, y dividiase en dos cUses: siUa ar- 
mada, bridona ó de armas, era la que tenia 
loá arzones chapeados dc acero y se empicaba 
en batallas y lorneos. La otra especie era la 
silla á la gineta, antlguaraente siella oocera, 
tcnla el fufcle trasero mas bajo que el delan- 
tero y senria para paseo. 

Todo el pesado aparato de tanlas pleias 
soportaban á mas de sus ferradas armas 
ofensivas, los cabHlleros dc la edad media. 
Ksta forlaleza de aquellos, comparada á ia de 
las acluales generaciones, sorpretide, pero 
mas aun parece fabuloso el poder soponante 
de los caballos de aquellos tiempos, qiie á mas 
de sus pcsadas bardas^ sostenian la acerada 
.<rilla V sobre ella al «iballero cubierto de lun- 
tas piezas de armadura y arroado á mas con 
su malla, sobrevesta, garzotas pesado mon- 
tante y ferrado lanzon. En los tiempos acluales 
bácese inconcebible tan prodigiosa fuerza. 

Ademasdelasanteriormenlede8critas,exis- 
tian unsin númerodcotrasarmas.quefuerade- 
masiado prolijo enumerar. ho mismo sucedcen 
punlo á los adornos y trofeos que cabaileros 
y caballos llevaban á goerras y torneos. Al- 
gunos caballeroB Itevaban sus armaduras tini- 
i:amentc grabadas, doradas y con bordes so- 
ffueados. En los ca!KX)s oMentaban riquisimos 
plumages, vuelos, UoroneSj garzotas, pena- 
ehos y martinetes, que mecidos por el aire, 
contraslaban lujosamente con el brlllo de sus 
firmaduras, y lo misroo üevaban en la testera 
sus caballos. Suprimimos, como dejamos di- 
cho, la prolija enumeraclon de otras piezas de 
.nrmaduracomo pnuzellas, gocele, oetvés, tar- 
;on, pezonera, hombrera, CQrrtllera y otras 
(leinnumerable copia. Solo añadiremos qiie 
ristre era uiia pieza fi]u en el ludo derecho de 
)a armadura para apoyar en ella ia lanza al 
acometer, á lo cual declase enrislrar ó poner 
en ristreAsi lanza, y volante loda piezadc re- 
fuerzo que se sobreponia á la armadiira. Va- 
mos ahora á declr algo de ia parte histórica 
concerniente a las armaduras. 

Hácla el slglo XI fué cuando los caballeros 
empezaron á usar la armadura completa que 
deiamos dedcrita y á bardar sus (^ballos. Si 
bien miichas de estas pl^zas fneron usadas y 
conocidas antes, no se llegó á reunir y com- 
blnar unacompleta armadnraliasta dícho siglo. 
Antlgnamente los espaóoles, los galos y 
los trancos, se sirvieron de la adarga de ma» 
deracubierla de cuero; pero estt sufrió inu 
chas modiflcaciones durante la edad media. 
U caballeria llcvaba el escudo grande cuu 
drado, los infantes conaerraron la rodela, quc 
era un oscudo rcdondo, hasta mediados del 
sigloXVlI, 



El 090 de los cascos pertenece á la naf 
osciira aHtigttedad^ y en la edad raediase dii^ 
tinguian los signientes: 

4 .^ El yelmo, que guardaba la cabeza 
y dejaba descubierio el rostro. (Desdc el si* 
glo XV se usa el yelmo de fretite en los 
blasones.. El yelmo abierto denota antigOe- 
dad^ y cerrado modemo linage.) El yelmo 
tenia: 4 ." ta eimera, empresa ó divisa qne en 
la cima del yelmo llevaben los caballéroB, co- 
ya empresa era la figura de un reptil. cuadrú- 
pedo ú otra estravagante: 2.» los lambrequi^ 
nes, airones, penachera^ ópenackos, garsolas, 
vuclos, martineles, etc, qiie stiian de la cí- 
mera y adornabau el yelmo: 3.^ la visera, qm 
se componla de Ires partes; nasat, la qiiedé- 
fendia la nariz; visla, abertura horizontaí éií* 
te los ojos para ver; y vcnfoUa, parle cercana 
á labarbapor dondeVntraba el aire para res- 
pirar. La ventalla solia ser independiente de 
la visera, y olras veces no: *.•* la cubre nuea 
ó guardanuea, qne gnardaba la noca y esti* 
ba flja al yelmo. El yelmo se usaba lleno de 
ricascinccladuras. 

2.? La celadat que no tenia cresta ni ci- 
mera. 

3.^ El morrion que llevaba la ínf¡(nteria. 
era mas abierto que la celada y lenla do$ car- 
rillerasquese unianen labarba. Ei morrion cra 
muy usado entre los orientales y africanos, y 
de ellos se cree tenga suorigen. Su fornia eia 
un poco cónica, cou una cresta casi cortaoie, 
ala ancha y levantada, ahorquillada y en pun- 
ta por delante y por detrás: en la cumbre 6 
cima, casi síempre curva, presentaba ya aiia 
especie dc gancho, uña ó l)Oton, ya uoa poa- 
ta aguda. Tambien^ aunque muy lujosos» solíaB 
usar morriones los caballeros para masdesabo- 
gar el rostro. Hoy se uí^a en ei ejército españoi 
eUascoconctm^ra, esprit, nasal, guarda-auca 
y carrilleras, por los regimienlos 4 .* del Rey y 
2/^ Reina« que son los dos regimientos de ca- 
balleria de linea llamados de carabineros. Loi 
gqardias municipales á cabailo de la córte^ 
usan el casco forrado de piel atigrada eo sü 
mitad superior y con cola pendiente de la ci- 
mera y csprit. fil regimiento de zapadores lo^ 
usa de suela con una punta de metai blanco 
en vez de cimeEa. Los nombres de yeímo, of-> 
mete, celada, morriün, boryoña, capúceUjf 
S'mbrsro ó capel de ¡ierro, eoquiUo ó eapeHb* 
na. bacinete, baneta 6 birrete y easqueU, y 
ulgun otro, son nombres de otras armadura& 
de c^be^a, que se leen á cada paso ea lai 
crónicas antiguas, 

La coraza debe traer so origen de loa frss^ 
C03 bajo el reinado de Pepim el Brtbe. áemé^ 
mente la llevaron los dós regimientot Rej y 
Reina menclonados: lás del piimero endi de 
accro y de sneia las del segundo. 

Ya liemos diebo que hasta ei ai9)o X.I m fte 
vieron reunidaa todas ias |úe9aa de aroiéduTat^ 
pero desde esta ^poca \o9 cabaHeros iiiw 4 



Digitized by 



Googk 



SM 



AlMAWmA-AftülAJfENTO 



8M 



pelea lo^ Mf erlos dearmas, á )o cual se 
deda ir Qirmado de pmta en blanco. 

Kii la tafterta Mcional y eu el Iffueeo de 
wMbíím 88 conBoran amadnras 7 pieM de 
íacalcnlaWe valor, asl por el iatrinaeoo de al- 
fimae oono por ao nérlto hiatórieo y arqneo- 
láfico. Mre ks iwiiimerableB preeioeidades 
i|ae estDs laQseoa ooBtieoen dtareflioe en h 
AimeHi MelGBal laa annadttraa enteraa de Fe- 
l^ H 7 Heraan Gortés 7 laa eapadas de don Pe- 
layo, el Gid (ia Cetada^ la de Bemardo del Gar- 
pio, de Piittrro, Heman Gortéa, el Gran Gapi* 
iaD,9emi Dliadet GaattMo, Iob 6areilaBos, 
tatopiadelaqpiesetonióenPttTÍaal prfeionero 
ity de franflla, Francieeol, poes la ferdadera 
foe habla faé nna de las presas del saqueo 
qvedunaCe la goerra de la iMepeoáencla hi- 
deionlM franceses en nueetree mMeos. In el 
ÍQseo de artilleria cltaremos el peto qne faé 
M cavdieiial GisnerQS, 7 qnetiene en moestras 
de SB dopeia wlas aMladuras de balas; ia 
espada del eélebre Aliatar, et prisionero en la 
batalla de Lucena, 7 la piea del Empeeinado 
(dOB laan VartiD) célebre partidario español en 
la goerra de la independencto y en las lucbas 
etriles. 

Varios foéronlos Ingares de Kuropa en 
deade se construyeron armadnras y oomo mas 
Dotables se menciona i Espada, Flandes, ItaHa 
y Alemamia, y el emperador Gárlds V estableció 
ao Esp^, de donde salian las me)orcs, fábri 
las en Telosa, Fasaplona, Euqnf, YaHadoKd y 
Barcelona, qoe fabricaban los mejores broque- 
lea. En Fea se eoB;streian armadoras y arroas 
aMgoificas y escelentes. como lo prueban las 
aiéaieae» y la del rey Ghico Boabdilqueestáen 
la Armería nadonal. 

Oesde el siglo XTI en adelante caei lodas 
las pieias de armadura estaben formadas dé 
tres coeirpos: uno interior de bierro doclil y 
Bialeai>l«, y dos esteriores de acero, las cua- 
les dieren sin duda ocasion, si no a1 tnvento, i 
la aplieau^ion de la póhora. Aun ast las arma- 
dnras eran infraspasables, pnes si la bala pa- 
saba las capas de acero, la interior de hier- 
rednlee se dilataba y la recbazaba. Por eso 
ftieron tao bnscadas las armaduras á pmeóa de 
kaim 6 i prueba dej^ota, como entonces se 
deeia. 

La intTOdneeioQ de 4a8 arreas de fuego bi- 
10 abandonar progresÍTameDtc el uso de las 
annadnrBs, qne despnesse quiso reetablecer en 
nide. Sl in?ento de las armas de fuego es tan- 1 
10 mas impOTtante para la causa det pobre, 
cnanto qne nna bala disparada hiere con igual 
perigro al nMe y al plebeyo sobre el campo 
de bataiia. Las armadoras me}eres, mas com- 
plelasy templadas, que antes de la aplicacioD 
de la pdlvora usaban los magnates, les dabao 
Btta segnidad cesi complela dc la ? ida, mien- 
tras qoe el Infelis raesnadero sln mas armas de- 
fe»iTa8 qoe sn moftion abierto, y á lo mas 
an pelo y ana greba, llegaba rendido de can- 
Siaíeio áles eampoB de bataiia é rendhr por el 

456 BIBLIOTHGA PWmjJk. 



capricho á h>8 iuterfses de sii seáur ingrato^ 
qne ni aun se dignaba mirarle, e^ Iriffie Iributo 
de su Tida. TkTannes en sns ¡k/UoDioñe^ Mobro 
lat onlt^fiM armaduraé dlce lo sigviente: 

«Las bardas de acero, caparaaones forrados 
ie ftierfes pleies, mallas, yelBMM, ete. aerriaa 
bien en las antigaas batallas, que solo se ea- 
tretenlan coo la tansa y con la espadr. el poeo 
peHgro de les caMleros annados las hacla de» 
nmsiado largas. Esto se hiBO tan senaible et 
ItaHa qne de tOO combatientes bien oniiadoé 
y lo mismo §us caballos, apenas en dos bofai 
de ooBAbate Hegaban á morir OMtro. Las amMl 
de fbego han hecho ínÉtiles ias armaduras y ias 
bnrdas, y en el pélígroso cboqoe del caal deset 
salir cada nno, baciendo mas rápldos y Bsa- 
grleHtos pero bms oortos los combates, ei pro- 
digioso número de muertos y heridos y e( es- 
panto qne ponen á los demas hace mas pron- 
tas las Tictorias. Los cabalios bardados serian 
boy inátHesá cansa del escesivo peso de las 
piexas §e aquellas: el peso del gioete, de sus 
armas y de la silla es el que boy prudencial- 
mente poede soportar el caballo desUnado á la 
fatlga. 

«Lás armas de mullas, cuero batido, etc. 
serrian á los antiguos cuando el hierro era po- 
eojcoDocído y las naciones no estaban aun 01- 
Tilisadas. Las lanms y espadas produ|eron el 
uso de los coseletes y celadas; las armas de 
fbego produjeronlas corasas y cascos á prtulba 
de pelola, ■ 

Goncluimos dicieBdo que los eepañoles tie- 
nen la gloria de haber dado al mundo el dea- 
cubrimieoto de cooTeriir el bierro en acero, y 
por eso sio duda, habiendo empezado i oon- 
tftiifse ia armaduras flnas antiguas ea Efepi> 
fta anles que en otra parte algnna, las fibricaB 
cspañolas de armas, como ya d Jamos apuDtade, 
goxaron la prímera reputacion dei muodo. Esto 
mismo proetw no sote una muliitud de citas de 
nuestras c rónicas antiguas, sino tambien loa 
mismos autore&eslraogefos. Véase en pnieba 
de esto los signientee: Jftneralopie de Brard, 
Lorignie des art$ por Gogue íkHnemme y 
otros. 

ARMAMEino. (MiHcia.) Total de aprestoa 
de materiales y de armas, que se guarda para 
las guerras de mar y las de tíerra. 

Si el armamento maritímo de España no ea 
mny considerable oomo en iagiaterra y otras 
potencias, lo es mas que suflcieBlementtf el 
armamento para la guerraen tlerni flrme. Nu* 
merosos'aknacenes y depósitos existen en Ba» 
I paña, qoe guardan un numeroso apreslo de 
armas para iufanteria y arreos para la caba- 
iteria. Hay fábricas de anoas y munioionea eoQ 
profusion, y establecimientoa de remonta no 
solo para la atenclon sioo tambien para el me- 
Joramiento del ganado en la caballería. 

El materlal de apresto para la maríoa de 
goerraexiste en los arseoaétay apostaderoa 
uacionaies, y ee demasiado reducldo, al menos 
por abora. 

T. Ifl. SO 



Digitized by 



GoogI( 



307 



ARMAMENTO-ABMAB 



308 



No no8 ocaparemos mas de esto» porqae eo 
lof artíéolos respectif ob á cada clase de amia 
ae tratarán con latltud los pormenores de todo 
el mat^al y de estas. 

La palabra armamento en particular se usa 
lioy en la intoterta del ejército español para 
dlstingnlr noo de los tres conjnntos parciales 
ea qne se diTide el total equipage del soldado. 
j son los tres signientes: veUuario equipo y 
armamenio. Al ?estnario corresponden las 
prendas signientes: el capole, casaca de paño 
y morrion complcto, qne son las prendas Ila- 
madas de gránmasa, y la% Uamadae de manta, 
qoe son pantaloues, botines, camisas» corbuti- 
n«s, zapatos, gorra de cuartel, tirantes, cha- 
qneta de abrigo, bolsa de aseo, guantes y to- 
balla. Alegtftpodel soldado corresponden: la 
mochila con todos sus accesorios, maletin con 
la funda, fiambrera, morral (cuando se usa) y 
dragonas. Por último, al armamento pertene- 
cen: el fusil ó carabina con bayóueta y vaina, 
el porta-fúsil, las piedras decbispa ó los pis- 
tones (segon la clase de arma), tahall, escobi- 
llay agujeta. cartuchos, cartuchera con cl 
correage, sabte, cinturon con su chapa las ca- 
jas de guerra y las cornetas. 

El armamento actual del ejército español, 
es en parte inglés, y lo demas cspañol de la 
fábrica de Oviedo. Aquel ha qnedado de la pa 
sada guerra, y por lo tanto se halla bastaute 
delerlorado; pero el armamento español de 
Oviedo se halla en muy buen estado y ¿ todo el 
ejército se es(¿ distribuyendo armamento de 
pistonenlugardel dediispa, que usó hasta 
ahora. 

La rigurosa polida que hoy se exige en los 
cnerpos del ejército hace que su armamento 
se ostente en un estado brilianiisimo. {Véaee 

FUSIL.) 

£i armamento de toda la infanteria espano* 
la es fosil y bayoneta» habiendo ya recibido 
roucbos cuerpos el fusil dc percusion que ^e 
adoptó desde el año 4847. El regimiento^mco 
de Granaderoi, y los sargentos de todos ios 
demas, usan el sable ademas; cl corrcage es 
blanco y la mochila de piel de temera. 

En la cabalieria ^panola usan por arma- 
mento los regimiéntos Rey y Reina, llamados 
de carabineroe, cspada recta y carabina; los 
regimientos de laneeros, sable semirecto y 
lanxa, Uevando carabioa en iugar de lanxa ias 
aecciones de tiradores de estos cuerpos, ios 
«scnadrones de eazadores y de remota y el 
EeÍahUcimientocentralde Instrueeián. Todos 
)0s coerpos usan las pistolas; el correage es 
blanco en (odos los institutos, y la montura con- 
slste en silla de las llamadas de tejuelo, man- 
tá, caparaxon blanco y rendaje negro. 

El armaroento de la artllleria consiste: eo 
losrtf^ífliMiiilofy 6ft^as fijoi eü carabina 
nyada con bayoneta, y machete; el de las 
hrigadae momtadae y de montwia en mosque- 
(on y machete. Kl correage entodoses blanco. 

El armamento del regimiento único de /n« 



genieros, consiste en fostlcon bayoneta y ma- 
ohete. 

El armamento de la GuardiadtÁl, consis- 
te en fusil con bayoneta y sable para inl^- 
tería, y en carabina larga con bayoneta y pis* 
tolas y en espada recta para la caballeria. El 
correage en todos es amaríilo. La moutura qoe 
usa la caballeria es de las llamadas ¿ la dragona. 

El armamento de los earabineroe consiste 
en fusil con bayoneta y sable para la infante- 
lía, y en carabina, pistolas y sable para la ca- 
ballerla, siendo cl correage de ambas negro. 

La infanteria y artiUeria de marina u^n 
el roismo arroauieuto que la de ¿ ple, UeYando 
ademas los buques toda clase de armas para 
abordage, etc. 

Para el armamento de la infanterta y caba- 
llería en la primera y segonda era véase ai* 

TB MILITAB. 

ARMAMENTO. {Marina.) Aunque por esta vos 
se eniiende en rigor la accion de armar uno 6 
rouchos buqueSy cnalquiera que sea su objeto^ 
en su acepcion maaconiun, espresa los prepa* 
ratívos mililares que preceden ¿algnn proyec- 
to de guerra ó espedicion. 

Tambien se llaroa armamento el co^junto 
de efectos que slrven para poner iosbuques en 
pie de gucrra, y el lotal de armas que lieva 
cualquiera de ellos. 

ARtf AR. {Arte mmtar.) Antígoamente ves- 
tir ¿ otro las armas ofcosivas y defensivas, y 
hoy sc dice por ei acto de proveer de armas ¿ 
la tropa. 

ARMAR GABALLERO. {Ántifjüedad.) Dedarar 
¿ otro dcl órden de la caballeria. Eotre lo« ro- 
manos el misroo principe solia ceñir el cinguio 
distintivo ¿ algono que esa proroovido á aita 
dignidad, y cuando la proroocioo no era de al- 
ta categoria se daba el einguh disliotivo al- 
promovido por un magistiado de \á república. 
Adem¿s, cmnáo]hsjunta8fiúbHea$ en Roma 
dcclaraban ¿ alguno apto pAra el servício de 
las armas se sabe que el padre ó on paríente 
del recluta le adornabacon el escudo y le en- 
tregaba su espada. Este era ya el distintiro 
de la varouil edad, desu aplitud para lasarmas. 
Luego que entraba en las fllas del ejército se 
lesurtiade todas las armas, ¿csto se dice adop- 
tarse in mUUum, de donde provino la fórmu* 
la de la edad media adobare müitum, müét 
adobatus (por adoptatus) cuya fórmula sigQl- 
flcal)a armar caoaUtro con todas armas, 

Ademas, entre los godos se daban por los 
señores feudales armas ¿ sus vasallos para que 
estoviesen apercibidos ¿ ia gnerra, lo que v«- 
lia entrc ellos tanto coroo dedicarlos ¿ la gner- 
ra y haccríos sus soidados. Los godos, como 
los demas pueblos del Norte» tenian, cuando 
aiguno carecia de sucesion ensu famüia, la 
costumbre de adoptar ¿ huérfanos, ¿ lo 
cnal Ilamaban adopcion per arma. Los Jóve- 
nes deseaban, pues, ser ¿loptados, y de aqoi 
tomóorlgen las coBtumbre de armar cabaUero, 
Los cristiano?, que recibieron eata costumbre 



Digitized by 



Googk 



ARMAR-^ABMAS 



340 



pigaDa 7 no podieron arrancarU ñe nüi, eomo 
tampoco otras mudias, no tovieron mas re- 
eoreo que darle cierta Indole religioaa agre* 
gindole ciertoa ritos qne se conservaron. 

Armébanse los caballeros durante ta edad 
Dedia ante ei allar, y esto se hacia por me- 
dio de noa solemne ceremonia religioaa. Aais- 
tian al acto muchas personas de mas ó menos 
distincion, segun la calidad del caballero qoe 
iba i armarse é del padrino que le armaba tal. 
Tomábaae al profesante sobie los Bvangoiios 
Jaramento de no cometer cobardia ni villanía 
algona, de amparar i los débileá y de todo lo 
principol que manda nuestra iglesia. Jurado 
qae habia el caballero, el sacerdote bendecia 
)as armaa» y el padrino (qne debia ser ya ca- 
liillero), se ias ceñia, caliindole tambten la 
espuela de oro, y dindole antes con la misma 
espada dn golpe en el pescnexo y otro en las 
espaldas, i lo cual llamaban petoozada y espal- 
d<arazo. Lo primero era el Jurameoto, lo se- 
goQ 'o la confirmacioo, y despues que el pa- 
dríoo, diciéndole una exhortacion y oracion 
qoe babia para estos casos, le cenia las arroas 
beodlfas y le calzaba la espuela, el cabaliero 
qoedaba armado y admitido por consiguientc 
Gi la vida de caballeria. Para ser armado ca» 
Inllero necesitibase antes haber acreditado 
Irien 8U valor, su noblexa ó sus virtudes» y ha- 
l)er aervido como page de lanxa, escudero ó 
donceJ i otro caballero. Autes de la ceremonia 
él cabÉllero sufria sus pruehas, como eran la 
de velar 9us artnae, y otras mucbas penitencias 
aiortiflcantes. Incorporados por Feruando el 
Citélico los maestrazgos de las cuatro órdenes 
Dilitares á 1a corona, y estinguido despues el 
cspirítu reltgioso-aventurero de la edad media, 
qoedaron estas costumbres olvidadas, y ya en 
el dta solo se usa esta cereroonia con los qne 
secruzimde algunas de diclias órdenes, 6 
para los qoe reciben algona grande cruz, de- 
biendo ser armados por otro de la misma ór- 
deo en qne ingresan. 

Los armados caballeros de la edad media 
toroaban, segun las circunstancias, las varías 
deDomlnacÍones siguientes: 

CabalUro de espuela dorada, el hidalgo 
qae era arroado del modo que queda dicho. 

Ciéballeronovel, el que ann no tenia divi- 
a por DO haberla ganado en batalla. 

CñbaUero pario, el que no siendo noble 
gozaba por el rey el ítaero de no pagar contrí- 
IneioD (ffiofi pechar) j otras exenciones de los 
hidalgoo. 

CúbaUero mesnadero, el caballero que des- 
cendia de gefes de mesnada (qoe era el 
coBtingeDte de tropas qne daba c&da pue- 
bto.) 

CahaUero de premio, el que debia siempre 
teoer armas x cabalio para la guerra. 

C abaUero de cuantla, el cabaliero ríco de 
las cootas, qne debia mantener tropas para re- 
diaiar á los moros en trance de rebato ó cor 



Caballero de akrde, el qne aíempre deM 
pasar mnestra ó revista á calÑillo. 

Cúbaüero en piata, el qoe salhi con gar* 
rochon ó rejonciilo itorear en plaza. 

Estas y otras denominaciones tenian los oa- 
balloros antignamente. 

CabaUero. (PorHHcacion,) Foerteqne en ona 
plaza ótrínchera se constmye dominando la 
fortiflcacion para enfllaría y defenderla. 

ARIIAR LA BAY0N8TA. (Arte miHtar.) 81 
movimiento ó el acto de colocar el soldado la 
bayoneta en el fosll. 

ARMAR10 DE HIERRO. (BisUma.) Se ha ha- 
blado mucho dei armarío de hieno colocado en 
uno de los corredores de las Tullerías, y he- 
cho por un mecinico liamado Gamin , bajo la 
direccion de Luis XYI, que era tambien bibil 
cerragero. Este armarío conslstia en nn agu* 
Jero hecho en el espesor de la pared goanieci- 
do por una puerta sólida de hierro y oculto por 
la tapicería. Guando la Asamblea legisíativn 
mandó hacer una visita i la real ciroara, el 
obrero que habia trabajado con Lnis XVI , re- 
veló la existencia de aquel armario, donde se 
encontró multitud de piezas que no se im* 
primieron basta 4793, y de las cuales aignnaíí 
ofreeen inteiés. Estas notas secretas prueban 
coropietamente las relaciones de Luis XYI con 
los emigradoB y las potencias aliadas, y formau 
tres.Yolámenes en 8.^ impresos en caractéres 
flnos y compactos. 

Ei resúmen mas coropleto de todos los do* 
cumentos hallados en ei armarío de hierro es 
el qne facílitói la Asamblea nacional el dipu- 
tado Gohier, encargado de presentar un infor- 
roe Bobre este asunto. Flnalmente, el armarío 
de bierro no contenia tantas piezas curiosas 
como se dijo en algon tiempo; pero si las sufl- 
cieotes para probar que Luis XYl no se adhirló 
Jamis decorazon iio» príncipios revohiciona* 
rios, y que por el contrario, favoreció, aunque 
tímidaroentc, con la intencion y de hecho. los 
proyectos de los eroígrados» y protegió i los 
cneroigos de la Francia. 

ARMAS. (i4rte milUar,) Las tropas de una 
nacion en general. Dicese ias armas de Fspaña 
vencieron i las ármas de Franoia en Pavia, etc. 

>ARMAS. (PASAR pon las) (Arte mUílrir.) Fn* 
silar á alguno. 

ARMA6. [Véase blason.) 

ARMAS BLANGAS DE TOLEDO. (P4MUGA db) 
(Véase bspada). 

ARMAS. {Historianatural.) Si algnnas cría- 
turas han sido abandonadas en la natoraleza' 
sln medios de ataque ó de defensa, hay otrae 
qoe por el contrario, fueron provJstas dc ar- 
mas temibles. Los anímales y las plantas prc^ 
sentau on gran número de ejeroplos de espe- 
cies favorecidas y que no teniendo qne temer 
cosa alguná de las razas que amcnazan sn 
existencia, tienen por el cdntrario la fainiltad 
de atacarias 6 de preservarse de sus acome- 
tidas. 

Tal vez pareaca eslraño, al primer golpe oe 



Digitized by 



GoogI( 



8114 



de destrnccioD qae empleea eon cicrto diseer- 
nlnJeDto: niida, sio embei^, m mm «sacto. 
La dionea (dfansa mitcie^h), eiitre otras, aabe 
retener las moac^s qoe ae poaaii imprudeote- 
mente sobre sus tiojas. Bsla plaate está pro- 
lista en sn estremldad de dea piaietas» gMrae- 
ddaa do cerdas paBUDtes 6 de garfiea. Des- 
graciado el insecto que Itega i paseK ao^e 
]ft plaata traidora y cnyas palelas están abicr- 
tas 7 como en emboscada, poea al pnnto se 
eierran para inmolar ia tietima. lias espinas 
mas 6 meoos duras« senciiias ó raaosas, los 
atuijones, que son espioas no adberentes á la 
madera, loe pelos susceptibles de desprenüer- 
ae de la superflcie de las boiias y de producir 
en ia pi«i de los animales una sensaeioii ar- 
dienle, completao cl aparato defensivo , 4 les 
armas de los Tegetaies. 

En el reino animai sobre todo, se multipli- 

cao los aparatos. Bo el rango de lo» primero¿ 

citaremos, entre los mamireros» las uñas y los 

díenles. En las beetias caruicevas, estos dos 

. medios estáo siempre eo relacion, es dectr qiie 

con el gusto de la came , los dientes y las 

ndas se bacen cada'vex mas temibles, en pro- 

porciones semojantes. Las oñas retracliles ó 

garras son inseparables de uo sistema dentarjo 

compieto y Tigoroso: lales uñas resultau inú- 

tlles al rumiante. por ejemplo, que no ba de 

bacer uso de ellas para desgarrar ¿ una presa. 

laeeptúase el elefante y el dugongo, cuyos in- 

ekivosse convierten en armas, s¡end4» en geoe- 

ral los oolmillos 6 caninos los que constituyen 

la Cneraa principal de sus mandlbulas. Bl auer- 

00 mísmo del narval» vnlgarmente Uamado 

onicornio de mar, es un diente cauioo, cayo 

escesivo desarrollo se verifica eo oo seotido 

'vertical. Los dieotes del caroicero no estáii in- 

4l9peQsablemcnte subordinados ¿ las garraa^ 

pue:>to que los animales desdentados tienen 

uóas moy grandes; pero eotonces estas uñas 

00 estio dispuestas para coger y matar otros 

poimales, sioo mas bieo destioadas á escavar 

latlerra 6 bieo á levaotar la oortexa. De todas 

laa ooas, las mas peligrosaa aoo los espoloues 

del oroitorlnce, porcoyalonfótüdatraviesa oo 

oanal daatioadoioooducir un liquido empoo» 

xodado: este estraño carácter hacer qoe se pa- 

resca á la vibora oo aoimal qoe tleoe lo cabeza 

Plvttcida'á.uBa ave. Las vibona tieoeo por ar- 

mas dos dieotes particulares, ó mas bien, doa 

eolioilloa aitoados h^<áa la pórte media del pa- 

Mar» cootra el qoe el aoimal los tiene gene* 

rafaoente tendidos, pero que moviblea coo el 

hoeso maxUar, poedeo eoderezarae para iofii- 

trar eo laa heridad que ocasiooao uo huou>r 

veaeooso.capaa de causar lamuerte. 

' iioa eoeroos soo asimismo anoas ofeosivas» 

particolarmeote para el toro y el riooceronte. 

Uoa austaocia aoáloga al cueroo y coostituida 

por consolidacion del pelo, forma las armas de | 

los erizos y pnerco-espines, las cuales coosis- 1 

tea eo puas mos ó meoos f uertes. %í aoima( que i 



m 

laa tíene, poedeeBdeiaiaiteé foionM, pe» 
no laoaarlaa como dardos aegoo el virisa pisii^ 
sa. La piel eodorecida de los amMdittas tm* 
gada de algooas aales calcáreas, íerma ál n- 
dedorde aticoerpo coraaaa impeoetrablea^ pe- 
ro eslaa coraaas aolo Birven de defieoaa» sieoée 
por ol Gootrario ofoosivaa eo lea paoge^oes, y 
fatagines, que estáo oobiertos de escamaa oar^ 
taole&, susceptiUes de herír ooaiido el aoioal 
Jas eodereza. 

Bi pioo y las garras soo laa principalea ar- 
mas del ave: algiioas. talea como cl caoi-* 
cbi, Giertoa pluviales y el eaaoar , éeiieo a4r> 
mas verdaderas nñas que ■aeeo eo la ealre* 
mitad del aloo. Las gallioéceaa estáo adeoMs 
provi»taa de espoiooes qne en el galio todavia 
800 mas temibles que el pico. 

Eo los repiiles. loa dieotes aeo eoo fipe- 
cuencia muy fuertes, y el eeoodrüo bajo oüe 
concepto^ está tao bioo armado como el tigro. 
Ya liemos vialo que los colmMloa nnirrnfaíkM 
de ciertai serpieotes vieoeo á aer ao iiaa ter- 
ribW medk) de ataque. El coerpo eotera de las 
ospecies no veoenosas. resolta á au vea ao 
medio do destruccioo: por owdio de ana ro- 
pIiGgues es como las boas y laé gfaodea eolo- 
bras eolazao sus víctimaa, laa aprleion. laa 
abogao y les quebraptao loa Imtaes. 

Tambieo los peces estáo provistos de dien- 
tes mas ó menos temiblea, pero en ao OMiyor 
parte tieneu ademas otraa armas. El pes espoda 
y el pez sieiTa Ueoeo GuebUlaa agudaa é den- 
tadas en la o^remidad de Ueabeaav cuyoeoft- 
tervajíilares se proiongao paro foroar ealas 
partes. frecueotemeotje tao fuoesias á loa gran- 
des ceticeos. Oiraa muchas espodes estén ar-* 
madas de espínas eo todo el aoefpio, ó de eo- 
cudos que no soo otra oosa que d¿BBtea ünbí* 
dos eo la superflcie d» la piol. Otroa tieiieo ra* 
dios acerados eo las aletaa, y el aoioMl loa 
tieode ó los eodereaa á su albedrk) cooio oi 
puerco-espin. Estosradioa pareceoserveoooo- 
sos en el vivo ó peje araña: al menoa ka pioo- 
duraade eatepez caoaaooo dolor inoepor- 
table. 

£n los siluros y eo oiertas baUestaa, el pri- 
mer radio de laa aietaapeetoniles y és k dor- 
sal se hoodeo ó ae eodereaoo mediaote oo 
mecaoiaoK) aoo mas siogular: awrtoáes de 
dientes ¿ modo de los do aierfo» estoo rodioo 
se mueveo como hqias de aothlllo mijftm^ al 
maogo por medío de un resorCe» Uoo familio 
de laa rayaa tieno un agnijofr.oo meneo leoMWo 
en sn larga cola, que nunca hiere impnoeaieo- 
te su presa. Se poede eeoaidewir ol apaiiuo 
eléctrico de las Ireoiielgas y de loa gibMile» 
como armas ofeosivas. fta variaa espeoiea» loe 
placas ó escudos que cubreo el cuerpo eo tode 
ó eo parte, soo armaa defeosivaOi Ba loo eoflres 
el cndurecimiento do la piel ka sirvo do cor»- 
za. Algunoa gieodes higaFtoa tienoo eoife los 
reptiles los mlsmoa medioa pasivoa, per» se- 
guroa de defeosa» tal Gomo las tortugaa. 
las armas die los iosectos s<m muy vaii»' 



Digitized by 



GoogI( 



Ml 



AIMAS 



M 



diKtMBMtB86ii6iiliMaliM tmmméOm- 
lai fMliDgidas en eoeraos iudosos eo el 
átm voliiCe, mmj cortaitM ea nucbofi gé- 
MKM dcitoiicteret. Bl lórei é eoreelete ee pro- 
)i0|i4iioéo<l6 caemoieD algBBe, iieroU- 
\m proloBgiCtoMS io& eeno el doble picode 
IM f&Iüi y el cueo de los casoeres fB lae 
Mes, nMB ble& ans exiberiiicta y un iocon- 
vMíeDte, qoe medioe de alaqtie ódedefeDse. 
]M aKoyoiies slr? eo barto meior fMra aplacar 
kiaiade los ioseclos qoede ellos estéo pro- 
YiHoi: estes agiiiJODes, geiierahBeBte situados 
«laestreBiidad del abdóBieD, puedeB ser tít' 
eHmeDte estudiados en los apiarios. 

fio los crustácepslas piBsas les sirvea par- 
tiMlanaeBte deiarmas ofeosivas» mieDtras que 
loa isbierta sólida prolege sn coerpo coolra 
tadeilaqae de aos seme^aBtes, iDas do eeatra 
Im éiioles de Blguttos peces 6 G|mtra el pico 
dilii lepias qoe triuDfao de s» doreza. Bste 
pieeii ifBalmente an arma podero'sa: sitoado 
m ú eeotro de lee brasos del aBlmal, qoe se 
line deellos pora abrasar su vietinM, peoetra 
kmtg lii coDdias; j coibo ai la aaturalesa bu- 
biiK qBerldo proteger las sepias y otros cefti- 
Upidoa, cuyo coerpo es blsodo, cootra sus 
awaeposos enemigos, did á Diucbos de eUos 
w neroiBterior lleno de bbb austaBeia negra 
y eipeca, qoe esparcida ea el iBStaBte M pe- 
li|to.fonDaák> l^iosaBaoubeoscaray eome- 
m dd la cobI sabe sostraerse; el bedioiido 
laadi 00 medío aoálogo: caaodo ies aoieaa^ 
laaliBB peligFO despreaden una orína de lal 
BOdD fétida qoe el olor aleja al eneiaigo. 

Mo todoa los maríscos tieoefl aroue delen- 
fint y cscadea protectores, puesto qoe mu- 
ém da ellos están coDteoidos eo el interior 
dií aaiBial; ^ro ob el interior de su concba 
9 ibilgaB estes débiles aoimalillos que sod 
ini apa c a a de defeDdevse volyieBdomal pormal. 
BemasiBdo IrágileB cb la mayor parte de 
los molQseeB terrestrespam pooerse totalmeo- 
te il abrígo de sus eoemigos, preeervaBmeJor 
iloicoBchlferos; la mayor partede esto^ úl- 
tfm eosi Dada UeiieB que temer de los demas 
iBbifBBtes de las agoas coaiido do sob sor- 
IKtBdidos^ 6 coaodo despoes de eatreabierta 
«flMBiMi caloároB Bo se espoDeD' ¿ que les 
viidadeeerniclaalgBQcaerpeduro coloea<- 
dsiBlfefOB vBlTas. Refiéreseqne depotíta&de 
"iMpieireoilM emre los dos bBtieates de la 
oitaif.aeooBao los moBOB moy aflcionBdoaásir 
MaBeia, leeimpiden cerrarse, y laa oo- 
MsiB temer de qoedm preses* DBdoso eo 
Velos monos se alimentan de ostras» y mas 
WiM iBii qae teBga» bastBDte iastiBtepara 
fvpwcoDlra eUaseBlosardldesqoeaDte^de 
<*ttveBQioa dola pdbrora se usabiB eo IobbI- 
wpvi impedir la aooion de oicrtas flaáfai*^ 
o^degaenB. 

CbopBdores, garflos y pelos^ arma» los ga^ 

^ iBleBtioaleB y loa eqoinodermos, de los 

algmioB eatáB oamertoB de 



Bo el oéBiefe de esto% el eqBiBfiD eomnn 
se distiBgoe por sos puas, que ebcan h la ma- 
oerade ks do los peocB y pBerco-esplDes, pero 
CBya fragitídad resnltatanto mayor, cuunto q«e 
soB mas pontiagodis. Las cianeas 6 medttsai 
tieBeB por ariBas ob liomor acre y ardiente 
que lascireundaB, y qoe pvoducieedo eo lapiel 
del bombre la misma seosaoioB que la ortiga, 
les ba hecbo llamar TuAgarmente ortigas de ' 
mar. Las ceMillas pétreas de los pequeftos pé- 
lipos quehabitan entre las producdOBesmadre» 
p¿rieas y loe corales, lei sirveB oomo astlos 
defensivos, en H foBdo de los coales se bunde 
el aoiBial iDquieilBde, coroe las lortogas en su 
escodo 6 Cibierta ealcirea. 

No debeflMs olvidar iok reptiles al eitar les 

aoiflMles Biejor defendidoB, poes do solamen- 

te las tortugaB estáo geoeralflBeDle eonforma-' 

das de manera qoe poedan despreciar todos los 

ataqees, sine que el bembre toaró de ellas el 

uso de las araMS dcfeBsivas, pues parece que 

: la costni calcérea de las cspedes msyores han 

I sido loB primeros escados de que se sirvieron 

¡ Duestros padres eoaado fodavia efau 8alva<f 

gea. 

ARIIAS. ^oiiBRBB DB) (IMorKi.) Los escri- 

tores doB generaloiente este aombre i todos 

los soldadoB regvlarmente arraados que ser- 

vian en laa guerrasde la edad media. 8in em- 

bargo, la palabra Jbom^ras dt arma$ no tleBO 

solaoMBteesa acepcioB general é indetermiBa- 

da, siBO que .^e apiica, particQlarmente m lea 

siglosXH, Xlll y XIV, álos hombres de noble 

raaa que los docmnentos contemporáneos lla- 

man ordinariaraeBle mUiies, chévali^r$ ea- 

franc^, y oabMertts en espaúol. Queriendo 

Gárlos vii regtitariser he BHÍh^ en Francia, 

mandó al priccípío formur quincegraBdeseom* 

pimias de caballeFla, que son canocidas eon el 

Dombre decompañiea de ordenaBsa. Gada com- 

pania oonstaba de 100 laosas ó cabaHeros, y 

cada cMlero lletabe consigo chico personas, 

tres aniDeros, im contüUet (I) y un page. Los 

1 00 boflibrea que formabafl lo mas escogido de 

la compañia eran h>s únioos qoe se Itaroaban 

hoifibres ée amras. Perteoeciao k la nobleza. 

«Loa gendarflses ú bombres de armas, dice el 

padreDanielen sn Bialerúi de ídi Milicte A*an- 

ee$0, eran gentiIeB-hombres y contlnuaron 

siéndolo aon en el reinado de Luls XII. Esto fhé 

lo qne el oabBllero Bayardo bixo declarar al 

eaq^radOT Maaimlltaiio eu el sitio de Pádaa 

que este prlncipe kabia poeato cob los fraooe- 

See. MaitmllhiBO^ propeso k los comandanios 

franceaes que dieran otro asalto á la plasa por 

tmdiode bbb gendanwBy laaqoenetes. Bayar- 

do B6 opoao» ategandopor rason qne no habia 

en las compañias de ordenaasa det rey perse* 

Bas qae do fiéeram gefMH-kambreM; y qoe si 

ol emperador qaeria que ia geDdarmeria fran-' 

eesa86 6B0argBBedeeste asrito, eraprecis» 

que fhese acompañada de la suya y no de sos 



(1) Sokiado que oHba del eitoqac. 



Digitized by 



GoogI( 



315 



ARMAS— ABMENIA 



346 



lasqDenetes (4).« EDtra los allegados de losj 
bom^res de arnias babia tambfeo mnchos sol- 
dados que perteneciaD á ilastres familias. Mon- 
thie nos diccque bízo su primera compaña en 
1a compañia de los geiidarmes del maríscal de 
Foix en calidad de arquero, Por lo demas, los 
arqueros, el page y (odos los qoe servian como 
subaUernos, se preparaban, si poderoos espre- 
samosasi, por mediode un duro noTiciado en 
losgrados inferiores, ¿ ser eilos tambien bom- 
bres de armas. 

Los decretos de los reyes relativos ¿ las 
compaüias dc ordenanza, no tienen número, 
y cada edicto hizo en la organiiacion primiti- 
yaalguoa roodiQcncion importante. En general 
los reyes restringian ó aumentaban con esi09, 
decretos el número de tos que acompañaban ¿ 
Vjs hombres de armas; pero llegó un dia en 
que fué lan escesivo el núroero de estos, qne 
8i hemos de creer ¿ Fleuranges, unacompañia 
de 4 00 hombres de armas en tiempo de Luis Xll 
coroprendia algunas veces hasta 4,900 ca- 
ballos. 

Antes de Cários VII no habia milicias ver- 
daderamente regulares y permanentes; empe- 
ro no sucedió lo mismo cnando este rey creó 
las coropañias de ordenanza. Los hombres de 
armas debian estar siempre bajo pie de guer- 
ra con un equipo completo, y daban guarni-^ 
cion ¿ las cíiidades de las fronteras. Guando se 
trasladaban en cuerpo de un punto ¿ otro, se 
arregUban sus roarchas por etapas, deterroi- 
nándose de anteroanó lo que debian toroar pa- 
ra la roanutencion de sus horohres yde sus ca- 
ballos. Tenian, hasta cierto ponto, un vestido 
uniforroe, las revistas de las coropañias de or- 
denanza se hacian cnatro veces al ano, había 
dos generales, ¿ las que acosturobraba asislir 
nn roariscal de Fraucia, y en las cuales se pre- 
sentaban los horobres de arroas equipados con 
su arroadura coropleta como si fuesen ¿ roar- 
char ¿ la guerra. Las otras dos rcvistas eran 
particulares para cada coropañia, y se hacian 
en presencia.de un coroisario. La compaBia no 
se presentaba con arroas, sino soiamente con 
ia librea dcl capitan. Los hombrcs de arroas 
baciun ademas frecuentes ejercicios. 

Las coropañías de ordenansa adquirieron 
gran cclebridad en tiempo de Carlos YII, 
Luis XII V Francisco I, y en las guerras de Ita- 
lia fué priDcipalmente donde roas sedistingnió 
la gendarmeria fr^ncesa; pero desde el reinado 
de Fr&ncisco 11, cayó ep una completa deca- 
dencia, y desde flnes del siglo XVi cesó de 
estar en uso la palabra de hombres de armas, 
Las palabras gendarmeria y gendarmes se 
conservaron mas tieropo; pero acabaron tam 
bien por perder sn priroera significacion. 

ARMENIÁ. (Geo<;ra/Ía.) Esta vasta provincia 
del Asia Occidenlal» ocupa uua estension de 
S50 legoas de Norte ¿ Sur, desde la Georgia y 

P¿S.M4. ' 



el pie del C¿Qeaso» basta las Ilanoraa de la Me- 
sopotamia; y 300 del Este á Oeste, desde la 
embocadura del Kour, en el mar Gaspio, haata 
las orillas del Eáfrates. Bs nn pais oortado de 
altas montañas, algunas de las coales, tal od- 
mo el Ararat y diversas ramiflcaciones dcl Tan- 
ro, esün cubiertas de nieves pérpétuas. Rie- 
gan esta provincia rouchos rios oélebrea, eotre 
otros, el Tigris, el Eúfrates y d Aras: el «ire 
e^ generalmente frio, y el clima dnroen elpais 
montañoso; pero mas soave en los valles y tla^ 
nos donde se cogen granos, frntas y algoíiioD. 
Los naturalistas creen que el albaricoqne es 
oriuhdo de la Armenla. 

Las montañas encierran.minas de oro, co* 
bre, plata y otros metales, y ^ laboreo forma 
uno de los raroos mas Importantes de la ín-> 
dustria. Tarobien se encoentra sal gemma y 
fuentes de na(ta. Los babitantes se dan ¿ si 
roisroosel qiurobre de haY y¿ supalsel deBais- 
dan; pretenden que la palabra Armenla proee- 
de de Aram, uno de sus antiguos reyea que te 
hizo céiebre por stis grandes conqnistas, y ¿ 
quien los escritores gricgos llamaron ArroeQ. 
Los armeDiosson geoeralmeDte berroofios: tle- 
DCD los ojos y los cabellos oegros, la mirada 
viva, la Ddríz aguiieña y la tez algo morena. 
Las mngeres son notables por la regnlaridad y 
delicadezade sus facciones. El armenioes fra- 
gal, econóroico, bospitalario y agradecido; 
8U corazon no abriga el ruinsentinliento de la 
venganza: es grave y probo; demuestra auma 
habilidad en las especulaciones coroerclales, 
y se distingne sobre todo por su aroor iofati- 
gable al trabaio: su deseo de ganancia le ba- 
ce avaro; es pausado, tranquilo y reflexiyo; 
no brilla por el valor, y tiene mncho opego ¿ 
los usos de 8U8 antepasados; es amaote de so 
familia y sobre todo deaosbijos. Las mogerea 
no salensino cubiertas, y viven muy retiradas. 
Generalroente se tacha ¿ los arroenios de gas- 
trónoroos y de rouy aflclonados al vino, y es- 
pecialmentealdinero. 

Lqs geógrafos armenios, asi como loa grie- 
gos y latinos, dividen generalmente la Arme- 
Dia en dos partes: la Gran Arrocnia, cnyos li- 
roites hemos descrito mas arriba, y la Peqoeña 
situada al Occidentede la grande, y laenalse 
subdivideen primera, segonday tercera. Agré- 
ganse¿ esta tambien 1a Cicilla y la estremldad 
septentrional de 1a Siria. La Péqneda ArmeDla 
estaba limitadapor el Pontoy porlaGoroageot; 
la Grande era limitrofe de la Mesopotamla, de 
la SirU, de la Media, de la Albania, de U Ibe- 
ria y de la Gólqnlde. 

cLa Armenla, dice Mr. SaintMartin, no ba 
representado Jam¿snnpapelnotable en lasre- 
volnciones del Asia: colocada casi siebapre en 
nn rango secDDdario, participó del destino de 
los poderosos imperios que se sucedieron en 
aqueUabermosaparte delroundo.* En lostiem- 
po6 antiguos la Armenia fué gobemada aigQ- 
nas veces por reyesindependientes; mas porlo 
geoeral fuerou alterDaUvamente vadallos de 



Digitized by 



GoogI( 



8W 



ARMENIA 



348 



]o6 ttirios, de los medos, de los persts y.de 
losmacedomos. Entre los primeros, Tigranes, 
que reiDó bácia el afio 530 antes de Jesocris- 
to, dió i conoc^r los armeDios á )as uaciones 
estraogeras. Genofontenos hababladode este 
priofipe. 

Despoes de la muerte de Alejandro, 1a Ar- 
meoia, libre por nn momento, fné sometida 
despoes i los reyes de Siria, y i la caida de 
Anüoco el Grande, Artaxias, ¿ quien aqoel mo- 
oarca babia nombrado gobemador, se dcclaró 
sobmio de ella« Jugoete de 1a poiitica de los 
reyes partos, que eran sos parientes, y de la de 
Jos romaoos, los reyes de ia Armenia ▼íeron 
805 estados asolados por aqoelhis dos po- 
teocias. Establecióse entonses la division de la 
Anoenia en grande y pequena. La Indole dcl 
gobieroo ponia á los reyes de Armenía en la 
imposibilidad de resistir á los enemlgos qoe los 
atacabao, poeslamayor parte de ios valles quc 
eompooen el pais, estaban sometidosá ona es- 
pecie de grandes vasallosqoe no reconocian 
la autoridad del monarca Sino coando la obe- 
dieociacoovenia á sos intereses privados: casi 
siempre servian ¿ los proycctos de los estran- 
geros cootra su patria, importindoles poco que 
surey ocopase un trono envilecido, siempre 
qoe ellos podieran coqservar sos privílegios. 
KiStoera el régimeu feudal en toda so deformi- 
dad. EI nómero de estoa peqoefios prlncipes 
erataoconaiderable, qoe en el ^iglo lY de noes- 
tra era, se contaban en Armenia mas de ciento 
seseota familids sob^nas, atgonasde las cua- 
les podian rivalizar en poder con ios reyes. 

Todos los acontecimientos que afligieron ¿ 
la Armenía, son suOcientemente conocldos por 
los bistoriadores gríegos romanoa. En Táci- 
fo poede leerse la relacion de las victorias de 
Gorbulon; ei poder de Farasmano, rey de Ibe- 
ria; el estabiecimiento de su bermano Mitrida- 
tes sobre éi trooo de Armenia y su desastroso 
^t las faaxañas militares, los talentos, ia 
crueldad y los reveses de Radamisto, bijo de 
farismano, y por á timoel adveninüento de Ti- 
ndiies, beroaaoo de Yologesio, rey de los par^ 
tos, qoe pareció poner término ¿ las calamida- 
des de la Armenia. Pronto volvieron ¿ empeiar 
its goerras; Trajano la redojo ¿ provincia ro- 
iBooa y le dió sos reyes. Recobró so iudepen* 
^'eoeía y sopo defenderla contra los reyes par- 
tot. En 650 la conqoistaron los ¿rabes y cam- 
^ aitemativamente de soberano, entre los 
cualea se tíó flgorar ¿ los mogoles y ios tor- 
oos, sieiido por último dividída cn mochos pe- 
Qoeños príneipados. Poseyéronla despoes los 
V^nm haftta 4552, en coya época Selim II, 
^Aerador otomano, les qoitó la mayor parte 
deeUa. 

ia Peqaeña Armenia tovo sos reyes partico- 
^ttes, eocoyonúmero figoró Deyótaro,cliente 
de Ciceroo, y loa eoales eran vasailos de los 
romanos. Al decaer el imperio de Oriente pasó 
¿iotpersasv y despoes ¿ ios ¿rabes, y mas ade- 
laote participó de la soerte de la Oran Arme- 



nia. En 45ti, Selim II la couvirlió en provincia 
turca. 

Desdc la destniccion total de los rcinos y 
de los priucipados de )a Gran Armenia por 
los emperadores griegos y ios soltanes turcos, 
las divisiones territoriales de aquei pais ban 
esperimentado cam|i)ios oonsiderablos, pues- 
to que no queda ya ningon vestigio de las 
denomioaciones nacionales, que estaban anti- 
goamente en uso, y que se eucuentran en los 
antiguos libros armenios. Portodas partes los 
nombres ¿rabes, persas, turcos ó georgianos 
han becho olvídar los quc se conocian en los 
tiempos antiguos. Actualmente esta dividído 
el reino entre los turcos, persas, rusos, y al« 
gunos principes kurdos independientes. 

Adcmas de toda la Peqoeña Armenia y de 
la Gilicia, donde*existieron los últimos rcyes, 
poseen los turcos la parte occidental de la 
Gran Armeoia, que se estiende desde ias mon- 
tañas de la Georgia al Nofte hasta lasde la lle- 
sopotamia al Sur, y desde las m^rgenes dei 
Eúfrates al Oeste hasta roas all¿ del lago de 
Yar y del monte Masis ul Este. Este ejpacio de 
pais cst¿ dividido en cinco gobiernos ó bajala- 
tos que son Akhal-Tzikhé, Kars, Arzroum, 
Amid y Yan. 

La parte de la Armenia que cst¿ en poder 
delos rusos se encuentra al Nord-este y com- 
prende h)s territorios que conquistaron anti- 
guamentc ¿ los armenios jos reycs de Georgia 
ó los persas, y los cuales se eslienden ¿ iu lar- 
gor del Kdur. y dei Aras. Hace poco tiempo que 
existian todavia en la parte moutañosa de la 
Armenia situada al Oeste y al Sur del Kour mu- 
chos pequeños principes armenios tributarios 
de los persas, que tomaban el tltuiode melik'b, 
derivado del árabe, y que signiQca rey. Los 
persas no tienen ya en la Armenia sino la par- 
te del Aran al Nortedel Aras, dondc se encuen* 
trdn las ciudades de Erivan y de Nakkdjevam y 
todo lo que csl¿ al Sur hasta el lago de Our- 
miak y ias montañas de los kurdos. 

Los cantones de ia Armenia situados al Sur 
dei lago de Yan en direccion del Kurdislan y 
del Tigris, est¿n sometidos ¿ diferentes princi- 
pes kurdos. 

Todos los paises comprendidos bajo los 
nombres dc Grande y Pequeñu Armenia, la Gi- 
licia sobre el Mediterr¿neo y el Chirvan sobre 
las orillas del mar Gaspio no ticnen mas idio- 
ma quela iengua armenia, ¿escej>cion,s¡n em- 
bargo, de la de los torcos, qoe sq\o usan co- 
moumente los mosolmanes, y ann mucbos de 
estos han adoptado el armenio volgar, que no 
es otra cosa sino una mezcla dei armenio llte- 
ral algo alterado y del turco. 

La lengua armcnia pertenece ¿ la clase de 
ios idiomas indo-germ¿nicos. Es ruda y abun- 
da en coosonantes para formar los enlac^s y 
trabazones; aparte de una cantidad de raicea 
qne denotan su origon, ofrece muchos puntos 
de contacto con la lengua finesa y otras que se 
I hablan en el Norte dei Asia. No es, poes, 8or« 



Digitized by 



GoogI( 



m 



tíMsm 



SM 



prcudente ouaado 86 atíiade «1 orígOD de q¡ae 
procede, é1 hállar eo sus formas gramatictles 
y en su siRtaxis maa semeiaDia con las lenguas 
de Europa que con las que UaaaiQOs orienta- 
les. tLoé armenios, dioe Mr. Klaprotli, leyeron 
y tradideron los libros griegos, caldeos y per- 
sas, Y de este modo conierraron una parte de 
la historia del Asia Occidental; su propia histo- 
ria se remonta al ano S407 antes de la era 
cristiaoa y concluye en iOSÚ de dicha era; 
época ea que cesaron de etistir come cuerpo 
de nacion, y en que una parte se esparció por 
el Asia y Europa. Kosotros conocemos moy po* 
co su litevatora, 7 puede suponersn con algim 
fundnmettlo, qoe I06 conyentos de su patria en* 
cierran nuehos maunscrttos absohilamente 
ignorados.» 

Al dispersarselos armeníbs por los diferen* 
tes paises dc la Europa Oriental y del Asia, lle* 
Yaron á ellos su lengoige. Se cree que su ná- 
mero en Turqi^es próximamentede 4 .000,000; 
cuéotanse poco mas ómenos 160,000 en Per- 
sia y acaso otros tantos en Rusia y ^tras par- 
tes, porque en muchas provincias de estoe di- 
ferentes estados se encueutran ármenios, y 
principaimente como comerciaules residen 
muUitud de elios (^n todos los paises compren- 
didos entre la frootera del imperio chino en 
Asia, y las márgcnes de) Támésis en Europa; 
abundan en Egipto, y 'eu la India. Ban adopta- 
do, en la lengua de que se sirven ordinaria* 
mente para sus cartas y cn algunos de sua li* 
bros modernos, muchas palabras áitibes, per* 
sas y turcas. Donde quiera que se han fljado 
en gran número han establecido imprentas pa^ 
ra publicar las obras de k)s escritores de su ua- 
cion» y demuestran el maVor celo por el culti- 
vo de las letras. 

^ajo este aspMo aon menos conocidos que 
como comerciantes de una actividad increible. 
A e¿ta uaeion laboriosa debc la Turquto parte 
de sus manufacturas, y los turcos le conflan 
la fabricacioa de la monede y la direccion de 
sus moliBOs de póNora. Los armenios deben 
á su moderacion y á su probidad haber conse- 
guido moBopoJiaar los empleos de losbaoqueros, 
de los ministros y de ios príncipales persooages 
del imperio, y supiantar á los judioa en este 
ramo de comercio, sí bien con sus conf ratioB^ 
pos fiineatos, porque muchas veces el banquero 
paga con su cabeza y con la conlscacion de sus 
bienes, la fama de rico que le atribuycn. Loe 
armenioíi, naturalmente pftsiñcos y timidos, 
detcfitau las rcToluciones, y verian con dolor 
la aúd<i dei impeno otouMiBO* No inspiran en- 
Tidia á. loa toreos, qiúenes para^racteriiarloa 
de una manera tan exaxrta como espresiYa, los 
comparan á los eamellos, animaies de suyo 
útUes y pacifioos. 

Las caravanas. qa^ Tienen de la Indía y 
atT«Tiesao ia Persia, el Aaia MeMor y laa dife- 
rentes profiMiasdel imperio otoaaaDO» se com- 
ponen en gran parte 46 comeioiaDtea anne- 
nios: Tieaen tambien maehos en laa qne de 



difer^tes pnntoa dél Oriente Uegni á loaia. 
Dnt cartade recomendadOB de un eeMástlee 
armenio dhrigida ásni oorrettgiOBarios, es díi 
mocha ntüidad al viaseio qiie se proree ét 
ella para reoorrer los ptlses mts rsniotos psr 
donde se hallan dispeiBOS. 

In efecto, no ane menos estredwwte i 
los armenios eotre si el Tincolo de nna wüsm 
religion, que el de on lengnsje eomnn. Sn ios 
tiempofi mas antiguos sigiüeroiysin dndt Itde 
los partos, es dectr, probabiemeate ubb mes^ 
ola de ias opiniOnes de Zorotstro, naoy alte» 
radas con el oolto de las divinidades griecu 
y otras suptrsticiones hnporttdts de It flirit. 
Veianse en sus tempios Hmltitud de iaaágeMB 
de dÍTiaidades, á las cnales stciifletbtB aaá^ 
males, lo onal no se practieabt cb It nHsiBB 
de Zorotstro. Et ei ado276, baioel reiBBdBdB 
Derstt ó Tiridates II, predicó 8ai| Gre^orio el 
Ilumhiador, la fé cristitot en ArmeBit, qa^ 
no llegd á esttbiecerse síbo despBCs de unt 
resisteocia obstinadt por porte de los stcerd^ 
tes idélatras. 

Los armenlos han perseTertdo en Ib re)i« 
gion cristiana, y pertenecen, oomo los JtooM* 
tas y los coptos, i It sectt de los eotiqneesé 
monoflsitas; desecban el colto de Its ímáge- 
nes y celebran pocas fi^stas, pero eo ctmM* 
tienen muchos dits de ayuno rígorost, y se^ 
gun dicen algunos esoritores, obserTtn boii 
tanta eflcacia esta prictica, qne ai oirlos kt* 
blar, cualquiert dirit que todt la religioB 00»- 
sistia en ayuntr. La misa se oelebrt en tmi- 
guo trmenio, y como esta lcngot diflere úelm 
oueTt ó Tulgar, el pueblo no eotienáe íbcil- 
mente la litorgia. Sn trtdnocion dett MUb 
se ha heclu) por It del griego dc los SetenlB. 
Estin somctidos i dos patriarcas inriB^^ptlee: 
el ono toma el tUulo de eaiálieo y rtsíde m 
el couTento de Bdcfamiadsin, en la Grtn Arnie- 
nia, y el otro esol de Sis ^ GHIcia, capítti M 
último reino de la Peqoeitt Armeait: lostia»* 
lares residian en AJepo. 

El clero se compoae de eslos dos pttriBF^ 
cts, de los arzobispos, obispos, TerstbicdeB 6 
doctores, stcerdotes, seglares ó moiiges. Jú* 
gunos arsobispos ban tomado el tilBle de pa- 
triarcas; muchos olHspos ctreoen de dióoetiB 
y. habitan en los montsteiios de qne soo tbe- 
des. Ls coalidtd de dector es ttn grtnde emre 
los armenios, qoe Ui dtn oen Its misntts ee- 
remonias que se coofleren Its órdeoes stgrB» 
das. Bstos Tersabiedes dicen oiss moy pooes 
veees, pues su priociptl destiao es It predie^ 
cion, y jusgan las diférencias fMse Boteifwi 
entre ios particultres. Los stcerdotes seglBKB 
se casaa, del mismo modo qne en It IgleBiB 
griega, peco no puedeu pasar i segOBdBB 
nupcits; mnchos ^eroeo ont profesioD iitrB 
gtnar so vidt. Los moBges, como todÓB loBael 
Orieute, son dei órden de Stn Btsilio, y bbl 
régimeneseslremtdtmette aostero. 

El cooTento de Edehmiadito está 9 iegi«Qs 
de ErivtB en Persit y lo rodet no pne^Iu: los 



Digitized by 



Googk 



m 



AEMEinÁ 



m 



\mm\b\\mBn Oitch-kfifisé (Iíb Tres 1gle<>- 
sl9$.] l\ eoQventa es es^ctoso y bien eoM^ 
troMo, 7 TtD eon IrecQeiieift ¿ él aniclns et- 
raruias para pmetiear aos devooieaes; es 
dMir, fMniMDftwme, eoaoigar y recU)lr la 
benAcÍMi del padriorca. Si»)atdi0es soo raoy 
mtMáe^ f éatáa Uen ooBsertadoe; ie igleaia 
pitriiMfll sekallaedtllcadi enmedio de nn 
iMMMO nHo t dedicada á San Orogorio el 
llkmiiiaditf; lo» arneBios ereen qoe oeope el 
alsiBO liigar ei» qoe letacridtar ae apavectd á 
^nei apéáo^de se pais, y por le ttnto Ja tí- 
'ám eeit i^omcioa proihnids. 

Todiii Ws ármenlos qoe reconocen a! pa> 
Mm de IdciiiiiiedziB, le |tegtn un frHniio, 
OHiy eieaBe é la Terdad; pere qoe afesdid^ ai 
gtw t»Me»o de aifiietlos, prodnoe una smua 
oaasldembne. h» personae acomodafdaa )t dao 
nm, y raeUto JonaHvos de todoe Kn viageros 
q^e ?Miao el oooTento; pero no pCMr eso es 
110 rfice, peirqoe emplee la roayor parle de 
tmjeüiMS m so^ener i ios pobres áe sv eo- 



Bdchmiadzin está eii im campo kermoso y 
fértfl. Ibofnefori, quc lo ba exsmiflado coroo 
iMiirieo, diec que entre los vegeiáies ótiles, 
Mo se eebs do menos ef oIívd. 

la protlcatdád dei monte Araral, anmenla 
iaveaerdcton ée los ansenM al leTritoriede 
NebBÍadsiB. Toumeflawt, que intentó ioútíl- 
Bsste subir é su e«mbre, bob d» uoa Iroena 
deeeripeioúp de é1. So fennai es estraorünaHa, 
ysu altara giganteoca; etéTase sobre ona baso 
iBBemw, pfimero en peodleáte sBave, y des- 
poes sé separm tm dos par^ee, nne de tílas 
SMB baji qoe laoira; la parte siiperior es muy 
esearpeds , y está eaWrria de iHeves pcr pé- 
taas. Al pie del Ararel, se esüenden pantonos 
f arenates ; despnes presenta on oonton de 
pefiascos, algoBo de los coeles se desprende 
de ves 00 eoBwlo eon bonifaie esirépHo. H¿- 
cia la Bdtad de le pendiente se abre un abit^ 
sui iniDeBser, eo el cuai las irieves derretidas 
eBCBeniCB» iM reeepÜoBÍo qne generalroeote 
ertá Hcno de htelo. Los pestores cooducen sos 
rsMoe i la nayor altnra qne poeden para 
psBeHos «l abriffe de ios ataques de ias fieras 
qse inteitBa aqeelia oomarca. 

iloB pertó de los armenios estin uiiidoS . á 
laMesia iÉHne, y sotneiidos aUrsobtspo de 
ISsutobivBtt setare el don, coionia armenia cn 



prano para It posterid&d. la lenüMid del me* 
vimiento inteleetaal en aquei pais, enida i la 
IndÉftfrencia con ^ lis pdncipes miraEuiB los 
Joielos del porvonir, han dejado mey oecoroi 
loe Beontectmieotos que precediero« á k ere 
crütiana, y si los poebloii cireuBveoinos, ^ 
deoB, siríos é griegos, no habiesen provisio 
de hiitoríadores i aquel piieblo alrasado, le 
béstoria armenia hakiria qtüedBdoeompletameiH 
te desconipida para aosotros. liaa adeiaoie 
los autores nacionaies trabsjaron sobre estü 
documentos; pero ningirao precedtó i fa eri 
crísttána. Segun ellos, el orígen de su naoion 
se remonta i la época qne siguié iom^b^iate* 
roeote al diluvio, y en lo cual »e senaia lafor* 
maoloB de Ibs principales monarquioa del 
Orieote. De eltos tonnreroos la relaoion de 
aigonos de los acontecími^tos que marca- 
roo los primeros tiempos de la Itistorta ar- 
menia. 

«El tercer palríarca despues de Jafet en* 
gendró tres hijos, Asicaoas, Riphad y Thor^om, 
y como poseia eo propiedad y personalmeDte 
el pais de los tracios , Jusgó conveniente divi* 
dir en tres lotes aquel reino y sus demas poso* 
siones, para d.trlas en herencla i sos tres bi* 
Jos; tesfaflBento que se llevó i debido cfeelo. 
I>e este modo did la Sarmacia á Askanac, que 
al priocipio babia iaipnesto sn nombre ¿ nues- 
tra nucioo; Ripiias récibió el pais de los sara- 
noades, y en cuanto iTborgom, babiéndose 
aprofnado despues la Armenia , y sieudo por 
coosigniente el soberano de clla, tomó el 
neaM[)re de su dinasila aqnel reino que hasü 
entonces llevaba ei de Aokttoaa. 

«Resoéta, pues, que descendemos i la vea 
de Askanaz y de la casa de Tborgam^ úaioo 
medio de creer en la autentloidad de las tni(á- 
ciones concérnientes i los primeroa geíes de 
nuestra nacioB , aunque aligiinos adopten so-' 
bre esle punte una opinion diférefite. 

«Las sagradas lelras guardan un sileneia 
absoloto hasta los tieropoa anteriores á Thur- 
gom, y despues no han Juagado oonvenienle 
dar á conocer cl origen, la suoeáion y estatle 
de sus deáoendiemes , ni enumerar todos los 
reyes de Armenta decirnos como fud reglda 
ulteríormente por los s¿trapas ; pero uo tal 
Mtrtbas Gatina, naturai de Siri», fúó por Orden 
de nuestro rey Vagarschag i vi^i^ar íos arclu- 
V08 de los reyes de Poraia. Bolado de aasaci- 



li BeqoeÍB Hoeia : feneralroeBle se ooBfiero I dad y de penetracíon y versado ea Us ietraa 



erta dtgniésil iun reügioso domieico. 



J^t^ ieHowiieftort, de €hardi»»det»TcrtiiM 
jéfjSníer. 

mn m' iui hiMtórieasu geo§rá/iea$ tohr$ la Arme' 
•w>p« BaiDt>narUo. París, fStS, S vot. 

ii«<app|^lola,dc J. KlaproUi.Parí8,1Sa3, i vo- 



ealdeas y gríegas, descubrió en eiías despuea 
delargas invesiigaciones un libro auiéotico qoe 
AlüJaodfohiJodoNectanébe, habiaroaudado tra- 
ducir del caldeo al griego. Aun cuiíndo conte- 
nia mechas noticiás sobre la historia de otros 
varítis peebios, Mar-Abbas las acspreció como 
estrañas ¿ su trabajo, y recogieodo iluicamen- 
te io qne conoernia ¿ nuestra nacion , vino 4 

Ípresentarlo ¿ Vagarschag. 
«Gracias ¿ él, uuestra hic^toria ha sido co« 
nocida y ha adquirido una adteHtioidad inda* 
dabie. Asl sabenios que el hermoso y valieatt 

457 aiSUOTItCA r01»ULAIt. T. 111. 2i 



sée ¡é 4TetniUntf emimmSk'ei ée Imim- 

««f«et de Letanle, por de Moni. (Richard-Siinoa.) Pa- 
m^MBI, 4 vol. en M.* 



Digitized by 



Googk 



m 



ARMENÍA 



m 



< héroe Hiig» de entatnra ^gantesca , era hijo 
déThorgom, quefué e< primer gefe f Mre de 
Dueslra nacíOD. La liistoría nos enseña tam- 
bien, que, de acuerdo con la raza prímiiiva de 
los gigantes, trabajó en la construccion de la 
torre, monumento colosal del orgullo quc los 
hombres en sos pensamientos estravagantes 
imaginaban poder acabar ; pero, segun la re- 
ladon delas Sagradas Escríturas, permitió Dios 
qoe soplara vn viento terríbie 8ob|^ aquella 
tonre y la derribase , poniendo asi en descu- 
bierto la impotencia de su trabajo. 

•Poco de^pnes Nembrbd, que es el misroo 
peráonagequeBél, hombre orguilosoy empren- 
dedor, quiso, levanláudose de.<mesuradamen- 
te, doininar, sobre toda la raza de los glgantes. 
Pero nuestro robucto Haigno dobia lu cabeza, 
y se sostrse á su obediencia, marchando rá- 
pidamentc bicia nuestro pats. con su liijo Ar- 



inenag, que habia tenido cn Beibilonia, y se- gham conslmyó dcspues un edíOcio raslo y 



8u nombre llaroó Masig; todo el llanó qoe se 
estiende alrededor tomó el de Masisodenu 
Despues de alguoos años engendró ¿ Kegbam, 
y al poeo tiempo terminó sus dias. 

«Kegliam vino ¿ eslablecerse sobre el lado 
Nord-esle de un pequeño lágo, y babieDdo edi» 
Ocado alli pueblos y quiotas, ilamo coa sn 
nombre ¿ la montnña Kegbam , y la orílla del 
lagu donde habia liecho aquelUs couslrticcio- 
nes tomó el nombre de Kcrarcuni. Tuvo dos 
liijos, Harma y Sisag ; señaló al prímero por 
resideqcia ia ciudad de Armavir, y le coníió la 
administracion del reino. En cuanto ¿ Sisag tu« 
vo el pais que se estiende desde la orilla del 
lago al Sud-este, hasta la iianiira qiie atravie- 
sa e) Araxea, cuyas agnas rápidas se precipi- 
tan con estniendo por la aberlura estrecha de 
una caverna, de doude proviene que muchoa 
hayan llamado ¿ este lugar Karavagh. Ke« 



hermoso, qiie se llamó al príncípio Kegham, 
y despties le dió el príncipc Oiiarnig el tiom- 
bre de Quariii. MurióKegham, y su hijo KaAna 



gtiido de sus híjas, de. sus nielns, de siis cría- 

dos, y de otras personas esh-uñas agregadas ¿ 

SQ persona; y como Nembrod, ó por olro nom- 

bre Bél, le segiiia con stis soldados. hombres ! engendró ¿ Ar¿m. 

h¿bile8 en óibparar flechas y en manejlir la es- ! «Se cuentan de Ar¿m multitud de hechos 

pada y la lanza, se encontraron en iin valle gloriosos. Su valor gtierrero ensancbó lai 

como dos torrentes furíosos qiic se precipilan frotiteras dc la Armeiiia en todas direcci nes, 

con estmendo. Ilevando ¿ todas las almas el , y ¿causa de las.acciones ilustres de esle hé- 

terror mas profundo; pero del arco dc nueslro roe se debe que las naciones vecínas nos iia- 



Hajg sale uua flecho de hierro Iriangular que 
atraviesa el pecho de Nembrod, y va ¿ clavarse 
despues de la tierra. afí, pucs, habiendo ma- 
tadoBaig ¿ Bél, reinó sobre el pais que le lia- 
bian legado sus padres, y de su noinbre lo lla- 



men de su nombre armeulos Eate phncipe do 
se apodcró solamente de los paises que era 
fácil conquistar, sliio tambien de la Gapadocia, 
que sometio ¿ viva fiiensa i4).i» 

Los asiríos no habían renunciado ¿ aus pre-> 



mé Haig, ocup¿ndose en arregiar sus estados, { lensiones, y el vencido Belo no se llevó al ae- 



y de^pues de hbber vivido muchos años, mu- 
riójrasmitiendo su reino ¿sii iñjo Armenag. 
' «Unico y pacifleo poseedor de la Arme- 
nia, ñ¡(} Armenag su residencia en una llanu- 
radeaspecto agradable, la ctial estaba cer- 
eada de uua muralla de altas montañas, de ne- 
▼ada eima , y regada de ríos , ciiyas agims 
bullícioaas la coitaban inüllrándose en las 
tierras, y la atravesaban en toda sii longilud. 
Habiéndose despges edlflcado uua ciiídail cer- 
ca de la montaiia situada ai Norte, la Ih mó de 
sti nombre Arakadi, y el llano que se estíen 
<)e¿ su pie tomó el de Arakodzoden. Tuvo un 
li^o ¿ quien llamó Armais, y murió despues de 
haber vivido algunos años mas. 

«En esia misma llanura, dondo se encnen- 
tra una pequeña colina cerca de las márgenes 
M Araxes, fué donde Armais ediflcó una ciu- 
áMá y un palacio, obra admirab'emente ejecii • 
tada con piedras de gran sotidez. Llamó ¿ la 
ciodad Armavir. Los demas pntigiios historía- 
dores han conlado circunstanciadamenle todas 
las hazafías debidas ¿ su valor. Hall¿base 
ya en una edad muy avahzada, cuando tuvo ¿ 
au hijo Amasias, y despQesMvió todavia algt^ 
liempo y murió. 

«Amaslas se estableció en esia misma cíu 



pulcro la ambicion de sii raza, pues Semira- 
mis quiso agregar la Arroeoia ¿ sus demas coo- 
qiiistas, y he aqiii la relacion que hace el his* 
toriador Moisés de Klioreii de aqiiclla espedi- 
cion, de sus motivos y resultudos. 

«Pocos años antes* de la roiierle de Nino, 
Ara gobcrnó como soberano su patría, habiea* 
do obtenido do aqiicl príucipe el mísmo favor 
que le habia dispensado sii padré Arám; pero la 
impúdica y voluptiiosa Semlramis, que bacia 
miichos años habia oído habiar de su hermo- 
sura, ardia en deseos de apoderarse de so per- 
^oiia, aimque sin atreverse ¿ emprender nada 
abiértamente ; i)ero despties de la muerfe 6 
mas btcn.de la fiiga de Nino ¿ la isla de Cre« 
la, como yo creo (2), dando Semíramis rieoda 
suelta ¿ su pasion envió nnensageros al henno* 
se Ara, cargados de dones y présentes , y loa 
cuales debian cmplear la si^plica y la anieDaaa 
paru obHgarle ¿ pasar ¿ Nínive, bieo fuese pa- 
ra casarse con ella y reinar en todo el pais 
qtie adroinisli'Hba Nino, ó solamenle para sa- 

(I) Jiian VI: Bittoria de Armmi*^ mMiMrrito 
armenio de la Dibiioicea real, a.* 91, pag. If . fS^ia, 
17 y M. 

( ; } El hittoriador habla en doa ooasiones dífcTeo» 
teii de ese desii< rro voluotario dc Nioo ¿ la isU d« 
Cn*ta, para no ser tesliitn de los esce^os de la mM 



dae dpAnnavir v ediílCíS murhas caFas al t-»^". P«r« «o scr tesii«« oe los escc>os oe la mwi 
aae ae Annavir . y eaiiico rouj;»a8 CBFas ai ,„ espose. No dicw en uoe auloridad apoya esia opi- 
{Mp de la montafta slloada al Hediodia , que de 1 qío* ^ue soio eo ^l eneootraaios. 



Digitized by 



GoogI( 



m 



ARMENIA 



326 



kdHCf ffii amor y volverse ptefOeimente á 
809 e^tados con rícas preseas. 

«Gomo los mensages se repetlsn sin qiie 
ire diera so contentlmiento» Semiramis moató 
eo eólera, puso lérmino á las negoeiaclanes, 
y i la cal>esa de fnersas considerables logró 
alcansar con marchas forsadas al prínelpe en 
Annenia. A Jozgar por las aparienofas» no era 
80 inleocion matar ó perseguir n Ara, sino so- 
■teterle y obligarle á la fuersa á que accediese 
á SDS ímpnros deseos. El ardor de su pasion 
era tal, que cnaodo se hablaba de él caia en uo 
eomplelo delirío como si le vlese. Llega, pues, 
precíptladamente ¿ la llanura denominada 
Aremf , det nombre de Ara, y despnes de ba- 
ber fomiado sns Iropas en batalla, recoroiendu 
á Kus geiierales que tomen las medidas posí- 
bles para conserrar la fida al principe; pero 
coando sc tmbó el corobale, e1 ejércilo de Ara 
fné derrolado, y pereció él roismo en la pelea 
á manos de uno de los hijos de Semiramís. 
Ssla, sin hacercaso de su victoria, eovia al 
eampo de balalla bombres para que bosquen en- 
tre los cadáveres el de su querido amaote. En- 
coolraron á Ara entre los valieotes que ha- 
blan sncumbido, y Semiramis mandó que lo 
Itevaran á sn patacio. 

•Ciiando tas iropas de los armenios, deseo- 
sasde vengar la roueríe de Ara, vinieron á ata 
ear en otro combate á la reina, dijo esta: «Hc 
BModado á los dioses que cierren sus herídas 
y le resncilen.» Muchas Veoes en el esccso de 
aa pasioo, recurrió á los encantos de la hecbi- 
cería pard volverle á la viila. Cu8odo la putre*- 
Ikccion se apodcró del cadáver, mandó arrojarlo 
7 ocultario en una gran huesa. Despucs, te- 
Bieiido en secreto ¿ uno de sus favorítos. ador- 
nado como Ara, esparció este rumor: ul^s dio- 
ses han curado las heridas de Ara, le ban re- 
meitado, y han colmado * mis deseos. He aqui 
perqne mcrecen recíbir mayores honores, 
pufólo que se han mostrado tan propicios ¿ 
Bueftrc» voios. » Erígióotra cst¿tua ¿ los dioses, 
y la bonró ofreciéndola mucbas victímas, que- 
rieodo liacer creer ¿ todes que tos dioses ha- 
biao resucitado ¿ Ara. Propagando este rumor 
' eo ia Anneoia y acreditándolo entre el pueblo 
fiiécomo apacigoó lagiierra. (4)» 

La rasa Haigaoa reioó eu la Armenia cerca 
de diea y oclio siglos. Hé aqui la lista ée loa 
prtiictpes pertenecienles ¿ la misma. 

AntesdeJesocristo. 

2407 Haíg. 

20i6 Arraenag, sn hljo. 

4980 Arroais, sn bijo. 

4940 Amasias, sn hijo. 

4908 Kegham, su híjo. 

4858 Rdrma, su hijo. 

48S7 ArArosubiJo. 

4769 Ara, subijo. 

(I) Xoiiés de Sboren, Ubro. I., eap. XII. 



4743 


Gaatos, sn bijo. ' 


1745 


Anouschavan, su hQo 


4664 


Bared. 


46lt 


Arpag. 


4568 


Zavan. 


4534 


Farnaces 1. 


4478 


§00«. 


4433 


Uavan«g. 


4403 


Va^chdag. 


4384 


Haigag 1. 


4363 


Ampag I. 


4349 


Artraag. 


4334 


Schavarsch I. 


1346 


Norair. 


4304 


Vesdain. 


4489 


Gar. 


4485 


Korhag. 


4467 


Oronles. 


44)4 


Biidsag. 


1447 


Kelag. 


4497 


Horsi. 


4494 


Zarmair. 


4484 


Interrcgno. 


4480 


Schavarsch H. 


4437 


Berdj 1. 


4404 


Arpoun. 


4075 


Berdj 11. 


4035 


Paaoug. 


985 


Hoi. 


944 


Hoiisag. 


940 


Ampag II. 


883 


Gaíbag. 


»38 


Farnabaces I. 


805 


Farnaces 11. 


765 


Sgaioríi. 


748 


Biroir. 


700 


Hratchea, sn bijo. 


678 


Farnabaces 11. 


065 


BadJoideJ, su hijo. 


630 


Gornhag, sii hijo. 


644 


Favos, sii hijo. 


605 


Haigag 11, su liijo. 


569 


Evoranl I, su hijo. 


565 


Tigranes 1, su hijo. 


540 


Vahakan, sn hijo. 


493 


Afhavan, sn hijo. 


475 


Nerseb, su hijo. 


440 


Zareh,suhtJo. 


394 


Armolí, so hijo. 


3S5 


Pailiam, sn hijo. 


374 


Van, su hljo. 


354 


Vahé, su hijo. 



D(!sde 1a mnprícde Ara (4743 antesde J. (Ll, 
hai=ta Baroir v748 antes deJ. C), todosestoi 
príncipes permanecieron tríbntarios y dtrpeD* 
dienles de los asiríos; pero Barolr repre^enlé 
un gran papel en la conspiradon de Varbag, 
gobernador de Medla (el Arbaces de los grie- 
gos) contra Sardanápalo; el imperio de AsiHa 
fiié derrocado y ia Armenla qnedó indepeQ- 
dlente. Los úUimos soberan* s de esta famHia 
sufricron ofra dominac4on, la de los persas. 
Tigranes 1 babla ayodado á consoUd* iMe 



Digitized by 



Googk 



3*7 



ARHBiiU 



nneTo iroperío: aliadode OlvolMbiaeoiilfflNiido 
poderosamente ása vlctorla «obre Astlages, 
. rey do ios medos. Digaroos «na palibm de 
Vabakan, hijo dc Tigranes (W mles del. €.), 
t8D afaroado por sp fuersa y por sus haKafias, 
qne oqiipa en los antiguoa oaolM nacion^ts el 
lugar dcl Hércules de los griegw Despnos del 
reinado de este héroe fué cwiDdo la áraoteDia 
se soroelió á la dominacioD persa. 

GiiandoAieJandrosustituyó sapodor yeni- 
do del Occidente á la gran mouarquia BBiática, 
la Armenia fué comprendida tñ la oonitnisia, y 
por un momento tUTo al coftquistador por li- 
bertador; pero Alejaodro no admitla rlvales y 
laArmenia fué admiuistrada por un fiimple 
gobemador. En la particion que hicieroi los 
Eocesores dcl béroc macedonio, fué compren- 
dlda la Armenia en el lote del que obtvro la 
Siria; pero Arschag ó Ar^acg puao (lu á la do> 
mioacion griega cn Asia, y reinó á ta vea sobre 
lo^ medos, los persas y los babitonios, ooio- 
cando sobre el Irono de Armenia áau hermano 
Vagharschag, 

E^te reirió con prudencia y babllidad; lun- 
dó ciudades, promulgó leyes, e^abteció el 
órden en las dignidades dei estado, en la ad- 
ninistracion del palaclo y en las relacioncs 
enlre IdS ciudadanos. Se atrajo asi los bom* 
bresdistinguidosyy civilizó á ias hordas sal- 
Tages, llamándolas ¿ parlicipar de las iFenta- 
]as que concedia ásus súbdítoa. En fln en los 
Teinte y dos años que pasó sobre el trotto, uo 
hubo dia en que no labrase gloria paim él y 
prosperidad para su pueblo. 

Los desceudicnl'es de Vaghftrachag recba- 
saron á los griegos hasta mas alla M Eú- 
fira^es. Uno de los índividuos de csta casa, 
llamado Vagharschag, cooiasii fuodador, reci- 
bió por patrimonio la Armenla, y en sn perso* 
na comienza una nueva dinaaUia, que sttbsislió 
hasta la usurpaciou del trono de Persia fior los 
Sasanides. 

A los antiguos enemigos de la i^meoia 
habian sncedido otros. El ioiperio del mundo 
sofiado por Alejandrohabia tocado ¿ la repú- 
blica romana, y la Armeaia se eoeoniraha es^ 
puesta ¿ peligros cootinuos por sq odka á los 
romauos» dice T¿cito, y por sn rivalidad con 
los partos. TigranesU adqoirtó noabrectorio- 
80 enire los principes de esta ftuniUa; oonquis- 
tó la Siria» vencló ¿ los partos y oquilihró la 
fortuna de Roroa. Fué infimo y Ael uliiidbo de 
Mitrfdates, el mayor eoemigo que tuvo el pue- 
Mo-tey. áriamtde, k\io sneesor 4e Tjgra* 
■es, fiié oorprendldo por M tiiQo ioloulo y ll^ 
v^'captifo ¿ Alejaodda, donde le deeapiAma 
pnra sstiafácer on oaprícho de Cleopatrs. ta 
ArmeBia, sobmIMs ¿ los roroanos, oootinuó 
ricodo sdroinistrsda por sos prf ndpes ooDtiar- 
Mdose» gobemadores, moy semejantas ¿ los 
preeitasoles qaoRMMenTiaba ¿ias provincias 
soDqnistadiS. 

«n ioiisrtuite csmbio üba ¿ sebrevenir pa- 
is li ámenis, uB esBbio que ort sepfiesentiB 



en Mo el iD«ido. H Sristlanisnid ihi i i 
plazar á las creeseiaB» ó mas tím ¿ I 
tioiones pagBMs; iKPO«olesisteMM'lle Iss 
«SBsecoeocíaadeeBta refosBut^idígBfliosKinié- 
nes fneronloBpitee«pes><yBSoeBpsiBB*ltroBo 
de Armeaia'tede ár taBa eé s tesu áiebB éps- 
Ga,y otiywnQflri)resosDBoeai 
te por loe hiMoriedoies griegos jf 

AntOB deJ.C. ao Artaxfs ÍU 
¿ ks IropasroiDBOM qoeiisbia df^ado < 

dS. Tifraoea U, flo hcriBano. 

4 •« Tigraoes lil, so hljo, deslroDBdo f vbs- 
isblec'ido por ioa rooianos. 

<S. árCavafide U. 

2. Srato» Tiuda de Ttgranes tti.fDespBBS áe 
nn reinado de osrta ducBeioB ae/«i6 BÉUgadBi 
Bbdioar. 

Despnes de J. C S. AriobmBiBfB, priMipe 
medo, ¿ qBloB los fomanoa áeoHnfei lef , 

4. Artavaade lU 6 ártriiaoes» aa É^^* ém- 
trooado sl pocoiieaipo. 

ft. Krato vMhrc ¿ snbirBl trsBO. A bb nsMr- 
te sigue BB ÍDterregBO. 

46. Vaooaes, rey de Iob partos, W|o de 
f rabates IV. fopulsaiie psr ArtshaB m, füé é 
buBoar un asUo entre los armsBioB i^ le oo- 
locfíroD en el trooo, dooáe bb pads fBnaflr 
varse. 

47. loterregoo. 

49. ZeaoD, ht|o de Poiessoo, roy deitaslB. 
Fué corooado por Germáaioo y iomó Bi Baai- 
bre de Artáxiss. 

23. TigraoesiV, hijo de Alejsnüm, i|«B 4o 
ftíd de Herodes, rey de Iob jBdtoe. bt éieron 
moerte por órden de Tiberio. ' 

35. Arsaces U, hijo de ArtaÍMn lil, mf #e 
líes p«rt03. 

45. Mitridates, padte de MasoiBOOi, Bsqr 
de Iberia. Fu¿ muehas «eoes doBtrooado fiar 
loB partos y restablcoido por Jss nmiaiios, hiaa- 
ts que le aBesinó su sObrino iUéafliisto. 

54 . Radamisto, bilB de FarasflisnD. 

WL Tiridates I, padre de Yeii^eaio 1, 009^ 
de ioa portoB. Faé destraaads BuiohBB inBoes 
por los romanos. 

60. Tigranes Y, bijs de Al^isndeo» ée U 
ftsa^eHerodes y sobrino de TigrBassÍY. Los 
parlos le deatronaron. 

Olt. Türidatea es restaUaoidB ea el trooo 
porérdeo de Henen. Pareee qae veíBó MbbIb 
ouce añoa. Yéu8eftaint*MaitiB, JfsmsrÍBBpftsü 
la Ármenia, 1. 1, pág. 440. 

Abgaro esCBbseaei ttraBBtusndo'el eria- 
liaDismo pcDetró por primera ves en Armediia. 
A su muerte fué reparíido el cSiBO BBitrB aa 
hijo Anané y Sanúérou^^ sb sobffino. te «m- 
bicioD de este último eooeodió te ipism eiH 
tre los dos prímos. Trianfó la sttia caoaa. ' Sb* 
nadroog se apoderó de Sdeaa y desSsBydlB 
posterídad de Abgaro. Boranta so reíBBéo de 
30 aftos se manchó con toda eiase de nrlaie- 
nes y fué perseguidor aeérrimo 4is la tBticioo 
naciente. Por último muríó on una cac^ia. 
BvtírmaU, doiafanWs (tkUos^sBSQideB. 



Digitized by 



Googk 



am 

•ftr,f«ro DecMtofH^iiibl^al trMnimii^rítl y m 
«NNilró ]n«i»üBf0i»l>lecoB VoeAfmemos. Pasói 
Pap en lugar de sv fjAdoe Arsobpg, reem- 
f Uzáudole 4es|»ies oon Varatditímtiábiésadpse 
negado Yarazdat ¿ recoAoeer Ja.seiberaiila ú^\ 
emperador, le dealrom^ Teodoaio, le envif^ al 
dosKarroy reiwrlió laAmDemafeDtre l»e.do8 
ikilo04e YttQaidiit. AMOtoag y YagbafaokHig,^- 
^rando coiao báml polüloD ^ la .riv^Mdikd y 
)a opo»0iiiD de iaiteiiemlendcíaofes^tif^- 
mentei raya ¿ los dos principes, y debilitafiiMi 
pv^rflkHi«Uoenle^1M>4or. £o On, un iratAdo 
concluido eotre el imperio y la Persla* dió á 
6i4«iiBa ^^Ia3 dos^MHtenciaa la nitad de la 
▲f monia, Mii ^mtogo, Sohahpour y Fr^ai- 
Schabauh conserr aron el tttulo'de rey; pero eV 
bijo de eete^ltiffM) paraocacácter J»iusco y sos 
actoa de ciiffesioo dió ¿ his .venkideiios dujBños 
del juúa uo .preteato ftwa qnitiir ¿ la oacion la 
«parienQia 4e independenota que ie fioedaba: 
en vista de las quejas y reclamaoiooes de sos 
{aAWHoa, loé oooerrido.por el rey de Persia eo 
)a lort«k«a ^el Olvido, concluyendo de este 
Mi -aéo 1 98 4e auoiira ena sneedH) Kk0$rm) 1 9iodo ton Ameola 1» raxa de loe Arsaoides. He- 
4 ^n^mbíe Vagliavach. Duraiileflo reinado (Si^} mos nombrado alguoos pvlnclpes de esta fami- 
ta S&aanidae reeinpla>s>ron «n ¿Forsia álaan- ,iia y veltirido «arios de los ,aoontecimieotos 
tigiia dinstla de los irBaeídea. KhomDvf eite« í 400 eeo^ibttjrerQn ¿ au eloKaQion y decaden- 
aeciaá^siaúlttintlamllla; uompreDdieodo^que pcia. üe aqui^bora la Usta.dc los priocipcs Ar- 
eHe cambio politieo amenasaba á él y ¿«u tei- sacidea por ^l iDrden de su suoeaion. 
io, dedaió la goerra á ArtBibW, nnevo vey de AntesdeJeaiicrl3lo..^. Ajrscbam,bermaQO 
Itenía, ie venció y ie obUgó ¿ hnir ¿ la lodia. de Ttgranes 1 reinó en Edesa por ^eo de 
Afflaibir vengó su dcrrota can ooa Iraiolon. Uo Qrodes l, ney 4e .los parlos. Josefo y Mol^^ do 



li neidié. •Qoüi ^eüialr ii mm ^de 
droog; pero nn niño se escapó mHigiQsame»-| 
iü, été eendaoida ¿ la oMe ^eitef de FecBia, 
f Jnbianéo ^ioedBdo liieoiDpleto et criiaan de 
Irovant de]o nn vengador ¿ sus tviolln». 

iAtidaiG^, ^an^aamabaal ni(o, sc 
lüDO iianbre, *y entonoei maneM leontna iol 
Dsurpador, ¿ qulen sostenian los romaaoe y «1 
KQr.de Georgia. SraviMt foéfrenúidoy muarlo, y 
ArdMchy, piCÍQco poseedordel troio i^ieMila 
jBcoiupiiaiado, reioé .OQmo prlaoípe aálilo y 
lilieB^ €aDi«vo las loivaaiODei de ios rolaooi 
f át olroa jinebloa del C¿doüo qpe ameaiiihin 
¿ U Armenia é hizo despues alianu oon dlofi; 
pero fiié vencido per los ronMOB, y vlendo 
Ir^iDo vaiver viclQriam) cd «iáicito qoe contra 
él habla enviado, ^odo agregar á su aabre- 
aanbre de Bdrttao el de .dmMeo. 

rí^ftoiiei, JHio de Ardase^, M nae feKx 
al fnaoipio cootra estoe etomoe «aemígos, 
fvea veoeló ¿ Seferiano, gaberaadar 4e li Qa- 
fadoeia; jdü VierD, envii4> por IfeffQoAaralio, 
jopiré r lengé eatadercoii 



Ail lAoig, eoviido por éi, vtno ¿ pedir asilo ¿ 
AnnoDla y aaeaiDó ¿ iíboarov. El afiesioo lué 
■ ■art o eon an familia, efllvíndose eolo jid ni- 
áo,ei cDai faéeonducido ¿ (Ies¿aea é ioslrui- 
do en la fé crístiana, en taoto que Tirtdates, 
made^haarav era oondBcido ¿ Roma, m edu- 
caba segun las coitnmbros ffomaDü^ obteDia 
aata Jegionee «IgODOs «tvbNiCDS milílares y 
ocopaba sa trono qoe le devoiivia DioeleoiaiiD. 
€BDde los primeroi aatoe de su poder fué 
«madar arro^ eu oDaoisterna al predicador 
fliegDno, 'h^ de áoag« Al cabo de caloree 
añosTiridateoayóanfermo, .y deaaociado^a 
por loi aiédieos, iaé mllagroiamente carado 
^iflregorío, ¿ qoleB habian sacado 4e la ela- 
Ima. tevifftfósa «utooeaa al iCvisiJaiilsBap y 
BHldwbielreinOíiigBióJaieioni^o. Grogoria, 
ytelol ya de la Armenia, fué apeUMhdo el 

La nueva religion debia paesfar otffOB aer- 
Maailos^eyes deánnenii^^iiiiesKbmrov, 
«|»de firídalas, debid «i teono al.pitciaroa 
:4íboirov habiaaidodealaoQadOtpor 
g, preiacto de ieldigaiao, y ifuérfosta-; 
ftpor Bl aaiparadar íteBtaDeiOt¿irsBgos 
did pitriaroi. • , 

ihVdB, sD sQoeior, reQUDOió ^ emAiaffgoi 
14 /¿ deCristo, y martirizó al patriarca Houeig. 
^ itrüfcfl^ ie soblevó QODlre YalentiDiaao, yl 
^klivo, graoiaB ai patriarca Nersós, qna.reeoD-| 
cillaeioD qoe no duró nroclió tlaiBpoi. Ya)a«tei 



Kboren le llaman tambien Monobraes y Mano- 
vaa. En )a oréoica airiaoa de Dionisio de Télr- 
Mahar es liamado Maauu Safelol. 

4 0. Maanu , .bijo de Safelol . 
Despoe.s de J. C. I^.ibgiffo, hi^ de.AiES- 
^ellidado ipor los sirios Oucbama (ei 
negroj ,y ^Eioobaces por imtfii, cQmo l^s de- 
mas prlocipes de su.fafnllia. 

32. émné 6 (¿óapouo^ hiio de Abgarq, rei- 
nó eo Sde^a, «y &KMidrQDg, jbijo de uoa her- 
mana de Abgaro, reinó en nna parte de la Ar- 
meoiaTde la,A4iabene. 

36. Sanadroug mandó dar la moerteal bi- 
Jo.de At>garo:y>ieiBó so(o. JoseCo llama¿ este 
principe Izato. Los desceo^eotes de Abgaro 
continuaron reinando en EdesalMtfo su auto- 
cidad. 

58. .Evoiwit, .4eseeo4lente por su madi^ 
de la pasa de \m Araacidea, «se apoderó des- 
jwes de SanadroDg, de la porcioa de la Arme- 
Dia^que.ie perieaeoia. J^ÍB descendientes de 
A^gPBirOty i4e Uato dSaDadroogcQntinuaron rei- 
nando en Edesa y en la Adiabene. Evorant ofir 
lendideD imperioaobre toda la Armenia des- 
pvoes 4e la aiBierte de ^Eii^dates I, bermano4e 
Vologesio I, ffey,de ioapartas. 

7a. lAf^aachés III, Ih)o de Sanadroog, ns 
rostablecidfi «obre el trono de au padre.^r 
Vok>gQSio<l.y.reiDa sobre toda la Armenia.i(^ 
cgcú^ teJiaman Bxcedar^ ó Axidaras. fíié 

_, ^ .^ . .__ PMKta^ ;¥»c^ flütobloádo y destronado ;pBr 

ValaBtiBiiiio,y envld tcopi8.¿¿raei|4ie w^vm, ly tnvo^or ooaipeüdor.aun prw 



Digitized by 



GoogI( 



331 



ARNENIA 



cipe parto llamado Parihamas'tris, que fué mn* 
cbas veees colocado en el trono por los reyea 
parlos Y destiluiüo por Trajano. 

m. Ardavazt IV, hijo de Ardasches 111, 
que solo reinó algonos dias. 

424. Dirán I, su bermano. ' 

Uí. Tigranes IV, su herroano; este rey foé 
destronado por Lucio Vero, que piisoen su lu- 
gar, por los añoa 164, á un tal Soheme, des- 
cendiente de olra rama de la familia de los Ar- 
sacides. 

4 78 . Vagharsch ó Vologesio, hijo de Tigra- 
nes VI. 

493. Gosroes ó Khosrov I, llamado Meds (el 
grandc). su hijo, asesiuado por Anag, princípe 
Arsacidd de Persia. 

232. Ardeschir, primer rey de Persia, de la 
raza de los Sasanidas, se iiacedueño de ta 
Armenia. que queda sometida á los persas du- 
rante 27 años, bi^o su reinado y el de su hijo 
Scbahpour I. 

259. Dertad ó Tiridates II, apetlidado Mf dz 
(el grande), hijo de Cosroes, fué restablc^ido 
por los romanos en el trono de su padre. Kl 
general Ardavazt Mantagoumi, que le habia 
educado y sacado de las manos de los persas, 
fué nombrado sbarabied y tuvo bajo su reinado 
Dua partc miiy priiicípal en el gobierno. Sin 
duda es el mismo que un tal Artabacdes, qne 
Trebelio Pollion {in Valer.) llama rey de los 
armenios. 

31 i. Interregno despues delamuertede 
Tiridates. Sanadroug, principe Arsacida, usur- 
pó enlonces el tíiulo de rey en cl Norte cíe la 
Armenia, y Saguor, de larazadelos Ardzrou- 
nios, hizo otro tanto en el Mediodia; pero su 
usupacion fué muy breve. ' 

364. Cosroes ó Khosrov II, apelUdado 
P'hok'hr ((^1 peqneño), hijo de Ttridates* 

3?5. Dirán II, su hijo. 

344 . Arsaces ó Archag III, sn hijo. 

370. I^ap, su hijo, ilamado Para por Amia- 
no Marcelino. 

377. Varaztad, hijo de Anob, hermano de 
ArsHces III. 

3S2. Arsaces IV y Valarsaces, Vagars- 
chaí? II, hiJodePap. 

383. Arsaces IV, solo. 

387. Divídese el reino de Armenia entrero- 
manos y persas. Arsaces continuó gobernando 
la porcion occidental, como vasallo dei empe- 
rador de Gonstantinopla. El rey de Persia, 
Schapour III, dió la parte quc le habia tocado 
á Khosrov III, descendiente de otra rama de la 
raza de los Arsacides. 

389. Despuesdela rouertede Arsaces IV, 
el emperador griego dió el gobierno de la Ar-, 
menia griega al general Kazavon, hijo de 
Sbantarad, de la familiade los Samsaraganes, 
descendiente de la raza de los Arsacides de 
Persia. Este general ee sometió pronto á Kos 
rov 111, que se reconoció entonoes tributario 
dcl imperio; pero esta conducta desagrado al 
rey de Persia, Bahram IV, y Khosrov fué des< 



tronadoyenceiTado^n U fortileia d^ OItMo 
en la Susiána. 

392. Vrham-Schabou 6 Baharan-SchapoQr. 
hermano de Khosrov III, colocado en el trono 
por Baharan IV. 

414. Khosrov ni, rettablecldo despnes de 
la muerte de su hermano por el rey de Persia^ 
Jezdedjerd 1. 

445. Schabouh ó Schapour, hijo del rey 
Jezdedjerdl. 

429. Interregno. El patríarca Sahag II y na 
^bríno el general Vartan,de la rasa de los 
Maroigoneanos, príncipede Daron, goberiuirea 
la Armenia. 

422. Ardasches IV, Ilamado despnes Ardas- 
chir, hijo de Vríiam-Schabouh, es colocado en 
el trono por el rey de Persla, Bahran V. 

428. Es deslronado por el mlaino prfncipe 
y qiieda destruido el relno de los Arsacidas. 
Knlonces se veríOcó la reparíicion deflui- 
va entre el imperíu y la Persia. Esla ob'avo 
la parte oríental, que era la mas rica y ber- 
mosa. El rey de Persia dió su adminislniclon i 
nn gobernador á quicn nombró fnariban 6 
iguarda de la frontera. Di^sde 428 ¿ 632 se fíO* 
cedieron veinte gobernadores persas. Hc aqai 
sns nombreit, con la fecha dcsuelevacion: 

428. Veh Mihir Schahpour, noml>rado por 
Baliran V. El príncipe V&han, de la rasa de los 
Amadunios, fité encargado dc la administra- 
cion int^ior del pais y Vartan Mamigoneiinos, 
príncipe de Daroii, apellldado Medz (el gran- 
de), desempefió por espacio de diez y niieTe 
añosel cargo de sbarabied ó generaUsmo. 

442. Vtfsag, príncipe de ios Sionnieses, 
nbmbrado maraban por Jezdedjerd 11, rey de 
Persia. 

455. Adrormist-Arschagaro, persa, nom- 
brado tambien por Jezdedjerd II. 

464. Aderveschitasb-Iozmenteao , persa, 
nombradoporPyrouz. 

481. Sahag, asbied ócaballero, de la rasa 
de los Pagratides. Se rebeló contra los persas 
y muríó peleando contra ellos, despues de tia- 
ber flrobernado un año y siete meses. 

483 . Schapour Mihraneam , persa, nombra- 
do por Fyrouz, gobierna dnrante seis meses. 
Nikhor^VeschpabS'Tad, persa, nombrado lam- 
bien por Fyrouz, gobiema por espacio de csa- 
tro meses. 

484. Antegan persa, nombrado por Ffrom, 
gobierna siete meses. 

485. Vaham, apellidado Meds (el graode). 
de la raza de Ibs Mamigoneamos, princlpe de 
Daron, hljo de Hmaicag, hermano ee Vartan ^ 
Grande. Habiase snblevado contralos persas y 
obligó al rey Balasch á nombraríe marsbaii. 
Fué despues confirmado cn flu dignidad por 
Kobad, hermano .de Balasch é hijo de Ff- 
ronz. 

544. Vart, 'hermano, de Vaham. Se rebeló 
contra Kobad, que le destituyó y llevó prisio- 
nero á Ctesifonte. 

515. Pourzan, pcrsa, nombrado por Kcdnd. 



Digitized by 



Googk 



m 



ARMENtA 



334 



518. MeJeJ» priocípe do la raza de los Ke- 
Doooios, norobrado por Kobad y conflrmado 
por sa bijo Chosroes el Qrande ó KosroT-Aoon- 
schreTan. 

548. Tensctaaboub 6 Tenscbahpoar, persa, 
cotocado tambiea por el mismo rey. 

552. Yesehiias Yahran , perta, nombrado por 
el mismo rey. 

558. Yaraatd , persa, nombrado tambien poi 
Gbo^roes. 

564. Soaren-DjihrTeFcbnasboQben^ persa, 
9»beroador nombrado por el roisroo rey. Mu- 
ridi inaaos de Yartao, pr1nci(>e de los marai- 
gooeaoos/ qne se habia siibletado. 

574. Yartán, deuomloado P'bok'hr (el pe* 
qieno), priocipe de Darón , de la raia de los 
Maoiigoneano5» btjo de Yasag, bijo de Yart, 
priacipe independienle sostenido por los grle* 
gos: pero al fln fiié destiluido por los persas. 

578. Míbrao-Djihrvegbon, peraa.nombrado 
por Chosroes el Grande. 

593. Seropad , apellidado Pasmaiagbth (cl 
Tictüriofo). de ia raaa de los Pagratides, matz- 
lao de ArmeDÍa y del pais de Ycrgan , nom- 
bndo por Chosroes 11 ó Khosrou Peiwis. 

604. Daviü, principed^ ia raia de los Sa- 
barhiioios. norobrado por et mismo rey. 

6S5. Yarazdírols, de la raza de los Pagra- 
íide.s hijo de Semptid, nombrado tambien por 
Kosror Perwiz, gobierna por espacio de t^iete 
aaos. • 

Eotre las vicisUudes qne cambiaban la 
sofrie de la Aimeoia, una 5ola cosa quedaba 
ooosiaote y uniforme, ta persecucion. Molivá« 
bala eu hi parte sometida al imperio , uua leve 
difergencia de doctrinas. y en la parte some- 
tida á la Persia , la difcrencia completa de 
creencias. Bn el año 442 Mihir Nersch, gene- 
ral persa, fué enviado con muchos Sdcerdotes 
T so'dados para converlir al magisroo á los 
priocipes del pais. Mucbos se roanluvieroq^flr- 
nes, pero otros aposlataron. S^ejante debi- 
lidad iodigna al pueblo que corre á las armas, 
rechaza á^ los idótatras , derriba los templos y 
^iestniye las fortalezas; pero como el enemigo 
era tan poderoso , no esperaba que durascn 
sncho 808 tríunfos. Yendidos los sublevados 
?or el emperador Marcio, á quien habtan pe- 
dido socorro y que qoUo mejor Imtar con los 
persas paganos que con los armenios hereges, 
lúderon, sin embargo, resistencia» y reunidos 
Itajo las órdeocs de Yartan , consiguieron al 
priQcipio ona victoria completa sobre el após- 
tataYasag^ pero el t de junio de 454 , abru- 
iBadoB por el líúaero fiieron derrotados ¿ su 
▼ez ea las llauaras de Téflis. De 66.Q00 bom- 
haes leuttidos aiii, solo escaparon 700 , pues 
Í08 demas marieroB en el momento de la ac 
<^ 6 perecleron poeo dcspues ul qiierer ha- 
^n^ paso por el ejército eiiemigo que tenia 
hioqa¿Mlos en ma íortaleia ¿ los restos de 
«qoel ejército. 

Kl apóBtata Yasag , íiié investido del go- 
bieroo dei pals, pero »e aumeataron las des* T 



gracia» de Ú Armenia, y Sabrg, de la familit 
de los Pagratides, que obtuvo la dignidad de 
marzban, apenas podo alijerar aquella ptsada 
carga. Por lo demas los padecimientos de aquel 
desgraciado pais debian bacerse mas dificiles 
de soporlar. 

«En aqiiellos dia^, díce Juan el Uistoriador, 
aparecióBIaboma, audaz inDOvador, qiie se de- 
cia enviado de Dios para predicur las verdades 
de la fé de Abrabam , y de la ley de Moisés. 
Injosto en su justicia , deshonrado cn siis bo- 
nores, perjuro en sus juramenios, siis ofren- 
das no podian ser gralas á los ojos de Dios, y 
su piedad era cruel. No podiiT ser de otro mo- 
do, porque Jamás et bijo dol ef^clavo ha podido 
ser el heredero del liijo libre, y el fiel Jamás 
ha podido ceder siis derechos al incrédulo. 

«I>as fuerzas del ismaelila eran gran les, y 
derroló ¿ todas las tropas del emperddor Herá- 
clio. Pronto fué invadido al campo del Ararat, 
y Toóm fné lomada por asalto, perdiendo la 
vida iin número conslderable de habitanles, y 
35,000 fueron vendidos y condncidos á la Siria. 

«Habiase esiinguído tottilmente la fiierza de 
la nacion, cuando fué desgarrado el velo som- 
brío del Sur. y se levanló conira nosolros un 
viento mortal y abrasador, que secaudo todas 
las liernas plantas del Jardin de nnestra igle* 
^ia, las marchiió con su aliento: entouces al 
cabo de pocos años se apoderó de todo cl pais 
la raza de los iKmaelitas, dei'pues do haber 
sembrado eij el Norie la confusion y el desór- 
den. Anle esle espect¿culo , sobrecogidos da 
éspanlo Teodoro y olrosgrandrs , se sometie- 
roü ¿ aquellos bandidos, baciendo pacio con 
lamiierte, y alianza con el inflerbo. Habian 
abaodonado ei parlido dei eniperador, que des- 
pues de haber reunido un ejérciio numeroso, 
acudió presutoso ¿ Armenia paia soineierios; 
pero solo encontró obediencia en los georgia- 
nos, lo cual redobló la cólerade Conslan.iuo dc 
talmodo, que pensóesierminar nueslro pais. 
Afortunadamentelassúplicas del palriarca Ner- 
sés cambiaron la resoluciou del rey, que vino 
entonces con sentimicntos paciflcos ¿ la cíu- 
dad de Tovio , y se hospedó en ei palacio pa- 
triarcal (4).» 

Los ¿rabes se hicieron dueños de la Arme- 
niadespues de algunas balalias, y volvieron 
de eila lleTando con&igo en rebenes ¿ las mu- 
geres, ¿ los bijos é hyas de los principes del 
pais. Apenas habian partido, cuando el putriar* 
ca Ncn:és volvió á su silla. Los armeiríos se 
.^metieron al emperador, qiie permitió que 
Hamazasb, Mamigoneano, priocipe s¿bio, Ii¿- 
bil y valiente, tomase el titulo de curapalato, 
y gobernaso la Armenia. Enlonces se iulrodu- 
Jo ladiscordia entre los érabes; el emir fiié 
muerto reemplaz¿ndole Mava, que hizo reioar 
la paz en su imperio, y la Armeoia gozó de un 
instante de reposo ; pero esta caHna no del)ia 
de ser dnradera. Sempad el Pagratide era cu* 

(1) Juaa, patr., pig. 469, 174. 



Digitized by 



GoogI( 






AAmsmñ 



m 



ropalWo, cMiid»eteanfa mM ttpalf, eoiiio tanAicB ioftrieada on aqaeHa» cfioocaaMa 
prefecto ú oadigan a1 emtr lenraii, qoe empe- tioe ae Teriflcabaii eo nooibro áe liiboiM. AéI 

ad de nuevofHs peraecttcionea. tomdU Isla de 



Setán, siftia<hien el lago de Klieghao , y ei*- 
tregó á la muerte 6 ¿ la esdaTiHid á gran nú- 
néro de cristianos. Las persecuciones oonti- 
nuaroo durante el oatifkto ée Al)d-el-llelei (85 
de la era de los árabes), ée Velid j de Omir. 
Bajo la administracion de eete últlmo se íosd- 
taron cneafiones rengiosas eft la Armenia, y 
los persegirtdos, dignos de la compaston áe 1« 
bistoria, mientras sofrieron ]nn(oa contra e) 
enemigo cooHin, parece qfoe se propnstero» 
alejar de eUos la piedád, f mereeer sit di^ 
gracia, llamando nnoa aobre otroa la oólera de 
sus verdugo9. 

«Durante el patriaroado áe Elías, nn tai 
Nersés, arzobii^ deAttwnia; estraviadoporun 
orgulk) ímpfo, sedeclaró paHidario de la secta 
de Galcedonia, y habiendo gaoado ¿ lapHiice* 
sa, quc estaba entonces eooargadB del gobicfr- 
no do aqnelía proviocia, trabajaron de comon 
acuerdo en precipifar al pais en la escandalotfa 
heregia de Leon, que solo veia en lesucrtsto 
un bombre. flabiendo Hegado eat^ becbo ¿ no^ 
ttcia de los grandes, lo particlparon al gmn 
patriarca Hersés, qne á pesar del ceto qne des- 
plegó, y delas mfuchasoartas qoe les eorióen dos 
ocusiones diterentes para esplicarles la verda'- 
dera fé, no pudo apattarlos de su fbneato emor. 
Bnlonces el patrlarca poniendo en éjecucion 
lo8 eonsejo^ dc su prudencia y longanimldad, 
escríbió uua carta aloallfi Omar ooncebida en 
estos términos: «Tenemos en noestru pais un 
prelado y um prínoesa <fne saHéadiose d^ hra 
vias de la sumlsion qne deben ¿ ▼. H., rdMi- 
san tambien obcdecernos ¿ nosotroB, que cK 
tamos siempre tuestra MMbre e» noeslraa 
plegarías, en tanto qoeetlos tratan de'.^meter 
nueslro pais al refdie la cludad'de Kom», y 8i 
no 08 dais príea ¿ separarlos de aqa#, se ea- 
tender¿ncon losromanoe^eR loqoe' coMieme 
á los tribntos y ¿ los dem¿sr reglamenios.» 

«Al reoiblr el caKfa esfa eatta, traté^ eoa h 
mayor distincion al en^lado del patríarca, y 
érmismoledesrpaobé aigefé'de sttseQnocoa, 
con la órden de traerle inmediatamente ¿ los 
d08 cnlpaMes^. Cnando Ilegd ¿ Armenta, seapo- 
deró de sus personas, \ob cargó de cadenaB, y 
haciéndolos monnnr en cameMoo, se volirté al 
palaclo del califa. Be eata snem la pmdoDcia 
del patríarca, ale|<yde sn rebeño la mnerte ea^ 
pifitoar, hacieRdo oaetigvr ¿^l^RféfTy ¿' la 
pitecesa. En seguida oHMagnfr ¿ otro arsobls- 
pe, y )e oolooéenHogwdelbefege (t).* 

Vése, fnieg, asi por ei hee he, coa» por f a ma 
nera aprt)bativa'Conque earefendo, baata dtonde 
poede Itegar eFAmütlsme religioeo, mas ren- 
coroso eii general oontra lai heregia que con* 
tra el ateismo^oM»docti!ina*oomplelmetile á\h 
erente. 

La codlciií'dle loa dMAte ^irtpals ettaba 

(I) Juto,pttr. 



e8, qtie el oadlgan lebM^ ■■Mié defoltar 
inas de cuarenta frailes del convento éa ta 
GregoHa en la provlnoia de Mtrevan. paia 
apoderarse de laa rlfvesas ée hi figMaw ifigiH 
nw sobrevivieroa, y apeloddo 4 h Ibga , ae 
ocaltaron en las mpntañas. 

.Deeate moéo'pasaroD iMclioeat^os, Hs 
armenios luchando parcialmente contra laepO' 
8ivm, d soMO itó odoee ¿ eNa> poraefirfdo» plbr 
lo8 árabes ó pov los gríegos si lcs [ 
corrow El oúmero de lea mártlres qiaa i 
y sigoió al aflo ^Ofide la em Armiñila, 
de ¿ deoiia eincoenta en niMr sola provmoia, y 
es de adftrtir qne sionffre ealan to eiibiiaaa 
mas príncipales. Stn embarge, om faaiilíav Ü 
de l08 Pagrflides, se levantaba aobre lea ral* 
uas de ki arisloeracla, y ecbaba loa clmieDliK 
do nn pe^r qne sirvid para deleiidtsr los úMr 
mos restos de ia nacion«tididw 

Bn 8119, A€kod ei Pagratide, reclb»6 eVM- 
lo de Principe d$ hi ptineipet. Snpo Mmla* 
neiBe en perfoeto eqoilibrtó eotre el evapcm 
dor griego y el calita ¿rabe, y aeaijó porqia 
le reconoeieran ono y otro cemo rey. Sa ci^- 
tal era Oars, lars ó Garants, siUiada sebriel 
río Alohourcan, en e1 pais de Vanaat. 
afbrtonaée fué Sempad, hi}o de Aobud; 
tuvo qoe lochar eotttra la eavMia de loa grafr> 
^es, loB cuaf^s acabaron por prestar contra él 
8us socerros al geueral ¿rabe Yoessonf. VeBdJo 
Sempadmiirióca cautiverio. QoeHendo vengarle 
sn hljo Acbod, llamado Bra%o áe héirrú, áfimh 
tó ¿ Yoossoof, teiaó poeiflcamettte, y eataUOi- 
ció de plano sa preemineieta sobre les fdi» 
clpes 8US vmIIos, por lo qoe le dleron el títnle 
pomposo de Beg d» Iwreym. Bato el reinade 
de Apea, ao bcnnaiio, loe emlrcB ¿robea y ksb» 
d08 del Dlarbekve se snMovaroA y oonqoifla- 
ronunc iadependencla qoe algnioB no boi 
peitildo desde ai^ella época» Acbod IU, byo^ 
Apaa, prepardei fln del poder deaii ruK 
nombrindo ¿ 8u hemnmo rey de Kara, y ákt^ 
diendo de ei^ modo su poder, cnya unídiíi 
oasiabtt ya ia»to trabajo coofervorae. Sbfl»» 
pad If . Irtio de Adiod Ift, tavo tambieii oñ re** 
nado bvniante» pero deade el Dooieirto <e m 
meerte la mooan}ttla lestanrada fiié de bmiI á 
peor. Bn I70t ftié aBOainado Kakig li^ ^ Iw 
griegos en 1« (brtaSesa de Qlbistra, qoedasdB 
cempietaaeine esUngoida la mooarfnla de Um 
PagratMce en ArmentH. 



Despue6deJoBaoriato74a. AclMidvl#»dar 
VaBBg, aembradO'palrícki y gebemadordé to 
Armenla por Merwan^H, Mtiido eMk d els'a» 
sa de loB OmmiadaB. 

708. Senpad, b^o de A'iNd,fii&Mi4¿ |io- 
leando contra los ¿rábes. * 

7SI. Aebed,at)emdadMe8a«er,ciiiiivM-o, 
«orbljoi. 



Digitized by 



GoogI( 



331 



ABMENIA 



36» 



SSO. Sempad, deDominiido el Gonfesor, sa 
bijo. Sutnó ^l nurtirio en Bagdad. 

859. Achod, apelUdado ei Grande. 

890. Sqmpad 1, llamado el Mártir, su hijo. 

944. Acbod 11, Brazo de bierro, su hi)o. 

921 . Acbod, hermano de Sempad 1» se Ifó- 
oededvar rey en Toria con el i^poyo de los 
árabes. 

928. ^>as sncede ¿ su hermuno Achod U. 

952. A'chod III, Ilamado el Misericor^ioso. 

977. Sempad n, llamado el Dominador. 

989. Kakid I» apeliidado Eey dc los reyes, 
hermano de Semofd n. 

4020. Juan, Ilamado tambien Sempad, hi- 
jo dc Kakíg 1. 

4040. Inlerregoo. 

4042. Kákig U, hUo de Achod IV. 
El terror quc los turcos Seldjucidas le ins- 
pir^an, sugtnó ai rey dcl Vasbouragand la 
idea deccder sus eslados al emperador Basilio, 
bajo condicion de que le daria en cambio la ciu- 
dad de Setese. Apenas los gri^gos habian 
sentaiib él pift sobre esta Uerra, cuando trata- 
ron dc anmentar sns posesiones ü sus es- 
pensas. 1n eíecto, Con^dntiuo ttonomaco se 
enconfré du^o de toda la Armenia; pero los 
griegos se ?ieron pronto obligados á cedcr su 
conquista á los turcos. J^espncs de los tqrcos, 
e«|iiilsail(^ por David U, rey de la Georgia, tocó 
i loB mogoles, mandados por I^lngulz-Khan, 
CDnqnfetürla Airmenia. Del anliguo poder na- 
cioiial Bo quedaba ya mas que un pequeño 
p^ncipa^o, fundado enlás ^#¿ant«s det Tau- 
rú, por un tal Rhoupen, cnaüdo fiié estinguida 
la raxa de los Pagratides. Los principes do es- 
ta casa se aliaron con los gefes latfnos que la 
crozada atrala al As'ia y los áuxili^on con to- 
do 80 poder. f«a casa de k» Rboupenios sub 
siatió cerca de cnatro slglos, y dió veinte y 
cnalro príncipes, que reinaron por el órden si- 



1222. Interregno. 

4224. Iletlioun ó naylbon I, Iiijo de Cong- 

Iaotino, s^or de Pardserpert, desceQdiente de 
a familia real. 
4 267. Leon III, sulújo. 

Haytüon U, su hijo, abdica. 

Teodoro II, su hermaoo. 

Uaython U, restablecido, vuclve á 



4289. 
1293. 
12í»5. 
sdidicar. 
4296. 
4298. 
4300 



DespQ^ de iesocristo 1080. Rhoupen 1, 
apeOidado Hédz, é1 Grande, parienle de Ka- 
kSg n, último rey Pagratide. 

4095. Gosdantino ó Gonstantino I, su hijo. 

4400. Thoros 6 Teodoro I, su hiju. 

4423. Levon ó Leon I, so hermano, lleva- 
do prisiooero á ConstantUiopla, doode muere 
en su cautíverio. 

1138. Interregno. 

4444. Thoros ó Teodoro U, Iiijo de Leon I 

4468. Tomás principe latino, suegro de 
Thoros II, gobierna con el titulo de oaile ó 
regente.' 

4 4 69. Meleh, hermano de Thoros U. 
4474. Khoupen U, hijo dc Esteban, herma- 

nodcThorosU, ydcMeleh. . 

1485. Lcon U, apúllidado ci Grande» her- 
mano de Roupen U. 

4 198. Es corouado rey por Conrado, arxo* 
bispo de Maguncia. 

4249. Z^ibel ólsabeU su hjja. 

4220. Felipe, sn marido, hijo ^ Bohe- 
mondo IV, priucípe de Antlóquia. 

453 BIBUOTSCA mÚLAII. 



Sempad, su hermano. 

Gonstanlino II, su hermano. 

Haython 11, restablecido nuevamen- 
|e, abdicapor tercera y últiraa vez. 
4 305. Leon IV, hijo de Teodoro I}I. 
1308. Oschio, hermano deHaytbon U. 
1320. Leon V, su hijo. 

4342. Constaniino III de Lusiüan, llamado 
antcs Juah, (cn armeuioDjivan,) hijo dc Amau- 
ri de Lusiñan, principe de Tiro, bermano de 
Enrique II, rey de Cbipre, y de una hijH de 
Leon lU, rey üc Armenia. 

4343. Guido, (en armcuiano KoviJon ó 
Gid), su hermano. 

4343. Constantino IV, tambien de la casa 
de Lusiñan. 
4363. Intcrrcgno. 

1365. Lcon VI, paricnte de Conslanlino IV. 
El flu dc csta razu fiió cl mas miserable dei 
mnndo, pues desdc I^on IV, llovieron sobre 
ella todas laa calamidades y principalmcnle 
en el rcinado de Lcon VI, úllimo rey, parece 
que el destino se iiubia propucsto acabar con 
ella. 

tEI relnado dc Leon IV fué breve; este prín- 
cipe pereció en 130S con su lio Helboun, por 
la perfldia de un gencral mogol, IJamudo Bi- 
larghou, que mandó ascsinarlos. El hermano 
de Hethoun Oscbin, condestablo y principe de 
Gaustchoy, se puso inmcdiatamenteá la cabeza 
de lastropasparrvengarla mucrte de su sobri- 
no, venció á Bilarghou, leespulsó dela Oilicta 
y fué proclamado rey. Miirió eu 1320, dcspues 
de un reinado de doce aúos y alguuos meses, 
no dejando mas que un Iiijo dc dicz anos de 
edad, liamado Leóo, que habia lcuido de una 
hija del rcy de Chipre, de la ca.^a de Lusíñan. 
Las diácordias civiles, las invasiones dc los 
mamelucos, de los tártaros y de los turcoma- 
nos, acabaron de reducir al último estremo ()\ 
reino de Armenia, ya cousiderdblcmenie dcbi- 
Íltado á fuerza de incesantes devastaciones y 
saqueos. 

«A la muerte de Leon V, los graudes de Ar- 
meoia ellgieron por rcy á Juau dc lusiñan, so- 
brinodel reydeChipre y aliado dc ia raza real, 
á quien uieron cl nombre de Cousiantino lil, y 
•Íe coronaron en la ciudad de Sis. £stc prlncipe 
no reinó mas que un aúo; sc condujo tan mdl 
y se hizo tan despreciable por su bajeza, quc 
tos noblesse rebelaron coulra 61, le maiaroo y 
llamaron al tcono á su hernuino Guido, célebre 
en cl imperio por su valor. Ku 4 345 eiigieron 
otro prlncipc dc la easa dc Liiísinau que reinó 
bajo cl nombre dc Coiistautino lY. 
T. in. 22 



Digitized by 



GoogI( 



339 



AftMÉNlA 



3(0 



«Muerto esfe, fué elegido por consejo del 
p&pa Urbano V, on principe de la casa de Lu- 
slñan, que llevó el nombre de Leon YI y fué el 
último rey de 1a Armenla. Apenas se sentó en 
el trono, cuando los egípcios entraron en Gili- 
cla, y para oponerse á su marcha envió contra 
ellos á sn condestableLlbarid, qne fué yencido 
y mnerto, despues de haber becho prodigios 
de Talor. Leon entonces pidió humilde la paz 
al snltan de los mamelucos, que se la conce- 
díó, exigiendo de él gruesas sumas de dinero. 
Pero loformado despues de que el rey de Arme- 
nia babla enviado embajadores á Europa para 
oscitar á los priuclpes crístíanos contra él, re- 
soWió anonadar el reino de Armenia, y al cfec- 
to dió á su general Schachar Oghli, la órden 
de entrar en la Cilicia con numeroso ejército, 
mandándole ademas que persiguiese al rey á 
todo trance y sin ningun género de considera- 
cion. Los egipcios penetraron sin diflcultad en 
la Cilicia, tomaron é incendiaron el año de 4 371 
la cindad de Sis, vencleron al rey Leon y ¿ su 
general Schahan, principe de Gorigos, que 
habian acudido á atacarlos. EI rey fné herido 
y obligado á refugiarse en montañas inacce- 
sibies, donde permaneció oculto mucho tiem- 
po, hasta*el punlo de que se llegó á creer qua 
habia muerto; pero cn 4373 volvió á laciudad 
de Tarso, precisament<> en los momentos en 
que sn muger Maria iba á casarse con Olhon, 
dnque de Brunswick, que debla ser coronado 
rey de Armenia. Leon tratd de entablar nue* 
vamente negociaciones con el sultau, que se- 
guro del resultado de aquella lucha, no qurso 
oir ningona proposicion. Los egipcios empren- 
dieron de nuevo la guerra con mayor furor 
en 1374, desvastaron ei pais, tomaron todas 
las cíudades y todos los castillos, y obligaron 
en fln al rcy á enccrrarse en la fortaleza de 
Gaban, con su esposa, con su hija y el princi- 
pe Schahan y sostuvieron un sitio de nucve mc- 
ses, hasta que forzados por la faltade viveres, 
se entregaron á discrecion. Este triste aconte' 
cimiento ocurrióel año 1375. Leon Vlfué con- 
ducido con su familia á Jerusalen, y desde 
alli al Gairo, donde quedó cautivo por espacio 
de sels años. En 1384, obtuvo su libertad por 
la mediaclOD de Juan I, rey dc Gastilia. Pasó 
entonces ¿ Europa, dirigiéndose primero á Ro- 
rou y despues á España, ála córte de su liber- 
tador; despues se encamiaó á Francia y fljó 
ulli sn residencia (4}.» 

Destinada la Armenia á servir de victlma á 
todos los perseguidores y de prcsa á todos los 
conquistadores, no podia evadirse de caer en 
poder de Timour Leng ó Tamer!an, quien se 
lanzó sobre ella, despues dehaber conquista- 
do la Persia y laSiria. En 4&03 Shahabbas 
reuoYó la matanza y el saqueo en Julfa, que 
tomó por usalto, Itevándose consigo á toda la 
poblacion, concluyondo cntonces para la Ar- 



menia, cuanto pudfera semejafsé á ofia nacío* 
nalidad, ó á un gobierno independieute. Per- 
tenecia á la Turquia y estaba dividida en roa- 
chos bajalatos, á cscepcion de las partes 
orientales, sometídas á la Persia. A principlo 
de éste siglo, la Rosia, dueña de la Georgía, 
ha penetrado en las provincias armenlas; po« 
see ya una parte de ella, y si se atiende ilos 
frecuentes castigos que iroponen á los arme- 
nios, á 1a conformidad de religion entre estos 
y los rusos y á la ambicion paciente é ince- 
sante de la Rusia, no seria dífícil creer qne 
antes de mucho tiempo se haga rusa toda ia 
Armenla. Ya se han veriflcado importantes 
emigraciones de uno á otro pais, y las riqae- 
zas llevadas por Io.h emigrados á sa patría 
adoptiva en cambio de su hospitalldad, hacen 
comprendcr las inmensas ventajas que la po* 
sesion completa de la Armenia reserva pan 
en adelante á los czares. 

Memoriai hiilórieaty geográficat tobre la Armt-' 
nia^ seguidas del tesCo armenio de la Bittoriadtkt 
principet orpelianot. por Bsteban Orpelian, y deel 
de las Geogrufiat atriDQidas i Ifoisés de KtioreD y al 



(4) Saint-Msrtin, Mtmorxat tobre la Ármepia, 



.400. 



doctor Vartan, con ona traduceíon francesa j b 
por Mr. J. Saint-Martín, 1818-20, 3 vol. en 8.* 

Invetiigacionet curiutat tobre la hittoriaanti§u 
del Atia^ sacadas de los mauuscrítos orientales, por 
Chahan, Cirbied y Saint-Hartin , 1806 en 4.* 

Detcripcion de la antigua A rmenia, por éi P. U€ 
Indiidjian (en armenio). venecía, 1835, 8 roi. ea t* 

MosisChorenensis: Hittoria ArmeniacaAib. III. 
Lóndres, 4739, «n 4." 

Hittoria de Ármenia: por Fausto dc BizanciO' 
Conütantinopla, 17^, en 4.* 

Hitioria de Armenia: por el patriarca Juan Tl: 
llamado Juan Katólrcos, traducida det armenío, por 
Mr. J. Sainl-Martin. 4841, en H," 

El retlo de la Hittoria de la Armenia ^i de la 
Georgia, publicado por Schamir (eu armenio). Ma- 
dráí, 4775, en ♦.• 

Hittoria de lotarmeniot* porelP. MiguelTchant- 
cbian (en armenio). Venecia, 1784, S.rol. en 8.* 

Compendio ttoHeo topra la nasione armene, di 
G. Serpos. Venecia 1780. 

^ Vahram*tChronicln ofthe Armenian kingdoaia 
Cilicia, during the orig. Armenianf uith noteteM 
iliuttraliont, by Fried. Mewmann. LóHdres, 4841, 
en 8.» 

The Hittori of Varían and íhe battie oftke Ar- 
menian, by Elissus. L6ndres, 4830, en 4.* 

ARMENIA. [Lengua.) Los armenios, que se 
Ilaman á si mismos haiks, deslgnan su idio- 
macon el nombre de Icngua baicana ó liaicia- 
na, y pretonden que la habló, no solamenle su 
antepasado Ilaig, biznieto de Gomcr, bijo de Ja- 
phet, sino tambien el mismo Adan, y que por 
consiguienlc no es un idioma de composicion 
secundaría, ni de los que, segun la tradicion 
bíblica, se formaron simultáneamenle enla 
época de la confusion dc las lenguas y de la 
dispersion de los constructores de Babel; sino 
la que enseñó, ó porlo jnenos inspiró el Cria- 
dor ú nuestro primer padre. Segun ellos, la 
lerigua primitiva debe, á pesar de las revolu- 
ciones del globo, baberse conservado, desde el 
dia de la creacion delhombre, en aquel palsde 
Ararat, donde se deluvo el arca despues dd 
dlluvio, y donde, antes de la cuida de Adan, 
habia existldo el jardin de Rden. 



Digitized by 



GoogI( 



3i4 



ABMENIA 



342 



Los partidaríos de ese sislema citan en apo- 
yo de su opioioo el nombre de rouchos lu 
gires célebres de la Armenia, nombre del cual 
deducen un sentido que está en relacion á la 
lez con la tradicion local y con la relacion sa 
grada. Erivan (aparicion), es segun dicen, la 
prímera tierra que vió Noé elevarse sobre las 
aguas al retirarse estas; Nakbdchavan (prime- 
ra mansion), cl lugar donde se ÚJó aquel al salir 
delarea; Agori (el vástago del sarmienlo), 
donde plantó la \id; Harant (el campo de 1a ma- 
dre) el lugar de la sepultura de ia muger de Noé, 
seganda madre del género humano; y Arnoio- 
dea (el pie del bombre), el lugar de la sepul- 
lara del mismo patriarca. 

Si dejamo^ á un lado el testimonio do los j 
irmenios» no hallamos en su lengua ni en ' 
las relaciones delos autores de la antigüedad, , 
sino noticias muy vagas 'cuando no evidente- 
mente falsas. Asi Hcrodoto en el libro VII de 
sa historia, nos habla de los armenios como dc 
uaacoIoDia de frigios» y£strabon e*D cl li- 
bro I de so Geografia nos dice que los ar- 
menios, los sirios y los árabes tiencn grands ' 
relacion entre si, tanto por su lengua comopor , 
sos costQmbres. El sábio Yarron admite, sin 
embargo, 1a existencia dc un idioma particular 
á la Armenia; porque en ellibro IV de su 
Tratado de la lengua iatina, al investigar la eti- 
mologia del nombre del rio Tigris, le da un 
origen esclusivamente armenio, por mas que 
este nombre pueda esplicarse igualmente por , 
el persa. 1 

Eotre los modernos, Andrés Acolúth, autor 
del Obadias armenus, que ha sido la primera : 
pmebade impresion armenia hecha en Alema- < 
nia, piensa quc el armenio debe ser idéntico | 
al antiguo e^ipcio, suposicion que desecba 
Leibi^tz con mucho fundamento. Calmet en su 
comentaríp del Génesís, hace derivar ei arme- 
nio del hebreo, al paso que el jesuita Besnier, 
en on discurso sobre la ciencia de las etimolo- 
gias, que ha colocado al frente del díccionario 
de Menage, pretende quc los armenios se va- 
naglorian de haber comcnzado la antigua len- 
goa de los partos. Veys^icrc de La Croze cree, 
poT el coDtrarío, hallar en ellos la leqgua de 
los medos. Verdad es, que, segun lo han veri- 
ficado los bermanos Whiston, se consigue es- 
piicar por el armenio, muchos térmmos que 
Herodoto, Genofonte, Estrabon, Quinto Curcio 
y Plinio daban como médicos ó persas. 

Diremos de paso, que por el armenio se 
iusUQca tambien el aserto de Saluslio, cuaudo 
üice cn su historiade la gucrra contra Yugurla, 
qne el nombre de los moros es una corrupcion 
del de los mcdos.>Con el mismo auxilio sc ha 
Ipgrado poDer de acncrdo de un modo muy 
plausíble las dos relaciones de Josefo y de Syn- 
ceiie cuaDdo dicen: cl uno que Gomer fué pa- 
dre de los celtas, y el otro que lo fué de los 
capadocios. 

A pesar dc la oscuridad que envuelve su 
ori'gen, 6 tal vez á causa de esla misma oscu* 



rídad, no se puede dudar qne el armenio os 
uno de los idiomas mas antiguos del globo. 

Schrceder hace del armenio una lengua en- 
teramcnte aparte, y Cirbied lo declara «una 
lengua aislada, sin fusion y sin mezcla con 
niuguna otra lengua. » Pcio volviendo á su aser- 
cion estos dos autores nos dicen en seguida, 
el prímero tque se pueden sacar del armenio 
tantas palubras que han pasado al Iicbreo, al 
caldeo, al siríaco, al porsa, al turco , al gríe* 
go y al latin, t^mo se han sacado del ^- 
breoif y el scguodo «que las lenguas antiguas, 
con ias que el armenio tiene mas conexion, 
son los diferentes idiomasde la^citia, las len- 
guas persa, sanscrita y griega.t Adelung, au* 
tor del Müridates, al mismo tiempo que no 
ha querído rcconocer en el arménio rclaciou 
con ningun olro idioma, le da en su clasiQca- 
cion el lugar que ocupa en cl n^ipa el pueblo 
que lo hablu, y sabido es, que cslc pueblo, que 
linda por el NÓrlecon la region caucasiana, por 
el Sud-este conQna con el dominio de la raza 
persa y por el Sud-oeste con el de la raza se- 
milica. Pullas, en su Vocabulario comparado de 
las lenguai del gloho, coloca á este enlre los 
dialcctos lurcos y los del Cáucaso; pero cslc 
lugar que lc designa podria convenir á lo sumo 
á alguno de los dialectos mixtos de los ar- 
meuios modernos. W'hillian ione& {Asiatic re- 
seharces, t, III, pág. 42; dice, que la base dcl 
armenio es el antiguo persaque pertenecc como 
ei zendo al origen indio. 

las relaciones que presenta con el zendo 
el idioma que nos ocupa, se esplicarán fácil- 
mente, si como pretende Anquetil Du Perron, 
se propagó esta lengoa antes de la era cristia- 
na por la Georgia y por el Aderbaidjan, es de- 
cir, por la mayor parte de la frontera oriental, 
y septentrional de la Armenia. Por lo demas, 
es cierto qoe existen en el armenio multitnd 
de voces de orígeu zendo, las cnales no pare- 
ce que las haya obtcnido por medio de la lcn- 
gua dc la Persia moderna, puesto que entre es* 
tos términos no hay ninguno que se pneda re- 
ferir al pehlvi, que es otró de los elementos 
constitutivos del persa. 

Klaprolh, en su Ásia poliglota, hace del 
armenio la sesta y última rama asiática de la 
familia indo-germánica, y encuentra en ella 
ademas relacion de parcntesco con las lengois 
íinesa y algunas otras septentriooales. En esta 
familia indo-germánica clasifican tambien los 
seoores Pelermann de Berlin, Neumann Wbin* 
dischmann de Muuich el idioma armenio, re- 
conociéndose asimismo en sus raices numero- 
sas relaciones con las lenguas medo-persas. 

Basta ^rigir la \ista al vocabulario arme- 
nio para reconocer en él mnltitud de radica» 
les que le son comunes con el sanscríto y el 
persa; y no se encuentran voces lomadas con 
posteriorídad á la ópoca en quc se üjó U len- 
gua; porque eslas radicales se rcQeren ú idcas, 
cuya espresion pertenece al fondo de todo 
I idioma y formau los nombrcs de una mulütud 



Digitized by 



GoogI( 



943 



ARMENIA 



m 



de objetos que corresponden á las ^rimeras 
sensacioaes 6 á las primeras necesidades del 
hombre , y en gran parte tambíen forman los 
térmiDOS que espresao las primeras relaciones 
sociales, cuates son ias de la famitia. Los nom- 
bres numerales prescntan semejanzas tan va- 
rias como admirables. . 

Por otro lado, á consecueucia dc la domi- 
nacion sucesiva, tan pronto directa como iu- 
directa de los aslrios, macedoiiios, romartos y 
parlos sobre el suelo armeuio, y tambien á cau- 
sa de habersc incorporado á la nacion miichas 
tribus dc raza estrangera, tales como las de los 
rzerounis, qne se declan descendientes de 
Sennacherib, la de los kentounis qne descen 
diau de \os oananeos, ia de \ospacradonis que 
cran hebreos, !a dc'los anadounisquQ oriundos 
de la Palestii\ii hablan emigrado en otro tiem - 
po al Asia, dc donde á La sazon Ilegaban ; la 
de los mamigonios que veniiin de las fronteras 
de la China, asi como en toda la poblacion de 
la Pcqueña Armenia, donde autes de Arau, que 
hizo su conquísta, se hablaba un idioma dife- 
reulc det de los hijos dc Haig, debió introdu- 
cirse en la lengua armenia desde una época 
inuy remota cicrto número de términos caldeos, 
siriacos, gricgos, latinos, persas, tártaros, etc. 
Bslas voccs tomadas no fueron, sin embargo, 
tan uuTnerosas que alterasen de uua mancra 
notable la nsonomia de la lengua naciQnat. 

Gualquiera que sea, en efecto, el número de 
las palabras armeoias en las que podemos ^n- 
contrar vestigios de una derivacioo estrange- 
ra, es evidente que, foera de este fondo exóti- 
co, queda lodavla á esta lengua una cantidad 
considerable depalabras que la pertciiecen en 
propiedad y cuyo foudo indlgena es la parte 
mas imporlante de su vocabulario. Asi, pues, 
la lengua armenia es en último resultado una 
de las qne preseutan en su composicion mas 
homogenidad , y como consecuencia de este 
hecbo puedc citarse que el pueblo que la ha- 
bla ha ocupado slempre, desde el principio de 
los tiempos históricos, el mismo suelo, donde 
ha conservado hasta el dia, á falta de tiaciona- 
lidad politica, el tipo primitivo de su raza. 
Nada parece corroborar la asercion de Herodo- 
to respecto á esa emigracion de ftrigios qoe su- 
pone fueron los primeros habitantes del pais 
de Ararat. 

EI armenio coenta cerca de cuatro mil rai- 
ces qne, en Ja composicion de las palabras, 
se combinan entre sí segun las leyes regulares 
semejantes á las que se observan en el sans- 
crlto, griego, aleman, y por úllimo en todas las 
leuguas sintéticas. La nomeuclatora qoe resol- 
ta de las combinaciones mas ordioari&s de es- 
tas raices es bastante rica para qne pucda el 
armen io, sln necesidad de emplcar elementos 
estraños, tradocir todas las espresiones de las 
lenguas de los poeblos sos vecinos. 

Gicrto es que hasta en los mas antfguos 
autores que han llegado á nuestras manos, 
encontramos empleados cierto número de es- 



préslonetr griegás; ^ero este Üéclid lió pmebi 
pobreza de la lengua, siuo f ue, debiendb II 
Armenia su edncacion literana principalmenté 
á Ifl Grecia, resutta de aqui' en Ibs escrítores 
un gusto á veces desmedtdo por el helenismo. 
Por otra porte, üos amiieilios prefleren tambicii 
con ñ'ccuencia reproducir los nombi^es pro* 
pios de los griegos tí^ducietido las raices, eñ 
lugar de pronunciarlos. 

Ss Cvidente, sln embargo, que la itdluendA 
gríega se deja sentir á cada paso, cn la for- 
ma con que conocemos la lengua arUnetiüi. Es- 
ta innoen'cia es admirable en ia limttadidn dél 
scntido de las palabras, porqne al' lado de cada 
término griego se puedé colócat' ÜH término 
armenio que le corresponde exatitatiiente! asi 
por la estenslon como por la comptiBnsion. 

Por lo demas nos faftan monumentos para 
scguir, porolro iliedio que per conjetoras, las 
dífercutcs faces por que ha pÓLsadoel idloma dc 
ta ArmeBia; pues lós masantigudSqheposeemos 
son postéríores á las mas importaiítds de las 
revoluciones que ha podido safirir, y no eiiste 
ninguno donde podamos observarlos tal coroo 
era antcs de haber esperímentado la accion 
griega. 

Si las fkmosas inscrípcibnes dtfnelfbrmes 
de Van deben espHcarse por el armenio; comd 
pretendcn algunos sábios, será preciso recons- 
truirío en ese estado primiHvo para intetitar, 
con alguna esperanza de éxfto, la acláradou 
de sus misteriosas columnas. 

Las ínscripciones armenias quc basni'allo- 
ra se conocen, no of^eceH mas inrcré^ al'filé- 
logo qne al anticnarío. Eo 48Y8' dfólvlaprbth la 
traduccion de veiote y ocbo, qbe hablan sldo 
recogidas en dfrerentes puotos de la Annéoia,. 
T Saint-Maríin en 4834 la de tres qoe acababan 
de ser descubiertas en las ruinas de la atftiguif 
cíudad de Botgharí, en Rusia. Todas eatas ins- 
crípcfones se hallaban en las iglesias ó sobre 
los sepulcros crístfanos , y la mas antigaa 
data del siglo X de nuestra era. 

La numismática no arroja mas luz éobre la 
coestion qoe la epigrafia. Las monedas anne- 
nias mas anUguas qoe sc conoceo, y lás cna- 
les alcanzan solamente á la época de los Arsa- 
cides, conticnen leyendas gríegas. Las en qoe 
se lee el armenio pertenecen al reino de la Pe- 
qoeña Armenia, ó Gilicia, f solo datan del sl- 
gioXI. 

Girbied pretende, annqne no se sabe sobre 
que datos se funda, qne en noa época^mas re- 
mota, pero qoe no deiermina, se distingoiaa 
en el armenio seis dialectos príndpales , qae 
eran el de Ararat, el gordiano, el agovanio, ei 
kukaríano, el dialecto de la Pequeña Armeoia 
y el persa-armenio. El segnndo de estos so- 
puestos dialectos no era sio doda otra cosa qne 
€l caldeo, qoe todavla hablan hoy los habi- 
tantes de la antlgoa provtncia de Oordjaik, so- 
]gun nos dice Mr. Bogenio Boré en sus Metno^ 
tias de uñ viagero en Oriente; el ttsrccro era 
Ln idioma ignaimente distinto del annenio, j 



Digitized by 



GoogI( 



315 



WtEíftA 



846 



$irticálar áfos aghuanos 6 afbanes^» póeblo 
qoe babitaba al Nord-este de la AiineQia. 

KI diaiecto del Ararat ha sobrevivido á los 
•Iros tres, perpetuándose solo en el armcQio 
literal, tal como le cooocemos por las produc- 
cíoDes lilerarias de laArmenia cristlana. Sin 
embargo, parecía en un principio qué la nueva 
ícilgion debia serle fatal; porque los griegos y 
lossiriosquehabiaQ sido instrumento de la 
conrersiOQ de los hijos de Halg, aplicaron por 
lirgotiempo y á porfia sus lengua^ fespecti- 
visálosritosdelcristlanismo, con esclusion 
de la lengua nadoQaL Esta fué reintegrada eu 
rás derechos al priQcipio del siglo V, merced 
alcelo piadoáo y patriótico de dos poQtiDces 
iriDeBios. La rersioQ completa que hicieroQ 
4e los Iib{t)8 saQtos ñ¡6 lá leogua, y el estilo 
tÍBestos fieles Iraductore^llegóá sereí único 
niodelo quc copiaron en sus escHtos los Iltera- 
tOSqaélossigaieron. 

la proonnciacion del armenio ño es' muy 
agradable á los oidos de lós euicopéoá, no taillo 
por la moltitud de coQsonantes que se sif^uen 
^o la intermision áe niogtíi^a voCal (porque 
^ acumolacion no tiene en la boca de los na- 
donales la nide^ qne podria esperarse), sino 
mas bieo por la firecuencia de las d^piradás, 

Leobre todo de Tas articdTtfcioney silbantcs, y 
i soDido^nasales qne se encucntran eú elláá. 
A esto se agrega un acento pronunciado, que 
cargando uoiformemente sbbre la última ^ilaba 
delas palabras, produce por sa misma ftrerza 
QDa moQotonia molesta y cansada. 

Sl alfabeto de los armenios, tal como e:itis- 

(e, data de principios del sfglo V. Antes dé es- 

la época se servia aquel pueblo para escribir 

sü idioma de los caractéres do los persas, de 

J¡» slrios y de los griegos. Sín embargo, es- 

w^alfabetos no estában bastantemente gene- 

nNMospara representar todos los vaiores de 

ur pronunciacion armenia. Un sacerdote Ila- 

oado Abel trató de aplicar á la lengua haicana 

■08 earactéres que liabia inventado el obispo 

j'iniel. Parece qne este alfabeto, como el de 

iis iengoas semiticas, qne el inv OQtor habia 

foaado sin dada por modelo, solo se compOQia 

oe coosonaotes; ast es que no pudo, todavia 

siUsfacer completameQte en este estadoálos 

vmenios, ¿ qoien sedocia lúucho mas el sls- 

taoagráflco de losgriegos. Mesrob cómpletó el 

ilfíibeto nacionai con la invencion de siete le- 

fi^ voeales, qae segun la tradicion, le fueron 

reveladas por el cielo. Esta adicion, cnya fe- 

cbaaeíljaen eiaño 406, hisosnbir á 36 el 

^fteade ios caractéres armeníos. En ei si- 

gfr^Xtt ae agregaron otras doa, desCinadpe 

P^i^MÍiiieote á ia traicripeion de laa páia- 

bras griegas, donde ee encontraban la amffa 

j ^pi. k escepcion de on número miiy re- 

M<fo de caractéres, qae parecen reoordar las 

lelFBs aendas, y aun algonas letraE col>hta(S, 

hsfonDaa de este alfabeto no parece que hayan 

Mdotomadas de ningon otro conocido. 

loavmeQiosbao conservado eo sa alfabe- j 



to el órdcn dcl de l'os griegóá (á lo menog para 
las lclras quc esprcsan valores análogos.) De- 
bemos con todo observar quc sc íia verilicado 
frccticntementc una susUtucion dc las suaves 
y las fuertes y reciprocamenfe. Dc cste modo 
los armenios de Constanlinopla y del Asia Me- 
uor pronuDCian como p, ft, /, las íetras quc 
correspondcn á beta^ gammay delta, y como 
6, g, c/, las que correspondc á pi, kappa, 
taü. Eu las parles orientales de la Armcnia se 
eiicuentra, segun dicen, nna pronuDciacÍon 
cónformc a la de los griegos. 

Las letras armenias, se cscriben, conio las 
Questras, dc ízquierda á derecha, y prescnián 
hoy dos órdencs da caractéres dislinlos, Las 
mayúsculas fcproducen siempre sobrc poco 
mas ó menos la forma de las de Mesrob; pcro 
las miniisculas cuya inlroduccion no data mas 
qne del siglo XI, se sicparan de cl!a considera- 
blemente. La escritura cnrsiva modcrna diíic- 
ra lambien mucho dc la de los anlignos ma- 
liuscritos, nne han servido do raodelo para los 
caractéres ae que se hace uso en la irapresion. 
La ortügrafía armenia está en perfecta armonla 
con lapronunciacion. 

Los armenios empleabán atítiguamente pa- 
ra escribir multitud de abrcviaturas, algunas 
de las cuales perteneciali al gónero geroíílífj- 
co. Estas abrcvialuras hacen muy dificil la lec- 
tnra dc ciertos manuscritos antiguos. Su uso 
es mucho mcnos frecncritc hoy, pues se linii- 
ta", principalmentc rn los impresós, á supri- 
mir algunas vocales ó íínales que ei lector 
jf^uede suplir fáeilmente. 

Del ibismo modo (|ue los áÍKos ^ griegos, 
y la úiayor parté dé Io§ (^ti^blos oriéntales, los 
armenios se sirvcn de los caractéres alfabéti- 
dóS en Vdz de tfúmeroá, indicando entonces, 
con unarráyitá boi'izonfal colocada encidaá, ia 
nueva funcTon que tiene qniie desenípeñar. 

Para la transcrípcion del turco y del pérsa, 
en lo]?ár del alfebeto árabe usado por los ma- 
sulmanes emplean eT snyo propiá. 

Ito es fácil conocér si el sistema gramati- 
cal de los armenios, se aproxima mas al de los 
otros pueblos del Oriente, que al de los griegos 
y latinos. He áqui efn pocas palabras los ras- 
gos principales qne lo caracterizan. La distln- 
cion de los géneros no existe en éi, y oo tiene, 
asl en los nombres como en los verbos, mas 
de dos números. La declinaclon ofirece dies 
casos, que se disüngucn asl por las tertnina- 
ciones como por ios p^efljos. Tiene ademas de 
los seis de los griegos y latinos, el instramen- 
tal del sanscrito y del rnso, el local 6 iocativo 
del sanscrtto. y en fln, ei narrativo y el clr- 
cunferencial qoe le son particoiares. Los gra- 
máticos admitensiete, ocho, dlea y hasta vefo- 
te decIinaciones« y ademas de los prooombres 
que son, como en toüas las leogoas, mny ir- 
regnláres, áé encoentran afljos persooa/es qoe 
afectan sobre todo á los nombrea, ordi^aria- 
mente con el sentido posesivo. 

En arpaenio, como en persa, el verbo suir* 



Digitized by 



Googk 



347 



AHMENIA 



348 



taotivo forma la base de toda coDjugacion, y 
sc encQCotra, á lo menos por sas consouantes, 
en las terroinaciones de todos lus tiempos. Los 
verbos tienen tres modos personales, el indi- 
calivo, el subjunlivo y el impcrativo. Declínase 
el infinitivo, y el participio esademas suscepti- 
ble de los tres tien^pos. Sc cuentan cuatro 
conjugaciones regulares, y se distingucn ea- 
tre si por la vocal de la terminacion del inflni- 
tiYO, la cual sc encuentra tambien eu la pri- 
mera persona del presente deindicativo. Una 
de estas conjugaciones forma, propiamentc ba- 
blando, la voz paslva y media. 

EI ícnia ó radical de las palabras, se estrae 
en los nombres del caso genitivo, y en josver- 
bos, del tiempo prclérito ó aorislo. 

La gramálíca armenia presenta ciertos ras- 
gos que !e son parlicularcs. y que no se en- 
cuentran en ninguua otra. Tal es el empleo de 
la articalacion k, asi en los verbos como en 
los nombres, para indicar el pIuraL ¿No parece 
que esto demuestra una cspccie de lucba entre 
dos síslcmas de gramáticadiferentes, la una 
indígena y la otra eslrangera? 

Lo que mas dificultad presenta en el estu- 
dio de la lengua armenia, es la nataraleza va- 
ga de su siutaxis, la poca fijeza de las leyes de 
concordancia y de régimen, y la liberlad que 
se toman los autores de someterse ó no á ellas 
segun su capricbo, libertad que peijudica 
coustantemente al analisis. 

Por ia construccion, el armenio literal se 
aproxima mucho al griego, pues la frasc ar- 
roenia puede imitar la frase helénica en sus 
giros con tal fidelidad, que se puede decir con 
verdad que las traducciones armenias son an 
Irasunto flel de los originales. 

Las reglaa de la versificacion armenia son 
muy sencillas. Las primeras poesias no esta- 
ban rimadas y aun el ritmo estabQ fundado mas 
bien sobre el número de las silabas que sobre 
su valor prosódico. Los versostienen de cinco 
á quince sílabas y hoy son rimados. 

Este cambio en la poética de los armenios, 
parece que se debe al contacto que en ia edad 
media tuvieron con los árabes. 

EI armenio, tal como hoy lo habla el pue- 
blo, es muy diferente de la lengua de los li- 
bros, io cual se concibe fácilmente, porquelas 
relaciones frecuentes que la nacion tuvo con 
lospersas, árabes, tártarosy lurcos, debieron 
dar lugar á la introduccionde multitud de pala- 
bras exóticas en la lengua usual, concluyendo 
ppr dividjrla de nuevo en muchos dialectos. 

Cirbica flja cn 30 el número de los que ya 
exiátian eu fin del siglo XIY, cada uno de los 
cuales era designado por el nombre de la pro- 
vincia donde se bablaba. Schrscder no admite 
mas que cuatro principales, á saber : los del 
AsiaMenor, de Siounik, deGoghtban y deJuIfa, 

En la obra titulada Mi$sionary researches 
' iti Armenia, y publicada en Lóndres cn 4834, 
los si'ñoresSmilh y Dwight reducen á dos el 
número de Ips ilialcctos de la Armeuia moder- 



na. El uno, el de GonstaDtiQjopla, es comun á 
todos los armenios que habitan el Asia Menor 
y auD la Siria: esle dialeclo es el mas mixto de 
los dos el otro. el de Ararat, se habla en las 
provincias rusas, antiguaroente provincias pcr- 
sas: este se aparta mucho menos de la3 formas 
del literal.Díccse que entre las dos regiones, eu 
las partes montañsosas de la Armenia Central y 
en ias gargantas del Tauro, lugares ioaccesi- 
bles á los estrangeros, se conserva la lengua 
haicana cn algunas poblacioncs en ua estado 
próximo á su pureza primitiva. 

£o el armenio vulgar ha desaparecido una 
parte de las inflexiones gramaticales, supIiéQ' 
dolas con el empleo mas frecuente de las par- 
tículas. Ademas, cierlo nümero de términos de 
la iengua lileral han quedado fuer^ dé uso y 
han sido reemplaza()ps por los términos corres- 
pondientes, tomados de ía lengua de los nue- 
vos poseedores del suelo. La sintaxis del dia- 
lecto occidental está calcada sobre ia sintaxis 
turca, cuyas construcciones largas ba adop- 
tado. 

lA)s armenios instruidos admilen entre la 
lengua antigua ó literal, y la lengua vulgar quc 
hoy habla el pueblo, un idioma intermedio, al 
cual Schraeder da el nombre de lengua eclesiás- 
tica ó civil. En el foftdo es et mismo idioma li- 
teral con alteraciones hechas solamente en la 
gramática, ó si se quiere, en el idioma vulgar, 
á escepcion de los términos de introduccion es- 
trangera. En este armenio moderno mas casti- 
gado están escritos los periódicos que se pu- 
blican en Esmirna, en Yenecia, etc. 

Las nnmerosas colonias armenias estable- 
cidas en el estrangero han adoptado en sus 
relacionea con los pueblos en medio de los 
cuales viven, el idioma de estos, conservando 
entre si como uo lazo comun la lengna nacio- 
nal. Asi es que fuera de la Armenia hablan to- 
davia el armenio un número considerable de 
íamilias en casi todas las (áudades comercian- 
les del Asia rusa y del Asia otomana, de la 
Arabia, de la Persia, del TifrlvestaD, de la lodiá. 
principalmente en Madrás y Calcuta, en la In- 
do-China y hasta en el imperio chino, en 
Transilvania, en Gallitzia, y en Crimea. Puede 
citarse alguna de estas colonias que ha con- 
servado su lengoa eu un grado de pureza ad • 
mirable. He aqui porque los armenios de Astra- 
cansejactaudehablar con mas pefeccion sa 
lengua hereditaria que lo hacen lioy los habi- 
tantcs de las ciudades de la Armenla. 

Fr. Rivola: Grammalica ofmena, Milan 1634, en 4.* 

Cl. Galanus: GrammaticcB tl logica ituUtucvmet 
lingucB lititraUt armeniaú^s.Roma, 164$, en 4.*" 

j. Ago: Puriiat Aaifoca. teu gramwuiiiea añne^ 
nica, Roma, 1673, en 4.** 

J. J. Sctirosder: Thcsaurus lingneü andqucB arwu^ 
niccB ei hodiemm. Amslcrdam, 47il. en 4.* 

Mckhiur de Péiro: Gramálica armeuia, oecriu «« 
armcnio. Venccia, 1770, cn 8.* 

Belland: Ensayo tóbre la lengu4i armenia, Pa- 
ri8,l8«, énS.* 

G. Avédikian: Gramáiicaar9ienia,£scritaenmr^ 
I menio. Vcnecia, 1815, en 8.* 



Digitized by VjOOQ lC ^ 



Uí) 



AtiMENlA 



3S0 



Grbicd: Gramáitca de Íá tfmñua afmenia. Parfs^ 
4ttS,eB8.o 

Michel TchamtehiaD: Gramática armeniaf eo ar- 
Denio. VeAeeia, 4831, en 8.° 

J. 0. Peterminii: Grammatiea linguw ormeniaea. 
Beriin, 4837, eu 8.o 

Id. BrevU tíngum armeniea grammaticat lite-' 
ratura, Ckresiomathia eum glotiario» Borlin, 4844, 
eoH.» 

Fred. Wiodisehmam: Die Grundtage der Arme^ 
•iiehtn in Árieehen spraehttamme. (fileiiiorias de la 
Academia de Municb; 4.* clase, A.* vols., S.a part.j 

Fr. Rivola: DirJionarivm latino-armenum. Mi- 
Ub. 1634, en follo y Paris, 1633. en 4.o 

Kierze Sóvicz; Dietiontrium latino-armenium. 
BooM, 4605, en 4."* 

J. YiWosU: Dietíonarum novum latino^rmeni- 
ewm. Roma, 4741, en foUo. 

.Mekhitan Diecionario de la lengua armenia anti' 
fi(« y modenui (todo armcnio). Veoecia, 4749, i vol. 
ea 4.* 

Pascai Aocber.* Dieeionario franeét-armenio y 
ermfio-franeée. Veuecia, 1843, 4847, 3 yoL. en 4." 

G.Avedikian: Cascbiadour, Sourmeílan y J. B. 
Aaeben IfueeoDieeionariode ía lengua armeniaan» 
«^««(lodo armenio;. Venecia, 4836, 4837, 3 vol. en 4." 
„ P. Aucber: Diceionario francét'ormenio^urco, 
Teoeda, 4840, en 8.0 

iRMEKIA. [Litepalura.) Las producciones 
del género Hterario de la Armenia, en la época 
|>agana, se han perdido indudablemente para 
siempre, y todo lo que Ci noceremos de ellas 
serán los fra^eotos insigoiQcanles de auti- 
gnos cantos populares que nos hau conservado 
SiIgQDos de sus primeros escritores cristiauos. 
Estos cantos eran cróoicas, que se recitaban 
al sonido de los inslrumenlos de música, y Ira- 
zaban la hisloria de personages poco conocl- 
düá (Je Jos historiadores de la naciou, pero en 
los cuales se puede recouocer , como observa 
Vr. NeuQQasiii , algonos de los hérocs de la 
f'popeya persa de Chah-Nameh. EI canton de 
Coghleu era célebre por sus tradiciones , mas 
íibutosas qoe históricas. Háblase tambien de 
pocsias naciooales que por mucho tiemp^ re- 
pitieron los inontañeses de Daron; pero asi los 
nnos como las otras han caido hoy cn un com- 
plelo olvido. 

Lo3 primeros monomentos escritos , cuyo 
hlolo á lo menos ha llcgado hasta nosotros 
«w el nombre de aus aulorcs, son posteriores 
á la eslincion de la dinastia nacional , la de 
los prÍQcipes de la familiu de Haig , y el pri- 
mer nombre es el de un estrangero, un sirio, 
^•Apas-Cadina , ó Mar-Ibas de Catina. Uácia 
nedíados del siglo II antes de nuestra era, 
^e sirio, Tersado igualmente en las letras 
griegas y caldeas , íué por órden de Vagars- 
chag ó Valarsace, primer rey Arsácida en Ar- 
n»enia, á leconocer en los archivos de Ninive 
todo lo que se referia á la historia de ia na- 
cion anncnia. A las nociones que sacó de ellos, 
prjncipalmente de una antigna historia, tra- 
ducida, segun su relaciony del caldeo al griego 
porórden de Alejandro el Grande, añade él, 
tomando tos datos de algunas otras fuentes y 
aprorechando ademas los que 1e suminislra- 
ren ras propios conocimientos personales , la 
historía de tos bechos ocurridos desde el tiem- 
po de Alejandro hasta el en qoe él escribió, y 



compuso un volúraeli que im6 en caractérea 
iirios y grsegos; pues la Armenia, como ya 
hemos visto, no tenia todavía en aquella épo- 
ca alfabeto particnlar. Los armenlos ven en 
este Mar-Apas al padre de su historia, á su 
Herodoto , y sobre los datos de su libro han 
recoustruido los diez y ocho primeros siglos 
de sus anales. Desgraciadamente se han sus- 
citado dudas sobre la autenticidad dc este mo- 
uumento, dudas á las que da gran peso la au- 
toridad de Mr. Esteban Quatremere. 

EI segundo autor es Lerubna, que escribló 
la hisloria del rey Abgar y la de su sobriuo y 
sucesor Saüadroug, ambos, como él, contem- 
poráneos de Criato. Dícese que la obra de Le- 
rubna se hu conservado en los archivos reales 
dc Edesa, so ciudad natal, por espacio de mu- 
cbos sigtos. 

En cl reinado de Ardaches ó Artajerjes T, 
Olimpo, sacerdote pagano, agregado al tem- 
plo del castillo fuerte de Ani, en la alta Arme- 
nia, escribló un libro sobre el culto de los 
Idolos fam()sos adorados en Sinope, y por 
los años 24 , Bardasano de Edesa, de quien 
hace mencion Eusebio de Cesareu en su His* 
íoria echsiáslica (libroIV, cap. lll), eslrajo 
dc los archiYOs de aquel 'mismo templo dife- 
rentes documentos relativos al colto pagano 
que en él se practicaba. Compuso ademas en 
siriaco una historia de los acontecimientos de 
su época. 

Vicnc en seguida Ardlte, que sacerdole paga- 
no al principio y convertido despues y consa- 
grado oblspo en 300, por San Gregorioel Ilumi- 
nador, escribióla vida del piadoso patriarca, asi 
como la de sus hijos. En íin, podemos nombrar 
á Corobuto, quc persa de nacion y secretario 
de Sapor, compuso en griego una hístoría de 
este prfncipc , de Juliano el Apóstata, y de 
Cosroes, rey dé Armcnia, y tradojo á la misma 
lengua los escrítos de 'su compatriota Bar- 
suma. 

Aunque los armenios reivindiquen como 
perlenecientes á la primera edad de su litera- 
tura todas las obras que acabamo^e citar , se 
vc que muchas , ó son debidas á estrangeros, 
ó están compuestas en una lengua estrangera. 
Sea de esto lo qne quiera; no quedan ya de 
unas y otras, sino vagas indicacioncs en ias 
de la época siguiente. 

En cuanto á los archivos dc que sc trata, 
y que se conservan, segun parece, mas comun- 
mente en los templos , su composicion no es 
mas conocída que la época de su formacion, y 
hace mucho ticmpo qoe están destruidos ; por 
que en efecto, trabajo hubiera costado salvarlos 
de todas las causas de destruccion, que se han 
sucedído sobre cl suelo armenio, durante tan-- 
tos siglos. 

Vemos en primer lugar á Nino , segun re- 
fiere Moisés de Khorene, mandar quemar las 
colecciones de anales compuestos antes de su 
reinado; y despues , en 302, á los oblspos des- 
trulr igualmente por medio del foegotodos los 



Digitized by 



Googk 



m 



AfiKENfÁ 



m 



libros que trataban del (5uUo de los idolos. Los 

documenlos hlslóricos de que liasta entonces 
liaOian sido únicos depositarios los sacer- 
dotes paganos, se cncontraron cnvuültos en la 
proscripcion. 

Ochenta aíios despues, el apóstata Merou- 
jan obtiene de la córte de Persia y liace eje- 
cular por represnlias, la Órden de entregar ^las 
llamas los libros que contenian la doctrina de 
los cristianos, Kl rey de Persla, Yesdegüerd li, 
rcnueva esle edicto en 439, y manda incen- 
diar muclias ciudades, en cuyas iglesías liabia 
bibliotecas considerablcs. Ku 4064 Alp-Arflan, 
segundo sultan de la dinastia de los Seljucir 
das, saqueó la antigua ciudad reia] de Ani en 
el canton de Chirag, provihcia de Arárat, don- 
dehabia, segun dice, mil iglesias , píi las 
cuales «e conservaban multitud de manuscri- 
tos rauy anliguoa. En 4 4 44, los preciosos archi- 
vos de Edcsa fueron reducidos á cenizas cuan- 
do Omad-Eddin-Zeiighi, prlncipe de Mossoul, 
se apoderó de la ciudad. En 4292 al demoler 
Kalil-Aschraf, sultan de Egipto, el caslillo de 
Romela, dcslruyó las riquezas literarias que 
los patriarcas liabian llevado aljl CO'n su silla 
desde 1447. En fin, en 4402, Tiii|our-Lcng(Ta- 
merlan) hacc pasar h Tartaria cnantos manus- 
crilos armcnios pudo rcunir para encerrarlos 
en la ciudadela Ue Samarcanda. 

EI abate Garabed, cu una nota que iione ú 
continuacion dc su Historiadeí levantamiénto 
nadonalde la Armenia cn elsiglo Vcontra lá 
tey de Zoroastro, traducida dc Ellseo, nos dice 
que un armenio , natural dc Ispahan , Rbatca- 
düurHovanisien, liabia logrado en 4835 pene- 
Irar en ia eucva donde hahian sldo arrojados 
eslos libros. Eutre otros títulos leyó en ollos 
cl de una Hislüria de los antiguos héroes 
de todaa las nacionespor ios pontifióesdel tem- 
plo de Diana y de J&arte , historia' redacta- 
da en leugua armenia, y transcrita en qaracté- 
res griegos. 

A tantas causas de violenta destruccion es 
preciso añadir el cuidado quc toraaban frecuen- 
lemente los armenios para sustraer ios libros 
de las manos de los infieles, y ocultarlos en las 
* paredes y en los sepulcros, donde han sido 
presa de los gusanos y de la humedad, y en 
íin, la costumbre que todavía existe de enter-; 
rar, por una estravaganle supersticion, los ma- 
nuscrilos dificiles de descifrar. 

A pesar de la pérdida de tantos volámenes, 
ucaso liaya algo de cxagcrado cn decir, como 
lo liace cl patriarca Juan en nna carta escrita 
desde Etichmiadüin, en 4833, á CIüsísÍus, pro- 
fesor de dereclio de la univcrsidad de Dorpat, é 
inscrla en el Dorpaser JahrbUcher del mismo 
afio , que tiapenas Iia Ileí,^adD á nosotros un 
librü enlre aú\.^ 

Lo que todavia sutt^iate dp la Uteratura ar- 
menia no dáta nias qüé del siglolt, y segura- 
mente es bastante para bacernos sentir lo que 
ae ha perdldo. Esta literatura presenta, sin em- 
bargo, un caráótejr siágularmcQte uniforme y 



esclnsiTO. Todas las ohras de qne se compope 
.tienen una direccion religiosa, siendo los tn- 
tados teológfcos los que forman en eirala clase 
de escrifos mas nnmerosa. 'lia historia, que 
Ocupa eu etla el segundo lugar, es tratada 
Biempre bi^o el ponto de Tista moral, ó por 
mejór decir, b^o el punto de Tistá 'eclesiis- 
tico. 

3i la literatnra armenia es esencialmeDte 
cristiana eñ el fbndo, en cuanto i la forma es 
frecuentemente , segon ya henibs' iDdicado» 
casí griega. 8u las esciielas de Atenas , de 
Gonstantinopla y de M^andria faé doDd^ ios 
escritores de los primcros Biglos del ciistianis- 
mo perfeccáonaron su educacion literarla. Gnal- 
quiera (tue'séá la falta de originalidad qne ha- 
ya en bus prodacciones intelectoales, esta na- 
cion se recomienda al filólogo por el gran 
ntoero de^autores tán aprectabies por la é(e- 
vacion del pensamiento, como por la sencUIe^ 
del estilo. «La Armenia desde el siglo T 
al XY, dice el abate ViUofroy en nna carta pti- 
blicada por el Diario de Trevoua, en 4735, 
I prodojo mas literatos relativamente qnetodala 
Europa durante este tiempo.» El estilo de los 
I armenios , sencillo á la Tea que pintoresco, 
conserva algo de las dos escnelas del Orienie 
7 del Occidente. Acaso tenga mas calor que 
pureza; sin embargo, no se encnentra en él ese 
abuso de la metáfora, y esos estravios de ima- 
ginacion que tan comunes son en los escrito- 
res de las demas naclones asiáticas. Los histo- 
riadoresno sé presentan siempre ilustrados por 
una criUca muy segura; pero tienen an caric- 
ter de rectítud 7 veracidad, que les granjea la 
estimacion del lector. 

El académico Saint-yartin, á quien se debe, 
' segun hadicho Mr. Neve de Lovaina, tla prime- 
I raaplíoacion de las ciqueza&deia liistoriograíla 
armenia á la ciencia histórica» reconoce y $e 
complace en proclamar en sus Memorias sobre 
ia Armenia, «queloshistoriadoresarmeniossa- 
ministran grandes Inccs y noticias importaa- 
tes para la historia de los griegos de Gonstaa« 
linopla, de los rcyes dePersia y de la dimusUa 
de Ibs Sassanidas, de los árabes musuUnanes, 
de los turcos Seldjucidas^ de las cruzadas, de 
los mogoles, y en general de todo el Orienie, 
desde el principio del sigloIV.» 

EI primer eácritor que se presenta en el ór- 
den cronológico, es San Grégorio el Ilumina- 
dor, quc convirUó al rey Tiridates, annque la 
autenticidad de los sermones que se le atrtbu- 
yen, pueda suscitar alguna duda. 

Agatangcs, secretario del rey Tifidates, ha 
referído la vida de este príncipe y la mision 
apostdlica de San Gregorio. Algunos críUcos 
^uponen qne esta obra foé escrita oríginarla- 
menté en gricgo, y que ei testo armeaio iip ^ 
mas que nna traduccion. 

Taosto dc Bízáncio, qne cita Procopio, f^p^ 
|Unuó la relacion dé Agatangeshastael año 390. 
Zenob de (jla^'"escril)ró unáhistoria dé la pro- 
Yincia de Darbn/y S.antiago dp NLsibe, su cu(i- 



Digitized by 



GoogI( 



AftMÉKfA 



m 



teiDiMiréiieo, dej<^ onKibro de homílias dogmá- 
ílcas j monües. 

Ei patrtarca Heraés el Orande, que éitare- 
nos en aegiilda, oo ea aiitor mue que de algo- 
DOB caeriloa aseétieos; perotQvo por discipulo 
i\»m4á firaitde y á Mesrdb, y eaie es sn maá 
i)riiJaote titalo literario. 

Mtoa do9 eserilores aft^reo el síglo T, que 
seaaaafderaeci&Mr ki eááé ée orode hi litera- 
ton armenia. Con el auxilló é¿ aaa discípiiloH 
nüoettir htm ei Antigao Téstameato, y Hes- 
rafc el Hacnro^ 7 aniboa de connm acuerdo ar- 
reglan el tnreviario, la Ktnrgia j el catendaHo 
detíififitóéé. Loa traduotores de la Biblia, no 
habieMio teiiidó at priocipio á au disposición 
ei lesior griego, pareoo qae empréndieron sn 
tzáiDecioÉi aobre nna Tersion siriaca, oomen- 
itedoia' por óo ejemplar aotéottco queobtufie- 
roB del téree^ stnodo generat de Efeso. Pero 
coBK> tanpdeo eata rez quedó el trabajo con- 
cfciido» ftié rdieeho de nnevo cnando los dia* 
cípoles de los doa santes doeiores pasaron ¿ 
Atajaodris para perfeceionarse eu et conocl- 
miecto de la lengaa griego^; ast que lafradac- 
dettdefliiltiva no pudo concinirse sino por'los 

£sfa Tersion de los tibros santos tiene la 
Taol^a dd halierse heclio antes de la época en 
qoe la igleaia de Occldente ado^tó la Ynlgata, 
y m tf aotfllo de testos y comeiitarioa qoe ya 
no poaeefDoa. Kn et Anttguo Testamento solo 
po^ su medio poede restabiecerse de una ma- 
nera salisracioria el leeto de los Setenta, y en 
ei Mefo se nolan diferentes pasages qne no se 
eocaentraa ya sino en la version sirioca. Ha- 
btndo liOcrcse, en unaf carta a1 padre Leu- 
fant, del trabajo de Mesrob y de sus discipn- 
ios, i6 ttama la réina de todas las versiones 
det üfoevo Testamento, y no creemos inú- 
(il observar aqni que la version de esta Bi- 
btia, ioipn^ en ei siglo XYII en Hotanda, por 
Biandado M Uscan, Obispo de Erivan, habia si- 
do ^terada por varias correcciones hechas cn 
lafolgaCa. 

Discípalo y colaborador de Isaac y de Mes- 

rob, Moisés de Khorene es el mas célebre de 

tos eacritofeir de Armenia. Gon la historia que 

^rlbió, ha erígido un monumento eteruo á la 

gloriade so naclon. Acaso ha admitido con dc- 

nastada fatilidid clertas autorídades; pero se- 

gun ei tono de l^ena fé qoe reina eaioda su 

relacton, nO podriamos, del mismo modo que 

te hawr sn conctenaudo tradoetor, Mr. le Vai- 

ilam de rioríval, admitir con SaintCroix, au- 

tor det J^áimetí. crittoo de los historíadores de 

At^auítrb, qoe Mofsés de Khorene haya su- 

poesHip loa docamentos bistórícos Los tres ii- 

bm qne poseetnos, abrasan la historia de la 

oacíoo deadc su orígen hasta ei año 444 de 

nuearra era. 81 IV <|oe contcnia naevos por- 

nienores sobre la caida de ia monarquía de los 

ircbalgoutil, 6 Arsacldafl do Afitíenia, parece 

qoe se ha perdido. 



Moiséa de Khoretie, cto taffrblctl afUtor dé mS 

459 U4mMyritCA HOKrLAa. 



tratado de retóríca, asi eomo de ons vlda áñ 
Sanla Rhipsina y de sos compañeraa vlrgeneif 
y mári^res, que vetférán ftíuchos loaarmenloo. 
Se le afríbuye adcmas im tratado dtfgeogrsñ^, 
cofttra cuya autenticidad iia becho Saiot-Mar«i 
trn fnertes objedones, la tradácrion dé uht 
vida de Alejandro el Graode, coyo dr!|fihir gWo* 
gd se h^ perdido, y por áHimo, iad^ái cróáf» 
cft de Snsebio. 

Mambié, apellidado Terzanogh 6 el Lefctor, 
hermano de Moísés, tradojo diferentcs autüréir 
clásicos griegos, y dejó algunos escritó? ré^ 
ligiosoá. Yesnlg ha compuesto una reTutaeíoa 
de las príncipales ctcencias religiosas, opueaíi; 
la^ al cristianfsmo. Hállause en su libro pro- 
fundas notfcias sobre el magismo. Eliséo, ed 
quien los armenios venásu Xeuofonte, ba es- 
críttf con tanta pureza como elocuencia la áis- 
torhi de ia guerra qne sus corapatriotirs sostu- 
vleron por la defensa de su fé contra los per- 
sas, ba|o el mando del principe Manfgonío 
Vartan, de quien aquel escritor efa secre- 
tarío. 

Davld de Herken, llamado e1 Fílóá>(íy 6 él 
Invicto, es antor de un tratado dé fllttMfta, eü 
que combate las opiniones dc los i^irróóiánonfi^, 
y de una tradnccion dc Arístóteies 

Lázaro dc Parbe ó Pharbe, qoe cótitiitu^ 
hasta 845 la retacion de Fausto, es sobre' todó 
apreciable por las noticias que daaoerea át ló# 
primeros pogresos de laliterárura arniénttf. 
En fln, la mayor parte de los padriefi dcfM 
iglesia griega, han sido tradacidos por Iba atf- 
tores de aquel siglo. 

Él siguiente es casi nulo para ?á hÍstoria'H- 
teraría, pues dcsde el couciiio dé Calcedoblif, 
la polémica rcligiosa se apotferaba cada dm 
mas del espirítu dc los armentos. £a caeaiioa 
de la unidad ó la dualidad de la nahirafeía dé' 
Cristo, dió lugar entonces á niultitnd de obtaü 
ilenas de vicíosas sutilezas, y taO^medranas^ éü 
ei estilo como en la concepcton'. Se puéde d» 
tar solamente el discurso de Juañ de OÍotin cbol^' 
tra los monoflsitas. 

Despues cn la formacion det ctslna', segoitf 
observa Mr. Boréon sus Memoria^ dé m üM- 
gero en Oriente, los armenios césarón depár- 
ticipar de la vida intelectual y del^ móvimiéoM 
cieniíflco dc qne cra i'inicx) foco éi Oocidená. 
El solo heoho notable de esta ^poca es cfl ea^ 
tablecimiento de la cra armenia, cuyo princl» 
pio fljó cl patriarca Hoisés de ElíVatt en 14 dé 
Julio del a$o de Cristo de 55^. 

En el siglo VII, Ananiasi de Chira^ cbápkt* 
so unaobra sobre los diferentes ramosdelaa 
materoáticas; Juan Mamigoni ptosigtiid> UtstÜ 
el año 640 la relacioií de Zenob de Glag, ▼ 
reflríó con la historia de ia.provincia de Dároov 
1a lucha que dura todaVia ébtre los prínófodli 
armeoios y losperítas; y eufln, Moiaéa de-Oid^ 
gant escribió uoa historia de loa AguvaOOa. 

EI silgló Vlir.no noS piesenia ningun escrf- 
tor digoo do nl&dciou; en él IX, despuOá dél 



patríaria Zábtírí'Ji^' de &ig. autor át d08 éactaf 
T. III. %i 



Digitized by 



Googk 



355 



A&MENIÁ 



386 



sobre el conctUo de Calcedonia, asi como dé 
un comeDíario de los cualro Evaogelios y del 
Cánlico de los Cánticos, y Machdols de Elivar, 
á quien se alniiuye la redaccion del rítual ar- 
menío, todavía enusoentre los cismálicos, ve- 
mos apareccr al historiador Jaan YI, llamado 
lodavía Juan Galhoticos, csdeclr, el patriarca. 
La historia nacional, que se del)e á este últímo, 
V que termína en la m-!a:- rlr! siglo enqae vi- 
vió, ea sobre todo preciosa por el anímado 
cuadro qoe traza de los acontecimientos coq- 
temporáneos. 

Debemos citar despues de él, á Tumás Ardz 
rounl, autor dc una historia de los principes 
de este norobre, la cual llcga hasta el año 936 
de Jesucristo, y está enriquecida con muUitud 
do hechos de un iuterés mas general. 

£1 siglo X, nos ofrcce á Leon Yerets, que 
escribió uoa historia del imperio de Mahoma y 
de los califas; á Gregorio de Nareg que los ar- 
menios se complacen en comparar á Pindaro 
y Tibulo,y cuyaselegiassagradasestán llenas 
de Eublimidad y de gracia; y á Esteban Assolik, 
autur de una historia de Armenia que concluyc 
cn el año4000, y es muy estimadapor laesac- 
titud dc las fechas. 

En el sigl ) XI hallamos á Gregorío Makis- 
droa, erudito gramático y poeta á uo mismo 
tiempo, autor de muchos escrítos de teologia y 
de úlosofía, y de diferentes traducclones del 
gríego y del siriaco. Dlcese que compuso cn 
tres dias un pocma de mil versos sobre el 
Aniiguo y Nuevo Testamento. Eo la historía que 
nos ha dejado Arisdagues de La^diverd, la cual 
parte desde el aúo 989 y concluye en el de 
4074, el autor hace una pintura muy interc- 
saote del saqueo de la ciudad de Ani. 

Llegamos ahora ¿ la época mas fecunda de 
la literalura armonia; al siglo XII, época no 
meno.s^notable por el móritoifue por cl uúme- 
ro dc las obras que produjo. Los convcntos de 
laArmenia, principalmentelos de Sanahiu, de 
nalbat y de Sevan, fueron cntoaces un plantel 
deescritores vcrdaderaraenle sublimes. Nom- 
braremos en prímer higar á Ncrsés de Cla, 
apellidado Chenorhali ó el (iracíoso, que fué 
á un tiempo poeta y prosistadistinguido, y el 
primero, segun algunos, que empleo la rima 
en poesia. Se le debe, eotre otros escrítos, 
vna cronologia en verso de los reyes de Ar- 
penia, un poema sobre la toma de Edesa, y 
una magoiflca plegaría dividida en veinte y 
cuatro partes, correspondientcs á cada una de 
laa horas del dia. Oti o autor del mismo nom- 
bre, Nersós de Lampron, obispode Tarso, com- 
puso muchos escritos de teologia y devocion y 
jneiece un lugar honroso como orador por el 
iutereíantc discurso que pronunció en el con* 
'cilio de Ronclu en 4 179 con el objeto dc con* 
'acguir la reunion de las igle^ias armenia y 
griega. 

Kl tratado de crooologia de Juan el Diácono 
mi contemporáneo, no existe boy. 

Matep de Urha, Itam^do Mateo de Ede^a, es- 1 



cribióuna historía de lo.'i prídoipés íacrasides, 
poco elegante, pcro flel. Esta historia, que no 
compreode mas que un período de 80 años, 
desde 952 hasta 1432, está» sin embargo, llena 
de preciosos pormeoores sobre ias primcras 
cruzadas. Gregorío Yerets la continaó despues 
basta44d6. 

Sarouei Yerest de Ani dejó ona eróniea imi- 
versal que abraza desde el príocipio del raoo* 
do hasta eIaño4479. 

Mekhitar, ei Médico, compoao tm tratado 
sobre las fiebres, estractado deios eacriios de 
los médicos griegos, árabes y persas. 

En fln, debemos aL fabulista Mckhitar Goss 
ó Cocbe, á quien sus oampatríotas CQmpaFui 
con|Esopo óFedro, una coleccion de cleoto oo- 
venta apólogos, Ilenos de gracia y originalidal 

Al siglo siguieote pertenece Mekbitar de 
Ani..Su obra sobre las antigUedades de la Ar- 
menia, de la Persia y de la Georgia, qne por 
mucho tiempo se creyó perdida, se eocueotra 
en la biblioteca de la residencia patríarcai de 
Edchmiadzin, y es uno de los manoscritos mas 
preciosos que en ellas se encuentran. 

Arisdaguesel Gramático^ ha dejadouo beea 
tratado del arte de escríbir, y Juan Yaoagaoó 
el Genobita, una hisloría de la invasion de los 
tártaros en el Asia OccidenUi en 4236, obra 
que desgraciadamente se ha perdido. 

Yarían de Partzrpert, apellidadael Graode, 
es acaso uno de ios prímeros historiadorea de 
su nacion por su conocimiento del árabe, dd 
persa, del mogol y de otros muchos idiomas 
del Asia, asi como por la faeilidad que este oo- 
nocimiento le da para sacar de las fueotes orí- 
ginales los hechos relativos ¿ las naciones es- 
trangera.s.^La hístoria oniversal de qoe es 
aotor, alcanza hasta el año 4 267. Es probable 
que la coloccion de fábulas medianas que lle- 
va su uombre no le pertenezca. 

Gniragos de ICanlsag dejó una historia, que 
comprcnde desde ei año 300 iiaata 4 260, y es- 
t¿ llena de noticias iuteresantes sobre los sar- 
racenos y t¿rtaros. La historla de la irrupcion 
de ios t¿rtaros por Malaquias el Mooge Ilega 
hasta4272. 

El ^ocrelario del rey Leon III, Yabram de 
Edesa, llamado Rapoun, ó el Maestro, cooti- 
nuador de Nersés de Gl¿, escribió en verso 
una crónica de los reyes armenios de Cilicia, 
quealciuftza hasta el aúo 1280. 

Juan de Erzinga, ¿ quieo los armenios Ila<- 
mau el úlümo de los antiguos doctores de so 
iglosia, y que enseñaba la gr¿matica y la eio- 
cuencia en la escuela dei famoso roooasterío 
Tzortzor, ha dejado ademas dc ias obras aacé- 
ticas muy estimadus por sus compatriotas, ooa 
traduccion de la gramática de Dionisio de Tra- 
cia, y un tratado de astronomia. 

Esteban Orpelian, arzobispo do Sioooik, es- 
cribif^ la historia de aqnella provincia; pero se- 
guo Mr. Sukias Somal, La Grose y dc^poes de 
él Saint-Martin, le han atríboido infoodada* 
meote ona historía de los orpeliaoos. 



Digitized by 



Googk 



3S7 



AHMENU 



358 



U el títh UV ailfttíaMMi á iioa niie?i hi- 
flbi de las optafoiies leligtoMS, y á um se- 
goiida deeadeiicU de la» leUas. La dieideiicia 
qae se soselld eii aqaeila época, no veraaba, 
liB eabargo, siiio sobre una caestion de for^ 
■a. Los ÍMnnaaoa onidoa, nooibre q«e babian 
loaiado alganos mlaioneros dominicoa eatable- 
Mos eo Armenia en el mooasleno de Giahug, 
j ea lapiofiDda de Sioonik, qaerían sueUtofar 
ll Titonaeiona] el romano, ó á io menoa baoor 
adoptar, traducida literalmente del latin, la 
Htargia de los cristianoe de Occidente.' A este 
déeto eoaieasaron por poner en amkonia mol» 
lilod de obias medtanas qoe babian aido esori- 
tasen el latin'tárbaro de la épooa, y coya ma- 
yor parte eran prodoeciones de la escoela es* 
eoláitica. La coUora de la leogua laüna, que 
lÉbiiQ ^brasado ooa fenr or loa partidarios de 
los henoanoa oaidoa, efercia so iofloeocia so- 
kelosdemaa estodioa, y latiaizaba, por deci^ 
lo ifl, ia leogoa armeoia. 

El rito nacional tenia por defooaores á los 
dilefistaSf^asi Uamados del monaaterio de San 
loitisio, ó de Dater, de que era abad su gefe 
Gngorio. Saloe. por equilibrar laiaíloencia de 
las adf ersarios , eacrtbieron por su parle ona 
Mdtitod de folletoe con que ioondaron el pais. 
Anfeas soeiedadee riTalíxaban en pedanlismo 
T Bial gosto en todaa sus prodocdones. 

Los únicoa autores de eate siglo , que de- 
taos citar de paso» aoo Aitoo , priocipe de 
Rgia estirpe« que poblicó en franeós, bijo el 
tfálo de Hitíoria maraviUoia dfl Gran Kan, 
cariosas noticlas aobre laa naciones oríenta- 
lo, principalmento loa tértaroa ; ao pariente, 
el re^ Aiton II , qoe murló aiendo religioeo 
fraaciscaao y dejó veraos, notas sobre la Bt- 
Ma |el fué el que aomeiió la ▼ersion armeoia 
álaceBSora de Romaj, y difereotee documeo- 
los reiatlYos ¿ loe oegoGioa, abi políliooa oo- 
noreligiosoe de aa época; y en On, Sempad, 
geoeraliaimo de Leon 1. La historía que deíó 
ote último, comieosa en ia época de la dea- 
Iraocioude Ani, y llega basta la en qoe ea* 
eribid el aotor. 

bi el siglo sigoicnte no tenemos qoe citar 
Basqoe doa oombres: eo primer lagar el de 
Teoiás, abad de Mediop, que escríbió noa his- 
loriade las espediciones de Tamerlao, y de los 
aeoatecimienlos sobrevenidos despoes de la 
BQertedel conqaistador hasta 4447, y en se- 
laodo logar AmirdoWat, ó AmirelBoalat, mé- 
dico de Amasia» hombre igualmentc f ersado en 
^ eeooeimteulo ddamieoio, del gríego, dei 
sulaco y del árabe, que publicó bajo el pere- 
S^Utolo de ImUií á ¡o$ ignaranle$, una 
^Meeeioo de tratadOB sobre los diferentes ra- 
nwsdela medicfna. 

, ^r ia disminucion del número de los es- 
crítofBB ae to, qoe la Armenia se resentia de los 
motedmientoe, qoe acababao de dar en Gons- 
tantinopla on goipe tan fátol Alas letraa gríe- 

lo tl aigk) XYl SQ^ ballaioes di««da 4e 



meoeion ¿ Tadeo de Sebasle y Joan de Zwm, 
aae d^aron lo reladon de los becboshistóricos 
de que Aieron testlgos. 

Sin embargo, en el discorso de este siglo 
foé coaodo se iotrodqto en Armenia la impren- 
ta; acoBtecimlento qoe despertó eo sos habi* 
taotes la actif idad intelectaal. 

A príocipioo del siglo sigoiente se impri- 
mia ignalmente el armenio en Gonstantioopla, 
en Julpba cerca de Ispahao» en Lemberg (Polo- 
nia), en Amsterdam, en París, en Marselia, en 
Milan y en Lioma. 

In este mlsmo siglo XVII no yemos apare^ 
cer en la escena literaria siao pocos persona*- 
ges nueYOs , y ningona obra verdaderamente 
imporíante. Gitamos^sln embargo, latradocoion 
hecha por Esleban dc Potonia, sofore una ter^ 
sion latina de la historla de la guerra de los 
judios por Josefo» asi oomo de laa obras de 
Dionisio el Areopagita, y la coroposicion por el 
mlsmo de una gframática y un diccionarío de 
au iegaa. Digamos tambien qne Arakel , de 
Taoris, dejó una historia de su tiempo (üesdjs 
4604 hasta 4662); que ^omidas Keomurdji, 
martiriado en Gonstantioopla en 4707, escri- 
bió ona cronologia en verso de las naciones 
armenia, griega y persa» j qae sn hermanío 
Jereoiias á^ nnas Memorias bistórícas. 

Et siglo XVllI es para las letras armenias Ía 
época del renacimicnto. Citaremos en primer 
lugar ¿ Malaqoias^ apellidado Diratson, 6 el 
Glerígo, el patriarca Abrahan 111 y ¿ Tambori 
Artio, que eaeribieroo, el prímero, con algnnas 
momorías histórieas, una crónlca de los pa- 
tríarcas armenios de Gonstantinopla; el segod- 
do nna historía de la goerra de los turcos y 
los persas, eo 4734 , y el tercero la vida de 
Tbabmasp-kouU khao, y apreaurémonos ¿ Ue- 
far ¿MekhiCar de Pielro, ilamado tanbien, por 
el logar desn nacimiento, Mekhltar de 8e» 
basle. 

Iste escrítor , mas qae oomo tedlogo , gra- 
in¿ticoy lexicógrafo, señaia nna era noefa 
cooM) fuodador de eaa s¿bia sociedad de reli- 
gtosos armenios, que, establecidoa por él en 
la isla de San L¿xaro, en Veneeia, prosigoen 
hoy todavia eon aBimosa perseverancia la 
obra de la regeneraehm intelectnal de su pa- 
tria. Geloses propagadores de las ciencias en* 
tre el Ana y la fiuropa, tan pronto oflreceD ¿ 
nuestras estudiosas investigaciones algan*nne- 
vo resto eacapado de las roioas de la aotigoa 
civHisacioo de Oriente, oomo obligan ¿ so ao- 
tlgoo idioma naciooal ¿ plegarse bajo sn plo- 
ma b¿bil para tndoeir ¿ sos compttriotas al- 
gno ooevo aecreto de la dencia de la loro- 
pa modema. 

En laimposiblildadiecitar todosloslrabi^oo 
de hM mekhitaristas, nos limitaremos ¿ meiH 
donar aqoi, ademas de las obras qne debemos 
consignar en el botetin bibliogr¿flco coloeado 
al fin de eate articolo, la grande hiatoría 4e 
Annenia del padre Migael Tchamchlao, f>«[^* 
I some con método todos los tndMQoa de ios lilo* 



Digitized by 



GoogI( 



u» 



▲BM£NU 



m 



U emtole geofpaíUk de ia irmaÉi ai|%iM y 
moderna del padre lDd]i4]iaB> f m ii, U« ao- 
tlgftedadea de ámeftiadel miaso antor, eolec- 
cion de memorias iBtereaajileü, qoe Aeagm- 
oiadaroente le ioipidió la miierte oooriíoar en 
nn plan generat. 

Nb liay ra«o jie ooiiociiiiiealoK, qiiemerced 
i k eatudiOBa activldad de los padres, no haya 
■ido tratada en lengoa arroettia. No p^dBmos 
liacer otra cosa qae remitir i los eaiálogos de 
U hermosa imprenta del conTtoto a1 caffíoao 
teeto qne qniera eonocer loe pormenores de 
eelas pablieadones. 

Ai lado dc los nekliilarisÉus cilarenM» tam- 
blen ¿ Jorge Ogholkian y á José de Pietro, que 
tai escrito la historia de la revoiucioii turca 
ct tiempo de Selim UI, y mencionaremos, en 
in, La$ munas del Árarat, tindo volúmen de 
poeeías de los discípuloa de la escuela Laza- 
ref, enMoscou, publicada en 48SO, eomo nna 
prueba de lo famillar qne es bof todaTia á la 
joTentnd armenia el noble idioma de sus padres. 

Hemos pasaio en silencio mullitud de es- 
eritos ascéflcoa y dogmáticos; pero no debe- 
mos omitir cuan magestuosa é intoresante es 
li litnrgia de la Iglesla armeaia, en la que la 
pintora de las grandezas del ciisUanismo ha 
OonserTado todos los brillanies colores del ge- 
Bio oriental. 

Preciso nos ha sido pasar ligeramenle so- 
iire las traducciones, tan elegantes como cer- 
veetas , heclias por los armeoios, de ias pro- 
^ncciones ie la Oreoia, asi proftma nomo oris- 
tlana. Sin embargo , la mayor parte de estas 
tradocciones sou de una feoha mny antigoa, y 
Idgunas easi contenporáheas del teslo origi- 
nil, y pueden preslar i los éruditos eoropoos 
verdaderos servicios, permitiéndoles restabie- 
eer eon so aoxHio mudhee pasages , qoe de 
otro roodo hacen incomprensibles la pérdída ó 
tl estado tmncado de los testos oHginaies. Re- 
eordarenos de nuoTO aqoi ia importante Ter- 
Slon armenia de la eróniea de Eosebio, sobre 
la cual hao hecho simultipeameote eu 4848 
ios Iraducciooes latinas los sábios dectores 
armenios Zofarab y Juan Bautista Aucher, y ci- 
leremos tambien ie este úUimo la Iraduecion 
ét dyértotes fratarlos dei plfl|U^co judio Pid- 
loBt cnyo orlginai cooipieto no ha podido en- 
eontrarse. 

Ta heraos diobo ea otra parle cuan grinde 
6S la facilidad que presente la lengua aroieiiti^ 
para dar (odoa ios detalles de ia iaonomia de 
loa atttorafi griegos. Heneioifinemoa aqui ia 
exlateiicia de uoa tradocaion de Bomero en 
beximetros armenios. 

k las íflft^entas aineniaaqiie Iramoa Indi- 
eado mas arnba; debemos aiMir laa «stabietí> 
ÍM en Biflyrna, Madris, Galcota, Viena, San 
tetersborgo, Moseoii, Tiflis, Goocha, y Nakhd- 
«bhan. Las ediciones de Yenecia sobroaaleo 
laBto por la correccioB de ios testos, oomo pgir « 
la beuoA de- los tipos. 



MfíUáuá ée obne, im 4f éaa 41» 
oitodi», no 96 han i«pne<0 ioiikT^ y la e^ 
ieocia de Quicb«a aMouscríioe aisü aleiip 
pmbleaitica. j)e8giioifldameBte lot ■riaBss